Rumanía
EL DERROCAMIENTO
DE LA DICTADURA entrevista a Edith Lhomel La dictadura burocrática de la Rumania de Ceaucescu ha caido, a tinales del pasado diciembre, barrida por una insurreccion popular a la que se unió el Ejército. Pero, al contrario de lo ocurrido en la RDA o en Checoslovaquia, bla resistencia de las fuerzas del antiguo régimen ha sido feroz y ha causado un gran número de victimas.
Los medios de comunicación, sobre todo la televisión, han relatado ampliamente las etapas de la caída del régimen estalinista del "genio de los Cárpatos". En el colmo de la paradoja, los gobiernos imperialistas, que no habían ahorrado sus elogios hacia ese tirano sanguinario a quien identificaban con el "espíritu de la independencia" frente a la URSS, han llamado casi abiertamente a una intervención militar soviética para "ayudar a los insurgentes" y, sobre todo, para "restablecer el orden"
Sobre los antecedentes y las perspectivas de estos hechos históricos, hemos entrevistado a Edith Lhomel, autora de numerosos artículos sobre Rumanía.
¿En qué circunstancias se instaló, después de la Segunda Guerra Mundial, la dictadura burocrática en Rumanía?
La particularidad rumana deriva del hecho de que no existía en ese país ninguna tradición comunista antes de la guerra. En 1944, el Partido Comunista Rumano (PCR), dirigido entonces por G Gheorghiu-Dej, estaba compuesto por no más de algunos centenares de miembros con una audiencia particularmente reducida. Sin embargo, en el espacio de tres años, consiguió deshacerse de los demás partidos políticos (algunos con bastante influencia, como el Partido Liberal y el Partido Nacional Campesino) y obligar al rey Miguel a abdicar.
Desprovisto, por aquel entonces, de la menor legitimidad, el PCR debió semejante ascensión exclusivamente a su absoluta sumisión a Moscú y a la intervención soviética en la vida política rumana. La entrada, en febrero de 1948, de los miembros del Partido SocialDemócrata contribuyó a engrosar sus fias. Contaba entonces con alrededor de un millón de miembros.
Esta evolución fue extremadamente mal vista por la población. La muy débil implantación inicial del PCR se reducía a algunos núcleos obreros y de intelectuales, estos últimos a menudo de origen judío o húngaro. Así mismo, la población tuvo siempre una reacción de rechazo hacia los comunistas. En 1948, en el momento en que el PC consagró su dominio en el país, los comunistas rumanos eran vistos como un elemento exógeno a la sociedad y a la cultura política, y como agentes de Moscú, en el sentido más primario del término.
De 1958 a 1965 se abre un período de toma de distancias respecto a Moscú. En la base de este fenómeno se encuentra un conflicto entre la dirección rumana y Kruschev, que quería imponer a Rumanía un desarrollo basado en la agricultura y la transterencia de materias primas, todo ello en el marco de una división de tareas en el seno del COMECON. Por el contrario, los dirigentes rumanos querían mantener absolutamente la prioridad de la industria pesada, conforme al esquema estalinista
Una segunda razón de esta toma de distancias con Moscú es la ola de "desestalinización" que recorre los países del Este en aquellos momentos. En Rumanía, esto se tradujo en una "rumanización" del partido, iniciada en realidad en 1952-1953. Así, la eliminación de pro-soviéticos se presentó ante Moscú como una "desestalinización" cuando, de hecho, ni las estructuras de poder, ni la forma de gobernar, ni el esquema de desarrollo económico habían sido puestos en cuestión.
Toda esta política la llevó a cabo una misma persona, G. Gheorghiu-Dej
(predecesor de Ceaucescu), que, de terviente partidario de la URSS, pasó a ser en 1958 un ferviente comunista nacionalista. Consiguió realizar así ese simulacro de desestalinización manteniendo el poder y eliminando de la dirección a sus dos rivales, V. Luka y A. Pauker, de orígenes húngaro y judío respectivamente.
Este proceso culminó en 1962-1963, cuando Dej practicó una política de apertura a Occidente para contrapesar su "alejamiento" de Moscú. Se dió así los medios necesarios para realizar su proyecto de desarrollo de la industria pesada, gracias a la llegada de capitales, productos y tecnología occidentales. Esta política es, pues, anterior a la llegada al poder de Ceaucescu, en 1965.
