La clase obrera frente
Ignorando voluntariamente el referéndum sobre la permanencia en la Unión, organizado por Gorbachov para el
Lituani morganize, 199 de el prero de 1991, un solero en del que se preguntaba a los habitantes de Lituania: "¿Está usted por un Estado lituano, República Democrática declarada "ilegal" por Gorbachov y boicoteada por los antiindependentistas, sobrepasó el 84% y el número de "si" llegó hasta el 905%. Basándose en esa aprobación los parlamentarios independentistas de Vilna esperan actuar
En el resto de la Unión, la desorganización y la crisis económica se acentúan, forzando a algunos sectores obreros a responder a la incuria y a la corrupcion de las direcciones de las empresas. En este articulo, Davia Seppo analiza el grado y la evolucion de la organizacion obrera trente a esta
NOTAS
1.- "Inprecor" francés n° 323, 1-2-90
2.- idem, nº 320, 7-12-89
3: - "Pravda", 8-2-90
Unión Soviética al caos
Independiente?" ahora de forma completamente independiente de Moscú. situación. La importancia cada vez mayor de la cuestión del poder en la economía y el declive acelerado de la situación económica miento obrero. alto directo de la perestroika, los conflictos en las empresas estallaban sobre todo a causa de los salarios y las condiciones de trabajo; si bien estas cuestiones continúan siendo centrales, en 1990 apareció un nuevo tipo de conflicto: en lugar de limi tarse a reivindicaciones económicas y de presionar a las direcciones para que respondan a ese tema, los trabajadores buscan jugar un papel activo en la gestión de sus empresas. Estas luchas, más ofensivas, plantean directamente la cuestión del poder en las empresas; han aparecido principalmente en la industria mecánica, un sector vital que, al contrario que la minería, no había conocido ningún movimiento huelguístico coordinado.
A principios de 1990, la fábrica de automóviles AZLK -donde se fabrican los Moskvich- parecía un lugar poco propicio para la "movilización" social. Como en muchas fábricas moscovitas,
David Seppo . El nivel de participacion en esta consulta, que utilizan muchos obreros poco o nada cualificados, las dos terceras partes de los empleados de la AZLK son "limitchiki" -trabajadores llegados de la provincia, con un permiso de residencia temporal en Moscú, que pueden ser enviados a su lugar de origen en cualquier momento-; por tanto son particularmente vulnerables y generalmente no son conflictivos. Por otra parte, incluso los moscovitas sufren la presión y la influencia corruptora del sistema interno de distribución(1), que se desarrolla de manera inversamente proporcional al agravamiento de la penuria en los almacenes del Estado. La revuelta de AZLK Ya en 1989, un obrero de esta fábrica se había quejado, en una conferencia sindical, de las compras de material inútil realizadas en Europa Occidental; los participantes en la conferencia habían respondido que era culpa de la dirección, que había decidido enviar a Occidente al hijo del director, y no a obreros o ingenieros realmente entera-
Mineros de Kuzbass en huelga dos de las necesidades técnicas. Ese mismo año, el director de AZLK no había tenido en cuenta la decisión del Consejo del Colecivo de Trabajadores (CCT)(2) y se había propuesto, de cara al plan, el objetivo de 120.000 coches, en contra de la advertencia de los asalariados, llegando incluso a despedir a su director adjunto, quien había insistido sobre el hecho de que no se podía producir más de 80.000 vehículos.
En realidad, solamente fueron fabricados 74.000 coches en 1989, pero el director consiguió persuadir al ministerio para que "corrigiera" el plan, gracias a sus "relaciones". De esa forma pudo obtener fondos suplementarios, algunos de los cuales sirvieron para comprar el material que jamás fue instalado. Los trabajadores de AZLK habían rechazado, también en 1989, la proposición del director de trabajar quince sábados, cuando éste, plegándose a la moda de entonces (abandonada inmediatamente después), había decidido consultarles.
