Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Polonia: La crisis y el abanico de falsas soluciones

· Inprecor n.º 16, septiembre de 1980 · pp. 7-10 · 3.925 palabras

La crisis y el abanico

Publicamos aquí la transcripción de una conferencia dada por Peter Green en el mes de marzo de 1980, donde realiza un análisis crítico de las soluciones propuestas por los principales agrupamientos sociopolíticos —los tecnócratas, la jerarquía católica, los nacionalis-

Polonia de falsas soluciones

La desorganización del abastecimiento es una manifestación de la crisis.

tas y el KOR—, a la crisis que atraviesa Polonia.

RAS el intento realizado por la dirección del POUP en Junio de 1976, de rebajar brutalmente el nivel de vida de la clase obrera, Polonia atraviesa una nueva crisis. Los sintomas más evidentes y cotidianos de esta 'crisis se manifiestan a nivel económico y social: aumento de precios, penuria crónica y aguda, particularmente en el sector agríco•la, grave penuria de energía, disfuncionamientos en la industria, amplia insuficiencia de los equipamientos sociales —falta de vi.viendas, penuria de equipos médicos-,. enorme endeudamiento con respecto a los banqueros capitalistas occidentales, etc.

Pero estos problemas económicos y sociales son considerados por numerosos polacos, procedentes de horizontes políticos muy diversos, como síntomas de una crisis global más profunda, de carácter político y social, una crisis mucho más general, que reclama nuevas soluciones de conjunto.

político no ha avanzado ningún programa global de reformas, y la caída súbita de Jaroszewicz y de Olszowski (1), en el congreso del Partido, señala claramente que la parálisis política del régimen durante los últimos cuatro años ha sido

Peter GREEN fuente de tensiones constantes en la cúspide del Partido y en el seno del aparato estatal.

En estas condiciones, los diferentes agrupamientos políticos en el seno de la sociedad polaca se han dedicado a formular su propio programa y a definir su estrategia para salir de la crisis, y empiezan a dirigirse, en Polonia y en el exterior, a los grupos sociales que esperan convertir en agentes principales o aliados que defiendan sus programas. Los managers

La élite que se encuentra en los cargos de dirección y que es responsable de la organización de la producción, está completamente satisfecha con las estructuras generales del Estado polaco bajo Gierek, pero ve que la principal causa de la crisis actual está en la pereza y la indisciplina de la clase obrera polaca y en la ausencia de instrumentos eficaces para hacer trabajar más duramente a los obreros polacos. Las corrientes más conscientes entre los managers económicos, las que han llegado a plantear los problemas en términos de solución programática global, expresaron muy claramente en las páginas de Polityka: quieren que el régimen elimine una de las conquistas más fundamentales de los obreros polacos, en el periodo de postguerra: el derecho al trabajo. Desean crear un ejército industrial de reserva para que cada obrero sienta la amenaza del paro. En este sentido, consideran que los trabajadores se verán obligados a trabajar más duramente y, por consiguiente, produciran un excedente que le permita al régimen superar la crisis.

La dirección del partido ha retrocedido ante estas propuestas, pues teme la reacción de los obreros polacos. Sabe que los trabajadores se resistirán con todas sus fuerzas y no tiene suficiente confianza en sí misma para pensar que será capaz de ganar esta batalla contra la clase obrera —y la historia polaca proporciona todos los ejemplos de lo contrario. La jerarquía católica

La jerarquía católica ha propuesto su propio diagnóstico de la crisis y su programa para aportar una "solución" a los problemas polacos. Mientras que los polacos de cada uno de los grupos sociales y de toda opinión política profesan la religión católica, la jerarquía de la Iglesia tiene su propio punto de vista distinto, que corresponde a su interés colectivo, que consiste en reforzar a la Iglesia como organización y en incrementar la influencia de la jerarquía en el curso de los acontecimientos en Polonia.

