"La teoria marxista de las crisis:
y las depresiones económicas'
Ernest Mandel Marx no tuvo tiempo para elaborar de un sistemático una teoría de las crisis: habia reservado esta elaboración para uno de los tomos no redactados de "El Capital", que iba a referirse al mercado mundial. Pero en el tomo ||l de "El Capital", en las "Teorías de la Plusvalia" diferentes periodísticos descriptivos, y también en su correspondencia, Marx y Engels 'incluyeron suficientes párrafos sobre el ciclo industrial y las crisis, como para poder hablar sin falsificar miento, de marxista de las crisis. La explicación marxista de las crisis teoría marxista de las crisis rechaza toda explicación mono-casual. Las crisis no se deben exclusivamente al exceso de capitales (sobre-acumulación) o, lo que viene a ser lo mismo, a la insuficiencia de la masa de plusvalía producida. Tampoco se deben exclusivamente a la insuficiencia de poder de compra de las masas, ni a la desproporción entre, los dos departamentos fundamentales de la producción: el departamento de los bienes de producción y el departamento de los bienes de consumo. Todas estas causas desempeñan un papel en el desencadenamiento de las crisis y en su cíclica, pero ninguna de ellas determina sola el estallido regular de las
La razón por la cual Marx rechaza toda explicación mono-casual crisis es su consideración de que el ciclo industrial, y las crisis de sobreproducción a que conduce regularmente, son inherentes al propio modo de producción capitalista. Este modo de producción se basa en la producción mercantil generalizada. La relación capital/trabajo asalariado, es decir, el modo de producción capitalista, es la consecuencia de que los medios de producción, incluyendo la tierra, y la fuerza de trabajo se han transformado en mercancias.
Pero producción mercantil generalizada implica trabajo no inmediatamente social, implica contradicción entre trabajo privado y trabajo social, disposición fragmentada de los medios de producción (es decir, propiedad privada en el sentido económico, y no puramente jurídico del término), fluctuaciones temporales de la inversión, contradicciones entre el valor de uso y el valor de cambio, contradicción entre mercancía y dinero. De aquí se deduce la oposición fundamental de Marx a la ley de Say y a los errores paralelos de Ricardo: para Marx la producción no crea automáticamente su propia de manda, lo que supone el rechazo de las tesis que hoy son retomadas por los monetaristas y los economistas partidarios de la "supply-side" T'economia de la oferta"). Igualmente, la demanda no crea automáticamente su propia producción, lo que supone el rechazo de las tesis detendidas por los neokeynesianos"
Las raíces de la crisis se encuentran en que las condiciones de producción de la plusvalía no implican automáticamente las condiciones de su realiza ción (dicho de otro modo, no coinciden automáticamente con ellas).
En este sentido, dentro . de la teoria marxista de las crisis, la crisis es a la vez una crisis de sobreproducción de capitales y una crisis de sobreproducción de mercancías. En su preparación y en su estallido intervienen todas las contradicciones internas del modo de producción capitalista. Como las fluctasa de ganancia resumen el conjunto de estas contradicciones, la crisis puede representarse determinada fundamentalmente por la baja tendencial de la tasa media de ga-
Así pues, la crisis capitalista es, por su misma esencia, una crisis de sobreproducción de valores de cambio. En éste sentido, se opone a las crisis de las sociedades pre-capitalistas y de las sopost-capitalistas, que esencialmente crisis de sub-producción grados diversos con fenómenos ligados al mercado, en la medida que la produc ción mercantil se desarrolla o supervive en estas sociedades. Por el contrario, mientras subsista el modo de producción capitalista y la economía continue estando regida por la ley del valor, las crisis de sobreproducción son inevitaLa explicación marxista de la depresión actual
La recesión de 1980-82 ha sido la crisis de sobreprodücción n° 21 desde del mercado mundial para mercancías industriales", según la expresión de Marx, nacimiento que se sitúa hacia 1825. Podemos calcular la dividiendo 150 años entre 21, lo que nos dá aproximadamente 7,5 años, y constituye una asombrosa confirmación de una hipótesis de Marx. La propia naturaleza del ciclo industrial implica que no hay "crisis permanente". Después de la" recesión, viene la recuperación, aunque sea vacilante, poco profunda, de duración relativamente comenzó en 1983, al menos en UȘA, la RFA, Gran Bretaña, Canada, del mismo modo que hubo recuperación entre la recesión de 1974-75 y la recesión de
Definimos las crisis en la epoca posterior a la 2ª Guerra mundial -época del "capitalismo tardío"recesiones, porque son crisis combinadas con una inflación permanente que atenúa parcialmente sus efectos. La inflación del crédito, es decir de la moneda escriturada, de la
"moneda bancaria", permite vender más mercancías que con el poder de compra creado efectivamente en el proceso de producción. Permite acumular más capitales que con la plusvalía producida efectivamente en el proceso de producción y realizada en el curso del proceso de circulación. Pese a toda l demagogia de los monetaristas" y todas las medidas deflacionistas tomadas por los gobiernos burgueses, tanto "de derecha" como "de izquierda" , la inflación subsiste en el actual ciclo industrial, aunque se haya reducido respecto a los años 70 (pero no respecto a los años 50 y 60).
