NUEVO CURSO PARA
CUN
P
EL
CI?
Livio Maitan
EI XVIII Congreso del Partido
Comunista Italiano (PCI), se ha reunido en Roma del 18 al 22 del pasado mes de marzo. 1.039 delegados han participado en él, en representación de algo menos de un millón y medio de miembros. 270 delegados llamados "exteriores" (no miembros del partido, con derecho a voz, pero no voto)
estaban igualmente representados. El 28% de los militantes del partido son mujeres; en el Congreso representaban el 34% de los delegados. El texto minoritario de
Armando Cossuta, viejo dirigente de los años 50, ha sido rechazado con solo 21 votos a favor y 7 abstenciones. La elección del Comité Central (CC)
se ha realizado por voto secreto.
Los congresistas han tachado especialmente los nombres de los representantes más conocidos de la derecha (por ejemplo Lama, antiguo dirigente de la Confederación General
Italiana del Trabajo (CGIL), ha tenido 103 votos en contra y 143 abstenciones, sobre un total de
837 votantes). Según el secretario general, Achille Occheto, este
XVIII Congreso marca un giro del
PCI, impulsando un "nuevo curso" de este partido, en declive electoral(1).
NOTAS:
(1). Sólo el 26,6% en las precedentes elecciones legislativas de 1987. Ver Inprecor 247 ed.francesa de 13 de julio 1987.
(2). El debate escrito, que ha durado un poco más de dos meses en el periódico L'Unitá y el semanario
Rinascita sólo ha permitido la aparición de un número limitado de contribuciones aunque hayan llegado
Ha sido mucho centenares a ambas redacciones.
menos interesante que en otras veces.
Para saber si el XVIII Congreso del PCI significa efectivamente un giro, como pretenden sus dirigentes, hay que analizar en primer lugar el texto de discusión que el Comité Central del partido adoptó a fines de noviembre del pasado año y que fue finalmente aprobado por una grandísima mayoría del Congreso. El factor Gorbachov Los capítulos de este texto que se refieren a la situación internacional relanzan concepciones que habían sido planteadas anteriormente, teniendo en cuenta en una amplia medida las ideas desarrolladas por el nuevo grupo dirigente de la Unión Soviética; en primer lugar, la idea de la interdependencia. Se trata de pasar de "una fase marcada por la división y la competición bipolar a una tase que reconozca el lazo de la interdependencia. De hecho, se habría producido en las relaciones internacionales un "giro radical de tendencias". Todo esto confirmaría por otra parte, la justeza de la perspectiva de "un gobierno mundial" del que ya había hablado Berlinguer, y consecuentemente, "de la necesidad de instituciones internacionales eticientes у democraticas, capaces de orientar y de controlar las alternativas de los grandes centros de poder económico y financiero. En este sentido hay que apoyar al máximo a la ONU y las demás organizacions que forman parte de la familia de
P.C.. VOTA
COM NETA
las Naciones Unidas". En lo que se refiere particularmente a Europa, el texto insiste en la necesidad de una "reforma institucional de la Comunidad que afirme la soberanía del pueblo europeo", así como en la "definición, la construcción y la afirmación de un espacio social europeo".
La segunda parte del texto, que concierne a los problemas internos está centrada en la idea de que "el sistema político e institucional de la Republica ha entrado en crisis desde hace ya algunos años. Esta crisis no puede ser resuelta mediante el mantenimiento o la remodelación de la coalición gubernamental actual, basada en la colaboración entre la Democracia Cristiana y el Partido Socialista. La perspectiva que hay que plantear es la de la "alternativa". Es precisamente en este terreno en el que se esboza una nueva, o parcialmente, nueva orientación. La alternativa En efecto, el PCI había comenzado a hablar de alternativa ("alternativa democrática") hace ya una decena de años, después de haber abandonado la orientación de unidad nacional. Pero la interpretación de esta alternativa no era en absoluto unánime, incluso dentro de la dirección. Ahora, se explica que "la estrategia de compromiso histórico esta definitivamente superada" y que la "al-
ternativa" es una alternativa a la Democracia Cristiana y a su régimen político. Para llevarla a cabo, el PCI debe trabajar con el objetivo de "determinar un cambio en la línea política del PSI", sin cuya colaboración la alternativa no podría ser seriamente planteada.
