Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Tema

Naziotroika

· Inprecor n.º 77, julio de 1990 · pp. VII-XVIII · 12.061 palabras

Variados y apasionantes fueron los debates sobre la llamada cuestión nacional, realizados a principios de siglo por diferentes teóricos y dirigentes marxistas. Si sus motivos de preocupación, o de aproximación al tema eran diferentes, también lo eran sus estrategias y enfoques teóricos (1).

Analizar todo ello está por encima de nuestras posibilidades, así que nos cen-

Men señalar algunos aspectos relativos a la teoría y la estrategia que desarrollaron quienes, por primera vez y desde un punto de vista marxista y revolucionario, se vieron la suprema prueba de poner en marcha una revolucion socialista y encontrar en su desarrollo una solución a la cuestion de las nacionalidades oprimidas, que en extremadamente complejo.

A los bolcheviques, una corriente marxista caracterizada por su entre lo que decían y lo que hacían (entre sus teorías y su práctica organizativa y política), les tocó abordar una tarea de gigantes en un Imperio donde se perdían y aniquilaban, además de cuantos ejércitos lo invadían, buena parte de los esfuerzos por llevar " la razón histórica" a pueblos donde tal noción carecía de significado, ya que se movían en parámetros diferentes. Les tocó en definitiva, enfrentarse a problemas acumulados durante siglos de absolutismo.

El respeto y cariño con que analizamos los postulados bolcheviques, no nos exime de la tarea de su reexamen. Se trata de valorar, además de aciertos y errores, hasta qué nivel algunos de sus presupuestos eran contradictorios en sí mismos, y no sólo en su aplicación, (no se aplicaban bien) o en su objetivación (se quería, pero no se podía). Esto es necesario porque los errores de las revoluciones ayudan a las contrarrevoluciones, y permite a los reaccionarios meternos a todos en el mismo saco.

Por supuesto, sobre todo esto más que opiniones definitivas, plantearemos problemas e interrogantes, y alguna que otra idea fruto de diferentes reflexiones.

El proyecto bolchevique trató de conjugar la estrategia socialista e interna-

Cuestión Nacional en la URSS

NAZIOTROIKA

J.I. "BIKILA"

cionalista, con una solución democrático radical de la cuestion nacional:

La referencia bolchevique a) Conviene recordar que el Imperio zarista abarcaba, además de la nación rusa y otras de evidente tradición histórica, pueblos y grupos étnicos en diferente estado de "evolución histórica" (2). La consolidación y extensión del Imperio, supuso en unos casos, la división y anexión de pueblos y territorios que habían conocido una realidad estatal propia (Polonia,..), y en otros, la dispersion y de su tradicional medio de vida, relegándolos a un estado de organización inferior (Asia Central, Siberia, etc). La columna vertebral, el centro nacional del Imperio era la nación rusa, cuya monarquia en nombre propio expoliaba a los pueblos y clases sociales. b) La Revolución tumbó a la vez a la monarquia y a la "Santa Rusia". El estado revolucionario que surgio de sus ceasumió la forma de una Federabase territorial nacional o de nacionali-

Formalmente hubo un rechazo a la identificación uninacional del Estado (y mucho más a la referencia nacional del anterior). Por el contrario, su asentaría sobre el poder clasista (los soviets) y la articulación de Republicas Nacionales en pie de igualdad; la institucionalización del estado respetaría esta doble configuración de lo nacional y lo social mediante dos cámaras de representación propia. En poder de clase para la revolución socialista, que asegurara la libre convivencia de los pueblos ("Nada desune mas de la opresión nacional", repetía una y mil veces Lenin). Todo el mundo simbólico de la Revolución, la bandera (roja), el himno (la Internacional), el fundamento del Estado (los soviets), era clasista e internacionalista. c) Los bolcheviques consideraron, con evidente acierto, que era sobre todo en el terreno político (el de la soberanía, o el derecho a la autodeterminación) donde se dilucidaba todo problema de sometimiento a la fuerza de un pueblo por otro. Su propuesta era bien clara: plena libertad para separarse o unirse. supuso que paises como Polonia, Finlandia,..., alcanzaran la independencia sin necesidad de enfrentarse política o militarmente al nuevo poder. d) El proyecto de Estado, la institucionalización nacional que inventaron y pusieron en marcha los bolcheviques, de-

(a pesar de sus lagunas) el estuerzo de imaginación y coherencia desplegada en aras de una solución nacional no opresiva e internacionalista.

Además del esfuerzo descontaminador del nacionalismo ruso realizado en el terreno jurídico y nacional deja de ser identidad estatal para ser una componente nacional de las muchas que conformarán el Estado plurinacional), se mantiene mediante el derecho a la autodeterminación el carácter soberano de las Repúblicas. Evidentemente, el Estado resultante de la alianza acaparará para sí todo lo que se le asigna como competencia propia, o de defensa del conjunto de la revolución.

articulacion se realizará al modo (la Unión vendría despues), en cuanto asociación de repúblicas de diferente naturaleza y conformación. La actual Unión, resultante de aquel proyecto se compone de quince repúblicas tederadas, teóricamente soberanas; 20 repúblicas autónomas, de soberanía limitada; 8 regiones autónomas, status particular; 10 comarcas-regiones autónomas con autogobierno propio (generalmente de grupos étnicos).

Todas las naciones que, por las razones que sean, deciden despegarse del contempla la revolución (o de uno de las dos), optan por la independencia. Curiofuerzas anteriormente panrusas darán un giro segregacionista por razones antisocialistas, • simplemente contrarias a la hegemonía bolchevique Un caso espectacular fue el de la Rada ukraniana que giró hacia la indepen-

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dencia en cuanto se supo que los bolcheviques ganaban en el Imperio.

Es de observar, que el proyecto federativo o de libre unión no es nivelador o uniformador, ni a la baja ni a la alta. Diferentes naciones reclaman y adquieren diferente carta de naturaleza y grado de soberanía para sí (incluso hoy llama la atención que Ukrania y Bielorrusia gocen formalmente de representación propia en la ONU). e) Esta política y la estrategia que la sustentaba tuvo una gran influencia en la III Internacional, extendiéndose a movimientos nacionales de muy diversa naturaleza.(3).

No era oro todo lo que relucía Pero una cosa es saber y otra saber hacer. Entre la teoría y la práctica, maxime cuando la teoría misma emite sus propios chirridos, diversos factores produjeron problemas de intensidad y entidad diferente, que hoy aparecen con mayor relevancia que lo que en un principio se creía. Visto desde la lejanía histórica, está claro que incluso en el período propiamente revolucionario y cuando el programa bolchevique tenia pleno vigor, no era oro todo lo que relucía. Tensiones inevitables aparte, ese partido y sus militantes educados en el internacionalismo, el respeto a la autodeterminación nacional y el odio al chovinismo gran ruso, demostró tener bastante flancos débiles. El cascarón revolucionario escondía o camuflaba no pocas veces al funcionario del Estado que volvia a expresarse "en ruso". En síntesis, la suma de problemas objetivos que no pudieron remontarse, más la precariedad de las propias herramientas empleadas para resolver problemas de tal magnitud, produjeron resultados complejos y contra-

Es sabido que la guerra civil, el aislamiento de la revolución, sometió a la estrategia bolchevique a tensiones mas allá de las esperadas. ¿Cómo aparece una soberanía admitida en medio del fragor de la guerra civil, con controntaciones que todo lo descolocan, con alianzas que abarcan realidades nacionales diferentes, y con intervenciones del exterior, imperialistas, que colocan a soberanias y revoluciones ante un problema de fuerza militar?. El problema no era fácil de resolver; máxime cuando la pertenencia a la Unión o su separación, aparecía asociada a la revolución o la

Cuestión Nacional en la URSS contrarrevolución, o dependía de comcorrelaciones de fuerzas, incluídas las internacionales. que la paz de Brest-Litovsk supuso la entrega de Ukrania al ejército aleman.

No podemos pasar por alto sin embargo que dirigentes de la talla de Trotsky fueron a menudo bastante condescendientes ante el hecho de las ocupaciones militares de la "revolución" en zonas y territorios donde apenas gozaban de un soporte social significativo, poniendo siempre por delante el argumento de la "defensa de la Revolución

A ello hay que unir, el hecho constatable, y siempre a tener en cuenta, que quienes dirigen ejércitos, aún siendo revolucionarios, no siempre son los más

La entender la sensibilidad nacional de los perdedores o de los aliados menores, ni los más defensores del internacionalismo emanado del ma de la revolución. La tentación de salirse por la tangente militar aunque se camufle de internacionalismo; el caso polaco mostró lo caro que se paga no tener en cuenta los sentimientos nacionales y el recelo que despiertan los ejércitos, sobre todo cuando éstos son considerados como extranjeros.

Por otra parte, la construcción del aparato estatal requería el reciclaje de una buena parte del viejo aparato estatal zarista. Este reciclaje, unido a la sangria de los trabajadores de vanguardia y cuadros del partido, producian un aparato estatal bastante problemático.

