AS próximas elecciones al Parlamento permiten revelar, si cabe, de la política de las direcciones tradicionales de la clase etapa de construcción de una por sus siete millones de parados, los partidos que pretenden defender a los trabajadores no hacen sino traducir al nivel europeo sus respectivas colaboración de
La socialdemocracia europea se presenta como motor de la construcción de la Eurolas sirenas del "eurocomunis-
, su canto no ha durado más de un verano y le ha cedido el sitio al realismo de las sólo lleva a los PC a presentartambién a defender oreintaciones a veces totalmente antagónicas entre un país y otro.
Mientras pretenden luchar por "la Europa de los trabaja-
, estos partidos no ponen de manifiesto, campaña, sino su adaptación a sus burguesías o fracciones de sus burguesías nacionales.
En efecto, ¿cuál puede ser esa Europa de los trabajadores que diseña el jefe de fila Helmut Schmidt, junto con Giscard d'Estaing, representante del imperialismofrancés?
cuál es esa Europa de los trabajadores que, según nos la distintos partidos comunistas, pasa por una integración mayor, por un Parlamento que disponga de poderes reales y por su ampliación si atendemos al PC italiabelga o español; por una defensa de la "nacion francede la soberanía del Parlamento nacional y el rechazo candidatos si atendemos al PC francés; o por la retirada inmediata de Gran Bretaña y de Irlanda si atendemos a los PC
Los intereses de los trabajadores europeos no esto, como pueden comprobar actualmente los siderúrgicos de Lorena. Frente a semejante boración de clases, la convocatoria electoral del próximo mes de junio coloca una tarea fundamental en el centro de la campaña de los marxistas
Europa
Las organizaciones obreraș reformistas ante Europa actitud de los partidos socialdemócratas y comunistas europeos ante el Mercado Común y la construcción de Europa, en muchos casos distinta y contradictoria, refleja la adaptación de estas corrientes a las respectivas burguesías nacionales en cada país.
revolucionarios: restablecer el sentido real de la lucha anticapitalista de los trabajadores, el internacionalismo.
La socialdemocracia
Desde hace ya mucho tiempo, el SPD de Helmut Schmidt
Anna LIBERA LO MEN encabeza la batalla por la construcción de Europa en nombre de los intereses de los sectores dominantes del capitalismo alemán. En este terreno ha llegado a un acuerdo casi perfecto con Giscard d'Estaing, y si a menudo aparece como un "europeo" más decidido que el inquilino del Elíseo es porque representa una ecograndes consorcios tienen una necesidad imperativa de avanzar más en la concentración ahí que se encuentre en el mismo lugar que cabía esperar, en la campaña de las elecciones al Parlamento europeo. Sin embargo, y esto es un signo de la concienque tienen los dirigentes socialdemócratas alemanes de la relación de fuerzas sociales en Europa, su lista va encabezada por los principales dirigentes sindicales de su partido.
Para esta campaña, el SPD, bajo la batuta de su presidente Willy Brandt, ha unificado las del conjunto partidos socialdemócratas euque, como el PS francés, habían establecido estos últimos con los comunistas. • En 1973, el PS de François Mitterrand organizó un congreso especial sobre Europa
Bagnolet. Este congreso -celebrado en plena euforia de la Unión de la Izquierdase centró totalmente en torno a la en Europa del Sur Socialismo "lucha por el
By a la batalla por la "Europa de los trabajadores". Aceptando la Europa tal como existe, la declaración final está basada en dos ejes: la lucha por los derechos de los trabajadores europeos y contra las grandes multinacionales. Esta declaración mereció la aprobación del ala izquierda del PS, CERES (Centre d'Etudes et de Recherche Socialiste), y fue adoptada posteriormente por el Congreso de Nantes de este partido.
En junio de 1978, la dirección socialista elegida en Nantes firmaba la plataforma de los partidos socialistas europeos para las elecciones de junio próximo, auspiciada por el SPD y que constituye un buen programa de construc ción de la Europa capitalista.