Se dice a menudo que la jerarquía no tiene su papel político, que se ocupa de salvar a las almas y no de los asuntos del Estado polaco, pero esto es una visión un tanto inocente: la tarea de preservar e incrementar el poder de la Iglesia hace que todo acontecimiento importante que se produce en Polonia sea objeto de profundas preocupaciones por parte de la jerarquía, que no teme el intento de ejercer su influencia para sacar provecho del curso de los acontecimientos. El hecho de que no utilice un lenguaje político y métodos convencionales, para llegar a sus fines, no cambia ni un ápice su profundo compromiso en la vida política.

¿Qué quiere la jerarquía? ¿Cuál es su análisis de la crisis?.

De entrada, pese a su ideología oficial anticomunista, la jerarquía no trata de derribar las bases sociales y económicas del Estado polaco, tal como fueron establecidas al final de la Segunda Guerra Mundial. Tampoco trata de derribar el actual régimen político, ni siquiera prestar su apoyo a los que luchan en Polonia contra la dictadura burocrática. Como dijo el cardenal Wiszynski, durante la visita del presidente Carter a Polonia en 1978, señalando que en opinión de la jerarquía "Gierek preocupa por los intereses de Polonia".

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¿Por qué adoptan los obispos polacos ese punto de vista? ¿Por qué el apoyo del régimen existente es en todas partes un deber para los dignatarios católicos? En absoluto. En numerosos países, los curas católicos han desempeñado un papel militante muy activo en la lucha por la defensa de los derechos de los oprimidos. ¿Por qué no en

Porque la jerarquía polaca participa en Polonia en el orden establecido de la sociedad. Goza de un gran prestigio y cuenta con un amplio apoyo de la población; su organización religiosa es capaz de funcionar sin sufrir la represión, y es consciente del papel determinante que desempeña en el mantenimiento del status quo actual (2). Es por esto que los obispos católicos sólo buscan una ampliación cuantitativa de sus poderes y no un cambio fundamental de la sociedad polaca.

La política aplicada por el cardenal Wiszynski consiste en intentar convencer al régimen que va en interés incluso del Partido Comunista aumentar los poderes de la Iglesia. Sólo la Iglesia, le dice a la dirección del Partido, tiene la autoridad necesaria para hacer trabajar a los obreros más duramente. Los obispos polacos quieren que los derechos institucionales de la Iglesia sean ampliados, particularmente terreno del acceso a los medios de comunicación de masas y a la educación. Al mismo tiempo, quiere que cese toda propaganda atea y extender la influencia de su política social al conjunto de la sociedad —contra la homosexualidad, contra el divorcio, contra la contracepción y por encima de todo, contra al aborto, al que califican de degeneración moral. Quieren que prevalezcan sus ideas en la sociedad polaca, porque de esta manera irá aumentando la influencia de la

Algunos pretenden que los obispos democrática y la independencia de Polonia. Pero ¿cuándo hemos visto que echen toda la carne en el asador en la lucha por llevar adelante estas reivindicaciones? Estos objetivos tenían las mayores posibilidades de éxito en 1956, en 1970-1971, y en 1968, cuando los estudiantes polacos lucharon por ellos. ¿Qué actitud observó el cardenal Wiszynski y los obispos en estas crisis? ¿Acaso no llamaron a votar a todos los polacos, en 1965, por Gomulka? ¿Acaso no buscar, en Diciembre de 1970, la paz y la reconciliación con un régimen que había masacrado a centenares de trabajadores en el Báltico? ¿Y por qué permaneció silenciosa la jerarquía frente a la monstruosa campaña antisemita y reaccionaria de Moczar (3) en 1968? Porque los obispos dan más importancia a los mezquinos intereses institucionales de la Iglesa, por encima del interés general del pueblo trabajador polaco, y porque encuentran que los intereses de la Iglesia son mejor preservados gracias a la coexistencia pacífica con una dictadura burocrática. El grupo "Experiencia y Porvenir" y consortes

