Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

URSS

La clase obrera, hoy

· Inprecor n.º 48, abril de 1986 · pp. 4-11 · 6.647 palabras

En octubre de 1917, Rusia era un país atrasado, con una mayoría social campesina y un proletariado numéricamente débil. Por medios brutales y autoritarios el país conoció a finales de los años 20 un proceso de industrialización y por consiguiente de proletarización que continuó después de la Il Guerra

Mundial. Así se efectuó una transformación profunda e irreversible de la sociedad soviética, más allá de la forma que utilizó la clase obrera para llevar este proceso y la expropiación política de la clase obrera que lo acompañó. El peso social de la clase obrera aumentó de un modo decisivo. Además, desde hace una veintena de años, esta clase obrera está compuesta cada vez más por trabaja.

dores jóvenes, con un importante nivel de educación y que son obreros de se-

Este nuevo proletariado soviético, mal conocido por el movimiento obrero occidental, dispone sin embargo de una enorme potencia, aunque hasta ahora haya quedado en estado latente. Conocer su realidad y sus especificidades nos nañana. El articulo de Bohdan Krawchenko (universitario canadiense de origer ukraniano, especialista en cuestiones soviéticas) que publicamos a continua.

ción se esfuerza en tratar la realidad social obrera soviética bajo diversos aspectos. Este artículo fue publicado originalmente en la revista "Research in Political

NOTAS: (1). M.N. Rutkevitch: "O poniatii intelligensikak sotsial'nogo sioia sotsialistitcheskogo obchtchestva" ('Del concepto de "intelligentsia" como capa social de la sociedad socialista"), Nautchyne Diklady Vyschei Chkoly, n° 4, Moscú 1966. (2). L. Danilov, "Sokratchenie rotchnogo truda-vazhnyi faktor ratsional'nogo ispol'zo vannila trudovykh resursov" (La disminución de la jornada laboral anual como factor importante de la utilización racional de recursos de mano de obra). Kommunist, n° 9 Moscú 1977.

URSS

LA CLASE OBRERA, HOY

gunda, o incluso de tercera generación.

social de la Unión Soviética plantea un problema especial a la élite que ejerce allí la. autoridad y el poder. Esta estructura social es mucho menos compleja que la de los países capitalistas avanzados. Entre la gran burguesía y el proletariado existen en el numerosas capas de pequeña burguesía tradicional y de nueva pequeña

Estas capas amplían la base social de la dominación capitalista y ofrecen a la clase dominante un considerable margen de maniobra de la política cotidiana. La estructura de clases en la Unión Soviética es, en comparación, notablemente homogé-

La burguesía y la pequeña burguesía desaparecieron al abolirse la propiedad privada de los medios de

Además, industrialización considerablemente dimensión de la clase obrera. Hoy en día el nivel de proletarización de la sociedad soviética es probablemente el más alto de todas las sociedades industriales. En consecuencia, la polarización social es más aguda y la base social del grupo dirigente soviétiço es, probablemente, la más débil de todos los sectores privilegiados de las sociedades industriales. El cambio es considerable si recordamos que hace tan sólo 55 años, la clase obrera no era. más que el 12% de la población.

Al analizar el nivel de proletarización o las dimensiones de la clase obrera, los especialistas de la Unión

B. Krawchenko conocer mejor las contradicciones que pueden producirse en ella Soviética tienen una ventaja aparente sobre sus colegas que estudian la misma cuestión a propósito de los países capitalistas. Las estadísticas soviéticas hablan claramente de "clase obrera" al presentar datos sociales. Pero, ¿cómo se define esta clase?. Para analizar la estructura social de la URSS

Los clásicos del marxismo-leninismo, definen a la clase obrera como la clase de los que están privados de los medios de producción; como la clase de los que crean plusvalía para los propietarios de los medios de producción; como la clase que trabaja en la esfera de la producción material y crea los valores materiales sin los cuales no puede haber plusvalía; en fin, como la clase de los que realizan un trabajo manual. Con la supresión del capitalismo y del mercado, los tres primeros criterios no pueden ser aplicados y es necesario redefinir el cuarto. Dado que la ley del valor no se aplica en la Unión Soviética, la clase obrera no crea sino sobreproducto social. Así, las estadísticas sociales incluyen en la cláse obrera a todos los que participan en una producción material y caracteriza como "principalmente manual". Pero la distinción entre producción material y no material no siempre se hace rigurosa-

"personal

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inferior" y los "guardianes", es decir, los que trabajan en la realización del sobreproducto social y cuyo trabajo es no cualificado, rutinario e implica una actividad manual, también son contabilizados como clase obrera.

Utilizando esta definición, se constata un importante reforzamiento de la Numéricamente, creció de 23,9 millones en 1940 a 79,6 millones en 1981; porcentualmente, pasó del 36,1% de la población activa en 1940 a 60,9% en 1982. Pero, de hecho, el peso real de la clase obrera es mayor al que estas cifras sugieren. Aún admitiendo que la definición oficial de clase obrera es poco más o menos satisfactoria, se excluyen dos grupos que no deberian ser incluídos: los campesinos de las fincas colectivizadas y los que los sociólogos soviéticos "intelligentsia obrera".

