nuevo dictador impuesto
E N la antigua Roma, la dictadura se estableció como último recurso de las instituciones republicanas. En caso de peligro extremo, los patricios elegían democráticamente al dictador que debía salvar la República. La historia de las instituciones conoce gran variedad de formas de ejercicio del poder. Pero la dictadura argentina acaba de lograr sin duda una innovación en la materia, haciendo que la propia dictadura elija a un dictador para mantener la dictadura.
En un clima de gran expectativa, cuando circulaban las hipótesis más contradictorias, los comandantes en jefe del Ejército argentino anunciaron parto de los montes: el teniente general Viola había sido teniente general Videla.
Esta curiosa forma de sucesión tiene cierta similitud con el referéndum de Pinochet o con el proyecto constitucional que someARGENTINA
El General Viola,
por la Dictadura
tió a voto la dictadura uruguaya. Pinochet pretende asegurar su permanencia en el poder hasta 1998. La dictadura uruguaya quiere constitucionalizar la elección de un candidato único a la presidencia de la República. La Junta Militar argentina elige al sucesor designado del dictador. ¿Acaso no anuncia todo esto un proceso de institucionalización de las dictaduras?.
Si el único objetivo de estas dictaduras consistía en oponerse al ascenso revolucionario obrero, y si su único fin era el de aplastarlo para devolver después las instituciones democráticas o republicanas a sus antiguos titulares, ¿por qué nó lo hacen ahora, cuando todos coinciden en decir que la "subversión" ha sido destruida y que "se ha restablecido la paz y el orden"? ¿Por qué recurren, en cambio, a formas tan novedosas de consulta electoral?.
Para algunos, estas dictaduras han tenido que buscar los medios de mejorar su imagen bajo la presión de la Administración
Carter y de su campaña por los "derechos humanos". Esta hipótesis plantea al menos dos objeciones: 1) idealiza la omnipotencia del imperialismo norteamericano y conside, ra que estas dictaduras son simples marionetas del imperialismo; 2) no tiene en cuenta la reestructuración de las clases dominantes que se produjo en estos países, y que determinó la aparición de estas dictaduras.
Estos análisis llevan a pensar hoy que la derrota de Carter reforzará las dictaduras del Cono Sur y acentuará su orientación contrarrevolucionaria. Sin quitarle importancia política al triunfo electoral republicano en los Estados Unidos, sería peligroso sacar conclusiones mecanicistas para
América Latina.
De entrada porque esto equivaldría prácticamente a absolver a la Administración Carter y a otorgarle un certificado de progresismo al Partido Demócrata. Pero cualquiera que sea el partido que esté en el poder en los Estados Unidos, deberá aplicar
A. Heredia la política de defensa de los intereses imperalistas, de acuerdo con los medios que le permiten las bases materiales y la relación de fuerzas entre las clases, tanto a escala nacional como internacional.
Si la derrota de Carter tiene cierta importancia para la lucha de los pueblos latinoamericanos, esto no se debe tanto a sus diferencias con respecto a la política republicana, como al hecho de que muestra el grado de desorientación del proletariado norteamericano. Para la revolución latinoamericana, elección Reagan muestra únicamente todo el camino que queda por recorrer antes de que las masas latinoamericanas puedan contar con el proletariado norteaméricano y éste se convierta en su principal e insustituible aliado:
Además, hay pruebas irrefutables que demuestran que estos regímenes dictatoriales, que sin duda están integrados en la defensa del sistema capitalista y sometidos a los intereses imperialistas, actúan, sin embargo, con una notable autonomía. Una autonomía que es superior a la de numeroSOS regímenes precedentes, que parecían apoyarse en una base social popular y en orientaciones nacionalistas.
La Junta argentina no sólo desafía el boicot de cereales a la URSS, decretado por la metrópolis imperialista, sino que incluso se vanagloria de haberlo hecho fracasar, a través de los editorialistas a su servicio, mientras que se embolsa los suculentos beneficios obtenidos con la venta de trigo a la Unión Soviética. Desde hace dos años, en el terreno de los. intercambios comerciales internacionales, la URSS se ha convertido
en el principal cliente de Argentina. Además, la URSS apoya financiera y técnicamente la construcción de una de las instalaciones hidroeléctricas más importantes del país, y que deberá contribuir a la autosuficienicia energética de Argentina.
