Alemania Federal
Tras la derrota de Strauss.
Helmut Schmidt.
Franz Josef Strauss no ha logrado convertirse en canciller, y esto es ya una victoria parcial. Sin embargo, los resultados de estas elecciones constituyen una derrota para todos los que querían impedir que ganara Strauss.
El aliado burgués de la coalición con el SPD, el partido liberal FDP, es el auténțico vencedor de estas elecciones. Los representantes lúcidos de los intereses de la patronal en el gobierno, Lambsdorff y Genscher, han reforzado sus posiciones. Han ganado más de un millón de votos, mientras que el SPD ha tenido que contentarse con repetir sus resultados de 1976. De este modo, Schmidt ve confirmada su orientación favorable a la patronal.
Strauss tiene razón cuando afirma hoy que ha desarrollado su campaña en el mismo terreno que Lambsdorff y Genscher: "Cerrarle el camino a los socialistas, contra
Strauss y su programa no han salido derrotados, sino todo lo contrario: las fuerzas antisocialistas y antisindicales son ahora bastante más poderosas que antes de la candidatura de Strauss.
El refuerzo del bando de los patronos es responsabilidad de la • dirección del SPD. Esta ha permitido que Strauss utilizara el combate de los trabajadores polacos para su campaña electoral reaccionaria, cuando la democracia socialista por la que luchan los polacos desmiente de forma contundente la consigna de Straus "libertad o socialismo".
Schmidt, Brandt y Bahr habían llamado a no realizar manifestaciones contra Strauss en la calle. Se pronunciaron contra cualquier participación de los militantes socialdemócratas en actividades unitarias contra Strauss. A los ataques de la CDU-CSU •contra las mujeres, el servicio de prensa PPP del SPD añadió sus propios ataques contra Alice Schwartzer y la revista Emma.
Mientras los obispos y pastores llamaban a votar a Strauss, Schmidt defendió el mantenimiento de la contribución del Estado a las finanzas de las Iglesias a través del im-
Tras el atentado fascista de Munich, el SPD le dejó un amplio margen a Strauss para desarrollar su propaganda a favor del "Estado fuerte", en lugar de denunciar a Strauss como el inspirador de la movilizatiempo como el principal beneficiario del
La izquierda del SPD no ha opuesto ninguna resistencia seria a esta orientación confusionista y capituladora. No se unió a la actividad pública de todos los oponentes socialdemócratas se apresuraron a evitar Strauss. Eugen Loderer, presidente del Sindicato del Metal, desconvocó la movilización en defensa de la cogestión en la empre-
Declaración del Comité Central del GIM (Sección alemana de la IV Internacional)
Franz Josef Strauss. sa Mannesmann, sólo para darle satisfacción a Schmidt.
El SPD ha dejado pasar una verdadera oportunidad para obtener • la mayoría absoluta en las elecciones. Hace tan sólo seis meses, en las elecciones al Landtag (parlamento regional) de Renania del Norte-Westfalia, el SPD obtuvo más votos que Strauss y el FPD juntos. El FPD había descendido por debajo del 5%.
EI SPD no ha sabido movilizar a numerosos jóvenes y trabajadores en su favor. En las cuencas del Rhin y del Ruhr, y contrariamencionados, el SPD no ha sabido aflojar los vinculos de los trabajadores cristianos
El descenso de la participación electoral ha ido también a expensas del SPD. Incluso en sus bastiones del Ruhr, sus resultados
Pese a todo ello, Schmidt, Brandt y Bahr se declaran satisfechos con los resultados electorales. Ya no tienen que tener miedo a verse obligados a hacer frente a una nueva crisis económica sin poder cubrirse con la hoja de higuera y coartada que es la coalición con el FDP. Schmidt tiene ahora las manos libres para proseguir e incluso reforzar su política de crisis según los deseos de
De ahora en adelante, el ala derecha del SPD podrá apartar más fácilmente las aspi-
raciones de los trabajadores del electorado socialdemócrata. Ahora podrán librarse a terribles revisiones, sobre todo, y muy pronto, en torno a la cuestión del control de fondo de desempleo, posteriormente en torno a las fuertes reducciones en el capítulo de gastos sociales del presupuesto federal, así como en torno a la carrera de armamentos.
EI FDP ha arrebatado muchos negativa de la dirección del SPD a luchar por la mayoría absoluta en el Bundestag (parlamento federal), las declaraciones de Schmidt, según las cuales en ningún caso se renunciaría a la coalición con los liberales, todo esto aportó a Genscher y Lambsdorff numerosos votos, que correspondían al SPD.