Pero, pese a estas peripecias, los obreros se contentaban con constatar en silencio la creciente corrupción de las direcciones, así como su incapacidad para organizar racionalmente la producción y para proporcionarles unas condiciones de trabajo normales. Más tarde, apareció un artículo en el "Komsomolskaya Pravda" describiendo la mala gestión en la AZLK, escrito a partir de las informaciones facilitadas por los militantes sindicales de la fábrica. Mientras que, en 1985, 17.500 obreros producían 175.000 coches; en 1989,
16.900 obreros fabricaban menos de la mitad... A este artículo siguió un reportaje en televisión que revelaba que esta empresa había tenido que pagar medio millón de rublos de multa, por incumplimiento de un contrato establecido con una firma alemana occidental.. La gota que colmó el vaso fue el anuncio de que el precio de venta de los Moskvich aumentaba en un 50%, pasando a ser de 13.500 rublos, sin ninguna mejora sustancial en el automóvil; la fábrica podía así quedarse 1.000 rublos suplementarios por vehículo, para sus nece-
En enero de 1990, el CCT del taller de montaje, dirigido por un grupo de trabajadores también miembros del PCUS, convocó una reunión sindical para tratar el tema, a la que acudieron masivamente los trabajadores. Se presentaron las siguientes reivindicaciones a la dirección:
* dimisión del director y elección del
* reincorporación del director adjunto nuevas elecciones en el CCT (el anterior se había mostrado totalmente sumiso a la dirección)
* rechazo al aumento de precio de los Moskvich -explicando los participantes que eso permitiría sin duda a la fábrica aumentar los salarios, pero que si todas las empresas aplicaban alzas injustificadas de precios, los aumentos salariales serían rápidamente absorbi-
* igualdad de derechos entre los "limitchiki" y los obreros con residencia
Run ritmo regular de trabajo (sin tiempos perdidos ni cadencias infernales); remuneración según el trabajo realizado -ya que existen importantes diferencias salariales entre distintos obreros con el mismo tipo de trabajo.
Algunos participantes pidieron también que el personal técnico y los cuadros se redujera, con el fin de utilizar las economías obtenidas para poder pagar mejor a los otros
En una carta a la "Pravda", Sergei Novopolski, presidente del CCT del taller de montaje, explicó las razones de esta movilización: "Estamos convencidos de que la perestroika no necesita trabajadores mudos -como los desearia tener la actual dirección-, sino gente que piense, que comprenda y que sepa cómo trabajar para ser útil al país"(3). Por su parte, el director echó la culpa de todo a las "intrigas del aparato", al que acusó de malinterpretar la nueva democracia y la glasnost, y aceptó la celebración de un referéndum sobre su administración, que ganó. Los obreros consiguieron nuevas elecciones para el CCT y una disminución de la mitad en el alza de los precios propuesta; muchos de sus problemas sólo podrán ser resueltos en niveles de decisión superiores y esencialmente políticos. Todo nuevo movimiento que quiera ganar tendrá que establecer lazos con los trabajadores de otras empresas, para ser eficaz y conseguir formas estables y organizadas.
4. - "ЕКО" nº8, 1990
5.- "Rabotchaya Tribuna", 15-6-90
6.- Está muy extendida entre los obreros la opinión de que "esa gente" no trabaja. Otro actor que contribuye a esta hostilidad es la reforma de los salarios, comenzada en 1987.
Los salarios del personal técnico y administrativo han aumentado significativamente más deprisa que los de los obreros. "Sotsialisticheski Troud" nº8. 1990
7.- "ЕКО" пº 8, 1990
8.- "Rabotchaya Tribuna", 15-6-90
9.- "ЕКО" 1º8, 1990
10.- "Inprecor" francés nº 293, 18-9-89
11.- "Natcha Gazeta" (Novokouznetz) n° 33,
2-10-90
Algunas semanas despues de la reunión de la AZLK, se produjo un suceso similar a varios miles de kilómetros, en la fábrica de generadores eléctricos Sibelektrotiazhmash, en Novosibirsk. Las quejas de los empleados se dirigian, tradicionalmente, a las deticiencias en la cafetería, en la calefacción y en el aislamiento, a la falta regular de agua caliente, etc. La bola de nieve del descontento Se trataba de una empresa de construcción típica, excepto quizas por los flamantes Toyota nuevos estacionados rente al edificio de administración -s bien esto se ha convertido en algo "normal" en este quinto año de la pe-
El tema principal de la reunion, convocada por un grupo de militantes, era la mala gestión. El director, elegido en 1989, no había llevado a cabo su programa ni había sido introducida ninguna nueva forma de organización del trabajo; con el mismo número de obreros la producción era la mitad que veinte años antes; la brigada de montaje no tenía nada que hacer desde hacía semanas, mientras los obreros de los talleres vecinos trabajaban diez horas diarias por el mismo salario; el hilo de que cuesta miles de rublos, se
Pronton castica Monas e
director achacaba todo esto a los cuadros intermedios, a los que acusaba de sabotear sus iniciativas, los trabajadores, por su parte, se quejaban de no verle mas que raras veces por la fabri colectivo estaba en plena efervescencia unca en los talleres; mientras el él se había ido
1 Moscú para participar en otra reu
La acusación más insistente contra la dirección concernía a las cooperativas - retendidamente creadas para ayudar a empresa a cumplir el plan del Esta do, al demandar un aumento en su producción de bienes de consumo-.