Pero no es solamente la dictadura argentina la que muestra esta autonomía. Según el diario El Mercurio, el ministro chileno de Agricultura/ acaba de firmar un acuerdo de cooperación científica y técnica con China Popular; el año pasado, los intercambios comerciales entre Chile China aumentaron en un 200% en relación a 1977. El bloqueo del Cono Sur
Esta "autonomía" de lá dictadura argentina se ha manifestado también, con mucha claridad, en su intervención en el golpe de Estado militar en Bolivia, y en el apoyo financiero y militar que prestó, contrariamente a los planes de la administración Carter, a la dictadura boliviana de García Meza. Esto demuestra que las dictaduras no actúan ya como simples marionetas del imperialismo norteamericano, sino que defienden también sus propios intereses. Y estos intereses propios son los de la nueva oligarquía, asociada con las multinacionales, que trata de hacerse un sitio en el nuevo orden económico internacional.
Esta base material propia de la dictadura militar en Argentina determina, por su propia dinámica, la necesidad que tiene de extenderse y consolidarse desde el punto de vista económico, político y militar, en el Cono Sur de América Latina; y por tanto, de oponerse a la estrategia imperialista, máxime cuando ésta significa una regresión en comparación con el nivel alcanzado en la reestructuración y el desarrollo de sus intereses propios.
Si la Junta Militar de Videla se aproxima a Brasil, si firma pactos y acuerdos con la dictadura brasileña, si interviene en Bolivia para instaurar otra dictadura, no sólo lo hace sobre la base de una identidad ideológica con dichos gobiernos, sino porque esto corresponde a intereses complementarios.
El llamado "Pacto del Cono Sur" (que según el ministro boliviano del Petróleo ha sido firmado, y según el ministro de Defensa de Paraguay, Marcial Samaniego, es un pacto tácito, mientras que según el ministro uruguayo ya está aplicándose), no es el fruto de una capacidad de manobra diabólica de las dictaduras. Es la expresión concreta de los intereses de las clases dominantes. Y el Ejército está a su servicio para coordinar sus estuerzos, afirmando cierta independencia en relación a la política imperialista, para situarse mejor en el nuevo orden económico mundial.
Este "Pacto del Cono Sur", que la dictadura de Videla niega haber concretado, es la expresión objetiva de la necesidad estas burguesías de buscar una solución distinta a la integración económica en el Pacto Andino. Expresa igualmente la contradicción de sus intereses con los de las metrópolis imperialistas, o al menos con algunos sectores imperialistas. Este proceso explica la "autonomía" de la dictadura argentina frente a los planes imperialistas, y el carácter agresivo de su política.
Actualmente, la dictadura argentina se compromete a desempeñar un papel independiente como consejero y apoyo militar y técnico de la contrarrevolución en los países de América Central, hasta ahora sometidos al control exclusivo dé la metrópolis norteamericana. Pero este 'Pacto del Cono Sur" sufre en su seno todas las contradicciones que han impedido hasta ahora que los intentos de integración económica latinoamericana puedan materializarse. En el preciso instante en que las dictaduras dan pasos adelante en su alianza regional, el conflicto fronterizo en torno al canal de Beagle, que enfrenta a Argentina con Chile, alcanza casi el nivel del enfrentamiento abierto.
Del mismo modo que no se puede despreciar la identidad filosófica o ideológica entre ambos regímenes, tampoco hay que ignorar la gravedad del conflicto que los enfrenta. Lo que les une, o los separa, no es tanto la identidad filosófica o ideológica como la defensa de sus propios intereses bien concretos.
El canal de Beagle reviste un interés estratégico fundamental, pues se trata de la única vía de comunicación marítima entre Occidente y Oriente, en el caso de una eventual destrucción del Canal de Panamá o de la pérdida de su control por la metrópolis imperialista. A esto hay que añadir que el desarrollo de las técnicas de construcción naval han hecho que el canal de Panamá resulte inutilizable para los barcos modernos de alto tonelaje. Además de este interés geopolítico, está la cuestión del control de los yacimientos petrolíferos submarinos que están prospectándose, y para algunos en vías de explotación, sin contar con los objetivos de la soberanía sobre los territorios del Antártico.
