Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Yugoslavia: Un equilibrio inestable

· Inprecor n.º 15, mayo de 1980 · pp. 26-31 · 5.025 palabras

Europa del Este Yugoeslavia

Un equilibrio muy

inestable

Catherine Verla

UGOSLAVIA emprendió el año 1980 con un plan de austeridad impuesto por el gobierno en virtud de un procedimiento excepcional (que le permite pasar por alto la prolongada oposición de la Asamblea Federal).

Una de las razones es el desfase entre la recesión que conocen los países capitalistas europeos (provocando, entre otras cosas, una disminución de sus compras en el mercado yugoslavo), y -la tasa de crecimiento, muy alta, de la economía yugoslava durante los últimos años (Yugoslavia no conoce la "estanflación"). Esto implicaba, en el marco actual de insuficiente explotación de sus propias materias primas, un incremento muy fuerte de las importaciones, y por tanto una agravación de la deuda exterior y fuertes llamaradas inflacionistas. Esto habrá que incluirlo en el balance de los actuales debates sobre la integración de este país en el "nuevo orden económico mundial"... La incertidumbre

Mientras tanto, reina la duda en cuanto a la eficacia de las medidas adoptadas. Ya la anterior congelación de precios, impuesta el pasado mes de agosto, había provocado el almacenamiento de mercancias (entre otras, el café), con el fin de especular con los fu turos aumentos de precios, y había generado, en diciembre, una verdadera crisis de abastecimiento en Belgrado (con amenazas de dimisión política de los funcionarios locales). Pero esto no es más que la punta del

Tras las vastas purgas de comienzos de los años 70, que afectaron de hecho a todos los que —desde la "derecha" o la "izquierda"— ponían en entredicho la unidad y el monopolio del poder político de la Liga de los Comunistas Yugoslavos (LCY), sigue reinando la autocensura cuando se inicia el postitismo. Algunos esperan una nueva fase de liberalización política por parte del equipo en el poder, que de lo contrario no podría apelar a ningún arbitro no dispondría de una popularidad suficiente para rebajar las tensiones. Sería un medio de ampliar su apoyo popular.

Apoyándose en este argumento, en los últimos tiempos vemos florecer algunas declaraciones sobre la necesidad de una separados o dimitieron de la LCY. Se habla de reconsiderar la situación de la revista Praxis, proscrita, a cuyos colaboradores marxistas de izquierda se les prohibió, en

Pero incluso los que esperan esta liberalización política no ocultan sus temores de que se opere en un contexto favorable a las fuerzas centrífugas, en que los nacionalis-. mos exacerbados podrían hacer estallar la la situación actual, el estallido de Yugoslavia debilitaría la capacidad de resistencia, tanto al entorno capitalista como a la intervención soviética (sin distintos resultados para las

El miedo a los "rusos" está en todas partes, alimentado por las autoridades, que saben muy bien que esto es un factor de cohesión de la población, un factor que puede impedirle expresar plenamente descontento. En el ejército se han suspendido muchos permisos, y los ciudadanos participan en las guardias nocturnas en los lugares de trabajo. Y si bien es poco probable que se produzca una intervención militar directa, no cabe duda que el Kremlin multiplicar los intercambios bilaterales directos con las diversas rapúblicas, estos últimos años, y que no vacilará, igual que en el pasado, en disensiones nacionales para reforzar sus propias posiciones.

De ahí que la principal incertidumbre se nivel de la relación de fuerzas internas entre las distintas clases y capas sociales, y entre las distintas tendencias susceptibles de orientar a la LCY y al sistema yugoslavo.

¿Cuáles fueron los efectos profundos de las medidas adoptadas desde 1971, sancionadas legalmente por la nueva Constitución de 1974 y sobre todo por la "Ley sobre el Trabajo Asociado", promulgada a finales

Desde que entraron en vigor dijimos que llevarian a un callejón sin salida (ver Inprecor, edición francesa, n° 25 y 41-42, del 30.3.1978 y del 30.12.1978, respectiva mente).

Habrá que esperar a que las tensiones refrenadas en este fin de reinado de Tito se expresen a plena luz del día para determinar realmente en que medida estas reformas han podido afectar a la conciencia de los trabajadores y transformar la relación de fuerzas sociales.

