La crisis energética de 1973-74 tuvo sus raíces en la época de la energía barata que le había precedido. Fue al mismo tiempo un producto de la coyuntura económica. Contra.
ONTRARIAMENTE a lo que sucede tualmente, los gobiernos de los países exportadores de petróleo no tenían apenas voz ni no tenían apenas voz ni voto entre 1950 y 1970, en lo que respecta a las cantidades de petróleo que debían producirse o a la manera en beneficios que reportaban.
Es cierto que el gobierno liberal-burgués iraní del Dr. Mossadegh, bajo la presión de las rebeliones nacionalistas y obreras, tratado de hacerse con el control sobre la riqueza petrolifera iraní. En 1959, el régimen de Mossadegh nacio nalizó el petróleo a expensas del león británico, antaño poderoso pero entonces senil, y en 1953 el sha tuvo que hacer sus maletas. potncias capitalistas pendían entonces menos del petróleo Medio. Y durante este periodo que precedió a la guerra del Vietnam, su situación interna les otorgaba mayor margen de maniobra para desarrollar su política imperialista.
Asi, pudieron utilizar el arma del boicot contra el gobierno de petróleo y privándole de este modo de una parte importante de sus ingresos. Washington prosiguió esta ción, por parte de la CIA, de un golpe de Estado, que en 1953 derribó a Mossadegh, volvió a colocar al sha en el poder y abrió las puertas a la explotación norteameridel petróleo monopolizado por Gran Bre1950-1960: La amenaza de intervención militar mantiene
La amenaza siempre prerepresalias indirectas o intervenciones prensa capitalista en petróleo árabe sólo revistió una importancia secundaria. militares declaradas por parte del imperialismo (como cuando desembarcaron los marines estadounidenses en el Libano en 1958), «animó» a los gobiernos de los paises exportadores de petróleo a mantener los impuestos y cánones percibidos sobre la producción de petróleo a niveles moderados; lo que debian pagar las compañías petroleras norteamericanas como impuestos y cánones era muy poco, dado que de acuerdo con la ley norteamericana, las transferencias efectuadas al extranjero se deducen de los impuestos pagados en los EE.UU
El precio del petróleo crudo de Oriente Medio descendió además en virtud de los cambios que se habían producido en el mercado mundial. A finales de la Segunda Guerra Mundial, las mayores compañías petroleras (las que se denominaban las «siete hermanas») detentaban el aquel entonces, el embargo del monopolio de suministros del petróleo en el mundo capitalista, aparte de los EE.UU., controlando el 92% de las reservas y el 88% de la producción. Este monopolio empezó a resquebrajarse en los años 50, tras la guerra de Corea, y con la aceleración de boom económico postguerra, que comportó un incremento del consumo de petróleo.
El consiguiente aumento de los precios del petróleo y sus derivados aportó enormes beneficios a los gigantes del petróleo. 1955 aumentaron sus capitales invertidos en extranjero en un 30%, con una tasa todavía elevada en lo que se refiere al Oriente Medio.
En suma, la explotación del petróleo de Oriente Medio por los imperialistas, en las condiciones ventajosas, contribuyó de modo nada despreciable a la prosperidad relativa los países capitalistas avanzados a finales de los
años 50 y en el transcurso de los «prósperos» años 60. El nacimiento de la OPEP
La Organización de Paises Exportadores de Petróleo (OPEP) vio la luz del día en setiembre de 1960, en reducciones impuestas por las compañias al precio de crudo de Oriente Medio.