Este no hizo más que continuar la política de Dej, incluso reforzando algunos aspectos. En el partido, se acentuó la rumanización de los cuadros. Inició una política de "mano de hierro en guante de terciopelo" hacia las minorías nacionales. A continuación, a mediados de los años 70, se "retiró" el "guante de terciopelo" para dar paso a una discriminación cada vez mas acentuada, especialmente con la instalación de "representantes" fantoches de las minorías nacionales para ser sus portavoces en las instancias políticas, y la aparición de un discurso cada vez más nacionalista del poder. Es la época de una apertura diplomática sin precedentes hacia Occidente y el Tercer Mundo.
Dirigentes como Gheorghe Maurer, Silviu Brucan o Cornel Manescu, co-autores, con otros tres viejos dirigentes del PCR, de la "Carta abierta a Ceaucescu", en marzo de 1989, estuvieron entre los artesanos de esta política llamada de autonomía. Hoy los podemos volver a encontrar entre las filas de los que derribaron a Ceaucescu. Aparte de esto, y al contrario de lo ocurrido en Polonia o en Hungría, no ha habido jamás una verdadera corriente reformadora en el seno del PCR. ¿Esta. "rumanización" de los cuadros permitió al PCR adquirir una cierta legitimidad nacional a los ojos de la población y construirse una base so-
Es cierto que el sustento popular se amplió, pero únicamente gracias al dis"resistencia" a la Unión Soviética, los dirigentes de la época, sobre todo con Ceaucescu, se beneficiaron de un cierto apoyo popular. No obstante, la población estableció una diferencia entre estos dirigentes y el Partido Comunista, que, en el plano ideológico, se vio siempre rechazado en bloque.
En 1968, Ceaucescu dio un golpe de efecto rehusando asociarse a la invasión de Checoslovaquia por tropas del Pacto de Varsovia. Así, de manera muy hábil, sacó provecho del sentimiento anti-ruso de la población rumana. Sin embargo, este rechazo a la intervención en Checoslovaquia no significaba en absoluto una adhesión a las tentativas de reforma de Dubcek. Al mismo tiempo, el PCR rechazaba obstinadamente cualquier reforma parecida en su seno. Por otra parte, en 1956, durante la revolución húngara, Rumanía había participado en las tareas básicas de represión, especialmente en el encarcelamiento de Imre Nagy. El PCR tenía miedo del contagio por medio de la minoría húngara de Transilvania. A su vez, se había desarrollado un movimiento de contestación entre los estudiantes, en Cluj, en 1956, relacionado con las revueltas de Hungría, que fue violen-
Ceaucescu disfrutó de un cierto carisma entre 1965 y 1971. Esto se correspondía también, entre principios de los 60 y mediados de los 70, con un despegue real de la economía. En el marco de una fase extensiva de crecimiento, el país se dotó de una base industrial sólida, convirtiéndose incluso en una fuerza económica importante en algunos sectores de producción. El nivel de vida tuvo asimismo una cierta mejoría, en tanto que se producían un importante éxodo rural y una afluencia masiva de campesinos a las fábricas. Hay que recordar que el 59,2% de la población rumana en 1970 era todavía rural. En consecuencia, para esta población se trataba incontestablemente de una promoción social con respecto a la miseria del campo.
Por su parte, los intelectuales también habían aportado su respaldo al poder. Sin embargo, al principio de la instauración del régimen, en 1948, habían sido severamente reprimidos, incluso diezmados, al igual que los campesinos. Pero a finales de los 60 muchos de ellos habían caído en brazos del nacionalismo, puede que más aún que el resto de la población. Encontraron la forma de expresarse a través del discurso nacionalista y de bordear en parte, de esta manera, la censura reinante en otras parcelas. Se beneficiaron así, hasta 1971, de una pretendida liberalización, lo que levantó muchas ilusiones entre ellos.. Es significativo, por otra parte, que la única "liberalización" habida en Rumanía se hava dado bajo la cobertura del nacionalismo. Algunos intelectuales no comenzaron a desmarcarse de esta espiral de sumisión y compromiso hasta finales de los 70, con el movimiento Goma, en 1977.