En el seno de la intelliguentsia oficial, en el terreno de las ciencias y de la cultura, se diagnósticos torno a la crisis, y distintos programas para remediarla. El agrupamiento más conocido de éstos es el denominado "Experiencia y Porvenir". La carta dirigida a Gierek por Edward Ochah y otros antiguos dirigentes reformistas del partido comunista es otro ejemplo de programa. Un tercer agrupamiento digno de ser mencionado es el análisis de la crisis económica realizado por cierto número de economistas reunidos alrededor del •KOR, y publicado con una introducción del profesor Lipinski, en otoño de 1978. Todos estos programas tienen ciertas características comunes. apoyan en el apriorismo de que los intereses del régimen burocrático existente pueden conciliarse con el polacos. Señala en sus diagnósticos el hecho de que en el pasado se cometieron errores por parte del régimen, y presentan sus programas como guías para el régimen, para que éste pueda corregir sus errores en el futuro. Reclaman una mayor democracia en el marco de las instituciones políticas existentes y de las reformas económicas. En el caso de la carta de Ochah se encuentran pocas propuests concretas en económico, pero se subraya mucho la necesidad de una democracia interna en el partido, de la autonomía de los diversos partidos que componen el Frente de Unidad Nacioabanico de opciones mas amplio en unas elecciones, al mismo tiempo que la necesidad de abrir un diálogo real entre el partido y las masas. En el caso del documento de los economistas se alude a una especie de "solución a la italiana' de la crisis: que la clase obrera acepte rebajar su nivel de vida y la austeridad a cambio de algunas concesiones políticas y reformas por parte del régimen. Las reformas propuestas por "Experiencia y Porvenir" aproximadamente idénticas.

Lo que tienen estas corrientes en común son los siguientes postulados:

a) mediante la persuasión, el régimen puede llevar a cabo una reforma necesaria para conciliar sus intereses con los de los b) no es necesaria la movilización de masas ni la creación de un movimiento completamente independiente de la clase obrera con respecto al régimen;

c) no es necesaria ninguna transformación radical del sistema político

Sin embargo, la experiencia de 35 años de postguerra en Polonia permite pensar que profundamente condujo rápidamente a un callejón sin explosiva: es lo que pasó con el régimen de Gomulka después de 1956, que terminó con sucedió también con el régimen de Gierek, condujeron a los levantamientos de Junio de 1976 y a la crisis posterior. En segundo lugar, todos los intentos de reformas serias en la cúspide fueron arrancados al régimen costosas de la clase obrera, ya sea Postdam en 1956, en el Báltico y en Lodz, en 1970-71, y en la gran oleada de huelgas de Junio de 1976. Cada una de estas movilizaciones de la clase obrera fue seguida por nuevos esfuerzos encarnizados de la dirección del partido por someter de nuevo a la clase obrera bajo el estricto control burocrático y una vez alcanzado dicho objetivo pudo neutralizarse y eliminarse todo intento de reforma. En tercer lugar, la influencia de la burocracia en la vida políticay social no es el producto de juicios o de una política errónea por parte de tal o cual equipo dirigente: se trata más bien de la consecuencia natural y necesaria sistema político monopolista y monolítico como tal. Las estructuras del sistema abren inevitablemente un abismo entre las masas de trabajadores y el régimen. De la misma manera producen el tipo de situación en que antes del levantamiento de Junio de 1976, todas las organizaciones controladas por el partido, excepto una, afirmaron a la dirección central que los aumentos de precios propuestos serían aceptados por la pobla-

En el transcurso de los cuatro últimos años, tras las huelgas de Junio de 1976, han aparecido grupos de oposición sin status legal, al margen del POUP, y han llamado directamente al apoyo del conjunto de lla población. Estos grupos han establecido también su diagnóstico de la crisis y su programa para responder a ella. Los dos principales tipos de programas avanzados por estos grupos de posición han sido los programas nacionalistas y los programas avanzados por diferentes dirigentes del KOR. Estudiaremos grupos, resaltando lo que pensamos que es la expresión característica del pensamiento de estas corrientes de opinión. Los nacionalistas