¿Con qué objetivos debe buscarse esta colaboración? En materia de innovaciones terminológicas, los dirigentes del PCI han sido siempre muy competitivos y Ochetto respeta la tradición: el nuevo leit-motiv es el "riformismo forte" (reformismo fuerte). "Riformismo forte" Sobre este tema, el documento del Congreso atirma que "la izquierda debe repensar sus ideas básicas", lo que significa: "La libertad como goce de la pluralidad y la variedad de los bienes (materiales e inmateriales) de los que ningún ciudadano, hombre o mujer, excluído; la igualdad de derechos, de posibilidades de acceder a la cultura, a la formación, a la información, a los bienes y servicios sin que las diferencias sean anuladas, sino por el contrario, dándoles todas las garantías; el trabajo, en el marco de una transformación radical de la relación entre el hombre y la naturaleza, el desarrollo y los recursos, la producción y la reproducción, el tiempo de trabajo y el tiempo de vida; la solidaridad como elemento de la autonomía moral y de la sociabilidad de los individuos; el valor de la diferencia como afirmación plena de la libertad de las mujeres".
allá de las proclamaciones tan generales -cuya originalidad es por lo menos dudosa- el "reformismo fuerte" se sitúa, sobre todo en esta etapa, en el terreno de las reformas institucionales. Se discute sobre estas reformas desde hace años, pero el único cambio introducido hasta ahora ha sido la limitación secreto en el parlamento. El propio PCI no ha progresado mucho en este terreno. Ha renunciado desde comienzo a pelear por la única reforma que podría mejorar, aunque sólo fuera el funcionamiento de las instituciones parlamentarias, es decir la abolición de un bicameralismo absolutamenparalizante. Ha explicado que la decisiva" reside ahora en una reforma de la ley electoral que se plantee permitir a los ciudadanos decidir directamente sobre el programa que se debe realizar y las fuerzas politicas y las personas capaces de hacerlo. Pero tamha precisado en el Congreso cuáles son sus propuestas concretas.
Es significativo que sea casi al final del texto donde se habla del trabajo, de los trabajadores y de su "centralidad". Pero, una vez más, no se va más allá de las generalidades, o, en el mejor de de reivindicaciones democráticas que nadie puede poner en duda, sin la menor alusión a ningún tipo de anticapitalista de Por otra parte, el objetivo de la "demoeconómica", que se presenta como otro objetivo del "reformismo fuerte", es sintetizado de la siguiente mane-
"La democracia económica representa una nueva frontera de la democracia política y su extensión en la esfera de los poderes sociales. Debe abordar diferentes terrenos: reforma del Estado so cial; democratización de la empresa; redistribución de las rentas, de la riqueza y de la propiedad; creación de nuevas formas de empresa. La lucha por la democracia económica debe caracterizarse como crecimiento de las posibilidades de acceso por parte de los trabajadores al conocimiento y al gobierno de las transformaciones de la empresa y de sus implicaciones sociales y humanas".
manifestaciones podrían compartidas por demócratas liberales e incluso por empresarios vagamente progresistas. Y tanto más en la medida que el texto añade que todos estos objetivos deben concebirse en el marco de una orientación económica "cuyo primer ob jetivo debe ser la ampliación de la base productiva y el reforzamiento de la productividad del conjunto del sistema".
Ni el informe ni las conclusiones de Ochetto en el Congreso han introducido cambios, ni nuevos elementos. Nos limitamos a citar un extracto del informe y una de las conclusiones que más ilusenfoque reformista gradualista del PCI y la inconsistencia de sus respuestas pretendidamente nuevas. Veamos la forma en que Ochetto ventila el problema cuando aborda el problema de la relación entre el Estado y el mercado: "Nosotros superamos la vieja querella sobre la cuestión de saber si hace falta más mercado, menos Estado, y cambiamos los términos del problema afirmando que hace falta un Estado mejor y un mercado mejor". ¡Menudo teórico el nuevo secretario del partido!
En cuanto a su planteamiento, por decirlo así, estratégico se sintetiza así: "La tarea de una fuerza inspirada por fuertes idealidades socialistas como la nuestra, es la de trabajar en nuestra sociedad, para nuestra sociedad no con el objetivo de imponerle otro modelo, sino para transformarla, la en el camino de un desarrollo soportable y dispuesto a la colaboración con otras regiones y sistemas del mundo".