Pero la pretendida ola de "liberalización" duró poco. La personalización del poder en manos de Ceaucescu y de su familia comenzó a principios de los años 70. A partir de esta fecha, Ceau-cescu realizó un giro, especialmente en lo referente al cambio en la composición de la dirección del partido, para instalar en ella a "sus" hombres. Si, hasta ese momento, había sido apoyado por el antiguo equipo de Dej, a partir de enton-
ces va a instalar a personas que dependen totalmente de él, en la medida en que le deben toda su carrera política. De esta época datan las diferencias con lliescu, Maurer, etc., que, por una parte, se alarmaron con esta personalización del régimen y, por otra, perdieron su influencia. Hacia fines de los 70 la "intelligentsia" tecnocrática fue totalmente arrinconada en beneficio de los "aparatchik", lo que fue acompañado por un nuevo endurecimiento ideológico.
Desde entonces, la ambición modernizante de Ceaucescu se redujo a un puro voluntarismo impregnado de auéntica megalomanía, y los "avances' tecnológicos del país se hicieron cada vez más a base de espionaje industrial. ¿Este giro es producto solamente de a dinámica interna de la monopollzación del poder por el clan Ceaucescu, o corresponde igualmente a la existencia de dificultades económi-
Creo que se trata, en primer lugar, de un problema de dinámica interna. Por lo demás, habría sido incapaz de darse cuenta del momento exacto en que perdió su carisma o su popularidad. Es preciso entender bien al personaje. Se habituó desde siempre a ver masas sumisas, manipuladas totalmente o en parte, y, en cualquier caso, asimiladas.
Cuando pronunció su gran discurso de 1968 (del cual me han hablado con emoción y amargura los rumanos, ya que fue en aquel momento cuando fueron obnubilados), gozaba de una popularidad real. La imagen que tenía de las "masas" continuaba siendo la misma veinte años después. Aun sabiéndose detestado, no pensaba, seguramente, que tuvieran el coraje de rebelarse contra él. Recuérdese su rostro en el momento de la manifestación de "apoyo" que organizó justo antes de su caída: cuando la gente comenzó a abuchearle no se vió en él un gesto de cólera, sino de asombro tanto como de panico.
A principios de los años 70, los efectos perversos de esta política económica centralizada y planificada no aparecían todavía tan abiertamente y las dificultades económicas quedaban en parte ocultas por la política de endeudamiento con el Oeste. Por otra parte, el régimen se benefició del apoyo de los países occidentales que jugaron también la carta de la autonomía rumana contra la URSS. Estos concedieron a Rumanía una serie de privilegios en materia comercial y de reducciones aduaneras, tales como la clausula de "nación más favorecida" de Estados Unidos y facilidades concedidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (donde Rumanía fue uno de los primeros países del Este en entrar). Así pues, la economía rumana debe una parte de sus realizaciones industriales a esta cooperación económica con los países occidentales. ¿Cuáles son las características de la política económica del régimen?
La política económica ha seguido una evolución parecida a la del PCR: ningún cambio, ninguna reforma del dogma de la economía centralmente planificada. Algunas reformas de desconcentración que fueron aplicadas, por ejemplo, en la URSS o en Checoslovaquia, no tuvieron lugar en Rumanía. Los economistas con veleidades de reforma fueron rápidamente apartados.
Celebrando multitudinariamente la victoria sobre Ceaucescu
El único cambio habido fue la apertura a los créditos occidentales, pero de una forma muy instrumentalista, nando esos créditos en beneficio de una estrategia económica nunca modificada: prioridad a la industria pesada, desarrollo de los sectores sobredimensionados, como la química, la petroquímica, el acero y la siderurgia, en detrimento total del consumo y del desarrollo de la agricultura. El lema de "el 70% para la inversión y el 30% para el consumo" no se modificó en ningún momento, mientras que en otros países del Este fue cambiando progresivamente. A partir de mediados de los años 70, la economía comenzó a estancarse, para iniciar después un serio retroceso. A partir de principios de los 80, con el reembolso de la deuda, la parte de la renta nacional destinada al consumo se redujo más aún, mientras que en el terreno de las inversiones, al despilfarro en vigor hasta entonces sucedió una progresiva congelación que se ha mostrado desastrosa para la maquinaria industrial. ¿Tiene algo de racional esta voluntad de pagar la deuda a cualquier precio?