En estas situaciones se muestran más conflictivos los matices"intrumentalistas" en la articulación de los principios. Estos son considerados de menor o mayor importancia según la jerarquía establecida por la revolución (los intereses de clase, los democráticos, etc.). En la educación y tradición bolchevique, y después de la III Internacional en su conjunto, la autodeterminación era un principio muy claro, pero supeditado a los intereses generales de la revolución (en abs-

¿qué parte no se supedita al todo? El problema surge cuando no todos los principios están igualmente supeditados).(5). Problemas similares se habían producido en otros terrenos. Recordemos los injustificados "correctivos" de Lenin a Clara Zetkin, por considerar que daba demasiada importancia a reivindicaciones de tipo sexual, afectivo, etc., lo que producía, en opinión de Lenin, un desvío de energías respecto a tareas más centrales para la revolución. Evidentemente, lo que es central dentro de ese bloque forzosamente plural que es la revolución, varía según intereses y sensibilidades. El reduccionismo, clasista, internacionalista, nacionalista o feminista, trae consigo esa jerarquiza-

Run "relativismo nacional"(6), dentro del pensamiento bolchevique, consistente en no preocuparse demasiado por los procesos de asimilación nacional, siempre y cuando no fuese por la violencia, o el dado que al fin y al cabo el socialismo, la revolución mundial tenia por objetivo superar todo tipo de barreras que estorbasen al desarrollo productivas, a la internacionalización del proletariado, etc., y, en alguna medida, ello afectaba también a la existencia de

No descartaban la posibilidad de ir generando agrupaciones "nacionales superiores" (¿la revolución creaba un una nuevo tipo de nación, la nación socialista, entendida como nación de naciones? ¿En ese proceso los desarrollos nacionales que abría la revolución eran un interregno para dar el salto hacia la gran nación?. Claro, en todas estas cuestiones "nación" es entendida como algo bien diferente a los Estados nacionales opresores y burgueses). Posteriormente Lenin, se mostró mucho mas precavido al respecto, y si bien nunca rectificó su tesis sobre "la superacion de las barre ras nacionales", aplicada a la sociedad de transición, estableció un espacio histórico bastante dilatado para la consolidación del proceso, y salió al paso de aplicaciones y teorizaciones interesadas que utilizaban esa idea para otros objetivos más o menos inconfesables. De ese periodo son sus críticas a las tendencias asimilacionistas disfrazadas de internacionalismo, pero preñadas de nacionalismo rusificante; sus alertas contra el nacionalismo de gran potencia y el cretinismo administrativo y burocrático del Esta-

Y es que el problema ya por esas latitudes (comienzo de la década de los 20) empezaba a ser muy serio para quien pudiera analizar desapasionadamente qué estaba ocurriendo con la revolución. Si bien sus más notables dirigentes, incluído Stalin en aquel periodo, amortiguaban contradiciones, contrabalanceaban las expresiones más extremas del utilitarismo nacional (conocidas son las críticas a la teoría del" nacionalismo en general", que ponían en un mismo plano el nacionalismo de la nación oprimida y el de la opresora; también a la conformación del Estado soviético, plagado de administradores que no tenían de soviéticos más que el barniz que camuflaba al gran-ruso prepotente y despótico: igualmente, el énfasis mostrado en subrayar lo de la "voluntariedad" como componente distintivo de la unidad,

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llegando a preferir la separación antes que la coacción, etc.).

Pero un partido es algo mucho más complejo y amplio que las intenciones que anidan en sus dirigentes; hay momentos en que éstos no refleian que muy transitoriamente la ideología partidarias, empiezan a ser expresón del pasado más que del presente, por lo cual tarde o temprano se terminan generando líderes más de acuerdo con su sentir coyun-

Mientras los vientos soplaban a favor de la revolución, y ésta chos solidarios y corazones fraternales, problemas que cuestionasen "el ser o no ser " de la política nacional bolchevique. Las dificultades, muchos terrenos resultaron ser insalvables, fueron creando un estado de ánimo cuyas expresiones más brutales extremas empezaron a aflorar en los representantes del Comisariado para las Nacionalidades (el despotismo con que trató a la componente georgiana de la Federación Transcaucásica fue el caso más revelador) en sus choques con bolcheviques que repreaspiraciones nacionales de sus respectivas repúblicas (8).

Conviene reseñar también que el enfoque nacional bolchevique estaba muy influenciado por la cultura "europeo-centrista", a la vez que limitado por su propia extensión partidaria en determinadas nacionalidades, que le convertían en un partido de rusos.

Cuando la revolución retrocede Cuando una revolucion se estanca, pasa como con el agua: le nacen infectos que contaminan en lo lugares más propicios. Y los puntos más débiles de la teoría bolchevique venían bien a quienes empezaban a utilizar el Estado en beneficio propio. Ideas del tipo de "la cuestión nacional ya está superada" y lo que se imponían eran las tareas socialistas, la construcción del comunismo, etc., venían de perlas a quienes no tenian problemas para identificar, en contra de la teoría marxista, socialismo y comunismo con sus antítesis: el "socialismo en un solo país", amurallado por un Estado que, lejos de extinguirse, se convertía en un mostruo omnívoro y om-

Uno se pregunta si el paso de la Federación a la Unión (9), (apoyado por el propio Lenin, aunque es necesario mati-

77 zar que su propuesta incluía correctivos tales como la instauración de una presiejercida de forma rotativa por rusos, ukranianos, georgia-

La fin de que fuera verdaderamente plurinacional) no tenia tras sí, en el propio momento de su plasmación, una idea interesada o, errónea de la reanacional soviética; un intento de buscar en el grado de unificación el antídoto administrativo que pasara por encima de realidades nacionales, no siempre admitidas o bien vistas.

Si la existencia determina, en buena parte, por lo menos, la conciencia, es de del partido bolchevique no jugó algún papel el modelo y la estrategia que lo sustentaba (10). Dejando de lado la falacia de quienes han visto en el causa de la degeneración del partido bolchevique, es evidente, a la luz de una visión histórica más global, que un partido entendido a estado como único además de sus virtudes (sobre todo en el terreno de la eficacia ofensiva, la planiticación y coordinación de iniciativas, la educación de militantes de diversas naciones en los temas que les son comunes, la convivencia internacionalista, etc.), sus problemas (generalmente de cara las tareas propiamente nacionales, en todo lo relativo a las raíces nacionales, el uso de las lenguas, etc.) incluso en la etapa de lucha contra el poder centralizado del enemigo. Estos problemas se pueden agudizar tras la toma de poder, si el partido no desarrolla una política nacional correcta, si por encima de su teoría de la plurinacionalidad hay de facto un peso diferente del elemento nacional perteneciente a la nación opresora, cosa evidente en el caso ruso. Y desde luego, puede convertirse en un arma mortífera si se burocratiza y es utiaparato disciplinador de toda disidencia nacional. La burocracia del partido dirigida por Stalin, una vez adueñado del aparato, supo utilizar la fuerza de la mística de la centralización (vaciada para entonces de su contenido revolucionario, siempre complementado con el contrapeso de la democracia), para machacar a las diversas componentes nacionales (la ukranización del partido ukraniano, uno de los mas positivos y consecuentes de la fase anterior, fue extirpada a golpes de

"desviación nacionalista"). Evidentemente tal curso represivo y reaccionario, sólo podía realizarse mediante la rusificación del aparato, su conversión más o menos camuflada de internacionalismo, en instrumento de un Estado totalizador e hipercentralista. En relación a esta utilizacion de lo ruso en la burocratización del partido, no pensamos que ello es debido a que lo nacionalmente ruso sea intrínsecamente opresor: esta conclusión sería tan chovinista como las de signo contrario; son razones históricas derivadas de su anterior ligazón con el Imperio y su mayor desarrollo linguístico-cultural lo que convierten en herramienta adecuada para la reacción burocrática y estatalizadora. En otras palabras, la lengua rusa es utilizada para fortalecer el aparato.

La ruptura estalinista

Resumiendo, diremos, que el estalinismo supone, más alla de una descarada extrapolación de los elementos más cuestionables de la tradición bolchevique, una auténtica ruptura con la misma.

en su tiempo denunciada, entre otros por Trotsky . La URSS deja de ser una unión más o menos problemática para convertirse, de nuevo, en "carcel de

Así, el estalinismo utilizó de forma cínica, y sin ningún tipo de contrapesos, el criterio de la supeditacion de principios, y la superación de las barreras nacionaes. En teoría se respeta el derecho a la autodeterminación, pero se invalida su puesta en práctica, a la vez que se vacía la soberanía de las Repúblicas en aras del Estado soviético. La URSS sigue siendo, en teoría, un Estado plurinacional, pero la rusificación vía aparato central del Estado y del Partido adquiere un caracter asimilacionista.