En julio de 1978, con el fin de hacer que su partido aceptara esta plataforma -el CERES la tacha de un "Bad Godesberg europeo (1)-, particularmente en torno a la cuestión de la ampliación de la CEE (contra la que se había pronunciado hasta entonces el PS), Mitterand explicaba que había conseguido introducir ciertas "intleriones y una "actitud de gran prudencia, no en cuanto a la acepta-
Europa ción de la ampliación de la con las condiciones, los acuer-
. Se trata en realidad de una pequena frase que precisa que habrá que discutir en cada parlamento nacional sobre los plazos de la que se incluyó, en palabras de
Brandt. para que "Mitterand no tenga dificultades con sus diputados del Sudoes-
Sin embargo, esta pequeña frase no ha favorecido al PS en el Sudoeste francés, región vitivinícola que se verá particularmente golpeada por la entrada de España en la CEE, En efecto, los notables socialistas locales han visto descender sus votos y han sufrido los contragolpes de la campaña chovinista que desarrolla el PCF en la región, y a comienzos de marzo, cinco federaciones socialistas locales decidieron adherirse al movimiento "Mi país desangrado' impulsa una campaña contra la ampliación de la CEE, Pero el grueso del PS ha aceptado alineamiento europeo, lo que permite prefigurar, asimismo, a nivel francés, la posible convergencia con la mayoría
En Italia, también, el PSI se ha alineado con la socialdemocracia alemana en torno a la cuestión europea. A mediados de los años 70, este partido había sacado un balance negativo de su larga colaboración con la Democracia Cristiana en los gobiernos de centro izquierda, y operado un giro a del PCI en nombre de una 'alternativa de izquierdas" al régimen demócrata cristiano, según el modelo de la Union de la Izquierda francesa. Vista la dificultad para realizar esta política en Italia y el cambio de signo de sus esperanzas europeas (fracaso de la Unión de la Izquierda), cambió de perspectiva en su Congreso de Turín, celebrado en tebrero de 1978, relegando a las calendas griegas la alternativa de izquierdas, lanzando una virulenta polémica contra el "leninismo" del PCI y afirmando su "opción occidental" (recordemos que durante la guerra fria, el PSI fue el único partido socialdemócrata que defender el "campo" soviético). De este modo espera que el viento de la socialdemocracia europea infle sus velas en 1
La única nota discordante en el concierto socialista europeo es el Partido Laborista de James Callaghan. Proeuropeo. el Labour Parti debe velar, sin embargo, por los intereses particulares del capitalismo británico, que está en una posición débil y que mantiene lazos privilegiados con los Estados Unidos. Además, el partido laborista está dividido en pues la izquierda laborista llamó a votar contra el ingreso de Gran Bretaña en el referéndum sobre la adhesión de este
Y Callaghan tiene ya bastantes manzanas de la discordia en torno a su política salarial para añadir otra. ha de esforzarse por no reavivar el lobbi antieuropeo en su partido, y al mismo tiempo evitar quedarse apartado del proceso de construcción euro-
Así, a pesar de las reticencracia se presentará como una corriente bastante homogénea a nivel europeo. Pero no es el hecho de que los partidos socialistas se presenten unidos en las elecciones, lo que hay que denunciar PCF, dándoles así una patente de internacionalismo--, la orientación proimperialista Las "vías nacionales" de los eurocomunistas
Los distintos partidos comunistas, por muy ocasión, toda la dimensión de su adaptación a los intereses sus burguesías nacionales
La polémica que estalló en agosto de 1978 entre el PCE y el PCF en torno a la entrada de España no era sino la punta del iceberg de la disputa entre ambos partidos.
Ante la campaña chovinista que había lanzado el PCF en el Sudoeste de Francia contra el ingreso de España en la CEE. los dirigentes del PCE, para quienes este ingreso constituye una pieza maestra de la evolución de España,
"patriotismo de campanero" de Marchais y lo acusaron de "resucitar los demonios de la reacción entre los agricultores atrasados". El PCF respondió virtuosamente con una nota en /. Humanité. tenía el derecho de determinar libremente sus posiciones
Y en efecto, estas posiciones son más que discordantes, como refleja un rápido muestrario de las declaraciones de diversos partidos comunistas.
En la revista gaullista /'Appel, Georges Marchais escribió. en julio de 1978: "listá claro que en lo que a nosotros se refiere, nos negamos categoricamente a estar rinculados a a subordinar muestras reirindicaciones nacionales partido curopeo. Esto sería evidente si no asistieramos actualmente a un morimiento lamentable de todos losdemás partidos franceses, sin excepción, hacia formaciones o reagrupamientos que se llaman europeos pero que representan en reaidad, en la maroria de loscasos, intereses que, cuanto menos, están en oposición al interes nacional.