Decir que la autogestión es en gran medida formal en Yugoslavia es una banalidad. La manera en que se la ha reducido a algo formal ha variado considerablemente según las grandes etapas que Yugoslavia (ver la reseña histórica al final del artículo). Y suprimir de un manotazo la molestia de examinar sus contradicciones -infinitamente más ricas que las vecinos del Este-, equivaldría a dejar de lado una de las experiencias más ricas para el movimiento obrero, desde el punto de vista de la construcción de una sociedad sototalmente en la propia Yugoslavia, incluso ante los acontecimientos inminentes. Las tendencias a la restauración del capitalismo en 1968-1971

Durante mucho tiempo, en Yugoslavia se identificaba la planificación centralizada y burocracia. En nombre de la mayor eficacia de los poderes autogestionarios, al nivel de las empresas, se desmanteló, con la reforma Económica, el principal instrumento de la planificación de antes de 1965 -el Fondo Central de Inversiones-. El mercado (el "socialista", aunque también el mercado mundial, con la apertura de las fronteras) era la contrapartida, considerada inevitable, de la "libertad" de la autogestión en relación a las trabas burocráticas centrales

Al cabo de poco tiempo -esto iba a manifestarse a partir de 1968-, con la extensión de las leyes del mercado se mismo tiempo cómo la planificación perdía eficacia, cómo se reducía el peso de la clase obrera en beneficio del ascenso de los 'especialistas" de la "gestión" desarrollaba el paro. Se asistió a una fulgurante progresión de las fuerzas sociales favorecidas por el desarrollo del mercado, en particular las direcciones de las empresas de importación y exportación, aunque sobre todo las de los bancos y otros intermediarios financieros, que durante este período incontrolados, sobre la base de un considerable endeudamiento de las empresas (cuyas inversiones dependían casi únicamente de

De hecho, la lógica de la Reforma llevaba la formulación de un verdadero programa de restauración del capitalismo: en nombre de la "racionalidad", ligada a la competencia en el mercado, en nombre del "espíritu empresarial", que difícilmente podían asumir los trabajadores en ese contexto, ¿acaso no era conveniente suprimir bastantes derechos de la autogestión, permitir los despi-

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AUSTREN ESLOVENIA Ljubijana Zagreb CROACIA BOSNIA JERCEGOVINI

Adriatico

TALA

HOLANDA POLONIA FRANCIA ESPAÑA dos legales, estimular la participación en los beneficios de los responsables de las empresas y el empleo "eficaz" de los fondos acumulados mediante la restauración de un mercado de capitales, y, finalmente extender la propiedad privada?.

El aprendiz de brujo había sido la misma dirección de la LCY. Este programa encontraba a sus más ardientes defensores en las propias filas del partido (independientemente de su grado de conciencia en torno a las consecuencias restauracionistas de su aplicación). Así mismo, la lógica de la competencia estaba en contradicción con la de la solidaridad con los sectores y regiones menos desarrolladas. Las desigualdades no podían más que aumentar, afirmandose los egoismos regionales en forma de oposición entre las repúblicas -es decir, entre las nacionalida-

En 1971, un amplio movimiento reclamaba en Croacia que no hubiera más intervenciones destinadas a centralizar los recursos y que llevaban a la "colonización" (Sic) de las regiones ricas por las más pobres. Esta república, que gracias al turismo de la costa dálmata aportaba al país gran parte de sus divisas, reclamaba en particular la posibilidad de conservar para sí la integridad de sus ingresos. El movimiento, parcialmente propiciado por los dirigentes locales de la LCY, adquirió una dinámica separatista y derechista (dominada social-

VOJVODIN

• Novi Sa Beigre Sarajevo

SERBIA YUGOSLAVIA

N Nis MONTE 7 Pristina

NEGRO

KOSOVO

Citogrado

•Skopje MACEDONIA mente por capas pequeño-burguesas, orienideológicamente explotado por la Iglesia y por los ustachis croatas y, al parecer, poco implantado entre los trabajadores) pese a que el carácter de la planificación haya podido conferir a las reivindicaciones una base antiburocrática real.