El término «precio de reaplica a un precio imaginario, establecido para periodos bastante prolongados y que utiliza como base de cálculo de los cánones e impuestos sobre la producción de
El precio al que se vende el petróleo realmente en el mercado parte de dos cateprincipales: coyuntural», cotidianamente y que refleja de un modo muy preciso las variaciones del mercaco en todo momento; y el «precio contractual», que es negociado para periodos más o menos largos, por ejemplo un año o dos. La mayoría de las tranacciones petrolíferas se realizan sobre la base de un
Hasta 1973, la mayor parte del petróleo obtenido en Oriente Medio pertenecía a las compañías integradas que formaban parte de conproducción como la Arab-American Oil Company (ARAMCO). No se vendia en el mercado, sino que se suministraba a las refinerías de las compañías mundo, para transformarlo en gasolina u otros produc-
Para las grandes compaEE.UU., el precio de este petróleo crudo no precio dominante
(coyuntural contractual), sino que venía determinado por el coste de producción (extremamente bajo en Oriente Medio, a veces menos de 20 centavos de dólar por barril), al impuestos pagados a los gobiernos "anfitriones», deducción de las créditos fiscales y diversos descuentos.
Esta situación sigue preexceptuando el hecho jde (que varían de país a país) los gobiernos «anfitriones», gracias a las nacionalizaciones parciales o totales. La mayor parte de este crudo se vende a las companias petroleras, a precios negociados contratos, que pueden o no corresponder al «precio de referencia», condiciones del mercado.
DOLARES POR BARRIL
12 11 10 9 8 3 la 11/23
20132 2-
11,45 T1.27
0,910,98
1970 1971 1972
A finales de los años 50, los monopolios petroleros, al tiempo que establecían los «precios de referencia», redujeron progresivamente estos precios para situarlos al mismo nivel que los precios más bajos del mercado. Dado que estas reducciones mermaban directamente los cánones e impuestos percibidos por barril, los gobiernos de los paises exportadores vieron disminuidos, por consiguiente, sus ingresos. Esto
Yes lo que provocó la creación de la OPEP.
Los intentos de estos gobiernos, durante los años
60, de invertir la tendencia, fueron de hecho infructuosos. Sin embargo, fueron capaces de impedir que los
«precios de referencia» se redujeran todavia más cuando los precios del mercado seguían descendiendo.
La relativa inoperancia de la OPEP en este periodo se debía tanto a la sobreproducción de petróleo como al miedo a las represalias por parte del imperialismo: PRECIOS DEL PETROLEO FIJADOS POR LA OPEP
16 52.76 Abu Chabi 110:25 12,1 Viara 13.174. L11,17 110.24 10,14
9.31 B2000 BEL eal, 16.1073
345-
/162 2.0
1973 1974 1975 1976
El descenso de las inversiones
A comienzos de los años
70, sin embargo, se produjeron cambios económicos y políticos que permitieron a los gobiernos de los países de la OPEP imponer límites a los monopolios
Economía petroleros, que antes practicaban explotación incontrolada de los recursos, y multiplicar notablemente sus ingresos. Esta nueva situación se tradujo en el embargo petrolero árabe y en la decipaíses de la OPEP, a finales de 1973, de cuadruplicar el «precio de referencia».
Este cambio venía motivado económicamente por las decisiones relativas a las inversiones que había petrolera durante el periodo petróleo. Ante la disminución de la tasa de beneficio, hermanas» primero, y despues las com-
«independientes» más pequeñas, empezaron a reducir sus inversiones en zonas, incluidos los EE.UU.
1134 - 14 112.72410
-13 -12 1977 1978 1979
Esta disminución de las inversiones en Oriente Medio tenía sin duda también su origen en el ascenso de la lucha de clases en la región durante los años 60, que hizo aparecer el espectro de la expropiación sin indemnización «adecuada».
Como consecuencia de
Economía esta reducción de las inverIsiones, en provocado por el crecimiento inflacionista mundial, se vio confrontado con una relativa rigidez de los suministros, lo que hizo subir los vertiginosamente. El largo periodo de sobreproducción terminó súbitamente y las grandes emprecapitalistas pusieron a comprar petróleo a gran escala, en previsión de un aumento todavia mayor de los precios.