Una ideología internacionalista es utilizada como tapadera de la politica de estado y arma de deslegitimación de toda oposición nacional, tildada siempre de "nacionalista". Conforme la casta burocrática se consolida, el patrioterismo ruso ocupa progresivamente el lugar del internacionalismo en la reproducion de la ideología del Estado; la resistencia antinazi se realizará, no en nombre de la revolución internacional, sino en defensa de la patria rusa. Fruto de ello es lo que se conoció como el caso de las "nacionalidades traidoras". Nadie pone en duda la gravedad que revistió la colaboración con los nazis: rusos, lituanos, bielorrusos, ukranianos, tártaros, etc, formaron bandas colaboracionistas verdaderamente sanguinarias. Pero, mientras que ese fenómeno afectó a buena parte de las zonas ocupadas, sólo sobre algunas de ellas cayó el estigma de la traición. La razón está clara: no se podía a la vez, sacralizar el patriotismo ruso, y

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admitir que rusos fueran traidores, mucho menos generalizar la acusación de traición. Pero cabía crear chivos expiatorios sobre los cuales cebarse, y si éstos eran minorías díscolas por sus nacionales, pajaros de un mismo tiro.

La represión estalinista, despiadada a todos los niveles, en el terreno nacional llego a alcanzar en algunos casos, como el de los tartaros de Crimea, de genocidio. Merece la pena detenerse además, en la gravedad que revistió la selectiva sobre los sectores intelectuales que en las nacionalidades (sobre todo del Asia central) suponían un elemento vital de la recuperación nacional. La represión de la intelligentsia ayudó a desarticular profundamente unas naciones que se encontraban en una situación en la que necesitaban especialmente de sus intelectuales nacionales para modernizarse sin caer en la asimilación, o en la dependencia tecnológica y cultural.

Tras la creacion del"glacis" del Este, la teoría de la "soberanía limitada" implantada por breznev, transgrede sin límites la teoría y la política basada en el principio de la autodeterminación y la soberanía de los Estados nacionales. De esta forma la burocracia soviética extiende la imposición de su hegemonia política, más allá de sus fronteras

Algo verdaderamente específico del estalinismo, es la deificación del Estado (11), su autonomización sobre la sociedad, más la identificación (contra la teoría marxista del Estado) de la estatalizacion con el socialización, el socialismo con el Estado de "clase". En lo relativo a la cuestión nacional, la extension de la estatalización y el centralismo chupa soberanía a las Repúblicas, mediante diversos mecanismos, la omnipresencia del Estado central desnacionalizador: la economía de mando, los modelos de desarrollo económico que desestructuran comunidades nacionales, la introducción de la lengua rusa como pretendida lengua de comunicación "soviética", etc. La invasión de la lengua rusa, se realiza en un principio en ámbito del Ejército y la administración, las élites tecnocráticas (que van de un lado para otro), para extenderse posteriormente a las universidades, la cultura y en fin al conjunto de la población; juegan un papel importante los técnicos y trabajadores que acompañan a la creación de centros industriales, asentamientos agrarios, etc, la mayoría de ellos rusos o rusificados. El ruso se camufla como lengua de solidaridad, de cultura internacionalista. Fue de esa forma administrativista y rusificadora, como se dieron las mezclas de sectores población . En casi todas las Repúblicas empezaron a surgir, dos, tres conglome-

Y si bien estos eran de composición diversa (rusos, ukraniaresultante era su rusificación, ya que lo que les unia era siempre la lengua rusa, y no la lengua nacional del territorio donde se instalan. En la mayoría de esos sitios, estos trabajadores ocupan un lugar económico considerado estratégico: vemos su influencia en la actualidad en los Países Bálticos, donde una minoría significativa (de gran peso en el conjunto obrero) puede hacer de Caballo de Troya del anti-indepen-

Algo mas que un desvío en el camino Todo ello nos parece monstruoso, una auténtica degeneración de un proyecto que aspiraba realizar una revolución socialista, liberador de naciones, y termina convertido en un auténtico Leviatán. El problema es que un desastre de tal magnitud, daña más allá del miembro infectado, a todo el proyecto. Algunos teóricos han llamado a este fenómeno "el marxismo congelado". Hoy asistimos a una rápida "descongelación" y si bien partes totalmente inservibles, ya irrecuperables, (de los modelos e ideas que si no hubieran sido atacados de la degeneración estalinista podrían haber desarrollado cuerpos robustos), ni el socialismo, ni el marxismo, están en lo relativo a la cuestión nacional afectados de una gangrena mortal. Viven y se desarrollan en personas y organizaciones; en prácticas y situaciones diversas. La cuestión estriba en situarse de nuevo. A tal fin, muchas cosas tienen que volver a redefinirse, a rediseñarse, a inmunizarse frente a múltiples contaminaciones, porque después del llamado socialismo real y sus efectos en las conciencias y las sociedades, nada podrá ser como antes. Habrá que ganarse una patoria. Esa es nuestra preocupación.

Un presente de perestroika Casi ochenta años después del Octubre "que conmovió al mundo", contradiciendo el triunfalismo de la Constitución del 77 que proclamaba "la desaparición de la enemistad nacional" y afirmaba que "el pueblo soviético conforma una nueva comunidad histórica basada en la colaboración fraternal de todas las etnias", las naciones que conforman la URRS, se encuentran en plena crisis de relaciones. No sólo las partes (profundamente traumatizadas por crisis sociales y procesos desnacionalizadores, además de por otras cuestiones), la propia "Unión", sufre una crisis de identidad, de esa identidad forjada, no en la tase revolucionaria, sino en la de su degeneración. Allí donde se teorizaba fraternidad, hoy se cuestionan las anexiones, las deportaciones, las represiones que estaban detrás de esa falsificación historica.

En ese contexto, algunas aspiran ya claramente a la independencia (los Países Bálticos); otras, piden se les restituya su perdida ranía: en materia económica, mediante su propio cálculo nacional; en el control de los recursos; en la normalización de sus lenguas autóctonas, etc.; y algunas luchan por cambiar sus status dentro de la Unión (pasar de autónomas a soberanas); o por redefinir fronteras internas. Todas, quieren un cambio profundo.

Es evidente que la perestroika no es la causa de lo que ocurre, ni tampoco su efecto más o menos mecánico. intento de adelantarse a un estallido, mediante la articulación de una serie de medidas que aliviando situaciones, permitiendo airear la gravedad de las heridas, consiga un nuevo consenso que salve la Unión. Tal proyecto excluye tanto la vuelta a la "época revolucionaria", como poner en cuestión el Estado soviéautonomía como aparato, soberanía en última o primera instancia sobre la mayoría del territorio en que se asienta. Quizás con alguna República pueda llegar a negociar, muy en última instancia, una salida confederal.

Prueba de ello es que hasta el presente se hayan negado a devolver de pleno el derecho a la autodeterminación; considerando un suicidio su aplicación (12). En su formulación mas audaz, como último intento de reconducir el proceso (ya disparado por las exigencias de las Repúblicas Bálticas) se llega a reconocer "en la parte demandante la potestad para iniciar el proceso de autodeterminación, reservándose para la Unión la potestad de aceptar dicha demanda". Lo que se da con una mano, se quita con la otra. Por otra parte, la reforma sigue asignando al PCUS el papel de "integrador" de la URSS.

Por lo tanto, una cosa es la perestroika como proyecto y otra las dinámicas activadas por el efecto "glasnost": la transparencia informativa y la desactiva-

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ción del elemento represivo como política de primera instancia. El choque entre el marco y los ritmos de la perestroika y las dinámicas centrifugas de naciones es cada vez mayor y nadie sabe a donde puede ir a parar.

de la independencia por parte lituana, todavía no ha llegado a una situación limite, que tiene toda la pinta de ser irreversible. Cabe incluso la oferta confederal, o la cerrazón y la represión. Pero es difícil imaginarse que Gorbachov acepte un proceso independentista en caliente, y que aparezca ademas como ganador de un pulso de legitimidades, sin arriesgar con ello su propio futuro politico.

En general, la política de Gorbachov ha consistido en animar una reformas de encuadre, sin entrar a trapo allí donde las contradiciones, dejando muchas veces que las mismas se pudrieran o entrasen en un curso que rela intervención salvadora del

La utilización del Ejército, con la excusa de la pacificación, en el Cáucaso; los reforzamientos intimidadores del Ejército soviético en Lituania, introducen la nota de la advertencia, de si pasados unos "límites" la represión no volverá a jugar un papel disciplinador, preventivo frente

Por otra parte, la psicosis del peligro nacionalista ha estado orientada contra las demandas de las naciones oprimidas, sin enfrentarse al alarmante ascenso del nacionalismo ruso xenófobo, racista, y pro-imperialista, encarnado organizaciones como Pamiat.

Más allá de las interrogantes sobre su desarrollo, la perestroika nos obliga en el terreno de la cuestión nacional a interrogarnos también sobre determinados aspectos de la problemática nacional en

Aquellos que guales o similares a los que concurren en las sociedades capiatalistas, u otros, que no siempre salen a relucir cuando analizamos las coordenadas y estrategias de la lucha nacional de las minorias estados burgueses imperialistas; o cuando abordamos la lucha anticolonialista de los países del Tercer Mundo.