La intervención de las dictaduras del Cono Sur en Bolivia, para impedir el restabiecimiento de un gobierno parlamentario como el de Siles Suazo, también guarda un sentido político preciso: desalentar a los sectores políticos tradicionales de la clase dominante, aspiran a restablecer formas institucionales parlamentarias que ya no responden a su política, mientras que éstas se orientan hacia una nueva forma de reestructuración del sistema.
América Latina
Si entendemos que estas dictaduras son el producto del nive! alcanzado en la reestructuración de las clases dominantes, bajo el efecto del desarrollo de las nuevas formas de penetración imperialista, si comprendemos la profunda modificación que conlleva con los negocios y el desarrollo de las clases dominantes tradicionales, ya sea la oligarquía terrateniente o la burguesía industrial local, seremos más capaces de comprender la dinámica global de estas dictaduras y quitarle al fenómeno del Cono Sur todo carácter demonológico.
Esto nos permite afirmar al mismo tiempo que estas dictaduras, independientemente de su evolución ulterior, han cerrado el ciclo abierto en la historia de la lucha de clases Mundial. Señalan el final del ciclo del nacionalismo populista, del ciclo del desarrollo de los movimientos de masas bajo direcciones burguesas o pequeñoburguesas que coexistían con las instituciones tradicionales del Estado. Estas dictaduras abren un nuevo ciclo de la historia de la lucha de clases en el Cono Sur, que exige que se ajuste la táctica y la estrategia revolucionaria a esta nueva realidad. El significado de la elección de Viola
La dictadura argentina se vanagloria de haber liquidado la subversión. Cuenta en su activo con millares y millares de desaparecidos y de muertos, de centenares de miles de exiliados. La dictadura Argentina se vanagloria de haber materializado el "mila-
América Latina • gro argentino".
En un país que en el momento del golpe de 1976 estaba al borde de la suspensión de pagos, dispone actualmente del equivalente de 10.000 millones de dólares en divisas. Se jacta de contar con reservas de gas, de pe. hidroeléctrica, sin hablar de la nuclear para de energía satisfacer el abastecimiento energético del país. Se enorgullece de haber liquidado la industria no competitiva y de haber modernizado su aparato productivo. Hace alardes de haber disminuido el peso específico del proletariado, que ha pasado a representar, del 82% de la fuerza de trabajo, el 67%.
Pero por encima de todo, la dictadura se jacta de haber arrebatado al proletariado más poderoso de América Latina el 50% de sus salarios, es decir, que la dictadura ha arrancado a los asalariados cerca de 50.000 millones de dólares a favor de las clases poseedoras. Y la Junta se vanagloria de haber liquidado a la CGT, la poderosa organización sindical argentina, privándole de los enormes recursos de las obras sociales, como la seguridad social, administradas hasta entonces por la burocracia sindical.
Si estos son sus éxitos, ¿por qué cambiar a Videla? Es cierto que el Estatuto de la Junta Militar establece que el Presidente no puede ser reelegido. Pero en el pasado, la Junta ha hecho poco caso de las reglas jurídicas, por muy importantes que fueran. ¿Qué busca la Junta? ¿Se trata simplemente de un "relevo" de hombres sin ningún otro significado político? ¿O acaso la elección de Viola constituye el primer paso hacia una nueva institucionalización? Si este es el institucionalización? Trataremos de aclarar esta cuestión.
La Junta se encuentra confrontada con una fuerte oposición. Contrariamente al triunfalismo revolucionario, no se puede decir que son los trabajadores, ni la clase obrera, quienes amenazan a la Junta. No cabe duda que hay conflictos obreros y huelgas parciales. Aparecen nuevos niveles de organización de una resistencia sorda, tanto en las fábricas como en los barrios. Pero no son los obreros los que la encabe-. zan o que toman la iniciativa de la resistencia contra la Junta.
Paradoja de la historia, son las mismas apoyaron a aplaudieron a la Junta, las que ahora la ponen en entredicho. Tampoco es la pobre burguesía industrial nacional, representada (Confederación General Económica), la que encabeza esta resistencia. Hoy en día es nada menos que la gran burguesía tradicional de la Unión Industrial Argentina, de las organizaciones de la oligarquía terrateniente y de los armadores pesqueros.