Pero el capitalismo tardío sólo puede atenuar temporalmente sus contradicciones internas por medio de una inflación permanente, pagando un precio elevado, y a la larga insoportable, en forma de desorganización creciente de sus sistema monetario internacional y riesgos crecientes de derrumbe de todo el sistema bancario y de crédito interna-
Hipócritamente, los capitalistas y sus ideólogos ponen en primer plano, en este terreno, las deudas de los paises del "tercer mundo" y de los Estados llamados socialistas (que nosotros preferimos llamar Estados obreros burocratizados o Estados post-capitalistas). Pero en realidad, el capitalismo conoció su imprevisto auge económico después de la 2ª Guerra Mundial flotando sobre un mar de deudas que le desbordaban por cuatro costados: las firmas capitalistas privadas, incluyendo las multinacionales; los países del "tercer mundo" a los gobiernos imperialistas; los gobiernos de los Estados obreros burocratizados. De estas cuatro masas de deudas, la más importante es la 1ª, no la 2ª. La 3ª ha sobrepasado "ya a la 4ª y puede llegar a superar a la 2ª
Los detonadores de las recesiones de 1974.75 y de 1980-82 han sido" los clásicos y su desarrollo ha sido un desarrollo clásico: sobreproducción en los. sectores claves de la expansión precedente (automóvil, construcción inmobiliaria, siderurgia, petroquímica...), baja de la tasa media de ganancia, agravación de las tendencias especulativas e inflacionistas, obligación para la bur: guesía de iniciar una política deflacionista, ascenso rápido del paro y, por ello, contracción del mercado "interior, competencia inter-imperialista e intercapitalista, con ascenso del proteccionismo y contracción del mercado mundial.
Ciclo industrial y ondas largas
El hecho de que Marx haya desvelado los mecanismos fundamentales, estructurales, de la crisis de sobreproducción capitalista implica que hay rasgos fundamentales, estructurales, estrictamente idénticas. De hecho, cada crisis representa una combinación de rasgos generales y particulares: El propio Marx analizó detalladamente los rasgos particulares de una serie de crisis que vivió, como la crisis de 1857-58 y su aspecto monetario, y la de 1861, ligada a las consecuencias de la Guerra de Secesión en los Estados Unidos.
No puedo analizar ahora en detalle todos los rasgos particulares de las criSIS de 1970-71, de 1974-75 y de 1980-82 Pero quiero insistir sobre un aspecto esencial de esta combinación: a saber la que se dá entre el ciclo industrial de 7 ó 6 años, y la onda larga de tendencia depresiva que ha comenzado manifiestamente a fines de los años 60, sucediendo a una onda larga expansiva que se escalona de 1948-49 a 1968 (salvo en los países anglosajones, donde comenzó sin duda hacia 1940).
Esta combinación entre el ciclo industrial clásico y la onda larga deprètiene consecuencias considerables sobre la evolución económica a medio y largo plazo, y también en el terreno social y político.
La actual onda larga depresiva se caracteriza por la "vulgarización"" de las innovaciones tecnológicas iniciadas durante la onda larga expansiva precedente: esta es una característica general de todas las ondas largas.
En la práctica, esto quiere decir tres cosas: -mantenimiento de una tasa de crecimiento anual de la productividad bastante elevado: —baja, o incluso desaparición, de las "rentas tecnológi-" cas", de los beneficios monopolisticos de los grandes trusts, incluyendo los "multinacionales" ", lo que contribuye "a deprimir la media de beneficio; -baja considerable de la tasa media de crecimiento de la producción, que se nantiene largo tiempo inferior a la tas de crecimiento de la productividad. El resultado es claro: el aumento del paro y la ofensiva de austeridad de la burguesia se mantendrán simultáneamente durante un largo período, con independencia de las fluctuaciones ciclicas de la producción anual.