Según los obreros, cierran los ojos ante las cooperativas que roban a las empresas. El cobre de los transformadores se les da a éstas;
¿quien se encarga de esa transacción?
No tenemos excedente de cobre. E superintendente del primer departamento ha recibido 1.500 rublos de una de las quince cooperativas organizada en la fábrica para producir bienes de consumo. En realidad, las cosas como son, ha sido una recompensa por haber arruinado al taller. Hoy, el taller trabaja para las necesidades de la cooperativa y no para las de la fábrica; cuarenta soldadores han abandonado el taller para ir a trabajar en la cooperativa, obligando a los otros talleres a desprenderse de gente para reforzarlo. El organizador del partido se ha ensuciado las manos también en estos asuntos. La gente está disgustada. ¿Qué ocurre a nuestro alrededor? Debemos cambiar las cosas, no podemos continuar viviendo así"(4)
Esta reunión eligió un comité de trabajadores (que representaba únicamente a los trabajadores manuales) para que dirigiera la fábrica, y decidio celebrar nuevas elecciones al CCT (en las cuales participaron todos los empleados, incluidos los cuadros y la dirección), puesto que el antiguo no había servido más que para distribuir productos que faltaban en el mercado. Se decidió que el periódico de la empresa no continuaría bajo control de la administración, de los comités del partido ni del sindicato, sino bajo el de los trabajadores. Debía reducirse el número de cuadros a la mitad y elegirse un nuevo director -el comité de trabajadores decidió finalmente dar seis meses más de plazo al antiguo, antes de que los trabajadores tomaran una decisión definiti-
Valorando que las relaciones de la empresa con el ministerio y los gobiernos regionales y federales eran de sentido único (la empresa les envía el 70% de sus ingresos, lo que deja poco para el desarrollo social), la reunión decidió negociar una reducción en ese tributo. El comité de trabajadores quedó encargado de estudiar, con ayuda de los economistas, la posibilidad de desentenderse progresivamente del ministerio -los trabajadores son conscientes de que las cosas irían posiblemente peor sin éste, ya que juega un papel de redistribución en el seno del sector industrial-. Indignación contra las cooperativas Se exigió que las cooperativas, acusadas de "saquear los recursos de la empresa y de potenciar la corrupción moral de los trabajadores", no continúen funcionando en la empresa, y se le ha prohibido al personal administrativo y a los empleados del departamento financiero trabajar en ellas. Se ha pedido a los presidentes de las cooperativas que realicen informes completos sobre sus actividades y sus finanzas. La asamblea recordó también los nefastos efectos del sistema interno de distribución para los trabajadores, y decidió que los productos de consumo escasos no fueran vendidos sino después de una decisión del conjunto de los trabajadores. Finalmente, respecto al asunto de los Toyota, se pidió un informe al superintendente del departamento de transportes sobre el coste de los coches y camiones de la empresa, y sobre su presupuesto de 1989.