Los campesinos de las fincas colectivizadas no son contabilizados como clase obrera porque, poseen sus propios medios de producción; sin embargo, los trabajadores de lás fincas del Estado sí son considerados como clase obrera. Pero el criterio de propiedad aplicado a los campesinos de las fincas colectivizadas, criterio que por otra parte no concierne en absoluto a la tierra, es imaginario. La administración de las fincas colectivas no difiere en absolusoviética, es decir, ni una ni otra tienen autonomía económica: no pueden fijar precios, ni elegir sus fuentes de abastecimiento ni sus clientes, ni determinar qué debe ser producido. El papel principal de esta definición de la propiedad es justificar un sistema cuyo fin consiste en mantener las rentas agrícolas a un nivel artificialmente bajo. Este sistema, basado en la jornada laboral, fue abolido en 1966, cuando la dirección Brejnev, comprendió que no se podría aumentar la productividad agrícola más que mejorando los estí-

• Hoy en día, los campesinos de las fincas colectivas tienen un mínimo garantizado y un complemento basado en tarifas por trabajo a destajo similar al aplicado en la industria. Tampoco la existencia de parcelas privadas puede ser utilizada para diferenciar a los campesinos de las fincas colectivizadas de los trabajadores de las fincas estatales. Ambos grupos cultivan parcelas privadas, tal como lo hacen muchos trabajadores industriales. De todas formas, con el incremento de los salarios a los camde las fincas colectivas, la importancia de estos complementos en sus ingresos globales ha disminuido. Hoy es prácticamente imposible trazar una línea neta de división entre campesinos de fincas colectivas y trabajadores de fincas estatales. Con el aumento de las transformaciones de fincas colectivas en fincas estatales, lo único que cambia es el rótulo. En realidad, la diferencia esencial entre "obreros" colectivas y "campesinos de fincas

Yes que estos últimos no disponen de pasaportes internos, lo les excluye artificialmente acceso legal a empleos urbanos.

La diferenciación que se entre "obrero" y "campesino" en el marco soviético revela un error de métodos: el lugar de trabajo (urbano o agricultura • industria) confunde con la pertenencia a. una clase. Tras sesenta años de colectivización, los campesinos de las fincas colectivas ya no son campesinos, sino proletarios del campo, con la conciencia que corresponde a ello. Sus reijornada laboral más breve, mejora de servicios sociales, culturales y educativos) no son diferentes a las de los trabajadores de la industria. Es significativo que cuando su descontento toma carácter organizado y público, el método utilizado es la huelga. Si históricamente el productor individual de mercancías ha sido un aliado dudoso del proletariado de las ciudades, este no es el caso hoy en día. La base objetiva de • la ancestral oposición entre la ciudad y el campo fue aminorada al suprimirse la propiedad privada. Los campesinos de las fincas colectivas, que por otra parte

Run tercio de la población rural, deben ser incluídos en la clase obrera, con lo que ésta se eleva al 74% de la población activa en 1982.

Definiendo la clase obrera como los que están empleados en un trabajo "principalmente manual", las estadís ticas soviéticas no toman en consideración la naturaleza del trabajo, sino el considerar a quienes trabajan en talleres, pero tienen un nivel de enseñanza superior o secundaria especializada, como integrantes de los tra-

"cuello blanco", una bajadores de engloba a todos los trabajadores intelectuales. M.N. Rutkevitch calculó que el 10% de los que se contabilizan en el grupo de los "cuellos blancos" tienen de hecho empleos de obreros cualificados(1). Rutkevich tiene razón; el peso de la clase obrera en población activa es un 2% superior al dado por las estadísticas soviéticas.

Es importante tener en cuenta que una parte creciente de la gentsia normal" sobre todo ingenieros menos cualificados y técnicos, se emplean como obreros cualificados en la industria. La causa principal de este

Yes el situación material de esta gentsia normal". Aunque la élite, es decir, los que controlan el sobreproducto social, haya prometido frecuentemente aumentar el nivel de vida de

"intelligentsia", es incapaz de mantener sus promesas. Esta élite administra la economía, pero tiene grandes dificultades para planificarla. Como los obreros están en mucho mejor posición que la "intelligentsia" para presionar sobre las normas, el movimiento real de los salarios se realiza contra la "intelligentsia". Por ejemplo, mientras que en salario mensual medio de un ingeniero o técnico empleado en la industria era un 115% superior al de un industrial, en 1981 sólo es un 13%. No es sorprendente que muchos ingenieconvertirse en obreros cualificados de la producción, tanto mas cuando en su menos posibilidades de avanzar que industria soviética una cuarta parte de los técnicos diplomados se empleaban como simples obreros. Este grupo podría jugar un papel decisivo en una futura alianza entre el proletariado y más amplias de la "intelligentsia". Cambios en la estructura de la clase obrera

Con la desaparición del fetichismo de la mercancía, el alto nivel de proletarización hace más transparentes las relaciones sociales y sitúa a la élite dirigente soviética en situaciones de desventaja en comparación con los grupos dirigentes de otros países. El importante y creciente peso social de la clase obrera (76% de la población activa) da a ésta más posibilidades que en el pasado para hacer valer sus propios intereses. Esto es también facilitado por un cierto número de cambios importantes en la estructura de esta clase obrera.

