Crisis económica, introducción de nuevas tecnologías, mutaciones industriales. Diferentes factores que generan considerables efectos sociales y profundas modificaciones en la estructuración de la clase obrera y del movimiento obrero forjado durante decenios en la Europa capita
Este proceso presenta rasgos comunes en todos los países y, por su-
El presente artículo contribuye a una reflexión que debe proseguir, analiza esta conmoción tal y como se presenta en Francia; la laminación de los sectores tradicionales de la industria, la implantación de nuevas estrategias patronales en la empresa у sus consecuencial sobre la orga-
NOTAS: (1). Las estadísticas que se citan son del INSEE (Instituto nacional de estadísticas y estudios económicos). No se pueden tomar al pie de la letra, pero indican tendencias. la categoría obrera del INSEE está evidentemente sujeta a debate; refleja bien el peso de los sectores tradicionales de la clase obrera, metalurgia, minas, astilleros, etc. (2). Las nomenclaturas del INSEE fueron modificadas en 1982. En esta fecha los empleados incluyen al personal de servicios. Las cifras citadas sobre la categoría obrera se refieren a los activos que tienen un empleo. (3). Los polos de reconversión instaurados por el gobierno Mauroy son zonas en las que los industriales que quieren instalarse gozan de importantes exenciones fiscales.
Movimiento obrero
CRISIS, OBREROS
Y ROBOTS lista (ver INPRECOR n°49, junio de 1986)
puesto, especificidades nacionales ligadas a cada uno de ellos.
nización sindical y política de la clase obrera.
Antes de analizar los efectos de las nuevas tecnologías, de los nuevos métodos de trabajo, las consecuencias del desarrollo de la robótica en el seno de las empresas, es necesario recapitular la evolución de la clase obrera desde los años 60.
Evolución estadística de la categoría obrera
Nos vamos a basar en las estadísticas oficiales del Instituto nacional de estadística y estudios económicos
(INSEE), aunque no se correspondan con nuestras definiciones de las clases sociales.
El cuadro 1 muestra un ligero crecimiento de la categoría obrera en el seno de la población activa de 1968 a
Porcentaje de obreros en la población activa
Hombres
Mujeres
Total
Porcentaje de empleados en la población activa
Hombres
Mujeres
Total
Michel Morel 1975 y una inversión de la tendencia hasta 1981. El crecimiento se mantiene de 1968 a 1981 por lo que respecta a la categoría "empleados" (1).
De 1982 a 1985 la categoría obrera decrece regularmente. Pasa del 31,84% al 29,8%. La categoría "empleados" permanece estable, con una leve progresión. Pasa del 25,77 al 26,01% (2). Estas cifras indican una evolución que es al mismo tiempo producto de la crisis, de la nueva división internacional del trabajo, donde asistimos a un desplazamiento de ciertas ramas industriales hacia países en vías de desarrollo, y de la llamada politica de modernización industrial de los gobiernos socialistas de Pierre Mauroy y Laurent Fabius.
En cifras absolutas, los efectivos de la población obrera (activos que tienen CUADRO 1
1968 1975 1981 44,9 45,4 44,7 21,9 22,4 19,1 36,6 36,5 34,8 9,8 25,1 29,4 15,0 17,5
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9,2
un empleo) pasan de 6.914.160 en 1962 a 7.785.780 en 1975, volviendo
7.065.320 en 1982. En el terciario, donde se concentra la mayoría de los empleados, la modernización está en marcha. El desarrollo de la ofimática y la racionalización del sector servicios van a generar severas reducciones de empleo. Asistimos al inicio de esta política en la banca (modificación de los papeles y del lugar del sector bancario en los nuevos mercados moneta-
CUADRO 2
Sectores que perdieron más de la cuarta parte de sus éfectivos entre 1976 y 1983
Extracción de hierro
Extracción de no-ferrosos
Siderurgia
Maquina-herramienta
Fibras artificiales
Textil
Navegación interior
Construcción naval
Industria del cuero rios y financieros, implantación de nuevas tecnologías). Se han planifica.
do supresiones de decenas de millares de puestos de trabajo en servicios, correos y telecomunicaciones y en la
Seguridad Social.
La evolución del empleo por ramas industriales ilustra la disminución de la categoría obrera global. En el cuadro 2 puede verse que los sectores industriales tradicionales han sido los más afectados.
Pérdidas de empleo
Valores absolut.
%
5.913
61,7
1.609
37,0
60.670
36,4
21.462
27,5
12.472
61,4
103.645
28,3
1.127
35,1
15.657
25,8
11.393
25,0
Por ejemplo, respecto a la rama del automóvil, industria de importancia decisiva en Francia, merece la pena citar un extracto de un estudio realiza-
1984: «LOs efectivos empleados en el automóvil hasta 1974, fenómeno ligado a la expansión productiva. En la rama del automóvil, los efectivos progresaron desde 347.000 personas en 1968 hasta 489.000 en 1974. Tras cierta regresión en 1975, se llegó al máximo en 1978 (509.000 empleos), antes de abordar un periodo de rápida regresión, para bajar a menos de 430.000 personas en 1983, por debajo del nivel alcanzado en 1971 (...) Por otra parte, asistimos a una lenta mejora de la cualificación media del personal que trabaja en esta industria; las reducciones de durante estos últimos años han afectado fundamentalmente al personal poco cualificado, mientras el flujo de contratación de personal cualificado (técnicos formados en robótica, diseño asistido por ordenador...) sub-
Estos comentarios resaltan los lazos existentes entre las consecuencias de la crisis y las de la modernización tecnológica del proceso productivo. El automóvil es un ejemplo de la acumulación de estos dos factores.