Y es que, cuando nos referimos a sociedades post-capitalistas (estén o no confrontadas a la disyuntiva de su regreso al capitalismo) estamos hablando de sociedades, en muchos aspectos, diferentes a las nuestras, que tienen, cuanto menos, sus especifidades, una de las cuales es haber realizado una revolución de corte anticapitalista. Han ensayado soluciones, o deformado las mismas; ocupan un lugar en el mundo, se relacionan con otras naciones de forma distinta (por ejemplo, el papel de la URSS y de los EEUU no son iguales en el mundo colonial, ni aplican la misma política nacional interna; basta ver la situación de los negros y los chicanos, que además de sufrir un fuerte racismo, no gozan siquiera de derechos formales en relación a sus particularidades naciosobre todo porque el motor de esas sociedades, a pesar de su degeneración no es hasta el presente, igual al de los países capitalistas: el intercambio económico se realiza sobre bases politicas y no por efecto del desarrollo desigual. La reforma de Gorbachov quiere cambiar esta situación ya que su apertura al mercado les obliga a ello. Las relaciones de poder que se establecen tras las políticas linguisticas, el litigio: de la territorialidad, el papel de las instituciones, las fronteras, pueden en teoria ser tratado de forma diferente. Merece la pena reflexionar sobre todo ello, aunque sea con la prudencia que requiere el caso dadas las limitaciones informativas y de todo tipo que tenemos a la hora de aproximarnos al fenómeno.

Un universo nacional por definir Ivan Dzjuba comunista y antiestalinista ukraniano afirmaba 60: "La actitud que asumimos en la practica hacia ciertos fenómenos sociales o hacia el bien social, depende de forma decisiva de la visión que tenemos de su destino. Si nosotros informamos al dueño de una casa, más o menos oficialmente, que en su futuro inmediato su casa sera arrasada y su jardín transformado en terreno de construcción sobre el cual surjirán otros edificios, es poco probable que él empiece a mejorar su casa y a cultivar su jardin (...). Algo paestá ocurriendo entre nosotros con respecto a las nacionalidades. Entre la población se extiende la idea de que el futuro, y a lo mejor también, el deber inmediato del comunismo es la creación de una sociedad sin nacionalidad, de una "amalgama de nacionalidades", y que por lo tanto la lengua y la cultura nacional no tienen vigencia y están retrasadas, superadas, y hasta son reaccionarias, y de todas formas sospechosas y deplorables.

"¿Cual es la fuente de esta extraña concepción y por qué se considera "marxista"? ¿Por qué se asocia al comunis-

Dejando de lado la grosera deformación que el stalinismo introdujo en la doctrina oficial de la URSS, consistente en superar las diferencias nacionales de "puertas adentro" (pues hacia fuera bien se glorificaba la "nación soviéti-

, o mejor dicho, su reprentación oficial, la rusa), es evidente que ha habido una versión que posibilitaba el uso de ese relativismo nacional en diferentes por supuesto también beneficio de la burocracia sovietica.

No podemos olvidar que tambien entre los marxistas revolucionarios se han dado posicionamientos partidarios sólo de las tareas "contra la opresión nacional", pero contrarios a embarcarse en un esfuerzo de "construcción nacional"; esto sería lógico cuando esa construcción es burguesa, o pro-imperialista, pero es inexplicable cuando se trata de revolucionaria, o simplemente bajo una orientación verdaderamente democrática y progresista (13). Este planteamiento no surgió por casualidad. Existe una teorización mas o menos codificada que lo

La coincidencia en el tiempo, entre el nacimiento de la nación política, el Estado nacional, con la revolución burguesa y la generalización del modo de producción capitalista, ha producido dentro del marxismo una versión que identifica en el tiempo y el espacio, a la nación como formación comunitaria con la existencia del capitalismo y la sociedad burguesa. Si bien es evidente que la nación es un fenómeno histórico, que ha tenido un nacimiento, tiene una fase de desarrollo, y al final le sobrevendrá la muerte, esto puede entenderse de muchas maneras: asociando su existencia a la fase capitalista, o en todo caso, asignando a la "transición" el papel de cementerio de los elefantes de lo nacional, o trascendiéndola. Esto es, teniendo claro que la coincidencia en el tiempo entre la constitución del Estado nacional y el ascenso del capitalismo marca a la nación para una buena para una buena parte de su existencia, ésta no está hasta el extremo de depender del capitalismo para su existencia

Coincido con P. Vilar en que "la nación ha surgido de hechos de larga duración, linguísticos, psíquicos, culturales, territoriales (elementos sin los cuales no es fácil que surja la nación -hay excepcio nes-, pero los cuales por sí mismos no configuran la nación, sino existen otros elementos tan decisivos como la voluntad política para elevarse a tal categoría)". Coincido también en el hecho de que "según que coyunturas, o situaciones de corta duración, se producen dife-

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rentes identificaciones o vinculaciones existencias sociales con nación" (es decir, que según qué clases

Use comprometan o lideren reivindicación nacional, ésta tendrá tal o cual implicación con nantes. Esta es la razón por la cual, la cesos revolucionarios más amplios) - cuestión nacional forma parte de coincido finalmente con la idea de que la media duración (en el sentido de que se entronca con un proceso anterior que no era del todo nacional y en el futuro evolucionará hacia otro tipo de formación que no es lo que hoy conocemos como nacional), pero discrepo cuando afirma nacer en el periodo mercantilista, la nación se desarrolla en su plenitud con el capitalismo industrial".(14).

Entiendo, tal como lo explicó Bauer, que la nación " es un producto de la historia en permamente evolución, cuyas fuerzas motrices son las condiciones de lucha del ser humano con la naturaleza". Ese proceso evolutivo, si bien tiene que ser históricamente situado (y ésta es una diferencia sustancial con las corrientes ahistóricas y esencialistas que entienden la nación como algo inmutable, por encima del tiempo y de sus condicionantes), no hay una justificación para su limitación "a la etapa capitalista". La coincidencia en el tiempo, por razones suficientemente explicadas, y la idoneidad del capitalismo, para haber producido el Estado nacional y vertebrarlo mediante el mercado, no significa que la nación encuentre su principio y fin en el capitalismo. A la nación no le ocurre lo que al mercado. Es cierto que la existencia del mercado es previa lismo y es cierto que existirá en las sociedades de transición; pero su papel inductor y regulador de la economía si está ligado a la existencia del capitalismo, es parte sustancial del mismo. Sin embargo la nacion puede perfectamente sobrevivir al capitalismo.

Hay razones y argumentos sociales e históricos para pensar que las potencialidades de la nación, lejos de extinguirse, aumentarán con la desaparición del capitalismo en la medida que la revolución liberará fuerzas populares favorables al desarrollo de la vida nacional. Si entendemos el socialismo como un tipo de sociedad donde la democracia adquiere pleno esplendor, se convierte en algo conșustancial a la sociedad, ello redundará en beneficio de la nación entendida como simbiosis de lo popular, lo social y lo cultural. Y redundará a su vez, en una visión del socialismo como sociedad mundial nacionalmente plural, donde lo nacional considerado como una parte de la creación humana, componente de su riqueza cultural y comunitaria. El reduccionismo estrecho que ve lo nacional sólo con los anteojos de las fronteras, es complementario de los que ven su existencia encerrada dentro de las mismas.

Desde el momento que los trabajadores, las capas populares alcanzan el pleno disfrute de la cultura, la reciclan y expurgan de sus componentes elitistas y reaccionarias, la nación deja de ser una entelequia, una mística, o una idea al servicio de una clases dominantes, para ser una autoidentificación, un proyecto convivencia marcada por factores específicos en de terrenos (15). Ello genera las condiciones para una normalización de las relaciones inter-nacionales, en la medida que desaparece buena parte de los fenómenos que están tras las disputas del territorio, la xenofobia, el odio nacional, el exclusivismo que identifica lo propio con la anulación del resto, etc.

Evidentemente el otro enfoque admite variables, interpretaciones y estrategias políticas, si bien todas ellas tienen en común esa relativización de lo nacional en la perspectiva socialista. En unos casos, la cuestión puede no tener gran transcendecia, pues aunque las tareas nacionales se entiendan como parte de la revolución burguesa irresuelta por el sistema capitalista, en la medida que se le asigne a la estrategia revolucionaria la tarea de "resolver" esa "falla" histórica mediante el ejercicio de la democracia, cabe adoptar una posición práctica y consecuente contra la opre sión nacional, aunque siempre entendida como una tarea no estrictamente socialista y clasista (que tarde o temprano alguna repercusión tendrá).

Una óptica más reducionista, menos sensible con lo nacional, tenderá sin embargo, en lo inmediato o lo mediato, a pensar que la revolución socialista además de acabar con las causas objetivas que están detrás de cada opresión nacional, extinguirá a la nación. Algo asi como, una vez acabadas las opresiones y también las ínfulas nacionalistas, la nación perdería impulso, dejaría de tener sentido histórico y se subsumiría en el marco de una sociedad universal de más amplio significado.

