Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

El Salvador: La hora de la audacia política

Inprecor n.º 82, febrero de 1991 · pp. 29-31 · 1.578 palabras

La hora de la audacia política

Para salvador Samayoa, miembro de la comision politica diplomática del FMLN, salir del estancamiento significa formular un provecto político que tengan en cuenta los errores del "socialismo real" y del

El Salvador; sistema capitalista. ¿Cuál es el balance del FMLN a un año de la ofensiva de noviembre?

Lo más importante es que en pocos meses el movimiento popular fue completamente reactivado e incluso fortalecido. Es muy significativo, si se piensa que despues de la otensiva general del 81 tardamos seis años en recuperar el reflujo de las masas y en rearticular el movimiento popular con un cierto perfil orgánico y de proyección política. Desmentimos así en la práctica las críticas que nos hacían de que la ofensiva había cerrado espacios políticos a los partidos y a las fuerzas sociales. Al contrario, los amplió.

En segundo lugar, logramos abrir una negociación en un marco de referencia Claramente favorable para una transformación de fondo del país. Hasta finales de octubre del año pasado el gobierno exigía primero el cese al fuego para luego negociar. El régimen demócrata cristiano incluso nos exigía deponer las armas desde el principio. En Ginebra logramos una conceptualización totalmente distinta: antes que nada tienen que haber acuerdos políticos y concertación. La misma agenda presenta temas que equivalen todos a concesiones del gobierno y ninguna de las fuerzas democráticas; además, la presencia de las Naciones Unidas constituye el más alto grado de seriedad y profesionalismo al que podíamos aspirar. Sin embargo la negociación se ha estancado

Este es un proceso acumulativo. Se ha empantanado en puntos claves de la negociación. Pero logramos sacarla del marco de referencia de las reuniones de los presidentes centroamericanos, situandola en el contexto de la resolución 637 del Consejo de Seguridad de la ONU, que demanda al secretario general ejercer sus buenos oficios. Luego, en Caracas, logramos una agenda en la cual se supera el obstáculo principal en diez años para la búsqueda de una solución política al conflicto: las reformas a la Constitución e inclusive de la fuerza armada, que tiene su propia agenda en la negociación. De hecho, el

Entrevista a Salvador Samayoa gobierno aceptó discutir de inpunidad, de depuración, de reducción de los efectivos y de subordinación al poder

Esta se ha convertido en la agenda de consenso de toda la nación. El proceso se ha trabado fundamentalmente en dos o tres aspectos centrales sobre el ejército; los desarrollos experimentados, si bien no se han hecho públicos, están en el registro de Naciones Unidas. Yo no despreciaría el acuerdo parcial sobre derechos humanos que, aunque no se podía hacer efectivo de inmediato, es acumulativo para cuando se alcancen otros acuerdos. ¿Por qué el FMLN volvió a exigir la desaparición del ejército?

Cuando en enero del 89 la dirección del FMLN aceptó la posibilidad de reconocer a un solo ejército, depurado y reducido, pecó de ingenua. En año y medio se demostró que la única condición de fondo para que el país se encamine hacia la paz y la democracia es la desmilitarización total, del ejército y de la

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juerrilla. Ese ejército es incompatibl on el desarrollo económico y socia u desaparición; hacia el horizonte a na sociedad realmente desmilitarizada Se habla insistentemente de una lueva ofensiva ¿Que papel asigna loy el FMLN al instrumento militar ¿Y frente al inminente proceso lecctoral de marzo 91?

Teóricamente las próximas eleccioes deberían jugar un papel en la solu ón neaociada, porque una asamble gislativa con mayoria de la oposicio odría hacer viable una reforma consi epresión y de intimidación del ejércit • al ver bastante superficial el acuerd alcanzado por los partidos políticos er nateria electoral, siento que estas elec

Por eso mismo el FMLN todavía no ha tomado ninguna decisión. Si pudiéamos tener condiciones aceptables a esmilitarización y avances en acuer dos políticos, jugaríamos un papel positivo en esas elecciones. ¿Qué queda de la alianza entre el

VLN y el FDR de Guillermo Ungo ubén Zamora

De la Administración no. Pero sí de tras instancias del establishment nor teamericano como el aparato político del Congreso, la opinión pública, los medios más importantes y la iglesia. Tengo la convicción de que Estados Unidos está buscando deshacerse definitivamente del conflicto salvadoreño. Tienen claro que su política ha sido un fracaso y quieren darle prioridad a la negociación por encima de lo militar. Pero sólo están dispuestos a hacer cambios superficiales, administrativos у de modernización del ejército y de todo el aparato de seguridad del régimen, que más bien lo fortalecerían. Por otro lado a Estados Unidos le preocupa mucho que al presionar fuertemente al ejército, le provocaría un colapso, para ganancia militar y política del FMLN Por eso la política de Estados Unidos para El Salvador no está todavía definida. Durante la fase de negociación se ha especulado mucho sobre las divergencias dentro del FMLN

