Yugoslavia
EL CONFLICTO
SERVIO-ALBANO
Nina Jerkic-Jean Zundel La coalición Demos (cristiano-demócratas, demócratas sociales, Alianza Campesina y Verdes) llegó en cabeza en las elecciones del pasado 10 de abril a la Cámara socio-política del parlamento esloveno, con el 55% de los votos. Por su parte, la Liga de los Comunistas-Partido de la Renovación Democrática (LC-PRD), ex-Liga de los Comunistas Eslovenos (LCS) después de su ruptura, en tebrero, con la Liga de los Comunistas Yugoslavos (LCY), sólo obtuvo un 1/%. Milan Kucan, ex-presidente de la LOS, llego en cabeza en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Pero a pesar de su 44% de votos, no está seguro de poder vencer en la segunda vuelta, el 22 de abril, frente a Joze Pucnik, candidato de Demos, que quizás pueda añadir a su 26,6% los votos de los otros dos candidatos. La apertura de diligencias intentada por el Ejército yugoslavo contra Pucnik por "ofensa al ejército" así como la represión en Kosovo, seguida por la dimisión de los siete ministros de origen albano del gobierno regional, entre ellos el Primer Ministro Jusuf Zejnulahu, hacen planear serias amenazas sobre el proceso de democratización en Yugoslavia. NOTAS: (1). Poblado en un 90% por albanos, Kosovo alberga también a servios y montenegrinos. Kosovo era una provincia autónoma, incorporada a la República de Servia. Esta autonomía fue ampliamente suprimida en marzo de 1989 (ver la edición francesa de Inprecor, n° 289, 6-3-89). (2). Ver edición francesa de Inprecor, n° 285, 3-4-89.
La agencia de prensa yugoslava Tanjug era la primera en informar sobre pretendidos acontecimientos insurreccionales en Albania. Según Tanjug, los enfrentamientos entre la policía albana y los manifestantes habrían sido sangrientos y seguidos de persecuciones.
Llegar a ser el "padrino mediador" de una eventual liberación del pueblo albano sería, en efecto, de extrema utilidad para re-dorar el blasón del régimen yugoslavo, que aprovechando la ocasión querria hacer olvidar la dramática situación de Kosovo, donde la mayoría de la
Yes de origen albano(1). La represión que reina años en esta provincia, poblada en un 90% por albanos, no es por cierto objeto de tan amable publicidad por parte de los órganos de prensa oficiales, que silenciaron el primer aniversario de la instauración del estado de urgencia, decretado en febrero de 1989 tras la huelga de los mineros de Trepca.(2)
Este aniversario dio lugar a manifestaciones y huelgas y a un espectacular incremento de la represión (ver la entrevista a V.Surroi). Los. enfrentamientos entre la policía y los albanos se han hecho casi cotidianos. Según un informe de Amnistía Internacional, de albanos han pasado por las manos de la policía especial; las torturas son moneda ordinaria. Hay que recordar que Yugoslavia no firmó el Convenio Internacional contra la Tortura en las Cárceles.
El caso del conflicto servio-albano es ante todo una cuestión simbólica: en
1389, los servios son aplastados en los Campos de Kosovo por el ejército turco. Con esta derrota, doban las campañas por un reino independiente y Kosovo pasa a ser el corarzón de la nación servia. Actualmente; el índice de natalidad de los albanos es muy superior al de los servios y estos últimos se sienten de nuevo desposeídos de su símbolo histórico por extranjeros o, aún peor, por ciudadanos de tercer. Ahora bien, resulta que los albanos residen en esta región desde hace varios miles de años; su lengua ni siquiera es indo-europea.
Por su parte, los eslavos llegan a los Balcanes hacia el siglo VI, durante las grandes invasiones.