El primer cambio a señalar en esta estructura es la importancia que toma en ella la juventud •Hasta hace poco las filas de la clase obrera se han ido constituyendo a partir de una población adulta no asalariada, principalmente amas de casa o trabajadores provenientes de otras ramas de la economía, principalmente la agricultura. Actualmente, el crecimiento de la clase obrera procede, cada vez más, de la juventud, particularmente del joven proletariado urbano. Según N. Danilov, el flujo de obreros jóvenes correspondía a un 29,1% de las necesidades de mano de obra entre 1961 y 1965, a un 57,3% entre 1966 y 1970 y a más del 90% en el período 1971-75(2). Desde 1970, casi la mitad de los obreros de la Unión Soviética tenían menos de 30 años. Al contrario que

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M.N. Rutkevitch y F.P. Filippov, "Sotsial'nye peremechtchniia", (Desplazamientos de la población), Moscú 1970. (4). L.A. Gordon y E.V. Klopov, "Sotsial'noe razvitie rabotchego klassa SSSR" desarrollo social de la clase obrera de la URSS), Voprosy Filosofii, n° 2, Moscú 1972. (5). N.P. Konstantinovna, O.V. Stakanova y O.I. Chkacatan "Peremeny v sotial'nom oblike rabotchikh epokhu razvitogo sotsializma" (Cambios en la composición social de la clase obrera en la época del socialismo desarrollado), Voprosy Istorii, n° 5, Moscú 1978. (6). V. Tchurbanov, "Molodoi rabotichii i nesoderzhatel'nyi trud" (El obrero joven y el trabajo rutinario), Molodoi Komunist n° 6, Moscú 1972. (7). • •A. lanov "Rabotchaia (La cuestión obrera), Novyi Mir, n° 3, Moscú 1971. (8). V. Belotserkovsky; "Svoboda, vlast i sobstvennost" (Libertad, poder y propiedad), Munich 1977.

sus padres, se trata de obreros que no vivieron directamente los horrores de la época de Stalin. Tienen más aspiraciones y menos miedo de expresarias.

Una de las consecuencias de la renovación de la clase obrera es la for-

Run proletariado urbano hereditario. En un estudio consagrado fábrica del Ural, Rutkevitch y resumiendo los resulta. dos escribieron: «Cuanto más disminuye la edad más aumenta el peso de los origen obrero y más decrece el de los obreros de origen los provenientes de fincas colectivas. En la tercera generación se constata la misma tendencia: cuanto más jóvenes son los obreros más frecuente es que sean nietos de obreros que de campesinos (...) esto estabilidad social»(3). Este estudio demostró que el 70% de los obreros menores de 20 años eran nietos de obreros. Por otra parte, el 100% de los especialistas hijos de especialistas. Varios estudios muestran que esta tendencia es común a todas las regiones de la Unión Soviética. Un estudio de 1978 sobre los obreros de la industria de la máquina-herramienta en. Leningrado muestra que el 90% de ellos eran de origen obrero, mientras que el 80% del había nacido en la "intelligentsia". Así pues, por vez primera se asiste en la Unión Soviética a la formación del proComo lo demuestran Gordon y Klapov, el proletariado hereditario mejora el nivel cultural de la clase obrera y su social(4). En las zonas urbanas se han constituído comunidades • obreras estables, que suministran la red de lazos sociales informales tan necesaria para cualquier acción de clase, organizada o espontánea.

Durante los primeros años de la inlas fronteras entre grupos sociales eran muy movedizas. Capas enteras de obreros cualificados eran educadas y reclutadas para puestos de responsabilidad en el Estado, el partido y las instancias económicas. Con el final de la etapa de acumulael marco de económicos y sociales de gran envergadura, la estructurą social de la Unión Soviética se osificó y el avance social, es decir aquel que implica cambios de su status social, se considerablemente. Un cambio importante ha consistido el hecho de que, al contrario que en el pasado, la forma de ascender socialmente ya no pasa por los canales únicos del militantismo, sino también por el sistema oficial se ha convertido en requisito indispensable cualquier función elevada. Por otra parte, los estudios superiores se han convertido en el coto vedado de los hijos de los cuadros y de la "intelligentsia". Así pues, esta capa asegura ahora su reproducción en su propio seno. Así en 1966 dos tercios de los estudiantes inscritos en la Universidad estatal de Sverdlovsk declararon SU origen social "empleado" "cuadro". La cifra sube a más del 67% en la Universidad estatal de Voronezh. Es decir, la separación social entre la clase obrera y la capa dirigente se