Un presente de luchas nacionales antiimperialistas

Si nos atenemos al presente, veremos que la sociedad mundial se encuentra en plena eclosión nacional y la mundialización del planeta se asienta en la internacionalización, no en el cosmopolitismo: por un lado el imperialismo puja por dependizar y minorizar naciones, otro, movimientos revolucionarios buscan con la fórmula de la "liberación nacional y social" perfilar las claves de la estrategia de los paises dependientes. En los propios países del Este, la crisis leios de relativizar lo nacional, ha producido una revalorización de su importancia, fijándose en muchos casos, en la salida nacional la solución de sus problemas; que tras ello exista dosis de ingenuidad, o de nacionalismo, es otra cuestión.

El problema consiste en que una determinada idea general de lo nacional en el proyecto revolucionario, puede llevar a errores de distinto signo: en unos casos a hacer el juego a las dinámicas asimiladoras, y en otros desentenderse por nihilismo de la dinámica de liberación nacional. La consecuencia es que se deja en manos de los nacionalistas de distinto signo la revindicación nacional, cuando no se termina siendo cómplice de unas dinámicas de imposición de los nacionalismos de gran

Esto es grave en los casos de pertenencia a las naciones inperialistas o a las naciones que hegemonizan los Estados plurinacionales; y es grave también en las naciones oprimidas o minorizadas, porque impide a los comunistas jugar un papel liberador y constructor de naciones, que ocupen un lugar en pie de igualdad, entre otras naciones (16).

Felizmente, el marxismo no se reduce a sus " errores". Allí donde ha sido aplicado de verdad, de forma liberadora, ha dado pruebas de su versatilidad, de su flexibilidad y riqueza de enfoques, ayudando, en la medida que puede hacerlo una estrategia, a producir resultados que tenemos que asumir como positi-

Dentro de procesos revolucionarios o cambios que han acarreado la desaparición del sistema capitalista, se han podido observar, tal como señalábamos en la epoca revolucionaria de la URSS, su beneficiosa influencia para nacionalidades, o formaciones étnicas determinadas. El hecho de que al calor de la revolución, se creasen repúblicas, instituciones o Estados nacionales para naciones oprimidas, y que ello significara el florecimiento de su lengua, cultura, y sociedad, demuestra la influencia positiva de la revolución sobre la nación.

viceversa, su degeneración condujo a la vuelta parcial o total al pasado, pudrimiento social, al resurgimiento de

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chovinismos, opresiones, odios naciona-

Por otra parte, los procesos niales y antiimperialistas desarrollados bajo un enfoque revolucionario y socialista, son pese a lo diverso y contradictorio del balance, los que han conocido un su economia y su indepennam, China, Cuba, Nicaragua ,... mientras que golpea a cualquiera el grado de servilismo e indignidad nacional alcanza en casos como el de Panamá. en que nos movemos, pensamos que lo comunitario, jugará un papel determinante en todo proceso de trasformación de las sociedades, y de sus estrategias

Nadie está en condiciones de saber, en que momento asistiremos a un canto de cisne de lo nacional en beneficio de otras formas de articulación de lo específico y lo universal en la historia de la humanidad. En cualquier caso, eso está muy lejano, forma parte de algo que está más allá de los parámetros en que nos movemos. Por eso, en la actualidad prima el indagar y valorar qué importancia tiene lo nacional en nuestras luchas, programa: sea económico, cultural, social o político.

Cuestión nacional y planificación burocrática La cuestión nacional no es un cascarón vacío de contenido económico. saben bien los países dependientes, por cuya causa sufren un colapso monocultivos que les convierten en rehenes de las oscilaciones del mercado internacional, las multinacionales, etc; en casos como el de la deuda externa, tener que trabajar para pagar los intereses les lleva a la miseria social y a la dependencia nacional,... Y eso lo saben también, naciones que carecen de soberanía en el mundo capitalista desarrollado, que resienten la falta de poder político para utilizarlo áreas que consideren de interés preferencial, por ejemplo, revitalizar su lengua nacional, etc.(17)-

La especificidad de la economía estatizada, el hecho de que su funcionamiento y desarrollo dependa sobre todo de decisiones políticas, se imbrica con la cuestión nacional de forma muy particular. Así como en el capitalismo los dese-

Cuestión Nacional en la URSS quilibrios internos son producto de la ley del valor, del efecto imán que que genera el beneficio sobre el desarrollo y la inversión, en la economía planificada resultado es producto de su orientación política y los instrumentos que pongan en su aplicación.

Por tanto, la creación de polos económicos en la URSS (un Norte industrial, un Sur productor de materias francamente desfavorable para el Sur, es producto de una orientación económica concreta. Los problemas generados (industralización rápida, o agricultura dependiente, con graves problemas ecológicos, sociales, etc) siendo de diversa naturaleza, llevan a agravios comparativos y agudización del conlficto nacional

Es decir, la hipercentralización del Estado soviético, la llamada economía del" ordeno y mando", vacía de soberanía política a las nacionalidades, impidiéndoles su control sobre temas tan claves como el medio ambiente, la diversificacion económica, la estabilidad poblacional, etc., y con ello agudiza la opresión

La forma en que se han decido construir y montar concentraciones industriaindustria pesada, han generado graves

Men determinadas repú(ecológicos, sucede en naciones con un nivel importante de apego a su soberania, el conflicto nacional tomará muchas variantes: la defensa de la tierra en términos ecolóoficialidad de la lengua y su uso en las empresas; el efecto desequilibrador sobre poblaciones étnicamente ya abigarradas, etc.

Si el Ministerio pertinente determina que tal región sea dejada para un uso exlusivamente agrícola, o una determinada especialización económica, o decide cambiar el curso de los ríos, esto produce unos efectos sobre los cuales la población no tiene ningún control. A situaciones de desequilibrio económico se superponen un conflicto claramente nacional, y es muy problable, sobre todo si no hay un movimiento obrero independiente, que el conflicto alcance una envoltura fundamentalmente nacional, de

Así está ocurriendo en la URSS. La cuestión nacional está adquiriendo múltiples matices, y su interrelacion con la economía, o su revindicación en términos económicos, aparece por todos lados.

El problema viene de lejos. El paso de la federación a la unión, ya produjo las primeras voces de alarma por parte de quienes veian en miento de la soberanía de las Repúblilas presiones favor de una supuesta eficacia de la "administración unificada", recortaron más dicha soberanía, el establecimiento del gosplan, la omnipotencia de los órganos burocráticos centrales terminaron de dar la puntilla a las repúblicas. Los Consejos interrepublicanos de la economía nacional no sirvieron para nada ante las prerrogativas de los órganos centrales. La economía ultracentralizada, con sus de miles de administradores repartiéndose según el prototipo central de burócrata ruso o rusificado, expandían rusificación.

No es de extrañar pues, que el resurgir nacional de las Repúblicas, ya se dé en claves independentistas o plenamente federalistas, pongan en primera fila la soberanía en materia económica; exijan cálculos contables nacionales (sea o no ésta una medida ingenua), y un verdadcriterio de solidaridad inter-republicana para la totalidad de la Unión.

Territorio y socialismo: la cuestión de las fronteras La relación entre el Estado nacional y la nación es un hecho histórico, pero no son realidades idénticas. El ejercicio del derecho a la autodeterminación, con toda justeza, pone en la política el epicentro de la cuestión: que ninguna nación deje de tener los mismos derechos que otra, y todas soberanía necesiten para vivir nacionalmente satisfechas, entendiendo con ello lo que afecta a los terrenos social y económico.

Cada nación verá si necesita la independencia, o si opta por la libre unión. Ni la unión libre, ni la independencia son objetivos en sí mismos autosuficientes, pues la elección del camino es a veces tan importante como el fin. Ambos tienen sus pros y sus contras. Se está por la independencia, el Estado propio, o por la federación, no en abstracto, sino

Mucha gente se interroga sobre el peligro que comporta el fraccionamiento de la URSS, y las posibles vías de entrada al capitalismo que ello abre. Pero ésta es una forma equivocada de tratar la cuestión. No es la extensión de un territorio lo que hace fuerte o débil a un sistema, sino el grado de adhesión de la población (20). Situaciones de opresión,

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lejos de fortalecer al socialismo lo debilitan; llevan a las masas concernidas a identificar su situación con el régimen en

Toda limitación de la soberanía, todo del territorio, se convierte a la ridículo, en estos casos, atribuir a las revindicaciones nacionales la responsabilidad de un debilitamiento del socialismo. Es la falta de libertades lo que debilita al socialismo.

Las fuerzas sociales procapitalistas se ales del sistema, y en las naciones oprimas leña al fuego de la deslegitimación del régimen. Es la debilidad de los cosu inconsecuencia nacional, o su identificacion con el sistema lo que lleva a tanta gente a caer en manos de la demagogia pro-capitalista. Ambos problemas no se resuelven con la defensa de la unidad, sino de la democracia, la soberanía nacional y la socialización efectiva de la economía.