Las reestructuraciones operan también de forma geográfica. Las regiones sufren la crisis de modo diferenciado. A grosso modo, la evolución del empleo parte a Francia en dos, siguiendo el eje que separa a las regiones del Oeste y Sur, donde el empleo masculino y femenino aumentó de 1974 a 1980, de las del Norte y Este (excepto Alsacia), en las que el empleo masculino disminuyó y el femenino creció más débilmente que en
Evidentemente, esta partición no es hundimiento del empleo en todas las regiones de Francia y los polos de reconversión se esparcen por todos los
Veamos la tendencia de la evolución de los efectivos asalariados, incluyendo a todas las categorías, de 1968 a 1980, según el tamaño de las
La proporción de asalariados que
Men empresas pequeñas medianas crece incontestablemente desde 1972-73. Las empresas de 1 a 9 asalariados agrupaban en 1968 al 28,9% de los efectivos, un 26,3% en 1973 y el 30,29 en 1980. Los establecimientos medianos (de 20 a 199 asalariados) suponían el 37,4% de los efectivos asalariados en 1968, un 37,9% en 1973 y el 38,5% en 1980. Así pues, la categoría "menos de 200 asalariados" agrupaba al 64,2% de los efectivos en 1973, frente al 66,3% en 1980.
Por su parte, las empresas de 200 a 500 asalariados agrupaban al 12,6% de los efectivos en 1968, un 14,2% en 1973 y el 13% en 1980.
Esta tendencia no ha sido posteriormente desmentida. Según un estudio de Industrias Metalurgicas y Mineras (UIMM), rama influyente del Conseio Nacional de la Patronal Francesa (CNPF), los establecimien tos de más de 500 asalariados no emplean más que a un 16% de los efectivos asalariados en 1985, mientras que las de menos de 50 asalariados ocupan aproximadamente a la mitad de ellos.
Por supuesto, ciertos grupos racionalizan sus instalaciones. Cierran unidades de producción pequeñas o medianas y juntan su producción en un único sitio. La Peugeot es un buen ejemplo. El grupo cierra la planta de La Rochelle y amplía la de Sochaux. No por efectivos de Peugeot-Sochaux. pasado de 37.000 en 1974 a 27.000 en 1985 y siguen disminuyendo. Es cierto que seguirán siendo más de 10.000 y que Sochaux sigue siendo innegablemente una gran concentración obrera. No obstante, hay que admitir que se ha reducido y que el conjunto del grupo, Peugeot-Simca-Citroën, sigue la misma tendencia. Estas reestructuraciones afectan fuertemente a las empresas y regiones directamente implicadas.
La evolución que acabamos de describir requiere algunas observaciones.
La inflexión en la composición y estructuración de la clase obrera se da esencialmente a mediados de los años 70. En ese momento se invierte la tendencia al crecimiento de la categoría obrera entre los asalariados. Es aproximadamente en el mismo período cuando se afirma el aumento del número de asalariados que trabajan en la pequeña empresa, mientras disminuye el efectivo de los que trabajan en grandes establecimientos. Un movimiento obrero debilitado
Estas evoluciones no se pueden atribuir mecánicamente a la crisis. Se deducen también de las nuevas formas de la división internacional del trabajo y de la implantación de las recientes estrategias patronales. Estas emodelan el tejido industrial y social El objetivo es multiplicar las unidade: pequeñas de producción, asegurar una conexión por medio de subcontratas entre las múltiples pequeñas y media nas empresas (PYMEs) con la fábrica. madre, rompiendo inclusc a esta última en varias unidades de tamaño reducido.
Esta es una de las causas de la crisis del movimiento obrero organizado, porque esta reestructuración afecta al propio tejido militante. En él, es sensible la pérdida de influencia y de presión organizadas de partidos y sindicatos obreros.
La disminución de empleos industriales es global. Los sectores tradicionales son los más afectados: siderurgia, minería, astilleros, textil, metalurgia, industrias mecanicas. Las regiones donde estas industrias estaban instaladas desde hace tiempo son, efectivamente, las primeras y las más duramente afectadas, lo que va acompañado de importantes cuestiones políticas. Una region puede ser doblegada y perder durante un instante, quizás para siempre, su papel de faro en las luchas de la clase obrera. Es el caso de la siderurgia de Lorraine.
Es claro que estamos en presencia de un debilitamiento de la clase obrera industrial tradicional, tal y como ha estado organizada durante decenios y forjado en la experiencia de luchas.
Ha sido directamente golpeada en su corazón histórico. Se puede percibir fácilmente las consecuencias inmediatas que se desprenden de estas modificaciones en el terreno de la transmisión de su memoria de las luchas y de su organización.
El conjunto del movimiento obrero atraviesa una profunda crisis que no puede ser reducida ni a una simple cuestión de orientación política, ni. a un puro producto de la profunda de la estructuración de la clase obrera. A fin de no equivocarse sobre los medios de resolver la crisis del movimiento obrero es importante medir éxactamente sus modificaciones. La crisis de una federación sindical del únicamente a la orientación y a la práctica de ésta, aunque evidentemente unas orientaciones refuercen los devastadores efectos de las reestructuraciones en una rama
El crecimiento del empleo en el terciario se mantiene globalmente hasta hoy. Perpetúa la modificación del equilibrio precedente entre obreros del sector secundario, productivo, y
"obreros del servicios. Pero, sin embargo, últimos no tardarán en sufrir, como los
, los efectos de la implantación de nuevas tecnologías, que en los meses y años supresiones de empleo en ambos secClase obrera: ¿si o no?