La elección de un comité de trabaja-
Moscú, cadena humana en apoyo a Eltsin dores por la base es característico de Como declaraba un obrero, yoría de los casos, los CĆT, elegidos por el conjunto del personal, no son independientes frente a la dirección; en general, han sido creados por arriba. Los comités de trabajadores que representan solamente a los trabajadores manuales no deben a nadie su nacimiento; no emanan de una iniciativa por lo alto, sino de nuestra conciencia de que es necesario cambiar las cosas, si no lo hacemos nosotros ¿quién lo hará?"(5). La formación de estas estructuras refleja, en parte, la creciente hostilidad de los obreros frente a los trabajadores de cuello blanco -la reducción del personal administrativo y tecnico es una reivindicación muy popular (6). Pero es, igualmente, una respuesta al hecho de que el personal, tanto administrativo como técnico, no puede protestar contra un despido, haciéndose así muy dependientes de la Contra los "cuellos blancos" Un dirigente obrero explicaba: "Los ingenieros de los talleres son nuestros nermanos; trabajan en la misma mugre que nosotros y conocen las mismas dificultades. Nada tenemos contra ellos; deberian estar de nuestro lado. Nuestro nivel de conocimiento no nos permite hacerlo todo, especialmente en materia económica. Pero, por el momento, hemos decidido crear un comité de trabajadores, únicamente con miembros salidos de la clase obrera. Poseemos un buen instrumento: la huelga. La dirección debe tener en cuenta esta posibilidad y tomar en serio al proletariado. Pero, no obstante, aceptamos la participación del personal técnico y de los ingenieros en los CCT"(7)
El papel jugado a menudo por los militantes obreros del PCUS es otro aspecto interesante de estos conflictos. Esto contradice el clima general de hostilidad frente al partido entre los trabajadores, que lo abandonan en gran
En una pequeña fábrica de construcción de maquinaria en Voronej, mal organizada y con mala salud económica, el director desviaba el equipamiento y el material de la empresa en su provecho. A iniciativa del comité del partido una amplia mayoría del CCT convocó una asamblea de obreros, que eligió un comité de trabajadores, mandatado para investigar y restaurar el orden en la fábrica. El director fue reemplazado tras unas elecciones pluralistas, y los negocios comenzaron a mejorar rápida-
En una fábrica de máquina-herramienta de Novosibirsk, los asalariados han cerrado una cooperativa a la que la dirección había abastecido con las existencias y el servicio de transporte de la empresa. Esto ocurrió después de que un grupo de obreros forzara la caja tuerte de un director y descubriera un documento que probaba que la cooperativa le empleaba, y que él le había vendido discretamente a la cooperativa las materias primas de la empresa, dos o tres veces más caras que el precio fi-
En las empresas soviéticas los conflictos relacionados con el poder, es decir la autogestión obrera, amenazan con multiplicarse si la desintegración económica y política del país continúa, y si los administradores de las fábricas y de las empresas, a espaldas de los trabajadores, las transforman en sociedades anónimas, las hacen entrar en holdings, transfieren departamentos enteros a las cooperativas, o establecen "joint ventures" y bancos comerciales con sus fondos.
Hasta hace poco, sin embargo, no se podía hablar de la existencia de una actividad autogestionaria en la Unión Soviética. El movimiento obrero organizado, que empezó con las huelgas de los mineros en el verano de 1989(10), se caracterizaba por una orientación fundamentalmente sindical. Tras su lucha, los mineros han transformado sus comités de huelga en comités de trabajadores, unidos sobre base regional. Su función principal era la de velar por la aplicación del acuerdo firmado con el gobierno. Los obreros han tenido también dos congresos nacionales, en junio y octubre de 1990, que han desembocado en la creación de un sindicato independiente. Luchas victoriosas... Contrariamente al sindicato oficial, que agrupa a todos los empleados de la industria del carbón, este último limita la adhesión a los trabajadores de las minas de carbón y de las fábricas de tratamiento de este mineral. La V Conferencia deComités de Trabajadores del Kuzbass -la región más militante y más politizada, junto con la cuenca del Petchora-, en septiembre de 1990, declaró también que su objetivo central era la formación de un movimiento sindical "normal" (11).
Para un movimiento que parte de cero, después de 60 años de eficaz represión, hay victorias organizativas impresionantes; sin embargo, hoy está en crisis. No ha conseguido imponerse realmente más allá de las regiones mineras. Los sindicatos de comités de trabajadores aparecidos en otras regiones afectan sobre todo a pequeños grupos
12.- "Inprecor" francés n° 312, 26-6-90; "Rabotchi Vestnik" n° 5, mayo 1990 13.- Esto ha sido señalado, por ejemplo, por V. Golikov en su informe a la V Conferencia, os días 29 y 30 de septiembre de 1990 Natcha Gazeta" nº 33. 2-10-90 14.- "Kazanski Rabotchi" (Kazan), julio 1990 15.- La gente próxima al sindicato de la industria carbonera (oficial) ha anunciado que el ministerio favorecía la creación de un nuevo sindicato a fin de dividir a los trabajadores. Por más que, sin duda, esto sea en parte verdad, la mayoría de los sindicatos que fundaron el nuevo sindicato pensaban que todo intento por reformar la antigua estructura era inútil. 16.- "Komsomolskaya Pravda", 29-9-90; "Inprecor" francés nº 315, 28-9-90 17.- "Natcha Gazeta" n° 33, 2-10-90 18.- "Rabotchaya Tribuna", 25-9-90 19.- "Komsomolskaya Pravda", 4-10-90 20.- "Rabotchaya Tribuna", 21-10-90.