A la vez que disminuyen las posisuperiores para los jóvenes de la clase obrera, se produce una renovación en sobre la juventud en Leningrado "la vida, las aspiraciones y los proyectos de los jóvenes soviéticos se caracterivoluntad de recibir educación superior y hacerse un sitio propio en el trabajo intelectual altamente cualificado"(5). Un número cada vez mayor de jóvenes de clase obrera obtiene su diploma de fin de estudios secundarios con el fin de encontrar plaza en la Universidad. Pero el acceso a estudios superiores se realiza en un marco cada vez más competitivo en el que las posibilidades jóvenes que provienen de la clase obrera son inevitablemente cada vez menores. En consecuencia, una cantidad mucho mayor de jóvenes que entran en la clase obrera ha terminado secundarios. ejemplo, un estudio de 1977 que trata sobre los obreros de la industria de máquina-herramienta de Leningrado, muestra que del 70 al 90% de los obreros menores de 30 años habían terminado sus estudios secundarios. Ofreciendo a los jóvenes de la clase obrera una posibilidad de promoción social, los estudios superiores jugaron un importante papel como válvula de seguridad del descontento de la clase obrera. Ahora no pueden jugar mas ese papel. Los dirigentes soviéticos ya no se encuentran con una clase obrera de origen campesino, con un bajo nivel de instrucción y un tipo de aspiraciones correspondientes. Este cambio sucede en un momento en el que el régimen, enfrentado a serias dificuleconómicas y a una falta de mano obrera, un calculado esfuerzo para acrecentar la productividad por medio de una organización más intensiva del trabajo. En 1972, por ejemplo, un obrero de cada tres traba-

Men la cadena. Esta automatización del trabajo ha tenido como conse• que los obreros tareas aún más limitadas, con intervención intelectual menor. Los empleos ofertados son cada vez menos satisfactorios, ya que adquisición conocimientos

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aumenta mucho más rápidamente que el número de empleos interesantes. "La transición hacia una enseñanza secundaria para todos, tan deseable por otra parte, no hará más que exacerbar este problema (6). Es creciente el descontento de la clase obrera respecto al trabajo en cadena. Un estudio hecho en Leningrado a mediados de los años 60 mostró que a un 40% de los obreros jóvenes no le gustaba el contenido de su trabajo, mientras que en 1976-77 este número se elevaba al 65%. Los obreros jóvenes de mayor nivel de educación plantean un nuevo desafio al régimen. Los directores de empresa reaccionan mal ante las necesidades de la nueva fuerza de trabajo. Ven con aprensión esta "revolución educativa" "prefieren tener en sus naves (...) a trabajadores que no hayan realizado más que 5 ó 6 años de estudios".(7) Los conflictos en las relaciones entre nacionalidades

En la actualidad se conoce bien que la Unión Soviética sufre una crisis en las relaciones entre nacionalidades. El origen del problema se haya en la dominación cultural, social, económica y política de la élite rusa, y a su voluntad de no compartir el poder con las nuevas élites de las naciones no rusas. El recrudecimiento de un chovinismo ruso ilimitado está ligado con una crisis social mucho más profunda. Alzando la bandera del nacionalismo ruso, la élite espera agrupar tras de sí a un número significativo de ciudadanos rusos. Si puede decirse que el virus del chovinismo gran-ruso no ha afectado tradicionalmente a la mayoría de los obreros rusos, segun Belotserkovsky, un emigrado reciente que ha realizado un estudio sobre la clase obrera soviética, pasado a un importante número de obreros rusos que trabajaban en repúblicas no rusas(8). El nacionalismo ruso, que era históricamente la ideología de la administración colonial rusa, alcanzó al proletariado ruso en esas repúblicas, que allí constituía aristocracia obrera. En las repúblicas no rusas, los funcionarios rusos y la clase obrera rusa se opusieron a la descentralización económica y autonomía cultural y política. Como en la mayor parte de las repúblicas los obreros rusos eran mayoritarios en las oposición se hacía

"dictadura del proletariado". Sin base industrial y urbana, los movimientos nacionales que se desarrollaron en los años veinte en las repúblicas no rusas tuvieron poco peso social y fueron fácilmente desarticulados.

Esperando que abran una galería comercial en Moscú.

La situación actual nos da una imagen diferente. Tomemos dos ejemplos que ilustran este cambio. En 1939, en Ucrania, la mayor de las repúblicas no rusas, los rusos suponían el 54% de la clase obrera; en Azerbaidjan, la república del Cáucaso, 48%. En 1959, estos porcentajes eran respectivamente, el 26% y el 28%. El proletariado de las repúbliças no rusas ya no es un punto de apoyo para las políticas centralistas, y en estas repúblicas las reservas de apoyo a la élite rusa han disminuído.

Ya se ha dicho que en toda la Unión Soviética la disminución de las posibilidades de promoción estimula una agitación social. En las repúblicas no rusas este descontento se expresa sobre bases nacionales, lo que crea una situación potencialmente explosiva. Tomemos el ejemplo de Ucrania.