El hecho de subrayar y dar relevancia a la disminución de la cate-
513448 ASEA 7410904 ASEA goría obrera lleva frecuentemente a impacientes desaparecer por completo a la clase obrera. Mostrar las tructuraciones categoría obrera y la laminación o casi desaparición de ramas tradicionales (siderurgia, astilleros) puede esta impresión. A nuestro parecer, es una conclusión superficial.
En primer lugar, la categoría obrera, en el sentido que la entiende el INSEE, si bien es cierto que se reduce, todavía sigue suponiendo aproximadamente un tercio de la población activa global. Así mismo sigue siendo la parte más importante delante de los empleados (alrededor del 20%) y cuadros medios (alrededor
Sacar la conclusión de juego de manos de los ideólogos de épocas de crisis.
categorías cuadros medios, empleados, servicios, suponen, sumadas, el 75% de la población activa. La patronal de la industria y del comercio, las profesiones liberales y los cuadros superiores no agrupan, en total, más que alrededor de un 15% de la población activa.
Finalmente, hay que insistir en la ampliación de las categorías de asalariados productivos y, además, los directamente responsables de la' producción a través de la robótica que se difunde. Efectivamente, todo el equipo (programas, logiciales...) que el material informatizado necesita para trabajar sólo puede ser puesto a punto por el hombre y realizado por aquellos a quienes de forma muy esquemática llamaremos "informáticos". Es una parte del trabajo vivo indispensable en el seno de un proceso en el que los robots y otros autómatas toman parte de forma creciente. Esta constatación se verifica "a fortiori" en las industrias de proceso, tales como las químicas, refinerías, centrales nucleares, en las que lo esencial del trabajo n necesario está ya realizado en gran medida en el momento de poner en marcha las instalaciones.
En el caso de los cuadros medios, las tareas de control y vigilancia directa de la producción automatizada tienden a reemplazar a las de disciplina y mando. Esta evolución se ve reforzada por los nuevos métodos de trabajo, que han sucedido al taylorismo y tratan de poner en manos de los propios obreros todo o parte del control de su trabajo. (círculos de calidad, grupos de expresión). Volveremos sobre este aspecto más adelante. La, categoría obrera productiva se amplía conforme las tareas de produccion se complican y necesitan una cualificación más alta. Queda claro pues que no estamos ante lá desaparición o disolución de la clase obrera, sino ante una profunda modificación de su composición. Robotica y empleo
A los efectos directos de la crisis sobre el empleo se añaden los primeros efectos de la modernización del proceso productivo. La estructura del empleo en la rama del automóvil es un buen ejemplo. De 1970 a 1980, la proporción de obreros especializados (especialistas, no cualificados) respecto al total de obreros de la rama pasa del 69 al 58%, mientras en el conjunto de la industria disminuye un 51% en el mismo período.
(4). Ver La robótica, Benjamin Coriat, Edi.
torial Revolución.
5). Ver L'informatisation et l'emploi, Olivie astré, éd. La découverte-Masper
Heller, cono en to que lo lu
Jean-Luc
CUADRO 3
NUMERO DE ROBOTS POR CADA 10.000 ASALARIADOS EN LA INDUSTRIA
1974
1978
1980
1981
1,3
18,7
13,2
29,9
Suecia
1,9
4,2
8,3
13,0
Japón
0,9
2,3
4,6
R.F.A.
EEUU
4,0
0,2
1,1
1,9
Francia
0,2
0,6
Gran Bretaña
1,2
(Fuente: L'Observateur de l'OCDE, n° 123, julio de 1983)
asistido por ordenador (DAO) frente a
Pero las pérdidas de empleo no dependen del número de robots preun centenar en 1980 y 460.000 terminalas empresas. El paro les de ordenador, cuatro veces más masivo que sufrimos en los países inque en 1980.
dustrializados no es un paro tecnoló-
Excepto los obreros cualificados gico, fatal, inevitable, debido a un especialistas, en la electricidad, la pretendido progreso. Las pérdidas de electrónica y los servicios, todas las empleo eran ya masivas en 1974, 1978, demás capas obreras se ven afecta-
1980, cuando los robots eran poco nudas, y seguiran siendolo, por el demerosos todavía. (Ver cuadro 3)
sarrollo de la informática у sutriran su-
Sin embargo, la progresión anual del presiones de puestos de trabajo. Por el número de robots instalados en cada contrario, las categorías en alza serán país es importante. Entre 1981 y 1982 instalaciones, técnicos de pruebas y controles, ana-
Alemania, 62% en Gran Bretaña y 20% en Francia(4).
Así pues, las conse-
En consecuencia, los efectos de la cuencias en términos de supresión de informatización se van a acumular con van a acrecentarse con un los de la crisis en el estrechamiento de efecto en cascada a partir de los 80.
la categoría obrera en sentido tradiciootra parte, los robots no nal. Conviene insistir sobre el hecho más que los automatismos más sofisde que las nuevas tecnologías se desarrollan en el marco de la crisis.
informatización comporta medios diversos y variados. Su aplicacion a los
Crisis, paro, sectores de trabajo, así sociedad dual consecuencias sobre el empleo, es multiforme
Dos industriales en las en d
Desde hace varios años existe un volúmen de parados más o menos japonesas ha permitido doblar la pro estable. Ninguno de los portavoces ducción sin aumentar la mano de obra.
oficiales del ámbito político o de los
La microelectrónica, desarrollada en círculos económicos se arriesga a pro.
nosticarle una disminución rápida.
