Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Historia: Los recuerdos de Elias Eremburg sobre la guerra de España

· Inprecor n.º 50, octubre de 1986 · pp. 42-43 · 1.420 palabras

Este artículo forma parte del libro "Notas sobre la guerra civil. Actuación del POUM", publicado por Ediciones Libertarias. En el libro no figura la fecha de su publicación en "La Batalla', pero puede calcularse que fue hacia la mitad de los años 60. El libro que comenta Andrade forma parte de la autobiografía de Eremburg, publicada con el título "Gente, años, vida" por editorial Planeta. COMBATE n° 416 publicó una reseña crítica

Al comenzar la revolución española, | la represión stalinista contra nosotros.

LOS RECUERDOS

DE ELIAS EREMBURG

SOBRE LA GUERRA

DE ESPAÑA

de J. Gutiérrez Alvarez sobre este libro. los rusos destacaron a nuestro país a tres de los principales espadas del periodismo soviético: Miguel Koltsov por la Pravda, la Mirova por la agencia Tass y Elías Eremburg por Isvestia. Según declara éste, aunque refiriéndose solamente a la Mirova, su misión era "dar cuenta de la situación política internacional, describir las luchas intestinas de la coalición antifascista y los manejos de los anarquistas y de los miembros del POUM". En realidad era una función común a los tres, que después continuaron sus sucesores. Siguiendo las sugerencias políticas de Togliatti y Geroe, y los fines represivos de la GPU en España, los tres fueron los encargados de difundir todo género de infamias: "La reunión de Friburgo de poumistas y nazis", "la deserción de Andrés Nin a Burgos", "los dirigentes del POUM convictos y confesos de espionaje", "los poumistas procesados reconociendo sus culpas ante el tribunal"... es el mínimo de ejemplos. Toda la prensa comunista y "progresista" del mundo se inspiraba en los artículos del trío y sus calumnias eran divulgadas por la Tass.

Acaba de aparecer en trances el cuarto tomo de las Memorias de Eremburg: "La nuit tombe" (Ediciones Gallimard, París). Está dedicado en gran parte a sus recuerdos de nuestra guerra. No se trata naturalmente de la reproducción de los artículos de /svestia, porque ahora resultarian demasia do comprometedores, sino de recuer. dos escritos en 1965, o sea de opinioretroactivas. siquiera acudido método oportunista empleado por Pietro Nenni hace unos

Men su recopilación de artículos sobre la revolución española: suprimir los que ahora le comprometían, prin. cipalmente los escritos para encubrir

Juan Andrade Tampoco Togliatti, de haber llegado a reunir sus "recuerdos españoles", se habría permitido la licencia de reproducir los que entonces "Ercoli". Y en cuanto a Kolstov, cuyo "Diario de la guerra de España" se editó tan inoportunamente como inútilmente en versión española en París, dice Eremburg en "La nuit tombe": «Kolstov tenía razón. Un historiador difícilmente podría fiarse de sus articulos e incluso de su "Diario de España" porque está marcado profundamente por la huella de su época». Pero a partir de 1938, ni Kolstov ni la Mirova volvieron a escribir más artículos sobre España: llamados a Moscú, fueron víctimas del célebre tiro en la nuca.

El autor de "Julio Jurenito" se limita ahora en sus recuerdos casi únicamente a un anecdotario de hechos que vivió o de personas que conoció o trató, principalmente de la "dolce vita" de los grandes Palace de Madrid, Valencia y Barcelona. El frente era sólo un motivo de viajes de turismo. Las consideraciones políticas son bastante escasas y muy al margen. No hay ataques contra los "trotsko-fascistas" del POUM y la palabra "poumista" sólo aparece cuatro veces contadas expresamente y sin acrimonía. Es más: una de ellas es para hacernos justicia. Refiriéndose a las circunstancias en que murió el general Lucas (el escritor húngaro Maté Zalka), comenta así: «En 1955 un escritor escribía todavía en sus memorias que la ofensiva de Huesca había fracasado a causa de la muerte del general Lucas, que fue víctima de los anarquistas y poumistas. Pero yo sabía muy bien que no había perecido por su culpa..." Los poumistas aparecen para Eremburg, en 1965, sólo como