Al mismo tiempo, el FDP ha recibido votos del lado CDU-CSU: de quienes no querían votar a Strauss o consideraban que su derrota era segura y presentaron la coalición Schmidt-Lambsdorff como un "mal menor" frente a la eventualidad de un gobierno socialista homogéneo. Los votos a favor del FDP son votos a favor de la política de la patronal. Estos votos constituyen un punto de apoyo para el ministro de Economía, Lambsdorff, que ante el problema que plantea la existencia de un millón de parados recomienda prolongar la jornada de trabajo en lugar de reducirla, y que aspira a hacer retroceder al movimiento sindical de Alemania Federal al nivel del modelo japonés.
El "giro político" reaccionario que se proponía conducir Strauss • ha encontrado centenares de miles de oyentes durante la campaña electoral. Pese a las intervenciones abiertamente reaccionarias a favor de la preparación de la guerra y de una política de austeridad, contra los sindicatos, los inmigrantes y las mujeres, la CDU-CSU sigue siendo el " partido más grande del país.
Strauss no ha encontrado ninguna resistencia decidida y su programa no ha sido
SPD La campaña electoral en Alemania.
barrido, sigue siendo el programa patronal para la recesión que comienza y para, la crisis de la sociedad capitalista. El resultado de las elecciones favorece nuevos ataques, inspirados en el programa de esta ofensiva política.
Los "verdes", cuyo abanico político va de los socialistas ecologistas hasta sectores reaccionarios, no presentaron ninguna alternativa al programa de Strauss durante la campaña electoral.
Cerrarle el camino a Strauss no formaba parte, como afirmó Petra Kelly al terminar las elecciones, de los "objetivos principales" de los "verdes". Independientemente de las intenciones de quienes han votado a
', su resultado electoral ha mejorado los resultados del partido de los patronos.
Una vez más, es sobre todo la dirección del SPD la responsable de este hecho, y su orientación política no ha sabido impedir que numerosos electores, y jóvenes, votaran a favor de los "verdes".
El PC pro-Moscú, el DKP, trató de presentarse a sí mismo como la "alternativa socialista", en el preciso instante en que alcanzaba las cimas del servilismo al apoyar la represión burocrática en la RDA, en Europa del Este y en la Unión Soviética, al difamar a los trabajadores polacos, según él manipulados por el extranjero, y al criticar a los ferroviarios en huelga en Berlin Este.
Su debacle electoral confirma el hecho de que una alternativa socialista sólo puede construirse sobre la base de un balance de los crímenes cometidos por los regimenes
No es únicamente la dirección del SPD, sino también la propia izquierda de este partido la que ha incumplido su deber de inflingir una derrota a Strauss. El sectarismo por un lado, y por otro la apreciación ultraizquierdista de que el resultado electoral no tendría significado alguno para las fuerzas socialis-
SPD
Alemania Federal tas, debilitaron la movilización contra Strauss.
El resultado de las elecciones desmoviliza a las fuerzas que se sitúan en el terreno de la lucha de clases y pretendían ofrecer resistencia a la orientación de colaboración de clases y a la capitulación de las direcciones. sindicales tanto como a la orientación política de Schmidt. Esto nos da una idea de cuánto habría desmoralizado aún más al movimiento obrero la victoria electoral de
El GIM se pronunció por cerrarle el camino a Strauss mediante una acción unitaria, por votar al SPD frente a los partidos de la patronal, por organizar la lucha por una alternativa socialista a la política de Schmidt y del SPD.
Después de las elecciones de 1980 al Bundestag, se han hecho aún más necesarios una respuesta de clase al programa patronal y el combate por una alternativa socialista a la crisis del capitalismo. En el transcurso de los próximos meses se harán sentir muy concretamente para el movimiento obrero las consecuencias de la recesión y del refuerzo de las posiciones políticas de los patronos.
Desde que Franz Josef Strauss anunció su candidatura al puesto de canciller, la dirección del SPD ha tratado sistemáticamente de ocultar el significado particular de su programa en tanto que declaración de guerra de la patronal al conjunto de la clase
A la vista de estos resultados electorales, es más necesario que nunca militar en los sindicatos en pro de la independencia frente al gobierno Lambsdorff-Schmidt y en pro de la defensa combativa de los intereses de los trabajadores.
Frente al programa político de los patronos, los socialistas en el SPD deben quitarse la careta: o bien siguen el ejemplo de los trabajadores polacos en la lucha por sindicatos autónomos, o bien dejándose maniatar en la coalición con los
SPD
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