En realidad, si hay algo "nuevo" en relación al precedente congreso, es en el sentido de que cualquier planteamiento clasista, en el terreno del análisis como en el de la orientación, ha desaparecido No sólo el PCI no se presenta ya como el partido de la clase obrera o de los trabajadores, sino que incluso la expresión más general de "movimiento obrero" ya ni siquiera es utilizada (si los informes son exactos, sólo ha aparecido en el mensaje de Gorbachov). Cossuta ha tenido razón al afirmar que el partido "se encamina hacia la orilla liberal-demócrata". Quizá habría que precisar que la oriIla es más bien liberal-socialista y, sobre todo, que ya ha sido alcanzada. Un debate poco conflictivo Como ocurrió en la discusión preparatoria en la prensa del partido(2), el debate en el congreso ha sido menos animado y contlictivo que en el congreso de 1986. La derecha, a fin de cuentas, tenía buenas razones para estar satisfecha sobre todo en la medida que la integración en la "izquierda europea" ya se
INPRECOR 68/5
(3). Lama, antiguo dirigente de la CGIL, ha saludado de forma particularmente calurosa el abandono de la tesis -berlingueriana- de la tercera vía. Otro derechista, el presidente de las cooperativas Turci, ha dirigido loas a Occhetto por "su valentía, su inteligencia y su flexibilidad". (4). La corriente II Manifesto, escisión de la izquierda del PCI, en 1969 bajo el influjo de los movimientos sociales y de la extrema izquierda, se reintegró luego al PCI. (5). Ver nuestro artículo sobre el congreso de 1986, publicado en Inprecor 219 (edición francesa). (6). Resulta gracioso que el periódico burgués más representativo, el Corriere della Sera, haya respondido que no. (7). Gorbachov ha aparecido en el congreso en una pantalla gigante para leer su mensaje. Ha atribuído a Occhetto la idea de transmitir su mensaje por "este medio inhabitual". (8). Irigaray, psicoanalista, que ha escrito libros sobre las mujeres, y que en el pasado mes de septiembre había hecho un elogio ditirámbico de la fiesta nacional de L' Unitá, ha dicho, entre otras cosas que "el amor es la única respuesta a todas las enfermedades físicas y morales de nuestro tiempo".
ha llevado a cabo y que está abandona da explícitamente toda idea sobre "ter cera fuerza"(3). Algunos de sus partida ios, por ejemplo Macaluso, han expre sado sus reservas -principalmente sobre a forma de abordar el problema de las el Partido Socialista pero se trata, al menos por ahora, de diferenciaciones completamente secun-
En cuanto a la izquierda más tradicional, se ha evaporado. Pietro Ingrao ha dado su apoyo explícito tanto del Comité Central como al informe de Ochetto, limitándose a poner el acento en ciertos temas ("nuevo internacionalis Manifesto(4), Magri ha adoptado un perfil extremadamente bajo y Luciana Cas-
Men el congreso precedente(5) había llevado a cabo una batalla de enmiendas en materia de politica internacional, ni siquiera ha tomado la pa¿Y quienes quieren seguir siendo comunistas? Así, el grupo de Armando Cossuta, que esta vez había presentado un texto alternativo, ha sido el único en combatir contra la aplastante mayoría del Comité Central y del Congreso. Una parte de la prensa internacional ha llamado la atención especialmente sobre la conclusiór de su intervención: "¿Hay aún, después de este congreso, lugar para quienes oponiéndose lealmente a la mutación genética del partido, quieren seguir siendo comunistas?(6). Esta radicalización del lenguaje y de actitud no ha ido pareja, sin embargo, con una evolución de las concepciones de Cossutta y de sus camaradas, cuya debilidad intrínseca subsiste: su planteamiento sigue siendo fundamentalmente reformista (Cossutta ha hablado en el Congreso de "reforma sistemática") y su punto de reterencia sique siendo el partido de la época de Togliatti. Por otra parte, pueden pretenUnión Soviética ha probado que tuvieron razón en oponerse, a comienzo de los años 80, al "strappo" (desgarro, ruptura) con Moscú. La verdad es que Gorbachov no les presta la menor atención y que tanto en un reciente encuentro como en su espectacular mensaje Congreso, ha expresado su apoyo al Ochetto de la forma más explícita (7). Finalmente, hay que añadir que en la reunión del Comité Central que tuvo lugar inmediatamente después del Congreso, Cossutta votó a favor de la elección de Ochetto como secretario general explicando que su confianza en él "estaba fuera de discusión".