Sería delicado decir que carece totalmente de ella. No olvidemos que, en aquel momento, los medios financieros occidentales vivían un síndrome de pánico, a causa de la deuda polaca. Aplicaron una política muy rígida, retirando todos sus haberes en divisas, creando una situación de cese de pagos para Rumanía, cuya deuda se elevaba entonces a 10.000 millones de dólares. En 1981, el FMI propuso un programa económicas, a cambio de la obtención de un crédito del tipo "stand-by"
Frente a esta rigidez y a la ingerencia de los medios financieros extranjeros, Ceaucescu reaccionó con una política de endurecimiento, basada de nuevo en un discurso nacionalista independentista (la "fortaleza asediada" por el capitalismo internacional). Está claro que las recetas del FMI no son nunca populares, pero esa no era la inquietud de Ceaucescu. Lo que rechazaba por encima de todo era la necesidad de una reforma económica. Rehusó progresivamente replantearse el dogma de la estabilidad de los precios, devaluar la moneda nacional (el leu) y reestructurar la industria. Ahora bien, Rumanía, aunque rica en energía, padecía un déficit en ese terreno: lo obsoleto de los equipamientos había llevado a un considerable despilfarro de energía, sin olvidar que los sectores pesados predominantes son grandes consumidores de ella.
Así, con su voluntad de desarrollar una importante industria petroquímica, Rumanía se había convertido en importadora de petróleo, aun cuando ella misma produce entre nueve y diez millones de barriles anuales, lo que no es nada despreciable. Así pues, con una capacidad de refinado de treinta millones de barriles, el país importaba los dos tercios de su petróleo. Los dos "choques" petroleros (las caidas de precios en 1974 y en 1977) causaron, dificultades a la economía ru-
Ceaucescu se lanzó entonces a una huída hacia adelante, intentando devolver a toda costa sumas vencimientos muy fuertes, de entre 1,5 y 2 mil millones de dólares anuales. Al terminar 1988 se habían devuelto diez mil millones del principal de la deuda, y seis mil de intereses, lo que sobrepasaba las previsiones, ya que esas cantidades estaban previstas para 1990.
Esto se consiguió a base de una importante contracción de las impor-taciones, terriblemente nefasta para el aparato industrial convertido en obsoleto en sus dos terceras partes (siendo optimistas) y sobre todo, a base de una política de austeridad draconiana impuesta a la población. Para ello, Rumanía ha vendido incluso una parte de sus reservas de oro en el mercado mundial y se ha empobrecido totalmente. A partir de 1983, no se han producido re-escalonamientos de la deuda rumana y, aunque los bancos han propuesto un plan más suave de reembolso, el régimen lo ha rechazado, llegando incluso a efectuar devoluciones anticipadas. A partir de esta fecha, se puede decir que ya no ha habido ningún tipo de racionalidad en ese reembolso forzado de
¿Cuáles han sido las consecuencias sociales de esta política?
Un empobrecimiento dramático de la población. Se ha restablecido el racionamiento para los productos de primera necesidad (cosa que el país no conocía desde la guerra): aceite, azúcar, harina. La carne se ha racionado también, pero dado que de por sí era inencontrable, se puede decir que su racionamiento ha sido más bien teórico. Ceaucescu se centró igualmente en economizar la energía, imponiendo restricciones importantes a la población mediante el racionamiento de la calefacción y del alumbrado eléctrico, cuando el consumo doméstico no representa más que el 7% del consumo total de ¿Cuáles eran las razones de la política sobre natalidad del régimen? ¿ Estaba relacionada con la voluntad aumentar la mano de obra? ¿Cuáles han sido las consecuencias para las mujeres?
Hay que decir antes que nada que esta política no ha obtenido los frutos sino más bien todo lo contrario. No disponemos de cifras exactas, porque las estadísticas o están manipuladas o no existen. Pero se sabe ahora que el crecimiento demográfico ha bajado de una manera totalmente anormal para un país europeo industrializado y que la mortalidad infantil (así como la de las mujeres) ha crecido. Sobre este último punto, las cifras reales son de hecho más elevadas, ya que los niños no eran registrados hasta tres semanas después de su nacimiento, lo que ha permitido camuflar una parte importante de la mortalidad infantil.
