Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Zimbabwe: El acuerdo de Londres

· Inprecor n.º 11, enero de 1980 · pp. 25-30 · 4.964 palabras

N su discurso del pasado 8 de agosto, Día Nacional de la Zimbabwe African

National Union (ZANU, Unión Nacional Africana de Zimbabwe), el presidente Robert Mugabe explicó que tres principios defendidos por el movimiento de liberación eran innegociables y debía ser reconocidos por el Gobierno britá1) "El pueblo de Zimbabwe 1) "El pueblo de Zimbabwe: debe ser plenamente soberano ! sobre y en su país, después de que todo el poder le haya sido transferido, sin restricción alguna, por Gran Bretaña. 2) El actual régimen de SmithMuzorewa debe ser completamente liquidado, para abrir un proceso claro e irreversible hacia una auténtica independencia. 3) Las fuerzas armadas combinadas del régimen ilegal deben ser desmanteladas, nuestras fuerzas de liberación constituir el Ejército Nacional de Zimbabwe". "Estos son, explicaba Mugabe, los principios fundamentales en los que la ZANU no puede ceder".

En menos de cuatro meses, cada uno de estos "principios" ha sido puesto en tela de juicio media docena de veces. En el transcurso de la Conferencia Constitucional babwe, que se inició en setiem-

Londres, gobierno conservador británico obtener el acuerdo de la ZANU y de la ZAPU (Unión Popular Africana de Zimbabwe) Joshua Nkomo, en torno a una regulación que prevé: — la garantía de una representación parlamentaria del 20% para la débil minoría blanca que habita en el país; — una Constitución que instituya un régimen parlamentario según el modelo británico; — la garantía de que durante 10 años no habrá expropiaciones de tierras; — el mantenimiento del Ejérci-

Zimbabwe

Una solución neocolonial preñada de conflictos to, de la Policía, de la Administración civil y judicial existentes y dirigidas por los blan-

— el nombramiento de un gobernador británico que sería el jefe titular del Estado sur-rodesiano, por un "periodo transide tres meses, al cabo del cual deberían celebrarse

Richard CARVER El nuevo gobernador británico, Lord Soames, llega a Salisbury. nuevas elecciones.

En el momento de escribir este artículo, el acuerdo final aún no se había firmado, ni se había acordado aún el alto el fuego ni el cese de las actividades guerrilleras, pero parece cada vez más probable que las propuestas británicas serán aceptadas sin cambios impor-

Zimbabwe tantes. Prevén que las fuerzas militares de la guerrilla deberán reunirse en determinados lugares definidos, para todo el periodo de transición, bajo el control de una fuerza militar del Commonwealth, cuya principal componente será británica. Las objeciones planteadas por el Frente Patriótico se han limitado a los problemas de localización de los puntos de concentración y a la composi-

La amplitud del acuerdo ya logrado ha sorprendido a los observadores menos sofisticados, de derechas o de izquierdas. Generalmente se pensaba que el nuevo gobierno conservador británico estaba demasiado identificado en el régimen de Salisbury para poder o no siquiera querer obtener una solución que incluyera el Fren-

De momento, la constitución elaborada en las discusiones de Londres es sustancialmente idéntica al ''Reglamento Interior" que elevó al obispo Muzorewa al poder, así como a las propuestas anglo-norteameAndrew Young, que el Frente había aceptado grosso modo. entre este gobierno británico y engañosas. Ha enfocado esta Conferencia Constitucional de la misma manera que los anteconservadores, incluso en la elección del lugar de celebración, Lancaster House, donde el imperio británico había concedido tantas veces una independencia formal en los años de la inmediata posguerra.

La primer ministro, Margaret Thatcher, se esforzó, en las su elección, en ganarse la confianza de Salisbury, con garancuidadosamente sopesadas, en términos según económicas contra el régimen fueran discutidas de nuevo en el Parlamento, en noviembre.