Los datos estadísticos indican claramente que las mujeres juegan en el PCI un papel cada vez más importante, lo que representa para el partido un hecho indudablemente positivo. La proporción de mujeres en el CC, por ejemplo, ha pasado del 18 al 31%. Los dirigentes del PCI han aceptado sin reservas ni distinción la "filosofía" de la diferencia sexual. Es una actitud fundamentalmente oportunista, como lo confirma el que normalmente no explican en qué consiste esta "diferencia" o dan interpretaciones elípticas que no deben satisfacer a los partidarios más radicales de esta "tilosofía". El debate sobre la mujer Como cabría esperar, la mayor parte de las mujeres que han intervenido en el
Than abordado esta problemática. Pero no han avanzado una idea más precisa de sus concepciones, limitándose frecuentemente a intervenciones muy generales. Cuando han intentado traducir sus concepciones en reivindicaciones, han expresado aspiraciones democráticas que no aparecen necesariamente ligadas a la teoría de la diterencla y algunas de las cuales no son unánimemente aceptadas entre las feministas radicales (ni en el movimiento de mujeres más generalmente). Ha sido el caso, entre otros, de Livia Turco, una de las dirigentes más conocidas y miembro del secretariado del partido, que resumió los "temas" que las mujeres comunistas proponen de la siguiente manera: "1) defensa del contenido ético del principio de autodeterminación de las mujeres en lo que concierne la sexualidad y la procreación; prevención del aborto; valorización de las opciones de maternidad; 2) reconocimiento de los derechos de las trabajadoras; 3) reforma del Esta-
En cualquier caso, la discusión sobre la problemática feminista ha permitido al PCI dar una prueba suplementaria de su ecumenismo. Ha invidato al congreso, dándole la palabra, a Luce Irigaray(8), que está más que colaborar con el PCI, confirmando así este partido y sus concepciones pueden acomodarse bien con orientaciones políticas ultrareformistas.
Una de las novedades del XVIII congreso ha sido la adopción de estatutos que son el desenlace de una evolución que viene de lejos, y que representan un esfuerzo para acompasar aún más las formas estatutarias a la realidad de la organización. El titular del periódico del partido que anunciaba el voto del Congreso en este tema es muy elocuente: "Centralismo democrático, adiós". El PCI insiste en la mixtifiación tradicional que confunde centralismo democrático y centralismo burocrático, atribuyendo al primero todos los rasgos antidemocráticos propios del segundo.
DIST
LIS
Pero hay que reconocer a los autores y presentadores de estos estatutos el mérito de haber ido, desde el punto de vista de la justificación teórica, más lejos que partidos socialdemócratas integrados desde hace un siglo en las instituciones burguesas. En efecto, uno de los más cercanos colaboradores de Occhetto, Fassino, ha declarado que los nuevos estatutos corresponden a "un modelo que se inspira en el del Estado democrático de derecho". Se ha explicado igualmente que "los estatutos introducen una nueva constitución de los poderes, inspirada en el modelo parlamentario... El Comité Central es concebido como Cámara de los diputados, la dirección como un gobierno, el secretariado como la oficina del presidente del Consejo de Ministros y se introduce la figura del presidente del Comité Central".
Si se tiene en cuenta que el PCI se ha declarado favorable al reforzamiento de los poderes del jefe del gobierno, se deduce que su secretario debería jugar un papel absolutamente preponderante en el seno de la dirección. Lo cierto es que L' Unitá ha presentado ya el PCI que precisar que los nuevos estatutos, a como el "partido de Occhetto.. ". Hay la vez que fijan una serie de garantías para las minorías, continúan excluyendo el derecho de tendencia. De hecho, el propio Cossutta se ha quejado de las normas en vigor para el Congreso, normas que han hecho que su documento no haya podido ser sometido a voto más que en un número muy limitado de
DATI OR
" E.C.A.
secciones (en las que ha obtenido, según afirma, el 26% de los votos).