Comunista Francés, por supuesto, esto se aplica a todos los demás partidos sin excepción al Partido Socialista que ha elaborado un preambulo ran catalogo de propuestas comunes con sus homólogos europeos, delmismomodo que a todos los partidos de la derecha, que están unidos a partidos reaccionarios de otros
Pese a nuestra profunda solidaridad con las luchas r aspiraciones de los obreros curopeos y los comunistas delos Vucre,somos demasiado conscientes del interes nacional para actuar de esta manera. Quiero señalar que esto no es nuero en nuestra actitud: los diputados comunistas franceses, que son miembros del
Europeo desde 1973 l' que por racones administratiras son miembros de un grupo comunista europeo, han afirmado siempre que su función en la propia Asamblea era la defensa del interés nacional francés".
En cambio, para Giancarlo Pajetta, "ministro de Asuntos Exteriores" del PCI, hace falta es una organización que pueda actuar realmente. que se apove en una transferencia de poderes otorgada por los gobiernos y' parlamentos de los listados miembros, "' que asi pueda tratar problemas cruciales que los listados nacionales no puedan tratar por si solos. Este poder mulrinacional debe estar garanticado, ante los pueblos de los listados miembros, por un control democrático que podría ser ejercido directamente por el Parlamento Europeo, si este tiene poderes más amplios que Como remos. poderes multinacionalesdeben ser mur diferentes a los del actual Consejo de Europa Las prerrogatiras del Parlamentor de la Comision deben retorarse r debe haber un mejor equilibrio entre órganos r el Consejo de Ministros. Debe tratarse de un poder democrático, capas de reunir en la esfera europea. la soberanía a que renuncian los parlamentos nacionales, l' asegurar una participacion popu lar electora en la planificacion "' en la aplicación de las polino hat ninguna posibilidad de comunidad".
El Partido Comunista holandes, por su parte, la idea de que la construcción de un poder supranacional sea un hecho al que no se pueda protección de la soberania na cional de nuestro pais, por la protección de la Constitución holandesa, que estipula que el único representante elegido
El PC belga, en piensa que "en realidad es falso oponer medidas nacionales a medidas comunitarias como si fueran incompatibles. Negar la posibilidad de tomar medidas cconómicas nacionales deal morimiento democrático, que necesariamente desarrolla su lucha dentro de las fronteras nacionales, y ello equirale a dejar ría libre al gran capital. Pero por otro lado, no presentar perspectivas al nivel del Mercado Común, es permitir que esas mismas fuerzas del gran capital adopten decisiones a este nivel por si solas, decisiones contra las que la rior será más dificil (...). Estos problemas (económicos) extgen políticas coordinadas que no pueden aplicarse sin transferencia de determinadas prerrogativas de los Estados nacionales a los organismos integrados, para que se apliquen las decisiones adoptadas
Europa te común acuerdo."
Partido Comunista de a su vez, se opone "a elección directa del a retirada de Irlanda del Mertado Común.
Podríamos prolongar la lis-
Estas posiciones divergenadaptan las políticas colaboración de partidos comunistas. Así, el PC español e italiano, que monopolios de Bie sentón nas, son europeis- aplican una política presentantes,
, convencidos. En cuanto al PCF, en su campaña antichovinismo con su política de división hacia el Partido Socialista y su búsqueda de la "Umión del Pueblo Francés".
El análisis de las políticas europeas de los dos principales partidos comunistas, el italiano el frances, muestra que caprender la misma adaptación divergentes puede ema los intereses de las burguesias nacionales. El curopeismo del PCI
El PCI hizo su opción europea desde inicios de los años 60. como marco para la realilación de la "vía italiana al socialismo". . Puesto que esta requiere el manenimiento del status quo internacional, debe tener en cuenta las realidades existentes, y Europa es una
Por otro lado, la profundi-
Men la "vía italiana" con la elaboración del "compromiso histórico" y la política de unión nacional con la
DC, partido de los monopolios italianos, iba a confirmar y ampliar la opción europeista del PCI. Este no sólo está a favor de la ampliación del
Mercado Común, de la elección del Parlamento Europeo por sufragio universal, sino también de una transferencia de
Poderes de los parlamentos
Nacionales a esta institución europea, como demuestra la cita de Pajetta que hemos re-
Producido. Esta opción eurolea, por lo demás, va mucho más lejos, pues el PCI acepta
También el marco de alianzas militares de Europa, sobre todo la OTAN.