Por otra parte, desmitificando malentendidos, producto de una malformación estatalista del socialismo, conviene recordar que los límites geográficos del Estado, su extensión o reducción, nunca fueron ley para la construcción del socialismo. La aplicación del derecho a la autodeterminación es ya de por sí un contrapunto corrector de toda tentación expansiva en materia territorial. Pero más allá, la cuestión afecta a como se entiende el propio socialismo. El "estatalismo", la apología de las grandes concentraciones nacionales bajo un único

Estado, es un desvío histórico, o bien una necesidad transitoria de determinados procesos revolucionarios, llevada al este tipo de deformaciones. Frente a economicismos productivistas, o nacionalismos de gran potenidea socialista se basa en el debilitamiento del Estado, también en el plano territorial. Una vez que la revolución se asienta, las "fronteras- muro" levantadas hacia el exterior son siempre sinónimo de "murallas levantadas hacia el interior". En todo caso es la población quien debe de identificarse con el marcaje del territorio, quien debe defenderlo.

Se trate en términos de colectividad nacional, o de defensa de un régimen social, o de ambas cosas a la vez, la frontera solo tienen razón de ser si marca separaciones voluntarias.

de los problemas fronterizos, con todo lo complejos que son, tienen que ver sobre todo con la forma en que se ha concebido la territorialidad según el Estado nacional heredado del régimen capitalista. Concepción que se ha prolongado

Cuestión Nacional en la URSS tras las revoluciones, y en algunos casos se ha absolutizado. Cabe esperar sin embargo, que con la extinción del Estado, el territorio deje de ser objeto y sujeto de la estatalidad, para convertirse continente, donde el contenido tras el cual se fundamente la soberanía popular adquiera otras señas de identidad, otra función bien diferente a la

Y si bien, en épocas de contrarrevolución, de asedio, etc., las fronteras defienden con armas y alambradas, generalmente no es la existencia nacional lo que está en cuestión sino algo más aleatorio. Desaparecida la situación de emergencia, la militarización sea de la sociedad o de la frontera es algo que poco tiene que ver ni con el socialismo ni con la nación, sino con intereses

Use expresen en términos de "clase" o "nacionales", que conviene Independencia, Libre Unión,

By nación democrática Odios nacionales, exclusivismo nacional, piratería territorial, todo ello está aflorando en el conflicto nacional que sacude la URSS. Desde un punto de vista socialista, y tras casi 80 anos de desaparición del más deprimente que esto.

¿Por qué todo ello? Cierto es que la burocracia no es un fenómeno puramente ruso, inherente a la nación rusa, y que los rusos también lo sufren. Pero hay algo evidente: mientras que Rusia en cuanto nación nunca ha sufrido o visto en peligro su existencia nacional, otras naciones sujetas a su opresión, si se han visto en esa tesitura. Esto genera de entrada una rusofobia bien en-

Y si bien, ya lo dijo Marx, un pueblo que oprime a otro no puede ser libre, la opresión no se manifiesta de igual forma. No conocemos insatisfacion nacional en el pueblo ruso. El nacionalismo tipo Pamiat, no surje a causa de la opresión nacional, sino por reflejo imperialista, de nacionalismo agresor que se eriza ante el fraccionamiento de la idea imperial de la URSS, más o menos realzada por la burocracia: no es por casualidad que el nuevo nacionalismo ruso añore indistintamente al Zar y a

Lo que sin embargo se conflictos y la virulencia nacionalista naciones oprimidas. Es sabido que buena parte, por no decir la fundamental responsabilidad recae sobre Estado centralista (21), que es quien ha generado desigualdades traumáticas y divisoras. Existen también causas cuyo origen se remonta a épocas anteriores a la revolución, pues muchas fonteras y conflictos nacionales se formaron a consecuencia de politicas imperialistas regionales o de Estados con pretensiones anexionistas. El polvorín del los Urales no es ajeno a lo que sufrió Armenia a manos de Turquía, a la división de Azerbaiyán entre la URSS e Irán, etc., y al papel que jugaron en ese encuadre la institucionalización territorial de las Repúblicas de Armenia y Azerbaiyán Pero hay también una derrota de los ideales comunistas de igualdad, libertad, respeto y fraternidad, y un reavivar de los chovinismos nacionalistas; más allá de la justeza de muchas de sus demandas nacionales y democráticas, aparecen otras de corte xenófobo, excluyente e intolerante respecto a sus vecinos. No es ajeno a todo ello la pretensión asimiladora sobre unas minorias, que subyace en determinados nacionalismos o concepciones nacionales basadas en el etnocentrismo, o el exclusivismo de tipo político o religioso (22).

A mi modo de ver, falta un equilibrio que asegure existencia nacional y pluralismo. Proteccionismo y apertura. Que distinga entre integración (siempre necesaria para evitar ginaciones y autoexclusiones) y asimilación, normalmente acompañada de medidas impositivas (23).

Tres escenarios posibles

Con el fin de ordenar los problemas aparecidos, vamos a caracterizarlos de la manera siguiente:

La posición independentista

A estas altura esta claro que cuando una nación cuestiona mayoritariamente su pertenencia a un Estado, la independencia es la salida obligada; considerarla como una opción provisional o de más alcance es algo que corresponde decidir a los habitantes del país en cuestión. Y esta solución es ya de recibo para naciones como Lituania, Estonia, Letonia, y previsiblemente, Georgia,..

La Libre Unión

Esta opción es igualmente valida,

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siempre que sea resultado de una alianza entre naciones libres e iguales, y no tendría por qué estar desvalorizada.

conformación confederal, cluso federal, puede asegurar dentro de una misma formación estatal, la soberanía que cada nación quiere mantener, y su articulación con otras naciones. Cada república mantiene el nivel de soberanía que desea (no existiría por tanto un proyecto uniformizador, que asigna a cada república igual nivel de soberanía); confiere a su lengua nacional el carácter de oficial (en casos donde hay varias lenguas oficiales un régimen de cooficialidad), y acepta que existan una o varias lenguas de relación (generalmente la más extendida, pero no tendría por qué ser así; incluso cabe la versión suiza donde no hay dicha lengua sino que todas confluyen al igual en las instituciones confederales).

La organización del territorio se basa en las repúblicas soberanas y cada una de ellas es indivisible. En zonas fonterizas, los roces pueden ser motivo de complejos consensos, y requerir la intervencion de organismos neutrales de mediación o de la realización de consultas plebiscitarias.

La construcción democrática de la nación Existe un problema muy específico en el terreno de la estructuración y conformación interna de la nación (en este caso tanto da que sea independiente o asociada) derivada de la existencia de colectivos nacionales diferenciados; fruto

To inmigraciones de reciente o vieja composición, las cuales provienen de la nación opresora y otros de minorias nacionales vecinas. En la formación del conflicto habrá sin duda componentes históricas de diferente raíz, (anexiones, emigraciones, etc.), que requerirán soluciones tución de la parte anexionada (o si se quiere la vuelta de un territorio a su anterior ubicación nacional) por muy traumática que sea, aparece como la única forma de resolver el conflicto. En tal caso la restitución se puede dar en condiciones que aseguren los derechos democráticos de las componentes diferenciadas, o, puede darse mediante un ajuste de cuentas. Lo segundo seria catastrófico.

El mundo de lo nacional en muchos paises es tan variopinto, tan complejo que sólo el consenso entre las componentes estables realidad plurinacional) permite crear relaciones estables y pacíficas. Esta apología del consenso, no tiene que nada que ver con su aplicación a otras categorías, como la de las clases sociales, porque entre ellas siempre hay una opresora y otra oprimida, y para acabar con ello tiene que desaparecer la diferencia. Con las naciones cabe otra cosa, la diferencia se da en terminos de pluralidad, de riqueza y diversidad, y cabe entre ellas una posibilidad de relación, por más que existan los conflictos que son inherentes a la vida misma. Evidentemente, ello nada tiene que ver con

"apartheid", o dominación colonial, en los que la igualdad sólo es posible sobre la base de la eliminación de todo tipo de discriminación y opresión. Y eso supone llegar al núcleo de la dominación: el poder para nación oprimi-

En lo que se refiere a las fórmulas linguísticas hayq eu buscar las soluciones caso por caso. Por ejemplo, en Lituania, hay que tener en cuenta datos como el carácter reciente de la minoría rusa; que ésta no habita en un territorio limitado; que el lituano como lengua ha una fuerte regresión respecto al ruso (25). En estas condiciones la mejor fórmula parece ser la compaginación de la oficialidad del lituano, con el derecho a la expresion y educación en lengua rusa de los sectores interesados.