Frente a esta expresión abierta de la desintegración, no solo de la planificación sino también de la LCY y de la misma Federación la dirección operó un cambio radical Un viraje centrista burocrático

Las principales características del nuevo curso que se adoptó entonces son las si• en el plano político: la represión de todas las opciones, la crítica pública (formulada por Kardeliy, principal teórico del régimen, que murió el año pasado) de la "desintegración prematura de la dictadura del proleta-

, es decir, del "papel dirigente del Partido", el refuerzo del peso del ejército en la LCY y en el aparato de estado, el control de los sindicatos, que se habían emancipado un poco de su función de correa de transmisión en el periodo anterior. • en el plano social, se trató de encontrar un nuevo equilibrio, apoyándose en los trabajadores frente a los tecnócratas, si bien satisfaciendo a continuación -una vez estaba

Europa del Este consolidado el aparato y liquidados los movimientos de revuelta- las principales reivindicaciones descentralizadoras: frente al poder de los tecnócratas a nivel de empresa, y en los bancos, se reformó el sistema bancario y se desmantelaron las antiguas empresas, formando unidades más pequeñas (supuestamente más controlables por los trabajadores), y creando las "'Organizaciones (OBTA), dotadas asimismo de un poder de gestación de sus "rentas" (es decir, de lo que queda una vez pagadas las materias primas y las amortizaciones de los fondos fijos). En otras palabras se amplió el campo en que puede intervenir la gestión: no sólo los 'ingresos personales" inmediatos (los salarios), sino también el consumo colectivo (guarderías, hospitales, enseñanza, vivienda etc.), gestionado por "Comunidades Autogestionarias", que agrupan directamente a trabajadores: y usuarios de los servicios colectivos, y finalmente, la "reproducción amplia" (la inversión).

En este marco, los fondos anónimos de los bancos quedaron suprimidos y se anularon las deudas de las empresas. Los bancos locales se transformaron en una especie de servicio financiero de las empresas que los crean o que depositan en ellos sus fondos. En otros tiempos, a partir de ahora serán estas empresas asociadas las que solicitan créditos a los bancos y que a través de sus delegados determinan al mismo tiempo la

Banco Central de Yugoslavia se desdobló en tantos bancos centrales como repúblicas tiene la Federa• suficientes para financiar las grandes inversiones prioritarias. Y a partir de enero de 1968, cada república conserva sus ingresos de divisas y dispone de una autonomia presupuestaria y económica bastante amplia.

Es ante todo la LCY la que, detrás (y en el centro) de las direcciones de las empresas y de los bancos, la que debe conferir a este sistema la necesaria unidad, basada en la exigencia de una estricta disci-

La planificación proporciones mayores y las opciones prioritarias, pero no precisa ninguna sanción en caso de que no se resperen sus decisiones. Estas son fruto de un largo proceso de armonización de los múltiples intereses que se enfrentan a partir del plan de cada OBTA, de cada comuna, de cada república. derechos de gestión de los trabajadores se

Run derecho permanente, destinado también a controlar los poderes tecnocráticos que existen de hecho en este tipo de gestión: el control obrero autogestionario.

Aún manteniendo un punto de apoyo fundamental en el mercado, el nuevo sistema debía permitir el control de sus efectos

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Europa del Este más nefastos: la aparición de desigualdades "injustificadas" y de poderosas fuerzas tecnocráticas. Debía permitir asimismo que las decisiones de gestión las tomaran realmente los trabajadores.

En la práctica, las diferencias entre regiones ricas y regiones pobres han continuado aumentando. La forma descentralizada de determinar las rentas hace que en la práctica las rentas más elevadas se encuentren en los sectores que gozan de una posición privilegiada gracias a su función en el mercado: ya sea por razones "naturales" (lugar adecuado para el turismo, abundancia de materias primas), ya sea porque disponen de una infraestructura que les permite una fuerte productividad del trabajo. Aunque teóricamente la parte de los ingresos que proviene de estas "rentas" debe redistribuirse para formar fondos colectivos o de acumulación, esto choca con fuertes resistencias. En la práctica, "a cada uno según su trabajo" sigue traduciéndose por "a cada uno por sus funciones, por un lado, y según el resultado de su trabajo en el mercado, por otro". Es decir, se opera una transferencia de valor desde las regiones y sectores menos desarrollados hacia los otros, y desde los sectores productivos al de servicios.

A ello se añaden las diferencias de ingresos debidas a las diferentes políticas de precios (por ejemplo, los precios de las princi- Vladimir Bakaric Stevan Doronjski materias primas, que siguen manteniéndose bajos, hacen que de hecho los trabajadores de estos sectores perciban salarios inferiores, pues las medidas de compensación son bastante insuficientes). En cambio, parece que las desigualdades en el seno de una misma unidad de trabajo hayan disminuido (como reflejo de un control más directo por parte de los trabajadores), al igual que en el interior de los ramos en que los acuerdos entre las distintas empresas han llevado a una equiparación de los salarios.

