AJO la presión de los movimientos feministas de masas quereclamaban la libertad de aborto y contracepclón, a finales de los años 60 y comienzos de los 70, varios gobiernos de Europa y América del Norte se algunas concesiones en el terreno habian visto obligados a hacer leçislativo. Pero creer que esto llevaría a los gobiernos más reaccionarios a que las seguirles la corriente leyesrestrictivas en cuestión abrían un camino de flores al derecho de las mujeres a decidir libremente si descan un hijo o no, era olvidar a las corrientes de extrema derecha -grandes defensoras de la vida del feto-, que desde entonces se han reforzado. Y sobre todo era menospreciar las implicaciones sociales y económicas de semejante reforma.
Conceder a las mujeres el derecho a controlar su propio cuerpo -esto abre la puerta a muchas mis exigencias. ¿Por qué iba a reivindicar una mujer el derecho a disponer de si misma si no es para liberarse del estado de dependencia a que está sometida, de ese "destino" que pretendidamente pasa en primer lugar por la cocina y el cuarto de los niños?
¿Y cómo independizarse en el terreno económico sin entablar la batalla por el derecho al trabajo y todo lo que ello implica: servicios sociales que descarguen a las mujeres de las tareas domésticas y de educación de los niños, formación profesional, salario igual, lucha contra el machismo y todas las discriminaciones de que son victimas las mujeres en su trabajo? No son pocas las luchas que en torno a estos temas ha habido en los últimos 10 años. Las consecuencias de la política de austeridad
Pero la burguesía internacional se ve ante todo confrontada con problemas económicos que minan cualquier posibilidad de aplicar las leyes sobre la contracepción y el aborto, en los casos en que han sido modificadas. Y en general se apoya en argumentos ideológicos reaccionarios para justificar su política retrógrada. Esto se refleja muy claramente en las declaraciones de determinados representantes de los partidos de la derecha -con Chirac a la cabeza-, con motivo de la campaña electoral para el Parlamento Europeo.
En el marco de la crisis económica y social, en efecto, los parlamentos y gobiernos, lejos de desbloquear los créditos necesarios, no dejan de cercenar los presupuestos asignados a los sectores sociales, particularmente al sector hospitalario (cierre de determinadas unidades -en primer lugar los serviciosginecológicos-, reducción de plantillas, incremento del coste de los servicios médicos, etc.).
Europa
La ofensiva burguesa y el movimiento obrero ante la lucha por el aborto
Algunos creían, hace pocos años, que la burguesía estaba dispuesta a ceder en torno a la cuestión del aborto y a conceder a las mujeres un derecho que, a fin de cuentas, no iba a costarle gran cosa.
En Francia, por ejemplo, esta política de austeridad es aplicada a marchas forzadas por la ministro de Sanidad, la misma señora Veil que propuso un proyecto de liberalización de la ley sobre el aborto hará cosa de cuatro años.
En Italia, la ley promulgada el año pasado es inaplicable, a falta de créditos, de camas disponibles
/ de personal dispuesto a aplicarla.
En el 70% de los casos, los médicos se refugian tras la llamada "cláusula de conciencia" para negarse a hacer abortos, y la mayoria del personal hospitalario hace lo mismo, ya sea por razones ideológicas, ya sea para evitar una sobrecarga de tareas que no se ve compensada ni por una mejora de la infraestructura ni por la contratación de más trabajadores.
Jacquline HEINEN
En Gran Bretaña, hace años que las mujeres han podido darse cuenta, en su propia carne, que para abortar en un hospital público había que inscribirse muchas veces... con varios meses de antelación. Lo que permite que las clinicas privadas, que exigen precios desorbitados, hagan su agosto. Los ataques de la iglesia y de la extrema derecha.
A todo ello se añade la campaña cada vez más agresiva de los partidarios del "dejadles vivir". A imagen y semejanza de lo que ocurre en los EE.UU., últimamente han reforzado su propaganda, dotándose incluso de medios para coordinar sistemáticamente actividad. Desde los congresos internacionales de médicos, que debaten seriamente sobre el problema del "alma del feto" y que han tenido lugar en Suiza, en Francia y en Gran Bretana, hasta los panfletos identicos que se han distribuido en Londres y Bruselas, pasando por la difusión en varios idiomas del libro "Bebés para quemar", donde se acusa a determinados médicos de hacer abortos con el fin de efectuar "experimentos" e incluso para hacer con ellos jabón (¡sic!); todo muestra que las fuerzas reaccionarias han echado manos a la obra para tratar de imponer el silencio a las exigencias de las mujeres y una vuelta atrás en el terreno legal en los casos en que la ley ha sido liberalizada.