Refiriéndonos solamente al paro en los países imperialistas, ha aumentado de 10 millones en 1970, a 15 millones en 1975, 20 millones en 1978, 30 millones en 1980, 35 millones en 1983 y alcanzara los 40 mi lones en 1985, con independencia de la actual recuperación. Y téngase en cuenta que trabajamos con estadisticas que infravaloran fuertemente la realidad, porque no incluyen a todos(as) aquellos(as) que, como dicen elegantemente los ideólogos burgueses y pequeñoburgueses, "han abandonado el mercado de trabajo", por haber perdido toda esperanza de encontrar repelidas de nuevo al hogar y trabajadores emigrados expulsados a su país de
En el marco de la onda larga depresiva, hubo una desincronización entre los golpes de la crisis en los países imperialistas, los países semi-coloniales y los países dependientes semi-industrializados. En particular, los dos últimos tipos de países han podido mantener una tasa de crecimiento relativamente elevada, sobre todo México, Brasil, Corea del Sur, India, Taiwan y una serie de países de la OPEP.
Pero desde 1980, la situación ha cambiado radicalmente. Hoy los países del "tercer mundo" sufren frontalmen-te los golpes de la crisis. Para los países sub-desarrollados" supone un cambio completo del clima socio-económico y político respecto a los 10 años precedentes, una pérdida de credibilidad de los proyectos de industrialización (o de desarrollo) en el marco del capitalismo internacional, de los proyectos nacionalistas-populistas, etç. junto a una caída brutal del nivel de vida de las masas. En los países más pobres se esta desarrollando una tragedia de dimensiones históricas: para vergüenza, de la vanguardia revolucionaria internacional, por no hablar del movimiento obrero internacional, no se ha tomado en absoluto conciencia del problema. Podemos resumir esta tragedia en una fórmula: la onda larga depresiva supone una pauperización absoluta de los parses semicoloniales mas pobres, que lleva el poder de compra de los salarios medios al nivel de las raciones alimenticias de los campos de concentración La función política y social de las diferentes interpretaciones de la crisis
La defensa de la teoría marxista de las crisis no es solamente un deber de honestidad científica, de capacidad de comprender, explicar y prever la marcha
de la economía mundial: tiene también una función precisa en la lucha ideológica que se está desarrollando ahora en el seno de la opinión pública, es decir de la lucha de clases política y de la lucha de clasr's en general. Más aún, tiene un papel preciso en las diferenciaciones dentro del movimiento obrero internacional, entre los que, con las tormas más diversas y las excusas más contradictorias, aceptan la crisis como inevitable y se contentan con proponer recetas para gestionar esta crisis dosis graduales de austeridad, y los que quieren organizar, ampliar y generalizar militante y activa contra la ofensiva del Capital, la lucha contra el paro, por la introducción inmediata de la semana de 35 horas sin reducci n de sal rios, la lucha por una alternativa anticapitalista de conjunto a la política de austeridad. En última instancia, aquí se oponen todos los partide la colaboración de clases y todos los que defienden de un modo irreductible la independencia de clase proletariado, combatió toda su vida, desde 1850.
No podemos hacer una lista exhaustiva de todas las "explicaciones" de la alternativas explicación marxista y nos limitaremos a referir los esquemas ideológicos siguientes:
— La crisis sería el resultado inevitable del alza excesiva de los salarios directos e indirectos durante la fase de derechista de esta "explicación" explicación neoclásica, monetarista: "los trabajadores, los altos sal rios, se sitúan fuera del mercado de trabajo"). Hay también una versión "de izquierda" de esta explicación: la teoría del "aplastamiento del beneficio". retrocediendo a Ricardo, reduce la baja de la tasa de ganancia a tasa de plusvalía, es decir, que explica la crisis por el alza de los
- La crisis sería el resultado inevitable de la inflación, aumentada considerablemente por las alzas de precios del petróleo en 1973 y 1975.
— La crisis sería el resultado de una conspiración de las "multinacionales" o de una conspiración del imperialismo americano para reestaurar (o consolidar) su hegemonía sobre la economía capitalista internacional, o sobre la economía mundial.
— La crisis no sería más que un mede relanzamiento y nuevo despliegue internacional de la acumul ición de capital, que el capitalismo está capacitado para realizar y
La función de estas "explicaciones" es política y social, no científica. A veces, su aspecto irracional toma una dimensión grotesca: algunos, en Francia (y no solamente en Francia) serían sucesivamente el alza y la baja del precio del petróleo los causantes de la crisis, o tactores considerables de su agravación. Pero una vez que descartamos la pretensión científica de estas "explicaciones", que no debemos concluir que carecen de importancia. Por el contrauna importancia extrema instrumentos burguesia para obtener resultados sociopolíticos precisos:
— Culpabilizar a la clase obrera y al movimiento obrero, como responsables
— "'Culpabilizar" a los jeques del petróleo o, más generalmente, a los paises del "tercer mundo", como responsables de la crisis.
