El 27 de noviembre de 1987, las tres grandes centrales sindicales italianas, la CGIL, la CISL y la UIL, convocaron a los trabajadores a una huelga eneral de cuatro horas. Su objetivo: protestar contra la decisión de jobierno de retirar de la Ley de presupuestos una serie de desgravaciones oraro raro a una a causa preada o a da incon 6
Italia
LA DINAMICA
DE LOS COMITES DE BASE
fiscales. La huelga fue un éxito en todo el país. La participación fue especialmente elevada en la industria, con la única excepción de la FIAT de Turín donde los trabajadores sufrieron una dura derrota en 1980. En el sector público, el paro fue un poco menos seguido, sobre todo entre los enseñantes. Hay que destacar la participación masiva de los trabajadores del Sur de Italia en esta huelga nacional.
Este movimiento, sobre todo en las categorías de trabajadores de la donde las organizaciones sindicales no han emprendido, en el último período, ninguna movilización de importancia, expresa una voluntad general de recuperar la iniciativa y de plantar cara a la ofensiva de la patronal y del gobierno, sobre todo en el terreno de la defensa del salario. Creación de los COBAS
Simultáneamente, durante el pasado año, en el sector público y sobre todo entre los enseñantes, se crearon comités de base (COBAS), a menudo por iniciativa de militantes sindicales, aunque son estructuras exteriores a los sindicatos. Estos COBAS han dirigido acciones combativas y de gran amplitud. De igual modo, los trabajadores de los aeropuertos, por medio de SU estructura sindical de base - fuertemente enfrentada con las direcciones de las grandes centrales- paralizaron en varias ocasiones el tráfico aéreo. A veces estas huelgas se desarrollaron simultáneamente con las de los ferroviarios. El resultado fue que, en algunas ocasiones, el conjunto de los transportes quedó paralizado.
¿Hemos vuelto a los tiempos de las grandes luchas obreras? ¿Asistimos a un renacer del movimiento de masas capaz de hacer retroceder la ofensiva de la Confindustria (organización de la patronal) apoya-
Franco Turigliato da por el gobierno de coalición?. Este gobierno, sean cuales sean los conflictos entre la Democracia Cristiana y el Partido
Yes unánime en un punto: el conquistas sociales de las
Además, las direcciones sindicales no tienen intención de desarrollar efectivamente la movilización. De hecho, la huelga del 27 de noviembre, desde su punto de vista, debía servir para recuperar la credibilidad frente al desarrollo de formas de organización de los trabajadores como las que representan los COBAS. No es casualidad que, después de esta jornada, las direcciones de las centrales no hayan planificado ninguna iniciativa para prolongar la movilización e imponer las desgravaciones fiscales exigidas al gobierno.
Al contrario, este gobierno, como una especie de regalo de Navidad, ha impuesto una serie de aumentos de impuestos indirectos que afectará ante todo a los asalariados, mientras que las desgravaciones fiscales concedidas son ridículas.
El actual movimiento de los COBAS se originó por la forma en que las direcciones sindicales acometieron la renovación de los convenios colectivos para las diversas categorías de trabajadores de la industria y del sector público en la segunda mitad del año 1986.
La situación económica italiana era muy favorable. Se puede hablar incluso de un verdadero boom y de una recuperación seria de los beneficios. En este contexto, sin embargo, los sindicatos abordaron la renovación de los convenios colectivos a escala nacional — un movimiento que siempre ha marcado las movilizaciones de los trabajadores italianos— con un criterio minimalista en lo reivindicativo. Tal actitud se inscribía en la continuidad de una política que había subordinado las reivindicaciones de los asalariados a las exigencias de "la
economía nacional" y de la competencia de empresas italianas en el mercado mundial. Por otra parte, en nombre de estos imperativos fueron aceptadas importantes disminuciones en el empleo. Ahora bien, en un contexto de relanzamiento de la economía, esta orientación perdía su credibilidad. Además, las direcciones de las tres centrales, en este año de 1986 habían privilegiado las reivindicaciones de las categorías salariales más elevadas, con la esperanza de recuperarlas para el sindicato. Esta táctica demostraba también la subordinación del movimiento sindical a la ideología patronal, es decir a la idea de "recompensar a los que más se lo han merecido".
