Petr Uhl, uno de los fundadores del movimiento Carta 77 de Checoslovaquia y editor de su
Boletin informativo, se reclama de las posiciones programáticas del movimiento trotskista y de la IV Internacional. Condenado el pasado 5 de enero a cinco años de prisión, está actualmente encarcelado en régimen severo. Publicamos este artículo suyo como contribución al debate sobre la alternativa a ofrecer al sistema burocrático imperante en los países del Este, y también en señal de solidaridad con este abnegado luchador por la democracia obrera y el socialismo. El artículo es un prefacio a un libro que se editará próximamente y
Países del Este
¿Qué sociedad
alternativa?
donde se analiza la situación en Checoslovaquia.
•l sistema social en el que vivimos, puede definirse, en el aspecto con.
mico, como un centralismo burocrático, y en el aspecto político, com una dictadura burocrática. Este sistema ha sido construido sobre la base de la destrucción revolucionaria de las relaciones de producción capitalistas y del sistema político burgués. Sin embargo, esta revolución social no ha sido jamás llevada hasta el final; se ha deformado, fundamentalmente bajo la influencia del estalinismo. En el terreno político y económico, esclaviza a los trabajadores, aún más que los que hicieron el capitalismo y la democracia burguesa. El capitalismo y el estalinismo, que conocen una estabilidad temporal, tienen de hecho " una serie de rasgos en común: controlan la producción social, organizan administrativamente tanto el trabajo como la vida social en su conjunto, y mantienen a los trabajadores en una posición social que se caracteriza por la expropiaciación política y económica de los trabajadores y su alienación. Pero a pesar de estas similitudes, los fundamentos del sistema capitalista y del sistema burocráticamente centralizado completamente distintos.
2. El principal antagonismo de clase se produce entre la burocracia centralizada en el poder, basada en la jerarquía burocrática, y las diversas clases y capas que constituyen la población trabajadora.
3. El antagonismo social fundamental se sitúa entre la naturaleza del trabajo por un lado, y la naturaleza del control sobre los medios de producción y de distribución del producto social y de los bienes de consumo, por otro. Las decisiones que afectan a las fuerzas productivas, los medios de producción, los bienes de inversión y de consumo, son tomadas por una capa numéricamente restringida de burócratas que están en la cúspide del sistema y que se apoyan en una estructura jerárquica burócratica, mientras que los trabajadores que producen la riqueza no pueden tomar decisiones. Existe
Petr UHL un conflicto entre el carácter social del trabajo y la posición dominante de la capa social que toma todas las decisiones que afectan a este trabajo. (Hay una serie de hipótesis distinfas: según una de ellas, la burocracia constituye un todo estructurado qe aparece como un explotador universal que utiliza los medios de producción estatalizados (no socializados) en tanto que propieta-
4. Un análisis coherente de las relaciones sociales (es decir, de las relaciones entre los distintos grupos sociales, en el terreno económico, cultural, etc) ilustra los dos ejes en que se basa el sistema de la dictadura burocrática (el totalitarismo y el centralismo), así como el sistema de autoridad (las relaciones de dominación y subordinación, así como las formas de paternalismo). Sería superficial y peligroso confundir el totalitarismo de tipo burocrático estalinista con las dictaduras capitalistas, productos de unas relaciones sociales y de producción absolutamente distintas.
5. En Checoslovaquia, la dictadura de tipo burocrático estalinista y el centralismo burocrático en Checoslovaquia, como en todos los países del bloque soviético, está subordinado al centro de Moscú, cuyo poder expresa los intereses, no sólo de la "burocracia soviética sino también los de las burocracia checa y su centro no funcionan simplemente a partir de las órdenes que vienen de arriba; pese a las controversias y los desacuerdos que se producen, las relaciones mutuas se basan en la colaboración. El ejército soviético en Checoslovaquia no es sino un instrumento de última instancia, y no ejerce una influencia directa en
6. Desde el punto de vista histórico, debemos considerar el periodo que atraviesan todos los pueblos de Europa Oriental como una fase de transición entre el derrocamiento del modo de producción capitalissocialismo, la primera fase del comunismo.