— Presentar la crisis como una fatalidad a la que nadie puede sustraerse.
Justificar concesiones llamadas "inevitables" a los imperativos de la austeridad, es decir, a los im: erativos de la ganancia.
Todos estos objetivos tienen un fin central: ejercer una enorme presión sobre la clase obrera para que no reconozc: que es el capitalismo, y solamente el capitalismo, el responsable de la crisis y que toda lucha real y eficaz contra las consecuencias desastrosas de la crisis para las masas trabajadoras debe ser una lucha contra el capitalismo, una lucha anti-capitalista. Se trata pues de presionar para impedir una lucha resuelta y consecuente contra la ofensiva internacional de austeridad y de remilitarización, impedir la emergencia de una alternativa anticapitalista, socialista a la crisis, por la cual estarían dispuestos a combatir amplios sectores de masas. La crisis y el porvenir de la humanidad
Estamos convencidos de que la depresión es muy grave: en el contexto de la crisis del sistema imperialista y la crisis social supone la más grave crisis que e! capitalismo ha conocido desde su nacimiento. Recordando una fórmula de Marx, en la crisis se expresa la tendencia del capitalismo a transformar periódicamente las fuerzas productivas en fuerzas destructivas. Y la amplitud de
la crisis determina las dimensiones del potencial destructor que se desprende de la "solución capitalista" a la crisis. Para salir de la crisis de los años 30 sin la humanidad pagó el precio 100 millones de muertos, de Auschwitz, de Hiroshima.
Con el nivel alcanzado actualmente por el armamento —ante todo, pero no solamente, el armamento nuclear — con el proceso de destrucción del medio ambiente que estamos viviendo, con el aumento del hambre en el mundo, que multiplicar ese potencial destructor al menos por cinco, lo que implica el riesgo real de destrucción de la infraestructura material y humana sobre la tierra.
la humanidad confrontada al dilema: "socialismo o barbarie". Dos guerras mundiales, innumerables guerras locales, el ascenso periódico de dictaduras sanguinarias fascistas, semi-fascistas, militares, la de la tortura a más de 60 paises: todo esto prueba que la noción de "barbarie" no es abstracta, ni mixtificadora, ni propagandística, está llena de un contenido real cada vez dramático. hoy, con sobrearmamento nuclear, el dilema "socialismo o barbarie" toma una dimensión nueva, aún más precisa. Hoy la victoria mundial del socialismo se ha convertido en una cuestión de supervivencia física para el género humano. El dilema a largo plazo es: socialismo o destrucción del género
He dicho: "a largo plazo". A corto y medio plazo, el capital internacional se enfrenta a obstáculos y resistencias inmensas para poner curso hacia la reconquista de los mercados perdidos, es decir, un curso hacia la 3ª Guerra Mundial. Entre estas resistencias y estos obstáculos está, en primer lugar, la fuerza del movimiento obrero y del movimiento antiguerra en los países imperialistas y la fuerza del movimiento anti-imperialista en
By en los países dependientes. Lo que ción pone inmediatamente a la orden son las guerras contrarrevolula agresión contra la revolución palestina en el Líbano, la agresión contra la revolución centroamericana, la agresión contra la revolución austral. La 3ª
Guerra Mundial no estará a la orden del dia antes de que se inflinjan al movimiento obrero y al movimiento de masas de los principales países del mundo capitalista derrotas muy severas.
Pero justamente a causa de la duración y de la gravedad de la depresión, tiende a aumentar el riesgo de la 3ª
Men la medida que la ofensiva de austeridad y de remilitari zación consiga debilitar o desarticular el movimiento de masas en los principales paises capitalistas del mundo.
