Los tradicionales y amistosos "duendes de imprenta" se nos han vuelto últimamente unos monstruos agresivos, que no conspiran sólo, ni principalmente, en la imprenta, sino en todo el proceso que va desde la máquina de escribir hasta que INPRECOR está en sus manos, nuestros(as) queridos(as) lectoras(es). Esta es la justificación más razonable que hemos encontrado para que el pasado nº38, impreso ya con algún retraso en los primeros días de julio, no haya llegado a la mayoría de los lectores hasta primeros de septiembre. Y encima este n°39, previsto para finales de julio llegará, si no hay nuevos ataques enemigos, también en septiembre. Enfin, renovamos firmemente nuestros propósitos de enmienda, a ver si esta vez salen. Optimismo de la voluntad no falta...
Como no hay mal que por bien no venga, el retraso nos ha permitido incluir en este número un análisis de la coyuntura económica de Ernest Mandel, hecho al final del primer semestre del 84. Es un inmejorable marco de referencia para el dossier sobre las luchas obreras que le siguen, porque permite comprender la naturaleza de la recuperación en curso de la economía capitalista internacional, incluyendo en particular, por qué son tan débiles sus efectos en este país. El artículo de Mandel ayuda también a enfrentarse a la ideología de "la luz al final del túnel", bandera común de los gobiernos imperialistas para arrancar sacrificios a los trabajadores a cambio de vanas ilusiones sobre un porvenir que sigue tan negro como siempre, o más aún teniendo en cuenta las agresiones que
Afortunadamente, algo se mueve en el movimiento obrero de Europa occidental. Los cinco artículos de nuestro dossier dan un panorama de dificultades, pero también de esperanza. Hay signos de una verdadera recomposición del movimiento obrero. Ciertamente, no es una ola de ascenso de un movimiento obrero renovado, con las energías frescas, como el de los años 68-74. Pero no es esto lo que debemos esperar: la recuperación del movimiento obrero actual sólo puede ser el producto de la integración en un sólo proceso de luchas de resistencia (como la de Sagunto) y otras que incorporan ya elementos de contraofensiva (como la de las 35 horas en la RFA); de la experiencia de los "viejos" sectores obreros que mantienen su combatividad, con la llegada, aún débil, de jóvenes trabajadores a la producción; de diferenciaciones en la base de las organizaciones reformistas y de continuidad y renovaciones de los sectores revoluciona: rios; de movilizaciones en las ramas "clásicas" y luchas de tipo tradicional, con experiencias nuevas en la acción de fábrica, en la solidaridad; enfin, de la revitalización de organizaciones sindicales tradicionales y desarrollo de formas organizativas de masas de carácter renovador. Nuestro dossier trata de aproximarse a este complejísimo panorama, que seguirá teniendo una atención preferente en
La última página es nuestro homenaje emocionado a Andoni Arrizabalaga. Murió en una de las dos montañas que trató de escalar apasionadamente en su vida. La otra montaña, la Revolución, la compartimos con él. Y él está ya, para siempre, en nuestra cordada.