Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Nicaragua

Ayuda incondicional

Inprecor n.º 8, octubre de 1979 · p. 19 · 726 palabras

La ayuda alimenticia y financiera está llegando a Nicaragua con cuentagotas: en lugar de las 400 toneladas diarias de alimentos que necesita, están llegando de 100 a

La CEE concede un crédito de 7 millones de dólares, cuando ha prestado otro de 3 millones de dólares para un proyecto universitario en México.

El FMI abre un crédito de 22 millones de dólares, cuando había ofrecido uno de 40 millones —o sea, casi el doble— a Somoza, antes de su caída (y después de ella, este préstamo ha sido suspendido!).

La política de ayuda de las burguesías latinoamericanas y de las potencias imperialistas constituye ya una forma de bloqueo invisible, tanto más peligroso cuanto que no da la cara, que no es un desafio abierto, cinico y pregonado como el que había decretado el imperialismo contra Cuba. En el plano humanitario, la burguesía también ha aprendido «las buenas maneras».

La ayuda distribuida de este modo, a cuentagotas, se orienta al máximo posible en función del programa, en dirección a los sectores económicos e instituciones que mejor puedan servir de puntos de apoyo de la contrarrevo-

Hay que exigir a los gobiernos burgueses, a los organismos internacionales, a las instituciones financieras, y las empresas agroindustriales y farmacéuticas una ayuda masiva, directa, sin condiciones ni contrapartidas, prestada directamente a los dirigentes de la revolucion

Esta batalla por la ayuda afecta por supuesto a todas las organizaciones revolucionarias, a todo el movimiento obrero y antiimperialista. Las implicaciones de esta campaña no son únicamente «humanitarias», sino también claramente políticas.

Se trata de evitar una catástrofe alimenticia y social que minaría las bases de la profundización de la revolución y daría la cobertura ideológica a todas las intervenciones políticas -léase militares- de la contrarrevolución, de las burguesías latinoamericanas y del imperialismo contra la revolución nicaraguense. • La batalla es directamente política.

Sabemos muy bien cómo la penuria de alimentos, el grave deterioro de las condiciones de nutrición, el paro —en caso de persistir o agravarse— pueden convertirse en caldos de cultivo naturales donde se incrusten y desarrollen los gérmenes mortales de la contrarrevolución.

América Latina Nicaragua:

una ayuda

incondicional

Sabemos, por experiencia, cómo la penuria, cuando implica que lo esencial de las preocupaciones de cada obrero, de cada campesino, de cada jóven, se centra únicamente en la búsqueda de medios para sobrevivir, constituye un factor de atomización social y de despolitizacion, un freno directo de la autoorganización y de la actividad revolucionaria de estos sectores, que son las fuerzas motrices de la revolución y pueden asegurar mañana la transformación socialista.

No, en la batalla de apoyo a la revolución nicaraguense, la batalla por la ayuda, la batalla contra el bloqueo invisible o una ayuda limitada y «controlada», reviste una importancia primordial.

Para nosotros, esta batalla, que hay que emprender en los próximos días, en las próximas semanas, sin retraso ni demora, en la unidad más amplia posible, prepara también el porvenir de esta revolución.

Si ahora el conjunto del movimiento obrero y sindical del mundo entero, el conjunto de las fuerzas antiimperialistas, los propios Estados obreros —y en primer lugar la URSS, para la que la ratificación de los acuerdos SALT || y el mantenimiento del status quo en la región determinan su postura ante el ascenso revolucionario —anuncian su decisión de ayudar masivamente a la revolución nicaraguense, entonces empezarán a forjarse esos lazos de solidaridad internacional que mañana pueden resultar decisivos para disuadir o contrarrestar cualquier intervención militar contra la revolución nicaraguense.

Y esto no es poca cosa.

En esta batalla por la ayuda, al igual que antaño se trataba de luchar contra el bloqueo imperialista a Cuba o contra la agresión norteamericana en Indochina, todas las organizaciones de la Cuarta Internacional se movilizarán y estarán en las primeras filas para organizar la defensa más amplia y unitaria posible de la revolución nicaraguen-

No debe suceder que esta revolución en marcha, que está rodeada y amenazada, que mañana puede ser atacada militarmente por el imperialismo y sus agentes locales, no disponga de todo el apoyo que necesita.

De acuerdo con la fórmula ya célebre que el Che Guevara empleó en relación a Vietnam, no debe suceder que la revolución nicaraguense se encuentre, en el momento decisivo, «trágicamente sola» frente a las amenazas ex-

Hay que evitar a toda costa caer «en un nuevo momento ilógico de la historia de la humanidad».