La expresión más consistente y coherente del programa nacionalista es la del KPN (Confederación de Polonia Independiente), y su principal ideólogo y dirigente, Leszek Moczulski. Para esta corriente, la fuente fundamental de todos los problemas a que se enfrenta hoy en día la sociedad polaca

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está en la subordinación de Polonia a Rusia desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Según las palabras de la declaración fundacional del KPN, este periodo marca "el desmembramiento final de la República y la subordinación hegemonía soviética".

No cabe duda que los nacionalistas tienen razón y no son los únicos que subrayan el burocracia soviética en la definición del destino del pueblo polaco. En la medida en que estiman que los problemas fundamentales de la sociedad polaca tienen su raíz en la forma burocrática del Estado, impuesta al pueblo polaco por el Estado soviético, tienen toda la razón (aunque algunos nacionalistas, como Maczulski, niegan que exista un Estado polaco y equiparan por consiguiente a Polonia con Ucrania o las repúblicas bálticas, cosa que es un grave error de

Pero es en la formulación de sus soluciones programáticas donde los nacionalistas revelan el contenido real de sus posiciones. En primer lugar, tratan de disociar la lucha por la autodeterminación nacional de todos los demás problemas políticos y sociales, internacionales e internos. En palabras de la declaración fundacional del KPN, centra todas sus actividades y esfuerzos en la conquista de la independencia. Reúne a diferentes agrupamientos procedentes de distintos horizontes en cuanto a las cuestiones ideológicas, sociales y políticas, pero permanece fiel al objetivo que no se puede derogar, el de la independencia".Esta noción, según la cual en la lucha nacional pueden unificarse todos los grupos sociales y todas las tendencias políticas, es harto realista. En realidad, como ha subrayado Jacek Kuron, existen en el interior de Polonia poderosas fuerzas que no se limitan en modo alguno al grupo dirigente del POUP y que tienen un interés fundamental en que exista la dictadura burocrática: Existen también grupos y fuerzas en la sociedad represión que sufren los trabajadores polacos por otra forma de opresión, mediante la restauración del viejo orden, a la Pilsudski (4), de los años de antes de la guerra, un tipo de régimen que vincularía la economía polaca a los intereses capitalistas británicos,

En segundo lugar, noción de independencia es un valor absoluto, al que están ligados todos los demás objetivos, olvidan el hecho que el nacionalismo es la religión de la maquinaria de Estado y que es una religión que goza de una gran popularidad en el seno de la burocracia estatal polaca misma. La posibilidad de que aparezcan corrientes como la de Ceaucescu en Rumanía, que surgen en el marco de la propia dictadura burocrática, no puede descartarse. Y ¿acaso-semejante régimen nacionalista burocrático ayudaría

Jagielski, nuevo primer ministro polaco. en algo a la clase obrera polaca? Absoluta-

La independencia nacional no puede ser absoluto para los que luchan porque los trabajadores de Polonia gocen de mejores condiciones de vida. No es sino una palanca que permite obtener ventajas reales y concretas en el terreno económico, social, político y cultural para el pueblo polaco. Y una vez abatido el yugo de la dominación soviética, estas ventajas reales exigirán que se emprenda la más estrecha cooperación los trabajadores de Polonia y los pueblos vecinos de Europa del Este. A largo plazo, esta cooperación sólo podrá expresarse a través de la formación de una federación de los pueblos de Europa del Este. Y en ese contexto será vital, para la lucha del pueblo polaco, actualmente, luchar en la más estrecha cooperación con los demás pueblos oprimidos de Europa del Este y de la propia Unión Soviética, contra el yugo de la dominación burocrática. será también una tarea crucial ayudar a estiEdward Gierck, que prometió mucho pero no cumplió.

