Inprecor en castellano

Archivo de la revista de información y análisis de la IV Internacional

México: La izquierda progresa

· Inprecor (primera serie) n.º 57, septiembre de 1976 · pp. 28-30 · 2.699 palabras

México IV Internacional

México

La izquierda

progresa

F.G. Casillas El pasado 27 de junio, en un mitin central en la ciudod de México, se cerró la campaña electoral de la izqui -erda. Más de 15000 personas en la Arena México die -ron fin al Gitimo acto de la campaña cantando la Inter -nacional y enarbolando cientos de banderas rojos. En -el presidium, junto a los dirigentes del Partido Comunis ta Mexicano y el Mavimiento de Organización Socialis ta, se encontraban a su vez los dirigentes de la Liga So cialista y de la Ligo Comunista Internacionalista, repre sentando al fuerte y combativo contingente de la IV. Internacional, constituido por más de 1000 camaradas que ocupaban parte de la Arena. Terminó asi la campaña e lectoral más importante que haya organizado la izquier da en México en por lo menos 40 años.

Pero la importancio de la campaña que presentó al militante del PCM, Valentín Campo, como candidato a la presidencia de la República desborda el mero hecho -de que, por primera vez en mucho tiempo, partidos de la izquierda participaran en elecciones. Sobre todo, la importancia de esta experiencia radica en que, pese lapoca influencia de masas de la izquierda mexicano, -la condidatura de Campa fue la única verdadera alterno tive a la del candidato del partido-gobierno. Al mismo tiempo, la campaña evidenció ante grandes sectores de masas el carácter antidemocrático del régimen al negor todo derecho legal a los partidos verdaderamente de ope sición.

En efecto, la antidemocrática Ley Electoral maxi -cana establece una serie de requisitos fales para oforgar el registro legal a todo partido — y, por lo tanto, el de recho a participar en las elecciones - que, en la prácti ca, deja sólo en manos del gobiema la decisión de qué partido es legal y cudi no. De este modo, desde su con solidación después del cardenismo, el régimen bonapartista sólo otorga el registro legal, además de al partido de la "revolución hecho gobiemo" , PRI(Partido Revolu cionario Institucional), a los partidos adictos a él. La crisis de los partidos burgueses La presencia de la izquierda organizada en los elecciones presidenciales ha acelerado la crisis de los partidos burgueses, que son utilizados para dar la aparienciade un régimen democrático y pluripartidista. Frente a la -candidatura comunisto, el PAN (Partido de Acción No cional), el PPS (Partido Popular Socialista) y el PARM (Partido Auténtico de la Revolución Mexicana) tenian que hacer un esfuerzo por aparecer ante las masos como partidos de oposición al régimen.

La crisis fue primero en el PAN. Este partido, fun dado por los sectores más atrasados de la burguesia como una respuesto a las medidos antiimperiolistas del ré gimen de Cárdenas, había conocido, sin embargo, Un cierto desarrollo cuando aprovechó demogógicamente el desprestigio del PRI después de la masacre del 68. Por otro loda, el PPS y el PARM tampoco lanzan i candidato propio, y apoyan a José López Portillo, candidato del PRI. En el caso del PARM no es sorpren -dente, pues más que partido, es una agencia de emplea dos en el gobierno, que en sus 20 años de existencia ja más ha apoyado a otro candidato que no sea el del PRI.

Al mismo tiempo que esto sucedía, el gobierno se negó a dar registro al PCM y ni siquiera aceptó registrar a Valentin Campo como candidato independiente. Nun ca como hoy las elecciones en México se hablan presen todo con tanta evidencia como una farsa / Legalmente?

el 4 de julio el electorado mexicano no contaba más que con una opción: José López Portillo. Más que elec ciones, el gobierno del PRI ofrecía un referendum al de signar desde antes del 4 de julio a López Portillo como el sucesor de Echevarria.