¿Por qué? ¿Acaso la dictadura no ha materializado el "milagro argentino"? Sucede que la economía tiene sus leyes. La oligarquía terrateniente y la burguesía industrial han coincidido en prestar todo su apoyo a la Junta para desmantelar a una vanguardia obrera amenazadora y, por qué no, desmantelar los sectores retardatarios burguesía que vivían de las subvenciones estatales. Todos coincidieron en robarles a los trabajadores 50.000 millones de dólares de sus salarios.
Lo que los diferencia ahora, lo que los sobre todo el problema saber quién va a hacer fructificar estos 50.000 millones de dólares, o cómo van a emplearse, y a quién beneficia la política de la Junta para insertar el país en el nuevo orden económico mundial.
En efecto, la designación de Viola constituye una medida transitoria en la nueva es-' tructuración institucional del país. El desarrollo económico impone una nueva forma más directa de intervención en los asuntos del Estado por parte de los sectores dominantes que se reparten la renta. La burguesía industrial se opone a la política económica de la Junta.
El dirigente de esta burguesía, Oxenford, declaró lo siguiente, con motivo de la celebración del "Día de la Industria", en sep. tiembre de 1980, criticando públicamente y en presencia de Videla, la política económica de la Junta: "Desde septiembre de 1978 a julio de 1980, el peso se ha devaluado con respecto al dólar, en un 87%, los precios al por mayor han aumentado en un 212% y el índice del coste de la vida en un 256%. El consumo global de los ultimos cinco años ha disminuido en un 7%; incluyendo el 11% de descenso del consumo privado y el 35% de aumento del consumo del
Los dirigentes de la industria denuncian el descenso constante de la utilización de las capacidades productivas industriales y el cierre de importantes empresas, como la fábrica de máquinas de coser Necchi Argentina o la fabrica de tractores Deutz.
La disminución del número de obreros industriales; si se compara los nueve primeros meses de 1979 en relación a 1976, es del 19%, y alcanza el 21,6% si se lo compara con el año 1975. En las grandes empresas industriales, esta disminución de la mano de obra industrial alcanza el 16,2%. Pese al cierre de fabricas y a la importante disminución de los etectivos industriales, el paro afecta solamente al 2% de la población activa, aunque se estima que el 25% de ésta se las arregla con sus propios medios, trabajando "clandestinamente" o "por cuenta
, y en la que los antiguos proletarios marginados de la actividad industrial constituyen una franja social desproletarizada:
De acuerdo con el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mientras en 1960 la participación de Argentina en la producción industrial latinoamericana alcanzaba el 25,17, descendió al 22,1% en 1970 y a tan sólo el 16,4% en 1979. En 1980, el Producto Interior Bruto (PIB) creció en un 0,2%, mientras que la tasa de crecimiento industrial disminuía en un 2,3%, y la de la pesca y la agricultura, en un 7,5%.
De 2.000 empresas de piezas de recambio para automóviles (desarrolladas con el gran boom de los años sesenta y la penetración de las multinacionales del automóvil), 400 han cerrado sus puertas entre 1976 y 1980. Las que permanecen trabajan al 50% ó 30% de su capacidad, según Ernesto Pedrero, Presidente de la Cámara Argentina de componentes del automóvil
Esta situación se ve agravada por la política de sobrevaloración del peso con respecto al dólar, que impide que la industria nacional sea competitiva frente a las importaciones. Esta política de sobrevaloración del peso, sin embargo, no ha conseguido combatir la inflación. Si la Junta ha logrado reducir la inflación anual del 800%, en el momento del golpe de Estado de 1976, a 159,5% en 1979, no ha alcanzado el objetivo de contenerla dentro de los límites de un número de dos cifras, y Argentina sigue siendo el país de América Latina que tiene
Evidentemente no son todos los industriales los que se oponen o se resisten a la política de la Junta. Todos los que trabajan en la especulación financiera o en la actividad basada en la importación, la apoyan. Algunas cámaras industriales, como las azucareras del Norte o las acerías dominadas por el grupo Acondar, no se asocian a
'Los sectores vinculados a la agricultura y la ganadería tampoco están satisfechos con esta política. Por ejemplo, la COMINA-
(Confederación Agricola) declara que la sobrevaloración del peso ha hecho disminuir las superficies sembradas al nivel de 1970-71. En relación a los solamente el 54% para el trigo, el 38% para el maíz y el 36% para el sorgo, y la parte del PIB correspondiente a la producción agraria, en el segundo trimestre de 1980, descendió en un 9,8%, mientras que la producción industrial bajaba en un 6,9%.