Polonia mular a apoyar la lucha de los propios trabajadores soviéticos contra el régimen estalinista soviético. La idea de que los trabajadores y campesinos rusos se benefician del régimen chovinista ruso que reina en Moscú y de que saldrían perdiendo con su derrocamiento es falsa.

En esta lucha por la autodeterminación nacional no hay que olvidar que el nacionalismo polaco de antes de la guerra era a su vez profundamente chovinista y reaccionario. Todo lo que cabe decir de la democracia Nacional es que persiguió sin piedad a los judíos polacos. Los pilsudskistas han oprimido sistemáticamente a las comunidades ucranianas y bielorusas, negándose a reconocer su derecho a la autodeterminación. Con miras a establecer una verdadera cooperación demás pueblos de Europa del Este en la lucha internacional, decisiva, por derribar a la burocracia estalinista, es necesario romper con esta tradición nacionalista reaccionaria. EI KOR

EI KOR, que ahora se denomina "Comité de Autodefensa Social"', no se presenta a sí mismo como un agrupamiento político con un programa global que aporte una solución a la crisis. Sin embargo, la forma y la denominación del Comité se esfuerza en realidad en hablar en nombre de la sociedad en su conjunto.

Cuando se formó el KOR en Setiembre de 1976, como comité de defensa para lanzar una campaña por la puesta en libertad sin condiciones de todos los trabajadores encarcelados en Junio de 1976 y para exigir una investigación parlamentaria en torno a la brutal acción de la policía contra los huelguistas, esencial al hacerse cargo de uno de los problemas centrales del momento y tratando de movilizar al máximo posible de personas en torno a estas reivindicaciones. Pero cuando el KOR logró la puesta en libertad de los encarcelados, arriba abajo de función, convirtiéndose en un órgano general de "autodefensa social" y tomando la palabra en todas las ocasiones y sobre los temas que afectan a los diferen-

Todos los miembros del KOR parecen estar de acuerdo en torno al tema general de que los problemas de la sociedad polaca tienen su raiz en el divorcio que existe entre el régimen político y la sociedad, así como en la actividad del régimen, destinada a ahogar toda iniciativa social. De manera buscar una solución a la crisis es la necesipara ser capaz de defenderse frente a las por el Estado. En el 'Lamamiento a la Nación" del 10 de octubre de 1978 —sin duda la declaráción del Comité más completa en

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GARN Ante una carnicería en Gdansk. lo que se refiere a sus bases políticas-, el KOR explica: 'Consideramos nuestro deber decirle a la sociedad polaca nuestra apreciación de la situación, y tratar de señalarle los posibles remedios". (Ver INPRECOR n° 3, marzo de 1979).

Sin embargo, el llamamiento es mucho menos preciso cuando se trata de formular un programa susceptible de resolver crisis. Su objetivo programético fundamentérminos: el objetivo es el de garantizar "la libertad de opinión, de palabra y de información, la libertad de asociación y de la libertad de prensa responsabilidad del poder ante la sociedad. La acción que persigue este objetivo debe venir acompañada de la creación de los vínculos sociales destruidos por un sistema caracterizado por el monopolio y la centralización del ooder".

Además, el Llamamiento hace referencia a su vinculación al contenido de la "Declaración del Movimiento Democrático", publicada en octubre de 1977, en el primer número de la revista clandestina Glos, y firmada por más de 100 personas. Esta declaración contiene las siguientes reivindicaciones: libertad de opinion, de palabra y de información, libertad de asociación y de reunión, la libertad de prensa y la responsabilidad del poder ante la sociedad. La acción que persigue este objetivo debe venir acompañada de la creación de los vinculados sociales destruidos por sistema caracterizado por el monopolio y la centralización del poder"