El resultado fue que los convenios firmados a finales de 1986 y principios de 1987 comportabn resultados inferiores todos los de los veinte años anteriores: los incrementos salariales no permitían defender el poder adquisitivo, los derechos laborales (?) quedaban erosionados (por ejemplo, en la industria los patronos tenian plena libertad para imponer la flexibilidad de empleo) y aumentaba la precariedad en el empleo. En el sector público se introdujeron criterios de "productividad económica", que ponían en cuestión la naturaleza misma de servicio público del sistema sanitario o de asistencia social. La dinámica COBAS
Con el fin de conseguir la aprobación de los acuerdos firmados entre los sindicatos, la Confindustria y el gobierno, las direcciones de las centrales utilizaron el método del referéndum, considerado más fiable y mas controlable que las tradicionales asambleas obreras en el lugar de trabajo que aprobaban o rechazaban los acuerdos firmados. Para gran sorpresa de los dirigentes sindicales, el referéndum estuvo lejos de ser un plebiscito. El "no" rozó el 35% o el 40%. En las grandes empresas industriales nacionalizadas, por ejemplo la química, el "no" fue incluso mayoritario. Pero en la industria, los trabajadores no consiguieron transformar su oposición a los acuerdos en una iniciativa de movilización y de lucha. Ocurrió de forma muy diferente en el sector público, donde es verdad que existe una escasa tradición de lucha, pero donde el peso de los aparatos sindicales burocráticos es menor.
En el transcurso de 1987, tres categorías del sector público —los enseñantes, los ferroviarios y los trabajadores de los aeropuertos- encontraron la fuerza y los instrumentos organizativos para pasar del rechazo de los acuerdos sobre los convenios a una acción de lucha y a la definición de una plataforma reivindicativa, apoyándose en huelgas que bloquearon completamente la actividad de sus sectores respectivos.
La diferencia entre la industria y el sector público se explica fácilmente. Los trabajadores de la industria tienen una gran tradición de lucha. No obstante, han sufrido derrotas muy duras en los años ochenta. Cientos de miles de trabajadores han sido despedidos con motivo de las reestructuraciones industriales. Como consecuencia de ello, una parte sustancial de la vanguardia obrera fue expulsada de las empresas. Hoy, la inseguridad en el empleo y el riesgo de despido pesan mucho. Al mismo tiempo, en la industria, el aparato de los sindicatos y el del Partido Comunista son muy fuertes. De un tiempo a esta parte el PCI ha abrazado prácticamente las tesis patronales, al admitir que las reivindicaciones de los asalariados deben dependen de las necesidades de la empresa. Las consecuencias de esta política sobre el nivel de vida de los trabajadores han sido muy grandes. Desbordar a estos aparatos sindi-
cales y superar la confusión ideológica que han difundido sistemáticamente entre los militantes no es cosa fácil. El peso de la burocracia sindical
En el sector público, si bien la tradición de lucha es más limitada, ha habido en cambio un crecimiento del número de asalariados. La amenaza de los despidos no influye tanto. El vigor de los aparatos burocráticos es nimio. Por ello pasar del descontento, desacuerdo, a una acción de lucha es, desde este punto de vista, más
En un contexto de fuerte relanzamiento de la economía y de los beneficios, ostentación de riqueza por parte de la burguesía mientras se reducen las rentas de gran parte de los asalariados, era previsible que surgieran tensiones en torno a reivindicaciones salariales.
Entre los enseñantes, cuenta 900.000 trabajadores importante después de los metalúrgicos), nacieron en algunas ciudades comités de base a finales de 1986. Su generalización se produjo en la primavera de 1987. En ciudades como Roma y Nápoles, se desarroIlaron fuertemente y adquirieron una amplia representatividad. Frente a las plataformas reivindicativas de los sindicatos (tanto las de los tres centrales como la del sindicato independiente corporativo), elaboraron reivindicaciones alternativas. Las plataformas
BIL-CISLUIL
sindicales y las propuestas del gobierno conducían a penalizar los salarios, a introducir una nueva jerarquía en el seno de los enseñantes, a prolongar los horarios sin tener en cuenta el tiempo necesario para la preparación de las clases, a favorecer de hecho a las escuelas privadas.