No existía ningún medio de contracepción y además, la población -sobre todo la rural- permanece en la más absoluta ignorancia en todo lo que se refiere al control de la natalidad. La sexualidad es un tema tabú. El aborto está considerado como un crimen. No fue autorizado más que durante un corto periodo, a principios de los años 60. En taba considerado como inmoral. Se atribuye esta política a Elena Ceaucescu, mas que a su marido. Una tercera razón sería también la voluntad del régimen de reforzar su control sobre el conjunto de la vida social, hasta en sus aspectos más íntimos. La gente estaba así a su merced a todos los niveles.
Esto puede parecer diabólico, pero llegaba incluso hasta el plan de "sistematización" de los pueblos, que preveía una homogeneización y una reglamentación de la vida de los campesinos, una asimilación total, incluso considerando la esfera de relativa autonomía que hubieran podido preservar. ¿En qué consistía esta política de sistematización" ", y cuáles eran sus razones?
La sistematización de poblaciones tenía por objetivo la igualación de los niveles de vida del campo y la ciudad; la creación de centros agro-industriales, que pasaban por la destrucción de miles de pueblos y el traspaso de su población a habitáculos desprovistos de las más minimas comodidades.
Este proyecto se remonta a principios de los 70. Estaba relacionado, de nuevo, con la megalomanía de Ceaucescu y a su voluntad de "modernizar" y urbanizar la sociedad a toda costa por medios puramente voluntaristas, sin tener absolutamente en cuenta las condiciones concretas del país
Atacar las tradiciones de las minorías nacionales y asimilar a la población: he aquí lo que progresivamente se ha ido poniendo a la cabeza de cualquier tipo de consideración. No se han observado más que los aspectos puramente ideológico y político del proyecto, despreciando el aspecto económico. Por otra parte, en los años 80, en la medida que las inversiones se encontraban bloqueadas, el proyecto económico ligado a este plan se convirtió en caduco, ya que se demostró la imposibilidad de construir las infraestructuras necesarias para la creación de centros agro-industriales. Así pues, el aspecto que prevaleció fue el de la asimilación de la población rural y el de la represión de las minorias nacionales, esencialmente la húngara, pero también la alemana, la gitana, la yugoslava, etc., así como la destrucción de sus culturas. Usted ha escrito que los intercambios comerciales con la URSS crecieron a partir de 1985. Esto corresponde a la llegada al poder de Gorbachov...
Esto no tiene relación directa con Gorbachov. La cooperación soviético-rumana conoció un crecimiento a partir de los años 80, pues en aquel momento Rumanía tuvo que volver la vista hacia la URSS para aprovisionarse de petróleo. Por una parte, no contaba con los medios para comprar con divisas en
el mercado mundial, pero, además, se vio afectada por la guerra entre Irán e Irak, sus principales abastecedores. Se trata en realidad de una conjunción de factores. Así como, especialmente, el hecho de que Breznev se haya negado a suministrar petróleo a Rumanía en mayores cantidades y a precios preferenciales. Pero el protocolo de acuerdo con la URSS de 1984-1985 marca ya un crecimiento de los intercambios, у no solamente a nivel del petróleo. Cuando Gorbachov llegó al poder, reforzó este proceso y decidió aumentar el suministro de petróleo. No se trataba, ciertamente, de un acercamiento ideológico. Pero la URSS hacía sus cálculos a suministró materias primas, mineral de hierro, electricidad, gas y comenzó a abastecer el 50% del aprovisionamiento exterior de energía que Rumanía requería, lo que convirtió a aquélla en el principal suministrador de tubos (para la construcción del gaseoducto), suministró material ferroviario, camiones, aviones, helicópteros, etc. y se especializó para ello en la producción de ciertos productos side-
Queda el problema del suministro de productos agrícolas rumanos a la URSS. Esto está puesto en duda y quizás sea necesario matizarlo. En lo que a mi respecta, pienso que Rumanía era uno de los principales abastacedores de carne, frutas y legumbres a la URSS. Esto no está corroborado por las estadísticas rumanas que son o falsas o inexistentes. Pero, ¿cómo pagó Rumanía los suministros suplementarios de petróleo de 1986 y 1987? ¿La disminución en el suministro de cereales y de carne a la población puede explicarse únicamente por una disminúción en la
Además, la parte que los productos agricolas suponían en los intercambios de Rumanía con los países occidentales descendió. Otro agujero pudo estar en los países árabes, especialmente Siria; pero esto es válido sobre todo para el período en que estos países abastecían a Rumanía de petróleo. Así pues, pienso que hubo un desplazamiento hacia la URSS de las exportaciones agrícolas destinadas a los países árabes. Durantes los dos últimos inviernos, se asistió igualmente a un sacrificio precoz de ganado que causó un gran daño a la cabaña rumana. Por otra parte, ¿acaso el nuevo poder no ha decidido parar el suministro de productos agro-alimentarios a la URSS y, en correspondencia, los soviéticos no han asegurado "comprender" esta decisión?