Esta creación de stocks y las reducciones que se produjeron previamente en las inversiones, han provocado una penuria de fuel-oil, de gasolina y otros productos refinados a partir de
En abril de ese mismo año, el presidente Nixon levantó los cupos de importación de petróleo extranjero y productos refinados. Estos cupos habían sido impuestos en 1959 para proteger los beneficios de los producto-
EE.UU. e impedir que la norteamericana en «dependiente de hecho» de los suministros muy vulnerables de Oriente Medio.
Sin embargo, los precios continuaban aumentando, y las compras masivas realizadas por las compañías comportaban enormes beneficios a medida que el flujo de petróleo crudo procedente de Oriente Medio se paró parcialmente, a causa petróleo arabe a finales de 1973. El embargo, que afectaba sobre todo a los EE.UU., se impuso para contra el apoyo dado por los imperialistas a
Men la ofensiva de octubre de 1973, y no para provocar aumentos de pretemporalmente tuviera este efecto. En 1973, los benefiaumentaron en un 59%, y los de la mayoría de companias en proporciones simi-
Al ver que estos enormes beneficios eran confiscados por las compañías petroleras, los gobiernos de la OPEP, actuando con toda lógica capitalista, decidieron que les habia llegado la hora de cosechar sus pro pios beneficios.
Gadafi logra un aumento de precios
Fue Libia quien dió los primeros pasos en dirección a un cambio significativo en el reparto beneficios del petróleo (no quería mendigar migajas de las compañías petroleras).
Una vez llegado al poder mediante un golpe de Estado militar, el régimen burgués nacionalista de Muhammar Gadafi se hizo con el control de los bancos imperialistas, forzó a los EE.UU. y a Gran Bretaña a abandonar suS bases militares y puso en práctica una serie de otras medidas
BANCO DE (SPANA
ESPERA EVE
ESPANA
antiimperialistas.
A mediados de 1970, Gadafi redujo las exportaciones de petróleo libio en unos 600.000 barriles por día, y obligó a las com pañías que operaban en el pais a negociar nuevas tarifas. En setiembre de ese mismo año, después de haber amenazado con nacionalizar los bienes de las compañías, Gadafi consigue un aumento del
«precio de referencia» (que ascendía a 1,80 dólares) de 30 centavos de dólar por barril, y un aumento de los impuestos en un 50 a 55%.
Lo esencial no es el importe (modesto) de este au mento, sino el hecho de que BANCO
100
Gadafi emprendiera una acción efectiva y llevara la operación a buen puerto.
Poco después, los demás gobiernos de la OPEP exigieron también una revisión de los «precios de referencia», y las compa ñías se vieron obligadas a aceptar. Todo ello quedó codificado en el Acuerdo de
Teherán, de febrero
1971, seguido poco des pués por el Acuerdo de Tri-
poli (por el que Libia obtuvo concesiones todavía mayo-
A los acuerdos de Teherán y Trípoli siguieron los acuerdos de Ginebra en enero de 1972 y junio de 1973, que ajustaban los precios para compensar las devaluaciones del dólar de 1971 y 1973. En aquel momento, estaba claro que los gobiernos capitalistas de los países de la OPEP tenian un peso preponderante en la determinación de los «precios de referencia» consiguiente podían obtener una parte mayor de la plusvalía que circulaba en el mercado
En el transcurso de ese mismo periodo, los niembros de la OPEr negociaron la adquisición de participaciones en las industrias de producción petrolera, participaciones que debían aumentar gradualmente en los años veni-
Esto incrementó todavía más las rentas de la OPEP, puesto que además de percibir cánones impuestos, los gobiernos podían vender una parte del petróleo producido a las compañías petroleras y compartir directamente los beneficios con los consorcios productores.
Fue el sha de Irán el que encabezó el movimiento emprendido con vistas a hacer extensivos los logros arrancados por Gadafi a las compañías, a los demás países exportadores -por supuesto, para llenar sus propias cajas fuertes-. Esto tiene su explicación en el hecho de que los nacientes intereses capitalistas en Irán estaban concentrados en manos del sha y de su familia más próxima, y deseaban incrementar sus propios beneficios, y por tanto maximizar las rentas estatales del petróleo.