Y sin embargo, si hubo otra opción. El voto de -Campa constituyó un voto de clase contra clase y un vo to que denuncia la falta de libertades democráticos de un régimen que niego la legalidad a todas aquéllas fuer zas que no estén dispuestos a aglutinarse, como todos -los partidos legales, en torno al candidato burgués.

Fue por estos condiciones que, evidentemente cada presencia de la izquierda constituyó el étereste mar im

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portanta de las elecciones del 76. Sin la candidatura -de Campa, la sucesión presidencial no hubiero tenido ma yor transcendencia. Por eso, el debate en el seno de la izquierdo sobre la táctica a adoptar en las elecciones -fue tan agudo y también tan importante. El debate en la izquierda La experiencia electoral de la izquierda en México era muy pequeña y negativa. Prácticamente Toda esa expe riencia y trodición está ligado al PCM. Después de ha ber lanzodo a Hernán Laborde como candidato a la pre sidencia en los años treinta, el PCM no había presentado candidatos oficialmente y, por el contrario, apayó a los del PRI, como en el caso de Avila Camacho y Mi -guel Alemán.

Por otro lado, después del d8, ante el debilitado es tado de la izquierda, la actitud predominante fue la de llamar a la abstención y a denunciar las elecciones -del 70 y 73 (a presidente y diputados, respectivamente) como una farsa, Estas posiciones coincidian con el de sinterés creciente de la población por las elecciones y su desilusión ante la frustración provocoda por diversosfraudes electorales organizados por el gobierno contra -candidatos de oposición al PRI que fueron apoyados ma sivamente.

Es decir, cuando en 1975 se inició el debate sobre la práctica electoral de la izquierda, no sólo no se con taba con experiencia, sino, por el contrario, había, co mo en otros paises latinoamericanos, una gran tradición abstencionista y una gran desconfianza hacia esta tácti ca de lucha.

La experiencia del pasado hacia que en muchos sec tores radicalizados la táctica de participación electoral fuera entendida como sinónimo de concillación y claudi cación ante el enemigo de clase. El peso muerto quere presentaba el abstencionismo tocó a todos las corrientes de izquierda. En este sentido, aunque difiriendo conla táctico particular a impulsar, desde un principio las organizociones que se reclaman de la Internocional en Mé xico estuvieron de acuerdo en la conveniencia de la par ticipación electoral en esta coyuntura y dieron una lu cha contra las corrientes ultras y sectarios que se hicieron presentes especialmente en el movimiento estudian -

El Partido Mexicano de los Trabajodores (PMT), Fundado después de la motanza del 10 de junio del 71 por algunos dirigentes del movimiento del 68, como. He berto Castillo y por el lider ferrocarrilero Demetrio Va -lejo, después de algunos vacilaciones, finalmente cidió abstenerse de participar electoralmente. Reco giendo algunos slogans del movimiento estudiantil, quisieron darle una cobertura izquierdista a su decisión, -que en elfondo era profundamente reformista y electora lista, Afirmando que no estaban dispuesto a "hacerle el juego al gobierno", se negaban a participar debido a -que se les había negado el registro legal y que, por lo tanto, sus votos no serían contabilizados. De hecho, el

PMT era la única organización de izquierda que había hecho en los últimos años un esfuerza por reunir los e quisitos que la ley exige para otorgar el registro. •Con cebido como un partido electoralista y con una línea re formista y gradualista, el PMT mantenta cierta coheren cia al negarse a participar electoralmente cuando el ag bierno le negó todos las garantios para su participación. De todos modos, la decisión no dejó de ser dificil para una bose partidario que habia sido educada para la por ticipación electoral y cuyo trabajo central en los dos il timos años había sido la afiliación masiva que garantizo ra el número de miembros requeridos por la Ley para ser registrado legalmente. Por lo menos un pequeño sector sindical del PMT rompió con el partido cuando se deci -dió la abstención. Este sector se pasó al PCM para po -der lanzar a uno de sus dirigentes sindicales como candi dato a diputado.

