Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Honduras: Del reinado de la United Fruit a la institucionalización

Inprecor n.º 23, julio de 1981 · p. 29 · 750 palabras

GUATEMALA HONDURA • Guat NICARAGUA COSTA

Del reinado de la

United Fruit

a la institucionalización

A victoria sandinista en Nicaragua l' el desarrollo de la crisis revolucionaria en El Salvador están repercutiendo en todos COR publicamos una serie de artículos sobre Honduras 1' Guate-

Honduras es el país más pobre de América (entral. El producio nacional bruto (PNB) por habitante se estima en 480 $ UnA en 1979, frente a 660 $ USA en El Salvador.

Honduras tiene 3,4 millones de habitantes, en una superficie de 112.000 Km2. La agricultura da ocupación al 64% de la población activa, l' representa el 35% del PNB. Si bien el cultivo del maiz necesario para la alimentación local representa el 46% de las tierras cultivadas, la agricultura hondureña está dominada por dos industrias agrarias: el plátano l' el café. El reinado de la 'Frutera'

Durante cerca de cuatro decenios, la historia de Honduras se ha reducido, o casi, a la historia de la Frutera, la United Fruit, el trust norteamericano del plátano, que durante mucho tiempo erigió a Honduras en modelo de las repúblicas bananeras. Después de la l Guerra Mundial, la vida política hondureña estuvo dominada por el conflicto entre los "rojos" y' los "azules". Los primeros, "liberales", estaban apoyados por la Cuyamel, el primero de los trusts bananeros norteamericanos que se implantaron en el país, l' los segundos, "conservadores", por la United Fruit Co.

Cuando la United Fruit absorvió finalmente, en el plano económico, a la Cuyamel, Tiburcio Carias, antiguo candidato "azul" en el poder, ejerció su dictadura absoluta de 1933 a 1944.

La caída del dictador no significaría el final del control por parte de la multinacional platanera. En la capital hondureña, Tegucigalpa, se había instalado, en 1954, con la ayuda de la Frutera, el cuartel general de los contrarrevolucionarios guatemaltecos de Castillo Armas, que invadirían el país recino para derribar al gohierno reformista de Arben:. Este se había atrevido a nacionalizar, con indemnizaciones, algunas de las plantaciones de la United Fruit en Guatemala. El peso del ejército hondureño

La victoria de la rerolución cubana en 1959, l' su impacto en el continente, precipitaron en Honduras una intervención más sistemática del ejército en el juego político tradicional. Así, en 1963, el ejército derrocó al presidente burgués moderado Villeda Morales, acusado, al igual que su colega Juan Bosch en Santo Domingo, de no oponerse con suficiente energía al nuevo espectro que se había convertido en la pesadilla del imperialismo en América Latina: el castrismo.

El papel del ejército hondureño vino reforcado con el estallido, en 1969, de la "guerra del fútbol", un conflicto armado con El Salvador. Más que los incidentes posteriores al encuentro que dió nombre al conflicto, en la base del enfrentamiento estaban las desigualdades en el desarrollo económico entre ambos países y' el problema de los trabajadores temporeros salvadoreños que trabajahan en las plantaciones hondureñas.

Si exceptuamos la huelga de cuatro meses, en 1954, de los 40.000 macheteros de las plantaciones plataneras, que se produjo de forma espontánea y' sin ninguna verdadera estructura política l' sindical, la lucha de clases en Honduras se caracteriza, hasta un periodo muj reciente, fundamentalmente por la lucha por la tierra.

Teóricamente, la reforma agraria está gestándose en Honduras desde 1924. Entre 1968 |' 1972 se expropiaron y' redistribuyeron 28.000 hectáreas. Relanzada en 1974-1975, la reforma agraria de los militares ha conocido muchos sinsabores; la lentitud de los trámites administrativos, la corrupción y' la resistencia de los grandes terratenientes, hicieron que la reforma se encuentre actualmente en punto muerto.

En cinco años, de 1974 a 1979, se han redistribuido efectivamente tan sólo el 28,6% de las 600.000 hectáreas que debian haberlo sido teóricamente, l' sólo un tercio de las familias previstas han recibido su parcela de tierra. Esto ha desembocado en importantes tensiones en el campo, donde el ejército mantiene una presencia masiva para evitar la extensión de los desórdenes agrarios.

De la misma manera que este "reformismo agrario" apoyado por los Estados Unidos debia evitar un aumento demasiado fuerte de las tensiones en el país, el proceso de institucionalización actual, iniciado por consejo del propio Washington, con el retorno parcial de los militares a los cuarteles y' la elección, en 1980, de una Asamblea Constituyente, constituyen un intento de evitar que Honduras emprenda el camino de Nicaragua, de El Salvador y de Guatemala. Pero no es seguro que los procesos revolucionarios que se producen en estos tres países se mantengan al margen, durante mucho tiempo, de la "isla de la paz". •