El callejón sin salida del estalinismo, que vino acompañado de una violencia sin duda jamás igualada en la historia de la humaninecesariamente las demás naciones
7. El dilema a que se enfrenta la burocracia —y una de las fuentes de la crisis del poder burocrático— estriba en la contradicción que existe entre la necesidad mantener el status quo, garantizando la dominación burocrática y la de los cambios sociales impuestos por el desarrollo de la sociedad, particularmente en el terreno económico y cultural. Estos cambios son necesarios si se quiere resolver las crecientes contradicciones socioeconómicas. consiguiente, son necesarios para el mantenimiento del centralismo y del poder burocrático.
8. El sistema del centralismo burocrático no puede ser reformado en el marco de sus propias estructuras institucionales. (Estas instituciones incluyen particularmente al aparato del Partido Comunista, los sindicatos, las organizaciones satélites, los movimientos de juventusletc., los comités nacionales y los órganos representativos, Gobierno y la presidencia de la República, las estructuras burocráticas de dirección económica, la policía, el ejército, la justicia, el sistema de educación y los medios de comunicación, la censura...). Las pequeñas mejoras dentro del marco existente tienen cierto significado, entre otras razones porque favorecen el desarrollo del espíritu crítico y las tendencias de oposición, y plantean algo parecido a una estructura independiente del Estado. En sí mismas, estas reformas tienen unos límites definidos,
Países del Este puesto que toda reforma democrática o liberal, en el terreno económico, político o cultural, se enfrenta a los fundamentos antidemocráticos del sistema y es una amenaza para el poder de la burocracia. Por ello serán limitadas —o suprimidas por la fuerza— cuando nos acerquemos a una solución del problema social fundamental. Así, cualquier intento de reforma contiene una dinámica revolucionaria en el sentido de que revela el carácter ilusorio de una orientación reformista y favorece la toma incipiente de conciencia revolucionaria.
9. Aunque los ritmos y la intensidad de este proceso varían de un pais a otro, las contradicciones se agudizan fuertemente en todas las esferas de la vida social. En algún momento, todas las sociedades de Europa del Este se verán enfrentadas a la necesidad de derribar la dictadura de la burocracia. Por mucho que la destrucción del poder burocrático pueda extenderse durante meses, las transformaciones sociales afectarán radicalmente a todas las instituciones políticas, en algunos casos cambiarán de arriba abajo sus estructuras actuales, en otros las destruirán completamente esas mismas estructuras. De ahí que sea correcto designar esta transformación política como un proceso revolucionario.
10. La revolución antiburocrática es ante todo una revolución política. El hecho de liberar el desarrollo económico de las cadeburocráticas tendrá consecuencias significativas en las relaciones de producción y llevará a término el proceso revolucionario iniciado entre 1945 y 1948: es decir, llevará a término la socialización de los medios de producción. Sin embargo, esta transformación no destruirá a ninguna clase, puesto que la burocracia no puede caracterizarse como una clase, sino como una capa social; no es posible definir este proceso como una revolución social. Será también —y ante todo por sus consecuencias- una revolución cultura, que cambiará las relaciones entre las personas y las relaciones entre las cosas y las personas.
11. Una revolución presupone necesariamente la violencia, pero esto no implica la brutalidad o el terror en la medida en que la revolución esté bien organizada. Las revoluciones no son el resultado ni de las exhortaciones de los revolucionarios, ni del adoctrinamiento de las masas. Se producen cuando la gente está decidida a arrebatarles el poder, por la fuerza, a quienes lo detentan, y a hacer frente a la violencia con la que los que están en el poder mantienen oprimida a la sociedad entera —opresión que implica una violencia incomparablemente mayor que la que utilizarán los oprimidos. Se producen cuando la gente ya no puede soportar esta opresión "normal"
punto al que se llega generalmente cuando los amos ya no tienen soluciones que aportar a los conflictos sociales, cuando estos conflictos afectan a los intereses de
capas cada vez más amplias de la población y cuando la incapacidad de los amos viene acompañada de la brutalidad y del terror. El papel de los revolucionarios estriba en proponer a las masas la mejor via para avanzar, tratando de limitar, por ejemplo, al máximo posible, la violencia revolucionaria y resistir firmemente a la brutalidad y al terror. Incluso si estos son necesarios para que triunfe la revolución, siempre incluyen una amenaza de degeneración en el propio seno del proceso revolucionario.