le militantes, que no salen de su aisla niento más que en casos de conflicto: serios en sus empresas. Fuera de las regiones mineras, ninguna de las organizaciones participantes en el Congreso de Organizaciones y Movimientos de Trabajadores Independientes, realizado en mayo de 1990 en Novokouznetz (y que fundó la Confederación del Trabajo) parece tener una base de masas(12). Incluso en las regiones mineras, la militancia de base ha disminuido / los lazos entre los sindicatos de comi és de trabajadores y los obreros se han debilitado (13). En el Il Congreso de los Mineros, en el Donetsk, a finales de octubre de 1990, numerosos delegados parecían no estar muy convencidos de que la decisión de fundar una nuevo sindicato fuera a encontrar un eco entusiasta a su vuelta a las minas. ...y límites del sindicalismo Este desarrollo ilustra esencialmente una crisis de orientación política, sobre el fondo de la crisis económica creciente. La tentativa, mediante una actividad puramente sindical, de preservar el nivel de vida y las condiciones de trabajo, en una economía en pleno deterioro, ha tocado techo. Los propios mineros han reconocido que el gobierno no contaba con los medios para llevar a cabo ciertas partes del acuerdo firmado en el verano de 1989 y que numerosas conquistas económicas habían sido rápidamente abortadas por la inflación.
Por otra parte, en la situación soviética actual se asiste a menudo al tenómeno de la solidaridad entre los traba¡adores y su propia administracion, er detrimento del resto de la población Así, la jornada de huelga de los carteros del 15 de junio de 1990 fue organizada por el Ministerio de Comunicaciones(14). En cuanto al II Congreso de Mineros, fue financiado por el Ministerio de la Industria del Carbón, que cuenta con representantes en el comité organizador. Esto plantea diversos problemas respecto a los intereses de distintos clanes burocráticos que apoyan a estos movimientos sociales (15).
Sin duda, los mineros han avanzado reivindicaciones políticas importantes respecto a la democratización del Estado. Pero continúa sin respuesta una cuestión fundamental: ¿qué hacer con esta democracia, una vez obtenida? Los elementos más politizados (a menudo fuertemente influenciados por los liberales) han intentado defender una orientación sindical para el movimiento obrero que reivindique la reforma del La trampa del mercado Representantes del sindicato de comités de trabajadores del Kuzbass que, bajo la presidencia de Viacheslav Golikov, ha llevado la orientación pro-liberal más marcada, han participado en los trabajos de la comisión Chataline-Yavlinski, que ha elaborado el plan económico de los 500 días(16). El sindicato del Kuzbass ha sido un ferviente defensor de Boris Eltsin y delparlamento ruso, con el que ha llegado a un acuerdo de paz social, a cambio del apoyo de esta asamblea a la creación de una "zona de 'joint ventures'" bass. Pero Golikov, en su informe ante la V Conferencia del sindicato, a finales de septiembre de 1990, se vio obligado a reconocer las "deformaciones" aparecían ya en esta región a causa de la expansión del sector privado y de las relaciones de mercado. El llamamiento lanzado por la Conferencia a los trabajadores del Kuzbass señala: "El programa de transición hacia el mercado y la creación de una zona de 'joint ventures' en el Kuzbass son, en general, percibidos positivamente por los trabajadores de la región. Pero, al mismo tiempo, el giro de las empresas hacia la gestión privada y la autofinanciación ha provocado ya despidos y el cierre de fábricas poco rentables. Con la transición hacia el mercado, este proceso se acentuará". Pero, en lugar de poner de nuevo en cuestión esta reforma, el documento pide solamente la creación de "auténticos sindicatos" para defender a los trabajadores(17).
