La entrevista que publicamos a continuación con el comandante Salvador Cayetano Carpio ("'Marcial"), uno de los cinco dirigentes de la Comisión Ejecutiva del Frente Farabundo
Martí de Liberación Nacional, fue publicada en la revista El
Salvador News Bulletin (boletin de notícias de El Salvador), editado por el Comité británico de Solidaridad con El Salvador, número 18, enero de 1983. La traducción del inglés es de In-
EL SALVADOR
"'Ganaremos esta guerra" Salvador Cayetano Carpio explica la estrategia del FMLN. precor. Pregunta: El régimen salvadoreño trata de convencer a la opinión pública internacional de que la guerrilla ha sido aniquilada, y sin embardo, el FMLN acaba de lanzar una ofensiva de gran envergadura en varias provincias del país. ¿Puedes explicar cuál es la realidad?
Cayetano Carpio: A comienzos del año 1981, nuestra revolución ha avanzado cualitativamente, y nuestra guerra ha entrado en lo que denominamos «la fase de intensificación de los combates militares e insurreccionales para la toma del poder». Se trataba de toda una fase, de una perspectiva global. El enemigo ha tratado de dar una falsa imagen diciendo que habíamos lanzado una
Después de nuestra ofensiva de enero de 1981, el gobierno de Ronald Reagan y el Pentágono han desarrollado una política cuyo objetivo era la destrucción del movimiento revolucionario salvadoreño en dos o tres meses. Fue un fracaso total, pese al suministro masivo de ayuda militar a todos los niveles, para permitir que el Ejército fantoche alcance su objetivo estratégico.
En el transcurso de ese mismo año, el ejército, con el apoyo de los consejeros del Pentágono, ha lanzado nada menos que 46 ofensivas militares importantes, todas ellas con un número de soldados que oscilaba entre 1.000 y 6.000. Algunas de las zonas que controlamos han tenido que hacer frente a diez o doce de estas ofensivas, que ellos denominaban "operaciones de limpieza". El objetivo de estas operaciones era destruir a la guerrilla, pero también eliminar a la población civil. Y de hecho, decenas de millares de mujeres y de niños han muerto bajo las bombas, el gas y las armas bacteriológicas que ha utilizado el enemigo contra nuestras zonas liberadas.
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Hacia finales de año, el ejército había triplicado sus efectivos, pasando de 11.500 a 34.000 soldados. Pero la gran mayoría de estas tropas quedaron inmovilizadas en posiciones fijas, y sus fuerzas móviles se han visto reducidas a la ineficacia. En aquel momento, la nueva brigada móvil, la brigada Atlacath (que había sido formada por consejeros norteamericanos) había perdido un tercio de sus efectivos.
Pregunta: Después de haber resistido con éxito la ofensiva del enemigo, ¿cuándo y cómo ha tomado el FMLN la iniciativa de las acciones militares?
El FMLN retomó la iniciativa en diciembre de 1981. Las fuerzas que componen el Frente habían mejorado su coordinación, tanto entre ellas como en términos de planificación táctica. Esto acentuó la erosión del Ejército, sobre todo en el primer trimestre de 1982, pues las tropas gubernamentales eran entonces víctimas de una fuerte desmoralización, debido al fracaso de la estrategia de destrucción de la guerrilla. En cambio, nuestras fuerzas crecían y se estructuraban como un auténtico ejército revolucio-
En Is tres primeros meses de 1982, hemos atacado sus posiciones fijas en diversos lugares: desde San Fernando y San Ignacio en la provincia de Chalatenango, hasta Perquín y San Fernando en la provincia de Morazán... Esta destrucción de pequeñas posiciones contrarias demuestra que nuestras fuerzas son más operativas, capaces de aniquilar a un número mayor de enemigos y apoderarse de un armamento más importante.
Luchamos con los fusiles que le tomamos al enemigo. Con toda honestidad, podemos decir que la principal fuente nuestro armamento, nuestro único proveedor en esta etapa de combate, es el Gobierno de Ronald Reagan. Luchamos con los M-16 y los fusiles G-3, con morteros norteamericanos, enviados al gobierno fantoche. Todos los meses hacemos balance de nuestras acciones y del número de armas tomadas al enemigo, y la suma no es nunca interior a un centenar de armas, incluidos algunos morteros, ametralladoras de diversos calibres y cañones de 57 y 90 milímetros.