Después de haber intentado acuerdos con el PPS, el PST ( Partido Socialista de las Trabajodores) y el PMT, el PCM Finalmente tuvo que integrar la Coalición de Iz quierdas sólo con la LS y el MOS. La Coalición de la Izquierda Si hemos dicho que las elecciones del 76 estuvieron de terminados fundamentalmente por la presencia de la E quierda, al mismo tiempo tenemos que precisar que fueron determinadas centralmente por la Coalición de Iz -quierdos del PCM, L5 y MOS. Fue esta coalición la -que, objetivamente, constituyó el punto de referencia -de todos las corrientes polfticas. El debate sobre qué -actitud tomar ante las elecciones tuvo su eje en la poli tica de la Goalición.

El abstencionismo tradicional en la izquierda fue -puesto en crisis por la candidatura de Campa. Pese asu concepción electoralista, el PMT fue desbordado por la Coalición de Izquierdo. La principal corriente centrista — la agrupada alrededor de la revista Punto Critico, empezó definiéndose por el abstencionismo bajo el slo -gon de "nuestro candidato (Marx) no tiene registro", -para terminar el 27 de junio - el dia del cierre de la -campaña - llamando a vatar por Campa. Unasemana -antes de las elecciones 1 Un gira tan sorprendente по fue superado mós que por el que dió el grupúsculo posadista, que primero llamó a vatar por Campa, para una -semana después llamar a votar por López Portillo 1 Su -autocrítica reconocia que el error habla sido corregido grocias a una corto del "camarada J. Posados".

El desprestigio del PCM entre ciertos sectores de la vanguardia amplia hizo que se levantaran muchas criti -cas a la Coalición, que eran realmente sectarios. Por -ejemplo, la acusación de que la Coalición, era un fren te popular con ciertos fuerzos burgueses. No negamos = que el PCM es tuviera interesado en ello. Su polfrica -es acorde con tal interés. Incluso hemos dicho que ae tes de integrar la Coalición, el PCM intentó un frente popular con ciertas fuerzas burguesas. Personate, el tificació chazo de dichas fuerzas, se vio obligado a um generto al sólo con la LS y el MOS. Por eso, la Coalición de la -

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MEXICO quierda no fue un frente popular.

No basta con un programa reformista, o el PC dis -puesto a panerse a la cola de la "burguesta democrática". es necesorio un elemento clave para poder hablar de un Frente popular: la presencia de una fuerzosignificativa en la coalición. Dicha fuerza no existio. El MOS no es más que un grupúsculo reformista en proceso de asimi lación por el PCM, y evidentemente que la fuerzo hege mónica en la coalición era éste.

Más sectaria aún, y sin fundamentos, era la criticahecho a la L5 en el sentido de que rompia principios al firmar plataformas y hacer bloques electorales con otras organizaciones polficas, especialmente el PCM. Para no hablar de la experiencia de los bolcheviques, hacien do frentes electorales con los mencheviques, es evidente que hay ejemplos más cercanos a nosotros, en la misma IV Internacional, que muestran esta posibilidad. Por ejemplo, en 1958, la organización trotskista americana, el Socialist Workers Partiy, llamó a crear una "coali -ción electoral de fuerzos socialistas para una acción po Ittica unificado de los socialistos*, según explicabo el camarado J. P. Cannon en un mitin, en el que también estuvo presente Vincent Hallinan, que habia sido candi dato presidencial del Progressive Party-

Por el contrario, es aún más importante destacar la transcendencia de que el PCM hubiera hecho un bloque electoral con una organización de la IV Internacional . El acontecimiento es serial de los nuevos tiempos que vi vimos. El PCM ya no puede calumniar a los trotskistascalificándolos de agentes, sino que incluso hoce bloques electorales con ellos. En este contexto adquiere rele -vancia el hecho de que el mismo Valentin Campa, en -una entrevista de prensa en el periódico Excelsior, he -cha pocos dias antes de las elecciones, reconoce que en 1940 fue expulsado del PCM por oponerse al asesina to de Trotski ( no por otra razón, sino porque consideraba a Trotski "liquidado polfticamente"). Oposición, el órgano oficial del PCM, aún más audazmente, afirma -en una nota biográfica sobre Campo que, en el periodo en que él estuvo fuera del PC, el representó la verdado ra "todición comunista". Por ella, al mismo tiempo en que algunos denunciaban a la L5 como capitulando al -stalinismo, una escisión derechista del PCM prosoviéti -ca lo denunciaba por capitular ante el trotskismo ! El frente de la izquierda revolucionaria La otra organización de la Internacional en México, la LCl, no participó en la Coalición. Su negativa a ellase debió a los razones sectarios a que antes se hizo refe rencia. La crfica de la LCI a la Coalición de Izquierda era en relación a la plataformo que ésta levantó.