Sin embargo, en realidad, Thatcher y su secretario del Foreing Office, lord Carrington, iban a tener que hacer frente a los mismos problemas que sus antecesores laboristas,

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Zimbabwe. Callaghan y Owen. ¿Cómo hacer volver a Rodesia al marco de la legalidad internacional, garantizando al mismo tiempo los intereses económicos británicos, engatusando a los estados negros africanos fronterizos y estableciendo cierto grado de estabilidad política en región estratégicamente crucial para los intereses impeimponer, para hablar clar, una solución neocolonial en Zim-

Las cualificaciones personales de lord Carrington para llevar a término esta tarea eran impresionantes. lugar, su posición personal de miembro de la Cámara de los Lores, no elegido, lo ponía al resguardo de todo control parlamentario y le evitaba tener que depender de electores par-

Es más, Carrington es el antiguo director de la Río Tinto Zinc, una de las principales empresas británicas que hacen sus negocios en Zimbabwe; de la Cadbury Schweppes, posee también intereses en ese país, y del Barclays, uno de los principales bancos implantados Africa austral.

Independientemente de sus asunto era demasiado importante para él como para que se permitiera resbalar hacia una identificación simplista con sus "amigos y parientes" en RodeLa oposición entre el capital imperialista y el capital de los colonos contradicción entre el capital blanco local y el capital imperialista constituye el transfondo de todo el enigma rodesiano. Rodesia jamás fue gobernada directamente. desde Londres. Primero fue colonizada por la Compañía Sudafricana, de Cecil Rhodes, que dirigió directamente el territorio, hasta que en 1873 se. le garantizó el estatuto de autogobierno. El capital extranjeesencialmente británico, controla amplios sectores de la economía, mientras que el poder político estaba en manos de los representantes de la capa de

En 1965, añoa en que el régimen blanco declaró unilateralmente la independencia, las dos terceras partes de las inversiones productivas eran de origen extranjero, y de ellas, el 66% era de origen británico. La coexistencia entre el capital extranjero y el capital de origen local resultaba difícil, pues uno se concentraba en el terreno de las grandes empresas agrarias y de la industria minera, tras que la otra se apoyaba en las fincas pequeñas y media-

El imperialismo podía apercibirse del carácter inevitable, y en las actuales circunstancias, deseable, de la descolonizamientras tanto, de un mínimo de reformas democráticas. Los colonos, en cambio, no podían tolerar la mínima interferencia en su monopolio político. No era este un desacuerdo simplemente fútil. Las dos partes comprendían hasta qué punto el resultado del conflicto era crucial para la supervivencia de su modo de vida y de sus negocios en Africa austral. De ahí viene la decisión de Rodesia de proclamar unilateralmente su independencia en 1965, y el inicio de la crisis más larga que haya conocido jamás la política exterior británica.

sanciones económicas internacionales contra Rodesia no fueron ni mucho menos

Una investigación oficial de 1978 permitió descubrir que las empresas británicas habían suministrado petróleo al régimen durante años, con la complicidad de los sucesivos gobiernos británicos. Los intereses británicos ciendo en términos absolutos, sudafricanas están en trance de

Pero la combinación entre las sanciones económicas y las medidas de control de los camrégimen, crearon suficientes desventajas para que las multiciendo una solución neocolonial internacionalmente recoLonrho, especializada en la industria agraria y minera, constituye un ejemplo instructivo, sinó perfectamente típico, de la manera en que operan estas grandes compañías. Sus sucursales rodesianas se encontraron durante mucho tiempo entre las pocas empresas más rentables y entre las que se saltaban las sanciones a la torera.

Actualmente, lo fundamental de sus operaciones se efectúa en los países neocoloniales del Africa negra, y su director general, Rowland, es un amigo presidente Zambia, Para asegurar su futuro, Lonrho apoya, incluso financieramente, a la ZAPU de

Las iniciales aperturas realizadas por Thatcher, en dirección a Salisbury, fueron quizá necesarias para poner • en marcha la Conferencia de Lancaster House, pero no eran suficientes para asegurarle el. éxito. Poco después de la derrota del colonialismo portugués en Africa austral, en 1975, los estrategas políticos del imperialismo habían reconocido que sus queridos proyectos neocoloniales para Zimbabwe debían conceder un puesto a los guerrilleros de la ZANU y de la ZAPU, que habían formado el Frente Patriótico Común en 1976.

Owen y Young habían logrado sentar al Frente en la mesa de negociaciones, pero no al régimen de Salisbury. Thatcher y Carrington tenían que resolver el problema inverso. Así, en el mismo momento en que Thatcher pronunciaba SuS ruidosos discursos en defensa del régimen de Muzorewa, Carrington enviaba a un emisario secreto, lord Harlech, a hablar con el Frente Patriótico y los dirigentes de los Estados africanos "de la primera línea" El papel de los Jefes de Estado de la primera línea

El papel de los presidentes de los Estados de la primera línea resultó ser decisivo. En la Conferencia de jefes de Estado del Commanwealth, celebrada el pasado mes de agosto, Thatcher logró obtener de los dos dirigentes clave, el zambiano Kaunda, y el tanzaniano Nye-

Constitucional, prevista para mediados de nofecha en la cuestión de las sanciones debía volver a discutirse en el Parlamento británico.