Federal, sería responsable de un índi-
Evidentemente, esto tiene consecuence de paro del 12% en 1990, frente al cias inmediatas en términos de acele-
4% si este desarrollo no se hubiera ración de la degradación de las condiproducido. La informática en genera ciones de empleo, de supresión de las habría suprimido 670.000 puestos de garantías y de los derechos arrancatrabajo en Inglaterra entre 1954 \ dos tras decenios de luchas obreras
(las 40 horas, las leyes laborales, todo mes quenos inicio de ente promo.
lo constituído por los logros de 1936).
Estamos ante el desmantelamiento de las protecciones reglamentarias y jurídicas en el trabajo y ante la extensión del trabajo precario, los contratos de
10.000 en 1985 y 5.800 en 1980). E duración definida, el trabajo a tiempo
1985 había 1.000 robots y se prevé parcial, el desarrollo de la provisionalidad, todo ello correlativamente a la
3.000 para 1990. En la misma época debería haber 2.000 puestos de diseño citada estabilización del paro a alto
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0,4 0,8 2,1 3,1 0,1 0,1
nivel. Crece la aceptación del trabajo a tiempo parcial en todas las categorías de demandantes de empleo. Un 46% de los hombres y un 60% de las mujeres actualmente en el paro están dispuestos a resignarse a esta op-
Ciertos estrategas de la burguesia buscan el momento oportuno de justificar la instalación de una sociedad dual, es decir, una sociedad en la que la clase obrera estaría dividida en dos partes, una de las cuales estaría condenada a vender su fuerza de trabajo sin beneficiarse de las garantías de que podría disponer la otra. Los trabajadores designados para las tareas "nobles" de la producción industrial, en las empresas y grupos más importantes y mas avanzados tecnologicamente, no conocerían la angustia permanente de perder su empleo o se beneficiarían de garantías protectoras en caso de despido, conversiónreconversión, reclasificación, derecho a indemnizaciones. Los trabajadores que no tuvieran los medios de acceder a este "status" serían mantenidos en empleos con normas particularmente
By precarias, protección social reducida al mínimo.
Evidentemente, en el ánimo de quienes presentan esta sociedad con dos marchas como un medio de afrontar la crisis, siempre sería posible pasar de una categoría a la otra. El paro depósito de trabajadores sin "status" y una posible transición de un estado que los defensores de una sociedad de varias marchas proponen como solución a la crisis, se llame dual o de otra forma, poco importa la expresión y las diversas variantes, es una fragmentación social prolongada, estabilizada.
En este sentido los "status" de trabajo en el Japón son un modelo de sociedad dual. Es sabido que la organización del trabajo en dicho país sirve de referencia a la patronal francesa con ganas de modernizarse. Un tercio de la población obrera japonesa lo benefician globalmente de una garantía de empleo de por vida en el seno de alguno de los grandes grupos industriales que dominan la economía de ese país, aunque este también se cuestiona hoy en día. Los dos tercios restantes estan sometidos a los "status" más flexibles que pueda haber: desde la semana de 60 horas hasta el tiempo parcial de una hora por semana sin garantía de empleo.
Si se examinan los derechos de los asalariados en Francia, se trata de las conquistas de 1936 que suponen una tendencia a la igualación de las condiciones laborales, completadas por el producto de las luchas de los años 60 y 70: aumentos salariales iguales para todos, desarrollo de lineas de promo ción de especialistas a puestos supe-
Esta tendencia se invierte bajo la presión de la ofensiva dominante, desde hace varios años, "a fortiori" ya que son los sectores tradicionales de la clase laminados en las recientes mientras que sus conquistas sociales logradas durante decenios beneficiaban al conjunto de la clase.
La implantación de una sociedad con varias velocidades supone supresión de estas conquistas, de las leyes y normas que tendían a igualar los "status" de los trabajadores.
explotación ensayados en empresas y grupos que posee en los países del Ílamado "tercer mundo". La proliferación de zonas francas en los países industrializados es buen ejemplo de ello. Se trata de sitios donde las leyes que se aplican a patronos y trabajadores son diferentes de las aplicadas en el conjunto del país (recordemos que en Francia las zonas francas están abolidas desde Colbert, ¡en el siglo XVII!).
Finalmente, el desarrollo de las nuevas tecnologías ensancha la brecha entre dos categorías dores: los que saben utilizarlas y los que están excluídos de su aprendizaje, de su dominio, los trabajadores no especializados en primer lugar. Por una curiosa vuelta hacia atrás, división puede tender a borrar una de las consecuencias del taylorismo. En efecto, este último cuestionó las ventajas que tenían los obreros que dominaban todos los conocimientos necesarios para producir un objeto. La mecanización, abrían las puertas de las fábricas a los trabajadores no especializados.