Las evaluaciones sobre la productiproducción cerealera de 30 millones de toneladas, mientras que las estadísticas oficiales avanzaban la desmesurada cifra de 60 millones. Pero hoy se ha podido constatar que la última cosecha no ha obtenido más de 16 millones de toneladas! Así pues, incluso en el caso de que las exportaciones fueran menores de lo que se puede creer, una vez más se realizaban en detrimento del aprovisionamiento de la población. ¿Qué factores han determinado la reciente explosión?
Los factores externos, los cambios en la URSS, en la RDA, en Checoslovaquia, etc., han sido determinantes, han jugado un papel de detonador. Ciertamente, hacía tiempo que la población deseaba sublevarse, al igual que el Ejército y una parte de la Securitate. Pero el miedo a la dictadura no desapareció verdaderamente hasta que se produjo la marea vivida a escala de Europa del Este.
Igualmente, la coyuntura regional ha tenido su influencia. Ceaucescu tocó durante mucho tiempo la fibra nacionalista de manera demagógica para mantener el orden interno, jugando con el temor a una intervención rusa en caso de contestación interior. La llegada al poder de Gorbachov relegó a segundo plano este temor ancestral a Rusia. Por otra parte, y entre paréntesis, si los soviéticos no han intervenido militarmente durante los acontecimientos de diciembre ha sido, entre otras cosas, porque sabían que ello habría sido un error histórico y que, finalmente, la población habría podido levantarse contra ellos. ¿No había ninguna alternativa a Ceaucescu en el seno del régimen, capaz de sustituirle para evitar la explosión popular?
No, no se constituyó ninguna corriente reformista en el seno del PCR, por razones a la vez de represión y de cultura política. La gente que se unió al PCR tras la toma del poder no lo hizo más que por oportunismo y para hacer la
carrera, y no por convicción política, a excepción de algunos que fueron apartados o explica por por el Ejército jugó el papel que jugó. En el PCR no había ningún dirigente de envergadura capaz de controlar la situación. Por esta razón, entre otras, no creo en la tesis de un "complot premeditado", de un golpe de estado preparado de la A a la Z ¿Quiénes componen el sector duro trayectoriasgoder y cuáles son sus
Es un núcleo aparentemente compuesto por personas que se han desmarcado del régimen a principios de los años 70: lliescu, Brucan, Mazilu son ex niembros del PCR. Pero los de la vieja guardia han sido definitivamente apartados de las diferentes instancias, sin duda porque el PC está totalmente desacreditado a los ojos de la poblacion.