Y las homilías del Papa y de todos los obispos de la *Santa Iglesia", después de que aquel lanzara su campaña en tomo al "derecho del niño a nacer" , no hacen sino reforzar su determinación. Sus declaraciones han aportado un apoyo inesperado a todas las corrientes antiabortistas que desarrollan a nivel internacional, y paticularmente en Europa: - a la extrema derecha española, que proclamo en voz alta su total oposición al derecho al aborto durante las recientes campañas electorales: - al partido demócrata-cristiano suizo, que actualmente lanza una iniciativa por el „derecho a la vida"; - a la corriente que en Francia encuentra que la "ley Veil" es demasiado liberal y que quisiera verla abolida; - a quienes, en Bélgica, aplauden la política represiva de las autoridades, no sólo con respecto a los médicos, sino también a las mujeres que infringen la ley.
Es el conjunto de esta situación lo que permite explicar tanto la no aplicación de las leyes promulgadas en diversos países como los intentos simultáneos de dar marcha atrás en el terreno legislativo. Es esta situación la que explica ue la ley aun no haya sido modi icada en una serie de paises euro peos (Suiza, Belgica, Holanda), o
• haya sido en un sentido tan resrictivo que de hecho sigue negan lose el derecho de las mujeres : abortar Luxemburgo). Y ello a pesar dé (Alemania, Francia los debates parlamentarios que, en la mayoría de los casos, duran desde hace años. Liberalismo obliga, y el ala "progresista" de la burguesia hace de vez en cuando alguna demostración a favor de la liberalización del aborto para retroceder inmediatamente ante los ataques de los defensores del "*derecho a la vida", tan pronto como ello amenaza con trastocar los sutiles equilibrios de la vida parlamentaria.
Pero las mujeres han demostrado que no están dipsuestas a esperar pacientemente e indefinidamente a que alguien se digne con-
La ofensiva burguesa y el movimiento obrero ante la lucha por el aborto cederles algo que muchas de ellas consideran un tico elemental. La multiplicación de las movilizaciones a nivel local o nacional, en los últimos años, lo
En muchos casos, sin embargo, no han logrado hacer retroceder a la burguesía ni poner fin a los ataques de la extrema derecha, pues la pasividad de las organizaciones. obreras y la negativa de las direcbatalla han contribuido a aislar
By a desanimar a numerosas feministas. La resistencia del movimiento obrero a asumir las reivindicaciones específicas de las mujeres, entre ellas el derecho al aborto, no es un factor despreciable en la aparición de las dificultades que movimientos de mujeres europeos para coordinar su actividad y para responder frontalmente a los ataEl movimiento obrero bajo la presión de masas
Sin embargo, en varios países demostrado que cra posible implicar a las organizaciones obreras y que su apovo -y a veces su participación activa- a la lucha "por el derecho a escoger" tenia un efecto multiplicador en la toma de conciencia y el compromiso militante en torno a esta cuestión, entre las mujeres de las capas más explotadas y entre los trabajo realizado NAC (Campaña Nacional sobre el Aborto) como por el LARC (agrupamiento por el derecho al aborto en el seno del Partido Laborista) ha tenido sus frutos y se tradujo en noviembre pasado en una conferencia que reunió a unos/as 400 sindicatos ingleses. Votaron su apoyo a la campaña lanzada por la NAC a favor de la proliferación de los ambulatorios para abortar, asi como a la Jornada internacional de acción del 31 de marzo de
Pero sobre todo, la conferencia mandató a los delegados a que impulsen la organización de una manifestación del movimiento obrero en caso de que el Parlamento dé la menor señal de queret limitar la ley sobre el aborto.
Por supuesto, queda por lograr que esta orientación de los sindicatos se traduzca en los hechos. No obstante, las iniciativas desplegadas por las feministas de la NAC desde que en 1975 algunos diputados empezarán a poner la ley en tela de juicio, ya obligaron al Partido Laborista, tras una larga batalla, a apoyar una resolución favorable al derecho al aborto en su Congreso de 1977. Desde luego, la dirección del partido jamás ha hecho nada a este respecto y los ministros laboristas desarrollaron incluso, el año pasado, una ofensiva ideológica centrada en torno a la crisis de la familia, reforzando así la idea de un estatuto de la mujer como mano de obra complementaria. Pero la toma de posición del Congreso contribuyo sin duda a suscitar el debate en las secciones sindicales en torno a las
El resultado de la batalla por la ampliación de la ley de 1967 -que es restrictiva terrenos y no otorga el derecho de decidir a la propia mujer - dependerá ahora de la capacidad de la NAC, del LARC y de los y las militantes sindicales más combativos para impulsar iniciativas que fuercen a los sindicatos y al Partido Laborista a aplicar su orientación y a participar activamente en las acciones emprendidas por los co-
Asimismo, la amplitud de la Conceder a las mujeres el derecho a controlar su propio cuerpo-esto abre la puerta a muchas más exigencias... movilización desarrollada desde hace mas de tres años por los Comités por la Despenalización del Aborto en Bélgica y las manifestaciones nacionales que han organizado en dos ocasiones, el 8 de marzo de 1978, han tenido repercusiones evidentes sobre la amplitud adoptada por los partidos reformistas. En primer lugar a nivel parlamentario. con la presentación, por parte de tres diputados socialistas, de un proyecto de ley que hace del aborto un simple acto médico, proyecto al que acompaña -intereses de capilla obligan- otro proyecto del PC que va más o menos en el mismo sentido. Pero es sobre todo al nivel de la movilización misma donde se denota un cambio importante desde hace un poco más de un año.