ámbito de secundaria, los ucranianos están entre instruidos de la Unión Soviética. En términos de escolarización completa, su nivel es claramente superior al de la población de la república rusa. Sin embargo, entre 1955 y 1971 la proposición de ucranianos e inscritos en centros de enseñanza superior en Ucrania, pasó del 69% al 60% del total. También disminuyó el número de ucranianos que estudiaban fuera de la república ucraniana. Como "intelligentsia" de la república, es decir el de aquellos que han terminado superiores, permaneció estable durante ese decenio: el 52% en 1959 y el 54% en 1970. Los ucranianos eran el 75% de la población de la

Como ya hemos dicho, el sistema de Soviética presenta importantes desigualdades que favorecen a los hijos de

"intelligentsia". En Ucrania eso tiene como consecuencia la reproducción de una élite extranjera Un aspecto de esta tendencia social es que la enseñanza superior se ha rusificado: por ejemplo, los exámenes de acceso se hacen en ruso. En 1970, cerca del 60% de los ucranianos sólo demostraron estudios sociológicos, es la clase obrera quien menos habla ruso, en la vida cotidiana, y por lo tanto sus posibilidades de éxito en los exámenes en esta lengua son pequenos. Cuando en 1965 la dirección del Partido Comunista ucraniano trató de ampliar el acceso a social de la juventud ucraniana (lo que suponía una forma de propio peso social) proponiendo la "ucranización"

esta decisión fue

Esta situación ha tenido una ines. perada consecuencia. En el pasado la clase obrera rusa tenía un nivel de estudios superior a la ucraniana. Hoy en día, al ver cerrados los caminos de la promoción social, son los jóvenes bachilleres de Ucrania que se incorporan a las filas de los trabajadores industriales. Por ejemplo, en 1973, el 55% de los jóvenes que trabajaban por vez primera en Moscú

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(9). Iv. V. Arutinian, "Dondreno sotsiologitcheskoe issle dovannie natsional'nykh otnochenii" (Estudios sociológicos concretos sobre relaciones entre nacionalidades), Voprosy Filosofii, n° 12, Moscú 1969. (10). Robert Conquest (ed), "Industrial workers in the USSR", Londres 1967, pg. (11). Literaturnoia Gazeta, n° 8, Moscú 1977. (12). Istvan Meszaros, "Marx's theory of alienation", Londres 1970, pag. 269.

(centro metropolitano de la Unión Soviética) habían terminados sus estudios secundarios. En el conjunto de Ucrania este número era del 63%. El sociólogo soviético lu. Arutivnian escribió: «Cuanto más favorables son condiciones para la promoción social de los trabajadores no rusos, mejor se consigue eliminar posibles tensiones en las relaciones étnicas»(9). Se puede esperar que aumenten las tensiones entre los jóvenes obreros que, en repúblicas como Ucrania, sufren no solamente la difícil situación de la clase obrera, sino también una opresión nacional. Esta es una de las principales razones por las que Ucrania es el centro de agitación obrera más importante de la Unión Soviética.

De diez años aqui, la clase obrera soviética ha cambiado sensiblemente. Sin embargo, el sistema de relaciones industriales, las restricciones derechos 'ausencia de participación significativa en la gestión,.... todo esto no ha cambiado. Hoy existen fundamentalmente dos vías de participación de los trabajadores en la gestión de la economía. Ambas muestran la gran debilidad de la clase obrera y su atomización. La atomización de la clase obrera

En primer lugar, consideremos los sindicatos soviéticos. afiliada al 98% de la población asalariada, en lo esencial siguen siendo una "correa de transmisión" entre el partido dirigente y los trabajadores, aunque ya no se reconozca oficialmente la teoría de la correa de transmisión desarrollada por Stalin en 1926. Cumplen a la vez un papel ad ministrativo y de gestión. Según la ideología oficial, tienen una doble función: en primer lugar, educar a los trabajadores, lo que significa, fundamentalmente, inculcar la disciplina del trabajo y el respeto a una forma sagrada de propiedad, la propiedad del después, defenderles y representarles.

Sin embargo, esta defensa y esta representación sólo concierne fundamentalmente a conflictos sobre sus derechos (tal como se definen por colectivo en la fábrica) y nunca a conflictos sobre la defensa de sus intereses. Para que la queja de un trabajador sea tenida en cuenta por los responsables del sindicato, tiene que ir expresada bajo la forma de un no respeto de los derechos de un trabajador individual, nunca de los trabajadores como grupo social.

Pero la propia función de defensa y representación está limitada por el hecho de que los sindicatos no tienen independencia respecto al aparato del partido, y los responsables sindicales, incluso a nivel de empresa, son designados, no elegidos. Algunas veces procedimiento ha tomado grotescos. Por ejemplo, •Alexandre Chelepine, antiguo presidente de los sindicatos soviéticos, pertenecía a la jefatura de la policía secreta (KGB), antes de convertirse en el sindicalista de más alto rango.