,Se puede hablar de un papel jugado lirectamente por Moscu en la revolu ción, o de lazos privilegiados de la nueva dirección con el PC soviético y
No lo creo. Existía una gran separación entre los dos aparatos. Dicho esto, también hay que saber que el estado navor del eiército, y una parte de la Securitate, sabían que si se volvían con-
›a soviética jugaba a tres barajas. En primer lugar, a largo plazo, con el refuerzo de las relaciones económicas y comerciales con Rumanía, bien entendido que el régimen de Ceaucescu acabaría un día u otro. Así, se crearon en los últimos años una treintena de sociedades conjuntas soviético-rumanas. En segundo lugar, minar las bases del régimen, partiendo de la base de que los cambios en la URSS, la democratización, las reformas, etc., deberían, tarde o temprano, influir en la población rumana. A ese nivel, hay que recordar el papel determinante jugado tercer lugar, las tentativas para entrar er contacto con las personalidades que econo arte de solios y al can o lliescu, pero de ahí a pensar en un complot gorbachoviano... Esa sería una visión muy truculenta de la historia
De hecho, hay una conjunción entre la révuelta espontánea y la presencia de hombres, dispuestos a actuar, que han aprovechado la oportunidad.
La juventud, especialmente la universitaria y la escolar, ha jugado un papel incontestable. Los obreros se unieron asimismo, muy rapidamente, pero en e mismo plano que el resto de la población. El papel específico que los obreros puedan jugar habrá que medirlo en relación a su capacidad de organización, de formar sindicatos independientes, etc Existen ya tentativas en ese sentido Hasta el momento no se han producido huelgas, aún teniendo en cuenta los paros debidos a la efervescencia general
En la medida en que los acontecimientos más importantes han tenido lugar en los centros urbanos, en Bucarest, Timisoara, Sibiu, etc., los campesinos han jugado un papel más pasivo Ahora es cuando los acontecimientos pueden desarrollarse en los pueblos: ¿cómo van a reaccionar sus habitantes respecto a las antiguas autoridades locales, a los miembros del PC, etc.? Sólo podremos ir respondiendo a estas preguntas con el paso del tiempo. ¿Cuál es exactamente el papel del Ejército?
Posiblemente el Ejército ha querido jugar su propia carta. Era el pariente pobre del régimen, mucho menos privilegiado y equipado que la Securitate, que contaba con 50.000 hombres.
Los soldados se han identificado totalmente con la población y confraternizaron con los manifestantes. En cuanto al Estado Mayor, también una parte del mismo se decantó hacia los insurgentes, pues, desde hacia tiempo, estaba descontenta con su suerte y sus condiciones de vida iban degradándose. Ya había tenido lugar una tentativa de golpe de Estado en 1983. El general Militaru habría estado en el origen de este golpe y sólo pudo salvar su vida gracias a una intervención de los soviéticos a su favor...
Ceaucescu sólo tenía confianza en su policía política, más aún, en una parte de la misma. Por otro lado, una parte de la Securitate se decantó también del lado de los insurgentes. ¿Cuál ha sido la amplitud real de las manifestaciones?
En Timisoara, ciudad de 300.000 habitantes, la mitad de la población estaba en la calle. En Bucarest, con dos millones, la participación ha sido proporcionalmente más baja: varias decenas de millares de personas.
Las manifestaciones espontáneas eran algo tan raro en Rumanía que la más mínima concentración adquiría inmediatamente una dimensión gigantesca. Dejando a un lado el sector más lúcido, la población en general no considera aún las manifestaciones como un elemento determinante en la correlación de fuerzas con el poder. Sin embargo, parece que esté en camino de tomar
rápidamente conciencia de ello, como lo prueban los acontecimientos recientes. ¿Cómo puede explicarse una resistencia tan duradera como la que ofreció la Securitate? Tres días... ¿le parece mucho tiemComparado con lo ocurrido en otros países del Este, la resistencia ha sido, en todo caso, encarnizada...
Efectivamente, en ausencia de cualquier otra fuerza organizada, coordinada, incluso de un pequeño grupo bien preparado, organizado, puede tener un importante grado de poder. Los "securistas" habían hecho planes de despliegue, tenían "walkies-talkies", etc. y eso les ha colocado en una situación de desmesurada superioridad. ¿Se trataba de una resistencia desesperada, puramente por "bestialidad", o conservaban la esperanza de retomar el poder?
Creo que tenían un plan de acción determinado. Ceaucescu, durante su proceso., hablaba continuamente de golpe de Estado". Efectivamente, era esto lo que se esperaba, y no una insurrección popular. Se había organizado, por otra parte, para contrarrestar un eventual golpe de Estado. Pensaba más en una traición en su entorno inmediato. La Securitate debía sembrar el pánico, el desorden, etc., para permitir a Ceaucescu retomar el poder en caso de que hubiera sido derrocado por una conspiración palaciega. ¿Eso explicaría su arrogante actitud durante su "proceso"?