A continuación se ha levantado una verdadera barrera en el Congreso contra resoluciones y enmiendas votadas por congresos provinciales que la dirección saliente no estaba dispuesta aceptar. El caso más grave ha sido el de las enmiendas adoptadas por 16 federaciones que se pronunciaban por la supresión del concordato entre el Vaticano y el Estado italiano, concordato cuyo origen se remonta a la época del fascismo. Finalmente se impuso un texto que eludía el problema, mediante una maniobra que ha provocado el descontento de una serie de delegados (el antiguo secretario, Natta, se ha abstenido). El voto secreto Por el contrario, la dirección saliente (o su mayoría) no ha ganado en la cuestión del voto secreto. Quienes querían subordinarlo en todos los casos, petición de un cierto número de delegados (entre 10% y 20%), han sido derrotados. Se ha decidido que la elección de los dirigentes en el Congreso se haría por voto secreto, si al menos os delegados lo piden y que en la elecorganismos dirigentes Comité Central, los comités regionales y provinciales y los organismos de garantías, el voto secreto será imperativo. Queda por ver si esta medida permitirá poner fin a una práctica según la cual
TONEO
las elecciones a los organismos dirigentes eran esencialmente cooptaciones. ¿Fusión con el PSI? Finalmente, el nuevo Comité Central corresponde efectivamente tanto al espíritu de los estatutos como a la realidad y al papel del partido. Ahora se compone de 300 miembros -jun verdadero parlamento!- e incluye a todos los secretarios regionales (una veintena), 67 secretarios provinciales, una cincuentena de electos en el parlamento y una decena de alcalmás peso en este aerópago: no será ciertamente el pequeño grupo de trabajadores que han sido elegidos (solo dos obreros han hablado en el Congreso).
En el periodo que ha precedido al Congreso, se han desarrollado debates muy vivos sobre la cuestión de saber si el PCI entraría en el grupo socialista en el Parlamento europeo e, incluso, si se unificaría con el PSI. El secretario socialista, Martelli, un maniobrero ultraoportunista que no se preocupa mucho de los principios, había lanzado la idea de una "casa común" de los comunistas y de los socialistas para 1992 y Ochetto había respondido: "¿por qué no antes, si fuera posible?".
Sería completamente erróneo plantear el problema en términos puramente ideológicos o programáticos. Es indudable que las razones que estuvieron en el origen de la escisión del viejo Partido
INPRECOR 68/7
(9). En 1921 los comunistas escisionaron del Partido Socialista sobre la cuestión de la adhesión a la II Internacional, y de las famosas "21 condiciones" impuestas por ésta. Al contrario de lo que pasó en Francia, la escisión comunista era minoritaria (cerca de un tercio de los miembros).
Socialista en 1921(9) no subsisten ya hoy. El PCI no se distingue de ninguna forma de los partidos socialdemócratas ni del propio PSI. Pero de ello no se deriva necesariamente que una unificación esté al orden del día.
De hecho, el PSI no parece tener la intención, por el momento, de su orientación, que busca explotar todos los márgenes de maniobra de que disoone entre la Democracia Cristiana y el mantener su lugar en el Gobierno con todo lo que implica en términos de ocupación de puestos a todos los niveoponiéndose al mismo tiempo al partido mayoritario en el seno de la coalición. Estima que esta política ha dado frutos y que podrá dar aún mas durante un cierto tiempo. Además está convencido de que la relacion de tuerzas en e seno del movimiento obrero puede evolucionar más a su favor y que, consecuentemente, en una ocasión futura a determinar, una eventual unificación podría hacerse, en un futuro Congreso, en condiciones más favorables para ellos. Las maniobras de Craxi Esto explica por qué Craxi ha saboteado el encuentro de una delegación del PCI con el grupo socialista europeo cuya fecha ya había sido fijada, aparentemente también de acuerdo con él. Y esto explica también porqué ha dado un juicio muy negativo sobre el Congreso, insinuando que el PCI había roto sólo muy parcialmente con su pasado (esta no es la opinión de la casi totalidad de los observadores burgueses, sean o no favorables a la entrada del PCI en el área
En estas condiciones -que podían esperarse desde bastante antes del Congreso- el PCI está obligado a defenderse reafirmando su propia identidad con el objetivo, sobre todo, de evitar un nuevo declive electoral y un cambio más radical de la relación de fuerzas a favor de los socialistas. Es por ello que un leit-motiv del Congreso ha sido la proclamación de su autonomía, con un espíritu de patriotismo de partido que parecía haber olvidado. Occhetto se ha esforzado por expresar todo rentemente lo ha conseguido, si se juzreacciones que ha provocado casi unánimemente en el partido. El que efecto sea duradero ya es otra
En este sentido, las elecciones europeas del mes de junio serán para él -igual que para el PSI- un test importante. Tendremos ocasión de tratar mas adelante ese acontecimiento