A finales de 1973, el precio del mercado libre del crudo aumentó claramente por encima de los «precios de referencia» en Oriente Medio, negociados los años anteriores. Este desfase que iba aumentando, animó a los gobiernos de la OPEP a poner en tela de juicio sus compromisos anteriores y a exigir aumentos de precios y de las tasas e impuestos, y esto de modo espectacu-
Gadafi allanó nuevamente el camino. El 1° de setiembre de 1973, después de varios meses de negociaciones sin resultado, el régimen de Gadafi se apoderó del 51% de las industrias petroleras extranjeras, y al día siguiente anunció que los precios del petróleo habían aumentado.
Nixon respondió con una amenaza que cuando menos carecía de sutileza, dando a entender que «el petróleo sin un mercado, como aprendió bien el Sr. Mossadegh hace años, no beneficia mucho a un país». De hecho, Washington parecía prepararse a tomar muy severas contra Libia, incluso un boicot, pero se batió en retirada después de estallar la guerra de octubre en Oriente Medio y de que en los EE.UU. se manifestara un sentimiento de oposición contra cualquier nueva aventura imperialista.
Poco después, los demás miembros de la OPEP siguieron el mismo camino que Libia. El resultado, para los gobiernos de la OPEP, fue un enorme incremento de sus ingresos, pues el precio del barril pașó de 2 dólares, antes del boicot, a más de 9 dólares en enero
Este extraordinario aumento de las rentas petroleras se debió en parte, como ya hemos explicado, a los cambios producidos en el mercado. Pero revelaba tam bién un cambio a largo plazo en el grado de control que pretendian ejercer las burguesias nacionales representadas en la OPEP sobre la riqueza petrolifera de sus paises, y que habia sido hecho posible por el cambio de la relación de fuerzas a nivel mundial.
Este cambio viene confirmado por lo que se produjo en torno a los «precios de referencia» y los niveles de impuestos de la OPEP cuando se hundieron los tipos de cambio de las monedas en 1974-75 (imputados en general, y errónea. mente, a los aumentos del precio del petróleo). Esta crisis clásica de sobreproducción, que comportó el declive más agudo en la productividad industrial norteamericana desde
1937-38, provocó un gran descenso de la demanda de petróleo. Ello produjo, a su vez, un descenso medio del 14% de la producción en Oriente Medio en la primera mitad de 1975 comparacion mismo periodo de 1974. Pero los «precios de referencia» y las rentas de la OPEP mantuvieron muy por Una bendición para el imperialismo
El embargo del petróleo árabe y las maniobras de la OPEP en torno a los precios, en 1973-74, fueron en cierta manera una auténtica bendición para la industria petrolera y el imperialismo norteamericanos. El hecho de que estas acciones coincidieran con la crisis energética y la reforzaran, le permitió a las compañías petroleras y a la Administración Nixon rechazar la responsabilidad de los auténticos culpables -a saber, ellos mismos- y achacársela a los «jeques ávidos extranjero del petróleo».