El dominio de las nuevas tecnologías puede reinstaurar este corte entré los que tienen la cualificación necesaria y los que no la tienen, tendiendo a expulsar a estos últimos del proceso
El conjunto de estos factores coopera en la creación de nuevas divisiones en el seno de la clase obrera. Todos estos elementos difieren de los que caracterizaban las divisiones de la clase obrera en los años 50 y 60. La división de la clase obrera no es en sí un problema nuevo; nunca ha sido una y
Pero hoy presenciamos una división bajo formas nuevas. japonés tiene límites evidentes. La propia patronal nipona explica a sus adaptar, no copiar, sus métodos. En efecto, las relaciones de las clases obreras francesa y japonesa son practicamente inversas: hay un tercio de trabajadores estables y dos tercios de trabajadores precarios en el Japón, lo que constituye la imagen contraria de la de Francia. Así pues, la patronal francesa está lejos de haber ganado esta batalla de la sociedad dual. Nuevas tecnologías: cualificación y exclusión papel preciso juega el desarrollo de la robótica divisiones internas de la clase obrera?.
El robot, la máquina programable, son capaces de integrar toda o parte de la cualificación y de la destreza del obrero. De este modo pueden suprimir puestos de trabajo penosos y repetitivos efectuados por obreros, cualificados o no. También pueden transformar completamente las tareas y la función de un obrero profesional, desde la puesta a punto, ajuste y puesta en marcha de la máquina, hasta el control de la buena marcha del proceso de fabricación que asegura la informática.
Se puede hablar de cierta descualificación, ya que las capacidades antes detentadas y dominadas por humano son ahora realizadas por una máquina. Pero el hombre sigue siendo indispensable para la puesta en marcha, vigilancia y mantenimiento de la
Para ejecutar estas nuevas tareas, el obrero no especializado cuyo puesto de trabajo ha sido suprimido y el obrero profesional que ve el suyo profundamente transformado deberán pasar, ambos, por el aprendizaje de la informática. Se trata de una cualificación o recualificación indispensable. Aún cuando se pueden discutir los
(7). Note économique, n° 28, Comité central de empresa de los aviones Marcel Dassault. (8). François Dalle, director-gerente de l'Oréal, Presidente de honor de Nestlé y amigo Intimo de François Miterrand, fue encargado por éste de redactar un informe sobre la situación del automóvil en Francia (ver Liaisons sociales, 24 de octubre de 1984). Acaba de ser encargado por el gobierno Chirac de reflexionar sobre el trabajo en precario.
términos del aprendizaje, estamos en nueva respecto a los conocimientos
Este acceso a la formación informática y a las nuevas tecnologías puede permitir también al interesado ampliar su campo de trabajo, controlar en el empresa de uno a varios puestos de trabajo ligados entre si por los automatismos utilizados. Al mismo tiempo, puede abrir un vasto campo a la investigación de la formación individual. La ola actual de ordenadores domésticos es un buen ejemplo de ello.
consecuencias prácticas de la instalación de robots ejemplo. En una fábrica de automóviles, una línea de soldadura por robots suprime 70 puestos de soldador. Simultáneamente crea 4 de operador, 2 de mantenimiento y reparación y 1 de manutención. Así se evalúa el número de obreros expulsados de su empleo por la robótica.
El robot es todavía la herramienta informática máquina-herramienta lumérico es más común. Su instala ión supone modificaciones sustan ciales en la organización de un taller.
Lo esencial de la supresión de puestos métodos, mandos, oficios clásicos de taller (torneros, fresadores), ajustadozadores, pintores, fundidores...
A cambio, el funcionamiento y manmáquinas-herramientas de control numérico implican la creación de puestos de ingeniero de cálculo, operador, programador, controlador y vigilante operador, ajustador y conductor de máquinas de control numérico, que precisan todos ellos, conocimientos y prácticas informática(7).
Bajo ciertas condiciones, la instalación de equipos automáticos será sinónimo de promoción interna para una parte de los asalariados de la empresa afectada. En el caso extremo, los obreros profesionales seleccio-
Men la empresa para recibir formación de conductor u operador de control de una unidad automatizada, verán cómo su "status" se aproxima al de los técnicos de producción.
proceso de exclusión se agrava seriamente.
Para los jóvenes, de forma particular los de formación profesional breve, procedentes en su mayoria de las
Automatismo de proceso: regulan y controlan una producción ininterrumpida;
se aplican en numerosos sectores industriales, refinerías de petróleo, industria aplicaciones informáticas al trabajo administrativo; en sentido restringido concierne especialmente al tratamiento de textos, que se realiza sea con máquinas
Diseño asistido por ordenador (DAO): sistema compuesto por un ordenador, modelos reducidos y patrones, realizar rectificaciones en tiempo real y editar
Logicial/Progicial: serie lógica y ordenada de instrucciones destinadas a hacer funcionar un sistema informático; los progiciales son los "programas completos" (tratamiento de textos, conjunto de tablas de datos, gestión de
Máquina-herramienta de control numérico (MHCN): máquina-herramienta de vaciado (fresadora, torno, perforadora, roscadora) o de confección (taladradora,.
prensa, plegadora) en las que todos los ejes de movimiento están mecanizados y
Robot: todo tipo de manipulador o máquina programable, que puede llevar incorporados o no, medios electrónicos de tratamiento de la información,
Taylorismo/Fordismo: modo de organización "científica" del trabajo que se remonta a primeros de siglo y trataba de intensificar el trabajo. Puesto a punto por Frederick Taylor, transforma el proceso de fabricación en una serie de operaciones elementales tipificadas y codificadas que cualquiera puede efectuar tras una breve formación, sin cualificación previa, utilizando maquinarias también tipificadas. El proceso fue concluído por Henry Ford, especialmente a través de la introducción de la cadena de montaje y la delimitación de puestos de
UN PEQUEÑO DICCIONARIO
DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS
química y farmaceútica, siderurgia.