En lo territorial hay que estudiar también cada caso concreto. Existen partes anexionadas que no plantean serias dificultades de devolución, pero otras están tan enquistadas en su actual ubicación y tal alejadas de su origen, que sólo un conflicto en todos los terrenos puede nueva restructuracion, no

Pero mas allá de la problemática de opresión nacional, están produciéndose en el último periodo fenómenos de tipo migratorio debido a causas económicas,

La las pequeñas graves problemas, bien de vaciado humano debido a la emigración, o de aluvión inmigratorio, con problemas de inte-

En las puertas del siglo XXI, y con la creciente interpenetración de economías y trasvase de culturas, no es posible ni deseable el aislamento nacional. Pero tampoco la dependencia que termina abriendo las puertas a la asimilación. Para las naciones pequeñas, que carecen de Estado, o lo tienen pero con un papel internacional, económico, politico,..., muy secundario, el futuro es incierto, salvo bajo una perpectiva verdaderamente socialista como el que propugnamos. Un gran reto se abre ante sus puertas: ¿como desplegar la ciente energía nacional para mantenerse y desarrollarse internamente, sin expansionismo y sin cerrarse a los intercambios internacionales?. La tan mortífera como la dependencia exterior. Pero la justa defensa de la nacionalidad obliga a medidas preventivas, a un proteccionismo cultural, por decirlo de alguna manera, en el terreno de la lengua, la cultura, la identidad, etc. Y es que nos encontramos ante tendencia histórica, que no tomada aisladamente: a corto plazo, las amenazas imperialistas o asimilacionistas que niegan las culturas minoritarias, o las dejan morir por inanición en una especie de "reservas indias" culturales. A largo plazo, la necesidad de nutrirse Encontrar un equilibrio es la solución.

Internacionalismo

By liberación nacional Vivimos un mundo donde el gendarme imperialista personificadao por reina a golpe de cañonera; donde el FMI se alimenta de despojos humanos, y en general hasta los capitalismos más civilisueñan con apropiarse de mercados que, hasta hace tan sólo unos encontraban fuera de sus posibilidades. Un mundo donde las sociedades post-capitalistas eran y son una parte todavía muy pequeña del pla-

La pesar del carácter de superpotencia de la URSS.

Hoy más que nunca nos mueve el convencimiento de que el porvenir de la mayoría de la humanidad ( clases, naciones, individuos...) exige una estrategia articulada de lo nacional y lo internacional, de la lucha de clases con la ecología, la liberación de la mujer,..., y en general todos las revindicaciones de contenido emancipador, liberador, etc.

Todo ello exige un internacionalismo al cual no debe de ser ajeno, sino consustancial, el patriotismo de contrario por definición al chovinismo, al racismo y al nacionalismo de gran o

Reduccionismos caducos, que consideran que la liberación nacional es positiva mientras no estorbe al internacionalismo, sólo caben en mentes mecanicistas que tienen una idea de lo nacional y lo internacional abstracta, cuando no in-

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teresada. Lo mismo en el caso contrario, si no hay socialismo sin liberación de la mujer, no puede haber socialismo sin liberación nacional. No hay socialismo con opresión. La liberación nacional, la defensa de la nación oprimida es consubtancial al socialismo, no una idea lateral o apropiada sólo para algunas ocasiones. Toda contradicción en este terre.. NOTAS

(1) K. Kautsky, Otto Bauer, K. Renner,

R. Luxemburgo, Pannekoek, Lenin, Sta-

B.Borojov,..desarrollaron intensas polémicas teóricas y programáticas frente a problemas nacionales concretos;

discutieron sobre la relación lucha nacional-lucha de clases; sobre la definición de la nación y su lugar en la histo-

(2) El Imperio ruso tenía la característica de agrupar, además de diferentes naciodos mundos geográfico-históricones, culturales bien distintos. Se daba el caso también, de que la metrópoli estaba menos desarrollada que determinadas partes de la periferia, sobre todo del lado Europeo.

En la actualidad, y a pesar de los cambios producidos en la situación social y nacional de esos países, no todos

Cuestión Nacional en la URSS no esconde tras sí intereses que conviene desvelar. Y de la misma forma que no existe en el capitalismo una nación que esté al margen de las realidades de clases que la traspasan, en el proyecto socialista, no cabe una sociedad anacional, híbrida, salvo que con ello se esconda una política de asimilación. Todos los conflictos nacionales, interpositivos en relación a la época, se puede comprobar que las diferencias en la tipología de las revindicaciones y conflictos nacionales de los países del norte, y del centro y este asiático, tienen todavía mucho que ver con los mundos en que se inscriben. Los Países Bálticos son muy claros en lo relativo a su proyecto estatal y a las revindicaciones que despliegan; en el Cáucaso, la crisis toma vertientes fundamentalistas, porque en buena medida es en esos países donde mas se ha dejado sentir la falta de desarrollo de su identidad naciola desintegración y la frustración nal, general, a lo cual hay que añadir la eliminación de sus élites nacionales históricas.

(3) Prueba de esta influencia nos la da el hecho de que un nacionalista burgués como fue el catalán Macías pidiese ayuda a la URSS, con Andreu Nin como intermediario, para emprender la lucha étnicos, o entre estados, esconden o manifiestan injusticias que tienen tras de sí intereses bien concretos (27). En esos conflictos, el internacionalismo y el patriotismo de liberación deben crear una sintesis superadora de intereses mezquinos, que ponga por delante los ideales de fraternidad, solidaridad y res titución de toda injusticia y explotación.

armada que daría comienzo en Prat de

(4) En sus memorias sobre

Rojo, Trotsky cifra en el carácter liberador de la intervención militar la esperanza de que no transgresores del derecho a la autodeterminación. En unos casos así fue (en como salvadores frente a los genocidas turcos), en otros casos no tanto (sobre todo al calor de las expropiaciones de alimentos), y en determinados casos como agresores

(Polonia). Lenin insistió al respecto en la incluso con los mencheviques (mayoritarios en determinadas nacionalidades) a fin de poder intervenir con cierta legitimidad en la liquidación de los guardias blancos y cuerpos expedicionarios ingleses.

(5) Segun Bujarin y Preobrazensky en su "ABČ del Comunismo", es lícito inte-

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"Consideremos que por ejemplo los Calmucos, los Buristas, que habitan en territorio ruso, exigen su separación. Su separación de una nación más civilizada. davía más, de una nación que ha realizado el socialismo. ¿Acaso permitir tales secesiones permitirá reforzar la no responden, simplemente ponen un ejemplo, caso en función del interés civilizatorio, que, según ellos, introduce una relatividel derecho a minación. Autodeterminación,sí (firmemente la defienden en la página anterior), pero según en qué casos,...! Hay además un enfoque "eurocentrista" de la civilización, que según como se vea, puede dar pie a enfoques neo-coloniales; o similares a la teoría de "los pueblos sin historia". (6) Los bolcheviques nunca practicaron el nihilismo nacional, pero éste se colaba con argumentos económicos (el socialismo igual a la economia planetaria). En el mentado artículo, Bujarin y Preobrazensky llegan a considerar la federación mundial como un paso hacia la "República Socialista Mundial", la única que puede establecer una explotación racional de la economía. (7) El ukraniano Skrapnik se lamentaba en la época de que en el partido, además de las posiciones de Lenin y R. Luxemburgo existían "otras" que no aparecian en los debates, que no se escribían (no tardarían en hacerlo, sólo que como "posturas oficiales"), pero que funcionaban en la cabeza de muchos cuadros. Eran los "rusófilos" que callan pero aplican en la práctica otra línea, diferente a la del partido". Denunciaba también, las tendencias a situarse en medio entre el "chovinismo de gran potencia y el chovinismo de los pueblos sin Estado", que en la práctica siempre se inclinaba contra el lado de los mas débiles.

Su compatriota Hrin'go asímismo la "psicología pesada e inerte del centralismo en nuestro partido", expresada en la "centralización pasiva y la desidia seudo-económica hacia el factor

Historiadores de la obra de Lenin y su influencia en el partido bolchevique, a la vez que reconocen la sinceridad y la justeza de la mayoría de sus posiciones, destacan sin embargo, que no todo partido le correspondía. En relación al caso ukraniano, se suele diferenciar la primera fase de la revolución marcada por la incomprensión del problema nacional, su rectificación posterior que co-