En tres ocasiones, la Conferencia quedó bloqueada por el rechazo del Frente Patriótico a británicas; y cada vez fue la intervención de los Estados de la primera línea la que hizo salir del atolladero a la negociación. En primer lugar, el Frente se negó a aprobar las propuestas constitucionales, debido a la falta de fondos para indemnizar las ocupaapresuró a intervenir y el problema se avaporó: habría un fondo de indemnización británico y norteamericano.

De hecho, el problema era más imaginario que real. Dicho fondo de indemnización está ya incluido desde hace años en los proyectos imperialistas para Zimbabwe. El proyecto se ini«Zimbabwe. Fund" en el paquete de propuestas de Owen-Young, y ba"Commanwealth Fund" en las agosto. De hecho, el propio mismo en la Conferencia del Commonwealth, ejemplo favorito de los conservadores a propósito de su espiritu de descolonización: "En propietarios blancos recibieron de Gran Bretaña importantes sumas de dinero para facilitar la armonía racial y la transición pacífica a la independencia". La iridea de este fondo no persigue solamente la indemnización de los blancos, sino tambien el surgimiento de una nueva burguesía negra que disponga derecho adquirido en el filón

La segunda intervención se produjo cuando el Frente Patriótico elevó sus obieciones a las propuestas británicas para el periodo de transición, fundamentalmente tuvieron un "Estatuto de igualdad" con las fuerzas del Esta-

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do rodesiano. Kenneth Kaunda se encontraba

Londres, y resolvió el problema con una fórmula que permitía salvar la cara, y que otorgaba al Frente un estatuto que fuera lo más igual posible en las circunstancias actuales; es decir, muy poco.

Finalmente, el Frente adoptó su actitud más intransigente en la discusión sobre las modalidades del alto el fuego. También en este terreno, un fin de semana de visita a Dar-es-

Salaam tuvo un notable efecto

La razón por la que los presidentes africanos han debido desempeñar este papel es compleja. Tanzania, Zambia y Mozambique son países extremadamente pobres, chantajes y dependientes de la ayuda que los EE.UU. y Gran trarles, y de las ventajas que podrían sacar de ello, en recompensa por sus servicios La presión de Rodesia

La situación de Tanzania se ha visto agravada por su compromiso prolongado en Uganda, mientras que los dos otros países sufren una presión creciente a causa de la guerra que se desarrolla en el propio Zimbabwe. Mozambique cerró en 1976 sus fronteras con Rodesia, cortando al mismo tempo, por razones políticas, importante fuente de ingresos. En revancha, sufrió escalada de ataques militares rodesianos, dirigidos aún recientemente contra el valle del Limpopo, la principal región productora de bienes alimenticios.

La importante reducción que operó Africa del Sur en el reclutamiento de trabajadores mozambiqueños para las minas, afectó a una importante fuente de divisas para el país. El régimen del FRELIMO se vió obligado a intentar mejorar sus relaciones con su vecino del

Zambia sufrió asimismo incursiones militares crecientes por parte de Rodesia, no sólo dirigidas contra los campamentos de guerrilleros instalados en

Zambia, sino contra la misma economía del país. A comienzos de 1979, las tropas rodesianas destruyeron el importante acumulador de Kazangula, que une a Zambia con Botswana. Las tropas de ocupación sudafricanas en Namibia se negaron a permitir que los zambianos utilizaron otro acumulador que pasa a través de Sambesi, a poKazungula. El

Zambia todavía más de los suministros de maíz que le llegan, vía Rodesia, del Africa del Sur.

Justo antes de que se abordara la cuestión periodo de transición en las discusiones House, el gobierno Muzorewa anunció que interrumpía todos sus suministros de maíz a Zambia, que pasan por el puente del ferrocarril de las catarátas del Victoria. El resultado fué que Kaunda viajó rápidamente a Londres con su fórmula de compromiso en el bolsillo.

