INDEPENDENCIA
Transkeis
UNA FALSA
por ROY ALEXANDER El aparato de propaganda de la República de Africa del Sur hace lo indecible, de un tiempo a esta parte, para atraer la atención de la opinión internacional sobre la "'independencia" de Transkei, primero de los "Bantustans" que corsumó la transición de la tutela sudafricana a una fraudulenta independencia concedida por el régimen racista blanco de Pretoria (Lo "independencia" fue procia mada el 26 de octubre de este año.) Se habrian apartado aproximodamente un millón de "rands" para esa operación, efectuada a través de firmas de publicidad americanas, canadienses y británicos de gran renom bre. Los anuncios publicitarios de la "Transkel Development Corporation" aparecieron en las principales diarios y semanarios británicos, en el curso de las últimas semanas. El siguiente es un ejemplo: "El 26 de octubre verá el nacimiento de la República de Transkei, pacifica, progresista y plenamente democrática. Eso es posible por -que hemos optado por colaborar con Africa del Sur en una evolución pocifica hacia la independencio, en lugar de tomar el fusil. "Sin embargo, la situación misma de Trans kei desmiente tales afimaciones, Durante la preparación de las ceremonias de "indepeidencia" , tuvo que llevarse al territorio un cuerpo especial de 600 soldados sudafricanos para garantizar la apariencia "pacifica" de Transkei. Entretanto, el dirigente del "Transkeian Democratic Party", junto con ló miembros de su agrupación, se pu -drían en la prisión a la que habían sido arrojados precisa mente antes de las elecciones para la asamblea del nuevo estado. El TDP es el principal partido de oposición, contrario a la independencia, o la que denuncia como una capitulación frente al sistema racista del apartheid. Su detención se ordenó en virtud del estado de urgencia proclamado por primera vez en 1960, para hacer frente a una creciente agitación campesina, y desde entonces no cesó. El racismo sudafricano La decisión sudafricano de conceder hoy la independencia a uno de los "Bantustans" y la elección de Transkei entre ellos, no son hechos casuales. Se explica por los objetinos fundamentales de la política de los "Bantus -tans" y el lugar que ocupan dentro de la estrategio del régimen sudafricano. El bloque dirigente sudafricano se halla enfrentado a un problema histórico. Su poder astá asegurado por un orden social cuyos elementos constitu(tivos son la estratificación y la opresión rocial. Ahora bien, la actual relación de fuerzas a nivel internacional atenta, coda vez más, contra el mantenimiento de tales estructuras. El establecimiento de población blanca fue mucho más intensivo en Africa del Sur que en las otras colonias ubicadas más al norte. El pais adquirió su independencia precozmente, cuando fodavía no se cuestionaba ia dominación blanca en el continente. Por eso ésta pudo utilizar los engranajes del estado para constituir una economía diversi ficoda e industrializada, dotada de una burguesta (blanca) nativa. También logr5 fragmentar y aplastar todo intento de oposición por parte de la mayoria negra oprimida. La formación social sur gida de ese proceso histórico no reproduce los rasgos de una sociedad burguesa "normal" arrastra la marca de su pasado de colonia poblada por blancos, doblemente: por un lado, su economía reposa en la sobreexplotación de la mano de obro negra, y por otro, su bloque dirigente se apoya profundamente en la discriminación racial para asegurar la integración de las capas de trabajodores blancos con la pequeñia burguesta. No obstante, la historia no pue de detener su curso, ni siquiera para los racistas blancos. La escalado de la revalución colonial y de la "africanizoción" neocolonial de las viejas sociedades coloniales tuvo por corolario, en Africa del Sur, la formación de un poderoso proletariado negro dotado de conciencia de cla se y la politización creciente de las masas en su con -junto. En consecuencia, la burguesia sudafricana tenía que encontrar, de manera acuciante, un medio para contener la agitación polfrica en ascenso dentro del país. Asimismo ten la que responder a la hostilidad creciente, manifestado hacia el régimen racista a escala internacio nal hostilidad tan importante que tendia a volver cada vez más dificil la afirmación pública del gRave imperidicació lista.