Las plataformas alternativas establecían aumentos salariales casi del 30% para todos los enseñantes, la negativa a la jerarquización, la defensa de la enseñanza pública, la conversión de los interinos en titulares, la reducción a veinte del número de alumnos por clase.
Cuando las cuatro organizaciones sindicales firmaron el acuerdo con la ministra de Instrucción Pública, la reaccionaria Falcucci, los COBAS estimularon un movimiento de repulsa. Reorganizaron la lucha a escala nacional, contrariando a las direcciones sindicales que llegaron a pedir a la ministra que tomara medidas de represalia contra los enseñantes en lucha.
En mayo de 1987, los COBAS organizaron una manifestación nacional, que reunió a 50.000 enseñantes. movilización continuó incluso cuando la ministra y los dirigentes sindicales acordaron algunas mejoras parciales, por ejemplo la perspectiva de no haber clases de más de veinticinco alumnos.
Con el fin del curso escolar, el movimiento entró en una fase de reflexión.
obstante, la estructura de los COBAS dió muestras de vitalidad. Y ya desde los primeros meses del otoño de 1987, cuando se abrió la discusión sobre el nuevo conve-
hegemonía, pero la dirección es muy proclive a un acuerdo estrecho con la componente socialista. En el interior de la CGIL existe una tendencia de izquierda combativa muy activa (Democrazia Consigliare), animada por la LCR (secciór
CISL: segunda central sindical, de origen cristiano. Tras un cierto periodo - en el curso de los años setenta, durante los cuales los obreros de la industria experimentaron una cierta radicalización - esta central fue "renormalizada". La Democracia
UIL: tercera central sindical, la más débil numéricamente. Está dirigida por el nio (por que el que acababa de aplicarse había quedado ya caduco, al haberse firmado con mucho retraso) y sobre el problema de la regulación del derecho de huelga, resurgieron las iniciativas. Los ferroviarios ya no ruedan
Entre los ferroviarios se manifestó una dinámica similar. Los ferrocarriles italianos, hasta hace poco, se hallaban bajo control directo del Estado. Hoy son una empresa pública, es decir, administrada según criterios capitalistas. De ahí la puesta en práctica de una amplia reestructuración que debe conducir a considerables reducciones de la mano de obra.
En este sector, el proceso de movilización es más complejo. Fueron ante todo los maquinistas quienes se organizaron en comités de base. A continuación el personal móvil constituyó igualmente su COBAS. Pero no llegó a hacerse una movilización unitaria de todo el sector. No obstante, los resultados de este conflicto sorprendieron tanto al gobierno como a las burocracias sindicales. En más de una ocasión, los COBAS de los maquinistas llegaron a bloquear entre un 80% y un 90% del tráfico ferroviario.
La escena se repitió entre el personal de los aeropuertos, pero con una diferencia: aquí no surgen nuevas estructuras de representación y de lucha. Los asalariados de este sector afirman explícitamente que quieren crear, sentido estricto, COBAS. Utilizan las instancias de base de las centrales sindicales, que actúan independientemente de las direcciones centrales, como por ejemplo en el aeropuerto de Fiumicino en Roma: Tomaron una serie de iniciativas que tuvieron éxito y se enfrentan a la actitud dura y provocadora del gobierno y la dirección de los aeropuertos que buscaban infligir una lección a estos trabajadores. Así, tras la suspensión de las huelgas durante las fiestas de fin de año, la lucha comenzó de nuevo. Los asalariados de los transportes aéreos parecen más decididos que nunca a conseguir sus reivindicaciones referentes a salarios y honorarios de trabajo. ¿ Qué son los COBAS?
Los COBAS, surgidos durante el año pasado, no constituyen nuevas formas de consejos de fábrica (que aparecieron en Italia durante el "otoño caliente" de 1969 y están constituidos por delegados elegidos en cada taller). Tampoco son su continuación. Tras la ola de luchas por la defensa de la escala móvil de los salarios de 1984 -con ocasión de la cual los consejos de fábrica autoconvocaron reuniones nacionales, independientemente de las direcciones sindicales- los consejos de fábrica manifestaron poca iniciativa. Después hemos entrado en un período de descenso
CONSIGL
FABBRIC
Los sindicatos italianos
CGIL: es la principal central sindical. Los comunistas ejercen en ella una italiana de la IV Internacional) y DP (Democrazia Proletaria).