Frente al poder de los "componentes", cuando pasamos a niveles superiores de la organización del trabajo, los trabajadores tienden a replegarse sobre las decisiones concretas, las que tienen inmediata y directamente palpables. Esta tendencia sólo puede verse reforzada cuando las decisiones propuestas se presentan en forma de un montón de textos ilegibles (por su lenguaje y por su cantidad), cuando se trabaja más de cuarenta horas por semana y cuando, finalmente, si se llega a entender qué es lo que hay que decidir, sólo se plantea un único proyecto, sin posibilidad material -política- de elaborar una alternativa.

Esta es una de las razones por las cuales la extensión del derecho de los trabajadores a tomar una serie de decisiones ha significado, en la práctica, una separación creciente entre el derecho y la realidad, y, por consiguiente, una razón suplementaria para va- Sergoj Krajger Cvijetin Mijatovic ciar la autogestión de su contenido potencial. El ejemplo de las "comunidades auto-

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Europa del Este gestionarias" es bastante típico. Concebidas como instrumentos para impulsar un proceso de extinción del Estado mediante la asunción directa de los servicios comunitarios (sanidad, cultura etc.), por parte de los trabajadores y los usuarios de dichos servicios, en la práctica se han burocratizado rápidamente: dado que los trabajadores no tienen los medios para controlar las decisiones adoptadas en su nombre por los "delegados", estos se han convertido rápidamente en auténticos funcionarios que gestionan a menudo unas sumas de dinero considerables, desarrollando un nuevo aparato administrativo en detrimento del propio servicio colectivo. Personalmente he podido ver fichas de salarios en que se restaban múltiples cantidades del importe total, sin precisar siquiera la naturaleza de esas deducciones prácticamente automáticas, que sin embargo se pretendía eran el resultado de decisiones autogestionarias.

En cuanto al sistema bancario, la relación de fuerzas es ahora distinta al periodo 1965-1971, pues su política no es decidida ya por una dirección autónoma deseosa de obtener un beneficio inmediato sobre la base del endeudamiento de las empresas. Al contrario, los tipos de interés han sido muy bajos en el último período (dado que las empresas que solicitan créditos eran al mismo tiempo las Fadilj Hodza Lazar Kolisevski tan bajos que con la tasa de inflación exis- que determinaban la política de los bancos), tente, estos tipos de interés han sido de hecho negativos, estimulando así una enorme demanda de créditos para invertir.

En cambio, el poder de decisión real depende mucho de los potentados locales: en un sistema en que los privilegios provienen ante todo de la función que se cubre (y en primer lugar, de la función en el aparato del Partido y del Estado), las decisiones que se adoptan vienen determinadas directamente por la búsqueda de buenas relaciones con tal o cual dirigente local.

En cuanto a la política de estos dirigentes locales, se orienta por la voluntad de evitar las tensiones a nivel local, de asentar su poder político, de ganarse cierto prestigio. En un contexto de extrema descentralización económica, esto hace que cada localidad trate de impulsar en cierto modo un desarrollo casi autárquico (cada una quiere tener "su" empresa azucarera, "su" energia etc.), derrochando así las capacidades productivas al hacer que proliferen los dobles empleos, la ausencia de una verdadera coordinación, la falta de integración de la autogestión y del trabajo al nivel del conjunto de la sociedad.

El control obrero autogestionario:

un balance positivo

Sobre la base de un análisis de los conflictos y de las huelgas que se produjeron en las Petar Stambolic Vidojo Zarkovic empresas, los sindicatos discutieron y decidieron, en 1972-74, una serie

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Europa del Este medidas de control obrero que quedaron institucionalizadas en la "Ley del Trabajo Asociado", promulgada a finales de 1976. La Ley reconoce el derecho de los trabajadores a ejercer su control, a exigir públicamente -oralmente o por escrito- que se les rindan cuentas sobre cualquier aspecto de la gestión de la empresa, en todo momento. Pueden eiercer este derecho directamente, a través del Consejo Obrero o mediante la de un organismo Autogestionario"

Un estudio realizado en 1976 en torno a estos Comités demuestra cuánta importancia le dan los trabajadores. Mientras que en principio es la organización sindical la que elabora las candidaturas a estos Comités de Control, resulta que en el 67% de los casos es directamente la asamblea de trabajadores la que confecciona las listas de candidatos.