CEDOC
TRANSKEI En los años do alcanzó su punto culminante el peligro de una rebelión polffica abierto. Se reprimió brutalmente pero hay Imites que la represión -al oponerse a un autén tico movimiento de mases- no puede sobrepasar, so pana de transformarse ella mismo en fuente de problemas y ser, por lo tanto inaficaz, Además, cualesquiera fuera su éxito interno, la represión acentuaba la hostilidad externa al régimen. En ese contexto se decidió la polftica de los "Bantustans". La política de los "Bantustans" La ideologia del apartheid, desarrollada por el "South African Nationalist Party" y aplicada por los gobiernos ng cionalistas que se sucedieron desde 1947, desembocó siem pre en la noción de desarrollo separado (es decir, que los distintos grupos sociales negros tendrían su propia vía y forma de evolución polltica y social) La democracia poIfica y las ventajos sociales derivadas del desarrollo económico sudafricano estaban reservadas exclusivamente a la población blanco. Los negros quedaron relegados a istituciones y a un nivel de vida que -supuestamente-, debian estar de acuerdo con sus "trodiciones" (que, para el caso, no eran sino las "tradiciones" de la dominación racista y de la explotación imperialista). En 1949, se ins tituyó una comisión gubernamental para "efectuar un es tudio profundo y preparar un informe sobre la posibili -dad de rehabilitar las regiones indigenas, con el objeto de fomentar una estructura social adaptada a la cultura autóctona y basada en una planifcación socioeconómica eficaz'". Las conclusiones del informe de la comisión Tom lison no se aplicaron nunca. Pero comenzó a abrirse paso una ideasarganizar la estrategia polftica del apartheid en torno a la creación de "regiones indigenas" o "reservas". Dichas regiones se crea ron. inicialmente en 19/3, poco después de que se concediera a la Unión Sudafricana el derecho de autogobierno Algunas regiones del pais, donde se concentraba la pobla ción africana, se denominaron "scheduled" y alli los blan cos no podion adquirir fierras mientras que los negros, por su parte, no tentan derecho a poseerias. La medido apuntaba a legalizar la desposesión, de que eran objeto los africanos, de vastas superficies de su país, a la par que otorgaba a los negros una porción minima de tierra, que ge rantizara el desarrollo de una agricultura de subsistencia capaz de alimentar a una población destinada a transfor marse en mano de obra migratoria. En los años siguien -tes, otra serie de medidas vinieron a completar la instauración del sistema de mano de obra migratoria: en 1923, la introducción del "Influx control" (control de afluencia), destinado a regular el movimiento desde las poblaciones africanas hacia las zonas urbanos, Se trataba de aplicar un principio anunciado por primera vez en el informe de la "Comission on Local Government" de 192l, que estipulaba que el nativo sólo está autorizado a penetrar en los zonos urbanas -que son esencialmente una creación del hombre blanco- cuando acepte entrar para satisfacer necesidades del hombre blanco, y se entiende que deberá irse ni bien termine de cumplir su función".
En 1927, se concedió al presidente de Africa del Sur (en tanto "jefe Supremo" de la población africana) el poder de legisiar directamente en lo atinente a las reservas, sin mediación del parlamento y sin apelación posible an te las instancias normales previstas al efecto. El gobierno nacionalista de posguerra odelantaba, pues, los ele -mentos esenciales de la ideologia y de la estructura de los "Bantustans'*Cada uno de los gobiernos habidos en la década del 50 aportó su granito de arena hastacabar par establecer una estructura coherente y sistemático que constituyó, al mismo tiempo, una estrategia polffica que permitió hacer frente a las problemas históricos del capitalismo sudafricano. Ese sistema se basaba en las siguientes hipótesis: I- Africa del Sur se compone de una serie de raciones o grupos nacionales diferentes, que abarcan a los blancos ya los diversos grupos negros. 2- Cada una de dichas naciones fiene derecho al desamallo y a la autodeterminación (o al menos el derecho de preparaise para ello) en el seno de sus propios limites territoriales históricos. 3- En consecuencia, los blancos detentan la totalidad de los derechos en "Africa del Sur blanca", o sea, en el con Junto de los territorios de la repáblica y el conjunto de las zonas urbanas. 4- Las masas africanas sólo pueden ejercer sus derechos polfticos en el seno de las reservas que octualmente se denominan "Bantustans". 5- La población africana de las zonas urbanas es considerada meramente como mano de obra extranjera, sin derecho a la igualdad polftica o social con los "nacionales" blancos del territorio. 6- La población estatica "de color" carece, dentro del territorio, de derechos "nacionales". Con todo, goza de un estatuto ligeramente suparior al de los negros en el seno de Africa del Sur, ya que puede ejercer derechos polfricos estrictamente limitados por medio de institu -ciones que le son propios.