Tal situación en la agricultura no sólo ha provocado críticas o protestas verbales contra la Junta, sino que, por ejemplo, en el Valle de Uco, en Mendoza, los productores agrícolas organizaron jornadas de protesta, y se ha llamado la "huelga de Uco" a un movimiento social de la burguesía regional que ha sacudido a la burguesía nacional.
De ahí que Balbin, dirigente del "Radicalismo del pueblo", que es un partido burgués, haya declarado que si no se producía un cambio en la orientación económica, lo que ha sucedido en Uco no sería mas que el primer paso hacia un movimiento nacional.
Respondiendo a intereses muy concretos, los del mundo de los negocios, y al mismo tiempo que declara su firme adhesión a la filosofía de la Junta, en su cruzada contra la "subversión apátrida" y por "la paz en el
orden", la burguesia toma la iniciativa de la oposición política a la Junta. Oposición tanto más abierta y provocadora, cuanto que aprovecha la desarticulación del movimiento obrero y la destrucción de su vanguardia.
Lo que no quiere decir que algunos sectores de la burguesía no verían con malos ojos, o incluso favorecerían, ciertas formas de recomposición de las estructuras sindicales, para apoyarse en ellas con miras a organizar una alternativa política a la Junta. Estos sectores tradicionales de las clases do-
Even con buenos ojos a esta
América Latina nueva capa aliada con los militares que se enriquece haciéndose con el control de los sectores clave de la economía, y esto a expensas de sus propios dividendos.
Las mismas fuerzas que ayer se oponían a las estatalizaciones y a la protección estatal para incrementar sus beneficios, son las que hoy se declaran a favor de una polítcia proteccionista para defender el mercado interno, porque ven que sus intereses se ven menoscabados por el nuevo sector financiero que sueña con hacer de Buenos Aires el nuevo Beirut americano, a espaldas de ciertos sectores industriales y agrarios. El diálogo político
Viola sucede a Videla, pero no se puede decir que tanto monta, monta tanto. Viola expresa una necesidad distinta. ¿Cuál?
Para algunos se trata de la apertura democrática de la Junta, la transición hacia un poder civil, hacia formas parlamentarias. Sin embargo, la Junta no lo ha declarado explícitamente. El diálogo entablado no trata de la manera de traspasar el poder militar a los civiles, sino más bien de cómo asociar a los civiles a los planes de los militares. Hasta hoy han participado 39 organizaciones en el diálogo, pero hasta el momento no han «uo invitados ni los dirigentes peronistas ni los de los sindicatos.
Lo que no quiere decir que los militares no los vayan a convocar un día, pero lo harán cuando tengan la estructura política que permita controlarlos. Todos los partidos burgueses se hacen ilusiones en torno al diálogo y a la elección de Viola, expresando claramente la intención de presionar política y socialmente para obtener el restablecimiento del sistema parlamentario.
Así, por ejemplo, Eloy Camus, presidente del Congreso Nacional del Partido Justicialista (peronista), ha declarado: "Esta tregua en la actividad política —reconocimiento explícito del hecho de que el peronismo ha concluido una tregua con la Junta- se termina. El país espera de nosotros una orientación y propuestas"
Balbin, dirigente de "Radicalismo del pueblo", segundo partido burgués de Argentina, declaraba que había dado muestras de mucha paciencia, pero que ésta tenía sus límites, y denunciaba en su discurso, titulado "El camino del fracaso", los intentos del Ministerio del Interior de crear una fuerza política, llegando incluso a decir que "las fuerzas políticas creadas en los gabinetes oficiales no han tenido éxito jamás, con la excepción, añadió, de las creadas por. Perón, pero este éxito se debió al hecho de que fue el propio Perón el dirigente que creó el partido... ".