Ofimática (o burótica): en especializadas, sea a través de ordenador. una consola gráfica y una mesa trazadora, planos. ficheros...). los desplazamientos programados. destinado a la producción industriał. clases populares, las nuevas tecnologías no representan en modo alguno una salida. Los títulos y diplomas de formación profesional dan frecuentemente una cualificación obsoleta; por supuesto, la situación es peor para los que dejan la escuela sin título alguno. Las empresas contratan cada vez más a jóvenes con un nivel de enseñanza secundaria o superior, para puestos que sin embargo no precisan automáticamente tal cualificación. Esta tendencia a la sobrecualificacióndescualificación se refuerza por la situación de paro de una tercera parte de los menores de veinticinco años.
Finalmente, las nuevas tecnologías refuerzan la segregación social. Los hijos de las capas medias se familiarizarán con la micro-electrónica, ya que pueden tenerla en su hogar, lo que no es el caso de la mayoría de los hogares populares; esto supone un obstáculo más para los niños de estos medios. Estos datos indican lo que está en juego con la batalla de la formación profesional. Crisis del fordismo
Para describir las consecuencias de sentido amplio se refiere al conjunto de las que permite concebir planos, la modernización de las relaciones de trabajo y la robótica sobre la clase obrera actualmente, conviène analizar lo que se puede denominar crisis del
Esta crisis no data de la implantación y desarrollo de los automatismos y robots en la fábrica. Desde este punto de vista resulta muy esclarecedor el ejemplo japonés, entre otros, por el informe Dalle sobre el automóvil(8).
Bajo el título "Por una estrategia de adaptación automovilística francesa" consagra la tercera parte y lá conclusión de su informe a examinar el "desafío japonés". Según obedece en gran medida al "modelo organizativo original de la producción industrial, cuyo contrario del taylorismo", instaurado an el Japón en los años 70. Los indus triales europeos ignoraron esta trayectoria porque echaron mano en gran medida, entre otros en el automóvil, de imponían las peores condiciones de
Los métodos implantados por la patronal japonesa parten del cuestionamiento de la acumulación de
"stocks", "característica de la organización tayloriana". La solución adoptada es el fraccionamiento de los lotes de producción, lo que lleva a una gran fluidez de fabricación, a una especie de producción "según la demanda" del producto acabado, que a su vez impulsa la producción de lotes de piezas intermedias exigidas en cantidad necesaria y tiempo útil.
Esta producción en series pequeñas fraccionadas, inversamente a . la. producción fordiana a gran escala de forma "contínua", , implica una serie de consecuencias. El fraccionamiento de la producción permite hacer responsables de la calidad del producto acabado a los propios productores. Para ello, son agrupados en los ilamados círculos de calidad o de progreso. De este modo, la nueva organización del trabajo anima a quienes lo ejecutan a participar en su perfeccionamiento. Cedamos la palabra a Dalle: «(Esta forma) de expresión de los asalariados en el lugar de trabajo (es) fruto de relaciones sociales que se establecen en el marco natural de trabajo entre hombres de taller, que son los más adecuados para plantear los problemas que ellos mismos viven, y hombres de oficina,
Guy Groux y Catherine Lévy, "Movilización colectiva y productividad económica: el caso de los circulos de calidad en la siderurgia", en la Revue française sociologie, n° 26. (10). En su momento, los derechos de expresión de los asalariados en las empresas, definidos por la ley del 4 de agosto de 1982, fueron arrancados a los patronos. Pretendían "garantizar la expresión de los asalariados sobre el contenido y la organización de su trabajo, así como sobre la mejora de las condiciones de trabajo". Han sido continuados después por el gobierno Chirac... sin estridencias. Ya no se queja nadie. (11). "Cero, 'stocks', cero defectos" son los fines de la empresa de nuevo estilo. Ver "Gestión de producción: objetivo cero 'stocks". Informe de l'Usine nouvelle, septiembre de 1984.
de método y de estudios, que son los más adecuados para juzgar interdependencias y evitar falsos conflictos o soluciones parciales».
Producción fraccionada, fluidez de fabricación, control de la cantidad de producción exactamente necesarios para fabricar el producto en curso y control de la calidad del producto por parte de quienes lo fa. brican, constituyen un conjunto; una nueva organización del trabajo cuyas economías directas e indirectas de fabricación y cuyos logros en términos rentabilidad del trabajo son "espectaculares y asombrosos" Según Dalle, «estos logros asombrosos tienen muy poco que ver con las "tecnologías-punta" a las que tanta atención concedemos en Europa y especialmente faciliten su desarrollo. En cambio favorecen una cierta forma de socialización del trabajo», concluye.