Así es. Pero hay que tener en cuenta que en Bucarest, en su "gran señora", lo que hubo fue una insurrección popular, cuando él no lo esperaba en absoluto.
La Securitate se había convertido en una maestra en el arte de intimidar a la gente mediante falsos rumores, auténticos lavados de cerebro psicológicos, más allá de la pura propaganda. Por lo tanto, es muy difícil tener una versión exacta, verificada, de los hechos. ¿Se puede hablar de ligazón con revueltas precedentes, de una acumulación de experiencias, etc.?
Sin duda. Yo estoy relativamente sorprendido por el carácter pacífico de las manifestaciones. En las anteriores revueltas se pudo asistir a actos de saqueo, linchamientos, actos violentos de una población desesperada, que no podía más. La gente ha debido esta vez sacar conclusiones de ocasiones anteriores, así como de las manifestaciones en otros países del Este. Hay que destacar esto, dada la desesperación de la
La revuelta de Brasov, en 1987, marcó un giro. La gente comprendió que cuando se podía hacer conocer en el exterior lo que se hacía, se estaba consiguiendo una protección para ellos mis-
Es a partir de este momento cuando los disidentes comenzaron a asumir riesgos más importantes, a expresarse, a discutir con los periodistas extranjeros, a tratar de buscar formas de solidarizarse entre ellos, etc. ¿Qué piensa sobre las primeras melidas adoptadas por el Frente de salvacion Nacional?
El gobierno ha puesto fin a todos los decretos aberrantes de Ceaucescu, como uno, de los años 70, que prohibía hablar con los extranjeros y darles albergue; el plan de "sistematización" ha sido anulado; se ha elaborado una ley sobre partidos políticos, elecciones y
Era lo menos que podían hacer, pero les resultaba difícil hacer más en las circunstancias actuales. También hay que tener en cuenta el vacío político imperante en estos momentos. con todo, teniendo en cuenta la • equipo dirigente no puede ser mejor de lo que es. Su única legitimidad, por el momento, deriva del hecho de haber derribado a Ceaucescu. Peró la población continúa movilizada y es bastante
Una de las actuaciones más positivas del nuevo gobierno ha sido poner fin a la discriminación contra las minorías nacionales y reconocer sus derechos específicos. No olvidemos que la chispa de la revolución se prendió en Timisoara, donde existe una importante población de origen húngaro. ¿Existe entre la población una hostiliPrimeras protestas contra la Junta de Salvación Nacional dad real hacia las otras nacionalidades, como parece existir en Bulgaria?
No hay que excluir el resurgimiento de fenómenos de rechazo en caso de que se agraven las dificultades económicas o políticas. Pero pienso que las relaciones entre húngaros y rumanos han cambiado cualitativamente. No olvidemos que Hungría ha acogido a 30.000 refugiados rumanos, sobre todo de la minoría húngara, pero no sólo. ¿En qué se ha convertido el PC? ¿Qué piensa sobre su puesta fuera
Creo que esto puede crear una gran amargura entre los antiguos miembros. Hay pocas posibilidades de que se mantengan y de que intentes reconstituirse, porque, por una parte, no se atreverían, y por otra, no tienen suficiente convicción política que les permita mantener cualquier tipo de coherencia. Ahora bien, si no eran comunistas convencidos, sí que eran nacionalistas, sentido más peyorativo del término, es decir, chovinistas, anti-húngaros, etc. A finales de los 70, el nacionalismo de Ceaucescu tomó exactamente las mismas connotaciones ideológicas que los discursos de los fascistas y de la Guardia de Hierro durante la Segunda Guerra Mundial. Por otra parte, se han encontrado algunos de estos viejos fascistas en las filas del PCR.
Que el poder actual haya cedido en este aspecto a la presión de la calle no puede interpretarse más que como un signo de debilidad, sin contar con que tal puesta fuera de la ley le pone en contradicción con su voluntad declarada de instaurar un sistema multi-partidista.
12-1-90. (entrevista realizada por Janette Habel y Erdal Tan)
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