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SOUTH WEST
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SOUTH ARRICA
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"Espero una mejora importante de nuestro situación económico el año próximo", declaraba el presidente Ken neth Kaundo, el 18 de octubre de 1976, durante la inauguración de la empresa de t6 Kawambia. "No puedo pin tar mejor la situación, porque tengo ante mi las cuentas del tesoro que preanuncian tiempos duros para nuestro país"
manifestaba el ministro de finanzas, Hohn Mwanakatawe, el 17 de octubre en la televisión zambiana.
A pesar del optimismo de la declaración de Kaunda, una rápida mirada o los datos estadísticos esenciales (ver el cuadro) demuestra que Mwanakatwe es mucho más honesto que su patrón en el pronóstico de la econamia zambiana para el próximo periódo. Como lo predijéramos hace un año, la recuperación de las economias capitalistas que comenzó de manera vacilante a fines de 1975, nofue suficiente para producir un "boom" de los precios de las materias primas equivalente al de 1973-74. Si se tiene en cuenta que el Kwacha (moneda de Zambia) se deva - lud en un 20% en julio último, el precio del cobre era, en octubre de 1976, aproximadamente el mismo que elda
Precios del cobre (en cable) por tonelada
(en kwacha ; K 2,50 = USS1)
1,155
1773 (promedio)
1,326
1974
(pro medic
794
1975 (promedio)
897
1976
(promedio enero-junio)
1976 (agosto)*
1,300
1,15 5
1976 (setiembre)
1,002
1976 (mediados octubre)
*El kwacha fue devaluado en un 20% el B de julio/76
Balance de pagos an cuento corriente (en millones de k)
- 148.8
1972
+ 93,4
WP73
+ 48.5
1974
-393,0
1975
Nota: el Votal de las exporfaciones se elevó en 1975 a 5I0 millones de k.
EL PROBLEMA
DEL COBRE
por JOHN BLAIR sastreso precio medio de 1975. Si la devaluación hubiera logrado alguna consecuencia positiva, habría tenido que provocar un alza significativa de los precios durante un largo período. De hecho, por diversas razones (en -tre ellas el estado deplorable de la libro esterlina, empleada en todas los transacciones), el valor en kwacha del cobre zambiano es equivalente al que posela antesde la devaluación. El retorno de los precios de cobre al nivel de 1974 tampoco podia recriar las condiciones di -námicos de los comienzos de ese año. El costo de pro -ducción del cobre aumentó en un 37% entre 1975 y 1976. Estos cifros no incluyen las consecuencias plenas de la devaluación que sólo se harán sentir verdaderamente cuan do se registre, en los libros de cuentas, el aumento del costo de los equipamientos importados y del trabajo. Además, fue necesario tomar medidas aún más costosas para tratar de evitar que se fueran de Zambia los trabajado -res inmigrantes. El ritmo de rotación de la población inmigrante alcanza actualmente el nivel muy poco económico del 37% anual y esta fuerza de trabajo no llega al número de 4.000, mientras que se considera indispensable para una rentabilidad óptima la cantidad de 5.000. Con el proposito de invertir dicha tendencia, el nuevo acuerdo sobre salarios en las minas, que debía entrar en vigor en noviembre, garantiza a los inmigrantes una in -demnización anual de 2.000 k por arriba de su salario de base, pogable fuera de Zambia y no sujeta a impues -tos. Anteriormente, las primas cubrian el 25% del ingreso global por un contrato mínimo de dos años y estaban sujetos a impuestos. En la medida en que pocos trabaTodores Inmigrantes ganan más de B.000 k (o sea más de siete veces el salario medio en Zambia), a consecuencia de esas medidas van a aumentar considerablemente los gastos de las compañías mineras, así como también las "transferencias al exterior" de la balanza de pagos. En 1974, las "transferencias privados" -que constituyen casi enteramente divisas extranjeras de los 34.000 trabajadores inmigrantes de Zambia - ascendieron a 86,5 millones de k, o sea más del 10% del ingreso por los van tos del cobre (838 millones de k). En 1975, año del que aún no se conocen las cifras, no hay duda quenta propor ción de esas transferencias ascendió, por f6 mênos, al 20%