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El carácter ideológico del esquema expuesto y su injusficia -tanto desde el punto de vista histórico como contemporáneo- resultan Flagrantes. Otorga el 88% del, te -ritorio asignado a la mayoria negra en una situación "his tórica" , nacida de más de un sigio de incursiones blancas, de maniobras imperialistas y de conquistas militares; ignora que -desde el nacimiento de Africa del Sur- casi un 50% de su población negra vivió fuera de esas reservos y constituyó el grueso de la población en las zonas denominados "blancas", ignora totalmente el hecho de que la mano de obra negra desempaño un papel funda -mental en la conservación y perfeccionamiento de los standards de vida "civilizada" del "Africa del Sur blan
. En esto no hay que ver únicamente la confirmación del carácter opresivo de la polftico de los "Bantustars". Ahi también existe una contradicción fundamental, inherente a la actual estrategia del apartheid, contradic ción tan grave que amenaza con hacerla volar en pedazos sin dejor al régimen sudafricano otra salido que no sea la represión abierta y brutal. Las tensiones se expresan en dos campos: la falta de viabilidad de los "Bantustans" por una parte, y, por otra, el "problema" planteado por la presencia de una población africana urbanizada de importancia creciente, que constituye -de ahora en más- el grueso de la población de las zonas supuestamen te "blancos" y el grueso de los trabajadores de la industria. ¿Por qué Transkei? La elección de Transkei como el primer "Batustan" que accede a la independencia formal pretende disimular el primero de dichos problemas, pues el "Bantustan" de Trans kei es el que tienegrietas menos aparentes. Es el único de los territorios que puede justificar históricamente una existencia independiente. El imperialismo británico no lo conquistó hasta 1E80; fue anexado a las colonias del CAp y permaneció casi intacto hasta que fue elegido co ma "zona indigena" en 1913. En consecuencia, es un territorio relativamente "compacto". , con una proporción relativamente elevada de ciudadanos que establecieron en él su hogar. Sus tierras son más fértiles que las de otras zonas. Por lo tanto, Transkel resulta la mejor carta que puede mostrar el régimen para hacer que se acepte internacionalmente su política de los "Bantustans".A su vez, el reconocimiento internacional resulto esencial para convencer de la viabilidad de los "Bantustans" a un infimo sector de la población e gra de Africa del Sur, a los efectos de que ésta los considere como un media válido para realizar sus aspiraciones sociales y polfticos. No obstante, incluso un análisis poco crítico de esa "car to" que representan los "Bantustans", , pone de manifiesto la inconsistencia de sus fundamentos. Paradójicamente, el primer acto del gobierno sudafricano tendiente a "preparar" a Transkei para el autogobierno y la eventual "independencia" consistió en destruir la única institución que poseía apariencia de representatividad poIftico, el "Native Council" (Consejo Nativo), denominado "Bunga". Este organismo data de 1895 y, aunque desprovisto de poderes, había manifestado una cierta independencia y formulado críticas de principio contra la polftica del apartheid.