Cristiana ejerce en ella una fuerte influencia.
Partido Socialista Italiano.
actividad, profundizado derrota con que concluyó la movilización
Los COBAS actuales se parecen más a los comités unitarios de base (CUB) que aparecieron en 1968 y prepararon el relanzamiento de las luchas obreras de 1969.
Los COBAS son estructuras híbridas. En un primer momengo, emergieron como agrupaciones de vanguardia con capacidad para estimular una toma de conciencia y una respuesta frente a las maniobras burocráticas. Poco a poco se ampliaron, y su política credibilidad organizativa
Entre enseñantes, aumentó.
los esta dinámica se constituyó a través de asambleas plenarias y regulares en los centros, del envío de delegados a las asambleas de convirtieron de hecho, en ciudad que se comités de huelga ciudadanos, bajo el conpor la | trol regular de la base. Más tarde, los COBAS se coordinaron a escala nacional gracias a un sistema de delegaciones que se apoyaba en las asambleas de ciudad.
Los COBAS son pues instrumentos de lucha análogos a comités de lucha y al mismo tiempo cumplen una función sindical en oposición a la orientación de las direccio nes de las centrales. En el interior de los COBAS se hizo alguna vez la propuesta de transformarlos en el quinto sindicato (junto a las tres centrales nacionales y del sindicato independiente corporativista). Pero esta propuesta ha sido rechazada por la inmensa mayoría de los trabajadores. Los COBAS se han mantenido durante un largo período como estructuras de lucha y de movilización. En este contexto, han adquirido un peso político significativo y han llegado a conquistar la hegemonía en
algunas categorías de trabajadores. Sin embargo, no han mostrado hasta ahora capacidad para organizar de forma permanente al conjunto de un sector. Contra el derecho de huelga
La burguesía y el gobierno quedaron sorprendidos de la fuerza del movimiento y de italianos se empeñaron en explicar por que los COBAS no podrían extenderse al secto
UIL, el socialista conocido por sus posiciones en el sector
Ley por iniciativa popular si su reyecto de
CGIL y la CISL, éstas habían adoptado un sistema de autorregulación preventiva del derecho de huelga: preaviso de quince días antes de declarar la huelga, renuncia a la utilización de la huelga durante cierto número de días al año, etc. Estas normas van unidas al convenio pero no forman parte del mismo; el convenio, por su parte, transgredan. Ahora bien, la CGIL proponía integrar estas normas en los convenios, l nanera encubierta, esto era tanto com
En noviembre, el gobierno intentó acelerar los ritmos. Propuso un decreto de regulación del derecho de huelga en el sector público. Sin embargo, las contradicciones en su seno y la correlación de no le permitían llevar término esta operación; pese a lo cual a finales de 1987 se desarrolló en el seno de las direcciones sindicales y en el gobierno una discusión sobre el tema de una ley para limitar el derecho de huelga y las sanciones a aplicar a aquellos que la transgrediesen.
