Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

[Presentación del número]

Inprecor n.º 86, septiembre de 1991 · pp. 3-4 · 880 palabras

Este texto no lleva título en la revista; el título entre corchetes es nuestro.

El pasado mes de febrero tuvo lugar el 13º Congreso de la IV Internacional. Un centenar de de- legados y delegadas que representaban a unas cuarenta or- ganizaciones participaron er los debates sobre un orden del dia que se corresponde con las resoluciones que publi camos, que fueron aprobadas con votaciones favorables del orden de más del 80%; las tres tendencias que se habían organizado en el debate contaron en su conjunto con el 10% de los delegados.

El Congreso tuvo lugar en plena guerra del Golfo y meses antes de los acontecimientos de agosto en la URSS. Las resoluciones, que han debido pasar por un complicado proceso de enmiendas, edición y traducción, se publican pues cuando acontecimientos de gran magnitud han puesto a prueba las ideas que se expresan en ellas. Nuestra opinión es que pasan razonablemente bien la prueba, manteniendo un interés considerable, aunque por supuesto muy desigual entre unos temas y otros e incisuo unos capítulos y otros dentro de documentos complejos y ambiciosos. Así que puede decirse que este interés justificaría a posteriori un esfuerzo de elaboración que, visto desde fuera puede parecer desmesurado o inútil, tanto como la propia tarea de luchar tozudamente, en estos tiempos, por construir una pequeña organización internacional de militantes marxistas revolucionarios.

La propia Internacional reflexiona lógicamente sobre la función de sus Congresos. se discute desde hace tiempo sobre el tipo de Congresos más adecuados, la extensión de los documentos, el tipo de debate que puede resultar más democrático y participativo, qué conviene votar y qué no, etc. Hay opiniones variadas sobre estos temas, pero hay también una convicción amplia en la necesidad de mantener un esfuerzo colectivo y permanente por alcanzar una comprensión común de la realidad internacional, por medio de una elaboración y un debate tan democrático como sea posible. Los Congresos son una parte de este esfuerzo, un momento de concentrar la atención en los temas de mayor interés, aunque normalmente el voluntarismo toma la delantera a unas prioridades razonables. Por supuesto, como conocen bien los lectores de Inprecor, la elaboración politica de la Interancional no se reduce a los Congresos; el trabajo regular de sus órganos de direccion y el clima de libertad y crítica, de respeto a las opiniones ajenas que se ha logrado establecer en la gran mayoría de actividades de la Interancional permite la producción de textos teóricos, de análisis político, económico,..., que vie ne formando buena parte de nuestras páginas. Como es normal, los artículos firmados son más interesantes, tienen una redacción más libre y más abierta que las resoluciones. Pero puede afirmarse que le conjunto de la producción escrita de los cuadros de la Internacional debe muchísimo a ese esfuerzo de elaboración colectiva democrática, menos brillante quizás, pero que que alimenta en buena medida el trabajo de todas y to-

Una característica particular del Congreso da idea de la orientación general de la Internacional: la presencia de un número de invitados de organizaciones no miembros de la Internacional equivalente al de delegados: entre estas organizaciones estaban MC, EMK, A Luchar de Colombia, el PT brasileño y otras organizaciones de la URSS, Polonia, ex-RDA, Suráfrica, Sri-Lanka,... Pocas semanas después de la clausura del Congreso, tenía lugar el curso habitual de la Escuela de formación de la internacional de Amsterdam y también en él participaron representantes del PT brasileño, el MLN de Uruguay, el PUM peruano, y otras organizaciones de República dominicana, Paraguay, .... no miembros de la Internacional y que en muchos casos nadie pretende que lleguen

Esta realidad no tiene nada que ver con la diplomacia, sino con una educación bien arraigada, en la que la gran mayoría de los militantes buscan la convergencia y el encuentro, en las ideas y en la acción. con otras corrientes revolucionarias como una tarea inseparable del propio esfuerzo de construir la actual /V Internacional: el llamamiento "Por un renacimiento internacionalista", que publicamos en las páginas finales explica muy certeramente esta orientación. En este sentido, es interesante que la gente que defendió en el Congreso con mas convicción esta orientación, pese a los duros problemas y opciones concretas que a veces origina, fueran los y las militantes latinoamericanos, que viven en un continente con importantes tradiciones y experiencias internacionalistas, donde la conciencia de sectores importantes de la izquierda revolucionaria en este terreno es mucho más alta que en otras regiones del mundo y donde los encuentros entre militantes de diversas corrientes es relativamente frecuente. Y, aunque pueda parecer paradójico, otro aspecto de este mismo espíritu es el respeto general y la actitud positiva hacia los procesos de unificación EMK.LKI y MC.LCR, que incluyen como es sabido la desafiliación de LKI y LCR a la Internacional, aunque por supuesto hubo debates en los que se expresaron muchas emociones y diferentes puntos de vista.

Y ya dejamos paso a los documentos del 13º Congreso de la /V Internacional, una pequeña organización revolucionaria comprometida en una tarea gigantesca, sabe que sólo es una herramienta modesta, que ha aprendido a mirar al mundo y a sí misma con los ojos abiertos. Que ha podido cometer, e inevitablemente cometerá, errores teóricos, analíticos, o en sus pronósticos. Pero, y no es poca cosa en más de cincuenta años, iy qué años!, de existencia, no se ha equivocado de combate.

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