12. El proceso revolucionario puede desarrollarse según numerosas posibles, tanto sus aspectos internos como internacionales. revolución antiburocrática en Checoslovaquia puede aspirar a la victoria si no permanece dentro de los confines de este país, si se convierte en parte integrante y activa de la revolución internacional.
13. La historia ha demostrado que la tendencia a la autoorganización es inherente tanto a la revolución capitalista como a la revolución antiburocrática, aunque la "autoorganización no sea el único marco de reorganización de la vida social. Esta tendencia se manifestó durante los acontecimientos prerrevolucionarios de 1968-69. Y volverá a aparecer en el transcurso de la futura revolución antiburocrática en Checoslovaquia, aunque paralelamente pueda aparecer un sistema parlamentario o cualquier otra forma de gobierno que pueda desempeñar un papel predominante durante un periodo.
El parlamentarismo significa la dominación de una dirección —el directorio, el presidium, el politburó, etc.— de uno o varios partidos políticos. Esto no impide el desarrollo de formas de democradirecta, que son los medios para alcanzar la emancipación social e individual y la alienación. El sistema de autoorganización social generalizada —y no únicamente económica- permitirá articular las formas de democracia directa e indirecta. sistema de democracia indirecta se basa en los consejos obreros u otros, combinados y coordinados horizontalmente y agrupados en un consejo supremo. Esto sustituirá al sistema corriente de representación legislativa y ejecutiva. Será un sistema de productores democráticamente organizados sobre una base territorial. Se han hecho ya muchas propuestas para evitar la burocratización y la degeneración de este sistema: incluyen el principio de la revocabilidad, el derecho de las minorías a desempeñar un papel político activo, la rotatividad de los cargos y un sistema de retribución de los representantes. La democracia indirecta
(representativa) será reforzada con elementos de democracia directa: referéndums a escala nacional y local, sondeos de opinión cuyos resultados deberán ser respetados, la asunción de diversos asuntos por grupos, y así sucesivamente. El sistema de
Países del Este autoorganización social no es un fin en sí mismo: esta sólo puede llevarse adelante en la medida en que garantice el crecimiento ininterrumpido los elementos de democracia directa y su preponderancia elementos representativos. El sistema de autoorganización implica un pluadoptarán más bien la forma de clubs policonocer sus plataformas pero no podrán dominar a la sociedad como hacen en el sistema democrático burgués.
15. En el transcurso de la crisis que precede a la revolución aparecerán primero órganos de autoorganización en los lugares de trabajo —comités de huelga, sindicatos regenerados, consejos obreros—. Estos órganos deberán entonces coordinar sus actividades con las de los trabajadores de las demás empresas —sobre una base territorial en lo que se refiere a los sindicatos—, de manera que puedan aparecer órganos de 'autoorganización capaces de desempeñar un papel social general. Los trabajadores, y gradualmente las demás capas sociales, deberán tomar el control sobre el aparato militar en su conjunto y reestructurarlo sobre la base de las estructuras económicas del país. De esta manera se abolirán el ejército profesional y la policía. Finalmente, será necesario, para los órganos de autoorganización, ir más allá del terreno rconómico, en el que se verán implicados al nivel de la organización y quizá de la coodirección del proceso de producción, para convertirse en los centros del poder político, con miras a destruir este poder, centros que permitan la aparición de las formas más variadas de iniciativa social.
16. La fuerza motriz de la nueva estrategia revolucionaria residirá en sus contradicciones: el antagonismo, ya mencionado, entre el parlamentarismo y la autoorganización a nivel político, y entre las tendencias tecnocráticas y democráticas a nivel económico, el conflicto entre las concepciones nacionalistas y las concepciones internacionalistas, las diferencias en los sistemas de valores y n las opciones, particularmente en lo que se refiere al consumo y a la ecología, los problemas en la definición de las competencias, los problemas del particularismo entre los distintos grupos de productores asociados, etc.
17. El inicio de la evolución futura no sólo depende de la aceptación de las condiciones de vida y de la situación internacional, sino también de las actividades cotidianas de cada uno de nosotros. Y esto, a su vez, tiene que ver con nuestras propias capacidades, con nuestra comprensión y, sobre todo, con nuestra determinación y nuestro deseo de cambiar las condiciones de sociales en que vivimos. Nuestra conciencia social de hoy es un factor determinante que influirá en la dirección que tomen los acontecimientos futuros.