Posteriormente, cuando se inició la discusión sobre el alto el fuego, las tropas rodesianas lanzaron una serie de ataques contra objetivos civiles en

Zambia, en primer lugar las carreteras y líneas férreas que conducen al mar, a través de los vecinos orientales, Malawi y Tanzania. puso inmediatamente en pie de guerra a sus tropas, mal equipadas, y movilizó a los reservistas, el efecto más importante de estas incursiones fue el de incrementar la presión ejercida por Zambia, para poner fin a todo precio a la guerra.

Sin embargo, existen razones aún más profundas para explicar la colaboración de los dirigentes de los Estados de la primera línea con los planes británicos en torno a Zimbabwe. El miedo al cambio social

Estos regímenes han planteado reales objecciones a la existencia del actual régimen de Salisbury. Pero comparten los mismos temores del imperialismo británico ante el peligro de un cambio social radical en un pais vecino, que está justo en la puerta de al lado.

En diversos grados, los países de la primera línea son Joshua Nkomo, líder de la ZAPU.

Zimbabwe países neocoloniales cuyos dirigentes surgieron de la burguesía burocrática y cuya posición se debe a dos cosas: en primer lugar, su estatuto de dirigentes anticoloniales, que les permitió mantener cierto prestigio ante las masas, y que les impide ir demasiado lejos en el compromiso con el racismo blanco; en segundo lugar, sus relaciones con el imperialismo.

Estos "capitalistas burocráticos" no constituyen una burguesía "compradora" tradicioactúa simplemente agente colonial. tampoco gozan del dinamismo suficiente para desempeñar el papel de un auténtico capital "nacional". Su posición económica depende totalmente de su posición en el aparato estatal. Operan en forma de una auténtica colaboración con el capital imperialista, si bien esta colaboración es muy desigual y los explotadores "indígenas" son extremadamente vulnera-

Esto explica también en parte el papel desempeñado por el Frente Patriótico en Lancaster House y hasta comparte los postulados políticos de sus valedores de la pri-

La amenaza que blanden los paises vecinos, de negar toda ayuda a las fuerzas de liberación, es una amenaza grave, y no cabe duda que Kaunda y compañía han usado y abusado de esta amenaza hasta límites insospechados. Pero al fin y al cabo, Nkomo y Mugabe tienen que darse cuenta que sería poliZambia y Mozanbique les dieran la espalda caso de haberse negado al compromiso con los La relación de fuerzas sobre el terreno

Había otros factores incrementaban su sensibilidad a la presión de los Estados de la primera línea. Está en primer lugar la relación de fuerzas sobre el terreno. La situación militar de las fuerzas blancas es indudablemente peor que lo que describe generalmente la pransa. Justin Kyoka, antiguo corresponsal de la BBC, viajó durante tres semanas por una

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Zimbabwe zona que incluye las reservas tribales del Norte de Sabi y de Buhera, Fort. Victoria, Gwanda, Nuanetsi, Wedza y ZANU intervienen a gran escala en esta región, donde la ley marcial y el toque de queda decretados por el régimen son papel mojado. Hace ya un año que la reserva tribal del Norte de Sabi no ha sido visitada por las fuerzas de seguridad rodesianas, si se exceptúan algunas administrativas necesidades de la cotidiana son asumidas ahora por las poblaciones locales.

Nyoka termina con la adver-

'Los rodesianos han perdido la guerra de guerrillas. Para ganar tendrían que talar todos y cada uno de los árboles del país".

Esta opinión viene confirmada por numerosas fuentes oficiosas y los informes ocasionales de periodistas que logran escapar al control del ejército rodesiano. Esto no avala, por supuesto, las pretensiones de los representantes del Frente Patriótico, que explicaron en la Conferencia de Londres que controlaban el "90% del territorio". Si fuera así, ¿por qué negociar entonces? Esto tampoco justifica la proclamación, que raya en la histeria, de Mugabe, de que "una tercera parte (del país) está formada ahora por zonas liberadas". Si esto fuera cierto, ¿por qué ceder entonces a las exigencias del enemigo?.

La triste realidad es que la campaña de terror lanzada por las fuerzas de seguridad resulta ser eficaz. Del mismo modo que el régimen de Murozewa utilizó el arma del hambre contra Zambia, ha lanzado una auténtica campaña de hambre contra su propia población. Bajo la cobertura de la ley marcial, a la que está sometiudo el : 90% del país, las tropas están legalmente facultadas para destruir los poblados, las cosechas, el ganado y las viviendas y para "concentrar a la pobla-

La destrucción deliberada de alimento, ironicamente bautizada "operación ganso" llevó a la Cruz Roja a lanzar un llamamiento al gobierno rodesiano "por que detenga la desfundamentales para la supervivencia de la población civil".