Las conferencias sobre la producción a nivel de empresa, que existen desde 1921, están constituidas por la dirección de la empresa y por trabajadores para "asegurar la buena marcha de la empresa, la realización y superación del plan de producción, el desarrollo de la emulación socialista, el crecimiento global de la productividad del trabajo"(10). Dado que en los trabajos de estas conferencias se pone el acento en la movilización de los trabajadores para la realización del plan, no es de extrañar que estas instituciones sean meramente formales Como han subrayado ya innumerables periódicos soviéticos, estas conferencias se realizan poco a menudo, sus deliberaciones son vistas desfavorablemente por la dirección, no tratan más que de temas poco importantes y el número de trabajadores que participan ha caído en pica-

En la administración económica

Yes sagrada la llamada "teoría socialista" management" (dirección de la empresa por una sola persona). Pero es interesante constatar que una mayoría aplastante de trabajadores soviéticos cuestionan esta piedra angular de la administración de la economía soviética. Uno de los raros sondeos realizado entre obreros de la Unión Soviética por los Komsomols (organización de las juventudes del Partido Comunista de Soviética) en 1977, estudió la actitud de los trabajadores ante esta cuestión. Los resultados concluían que algunos individuos aislados se oponen a la idea de elegir a la dirección de la empresa (...) el 76% de los que apoyan las elecciones opina que así la producción sería más eficaz".(11)

En una economía no basada en el mercado y que ha superado el estadio de acumulación primitiva, la ausencia de autogestión se ha convertido en un freno a la continuidad del desarrollo de las fuerzas productivas sociedad. La primera tarea de la industrialización, que consistía en adoptar, imitar, incorporar los elementos más importantes de la tecnica capitalista, puede llevarse a cabo sobre las bases dadas por la industria nacionalizada. Pero conforme se avanza, la economía va siendo confrontada al problema

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de la calidad. En una economía nacionalizada, la calidad, la renovación tecnológica y el creciente incentivo necesitan autogestión obrera. Para seguir progresando económicamente es necesaria una verdadera socialización de los medios de producción. Un aparato represivo omnipresente

Vamos a examinar ahora la excepcionalmente difícil situación de la clase obrera soviética y vamos a ver como se comporta en el marco de una economía que no tiene ni las coerciones del mercado, ni la solidaridad del socialismo.

Se dice a menudo que la sociedad soviética es una sociedad represiva Siendo cierto, no es éste su aspecto esencial. Otros regímenes, Chile o Sudáfrica, por ejemplo, la superan ampliamente, simplemente desde el punto de vista de la brutalidad. Lo que es único de los mecanismos de control social de la Unión Soviética, es la abusiva penetración de la sociedad civil por parte del Estado; la mediación de toda actividad humana importante por parte del Estado; la fragmentación y la atomización de la existencia social de la población. Lo resume bien I. Meszaros: "En una sociedad capitalista, los individuos sólo pueden realizarse como individuos aislados. Por otra parte, en una burocráticamente tivizada, no pueden realizarse como in-

By aún menos sociales". (12)

Con la abolición del mercado y del

Soviética, y no habiendo democracia obrera, el único mecanismo efectivo de control social del que dispone la élite soviética es éste del que acabamos de hablar. Tal método de control social no es una forma accidental del poder burocrático, es el único mecanismo a disposición de la élite para disciplinar a la clase obrera. El Estado debe penetrar y atomizar la sociedad civil porque si no, el control social no puede tener éxito. Al contrario de lo que sucede en una sociedad capitalista, las desigualdades y tensiones sociales no son mediatizadas por las relaciones de mercado y todas las mitificaciones que llevan consigo. No se puede echar la

"mano invisible". En resúmen, la propia naturaleza de la Unión Soviética es tal que las relaciones sociales son transparentes y la situación en este país es fundamentalSoviética no es razón que justifique la falta de contestación obrera espectacular. La ideología oficial, el dogma codificado, no sirven para legitimar los privilegios del grupo dominante y su poder sobre la sociedad. Las rituales declaraciones de los dirigentes del Partido, de que la clase obrera es la fuerza dirigente de la sociedad, etc., pierden eficacia, ya que están en flagrante contradicción con la realidad de la estructura social existente. Para poder realizar su función de socialización, la ideología oficial debe tener algún parecido con las condiciones existentes, debe poder apoyarse en la realidad social. Suponer que la ideología social juega un papel importante para calmar el descontento obrero, cuando las contradicciones son tan palpables, es creer que el "lavado de cerebro" a gran escala constituye un mecanismo viable de control social.