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del valor de los ventas de cobre que totalizaron 47l miIlones de k. Los nuevos incentivos económicos harán au mentar todavia más ese porcentaje, en un futuro proxi -mo. Pero si se tiene en cuenta la competencia internacional en lo que respecta al personal técnico, es probable que losincentivos no basten para resolver el problema. La desesperada situación financiera de Zambia, que provo có largas demoras en los pagos de las deudas de importa ción con la consecuente suspensión total de los suministros en algunos casos, ha sucitado, en los últimos años, la aparición de ocreedores en los países capitalistas, que quieren consolidar la situación de su punto de apoyo más importante en Africa central. En agosto y setiembre, la CEE decidió un préstamo de 50 millones de k., el Banco Mundial (controlado por EEUU) anunció un préstamo de 24 millones de k. y EEUU un préstamo de 12 millones de k., a titulo de ayuda externa. Se verá que la política exterior de Zambia refleja la importancia de la deuda acumulada con respecto a los acreedores. Entretanto, el gobierno insistió, en el curso de los últimos años, sobre la necesidod de restablecer el equilibrio económico, mer ced a una recuperación del sector agrícola. De hecho, el representante más imaginativos del gobierno sugirió que el trigo, la carne, el azúcar, etc. podrían reemplazar al cobre como principal producto de exportación, Pero hasta el momento, tales declaraciones no tuvieron ningún resultado palpable y el estado de estancamiento descripto Fa nosotros sigue vigente. Este año se ha hablado mucho acerca de una cosecha de 530 millones de maiz co -mercializable. Pero se trata de un cereal muy sensible a los cambios de clima y a las enfermedades (la cosecha de 1970, por ejemplo, fue de aproximadamente 125 millones de kg. y la de 1972, de alrededor de 575 millones de kg.) No hay duda de que este "logro" sólo aportaria escasas diferencias , pues más del 90% de los ingresos ligodos a las exportaciones provienen de la venta del cobre. Además, frente a la completa ausencia de un desarrollo significativo en los otros rubros, la cosecha de maiz no cambiará la situación de 1974-75 cuando hubo que importar el 40% de la alimentación. Finalmente en el curso del Gitimo año se ha verificado que Zambia ha fracasado absolutamente en el intento de emprender el desarrollo de indistrias destinados a sus tituir los importaciones. Asi, la cifro de empleo correspondiente a este sector prácticamente permaneció estancada durante los años del ditimo "boom" del cobre (diciembre de 1972: 39.360; junio de 1974: 40.820). El reciente anuncio de licenciamiento pone de manifiesto una reducción significativa del empleo en ese sector. Numerosas empresas han despedido a los trabajadores debido a la falta de las divisas extranjeras necesarias para el mantenimiento de las instalaciones y la compra de materias primas. Los elementos aportados confirman el análisis de que los tentativas gubernamentales para hacersa -tir a Zambia del papel insignificante que le afribuye el imperialismo en el sur de Africa, han fracasado. El curso actual de la diplomacia zambiana ilustra a las claros dicho fracaso: el gobiemo busca desesperadamente un "acuerdo", en el sur de Africo, que le suministre la "excusa" necesaria para la plena reintegración de Zambia en el sistema económico regional.