En diciembre de 1981, la mejora de la coordinación y la experiencia de un año entero de luchas tuvieron como resultado un progreso cualitativo y la adquisición por parte de nuestros combatientes de una mayor habilidad militar. Nuestros dirigentes, desde el jefe de sección hasta arriba, habían adquirido más habilidad en las maniobras, en la dirección de las tropas, y una mejor capacidad táctica en el campo
Pregunta: En aquella época, el gobierno norteamericano anunció que el ejército salvadoreño se había perfeccionado...
En los primeros meses de 1982, el gobierno reorganizó la brigada Atlacat/ y formó la brigada Atonal, mientras que durante este tiempo la brigada Ramón Belloso estaba de entrenamiento en los Estados Unidos. La ayuda militar de Reagan sirvió también para modernizar la marina y el sistema de comunicaciones, suministró al ejército una fuerza aérea superior, con helicópteros Huey, que sirven para el transporte de tropas. Las tres brigadas móviles citadas empezaron sus operaciones hacia el mes de junio.
El 28 de mayo, apoyadas por varios regimientos de Infantería, estas tres brigadas Chalatenango. El FMLN contraatacó, sitió San Fernando y Perquín, en el Morazán, y forzó a estas brigadas a concentrar su despliegue en dicha provincia
Al mismo tiempo, el ejército hondureño ocupaba en el interior de El Salvador una parte de la región de Perquín, lanzando un ataque por el sur, en forma de tenaza. El ataque principal de las fuerzas móviles del norte, a lo largo de la carretera principal.
La respuesta del FMLN fue masiva. Durante el mes de junio, con ocasión de las acciones que llevamos a cabo en las regiones de Chalatenango, Guazapa, San Salvador, Usulután, Morazán y en algunos lugarecuperamos más de 250 armas e inflingimos 500 pérdidas humanas al enemigo, sobre todo entre las brigadas entrenadas en
En lugar de imprimir un viraje decisivo para la guerra, lo que la administración Reagan esperaba lograr desde hacia meses, el único resultado logrado fue la pérdida de un elevado número de armas y de soldados, sobre todo en sus unidades de élite, fuerzas revolucionarias mejoraban sus capacidades operativas.
El coronel Castillo, viceministro de Defensa, fue también hecho prisionero en el transcurso de estas operaciones. A finales de junio, el ejército sufrió una desmoralización, deserciones, confusión y malestar, lo que se reflejó en la política interior del régi-
Desde entonces; las fuerzas revolucionarias, cuya coordinación a escala nacional mejorado constantemente, mado cada vez más frecuentemente la iniciativa, lo que llevó a estos ataques del mes de octubre de 1982.
Pregunta: ¿Qué entiendes por capacidad combativa del FMLN?
fuerzas que componen FMLN, todos sus miembros, todos sus soldados, han mejorado cualitativamente. En este momento entramos en una etapa de mayor movilidad combativa, y alcanzamos un nivel de acumulación de fuerzas que nos permite golpear fuerte. En 1981, aniquilar una compañía de soldados en campaña era un sueño, y sin embargo, ya en junio de 1982 hemos destruido una compañía que acudía a reforzar las guarniciones de Perquín y San Fernando. Tomamos prisioneros a 43 soldados y recuperamos muchas armas, en una emboscada brillantemente eje-
Actualmente, potencial de fuego y un efectivo suficientes como para destruir a las compañías enemigas que defienden posiciones muy fortificadas. El 10 de octubre, en menos de 24 horas, nuestros compañeros aniquilaron una compañía enemiga en El Jicaro, al mismo tiempo que se lanzó un ataque contra los 25 guardias nacionales y los 30 elementos paramilitares, todos ellos fuertemente armados, que guardaban Las Vueltas. Los compañeros destruyeron una compañía y
Pregunta: ¿Cuál es el significado de la conquista de estas posiciones?