Matanzima Se lo reemplazó, medionte un decreto, por un sistema "tradicional" de jefes nombrados por el gabierno sudafricano. Hacia el fin de los años 50, se instauraron finalmente las "autoridades bantúes" •que comprendian tanto a los jefes designados por el gobierno como a los representantes elegidos (los primeros estaban en evidente mayor la). Kaiser Matanzimo, Primer Ministro de Transkel durante la tutela sudafricana y de Transkei actual, es precisa -mente uno de los jefes nombrados por el gobierno, sin haberse sometido jamás a ningún fipo de elección. Su partido en el poder, el "Transkei National Independence Party", siempre extrajo su fuerza del 60% de delegados nombrados en el parlamento, Hasta el presente año, no obtuvo nunca mayoria en las elecciones de representantes, a pesar de la utilización masiva de medidas de in -timidación y del apoyo prodigado por el gobierno sudafricano. Visiblemente, esa no constitula una bese ade -cuada para la creación de un gobierno "Independiente" (especialmente por cuanto, en la nueva asamblea, se "re dujo" al 50% el número de delegados designados). El problema se resolvió llamando repentinamente a elec -ciones y asegurándose de antemano, de colocar entre re jas a la oposición (cuyo crimen principal había consisido en convocar o un referándum sobre la cuestión de la independencio). En semejantes circunstancias, Maton zima logró evidentemente ganarlos. En consecuencia, Transkel tendrá sus propios funcionarios, con una proporción de negros superior al 90%.Pero los funcionarios blancos ocupan todos los cargos de responsabilidad y los consejeros suministrados por el gobierno sudafricano desempeñian un papel decisivo para la determinao án de la polttica de Transkel, en la mayar parte de los campos. Transkei se halla asimismo dotodo de una especie de ejército (286 hombres) que ha recibido un entrenamiento intensivo (fundagiotal medomunicació te contrainsurreccional y para controlar los movimis coneral
TRANSKEI tos de masas) en Africa del Sur, bajo el mando de un oficial sudafricano, acompañado por su estado mayor. Matanzima explicó claramente cómo concibe la función de su ejército: ante todo como un instrumento de lucha contra "terrorismo" de Transkei. Por otra parte, el BOSS -célebre servicio secreto sudafricano- continúa operando con entera libertad en el territorio, aunque ahora ten go que rendir cuentos a Matanzima. La señal más evidente de la sumisión polfrica de Transkei a los racistas sudafricanos es la declaración hecha por Matanzima, se gún la cual las principales leyes racistas vigentes en Africa del Sur-el "Terrorism Act", el "Suppression of Comunism Act" y el "Mixed Marriage Act", asi como el "Inmorality Act"- seguirán en vigencia en el Transkel "independiente". Por Gitimo, de los 3 millones de ciudodanos de la nueva república, sólo 1,6 millones residen efectivamente en ello; el resto está establecido de manera permanente en el "Africa del Sur blanca" y muchos de ellos jamás pisa/ ron Transkei ni experimentan ningún deseo de hacerlo. Ese era el único punto conflictivo real entre Matanzima y el gobierno sudafricano. En efecto, para los últimos era esencial que se confiriera la ciudadania de Trans -kel a todos los africanos del pais denominados "Xhosa" (con excepción del millón instalado en la "homeland Xhosa" de Ciskei). A pesar de su larga trayectoria de colaboración con el apartheid, Matanzima no deseaba ser identificado con una polftica tan abiertamente represiva: Asimismo, temia las consecuencios que pudiera acarrear la expulsión, de las zonas urbanas hacia Transkei, de todos los negros que rechazara Africa del Sur. Matazima argula qie, con respecto a los que residian fuera del territorio, la ciudadania debia ser voluntario. El gobierno sudafricano logró imponer su punto de vista, demostrando una vez más el grado de dependencia de Transkei (pero no hay duda de que la discusión va a seguir)La economía de la "independencia" La dependencia polfrica de Transkei con respecto a la Repúblico sudafricana reflejo su dependencia económico. La población residente en Transkei depende, en su mayoria, de la mano de obra migratorio, Según las cifras oficiales de 1974, de una población masculina