Lo LCI Ilamó a formar un Frente de la Izquierda Re volucionaria en torno a un programa revolucionario. No Ilamó a lanzar otro candidato, sino a apoyar a Valentin Campa, expresando ast un voto de clase contra clase. -Pero al mismo tiempo llamaba a votar por un programa -alternativo al de la Coalición por medio de la fórmula -FIR-Campa.

Sin embargo, el proyecto de la LCI de agrupar a la izquierda revolucionaria no tuvo éxito. Estando de a -cuerdo incluso con la plataforma electoral que la LCI -Proponto para el FIR, la gran mayoría de los corrientescentristas se negaron a participar conjuntamente con la LCI debido a la determinación de ésta de llamar a votar Campa. El sectarismo de los centristas hacia el PCM -les aisló y debilitó más en esta importante coyuntura, = pero también impidió que más fuerzos se aglutinaran con la LCI en el FIR.

La sobreestimación que la LCI hizo del centrismo -de izquierda tuvo su contrapartida en una sobreestima -cián del PCM. La única peculiaridad del PCM es relativa debilidad. Es esta debilidad y no un supuesto -carácter revolucionario lo que le impidió concertar un frente popular. Es también esta relativa debilidad la -que le obliga o negociar con organizaciones de la IV. Evidentemente que una negocioción para un frente elec toral entre el PCM por un lado, y la LCI y la LS por el otro, hubiera sido más favorable para estas últimos, incuido en lo referente al contenido de la plataforma electoral.

Lo anterior se desprendia del andlisis de las relacio nes de fuerzos actualmente en la izquierda organizada -en México. En el proceso de recomposición habido enel seno de la izquierda en los últimos das años, destacan tres corrientes como hegemónicas : el PCM, el PMT y la IV Internacional. La no comprensión total de lo que im plicaba este reocomodo de las fuerzas de la izquierda, hizo que la LCI intentaro inútilmente aglutinar al cen trismo, cuando podía haber tenido una participación -más audaz en relación a la Coalición, y especialmente hacia el PCM.

Los resultados de las elecciones del 4 de julio -aún cuando no reconocidos oficialmente - refleion el ascenso de la lucha de las masos mexicanas: más de un millón de votos por Campa ! Es decir, más que los vo -tos que consiguieron juntos el PPS y el PARM por López Portillo. La importancia es aún mayor si se toma en cuenta que son votos por una candidatura de izquierda, por una candidatura declaradamente comunista, lo que, en México, después de décados de control prista, signi fica mucho, Los resultados electorales no sólo reflejan el ascenso de las luchas, especialmente obreras, sino la influencia que la izquierda empieza a tener entre ellas, Esa influencia se amplió considerablemente durante la -coyuntura electoral. Por supuesto que quien más prove cho sacó de la experiencia fue el PCM, Fundamental = mente por su mayor aparato. Pero no fue el único que sacó provecho. Ciertamente que, como se demostró en esta coyuntura, en las cada vez más importantes luchas que se aproximan para el futuro inmediato en México , el PCM no será ya la única opción viable en la izquier da. Lento pero firmemente, la alternativa marxista volucionaria también se fortalece. El gran salto en te sentido lo constituirá la ya cercana fundación de sección mexicana de la Internacional, con la unifica -ciồn de la Liga Comunista Internacionalista (LCIE la Ligo Socialista (LS). Felipe García Casillas CEDOC

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