En el 80% de los casos, estos Comités han realizado su trabajo públicamente en fases; todos los trabajadores tienen libre acceso a sus actividades (en el 20% de los casos, el trabajo de recopilación de datos y de documentación se realizo en de los casos, los informes fueron presentados a la asamblea de trabajadores o al Consejo Obrero (frente al 15% de los casos, en que se presentaron a las direcciones de la LCY y de los sindicatos). En los 1.602 Comités encuestados, el 81% de sus miembros eran obreros productivos, es decir, una cifra bastante más alta que en los Consejos Obreros y de Gestión. El 44% eran miembros de la LCY.

Si se analiza quién inició las acciones emprendidas por los Comités de Control Obrero Autogestionario, en el 73% de los casos se trataba de obreros y de miembros de estos Comités, mientras que el Consejo Obrero sólo había propuesto el 9% de las iniciativas, y el 2% habían sido sugeridas por la LCY y los sindicatos.

El Comité de Control no tiene facultades para tomar decisiones en torno a las irregularidades que descubra. Pero informa a los trabajadores y a los órganos que deben tomar las decisiones. En el 72% de los casos, han sido directamente las asambleas de trabajadores o los Consejos Obreros los que tomaron las decisiones pertinentes para subsanar las irregularidades detectadas. En el 10% de los casos no se tomó decisión alguna, a pesar de los informes presentados (lo que no quiere decir que no vaya a tomarse esa decisión, sino simplemente que aún no se había llegado a ninguna conclusión en el momento de realizar la encuesta).

Cuando la propuesta del Comité de Control no tuvo consecuencias, en el 64% de los casos los Comités apelaron a la LCY y a lo sindicatos, y en el 25% de los casos convode trabajadores exigieron una decisión inmediata.

Finalmente, los principales problemas que motivaron la investigación de los

Comités fueron los siguientes:

— abuso de poder (8%) — relaciones burocráticas de los dirigentes con los obreros (6%) — ingresos personales irregulares (10%) - informes falsos sobre la cifra de negocios (6%) - gastos de representación irracionales (5%) — no aplicación de las decisiones de las asambleas obreras (10%) — no respeto de las claúsulas de las leyes autogestionarias (21%) Los conflictos sociales

Hemos subrayado el desfase existente entre los derechos reconocidos y los poderes reales de los trabajadores. Pero no diremos que estos derechos son simplemente formales. La asombrosa eficacia de las huelgas, o de las acciones de control obrero, son el reflejo de unas relaciones sociales en las que los derechos autogestionarios tienen un peso: las direcciones de empresa son elegidas y revocables por los trabajadores.

Y los dirigentes de la LCY o de los sindicatos saben muy bien que la estabilidad de su puesto depende de la calma social. De ahí la rapidez con que tratan de resolver los conflictos cuando hay una huelga. Estos dirigentes políticos y estos tecnócratas no podrían asentar su poder en condiciones de preponderancia de relaciones de propiedad privada, del mismo modo que no existe la relativa estabilidad política de los burócratas nombrados desde arriba, como en los países del Este. Esto explica, por ejemplo, que en 1971, cuando además de las purgas la dirección titista lanzó una vasta campaña (harto demagógica, por supuesto) contra todos los que se habían enriquecido fraudu-

Men muchas no se encontraba a ningún voluntario para el puesto de director...

Así las cosas, la autogestión es también una "realidad ideológica"', como se dice alli, es decir, un derecho, que en buena medida se ha tornado formal debido a todos los mecanismos señalados, pero un derecho contra cuya supresión se rebelarían los trabajadores. Y el hecho de que este derecho se haya extendido a otros terrenos no puede dejar de ser importante para la evolución de la conciencia obrera.

Apoyándonos en optimismo, diremos que no es mera casualidad si en el último período se denota una ampliación de los temas de los conflictos. Por ejemplo, me contaron casos de huelga de alquileres, así como un fuerte descontento en torno a la cuestión del acceso a la Universidad. Hay que saber que una de las razones del paro en

Yugoslavia es el desfase existente entre la formación adquirida por los jóvenes y los puestos de trabajo disponibles. En pocas palabras: hay muchas ofertas de trabajo en los sectores de la producción material (los peor pagados...), y demasiados sociólogos.