Página 43

elementos "que deseaban profundizar la revolución". Se diría incluso que parece como si desease hacer un poco de justicia, pero interpretarlo así sería no tener la menor idea del cinismo del personaje. agudos sobre lo secundario, retratos sicológicos a veces acertados, pero en general fundamentalmente (''José Bergamín, católico, de izquierpresenta como una heroina a nuestra ilustran ese tomo de sus memorias. Y todo ello sobre un fondo, es verdad, de gran cariño a España y a los españoles y el testimonio de que todos los "rusoespañoles" participaban del mismo sentimiento. Hay incluso ciertos rasgos de ternura y emoción: «Es difícil imaginar que en los años treinta de nuestro siglo una sola y potente oleada de fraternidad y sacrificio haya ,surgido de lo más profundo del pueblo Entonces no se garantizaba la fidelidad mediante firmas, con palabras, sino con sangre. Cada uno de aquellos hombres habría podido ser el héroe de un libro extraordinario. Pero estos libros no llegaron a escribirse: estalló la guerra mundial y las peñas de Castilla y Aragón, ya salpicadas, fueron lavadas por olas de sangre».

Sin embargo, el interés mayor del libro es que en 1965, al escribir sobre 1938, "Paul Jocelyn" (era el seudónimo con que Eremburg escribía principalmente en Pravda cuando no quería cuestión de la guerra de España hacia los crímenes de Stalin en Rusia y la desaparición de

"ruso-españoies": aviadores, militares de menor gradua. ción, periodistas, delegados | Internacional que habían cumplido misiones en nuestro país.

Llamado también a Moscú en diciembre de 1937, Eremburg se encuenatmósfera de terror, y que sabe describir bien. Llegado en su primera visita a su medio tamiliar se halla ante un ambiente de terror: se teme hasta hablar y al aludir a amigos y conocidos, sobre todo a los "españoles" regresados, se limitan a responder con un gesto expresivo de desgracia. Visita redacción de Isvestia: muchos redactores nuevos, el mismo silencio cómplice, el mismo temor a hablar. Pasa después a ver a Kolstov en su lujoso despacho de Pravda que ya ocuparía muy poco tiempo: el mismo mutismo, la misma desesperación. Al final de la

Kolstov le cuarto de baño (el temor al micrófono), para contarle un chiste: dos moscovitas se encuentran en la calle. Uno de

MAURIN ellos pregunta "¿Conoces la noticia?, han cogido a Teruel". El otro responde "¿Y también a su mujer?". Efectivamente era un chiste, pero era también expresar gráficamente y bien la situa-

Pero Kolstov, el consecuente difamador mundial del POUM, iba a conocer en su propia carne cómo el amo premiaba sus servicios. Eremburg nos transmite su última conversación con el tirano, tal y como la ha relatado el hermano de Kolstov, el gran caricaturista soviético Efimov. Vale la pena reproducir integramente

«Dieciocho meses antes del desenlace, al regresar de Madrid para una breve estancia en la URSS, | presentó a Stalin y a sus próximos co. laboradores un informe sobre la situa ción en España. Cuando Kolstov se

Stalin le hizo una pregunta insólita: ¿cómo hay que nombrarle a usted en español, Miguel o qué? (efec-

Kolstov se hacía llamar Miguel Martínez en España). Kolstov se consterno mas aún cuando, en el momento en que se dirigían hacia la preguntó: ¿Tiene usted revólver, camarada Kolstov?. Kolstov respondió afirmativamente. ¿Y no tiene usted la intención de utilizarlo para suicidarse?. Cuando Kolstov le contó a su hermano la conversación, le manifestó también que había leído en la mirada del amo su pensamiento: "Este es demasiado listo". Indudablemente

# P.O.U.ME

FINS A VENCER O

E MORIR!! E

preferibles los tipos Molotov. Pero la moraleja de este sucedido es que la historia ha demostrado, y confirma, que al final servilismo nunca es rentable.

En cuanto a Eremburg, do que en la mayoría de los lectores surgirán las mismas ganas de formular una pregunta, se escapatoria escritor que en 1938 tenía cinco años, me ha dicho recientemente: ¿me permite hacerle una pregunta?, ¿cómo es posible que esté usted sano y salvo?. No sé qué podía responderle yo. Si fuera creyente probablemente que los caminos del Señor son insondables. Al principio de este libro he dicho que viví una época en que el destino del hombre no se parecía a una partida de ajedrez, sino a una lotería".

evidencia de manera bastante palpable que un movimiento auténticamente revolucionario no puede servirse, ni siquiera eventualmente, de la colaboración de intelectuales saltimbanquis, escépticos, que se sitúan siempre del lado del sol que más calienta. treinta años después, las víctimas supervivientes del POUM de la represión stalinista, y que permanecemos fieles a lo que nuestro partido representó, tenemos la tranquilidad de concienca de haber luchado históricamente, con exposición constante de nuestra vida, por la honradez, por la honradez revolucionaria y por la libertad de la clase