Salarios y minas Las minas constituyen el sector económico principal y dan ocupación a cerca del 20% de los asalariados del pali. Este sector constituye el principal indicador económico (y, desde cierto punto de vista, el factor determinante) de la situación de la población trabajadora en su con -junto. El resultado de las "negociaciones" emprendidos entre el MUZ -Mine Woeker's Union of Zambia (Sindicato de los trabajadores de las minas de Zambial - y las dos compañías (controlados en un 51% por el estado) RCM y NCCM, acaba de ser dado a publicidad. Pero resulta significativo el hecho de que el contenido del nuevo acuerdo no se haya publicado de una sola vez, sino de a poco, Probablemente se intentaba asT evitar una reac -ción de la base anté el anuncio de su contenido. En el cuadro nro.2 describimos estadísticamente las consecuen cias que ese acuerdo tuvo sobre los salarios reales, en lo que respecto a un sector representativo de mineros: la escala inferior de los trabajadores de superificie. No hay ninguna estadística oficial referida al alza del costo de la vida más allá de 1975. Hemos establecido las cifras utilizando la tasa de los primeros meses de 1975 (que arrojan un aumento anual del 15%). Esta extrapolación lleva, casi con entera seguridad, a una estimación moderada de la situación actual y futura, como queda confirmado par la declaración del ministro Alexander Chikwanda, de octubre de 1976, publicada en la revista "African development" (suplemento especial sobre Zombia): "Lo presión de la situación internacional sobre los precios internos es terrible, Durante largo tiempo, mantuvimos constante el precio de los bienes impartodos -cuyo costo, sin embargo no cesaba de aumentar-para evitar que se agravaran las condiciones de vida de losgru pos sociales con ingresos más bajos... Ahora, la barrera que hablamos opuesto a la inflación no resiste más".
Esta cifra representa la cifra oficial del minimo Salarios vital por mes.Se prev un aumenlo dnua mensuales nivel de vida del 15%. 1970 K54.50 1975 K64.50 K79.45 1976 Noviembre K70.50 K91.37 1977 Noviembre K77.00 K105.07 1978 Noviembre renegocia- K12082 ciones Las estodisticas salariales demuestran ampliamente que los salarios reales en el sector minero ya han sufrido una baja sustancial y que continuarán de la misma manera durante los próximos años. El problema ha consta en sober si los trabajodores de ese sector (el más fulite del
proletariado) van a reaccionar, sino fundamental mente cuándo lo harán. En efecto, la aplicación del acuerdo provocará una disminución del nivel de vida en un 50% con relación a 1970. Hasta ahora, no se han percibido signos de resistencia organizada, lo cual no resulta sorprendente en tanto la burocracia sindicol no rinde cuentos a los militantes de base. En la actualidod, sólo en algunas regiones se convocó a reuniones masivas , con respecto a algunos aspectos del nuevo acuerdo únicamente: a los efectos de un leve aumento de las asignaciones por enfermedad y de préstamos para adquirir bicicletas y motocicletas. Pero, durante estas reuniones, los representantes sindicales avitaron referirse a los detalles del convenio salarial (aún cuando se publicaron en la prensa internacional), bajo pretexto de que aún faltaba el acuerdo definitivo del go bierno. Es evidente que primero necesitan dorar la pildara para evitar toda reacción. Sin embargo, hay signos alentadores de que se mantiene una frodiciónmilitante entre los mineros. El gobierno propuso que toda candidatura para ocupar cualquier tipo de cargos de responsabilidad oficial dentro del mo -vimiento sindical sea previamente acordada por el comité central del partido dirigante , el UNIP ( United No -tional Independence Party). Se explicó, al respecto, que en un régimen de partido único, resultaba lógica y necesaria una medida de esa indole, Ipara proteger a los trabajodores contra las maniobras de los arribistas y para garantizar la honestidad de sus representantes como servidores de la nación! Las reacciones frente a esta tentativa de eliminar el Gltimo