Se puede encontrar ciertos indicios obreros soviéticos, consideran la ideooficial al menos con un alto grado de escepticismo. Por ejemplo, en una encuesta realizada por Izvestia el 13 de abril de 1967, basada en una muestra de 25.000 lectores se puede ver que sólo un 32% de obreros, un 22% de mujeres y un 21% de campesinos de fincas colectivas, estaban de periódico describía su situación. "Una alarmante", escribía el redactor comentando los resultados de esta encuesta. Igualmente, otra encuesta de Izvestia, el 12 de julio de 1969; basada en 800 entrevistas y 18.000 cuestionarios, mostró que sólo un 18% de los encuestados lectores leían los artículos definidos como ideológicos y políticos. Por otra parte, los artículos que trataban sobre "la lucha contra los casos de burocratismo y papeleos se leen con atención constante (...) El interés de los lectores

La las cuestiones de la extensión de la práctica democrática en la gestión económica, de lograr una apertura mayor, una discusión detallada de las decisiones adoptadas, el desarrollo de la crítica y de la auto-

Con el fin de conservar su control sobre la sociedad, el grupo dirigente soviético mantiene pues un impresionante aparato represivo. Lo que caracteriza a este aparato no es su particular brutalidad, sino más bien su abusivo dominio sobre la sociedad. EI fundamento principal de la intervención del Estado sobre la sociedad civil es que toda interacción significativa entre individuos o grupos debe ser controlada y mediatizada por el Estado y sus organizaciones. Es importante comprender que no se trata sólo de actividades políticas, espontáneas y significativas en sí. En una sociedad post-capitalista que no se basa en los principios de la autoorganización obrera, donde la economía no es autónoma, la intervención del

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(13). V. Belotserkovsky, "Worker's struggles in the USSR in the early sixties" Critique n° 10-11, Glasgow 1978-79. (14). le. G. Antonsenkov, "Opyt issledovannia permeny truda v promychlennosti" (La experiencia de investigación sobre los cambios de emp/eo en la industria) Novosibirsk 1969. (15). The Gardian, Londres, 18 de noviembre de 1975. (16). Literaturnaia Gazeta, n° 25, Moscú 1978.

Estado es más profunda que en cualquiera de los sistemas precedentes. De aquí resulta que nunca en la historia una sociedad estuvo tan atomizada como la sociedad soviética de

Las ramificaciones de estos mecanismos de control social sobre la clase obrera son muy complejos. Vamos a sobre tres de sus conseLa primera es que este régimen está en mala posición para hacer frente a las reivindicaciones económicas sencillas. Cuestiones como el aumento de precios y salarios, que en las sociedades capitalistas se tratan generalmente a nivel de la sociedad civil y que no se convierten en políticas más que en cirUnión Soviética adquieren un carácter político inmediato. En esta sociedad las reivindicaciones económicas de el empleo también reivindicaciones respecto al aparato político central. Las consecuencias son infinitamente mayores capitalistas. El ejemplo de Polonia es particularmente esclarecedor al respecto: el gobierno de Gierek cayó a causa de la reacción de los trabajadores ante la noticia de la subida de precios de los alimentos. Esta situación se debe al hecho de que la economía está totalmente centraliempresas tienen poca autonomía. El comité ejecutivo desde Moscú, las líneas maestras de los planes económicos; las escalas salariales también se fijan

Un factor importante de la inesta• fundamental régimen soviético reside en el hecho de que no ha sido capaz de desarrollar una práctica basada en reivindicaciones puramente económicas de la clase obrera. En cierta manera esto ha sido posible en Yugoslavia por la existencia del mercado. Pero en la Unión Soviética, incluso las reivindicaciones económicas más simples son percibidas como una amenaza inmediata al poder. Del mismo modo, los trabajadores saben que la omnipotencia del Estado caerá sobre ellos si organizan el más mínimo movimiento de protesta económica y por ello son reticentes a hacerlo. En esta situación hay pocas posibilidades de cambio gradual. Las tensiones llegan a borbotones y, como resultado, hay frecuentemente violentas revueltas obreras espontáneas. Incidentes de este tipo han sido fre cuentes en la Unión Soviética(13) y Europa del Este ofrece otros muchos ejemplos.

El segundo efecto de esta forma de control social sobre la clase obrera es atomizar e individualizar su protesta. Es importante subrayar que la penetración de la policía secreta no se limita al nivel "macro", sino que se hace también en la empresa y el domicilio. La clase obrera soviética trabaja en un contexto de régimen de empresa en el que, además del pasaporte interno, cada trabajador ha de llevar consigo una cartilla de trabajo que registre los resultados de su trabajo y en la que se anota cualquier actividad anormal; para poder cambiar de empleo, necesita una carta de referencia de la dirección de la empresa y del servicio de seguridad. En estas condiciones la mayor parte del descontento obrero se traduce, por una parte, en manifestaciones de desesperación (como por ejemplo el alto grado de alcoholismo) y también a través del absentismo y de un alto grado de renovación del perso-

Los economistas estiman que la renovación del personal supone una pérdida de 3 a 5 mil millones de rublos anualmente. Por su sociólogos soviéticos admiten que este alto grado de absentismo expresa "una forma particular de criticar ciertos defectos de la esfera productiva"(14). El conflicto se acentúa por la insistencia que se hace en organizar más rigurosamente el trabajo, introducir cintas transportadoras, etc: Al contrario que los occidentales, los obreros soviéticos no tienen la posibilidad de una respuesta organizada: su reacción es desorganizada, individual. Como hacer trabajar a los trabajadores