El final de la Segunda Guerra Mundial no da ningún derecho real a los albanos
Tan sólo en 1974, la nueva Constitución les otorga derechos mínimos; a saber: la albanización de las escuelas y las universidades. Pero las manifestaciones que 1981 inducen la famosa tesis del "complot contra-revolucionario" y los albanos se ven reducidos al rango de ciudadanos de segunda clase. Dada la ausencia de informaciones, durante largo tiempo se ignora casi todo sobre este proble-
De hecho, el problema yugoslavo data de la creación del país en 1918. Se trataba entonces de desmembrar el imperio austro-húngaro y reunir a pueblos turbulentos y poco conocidos misma entidad, más fàcilmente controlable. Esta visión de un "País de los Eslavos del Sur" había surgido (a finales del siglo XIX) en algunos intelectuales (Pribicevic, Supilo), preocupados por proponer una alternativa a los siglos pasados bajo dominaciones austriacas, húngaras y turcas. Suponía liquidar una miríada de otros pueblos presentes en la región (búlgaros, turcos, húngaros, albanos, rumanos, cingaros, etc), que no podían imponer una identidad cultural tan fuerte. Suponía también desdeñar un pasado de dominacion colonial diferente para cada pueblo eslavo: Austria para Eslovenia, Hungría para Croacia, el imperio otomano para Servia. A pesar de una permanente resistencia cultural, los diversos ocupantes fueron dejando huellas duraderas en las mentalidades, reduciendo así las posibilidades de diálogo y abriendo camino a un racismo laMutuo recelo Esta incomprensión generalizada llevará a los eslovenos a considerar que todo lo que está más allá de Zagreb no vale un comino, a los croatas a considerar a los eslovenos snobs pretenciosos y a indignarse cuando oyen hablar de "serviocroata" (no hay que "mezclar los trapos con las servilletas"...) y a los servios a desconfiar de los "separatistas burgueses del Norte". En cuanto al resto, una dados inusu manas acica, "nacionalisirve de desván para. clasificar a los diversos pueblos
(3). El asunto Agrokomero es uno de los escandalos mayores que llevó a la dimisión del vice-presidente de
Bosnia-Herzegovinia en septiembre de 1987.
no-eslavos de tradición islámica. Semejante clasificación permite hacer caso omiso de las particularidades de cada comunidad y arrojar el todo a la oscuridad de una ignorancia tranquila. La excepción que confirma la regla, la unión entre eslovenos y albanos, inimaginable hace tan sólo cinco años, es fruto del enemigo común. Gracias a la revista eslovena Mladina, los acontecimientos de Kosovo tienen eco fuera de la provincia. Las ambiciones de Milosevic No es casualidad que este conflicto estalle ahora. Estos nacionalismos exacerbados obtienen su fuerza de una crisis económica mayor, debida a un sistema de corrupción practicado a escala nacional. Cuando durante el escándalo Agro-
Fikret Abdic, este hombre de negocios bosnio, muy ligado a Tito, arrastra en su caída todas las ilusiones de un país que había querido jugar en el mayores. (3). era de los seudo-capitalistas, llegaba la de Slobodan Milosevic.
', como familiarmente le llaman sus partidarios y sus detractores, aspiraciones que superan sus funciones de representante de la república servia; pretende ser el garante de la unidad el hombre que Yugoslavia espera desde la muerte de Tito. Encima, este último tenía un defecto capital: no erar servio, sino croata. Además, es él quien habia otorgado cierta autonomía a
Kosovo; él, también, que se había cuidado de no designar sucesor e implantar esa "presidencia rotatoria" (cada república encabeza el Estado durante un año), abandona dejando pudrir la situación. Se entiende que el mito Tito esté para el arrastre y que sus efigies sean
Asi pues, Milosevic quiere estrechar la unidad del país y sacarlo de la crisis provocada por separatistas de todas las nacionalidades y por turbios hombres de
¿Simplificación? Apenas. Pero sería un error tomarlo por un simple "demagogo del tres al cuarto"; este
Yes un político experimentado, que maneja la demagogia con soltura, preconizando eventualmente las libertades -dentro de un límite, por supuesto-. Tiene un talento real de tribuno. Con ocasión del 600º aniversario de la batalla de los Campos de Kosovo, su discurso constituyó un momento grande: "Slo-
Use presentó seguido de cientos de especialmente decorados para la ocasión, así como de una delegación notablemente surtida del clero ortodoxo servio -¡cualquier apoyo es
Utiliza sus mítines como armas contra las direcciones de las ligas comunistas de las demás repúblicas que osaran mostrar cualquier desconfianza respecto a los servios. Ha destituído así a las direcciones de las ligas de Voivodinia, de Bosnia-Herzegovinia y de Montenegro; ha alejado al pueblo, que se ama a los servios y a Yugoslavia, del poder local separatista. Esta táctica funcionó hasta que los eslovenos -que ha-