vestigio de libertad sindical fueron violentas. Unos 8,000 mineros se reunieron en el centro del "cinturón de cobre" de Kipwe, donde los oradores denunciaronuno tras otro- la propuesta del gobierno, considerada co/ mo un insulto a su capacidad y un atentado a la libertad de elegir a sus representantes. Luego de este único meating, el gobierno retrocedió, temiendo evidentemente nue vas manifestaciones de oposición y explicando que la medida se limitaria, de hecho, a la elección de la dirección Ce la ZCTU (Zambio Congress of Trade Unions).Es de esperar que se produzcan reacciones análogas a propósito de la político guberamental de bloqueo de los salarios. Gobierno y partido Durante el último periodo, la camarilla dirigente de Zambio, que rige los destinos del pais por medio del gobierno y del único partido político legal, ha experimentodo un debilitamiento de su poder. Como ya la bamos señalado, hace tiempo que el partido único dejó de tener una base de masa. Está casi exclusivamente compuesto por funcionarios gubernamentales y arribistas. La prue ba más reciente de su debilitamiento se obtuvo durante sia conferencia regional del "cinturón del cobre" , en setiembre, cuando se reveló que el partido sólo habla reclu todo 32.000 miembros sobre una población superior al millón de personas. Hay algo más grave todavia. La dirección del UNIP manifiesta signos de desintegración interna. Durante el último período se registraron los siguientes hechos: 1- El más capaz de los jóvenes polfticos de Zambia, Vernon Mwoanga, fue depuesto de su cargo de secretario de relaciones exteriores y ubicado en el comité central, para ser retirado de la polftica, meses después, transformándose en principal ejecutivo del trust británico Lonrho en Zambia. 2- Rupiah Banda, sucesor de Mwaango, dimitió bruscomente, bajo pretexto oficial de "estudios" a proseguir en Gran Bretaña. Se sabe que Banda era acusado de haber distraido bienes del estado, en una proporción excesiva incluso para las "reglas de conducta" de la direc -ciần. 3- Sikata Wina, miembro durante mucho tiempo del comité central, fue expulsado bajo el pretexto de que no se habría consagrado la suficiente a su trabajo; en otras palabras, porque sin duda se ocupaba esencialmente de los intereses crecientes de sus negocios. 4- Sefelino Mulenga, ministro de tierras, recursos naturales y turismo, fue recientemente desplazado a Alemania del este para proseguir estudios. Mulenga acababa de ver se implicado en un violento conflicto público con la Asociación Jurídica de Zambia, cuyo presidente la acusaba de haberse servido de su función para asignar fie -tras a sus amigos. Estos: y otros numerosos casos similares, que muy proboblemente existen pero de los cuales no se tiene conocimiento, ponen en evidencia la situación de inseguridad que experimenta el grupo gubernamental en un país neocolonial camo Zombia. La burocracia capitalista de astado, cuya seguridad proviene sólo del contral del aparato de estado mismo, fiende desesperadamente a acumular riquezas para asegurar su situación futura y transformarse en una burguesta independiente. Con tal fin, apro vecha todos las ocasiones que se le presentan para enriquecerse. Kaunda y sus pares, como Nyerere en Tanzania, intentan encubrir ese proceso, promulgando un "código de conducta" de la dirección. Dentro de ese contexto, resulta inavitable que al menos algunos dirigentes gubernamentales sean sancionados por violación a los reglas, con al objeto de garantizar la verosimilitud de la medida y la continuided del sistema en su conjunto. La sangría de dirigentes calificados y la real reducción del grupo dirigente a un escaso número de intimos allegadas de Kaunda fueron factores importantes que determinaron que este último tratara de reintegrar los restos de la escisión mas seria que sacudiera al UNIP -la de UPP dirigido por Simón Kapwapwe (ex-vicepresidente) - en 197l. Este partido contaba, con hombres como Valentine Musakania, ex director del Banco de Zambia, y Juhn Chi sata, ex dirigente del MUZ, y habla lograjo provisoriamente un considerable apoyo, sobre todo en el "cintu¡ên del cobre". Sin embargo, el UPP no ofrecia un real programa altemativo con respecto al del UNIP, pero su existencia permitio polarizar todos los descontentos. El UPP quedó desbaratado con los arrestos y con la instauración del régimen del partido único bate en 1972, Pero Con servó un cierto prestigio e incluso una estructure organizativa durante todo el periodo siguiente. CEDOC