Para nosotros esto no está decidido: las batall :s decisivas están delante, no detrás, de nosotros. Con todos los inherentes a las analogias históricas, si tomamos como referencia las etapas preparatorias a la 2ª Guerra estamos en 1929, no en 1933 o en 1938. La marcha hacia la 2ª Guerra Mundial podria haber sido radicalmente cambiada si Hitler no hubiera tomado el poder, si Franco hubiera sido derrotado, si el ascenso revolucionario en Francia no hubiera sido asfixiado por el Frente Popular. Las grandes batallas de clase que vendrán en Europa occidental, en Brasil, en México, en Argentina, en la India, en Canadá, en Africa del Sur, en Japón y, sin duda, finalmente en los
Unidos decidirán la marcha hacia la 3ª Guerra Mundial y por consiguiente la suerte de la humanidad
Podríamos plantearnos la pregunta siguiente: ¿es racional para el capitalismo, incluso encabezado por personal político de derecha y extrema derecha, orientarse hacia una "solución" de la crisis por la guerra mundial nuclear?. Pero esta pregunta está mal planteada. La sociedad burguesa en su conjunto se caracteriza por una combinación sui-generis de racionalidad parcial e irracionalidad global. La misma característica se aplica a los armamentos.
Pero que exista efectivamente un fondo irracional en el proyecto de guerra nuclear no implica en modo alguno que irrealizable. Auschwitz también era irracional desde el punto de vista de los intereses globales del imperialismo alemán, incluso desde el punto de vista de obtener la victoria en la guerra. Y pese a
Auschwitz fue realizado. En la perspectiva de preparación de la guerra, lo decisivo para el imperialismo en la etapa actual es acostumbrar a las masas política e ideológicamente irracional y lo monstruoso.
Este es el objetivo central de la ofensiva ideológica en los medios de comunicación y en las universidades burguesas, que no es solamente antimarxista, anti-comunista, anti-socialista, sino que es también una campaña contra la ciencia, contra la razón, contra los ideales de la revol: ción burguesa y
del Siglo de las Luces, e incluso contra los ideales igualitarios elementales pre sentes en la tradición religiosa judeocristiana. La barbarie de las ideas prebarbarie de los hechos. Por eso debe desencadenarse ura fuerte ofensiva teórica para defender al marsocialismo, la ciencia, la razón, los derechos de todos los nombres y todas las mujeres que habitan nuestro planeta, de los embistes de la estupidez dotada de formidables dios de difusión y de presión.
E: ta ontraofensiva está hipotecada por una realidad objetiva: la situación real. económica, social, política, ideológica, cultural, moral en los países del Este, las sociedades burocratizadas de transición entre el capitalismo y el socialismo, los Estados obreros burocratizados. Por supuesto, nosotros rechazamos toda noción de "socialismo realmente existente" en cualquier lugar del rechazamos noción de que Marx seria responsable prácticas burocracia soviética, o de las prácticas de la burocracia socialdemócrata reformista. Pero registramos un hecho que pesa sobre todos nosotros. En la crisis de los años 30 había una casi unanimidad en el novimiento obrero mundial en torno a una idea central: el capitalismo está en crisis; la solución es la planificación socialista. Hoy una parte importante del proletariado mundial, miembros de los PCs, no consideran esta respuesta suficiente.
fundamental que explica este cambio no es la propaganda imperialista, ni la presión de los medios pequeñoburgueses desmoralizados escépticos, aunque no marse la importancia de estos factores La razin fundamental es la compren saludable, por el proletariado internacional de la realidad económica y social en el Este, tal como ha sido revelada de un modo conclu-l yente por el ascenso de la revolución y la contrarrevolución política en Polonia La crisis económica y social en el Este es un factor constitutivo de la crisis mundial; no es idéntica a la crisis caaunque esté influída por ella; es específica a estas sociedade: y pesa
Men la conciencia media del proletariado internacional.. Los marxistas del mundo entero deben tomarl: claramente en consideración.
una respuesta puramente teórica y propagandistica nunca suficiente a masas. Mientras no exista en la práctica un "modelo" de sociedad de transición que trascienda de manera decisiva los desigualdades, opresiones que existen hoy en el Este, nuestra respuesta no convencerá a todo el mundo. Pero eso no significa que haya que esperar a la victoria de la revol ción socialista en el Oeste, " de la revolución política en el Este para defender resueltamente lo que significa realmente la planificación socialista, como respuesta socialista a
Nosotros afirmamos que la economía y I: sociedad basadas en la ciencia y la técnica contemporánea se han hecho demasi do complejas y llevan consigo demasiados riesgos como para ser gestionadas por no importa qué clase de '"expertos" —por otra parte, cada vez menos competentes-, por cualquier tipo de élites minoritarias, sean burguesas en el Oeste o burocráticas en el Este. Del mismo modo, nosotros creemos que esta crisis mundial es demasiado grave para ser dejada a merced de "leyes objetivas del mercado" que se realizan a espaldas de
Esta crisis sólo será resuelta si las masas toman en sus manos la gestión de sus propios asuntos, de la mía, del Estado, de la Sociedad. O