La práctica consistente en concentrar a la población "poblados protegidos" lando la política británica y en Malasia y Vietnam, repercusiones desastrosas para la agricultura. En una zona, la tasa de mortalidad ha aumentado en un 37% en el primer año de existencia

"poblados protegidos". El 80% de estas muertes se debieron a la desnutrición.

En la primera mitad de 1979 murió aproximadamente una tercera parte del ganado en las reservas tribales, de subalimentación y sobre todo debido a su ausencia de consecuencia de la guerra. La última cosecha se vió afectada por la sequía, y es en un 40% inferior a la cosecha habitual. De nuevo ha aparecido el hambre en las zonas septentrionales El fracaso político del frente Patriótico

No resulta asombroso que los mensajes recibidos Nkomo y Mugabe desde la selva no revelaban una intransigencia a toda costa, sino por el contrario, un cansancio de la guerra y una desmoralizacion. Si todas las historias sobre la extensión de las zonas liberadas y la organización de una agricultura comunitaria fueran ciertas, la moral habría sido más alta. El aspecto más evidente de esta guerra es el fracaso del Frente Patriótico, su incapacidad para organizar y apoyarse en la movilización de las masas. Es por esto que el real impacto político de los dirigentes de los Estados de la primera línea ha prevalecido, porque Nkomo y Mugabe no son esos "terroristas marxistas" que dice la leyenda, sino simples variantes de un Machel o de un Kaunda, respectivamente. Es precisamente porque no se trata de revolucionarios socialistas, que no ven la necesidad de organizar a las masas tras sus objetivos sociales. Dar fusil a un aldeano y gesto que básicamente no cambia la relación de fuerzas mili100.000 soldados y reservistas en sus filas, frente a los 25.000 guerrilleros que como máximo actúan en el interior del país.

Por ejemplo, la guerra solo podría ganarse organizando la ocupación de tierras, beneficios sociales que obtendría la población de una victoria de la guerrilla.

Esta bancarrota estratégica se pudo de manifiesto pronto en Lancaster House. En las primeras fases de la Conferencia, la delegación del Frente Patriótico obtuvo una importante victoria táctica en torno a la cuestión del orden del día, y rápidamente hizo que se emprendiera el debate consprensa y de relaciones públicas articulados, en contraste con la incoherencia y las divisiones públicas del equipo Muzorewa. Pero aparte del olfato táctico, la delegación no tenía de hecho ninguna idea clara en lo que se refiere a su orientación a largo plazo. Esto se puso de manifiesto durante el debate constitucional. La posición de principio inicial del Frente cambió rápidamente, para convertirse en una posición de partida de la negociación. En torno a la cuestión de los escaños parlamentarios reservados a los por ejemplo, portavoces del Patriótico denunciaron a viva voz esta cláusula como una "inscripción de un principio racista en la Constitución". No obstante, terminaron por ceder y aceptar esta condición pocos días más tarde.

En torno a la reforma agraria, el Frente no había puesto el acento en el derecho del pueblo de Zimbabwe a poseer su tierra sin pagar indemnización alguna, sino en la cuestión totalmente secundaria de saber de dónde procedería el dinero. Además, el dinero actualmente disponible en el fondo multinacional de indemnización se utipagar los gastos de reinstalación de los africanos en

La expropiacin tierra, que pertenece a los africanos, es una cuestión política fundamental puesto que el Estado rodesiano está basado en la defensa de los intereses de los colonos blancos. Cada una de las dos comunidades -6 millones de africanos y 200.000 blancos cuentan con casi 45 millones de acres. La abolición legal de la discriminación en el terreno de la propiedad de la tierra, en 1977, no comportó cambio alguno, pues ¿dónde puede encontrar el africano los fondos para comprar tierra?

A finales de 1979 sólo habia que hubieran comprado granjas en las zonas "blancas", mientras que las compra para africanos siguen vacías debido a la mala calidad

Esta mala calidad de la tierra destinada a los africanos es un hecho que las estadisticas sólo pueden sugerir, y es la causa profunda del hambre y de la arriba. Las tierras de las reservas tribales y las zonas de compra para africanos han de alimentar al 80% de la población rural. El cultivo, demasiado mala calidad en un desierto

Las tierras de los blancos producen casi la totalidad de las cosechas destinadas a la exportación. En más del 77% de las zonas "europeas" el tamaño medio de las granjas es de 16.000 acres, mientras que sólo alcanza los 10 acres en los tribales. Incluso sin los 20 diputados blancos, el poder durante años y años.