Además, llamamiento hace referencia a su vinculación al contenido de la "Declarapublicada en octubre de 1977, en el primer número de la revista clandestina Glos, y firmada por más de 100 personas. Esta declaración contiene las siguientes reivindicaciones: libertad de opinión, de palabra y de información,

"de reunión, trabajo", derecho de huelga. Para imponer estas reivindicaciones, la Declaración plantea la aplicación de métodos de cooperación auténticas" y resume sus objetivos fundamentales en los siguientes términos: el momento actual, es posible emprender la lucha por la democracia y la soberanía a mayor escala y de forma permanente. Los que suscribimos estamos convencidos de que este programa puede ser puesto en práctica aquí y ahora...

El llamamiento que contienen declaraciones en pro de las libertades democráticas y por la soberanía nacional podría ser aceptado por todos los que resolver la crisis. Pero ¿qué implican exactamente estas reivindicaciones? ¿Qué tipo de régimen social y político se plantea el KOR para concretarlas? ¿Pasa esto acaso por una mejora del sistema político actual, o bien por su derrocamiento? ¿Se llegará a ello mediante un acuerdo con el régimen soviético o mediante una lucha radical contra él, proponiendo una solución alternativa? ¿Permanecerán intactas las bases socioeconómicas de la sociedad polaca, en tanto que economía planificada, o serán sustituídas por un nuevo sistema capitalista occidental? ¿Qué grupos sociales decididos a llevar a la práctica las reivindicaciones del KOR y cuáles tienen interés en que fracasen?

En otras palabras: ¿De qué fuerzas sociales busca el apoyo el KOR para alcanzar sus objetivos y alzarse con la victoria? No cabe duda que estos son los elementos programáticos fundamentales a los que se verá confrontado un grupo de oposición como el KOR y a los que tendrá que responder. No obstante, como grupo, el KOR siempre ha rehusado dar una respuesta clara a estos problemas. Por un lado ha rechazado cualquier solución que implique pedir a los trabajadores que aguen la cuenta de la crisis, pero también ha eludido la cuestión de saber quién exactamente debe pagar esa cuenta y cuál será su importe. En otras palabras, ha eludido la cuestión del poder político.

Sin embargo, este problema del poder político es absolutamente fundamental para los trabajadores polacos (S). El actual sistema de dominación y los grupos sociales interesados en su mantenimiento, ¿acaso pueden ser remodelados en el marco de un amplio y de soberanía nacional? Si es así, el camino que lleva a la solución de la crisis podrá ser muy corto y libre de dificultades, siempre que no haya "elementos irresponsables" que pongan en tela de juicio el proceso de reformas en curso. Sinó, el si el sistema actual debe ser quebrado y derrocado, entonces las fuerzas antiburocráticas deberán emprender un camino totalmente distinto, definir concretamente por qué sistema alternativo luchan, porqué podrán funcionar y qué métodos piensan aplicar para destruir el orden establecido y fundar uno nuevo. El KOR no ha definido aún cuál es esta solución alternativa. Al mismo tiempo, no dice que el orden imperante sea compatible con los objetivos que se ha fijado. No da solución a los problemas programáticos fundamentales. (1) Stefan Olzowski acaba de ser integrado en Editecimient auzado por Wiszynski, el 26 de Agosto, con ocasión de su peregrinación a Czestojowa, es el ejemplo más claro de la linea de la jerarquía religiosa: 'Pienso que a veces no hay que exigir demasiado, para que haya orden en Polonia, máxime cuando las reivindicaciones, si son justas —y en general lo son—, jamás pueden ser satisfechas en el acto". (3) El general Moczar, nacionalista y antisemita, fue uno de los principales protagonistas de las medidas represivas de 1968. (4) El mariscal Joseph Pilsudski tomó el poder en Polonia tras el golpe de Estado de mayo de 1926, e instauró una dictadura

(5) La postura adoptada por el KOR eh torno a esta cuestión central, durante el reciente movimiento huelguístico, confirma