Recordemos que Berlinguer declaro, durante la campaña electoral italiana de junio de 1976, que se sentía más seguro en el campo de la OTAN que en el Pacto de Varsovia para desarrollar su experiencia de "marcha al socialismo Y más recientemente. algunos dirigentes del PCI participaron en una conferencia sobre la seguridad en Europa. Esta conferencia estaba organizada en los EE.UU. por el Research Institute International Change de la Universidad de Columbia (instituto creado por Brzezinski),y participaban en -el todos los partidos socialistas europeos, además del PCI, del PCE y de la Liga de los Comunistas Yugoeslavos. El profesor Bogdan Denitch, del mencionado instituto, comenta así la política del PCI 'Los comunistas italianos han dado una impresion muy, mut fuerte. Han aparecido como un morimiento serio, como un partido de gobierno que no trata de eludir los problemas. Hubo dirergencias entre los distintos partidos, pero también las había entre los socialistas y' los norteamericanos presentes. Pienso, por ciemplo, que el enfoque expuesto por el senador Calamandrei (PCI) en torno a la OTAN y' su papel en el mantenimiento del equilibrio estratégico Como condición previa para la distensión, estaba muy bien articulado, era razonable y constituve sin duda una base de discusión. Is cierto que manifestó algunas resenas, por ejemplo en materia de consultas, de normalizaciôn de los armamentos y de la limitación de las zonas de influencia. Pero con ello el PCI no se distancia mucho de algunos partidos socialdemo
7 subsecretario de De fensa noruego dijo más o menos lo mismo. Lo que constipara los norteamericanos, sino también para algunos socialistas presentes, que tienden a ser más neutralistas y a expresar mayores resenas que las que tiene actualmente el PCI en cuanto a la utilidad de la alianza defensiva de la OTAN"
Los resonsables del PCI, dicho sea de pasada, no alimentan ninguna ilusión en torno a su objetivo en la construcción de Europa. Pajetta lo recordó en setiembre pasado, en una conferencia pública en
Turín: "No creo que la transfomación socialista de Europa está a la orden del día.." Del mismo modo que optó por la austeirdad y la unión nacional para salvar al capitalismo italiano, el PCI optó por la construcción de Europa como complemento indispensable de esta empresa de salvamento. La lucha del PCF contra el "abandono nacional"
El Partido Comunista Francés, por su parte, ha enarbolado una bandera muy distinta: la de la defensa de la "nación francesa" que todos, según él, quieren vender por un puña-
СЛЕТ
STOP-
"Piquete oficial: Alto" do de Deutsche Mark. Con ello ha alcanzado cotas sin igual en el chovinismo, y recupera con aparente delicia los acentos "anti-boches" (3) de su política durante la ultima guerra. Aunque nuestra crítica a su política en relación a Europa no se limite a denunciar su chovinismo, es necesario combatirlo firmemente, pues difunde el veneno nacionalista en la clase obrera, estimula la división y abre la vía al racismo (¿No hemos visto ya a algunos alcaldes comunistas propugnar la limitación del número de trabajadores inmigrados en sus municipios?).
Desde el inicio de la construcción de Europa, el PCF se había alzado en defensa de "su nación" contra el abandono nacional que se perfilaba. Jacques Duclos declaraba en octubre de 1953: "Estamos dispuestos, junto con todos los franceses. quienesquera que sean -decimos bien, quienesquiera que sean- que. como nosotros, no desean una nuela Wehrmarcht, a participar en todas las acciones políticas que pueden ! deben organcarse en una fuerte campaña ración, con 25 años de antigüedad, se reproduce en lugar destacado en publicar el PCF, "Europe: la France en jeu (Europa: Francia está en juego), como muestra de la continuidad "nacional" de su po-
Durante los años 50 y 60, en efecto, el PCF lanzó virumaniobras de integración y de concentración europeas, siempre en nombre de la defensa patrimonio francés. Sin embargo, en 1965, Waldeck Rochet, entonces secretario general, inició un tímido viraje explicando que había que tener en cuenta el hecho de que el Mercado Común existía y que había que luchar por su democratización. con la firma del Programa Común de Gobierno, en 1972, el PCF sancionaba su opción europea, la aceptación de la
Europa capitalista como campo de actividad de la Unión de la Izquierda.