Efectivamente, han habido puntos de vista diferentes, de lo cual me alegro mucho. En medio de uno de los periodos más complejos de la historia reciente de la humanidad y del pensamiento (con la caída de referentes ideológicos y políticos vigentes desde hace décadas), hubiese sido una tristeza que no se generara un protundo debate en el FMLN. Las fuerzas vivas precisamente tienen que ser permeables a su contexto. Al contrario, mientras la izquierda en muchas partes del mundo se quedó desconcertada, desalentada y sin perspectivas, el FMLN es una de las fuerzas revolucionarias que ha podido salir fortalecida de toda esa confusión. Hay y seguirá habiendo discusiones internas. Eso confirma la buena salud del FMLN y de su democracia interna. ¿se refiere usted a lo táctico o a lo estratégico?

A ambos: por ejemplo, en lo estratégico hubo organizaciones del FMLN que en un determinado momento pensaron que la opción era la identificación ideológica y política con la social democracia internacional. Esas opciones tienen ahora su factor de corrección. También hubo debates (en el plano más táctico) sobre cómo desplegar la negociación con mayor profundidad y solidez hacia los objetivos de transformación del país. ¿Y en lo militar?

También ha habido puntos de vista diferentes. Era lógico que hubiese ese debate en un periodo en que parecia que todos los conflictos estaban siendo resueltos por la vía del diálogo. Se ha discutido mucho en el FMLN si debe predominar como recurso de la solu-

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ción de la guerra el elemento político y diplomático, por encima de lo militar. No obstante, la mayor parte de las fuerzas del FMLN hemos tenido claro en todo momento que debemos impulsar con mucha más intensidad y audacia los factores políticos, aunque todavía debamos utilizar el instrumento militar. En el último año se registró la derrota electoral sandinista, el fin del plan de Esquipulas, la invasión a Panamá y el "advenimiento homogéneo" del neoliberalismo en la región. Hoy, más en frío, ¿cuales han sido las consecuencias de esto para el FMLN?

Estos factores, junto a los cambios en el Este y a la crisis de Cuba, en lo inmediato hicieron tambalear la perspectiva revolucionaria y generaron trinPero es obvio que los proyectos neoliberales "estructuralistas" los problemas de nuestros pueblos. El desencanto de las masas que votaron por ARENA o la UNO es evidente. Hay quienes pensaban que derrotando al Frente Sandinista el FMLN desaparecería. Pero quedó demostrado que no dependíamos de Nicaragüa ni de Cuba ni de la URSS. El FMLN se muestra hoy más que nunca como fuerza alternativa para empujar el cambio en El Salvador. ¿Y sobre la crisis del Golfo Pérsico?

Independientemente de su desenlace y duración, va a afectar de manera dramática a la economía de nuestros países. ¿Se siente entonces el FMLN al paso con los tiempos, con su fusil al hom-

El FMLN no puede inaginarse a sí mismo como una guerrilla que pase 30 ó 40 años con las armas en la mano y en el monte. Eso no sería una victoria para ningún proyecto revolucionario. Tenemos que aterrizar en la perspectiva política concreta que ha sido abierta por el empleo de la lucha armada. A puro hierro no se resuelve el problema de un país. En el fin de toda guerra negociación política. Y el FMLN tiene que pensar en su proyecto político, en la concertación con las fuerzas políticas, para darle un desenlace a

Hay pueblos en otras latitudes que experimentaron el fracaso del "socialismo real". Lo que conocemos nosotros de este lado del mundo es lo devastador del sistema capitalista, que sólo nos ha generado miseria y explotación. Por lo tanto, seguimos buscando un sistema difernte al que ha imperado en el país. Aprendimos la lección de que tampoco un socialismo con fuerte componente antidemocrático y de control social, soluciona nada. Sin embargo, el pueblo salvadoreño está cansado de tanta guerra

Se necesita ser ciego para no darse cuenta. La gente quiere la paz; pero no a cualquier costo, tampoco al precio de la claudicación del FMLN. Sería como reconocer que no se puede aspirar a resolver los problemas. Somos una garantía para el pueblo, nadie nos esta pidiendo que depongamos las armas

Sin embargo, el FMLN debe de aprender que es necesario producir conquistas parciales para la gente. Si el FMLN siguiera pensando, como hasta

La lograr una conquista total en un solo error. Eso tenemos que revisarlo a fondo porque a diez años de su constitución al Frente Farabundo Martí ha crecido, pero no se puede decir que esa extraordinaria acumulación de fuerzas se ha traducido en alguna ganancia concreta para la gente.