En Croacia acaba de iniciarse, con miras a generalizarlo, una reforma de la enseñanza que establece una especie de control obrero de la enseñanza y la vinculación de una determinada carrera con la necesidad que tiene la sociedad (necesidad que a la sazón se expresa mediante una garantía de empleo avalada por alguna empresa). El fracaso de la reforma ya es manifiesto, pero no por ello ha dejado de causar revuelo. Era una prima al enchufe -y por tanto a los privilegios burocráticos. La alternativa

Frente a los conflictos de este tipo, y también frente a la proliferación de todos decidir los trabajadores y sobre los que de hecho deciden otros en su lugar, en Yugoslavia se multiplican actualmente las expresiones de carácter muy elitista o abiertatecnocrático: "Existen tareas ingratas, y otras más nobles. Es normal que los más competentes y cualificados estén mejor pagados. Y los obreros no pueden decidir sobre todas las cosas, es normal que deleguen poderes a los especialistas...

Un eminente profesor me dijo: obreros no entienden. Se dicen: Pago a un director para que dirija, y mira por dónde me pide la opinión sobre todas las cosas, además de mi jornada de trabajo".

Sin embargo, se habla también de ese "islote del socialismo" donde un antiguo partisano, ahora director de fábrica, ha logrado crear una concepción muy distinta de la microsociedad qué anima junto con sus compañeros de trabajo. Allí, los ingenieros y los cuadros ganan bastante embargo no quieren marcharse. Todo el trabajo ha sido objeto de una reorganización creativa, que suprime la compartimentación y las viejas divisiones. La productivi-

Use ha multiplicado por colectivamente, creando un marco de vida social en que los servicios colectivos son cuantiosos y de bue-

Las soluciones alternativas a las respuestas tecnocráticas existen y se abren camino (aunque es imposible decir aún con qué amplitud y con qué rapidez). Los mecanismos que impiden que la autogestión se convierta en realidad, permiten, sin embargo, formular las exigencias con mayor claridad. La democracia obrera, política, es el factor decisivo para la profunda transformación de todas las relaciones sociales:

posibilidad de optar realmente, de votar realmente, sin la pluralidad de los proyectos presentados; • no existen medios para contrarrestar la fuerza de los tecnócratas si los trabajadores consciente de las diversas opciones posibles y de sus implicaciones. Debe existir la posi-

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bilidad de realizar los más amplios debates políticos posibles en torno a las opciones presentadas. Los puntos de vista divergentes deben poder confrontarse públicamente audiovisuales de medios los comunicación de masas a todos los niveles.

Los delegados deben ser elegidos a continuación, sobre la base de los programas debatidos y de los mandatos que hayan recibido tras la disolución pública. Todos los que de vista común comparten un punto en torno a las grandes opciones deben poder agruparse, incluso coyunturalmente, para e-

Las grandes etapas del sistema yugoslavo.

1945-1950

Planificación totalmente centralizada y colectivización de las tierras, según el modelo de la Unión Soviética.

1950/1952-1965

Introducción y posterior extensión de la autogestión a todos los sectores (incluídos los servicios y la cultura).

Sin embargo, el Estado federal sigue centralizando fuertemente las inversiones y deja escaso margen de gestión a las empresas: entre otras cosas, un impuesto sobre los fondos fijos alimenta un Fondo

Central de Inversiones, que controla el 70% de las inversiones reali-

Un plan central determina las grandes proporciones zadas.

(consumo/inversión y estructura de las inversiones). Los bancos son básicamente los intermediarios que distribuyen los créditos cedidos centralmente. En lo esencial, los precios y el comercio exterior están bajo control.

El sector privado se limita a la agricultura (el 80% de las tierras son privadas tras la descolectivización) y al artesanado. Los Consejos Obreros y sus Comités de Gestión (ejecutivos) gestionan los fondos que quedan tras la deducción de los impuestos y tasas, deciden el reparto de la renta según los resultados obtenidos en el mercado, y eligen y revocan a la dirección de la empresa.