Gracias a esta cortina de humo, Nixon logró obtener acuerdo del Congreso Alaska, pese a las protesmedio ambiente. Del mismo modo, Carter aprovechó las energética —los trabajadores iranies vinieron a sumarse a la lista de los chivos expiatorios- para no respetar la legislación sobre la polución y para
Economía liberar los precios del petró-
Los capitalistas aprovecharon de lleno el método expiatorios para tratar de preparar el terreno a una intervención militar más en Oriente Medio. De este modo se preparaban para la eventual necesiricas en petróleo, que de todos modos no tienen la intención de abandonar, cayeran en «manos enemigas». Aunque los capitalistas norteamericanos no hayan sido capaces de invertir el estado de ánimo de la opinión pública con vistas a que aceptara operaciones, Carter ha tratado, sin embargo, de aprovechar la nueva crisis enerpara relanzar esta
En segundo lugar, la mayor parte de las rentas de la OPEP acabaron en las cajas fuertes de los bancos imperialistas en forma de «petrodólares». Este dinero era entonces «reciclado» en unos tipos de interés muy
Gran parte de las rentas de la OPEP sirvieron para construir enormes aparatos militares en Irán y Arabia aplastar cualquier tentativa revolucionaria. Se esperaba que estas fuerzas militares imperialistas, asumiendo los costes políticos y financieros del mantenimiento
Otra parte sirvió para firegimenes proimperialistas resquebrajados, como los de Jordania y el Líbano, así como ayudar a las campañas contrarrevolucionarias desarrolladas en Yemen del
Norte, Omán y otros paises
Finalmente, las empresas imperialistas cosechacon la venta de armas, productos de lucho y otros, a ricos de la
Economía Un precedente peligroso
Sin embargo, las iniciativas de los gobiernos de la OPEP en 1973-74 no se ajustaban al marco de los intereses globales del imperialismo. En primer lugar, el imperialismo tuvo que aflo¡ jar su control sobre una materia prima y una fuente de importancia vital. Esto se hizo en forma de una serie de políticos realizados unilate ralmente, incluidas las na cionalizaciones, por los gobiernos de la OPEP - un precedente peligroso desde el punto de vista imperialislas rentas de los países de la OPEP y las inmensas transferencias de riqueza que representan (en forma de títulos, valores y propiedades en los países consumidores de petróleo) tenían pagados por
Así, no resulta asombroso que los imperialistas hayan reaccionado violentamente a los aumentos jde impuestos y a las nacionalizaciones. Los políticos capitalistas y los portavoces de la clase dominante pusieron el grito en el cielo, se quejaron hipócritamente de que el boicot económico era de hecho un arma política (arma que habian utilizado los propios capitalistas en Irán en 1951-53 y que siguen utilizando contra Cuba), y profirieron amenazas de guerra apenas veladas.
Se imponían medidas de ahorro urgentes, algunas de las cuales debían ser permanentes (como la limitación de la velocidad a 55 millas por hora en los EE.UU.). Washington hizo promulgar una ley que imponía fuertes reducciones del consumo de gasolina en el futuro e imponía importantes disminuciones del tamaño de los automóviles
El objetivo de estas medidas consistía en reducir el consumo energético, o al menos las tasas de crecimiento del consumo, con el fin de frenar la tendencia a la agravación de la dependencia de los EE.UU. con respecto al Oriente Medio
Otra respuesta de los imperialistas consistió en establecer o aumentar considerablemente los stocks de petróleo con fines estratégicos. Washington adoptó un plan de establecer una reserva de un total de mil millones de barriles de petróleo en unas cavernas subterráneas en Luisiana y Texas. Al precio corriente del mercado, esto le costará a los contribuyentes norteamericanos unos 18.000 millones de dólares.
El objetivo de este gigantesco proyecto es proteger a la industria estadounidense, en caso de que se prosuministro a gran escala No cabe duda que los capitalistas aprovecharan este respiro para atizar en la opinión pública un sentimiento favorable a una intervención militar directa, que les devolvería el control sobre esta fuente de vida necesa-
Desde el punto de vista políticas, las potencias cade 1973 movilizando principalmente sus recursos financieros y económicos, con objeto de golpear a la OPEP y explotar este nuevo gigantesco mercado aparecido en Oriente Medio.
El aumento de los ingresos de los gobiernos de la OPEP alcanzó un nivel tan alto que en beneficio de su balanza de pagos pasó, globalmente, de 2.000 millones de dólares en 1972 a 9.000
Men 1973 y 62.000
Para los países con poca población y unas estructu—Arabia Saudita, Kuwait, entre otros- no existe nin guna posibilidad de gastar estos ingresos en importani siquiera equipo militar sofisticado, bienes de lujo y «desarrollo industrial». Así. se que estos paises disponde grandes cantidades de
Mientras que los bancos occidentales más grandes excedentes en depósitos, los fabricantes de armas y las empresas industriales estaban al quite para obtener pedidos que iban desde aviones de combate a la instalación de fábricas petroquímicas y acerias, pasando por sistemas de comunicación muy elaestas transacciones contenían cláusulas abusivas.