Consciente de ello, el gobierno emprendió una serie de negociosiones secretas, dirigidas por el secretario de estodo de Interior, Aaron Milner, con Kapwepwe y otros dirigentes, Por esa via intentaba reintegrar esas personalidades polfficas al gobierno. AsT pretendia malar dos pájaros de un tiro: fortalecer el equipo dirigente y eliminar un peligro potencial de oposición. Hasta ahora, las tentativas fracasaron, pues los restos del UPP saben que su apoyo se perdarío completamente en tal proceso, DE todos modos, este nuevo fracaso del gobierno sirve para reforzar el sentimiento de vulnerabilidad que inspira la camarilla de Kaunda, La situg ción vigente en la provincia del noreste es otra espina clavada en el régimen, Desde hace más de un año, un grupo armado conocido con el nombre de "Gang Mushala" lleva a cabo ataques esporádicos contra dependen -cias del gebierno, construcciones, etc. A Mushala se lo conoce por haber sido miembro de un grupo de aposición entrenado an Namibio en 1973, por los agentes sudafricanos, este entrenamiento militar tenía por finalidad actuar en la parte occidental de Zambia. Varios miembros del grupo fueron capturados pero Mushala y los más prốximos a ál hasta anora pudieron escapar el acoso, atravesanda probablemente la parte oriental de Angola -entonces desgarrada por la guerra- y a pesar de los intensos operativos militares organizados para acorralarlos. Sin duda recibieron el apoyo de la población local, en una región (de 600 km de extensión) que no posee ni un camino pavimentado. El campesinado de la zona es una de los sectores más miserables de la población zambiana, Se ha reconocido públicamente la existencia de algunos heridos en el ejército y la policta, pero las informaciones procedentes del hospital central de Ndola, el más próximo, indican que se trata de u a estimación muy por debajo de la realidad. Se dice también que el secretorio general del UNIP, Grey Zula, habría regresado súbitamente, al cabo de un dia, de un viaje planeado por diez dias a la provincia, a raíz de que su escolta ofi -cial habla sido atacada en el oeste de Sawzi, capital provincial. En última instancia, el hecho de que las Fuerzas masivas de la policía y del ejército no hayan logrado capturar a un grupo de siele miembros -según la cifra oficial- indica a las claras la debilidad del control gubernamental sobre la población de la región. El sector estudiantil La extrema sensibilidod del gobierno ante cualquier amenaza aparente quedó ampliamente demostrada con el cierre de la universidad de Zambia, a comienzos de febrero, luego de una campaña de tres semanas desarollade por la maso estudiantil, de solidaridod con el MPLA angoleño y de denuncia por la colaboración de Zambia con el FNLA y el UNITA (colaboración llevada a cabo bajo el pretexto diplomático de la constitución de un "gobierno de unión nacional" en Angola). Las manifestaciones de enero y febrero, que movilizaron a estudian tes de atros sectores de Lusaka, fue el punto culminente alcanzado por la actividad de un grupo que le resistia poderosamente a los esfuerzos de integración del gobierno. Estaba estimulado por la existencia -en la sociedad Frantz Fanon- de un grupo de militantes que se aproximaba al marxismo y que comenzaba a aplicar su mé todo de análisis para el estudio de la sociedad de Zambia. No hay dudas de que el cierre repentino de la universidod se debió parcialmente al temor, por parte del gobierno, de que esta campaña sobrepasara el marco de apoyo al MPLA, para desembocar sobre la situación in -terna de Zambia, marcada por una serie de sucesivos au mentos de precios, que sersibilizaban