La orientación liberal de los dirigentes del Kuzbass se basa, en gran medida, en el hecho de que ellos piensan que esta región está bien situada para be neficiarse del mercado. El coste de la extracción del carbón es allí relativamente bajo, ya que la industria es nueva en comparación con otras regiones y el carbón se encuentra en la superficie, permitiendo frecuentemente la explotación a cielo abierto. Se han firmado ya contratos de exportación con Japón. Sin embargo, algunos economistas dicen que el optimismo de los trabajadores del Kuzbass durará poco. La región se encuentra a 6.000 kilómetros del mar y las exportaciones se benefician de los bajos impuestos de flete soviéticos; si estos últimos aumentaran hasta el nivel mundial, habría que decir adiós a los contratos con el extranjero.
El porvenir es aún más sombrio para los mineros del Donbass. son viejas, profundas -y casi vacías muchas veces- y los costos de producción elevados. La transición hacia el mercado amenaza a la población con un paro masivo y con la muerte de pueblos y ciudades enteras.
No es sorprendente, pues, que fuera del Kuzbass y de la cuenca del Petchora (que mantiene contratos de exportación con Suecia con tránsito por los puertos árticos), el movimiento de mineros sea más bien reticente frente al mercado. Tras la publicación del plan de los 500 días de Chataline, que pre-
vé el fin de las subvenciones y la liberalización de los precios, decenas de asociaciones de mineros y de empresas enviaron telegramas de protesta al
Una delegación de mineros de Yakoutougol se presentó en Moscú para protestar contra la voluntad de desmantelamiento de la administración central de la industria minera y contra el fin de las subvenciones. La delegación explicó que "las condiciones naturales y geográficas varían de una mina a otra; por tanto, no pueden tener la misma rentabilidad todas. En nuestro caso, el coste medio del carbón oscila entre 1 y 18 rublos, pero, en el Donbass, 40 y 120 rublos. Sin la redistribución centralizada de los fondos, sin subvenciones, el Donbass no sobrevivirá. Sin una gestión centralizada, amenazan a nuestro sector todo tipo de desgracias y golpes" (18).
El comité organizador del II Congreso de Mineros decidió, por tanto, rechazar la aplicación del plan de los 500 días. Uno de sus miembros, un minero de Karaganda, declaró: "Se está discutiendo en los colectivos y el comité de organización a propósito de la transición hacia el mercado. Es interesante quenosotros mismo hayamos participado Moscú: colas para abastecerse antes de la subida de precios en la elaboración de uno de los programas -el de Chataline-. Pero tenemos dudas. ¿Por qué? Ante todo, porque el golpe más duro lo recibirán las industrias de extracción, y porque querríamos contar con un programa de transición hacia el mercado separado para nuestro sector. Por supuesto que una parte de la población comprende que habrá que aceptar ciertos sacrificios, pero también hay mucha gente que dice: '¿Para qué necesito este mercado si no va a favor de mis intereses, si pierdo ventajas sociales y la seguridad en el empleo?'. Estamos igualmente inquietos porque el programa de Chataline exigiría un poder presidencial fuerte. Ahora bien, en poco tiempo nosotros proclamaríamos la democratización de la sociedad y la autogestión"(19). El organizador ha solicitado el mantenimiento, al menos durante el periodo de transición, de la administración central de la industria y de las subvenciones(20). Ir más allá del sindicalismo En el Il Congreso de Mineros, a finales de octubre de 1990, los delegados quedaron decepcionados por el informe sobre la transición hacia el mercado efectuado por el ministro de la Industria del Carbón, aunque éste les haya segurado que no habría despidos en 1991, afirmando: "Si un solo minero fuera despedido, no tendríais necesidad de venir a quejaros ante mí, porque yo habría dimitido". La discusión ha mostrado claramente que, si bien muchos de ellos temen al mercado, numerosos trabajadores rechazan el antiguo sistema. Pero el ministro no ofreció ninguna perspectiva nueva, recordando solamente la necesidad de solicitar subvenciones suplementarias al gobierno. Los delegados respondieron con la decisión de crear su propia comisión de expertos para desarrollar un plan para la in-
Esta decisión representaba un reconocimiento implícito de los límites de la visión estrictamente sindical que defendían algunos delegados del Kuzbass. Para ellos, la tarea principal del Congreso era la creación de un sindicato cuya primera función sería obtener aumentos salariales. Pero la mayoría de delegados parecía darse cuenta de que el nuevo sindicato no podría dejar en otras manos las tareas de gestión y de restructuración de su industria.
(Traducción: A. Flórez).