Sin embargo, no se puede asimilar estos nuevos métodos de trabajo, la proliferación de círculos de "calidad"', de "progreso", de "seguridad" u otros, al trabajo en grupo. Este último sigue siendo una experiencia limitada. Dos ejemplos conocidos conciernen a las automovilísticas dinavas Saab y Volvo. Los trabajadoagrupados en "grupos de trabajo". Garantizan juntos el montaje de los de los coches. Cada uno de ellos efectúa esta tarea, de la primera a la última operación, asegurando la continuidad de la unidad producida de principio a fin. En general los equipos
Use conocen y se da por supuesto que ellos mismos organizan su producción en función del plan. Se trata efectivamente de una ruptura radical con la organización fordiana de trabajo en cadena. Pero sigue siendo
No se puede hablar de experiencias similares en Francia. Las rupturas con taylorismo son menos audaces. Asistimos a la implantación de pequeñas unidades de producción "autónomas"
el seno de la fábrica, responsables de su buen funcionamiento y de su gestión y cuyos trabajadores deben poder remplazarse unos a otros de improviso. Estas unidades mantienen sus mandos y sus encar"calidad" existen de hecho desde hace años en una serie de ramas industriales de la siderurgia (Solmer-Fos, Usinor-Dunkerque), de la agro-alimentacion (Lesieur), de bienes de equipo (Merlin) y en ciertas fábricas del grupo Thomson. Su implantación está también muy avanzada en algunas fábricas del automóvil, la Peugeot entre otras. Estas experiencias afectan en general al conjunto de la empresa en la que se implantan(9). ¿Hacia una superación de la crisis del fordismo?
En 1981, en Francia no había más que unos quinientos círculos de calidad repartidos en algunas fábricas pioneras. Pero su desarrollo ha sido raespecialmente gobiernos de izquierda. En 1983 el número de círculos ascendía a 3.000. En 1984 había 10.000, implantados en dos mil empresas, que suponian la participación en sus actividades de 200.000 asalariados. En Mayo de 1981 se creó una asociación francesa en pro de círculos de calidad, bajo el patrocinio de grandes empresas como
Lesieur, Péchiney, agrupa a más de cuatrocientas empre-
2.000 establecimientos anteriormente citados forman parte de cuatrocientas grupos) y afecta a alrededor de un 40% de los asalariados. Según el CNPF, actualmente habría 20.000 círculos de calidad implantados en empresas.
En su dossier de enero de 1985, titulado "¡lo siento mister Taylor, pero podemos hacerlo mejor!", , la revista l'Usine nouvelle observa: «Polivalencia, enriquecimiento de tareas, círculos de calidad, mejora de las condiciones de trabajo... a pesar de las apariencias, las nuevas formas de organización del trabajo surgidas en los 70 prosiguen su marcha. Sencillamente, las empresas hablan menos de ello. Y cuando lo hacen es más para celebrar las virtudes de una organización no tayloriana en materia de productividad, de flexibilidad y de calidad, que para alardear, como hace diez años, de SUS efectos positivos sobre el bienestar de los hombres. Otros tiempos, otras prioridades».
La política adoptada por los gobiernos de izquierda tras el 10 de mayo de 1981 (leyes Auroux, definición de derechos y de grupos de expresión en la empresa) refleja los principios los mismos métodos que la implantada por la patronal con los círculos de calidad. Podríamos decir que es la versión socialdemócrata de los métodos de trabajo nacidos en Japón(10).
Los nuevos métodos de trabajo, al contrario que las estructuras rígidas y muy jerárquicas de la empresa taylorizada, pretenden integrar al trabajador en el buen funcionamiento de la fábrica y relativizan las relaciones jerárorganizativo contribuir a reducir la influencia de los sindicatos o al menos a dificultar su actuación cuando son incapaces de
enfrentarse a él ofreciendo alternativas de movilización.
La rentabilidad y la productividad de la empresa son objetivos permanentes de la carrera por la calidad, compitiendo con las empresas que fabrican los mismos productos, compitiendo incluso con el resto de servicios, sectores y talleres de la fábrica. Cada persona se convierte en responsable de la competitividad global de la empresa y debe ver si está por encima o por debajo de la norma. A nivel de empresa o de grupo, los círculos de pareceres, a traves de reuniones o periódicos. Existen cambios a nivel estatal, a través de congresos de círculos de calidad o de revistas a ellos consagradas.
Se trata de una política social en el estricto sentido del término. Se desarrolla a base de propaganda liberal recogida ampliamente por los medios de comunicación. Evidentemente, se inserta en el marco de la actual crisis del capitalismo, pero también -los patronos no son tontos— en el marco del movimiento obrero, atentamente observada por la patronal. Esta quiere aparecer como mientras que sobre las organizaciones obreras cae el peso de las frustradas esperanzas de estos últimos años.
Ironías de la historia: al actuar de este modo, los patronos se apropian a su manera de una vieja reivindicación del movimiento obrero socialista. Es efectivamente irracional "manual" que fabrica del "intelectual"
que elabora. Sin embargo, esto es el taylorismo. Los nuevos métodos de trabajo y el que los patronos tomen en inteligencia obrera, fantástico yacimiento de productivisu propia expresión, intentan reparar este absurdo.
de crisis movimiento obrero, esta solución se les presenta como una apuesta que piensan poder ganar. Pero no deben olvidar que apoyarse en esta 'inteligencia obrera" es un arma de doble fio, que podria volverse contra ellos en periodo de movilización obrera, haciendo ingobernable la fábrica. ¿Trabajar más y producir menos?
El robot y el automatismo aparecen conformes a los tiempos de crisis, aliando modernización y flexibilidad de la producción y de los hombres. No se trata de un imperativo de los tiempos modernos, del progreso técnico, sino de la condición necesaria para una producción rentable a lo largo de una crisis económica que ya dura más de diez años. Los nuevos métodos de trabajo, el objetivo «cero "stocks"», obstaculizan cualquier paso hacia adelante de las técnicas en este marco. Es la organización de la producción ajustada a la previsión de ventas inmediatas. Es la legitimación, la culminacion de una forma de escasez en un momento en el que dos tercios de la población del planeta mueren de hambre.