a los trabajadores. El cierre de la universidad fue acompañado por la de -tención de 17 estudiantes y 5 docentes (ver INPRECOR nro.43,44 y 46); 4 de estos Gitimos, que eran inmigrantes, fueron liberados y deportados; 15 estudiantes fueron finalmente liberados en octubre de este año. En virtud del escasa nivel político de la mayoría de los estudiantes, al reabrine la universidod fue inevitable que se pro dújera una merma del activismo. Pero, cuando la conferencia de delegados del sindicato nacional de estudiantos tomó la decisión unánime de rechazar la afiliación a la "Brigada Juvenil" del UNIP, se puso de manifiesto la persistencia de los sentimientos antigubernamentales entre los estudiantes, a pesar de la importancia de las presiones ejercidas sobre ellos. Durante años, el gobierno intentá hacerse un lugar en el campus de la universidad de Zambia, y en otras instituciones universitarias, abriendo seccionas del partido, pero hubo una resistencia general frente a esas tentativas y todo indica que va a continuar con el mismo tenor. Relaciones exteriores La vulnerabilidad de Zambia frente a la recesión internacional y su dependencia con respecto a los préstamos acordados por los países imperia listas va en cumento. En consecuencia, el gobierno tiene una necesidod cada vez más urgente de "resolver" la situación sudafricana. De allf que Kaunda derramara lágrimas de a le gría a la llegada de Kissinger, en abril pasado. El gobierno, deseando la apertura de una nueva fase de la polftica de EEUU en la región, se declaró dispuesto a todo por el éxito de esa última visión de Kissinger. No hay por eso que sorprenderse del rechazo aparente que manifestaron los presidentes de los países llamados "de primera lineo" con relación al ocuerdo Kissinger-Smith en setiembre, ni de su reafirmación de solidaridad con la lucha armada en Rhodesia. De hecho, esa actitud se debe a la certidumbre de que ningún nacionalista de Zimbabwe (ni siquieta al más comprometido, como Nicomo) aceptaria un trato que implicara dejar el control del ejército y de la policia al gobierno de Smith. De allí la propuesta presentoda ahora por Zambia, Tanzania y la mayor parte de los sectores del movimiento nacionalista: que Gran Bretafa desempeñe un papel central en el "restablecimiento de su posición legal de potencia colonial y en el establecimiento de su porición legal de potencia colonial y en el establecimiento de una transición hacia la independencia" De esto forma, esperan presentar una alternativa frente a la reactivación de la lucha armada, si los regociaciones se ven interrumpidos por la voluntod de Smith de con servar el control del aparato represivo Relate que los supuestos combatientes anticoloniafiiiif llamen
a Gran Bretaña para que "asuma nuevamente sus respon- que la movilización de las masas debe -para garantizar el sabilidades coloniales" '. Pero no quedan dudas de que una éxito de la lucho- sobrepasar las reivindicaciones nacioevolución semejante de la situación seria de interés in- nalistas y adquirir una dimensión anticapitalista. Aún cuan mediato para el gobierno zambiano: do esta dinámica no se lleve a cabo en Zimbabwe mismo, I- permitiria una reapertura inmediata de la frontera y la no hay dudo de que los imperialistas y sus agentes neocorecuperación del comercio con Rhodesia, de donde proce- loniales temen el carácter ejemplar que una lucha de ese dia -antes de la declaración de "independencia" de Smith tipo tendría sobre las masas de Africa del Sur. Es indis-el 40% de las importaciones. Eso también significorta la pensable actualizar las verdaderas motivaciones del goreapertura de la via férrea más corta y barata hacia el bierno de Kaunda sobre este problema, ya que expresan mar (Beria). muy claramente la naturaleza de clase del régimen; su 2- serTai el camino más seguro para permitir una transi- caracterización constituye una tarea central para losreción ininterrumpido haola el regimen neocolonial en Zim- volucionarios. babwe, eliminando el peligro inherente a la lucha armada; 25 de octubre de 1976.-