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bían visto la trampa- prohibieron uno de sus mítines en Liubliana; en represalia, Servia respondió diciendo cesar toda relación económica con Eslovenia; pero Milosevic olvidaba que esta medida comportaría sobre todo perjuicios... para su república. El periódico "milosevista" Politika se vio obligado a precisar inmediatamente que el bloqueo no afectaba
Así pues, la desconfianza de Eslovenia ante su poderoso vecino servio se ve justificada por los expeditivos métodos empleados en el terreno político y paramilitar. Y los eslovenos no pueden permanecer indiferentes: si no condenan la intervención en Kosovo, ¿que harán en el caso -hipotético, pero tomado en consideración por todos- de una acción dirigida, no ya contra Pristinia, sino contra Liubliana? El ZSMS, antigua organización de la juventud eslovena convertida en partido político, acaba de hacer un llamamiento a los reclutas a que se nieguen a realizar el servicio militar en El fantasma de la explosión Para Servia, el mayor peligro que acecha al conjunto del país es la secesión de Eslovenia. En efecto, esta república de dos millones de habitantes provee el 30% del producto nacional bruto de Yugoslavia; el paro se mantiene en un 2% a pesar de la crisis, frente al 20% del resto del país. La escisión, cuyo principio ha sido por otra parte recientemente aprobado por el parlamento esloveno, provocaría un cataclismo, no sólo político -por la explosión de la federación-, sino también económico, dejando fuera de juego a las repúblicas desfavorecidas y a sus poblaciones. Además, Comunista Servia es uno de los últimos europeos que sigue preconizando un comunismo tradicional con centralismo democrático, partido único y nacionalización de la economía; se opone por tanto a la liberalización económica y al espíritu iconoclasta de Eslovenia.
De este modo, Servia se erige -con razón- en defensora de una redistribución equitativa de la producción. Pero, por su parte, Eslovenia tiene la impresión de ser un chollo para el resto de la federación, precisamente gracias a una base industrial de la que no disponen los "hermanos del Sur". Los intercambios entre Eslovenia y la Comunidad Económica Europea (CEE), así como con Austria, se intensifican; no sería sorprendente que planteara dentro de poco una petición oficial de adhesión a
Los croatas seguirían, quizas, a Servia. Siempre han jugado un papel conciliador entre una Servia, de la que están próximos al menos por la lengua, pero a la que temen un poco, y una Eslovenia pero un poco demasiado capitalista. Pero hay que subrayar que su cultura les empuja más bien hacia el Norte y el Oeste que hacia el Sur y el Este. Desde hace un año, el canciller Ante Markovic ha emprendido, entre otras, una serie de reformas económicas referidas especialmente a la convertibilidad del dinar, la empresa privada y la inversión extranjera. Sin embargo, la actitud de los delegados croatas en el último congreso extraordinario de la Liga de los Comunistas yugoslava permitió a Servia rechazar todas las propuestas de
Eslovenia referentes a la puesta al gusto del día del sistema político-económico: los representantes eslovenos dieron entonces un portazo en el congreso. Con un sistema político arcaico, una deuda externa de 16.000 millones de dólares y más de un 2.000% de inflación en 1989, Yugoslavia, hace no mucho pionera de un socialismo autogestionario independiente de Moscú, se encuentra en la cola del pelotón de los países de Europa Central en prácticamente todos los terrenos.
¿Lo peor está aún por llegar? Probablemente. El poder federal tiene un margen de maniobra limitado: o bien deja a cada república soltar amarras (arriesgándose a perder todo tipo de control sobre los movimientos separatistas), o bien congela la situación esperando que la tormenta amaine. Esta última opción es la actualmente escogida (ver Inprecor, edición francesa, n° 303, 23-2-90); pero podría incitar a los dos pueblos menos dóciles a la vía de medidas radicales. Se puede entonces esperar una reacción en cadena en toda Yugoslavia, antes de un desmembramiento de trágicas consecuencias para algunas poblaciones; tanto más en cuanto que los territorios afectados interesan mucho a los países fronterizos. Trieste ya fue anexionado con suavidad por Italia y si Tirana apoya a los nacionalistas albanos seguramente no lo hace por altruísmo.
Pero, ¿qué solución de recambió le queda a un gobierno central casi ausente al principio de los acontecimientos de Kosovo y que ha dejado a Servia zanjar sus cuentas con los albanos?
Marzo 1990