Esta aceptación de Europa era evidentemente el corolario de la opción por el Programa Común, programa de colaboración de clases que no ponía en tela de juicio el sistema capitalista. En cuanto a
Común, el PCF sólo planteaba una condición: la constitución de regimenes democráticos en Grecia, España y Portugal. Condición que a los ojos del PCF hoy podrá considerarse cumplida.
Pero inmediatamente después de la ruptura y el fracaso de la Unión de la Izquierda, en marzo de 1978, el PCF volvió a sus andanadas nacionalistas a ultranza en torno a la cuestión de Europa. Esta posición responde, para él, a varios objetivos: ocultar detrás de su campaña chovinista su aceptación del capitalismo
Europa
y del Mercado Común capitalista (no ampliado), y por tanto su incapacidad para ofrecer perspectivas a los trabajadores golpeados por la crisis; alimentar su política de división con el Partido Socialista, partido "europeo" e incluso "alepor excelencia, y poner las primeras piedras de su política de 'Unión del Pueblo
Francés" , al encontrarse codo a codo con los gaullistas en su defensa de la "nación france-
Si no se lee la prensa del PCF sobre este tema resulta difícil imaginar las reales dimensiones de esta campaña chovinista. Veamos algunos ejemplos. La prensa comunista no habla ya de trusts o de monopolios,
, y cuando hay que nombrar a un capitalista, sólo Thyssen. Y qué puede decirse de ese dibujo publicado en primera plana de /'Humanité, que representa a Francia con un cartel: "En renta, 40 millones de marks": de ese cartel pegado en los muros de París la Europa alemana"; o del informe de Fitermann al Comité Central del PCF de setiembre de 1978, que explicaba que Alemania quería ganar por medio de la CEE lo que guerra!. ¿Qué decir, también, de la campaña de carteles del PCF llamando a "producir
, y de la campaña de la FFTL (el sindicato del libro que controla) a favor de la recuperación de los trabajos
"franceses" hechos ¡en Bélgica?.
El libro sobre Europa, recientemente publicado por el PCF, constituye un auténtico tratado de nacionalismo. europea" presenta a los "grandes europeístas". , que van de Churchill a Hitler, de Goebbels a Robert Schumann. Un único leitmotiv recorre todo el libro: "Para los hombres que nos gobiernan, como para los socialdemócratas. hacer Europa es deshacer Francia".' a este abandono nay que "desarrollar todas las potencialidades de la nación francesa.... garantizar la soberanía nacioal... por una Francia juert obreros, técnicos e largas descripciones sobre Europa, el autor exclama: "En claro, esto significa ue los pueblos, nuestro pue lo, podría tener que acata decisiones impuestas por mavoria extranjeras". y luego cita las declaraciones del escritor gaullista superreaccio. nario, Maurice Druon: "Estos datos no dejan de inquietar a amplios sectores de la opinion francesa, y Maurice Druon. exministro y escritor, podía escribir recientemente.
turopa, bajo dominio ale-
bajo dominio
Estas andanadas nacionalistas y chovinistas no logran enlas contradicciones de la política del PCF. Este organiza manifestaciones contra el ingreso de España en la CEE, pero en ningún momento pone en tela de juicio el Mercado Comun capitalista como tal. Lucha contra la mayor integración europea del nombre de la defensa capital nacional y por tanto de los explotadores nacionales. Su negativa a poner en duda el sistema capitalista, nacional e internacional, otorga toda su dimensión reaccionaria -en el sentido literal del término, de dar marcha atrás a su posición sobre Europa. En la etapa actual de desarrollo de las tuerzas productivas, luchar por la repatriación de los capitales y fuerzas productivas "'francesas" a la Francia capitalista no aporta solución alguna a la crisis, sino todo lo contrario. Si esto se hiciera realmente, asistiríamos de hecho a una crisis de sobreproducción que comportaría una destruccion masiva de las fuerzas productivas por los capitalistas y por tanto un aumento del paro. Sin hablar del de los obreros que trabajan en las empresas con capital francésen elextranjero. Notas (1) En el Congreso celebro en
Bad Godesberg, en 1953, SPD alemán renunció a la perspectiva de la lucha por el socialismo. (2) Entrevista reproducida en "La
República" del 4 de octubre de 1978. El diario comunista L'Unità de la misma época dio asimismo gran publicidad a la mencionada conterencia. (3) "Boche" era el calificativo despectivo aplicado a los alemanes en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.