La toma de El Jicaro y de Las Vueltas es muy importante, pues amplía el territorio controlado por las fuerzas revolucionarias hasta las mismas puertas de las capitales provinciales, y priva al enemigo de dos posiciones estratégicas.
El ejército fantoche, dirigido por el imperialismo, sigue afirmando que «destruirá a la guerrilla», pero hoy añade: «en dos años». Con este objetivo, emplea una tactica nueva para ampliar su campo de operaciones: mayor movilidad y más trans portes aéreos.
En algunos días, el Gobierno de Ronald Reagan le suministrará más de 20 hidro-
8 helicópteros Huey, 6 aviones Cessna 43 que pueden transportar a 56 soldados y utilizar pistas de aterrizaje improvisadas, así como aviones de reconocimiento. Han entrenado pilotos, en la base norteamericana de Panamá, para la utilización de napalm, y hoy en día las fuerzas aéreas salvadoreñas poseen numerosas de napalm. Los Estados Unidos ya han enviado cañoneras, que hace tres semanas se utilizaron para operaciones en las costas de las provincias de Usulután y de San Vicen-
A pesar de todo, nuestros combatientes y nuestro pueblo demuestran que tienen fuerza suficiente, no sólo para resistir al nivel actual de la intervención norteamerica na, sino para derrotarla.
Pese a la enorme ayuda del imperialismo, sabemos que el ejército fantoche está hecho pedazos. Creemos que nuestro pueblo está construyendo unas fuerzas realmente potentes. Fuerzas que serán capaces de realizar, en el plano militar e insurreccional, unos progresos estratégicos que el imperialismo será incapaz de impedir, y que permitirán a nuestro pueblo conquistar su liberación, la democracia, y una paz justa.
Pregunta: ¿ Y si los Estados Unidos intervienen directamente?
Sabemos que en última instancia el imperialismo puede cometer una locura e invadir El Salvador, como lo hizo en Vietnam, cuando sus fantoches fueron incapaces de contener al pueblo. El imperialismo se prepara también para atacar la revolución sandinista de Nicaragua. Honduras se ha convertido en una base de agresión contra América Central. Pero al mismo tiempo sabemos que nuestra guerra no es un fenómeno aislado. La guerra popular de liberación de El Salvador es parte integrante de un proceso de luchas revolucionarias que abarca todos los pueblos de América Central. Es un movimiento formidable, cualitativamente muy distinto del de hace algunos años.
La revolución nicaragüense fue un hito en la historia de América Central, y el imperialismo no podrá contener ya por mucho tiempo esta lucha popular por su liberación, la independencia, la soberanía y la democracia.
Pregunta: ¿Qué pensáis de la posibilidad de unas negociaciones entre el régimen y las fuerzas revolucionarias en El Salvador?
Somos sinceros cuando decimos que nuestra guerra debe terminarse con un acuerdo político, porque toda guerra termina de esta manera. Cualquier negociación debe basarse en la satisfacción de los intereses fundamentales de nuestro pueblo.
Ellos no están venciéndonos. Somos nosotros los que poco a poco, paso a paso, deshacemos las maniobras del imperialismo en el terreno político y militar. Y nosotros ganaremos esta guerra. Yo no digo que ya la hayamos ganado, sino que se desarrollan condiciones -condiciones que cada vez nos son más favorables- para cambiar la relación de fuerzas a favor del pueblo y de sus fuerzas políticas y militares. De esto estamos seguros, y ésta es la causa del desespero de Reagan.
Pero estamos inmersos en un proceso que afecta a toda América Central, y sabemos que Reagan tiene un plan para el conjunto de la región. Sabemos que la política de los Estados Unidos consiste en regionalizar su agresión. En este marco, nuestra lucha revolucionaria — y todos los pueblos de América Central pueden estar absolutamente seguros de ello- desempeñará su papel con honor, cara a nuestros pueblos, modestos y trabajadores, que desean su libertad y su independencia.
El pueblo salvadoreño, con su heroismo, ayudado por la lucha de los demás pueblos, conquistará su libertad. Los acontecimientos de los últimos días demuestran nuestra voluntad, afirman nuestro compromiso y nuestra esperanza de que esto sucederá pronto.