1965-1971

Puesta en práctica de la Reforma Económica: el aumento de la productividad del trabajo pasa por un aumento de la competencia entre las empresas y en el mercado mundial. Es la "rentabilidad"

en el mercado la que debe determinar las inversiones, de lo que se

• una liberalización considerable de los precios (en principio, aunque la federación se verá obligada, en la práctica, a intervenir muy a menudo, para tratar de minimizar los daños sociales de esta

• la súpresión del Fondo Central de Inversiones, cuyos recursos se reparten entre los bancos y las empresas. Se mantiene un Fondo de

Ayuda a las regiones subdesarrolladas, si bien -y esto sigue así actualmente- se trata de un porcentaje muy bajo del producto social, que se distribuye en forma de préstamos (mientras que previamente se trataba de una redistribución de los recursos sin laborar y argumentar de forma clara y convincente. En esté marco, los sindicatos y partidos deben ser también un lugar de debate público, donde deben conocerse las posiciones disponer de los medios necesarios para expresarse colectivamente. Ninguna adscripción política debe comportar privilegios en la toma de decisiones que incumben a los órganos de autogestión; • no existe ninguna posibilidad de optar realmente sin el tiempo y la formación necesarios para hacerlo; deben deducirse del ninguna contrapartida). sumas incontroladas. 1971-1980 sistema de acuerdos acuerdos que contraen entre elias. Asamblea Federal. U

Europa del Este tiempo de trabajo; • no existe ninguna posibilidad de optar realmente si se continua sometido a la lógica del mercado y de la competencia: las grandes opciones de desarrollo deben ser debatidas teniendo en cuenta los objetivos de superar las desigualdades y las viejas divisiones entre el campo y la ciudad, entre el trabajo manual y el trabajo intelectual, la división sexual del trabajo, cuyo mantenimiênto perpetuaría los privilegios sociales y no permitiría que todos y todas tengan el derecho efectivo a un trabajo no alienado.

Los bancos se convierten rápidamente en los principales depositarios de fondos; conceden créditos a cambio de fuertes tipos de interés, lo que les permite acumular, durante este periodo, grandes

El sistema bancario se descentraliza, si bien se suprimen los fondos anónimos y las empresas son las únicas que pueden crear bancos comerciales sobre la base de sus propias aportaciones.

El plan central determina las grandes opciones de orientación, tras un largo proceso de reajuste a partir de los planes de las empresas, comunas y repúblicas. Al final de este proceso hay un autogestionarios que debe sancionar las grandes opciones prioritarias del plan nacional. Aún respetando estas grandes opciones prioritarias, las unidades de trabajo son libres de gestionar sus ingresos, con los que de ahora en adelante cubren sus inversiones, el consumo colectivo y los ingresos del

Los servicios colectivos, (sanidad, ocio, guarderías, etc.) son gestionados por Comunidades Autogestionarias, que agrupan a los trabajadores y a los usuarios de estos servicios.

Las empresas se subdividen en unidades de base: las OBTA (Organizaciones de Base del Trabajo Asociado), que gestionan sus propios presupuestos. Las diversas OBTA se juntan en las OTA (Organización del Trabajo Asociado), que equivalen más o menos a las antiguas empresas, y en complejos que fabrican diversos productos. Pero las OBTA siguen siendo soberanas en el marco de los

Se establece el control obrero autogestionario, que le permite a todo trabajador y a todo organismo de control obrero elegido por los trabajadores de la OBTA, investigar y dar publicidad a cualquier anomalía relativa a la gestión de la empresa.

A nivel político se crea un sistema de delegación para las elecciones a las Asambleas de las Comunas y de las Repúblicas: las OBTA eligen compromisarios que a su vez eligen sus delegados (revocables y obligados a rendir cuentas ante sus electores) para las Asambleas Comunales; junto a este sistema de representación, que parte de las organizaciones de trabajo, existe una representación (mediante el mismo sistema de compromisarios y delegados) de las comunidades locales y otra de las organizaciones sindicales y políticas (existen, pues, tres Cámaras Comunales). El conjunto de las Cámaras, y también los delegados de las organizaciones de trabajo, así como las organizaciones sindicales y políticas, eligen a sus delegados para los organismos correspondientes al nivel de las Repúblicas. El conjunto de los delegados comunales eligen a sus delegados a la Cámara Federal, y el conjunto de los delegados de una república eligen a sus delegados a la Cámara de las Repúblicas y Provincias (sobre una base de igualdad). Estas dos últimas constituyen la