Durante todo un periodo pareció que las potencias imperialistas habían lograsuyo los cambios económicos que se habían producido tras las decisiones de los países de la OPEP en 1973-74.
En 1978, los excedentes de petrodólares de los países de la OPEP (globalmente) habían disminuido; alcanzaban los 18.000 millones, menos de un tercio del total de 1974, mientras que sus importaciones se elevaban a una suma esti mada de 99.000 millones, el triple de lo que habían alcanzado cuatro años
El sistema bancario se había repuesto también del mento espectacular del prerelanzamiento cíclico de la economía capitalista mundial, iniciado a además, los bancos habían logrado imponer una austeridad muy rigurosa a los endeudados, para que sus gobiernos pudieran hacer frente a los pagos de los
Y si bien los gobiernos capitalistas eran (y siguen siendo) extremadamente inestables en una serie de países importadores de petróleo, en ninguno de ellos existe una amenaza inmediata para el dominio capi-
Sin embargo, irónicamente, el alzamiento revolucionario que se produjo en Irán —el segundo país exportador de petróleo en do- constituye una pesa da amenaza tanto para mantenimiento del lismo en Irán como para el dominio imperialista, se debilita en todo el globo. Algunas consecuencias fundamentales
En este artículo hemos tratado de demostrar que, contrariamente a lo que afirma Washington y la prensa capitalista, la escasez de petróleo y sus derivados, así como los extraordinarios incrementos de sus precios a partir de 1973 no
(pasa a pág. 35)
(viene de contraportada) se debieron fundamentalmente al embargo petrolero árabe o a las decisiones tomadas por la OPEP. Eran fruto, antes bien, de un cambio importante en el mercado, debido a las re ducciones previas de las inversiones por parte de Exxon, British Petroleum y los demás gigantes del petróleo, destinadas a estimular una tasa de beneficio «inadecuada», así como a la demanda acaparadora y floreciente en los países capitalistas con motivo del boom económico inflacionista a escala mundial.
De todos estos acontecimientos pueden derivarse determinadas consecuencias, particularmente:
— a causa del debilitamiento de las posiciones políticas del imperialismo a nivel mundial, los gobiernos capitalistas neocoloniales han tratado de reforzar su control sobre las materias primas y sobre la distribución de los beneficios que producen.
— incluso si los principales beneficiarios inmediatos son tiranos corrompidos, como el sha, estos logros golpean al imperialismo y constituyen un progreso para los trabajadores y el combate por el socialismo.
- hasta cierto punto, han permitido una industrialización, y por consiguiente han ayudado al refuerzo a largo plazo de la clase obrera. Finalmente, permiten un desarrollo de la radicalización de las masas y abren la vía a combates revolucionarios que asestarán terribles golpes al capitalismo y conducirán en definitiva a su derrocamiento.
- dado que depende menos de las fuentes energéticas y de las materias primas exteriores, el imperialismo norteamericano se ha visto afectado en menor grado que sus rivales por los cambios económicos producidos en beneficio de las burguesías neocoloniales, y por consiguiente ha visto aumentar su competi-
- los acontecimientos de Irán demuestran asimismo muy claramente los limites y la adaptación de la industrialización hoy día en los países «menos desarrollados», al igual que es completamente incapaz de satisfacer las necesidades de la clase obredesarrollar estas necesidades (gracias a la urbanización, la educación, el acceso a los medios culturales modernos a través de los de comunicación de masas. De ello resulta una exacerbación de las contradicciones sociales y un incremento del potencial revolucionario.
economía riamente a lo que afirmaban la Administración Nixon y la