-TEA

respondió al nacimiento del Comunista de Ukrania y su fusión con los borojistas, que impulsó una política de ukranización (de la clase y tido), para posteriormente destacar la reacción estalinista que borró del mapa esa experiencia. (8) En su famosa autocrítica, Lenin sale al paso de la actuación del Comisariado de las Nacionalidades en el caso de la Federación trascaucásica abogando por una comisión de investigación (que se pero la mano de Stalin operaba fuera del control de Lenin). Sin embargo lo reseñable no es la propuesta concreinterrogantes y reflexiones que hubo a raiz del suceso, las cuales lamentablemente quedaron sepultadas y (9) K. Rakosky criticó el paso de la Federación a la Unión en términos de "vaciado de la soberanía de las repúblicas". (10) El programa del Partido Bolchevique hacía hincapié en el carácter único e indivisible del partido. En que no era "la resultante de diferentes partidos asociados o coordinados entre sí; sino un único partido con una única politica nacional a concretar segun nacionalidades". La Internacional, presa de esa idea, se negó a aceptar en su seno a partidos revolucionarios soviéticos organizados sobre bases naciona(11) Es interesante analizar ción de Stalin en relación a la cuestión nacional. Cómo cambia, altera o se contradice segun las necesidades políticas del Estado que está construyendo. A través de su pluma, la burocracia va perfilando su política nacional, va creando una nueva ideología plagada de contradiciones al respecto, pero tremendamente utilitaria. De hecho, fue él de que "la revolución soviética ha eliminado ya la opresión nacional y ha posibilitado que las clases sociales y los pueblos discurran por cauces de libertad y solidaridad. Por lo cual, la unificación de las distintas naciones bajo una misma unidad estatal está a la orden del día". Y fue Stalin también, quien se inventó la teoría de que a cada formación histórico-social corresponde una lengua mundial: el esclavismo antiguo tuvo el griego, el feudalismo, el latín; el capitalismo, el inglés; y el socialismo, evidentemente el ruso,.. (12) Kiva Maitanik " gorbachoviano de izquierda" , en una interesante y lúcida exposición sobre la problemática nacional en la URSS, muestra claramente los límites de la reforma, cuando centra ésta en la mera reorganización de las relaciones, afirmando además que la restitución de la soberanía a las Repúblicas no debe suponer la separación, por no ser ésta deseable para la mayoría soviética. (13) "¿Luchar contra todo yugo nacional? Desde luego. Luchar por todo derecho nacional, por la cultura nacional en general, desde luego que no", atirmaba _enin. Pero lo que en él era una aclaración un tanto simplificada frente a la burgues, en muchos epígonos se tradujo en un distanciamiento frente a las tareas de recuperación cultural de la nación oprimida, en una negativa a participar en su construcción como nacion, por más que en este terreno haya una dura lucha de posiciones contra la burguesía (14) "La nación es una categoría histórica, la del capitalismo ascendente", sentenciaba el Stalin de los buenos tiempos. Lenin fue mucho mas ambiguo en esto. Pero en general la mayoría de los teóricos de la época estuvieron presos "de la forma en que se organiza políticamente la nación durante el capitalismo": el Estado nacional. Esta forma de organización adoptada por el estado de clase, evidentemenente no puede ser totalmente superada en la fase de la transición. En la medida que toda revolución tiene un espacio geográfico limitado, la forma y el contenido nacional de la revolución se mezcla con la forma y el contenido que adopta el Estado revolucionario (Cuba, Nicaragua, la URSS de la época revlucionaria,..). Elementos circunstanciales como son la autodefensa militar frente al imperialismo acentúan el mantenimiento de la simbiosis nacional y de clase con el Estado. Este relación se prolongará, aunque de forma ya muy diferente en la sociedad socialista, (la cual según los clásicos del marxismo es ya una sociedad mundial). En la medida que ha desaparecido el capitalismo y las diferentes sociedades producto de los procesos nacionales concretos no están sujetas a las limitaciones e imposiciones del capitalismo exterior y del imperialis mo, no necesitarán del Estado que "protege del exterior y fuerza la homogeneización interna". ¿Qué papel jugarán las instituciones ya despojadas de su función coercitiva? ¿Qué función tendrán esas instituciones ya socializadas y por tanto simplificadas , convertidas en organismos de expresión más o menos

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directa de los distintos núcleos sociales asociados entre sí? ¿Cómo se ubicarán las comunidades nacionales asentadas sobre un territorio, en ocasiones sobre un mismo territorio; cómo se organizará este? Hay muchas incógnitas, pero es lógico pensar que la idea nacional, seguirá teniendo fuerza en esa fase, aunque esté desvestida de su forma estatal. (15) Fue Bauer quien perfiló esta idea (a la sazón injustamente criticada posiciones revolucionarias) que me parece rescatable en la medida que corresponde a las tareas de la transición, donde los trabajadores deben identificarse con un proyecto de "nación socialista". Esta posición no tiene nada que ver, a mi juicio, con la de la socialdemocracia que lanzó a los trabajadores al terreno del patrioterismo burgues; terminó identificando la nación con las instituciones burguesas, y a la patria con la defensa de los intereses del capitalismo "nacional". Tiene que ver mas bien con esa otra idea de que la humanidad es un conjunto de pluralidades, las cuales a traves de la historia, y una vez que desaparezcan las relaciones de opresión y explotación, podrán formar parte de un universo mas rico, mas ecológico La igualdad se asienta en la no discriminación, pero nada tiene que ver con la homogenización, opresión y asimilación (16) Es evidente que las purgas estalinistas y la dictadura de la burocracia fue muy eficaz para impedir el desarrollo del comunismo independiente. El problema actual, mas alla de las maniobras de un ala de la burocracia convertida en "nacional", consiste en la creación de una alternativa revolucionaria que en esos lugares tendrá que ser necesariamente nacional. (17) Una política de recuperación y relanzamiento de las lenguas minorizadas, además de buena dosis de voluntarismo, requiere medios económicos que lógicamente no los va a facilitar el Estado central. (18) Era frecuente entre los bolcheviques asociar la cuestión ukraniana con la cuestión del campesinado. Dejando de lado esta simplificación del problema nacional, la importancia del factor campesino en lo nacional queda suficientemente ilustrado. Por ello, las requisas de trigo, la colectivización forzada, que produjo seis millones de muertos por hambre, supuso una catastrote nacional, bien internamente, bien en la medida que debilitó profundamenta la nación XVIII/INPRECOR/77 ukraniana en sus relaciones con el Estado. En la actualidad, y por razones de discriminación nacional, se estima que el dividendo nacional ukraniano, y los salarios de sus trabajadores quedan siempre por debajo de su aportación a la economía estatal de la URSS. Incluso, hay quienes estiman que pocas naciones salen más perjudicadas en el intercambio que Ukrania en su aportación a la URSS, visto lo que recibe.

Se da el caso también, de que en muchas naciones su desarrollo tecnológico, la dirección de sus empresas punta está siempre en manos rusas, con lo cual se crea una dependencia de tipo "neocolonial". Si por las razones que sea, desapareciese la mano de obra rusa, quedarían en la más absoluta de las miserias

En otros casos, como en el mar de Aral, en la Asia Central, su entorno ha sido totalmente sacrificado al algodón y el resultado es una gran mortandad infantil, enfermedades endémicas, etc. (19) Está de moda la profesión de fe europeísta cuando se trata de paso de las revindicaciones de las naciones sin Estado. Sin embargo, nadie pone en tela de juicio los estados exis(20) Lenin tenia razón frente a R. Luxemburgo que arguía razones económiel derecho a la autodetertambién frente a O. Bauer quien en este caso se salía por la tangente de la "autonomía nacional cultural", cuando el centro de la cuestión todavía, era debe decidir el futuro de la nación". (21) Este aspecto tiene que ser remarcado. Si bien no compartimos ni la xenofobia ni la confrontación inter-étnica, uno no puede sino reconocer que, en buena parte, ello está causado por la profunda crisis social y de identidad que sufren esas sociedades. La explosión del llamado " Islam de las cavernas", tiene mucho que ver con cómo tue golpeado el Islam histórico; con cómo fueron traumatizadas y represaliadas sus élites

En una situación así, la búsqueda de chivos expiatorios, y " hermanos-enemigos", no resulta extraño. Incluso nifiesta culpabilidad de la llamada "mafia

, aparece mas como un producto del subdesarrollo inducido, de una ducto de la mera burocratización de las capas dirigentes. Es más un producto de clientelismo centralista, que un poder

(22) La ideología nacionalista de corte excluyente se asienta a veces en una base étnica-racial, otras de tipo religioso( en Euskadi no hace demasiados años se decía : "Euskaldun fededun!" el buen vasco es creyente) o político (en los USA, comunista es equivalente "mal americano"). En todo caso es ajena a la idea de construir la nación a partir de todo el que vive y trabaja y se identi(23) Estamos hablando de comunidades mantener su especifidad incluso su referencia " nacional" de forma no contradictoria con la adscripción a la nación donde están ubicadas. Los problemas surjen cuando la mayoría oficial lleva una política de agresión (como en Rumanía contra la minoría magiar), pero también cuando las minorías no muestran ninguna intención integradora, como por ejemplo aprender la oficial (sobre todo si está retrocediendo en relación a sus vecinas), porque su referencia sigue siendo la nación de la que provienen (algo parecido pasa con los sectores ruso-lituanos ). (24) Las sociedades de transición, y no digamos el socialismo, pueden generar verdaderas relaciones basadas en el intercambio y no en la explotación. Puede dar ayudas que no signifiquen un endeudamiento de por vida. (25) En este sentido nos resulta muy interesante la aproximación que al respecto realiza el Frente Popular Letón, cuando afirma que "la lengua letona será reconocida como lengua del Estado (...) pudiendo hacerse las relaciones de los ciudadanos con el Estado en letón o en ruso, (...) y garantizándose en los servicios sociales el derecho de los ciudadanos a utilizar una u ota lengua". (26) El concepto es la tradución del término "abertzale" , que en euskera significa patriota. Algo políticamente abierto que el termino nacionalista. Cabe señalar además que al cabo del tiempo esta palabra ha tenido significa(27) El conflicto militar entre Estados llamados socialistas (con un carácter emblemático para la revolución mundial y los movimientos de liberación) como el de China y Vietnan, más alla del conflicto de intereses interburocráticos, o de la manipulación de los mismos mediante la solama nacionalista, supone una tragedia para la imagen del comunismo, para la fiabilidad del mensaje emancipatorio de las revoluciones anti-imperialistas.