Por último, y paradójicamente, los obreros soviéticos aunque como clase no tienen poder, en cuanto individuos tienen más control sobre su proceso de trabajo individual que en los países capitalistas. Ojeando las normas de trabajo, los ritmos de las cadenas, se ve que el obrero puede controlar mucho más su propia cadencia que bajo el capitalismo. La prensa soviética deplora permanentemente la debilidad de estas normas. Esta situación se da, parcialmente, como reflejo de los mecanismos de control social descritos anteriormente; el alto : nivel de atomización obliga a los trabajadores a tener más relación con su proceso de trabajo individual que con el conjunto de la producción. Pero esta situación también procede de que en la Unión Soviética los directores de empresa no tienen medios eficaces para obligar a los trabajadores a mejorar su rendimiento. No se puede utilizar ni estímulos materiales ni amenazas de despido; tampoco hay sanciones económicas de verdad para penalizar una producción de mala calidad. Los esfuerzos para introducir una organización más mecanizada del

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trabajo no son más que intentos del régimen de reducir el control individual del trabajador sobre su proceso de trabajo. Pero como veremos más adelante estos esfuerzos tienen contrapartidas que limitan lo que los procesos económicos habrían podido acrecentar.

Para el régimen, el problema es cómo empujar a los trabajadores a producir y es parte integrante del problema más global de saber cómo armonizar los intereses individuales con los intereses de la sociedad en general. Los estímulos importante en la Unión Soviética que en Occidente. Por ejemplo, "el coeficiente de diferencias de ingresos" se redujo de un 5,4 en 1946 a un 2,6 en 1976. En gran medida esto se debe a la supresión gradual del trabajo por piezas con niveles progresivos de remuneración y al hecho de que los trabajadores alcancen el nivel correspondiente al salario medio mucho más rápidamente que antes. Normalmente hay seis niveles salariales en la Unión Soviética y la mayoría de los obreros se sitúan entre el 3 y el 4.

En épocas de escasez de mano de obra, la dirección está totalmente proponer elevados a los trabajadores para la pretendida "emulación", socialista y las "primas" a los obreros suponen una suma tan insignificante que no son importantes situación es diferente en lo que respecta a los directores). También hay que subrayar que el dinero juega un totalmente diferente que en constante de bienes de consumo, la élite percibe sus privilegios en gran medida de una forma no monetaria, por ejemplo a través del acceso a estos bienes a través de almacenes especiales reservados para ella. En resumen, y para consternación de los medios dirigentes soviéticos, el trabajador tiene pocos estímulos materiales que le inciten a trabajar duro.

Asímismo, el trabajador soviético no tiene ante sí la amenaza del paro. La últimas conquistas de la Revolución de Octubre que todavía conserva la obrera. Entre la élite soviética está bastante extendido el sentimiento de que lo que necesitaría la Unión parados"... Como un "oficial soviético muy bien informado" se confesó a un periodista

"un exceso de de empleo perjudica a la eficacia"(15). Pero evidentemente tomar una medida tan espectacular sin correr el riesgo de provocar una masiva protesta obrera. Se ha intentado realizar experiencias parcia. les de intensificar la productividad, implicando despidos y laboral, pero derecho al trabajo, el derecho más querido por todos los trabajadores. Para la dirección de las empresas el aumento de la escasez de la mano de obra ha acentuado el "problema de la disciplina". En palabras de un director de fábrica: "Supongamos que castigue a un trabajador. Se sentirá ofendido. Buscará otro trabajo. ¿Quién le sustituye?. En poco tiempo pierdes a tus empleados" (16)

A pesar de ciertas reformas económicas el principal índice del. cumplimiento del plan sigue siendo la calidad de producción y hay pocas sanciones para producción de mala conocido y es inútil detallarlo aquí. A su vez esto crea serias dificultades al pasar a la mecanización del proceso de trabajo. Una producción más autonecesita mayor calidad y más exactitud, lo que a su vez necesita mas control de calidad y supervisión. Soviética la automatización tiene consecuencias paradójicas. Por una parte,

Centre 1959 y 1972. Por otra, ante la incapacidad de

69-91 los directores de empresa de motivar a trabajadores producción, la calidad de los bienes producidos no ha mejorado. De aqui resulta que el número de trabajadores ocupados en reparaciones ha aumenasí las ganancias de la automatización. Como recogía el periódico Trud, el 11 de noviembre de 1965, hay cuatro veces más personas empleadas en reparar máquinas que en construirlas.

La individualización del proceso de trabajo en la Unión Soviética es reflejo de una necesidad extrema de socializar el proceso productivo. Los intentos de socializar la producción fuera del marco del control obrero se demostraron extremadamente difíciles para el régimen. Es interesante resaltar que artículos de periódicos soviéticos han demostrado, por medio de encuestas empíricas, que. una cierta forma de control obrero es esencial para mejorar la producción. Pero por otra parte no se puede introducir control obrero sin mirar los mecanismos de control social que permiten al régimen existente permanecer en el poder. Además, la capa dirigente, confrontada a las reivindicaciones de una importante clase obrera, cada vez más joven e instruida, podría tener dificultades crecientes resistir las presiones por el cambio. D

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