Asimismo, los negociadores del Frente Patriótico no han logrado marcar ningún tanto en el debate en torno a los acuerdos para el periodo de transición. Plantearon la exigencia abstracta de establecer una paridad con las fuerzas de seguridad rodesianas, cuando las fuerzas guerrilleras se acantonen en sus puntos de concentración en la selva. Habría sido mucho más pertinente, por parte del Frente, plantear cuestión de la

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ción total del ejército y la policía blanca. Lo que prevé el acuerdo de Lancaster House es que las tropas del régimen racista pueden garantızar la transferencia de poderes a un mayoritario, es decir, que los que ahora se dedican a destruir alimentos, a asesinar y torturar a todo un pueblo, están llama"bienhechores"!

Ningún compromiso en torno a la discriminación racial; por una reforma agraria radical; por la destrucción total del Estado de los colonos blancos; éstas habrían sido las consignas centrales de una guerra revolucionaria hasta el final, en que las masas habrían arriesgado la muerte y el hambre en aras a la lucha por un programa que pondría fin, precisamente, a la muerte y al hambre. El precio que tiene que pagar el frente. Patriótico

El Frente Patriótico va a pagar un precio alto por sus fracasos, incluso a corto plazo. La nueva situación abierta por el acuerdo de Lancaster House implica el desarrollo de movimiento social y de una política. A partir de ahora, el Frente Patriótico ya no será considerado como el campeón indiscutido de los intereses de particular, su incapacidad para trabajar en el seno de la clase obrera, durante los años de lucha armada, puede costarle Zimbabwe es numéricamente una de las más importantes de Africa, y posee quizá la experiencia más avanzada de autoorganización. El movimiento nacionalista ha estado históricamente vinculado al sindicalismo. Nkomo, el principal lider nacionalismo en Zimbabwe, inció su carrera política como dirigente obrero. Actualmente, este lazo se ha visto muy debilitado, durante quince años, debido por un lado a la represión estatal, que condenó a la clandestinidad a toda actividad política, pero debido

Abel Murorewa, actual jefe del gobierno de Zimbabwe. también opción consciente de orientarse hacia la actividad militar, sin asumir los problemas económicos y sociales.

Gracias a su historia, la ZAPU ha mantenido cierta influencia débil movimiento obrero organizado. La ZANU, pese a que su implantación nacional es más lan Smith, el hombre fuerte de Zimbabwe.

amplia, no tiene nada compainmediato podría conocer muy bien la exploobrera, particularmente en el sector minero, ocupaciones de tierras por parte del campesiacción de importantes sectores de refugiados concentrados en los poblados de chabolas. Lo dirección política de que se dotará el levantamiento masas. Muzorewa utilizará las acuerdo de Lancaster para tratar de reconquistar su apoyo popular. Esto es lo que se entrevé, por ejemplo, tras el intento demagógico del gobierno de defender a los trabajadores rurales contra sus patronos blancos, que les pagan "salarios de esclavos"

Al llegar a un acuerdo con Frente Patriótico le han concedido cierto grado de credibili-

Pero existe otra dirección que podrían tomar estas movidel Frente Patriótico van a buscar poco a poco nuevos medios para proseguir la lucha. La opción instintiva de volver a la selva en pequeños grupos opción. No cabe duda que es crucial saber hasta qué punto estas oposiciones pueden desarrollar nuevas formas de orgaoposición política al acuerdo y la movilización de masas. Una solución impracticable y llena de conflictos

La herencia del colonialismo es siniestra. Gran Bretaña tiene el hábito de legar a sus colonias Constituciones de corte británico, impracticables, cuando fracasan inevitablemente, suele pontificar solemnemente sobre el atraso de los africanos y su incapacidad para practicar el difícil arte de la democracia.