Gracias al carácter masivo y a la continuidad de las iniciativas del movimiento por la despenalizacion del aborto, gracias tambien a las militantes feministas y a los militantes de la izquierda sindical, que se han obstinado en plantear esta cuestión en sus organizaciones, el Partido Socialista ha inscrito por primera vez la reivindicación de la despenalización y del derecho de la mujera a decidir, en su propio programa electoral. Seguido por la FGTB (la central sindical más importante del país, que esta bajo su control) y las Femmes Prévoyance Socialista (organizaciòn feminista estrechamente vinculada al partido socialista), el PS ha decidido aportar su apoyo a la Jornada de acción organizada el 31 de marzo en Bruselas. La presencia de dirigentes del partido en esta manifestación, si bien no es en absoluto una garantía de la política que aplicará en concreto el PS con posterioridad, demuestra de todas maneras que la labor de topo de los comités ha dado sus frutos y no dejará de provocar toda clase de contradicciones en las filas reformistas, vista la política de colaboración de clases que sigue llevando la dirección.
No cabe duda que la cuestión del aborto contribuirá a desprender del PS a los y las militantes nas combativos del partido si el movimiento por el derecho de las mujeres a decidir continúa extendiéndose y ampliando su audiencia en el seno de las filas obreras.
Una radicalización que agudiza las contradicciones
En efecto, las posiciones han adoptado una serie de par dos reformistas bajo la presion las movilizaciones de masas y la radicalización que se expres sus propias filas, están en profi da contradicción con su orien ción general y su insercion mar menos fuerte en el aparato
Esto salta a la vista, para s mar solo un ejemplo, en el ca (PCI), que se vio obligado ag un giro de 180 grados tras las n nifestaciones de decenas de mill salieron i calle a finales de 1975 y comie zos de 1976. Su declarada hosti dad al aborto se transformó
Men una posicion mas menos liberal, utilizada como n neda de cambio en Jos debat parlamentarios con la Democra Cristiana.
De ahí el carácter contradic rio de la ley que ayudo a promi gar y la liberalización muy par que conlleva. Si el PCI cambio posición, era porque apenas ten más remedio, dada la amplitude las movilizaciones y la particip ción "salvaje" de muchas de s militantes en las primeras manife taciones convocadas por el MLM pesar de las. consignas de la dirección. Además de quen mantener el control sobre su ba esperaba demostrar a las masas validez de su estrategia de "con promiso historico, suministrand a prueba de que era posible refo mar el Estado burgues mediante introducción de una ley que iba mejorar la vida de millones de m jeres.
Pero el arma era de dos filo La aceptación del papel de gesto de los intereses capitalistas y aplicación de la política de aust ridad impuesta por la clase domi nante deja poco espacio para di satisfaccion a las mujeres que co gen que se aplique ya un dered que en principio acaban de con quistar. En las grandes ciudade en que los ayuntamientos estu en manos del PC, los ojos de li mujeres empiezan a abrirse. cierto que las estadísticas demu tran, menos de un año después d la promulgación de la ley, que ellas es mucho más fácil abort que en las regiones dominadas; a DC. Pero aún así se forman las a las puertas de los hospitale incapaces de responder a la de manda, mostrando a muchas m jeres que habían creído en la v toria, que esta ley no es mas q una quimera para la gran mayor de ellas.
Además, la resistencia del Pu al igual que la de la mayoria los partidos comunistas europeo a reconocer el aborto como derecho también tiene implicat
La ofensiva burguesa y el movimiento obrero ante la lucha por el aborto
DELiTOS
SINA N
nes explosivas ante la creciente política sectaria de su partido. radicalización de las mujeres in En una carta abierta publicada fluenciadas por estos partidos. en Le Monde -después de haber
Esto se pone de manifiesto en sido rechazada por L'Humanité. la respuesta de la dirección de la diario oficial del PCF- resaltaban la incoherencia de la direcUDI (Unión de Mujeres Italianas, controlada por cl PCI) al lama- ción del PCF, que suelta grandes miento de la CIDA a que apoye parrafadas sobre la necesidad de la jornada del 31 de marzo, Las desarrollar una campaña en torno responsables de esta ortanización al aborto, al mismo tiempo que se dijeron que no podian asociarse niega a participar en cualquier acoficialmente a la campaña, pues tividad unitaria en los comités louna de las reivindicaciones centra- cales que se organizan. les de la misma era el derecho de No obstante, a pesar de que en las mujeres a abortar. Segun ellas. CGT se observe una actitud la liberalización de la ley se impo- análoga, podemos constatar cómo nia en Italia en virtud del "dere- cada vez más militantes de este cho a la salud" de las mujeres, pe- partido y de este sindicato particiro se niegan a considerar el aborto ›an en las movilizaciones a escala como un "derecho civil". , en la ocal, ya sea a título individual, ya medida en que siguen considerán- sea a través de la participación de dolo como una violencia para la las comisiones femeninas sindicamujer: les.