activa de 310.000 hombres , unos 257.000 (o sea, más del 80%) eran trabajadores de migración empleados en las granjas, las minos y las industrios del Africa del Sur blanca" - Aproximodamente la mitad del 20% restante trabajaba para el gobierno; sólo 4.000 de ellos estaban empleados en las industrias de Transkei, La polfica económica de Transkei consiste esencialmente en hacer que las mujeres, los niños y los viejos trabajen la tierra para asegurarse una subsistencia miserable, garantizando asT la reproducción del flujo de mano de obra negra requerido por el "Africa del Sur blanca" - Tan sólo un 26% del ingreso nacional de Transkei se produce dentro de los limites del territorio, Lo mismo ocurre con la financiación de las activiades gubernamentales. En 1972 (73, más de los dos tercios de los ingresos de las autoridades de Transkei provenian de las cajas del gobierno sudafricano. En 1974/75, sobrepasaba el 75% , debiéndose dicho aumento especialmente al costo de la campaña de prestigio, montado con vistas a la "independencia". A pesar de la pretendida atención concedida por el poder a los rasgos "tradicionales" de la sociedad de los "Bantustans" *, la situación no es mucho mejor para la agricultura. La creciente presión demográfica, la naturaleza de la fuerza de trabajo y la ausencia de inversiones de capital en el sector agrario, tuvo como resultado el estancamiento -aún la asfixia- en la producción alimenticia. Como la población aumentaba con rapidez, Transkel tuvo que importar un 70% del maiz (el alimento de base). La "independencia" de Transkel no tiene mós que un sig nificado para los 1,4 millones de negros sudafricanosse trato de un nuevo golpe asestado a su lucha por los derechos democráticos y por la igualdad social, en una sociedad que se nutre con su trabajo. Todos ellos han estado fuera de Transkei por lo menos durante ocho años (desde 1969, ningún africano tenta ya derecho para abandonar definitivamente su "homeland") y muchos de ellos habitan las zonas urbanas desde hace dos o tres generaciones. Ahora pierden su nacionalidad sudafricana y se transforman en ciudadanos de Transkei. Su derecho de residencia en las zonas urbanas ya estaba seriamente limitado (por ejemplo, podían ser devueltos a sus lugares de origen por haber perdido el empleo o por haberse comprometido en actividades políticas o sociales) pero la "independancia" del "Bantustan" puede ser el preludio de un nuevo ataque aún más directo contra su derecho de residencia ya tan amenazado. Esta preocupación explica el descontento de los negros en las zonas urbanas. La generación más joven, en especial, solo ha vivido en zonas urbanas y para ella no guarda ningún atractivo la ilusión de un retorno a su "homeland'". Precisa -mente en estos capas sociales nace el fenómeno de la conciencia negra, que se apone a los esfuerzos desplegodos por los racistas para dividir a las masas oprimidas en varios grupos nacionales. Afirma la existencia de una sola identidad nacional y de una comunidod de intereses que une al conjunto de la población oprimida. La voluntad de luchar por los derechos democráticos y sociales, contra el régimen racista de Africa del Sur y sus estructuras , tiene su raiz en esas mismas capas. Lo "independencia" de Transkei es un golpe dado a traición a esa lucha, y debe ser combatida por todos los que se salidaricen con las luchas por la liberación negra. Hasta ahora, ningún gobierno -neocolonial o imperialista- se atrevió a adherir a una maniobra tan transparente. Pero ciertos sectores de opinión imperialistas se preparan a hacerlo, Existen rumores persistentes de un eventual reconocimiento de Transkel por parte de Francia y de la REA ;y, en Gran Bretaña, uno de los represen tantes "ilustrados" de las posiciones imperialistos en Africa, el diario "The Guardian", defendió abiertamente dicha posición .Dentro de este contexto, es probable que el régimen sudafricano intente hacer del reconocimiento a su polftica de los "Bantustans", la condición previa para su cooperación. Es un deber ineludible del movimiento de solidaridad internacional develar la maniobra fraudulenta que constituye la todependencia" de Transkel y oponene a todo convel del Tridole.