El Zimbabwe, este enfrenta miento se verá acelerado por el sistema racial del derecho de voto, que es antagónico con la misma concepción de la demo-

Zimbabwe cracia, y que asegura sin duda la parálisis política. El Frente Rodesiano de lan Smith conquistará los 20 escaños reserresto de escaños bien repartidos, casi a partes iguales, entre seguirán siendo los blancos los

Además, las estructuras del poder blanco empezarán a funcionar bastante antes de que se independiente. La policía organizó con eficacia la elección de abril, que instaló a Muzorwa en el poder —una elección en que la participación superó el Ahora será la misma policía la que se encargará de repetir el

Una comisión parlamentaria métodos de persuasión utilizados por los patronos blancos en dichas elecciones: "Durante una visita al club de recreo de Chipinga, hablamos con granjero de la región. Poseía una plantación de té, en la que Cuando lo encontramos, llevaba todavía su uniforme de las fuerzas de seguridad, estaba un un Máuser y tiraba municiones al cenicero. Nos explicó que, una vez terminada su patrulla matutina, volvería a su granja para ver cuál de sus 'cafres' no había ido a votar. En nuestra opinión, los empleados de este hombre no tenían absolutamente ninguna posibilidad de negarse a ir al colegio electo-

Si deja intactas las estructuras capitalistas y de poder político de los blancos, el Frente Patriótico será impotente para evitar la repetición de estas escenas.

Las fuerzas del Frente estarán en peligro mucho antes de la campaña electoral. Imaginar que las fuerzas de seguridad vayan a cerrar la tienda durante el periodo de alto el fuego es pura ingenuidad, sobre todo si son éstas las que administrarán directamente el 90% del país. El plan británico de alto el fuego incluye una escapatoria deliberada:

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Zimbabwe ausencia de cualquier mención a los movimientos de tropas y a los suministros a través de la frontera sudafricana. (Lo que contrasta con las precauciones escritas, adoptadas en relación a la frontera de Zambia y Mozambique). Varios millares de soldados ya han cumplido un servicio activo en Rodesia, y podrían ser llamados inmediatamente à título de refuerzo. El armisticio con el poder colonial en Angola no impidió una invasión sudafricana a gran escala. Si Pretoria decide repetir la operación, esta vez la llevará a término.

Incluso si esta última amenaza no se materializara, las fuerzas guerrilleras tendrían que contar con las fuerzas auxiliares de Muzorewa. El obispo ha incrementado el reclutamiento de su ejército privado, formalmente bajo la cobertura de las tuerzas de seguridad, para hacer contrapeso a la influencia de los guerrilleros nacionalistas tras el alto el fuego.

En julio de 1979, 183 auxiliares, al menos, que eran fieles al reverendo Sithole, dirigente rival, fueron masacrados por los hombres de Muzorewa. Este es el tratamiento que puede esperar el Frente Patriótico.

Y por encima de este caos y de esta carnicería estará la ''fuerza de control" del Commonwealth, dirigida por el importante contingente británico. Oficialmente, los británicos serán estrictamente neutros entre el Frente Patriótico y las fuerzas de seguridad, pero la opinión política del cuerpo de oficiales británicos no es un secreto para nadie.

El ejército está dirigido por oficiales que han estudiado las técnicas de la contrainsurrección en Malasia y Adén, junto a los británicos, y cuenta además con 15.000 mercenarios, británicos en su mayoría. Africa ha conocido demasiadas intervenciones coloniales brutales para albergar la menor duda a este respecto.

La falta de información, el chovinismo creciente y la total confusión han hecho que el movimiento obrero de los países imperialistas haya guardado silencio en torno a la cuestión de Zimbabwe. La confusión descansa probablemente en el sentimiento de que al fin y al cabo Zimbabwe está en trance de desembarazarse del fardo opresor del colonialismo. De hecho, la imposición del acuerdo de Lancaster House no es sino una nueva forma

¿Quién es quién?

enneth KAUNDA, pre ente de Zambi obert MUGABE, presiden e la ZANU (Unión N cional Africana de Zimbabwe)

Joshua NKOMO, dirigente de la ZAPU (Unión Popular

Africana de Zimbabwe)

Julius NYERERE, presidente de Tanzania

Puente destruido por la aviación rodesiana en Zambia.

de negarle a Zimbabwe su derecho a la autodeterminación. La solidaridad es más necesaria que nunca.

David OWEN, exministro británico de Asuntos Ex teriores, laborista

Cecil RHODES, conquistador británico del

XIX, fundador de Rode sia (ahora Zimbabwe)

lan SMITH, presidente de Ro desia entre 1965 y 1978;

principal líder de los colonos blancos

Margaret THATCHER, actual primer ministro de

Gran Bretaña