Esta escasez proviene del foso que separa la demanda solvente de las posibilidades productivas. Es evidente que nadie puede sostener que se fabrican demasiados productos cuando tres cuartas partes de la población del planeta vive en la miseria. Por tanto, se establece el principio de que el volúmen de stocks debe tender a cero(11). La dependencia del hombre respecto del trabajo se acrecienta, no para producir más, sino para asegurar que no se producirá absolutamente nada más que lo necesario para un capitalismo en crisis.
Las máquinas automatizadas, su modo elástico de funcionamiento (24 horas de disponibilidad) y la flexibilidad del tiempo de trabajo permiten así a la patronal adaptar, en el momento en que se ve la necesidad, el funcioproducción a sus posibilidades de ganancia financiera. De esta forma se posibilita la desaparición de "stocks" a través de una desmesurada ampliación del trabajo durante la semana en que sea necesario responder a un pedido, y una reducción drástica durante una semana sin pedidos. La ley mercado en crisis lo regula todo.
Así se aleja cualquier posibilidad de planificar racionalmente el trabajo en función de las necesidades, a pesar de que estas nuevas tecnologías permitirían producir más, y responder por tanto a la demanda real, aliviando al mismo tiempo la carga de trabajo de los asalariados.
Esta lógica, la única verdadera de la modernización, nos es ajena. El que los trabajadores tomaran en SUS manos el aparato productivo permitiría utilizar las "nuevas tecnologías" bajo imperativos totalmente distintos. Se pondría en tela de juicio la obsesión de la producción limitada y de la ausencia de "stocks", que inducen la flexibilidad del tiempo de trabajo.
La primera preocupación sería producir aquello de que los hombres carecen, en el marco de una planificación racional. Es decir, los bienes se producirían en función de su utilidad social.
Una producción organizada, planificada, permitiría repartir el trabajo constante entre todas las manos disponibles, a semana, sin alterar la vida de los trabajadores. Haría desaparecer el paro y permitiría utilizar nuevas tecnologias para mejorar realmente las condiciones de trabajo. Tan sólo en este marco cabría la preocupación de restringir al máximo los "stocks" en curso de producción. La calidad de la escasez
En medio de la crisis, de la escasez, de la miseria, la burguesía trata de enredar a los trabajadores en la carrera de la calidad. No se puede ser hostil a la calidad de los productos como tal. Aunque sería necesario que sirviesen satisfacer las necesidades de quienes los consumen, los usan. Pero no es éste el objetivo de la carrera de que disputan actualmente las empresas. Se trata ante todo de responder a la competencia entre productores de bienes idénticos, arrancar al otro partes de mercado en un mercado ya reducido. Es a esta guerra entre capitalistas a la que se ligan los trabajadores que. a través de los círculos de calidad instaurados por la dirección de cada fábrica, participan en la carrera de la calidad. El que las organizaciones del movimiento
—la Confederación Francesa Trabajo (CFDT), francesa por ejemplo- elogien los círculos de calidad es ejemplo de su integración en el capi-
Para la organización sindical en la empresa es decisivo oponerse a la estrategia de los nuevos métodos de trabajo implantados por la patronal.
No se trata de llevar batallas de retaguardia, que convertirían a los revolucionarios en defensores del taylorismo al justificar la separación de trabajo manual y trabajo intelectual. Precisamente, partimos de la legítima aspiración de los trabajadores a participar en la mejora global de su trabajo, en las mejoras aportables a la producción, así como a las condiciones en que se efectúa.
Lejos de responder a este deseo, los círculos de calidad son grupos en los que la reflexión de los trabajadores se autoriza únicamente para que expresen sus puntos de vista sobre cómo mejorar la productividad de la empresa, bajo la mirada de. la jerarquía. Por el contrario, nuestra propuesta obedece a una lógica de control obrero sobre la producción. Intenta mejorar las condiciones de vida y de trabajo y afecta a todos los asuntos de los trabajadores. Nuestro fin es unificar, reunificar a los asalariados, ser la expresión del colectivo que permite por sí solo la marcha de la empresa.
El problema se plantea claramente cuando en la fábrica se instalan máquinas nuevas. Nosotros no rechazamos las nuevas tecnologías, pero exigimos controlar su elección, el tipo de formación y las normas de funcio. namiento que implican y, al mismo tiempo, exigimos que todos los trabajadores de los talleres y servicios afectados por las nuevas instalaciones accedan a una formación adecuaFinalmente, rechazamos cualquier supresión de empleo, cualquier despido, reivindicando por el contrario lo que debería ir de la mano con el progreso técnico y la lucha contra el paro, es decir, la reducción del tiempo de trabajo.
Sólo así será posible enfrentarse a la estrategia patronal de los círculos de calidad que intenta, entre otras cosas, soslayar la organización de los trabajadores en la empresa e integrarlos en otros marcos de concertación y colaboración.
No es posible realizar de forma convincente una agitación sobre el pleno explicar concretamente qué quiere decir para nosotros la satisfacción de las nece. sidades sociales. Estaremos acuerdo en reconocer que actualmente no existe un modelo de socialismo para los trabajadores de los países industrializados. En los países del Este los ejemplos se han transformado en su contrario; las experiencias en curso en países como Nicaragua responden a situaciones totalmente diferentes.
Una de las tareas de los revolucionarios es explicar para qué deberían servir los medios de producción y la fuerza de trabajo de que la humanidad dispone actualmente.O