Lo mismo sucede en España:
Ello no impidio que las mili- afirmarse como "el partido de la tantes del grupo de la UDI de Tu- liberación de la mujer", , como rin se unieran a la iniciativa tomahace el PCE, y limitarse a los da en esta ciudad por nuestros meros discursos en los mitines camaradas del GCR (sección italiana de la IV Internacional), con- durante los periodos electorales, vocando conjuntamente una con- no deja de suscitar recelos en la centración en el marco de dicha base del partido. Y Carrillo, al jornada de lucha internacional. igual que Marchais, podra comprobarlo por sí misino si la campaña
Este no es ni el primer ni el por el aborto libre adquiere fuerza último ejemplo de las reacciones
Men el Estado español, como parece de las militantes de base que ponen directamente en tela de juicio indicar el mitin del 31 de marzo
Men Sevilla. la orientación de su dirección en
Lo que es cierto para la directomo a la cuestión del aborto. Y ción de los PC, lo es también para ello no se circunscribe al PCI la de los PS y del movimiento sinTambién en el PC Francés algudical en general. Porque el problenos y algunas militantes de la re- ma, para los burócratas reformisción de Paris, agrupados en torno al boletin "Luttes et Débats", se tas, reside en que la satisfacción de las necesidades expresadas por negaron hace poco a secundar la las mujeres, particularmente en lo
Cor
que se refiere al derecho al aborto y a la contracepción, es profundamente irreconciliable con su política de colaboración de clases.
Cuantas más mujeres y cuantos más hombres se den cuenta de ello, tantas mas dificultades tendran los burocratas para seguir teniendo la sartén por el mango.
Del mismo modo que una serie de reivindicaciones inmediatas, retomadas hoy masivamente por las bases de los sindicatos -las 35 horas, los aumentos uniformes de salarios, el mantenimiento del poder adquisitivo-, el problema del derecho al aborto y a la contracepción es uno de los temas que deben asumir sistematicamente los y las militantes revolucionarias en su intervención en el seno del movimiento obrero.
La batalla en torno a esta cuestion permitira hacer avanzar la conciencia anticapitalista de las trabajadoras y los trabajadores, al constatar hasta que punto las exigencias planteadas son incompatibles con el mantenimiento del cis. tema capitalista. Y permitirá también dar un paso adelante en la lucha por la asunción, por parte de las organizaciones obreras, de los intereses específicos de las mujeres, y contra todas las manifestaciones de machismo que siguen dándose en su interior.
Iniciativas como la conferencia sindical inglesa, de la que hemos hablado mas arriba, son un ejemplo del tipo de objetivo que debemos proponernos. Es cierto que las diferentes situaciones del movimiento obrero y el grado de control ejercido por los burócratas harán que la cosa resulte más o menos dificil según cada país Sin embargo, es evidente que ya el compromiso activo de importantes sectores de las organizaciones obreras por si solo, junto a los movimientos feministas que desde hace años luchan en torno al problema del aborto, ayudaran a estos últimos a salir del aislamiento relativo en que se encontraban y a aportar todo el peso necesario para que la movilización pueda dar frutos frente a los ataques de la clase dominante.
Es esta una tarea primordial. Porque si la idea, avanzada por algunos, de una ley uniforme que lograria promulgar la burguesia en el marco del Parlamento Europeo, es más mito que realidad (visto el carácter de esta institución), no deja de ser cierto que los gobiernos burgueses sabrán explotar muy bien la situación en caso de producirse un revés político importante en alguno de los paises en que la ley ha sido iberalizada. Se apoyaran en cual quier reflujo de las movilizaciones actuales, con el fin de asestar nuevos golpes al derecho de las mujeres a disponer de sí mismas.
De ahí que la campaña internacional por el derecho al aborto revista una importancia tan crucial para mantener y reforzar la batalla que libran centenares de miles de mujeres en el mundo entero. Y las reivindicaciones que avanza esta campaña deben ser, en particular, un eje de la propaganda de los revolucionarios en el marco de la campaña de elecciones al Parlamento Europeo, •
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