La Confindustria presentó un texto de regulación del derecho de huelga en la industria que pone fuera de la ley los piquetes de huelga y el bloqueo de la entrada y la salida de las mercancías por los obreros. Ahora bien, los obreros italianos han recurrido ampliamente y con éxito a estas dos formas de lucha en los últimos veinte años. Si llegara a aprobarse una regulación del derecho de huelga en los servicios públicos, podría aplicarse esta propuesta que afecta ahora al sector industrial. En este marco hay que situar también la huelga del 27 de noviembre de
La actitud de las direcciones sindicales frente a la regulación del derecho de huelga viene determinada en buena parte por su pérdida de credibilidad entre los trabajadores, a causa de su política pro-patronal y progubernamental. Los dirigentes sindicales establecen un vínculo entre esta regulación y el problema de la representatividad, entre otros el derecho de negociar y de firmar los convenios. perdido la confianza de los trabajadores, esperan obtener la del Estado adquiriendo la exclusividad de la representación sindical y, por este hecho, el derecho a declarar las "ventaja", están dispuestos a permitir ataques a un derecho fundamental como es el de huelga. Está claro que desean reducir la influencia de un movimiento como el de los COBAS y las posibilidades de expresión de mismo. El 15 de noviembre se celebró en Roma una gran asamblea intersectorial de los COBAS. Más de 700 delegados analisituación y discutieron
CAMPAÑA DE SUSCRIPCIONES 1988
INPRECOR, LA REVOLUCION particular sobre los diversos proyectos de limitación del derecho de huelga. De esta asamblea surgió la propuesta de convocar para el 12 de diciembre una manifestación nacional de protesta contra todos los intentos de limitación del derecho de huelga. Sin embargo, con el fin de respetar la voluntad de las estructuras de base de cada sector, la decisión final debían tomarla los mismos COBAS en cada ciudad. asamblea del 15 de noviembre prematuro poner en pie una estructura de representación sectorial de los COBAS: fue definida más bien como un encuentro y una coordinación. Una coordinación de los COBAS
En cuanto se anunció el proyecto de manifestación del 12 de diciembre, desató una violenta campaña de prensa. La policía prohibió la manifestación en forma de cortejo, como se había previsto inicialmente. Aparecieron divisiones en el seno de los COBAS de enseñanza, donde existe un sector que desarrolla una orientación muy corporativista. Entre los ferroviarios prevaleció la decisión de adherirse a la manifestación de forma individual y no como COBAS.
El clima creado por la prensa, la
DE LA TEMPORADA
prohibición declarada de la policía y las divisiones en el seno de los COBAS debilitaron la manifestación del 12 de diciembre, que sólo reunió a 5.000 personas en una plaza de Roma. La respuesta no estaba a la altura de la gravedad de los ataques al derecho de huelga.
No obstante, impidió que el 13 de diciembre los maquiAdemás, la nistas bloqueasen una vez más el tráfico juzgó ferroviario aeropuertos hicieran lo mismo unos dias más tarde. La combatividad de estas categorías profesionales y el papel COBAS se ven confirmados por las decisiones tomadas a primeros de este año de 1988. Se prevén nuevas huelgas de maquinistas, personal móvil ferroviario y trabajadores de aeropuertos. El 24 de enero, una asamblea general de los COBAS de enseñanza debe discutir la plataforma para el se nuevo convenio colectivo. se confirman las previsiones de reanudación de las luchas sociales y si los trabajadores lograrán recuperar infligidas durante los años 80. Un mantenimiento de la movilización en algunas categorías profesionales que rompa con. el ambiente de inmovilismo sindical puede
IMPRECOR
Las este fracaso relativo no que los trabajadores de los oposiciones
En los próximos meses se podrá saber si corriente la iniciativa base, después de las derrotas que les han sido enseñanza.
toda seguridad, gobierno. ( servir como referencia a otros sectores de trabajadores y así favorecer una reanuda-
-=
4,8
RECOR
IMPRECOR,
29
IMPRECOR ción de las luchas en la industria. Las dificultades para ello son enormes, pero existen indicios de un proceso de fermentación Las tensiones sobre cuestiones salariales son fuertes, y es posible que ello se traduzca en conflictos.
acciones emprendidas por los COBAS son esenciales para romper la paz social y romper el corsé de plomo de la burocracia. Pero la batalla en el seno de los sindicatos para organizar y reforzar las corrientes combativas y así disponer de un instrumento útil para intervenir políticamente en las futuras batallas sociales no es menos importante.
El próximo proceso congresual de la CGIL permitirá verificar la amplitud de las antiburocráticas. Los militantes de la LCR desarrollan una intensa actividad social y política al mismo tiempo en el movimiento de los COBAS y en el interior del sindicato, en particular en la denominada "Democrazia Consigliare" (Democracia consejista) para lograr organizar a amplios sectores de sobre todo en el sector la
En la primavera de 1988 veremos, con respuestas defensivas frente a la política de contrarreforma del
10 de enero de 1988
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