Sin embargo, la política del gobierno es muy clara y no da lugar a ninguna duda en cuanto a los objetivos de la Junta. Cuando se le pide al ministro del Interior, el General
América Latina Harguindeguy, si Viola será el último presidente militar "elegido democráticamente por la Junta de tres comandantes" , responde que personalmente cree que será difícil que se establezca un gobierno civil en el país en 1984. Y repite la sempiterna frase, conforme a la cual "la Junta no tiene plazo sino objetivos", , para concluir más concretamente: "En la hipótesis de que se alcancen los objetivos en tres años, cosa que personalmente me parece altamente improbable, podríamos decir que sería el último gobierno militar, pero și no se alcanza el objetivo, entonces no será el último".
Pero ¿acaso no era el objetivo terminar con "la subversión apátrida"? Parece que no. ¿Cuál es entonces el objetivo?
El ministro del Interior responde: "La formación de grandes partidos políticos que sirvan para la concienciación del país, la transformación económica que exigirá largos años para un proceso profundo de cambio, y la solución de otros problemas, la educación, las universidades etc. Lo que nos falta es un gran partido del centro. Si no hay acuerdo con los civiles, se mantendrá el proceso". Con la elección de Viola "la filosofía del actual proceso no cambiará
De acuerdo con estas declaraciones, el objetivo de la Junta consiste en operar una transformación económica que exigira años para un profundo proceso de cambio, es decir, la reestructuración de la clase dominante en el marco del nuevo orden económico mundial, y la organización de su expresión política a través de su propio partido. Flugomi, dirigente conservador, declaraba, después de una entrevista con el ministro, que "es necesario establecer un sistema polí tico que permita la rotación pacífica del poder entre partidos políticos poco numerosos pero fuertes" (el sueño del bipartidismo a la americana).
El comandante en jefe del ejército, Galtieri, declaraba que "las urnas estaban bien guardadas y no pensamos recurrir a ellas"
El general San Juan, gobernador de la provincia de Buenos Aires, dijo lo siguiente ante la propuesta de excluir al peronismo del diálogo: "Las mayorías no son omniscientes, se equivocan como cada quisque, y no es seguro que el pueblo siempre tenga razón".
Criticando el sistema educativo, declaró: "El grave problema que existe es que los pequeños burgueses se proletarizan cuando llegan a un mercado de trabajo que no está en condiciones de absorberlos con sus diplomas. Por eso es necesario el numerus clausus en la Universidad'.
He aquí los límites del diálogo abierto
Atar.
por el gobierno, y los límites de la apertura. que se propone la Junta. Pero lo cierto es que una cosa es lo que se propone la Junta, y otra muy distinta lo que puede hacer. Pero lo cierto es también que la oposición a la Junta Militar, que ha hecho disminuir, según el propio ministro del Interior, al 51% el apoyo social de la Junta (nunca se precisa el método empleado para medir este apoyo), viene determinado por la actividad de los sectores burgueses de los círculos económicos organizados políticamente, y no por la movilización de masas.
Este tipo de oposición determina en sí mismo sus límites. Como oponentes burgueses (incluso los que critican más acerbamente), continúan justificando el apoyo prestado a la Junta en 1976, condenando la "subversión" y aplaudiendo la «política de orden y de paz social de la Junta". Algunos de ellos, como Arturo Frondizi (dirigente del movimiento "desarrollista", MID), dice muy claramente que no hay urgencia en convocar nuevas elecciones, e incluso que esto sería imprudente. La dirección peronista oficial —algunos peronistas, como Matera, han aceptado el diálogo- ha declarado que no participaría en el diálogo con el gobierno mientras permanezca presa Isabel Perón.
Y esta sorda oposición no sólo se expresa
en el territorio nacional, sino que se está convirtiendo ahora en norma que los dirigentes burgueses de oposición hagan frecuentes viajes al extranjero, particularmente a las capitales europeas, para buscar el apoyo de sectores políticos, en particular de socialdemocracia europea, para sus planes. Esta remodelación de fuerzas en el territorio nacional y su expresión política en el exterior no deja de influir en las organizaciones de exiliados políticos. Más de una vez, estos últimos acomodan su lucha y su denuncia de la Junta a los planes y a la política de la dirección burguesa.
Pero los dirigentes burgueses no han sido los únicos en preocuparse por hacer giras diplomáticas en el exterior. La burocracia sindical no le va a la zaga. Así, Lorenzo
Federación del Metal, dirigente de 62 organizaciones, ha ido a ver al Papa, para pedirle, en su propio nombre y en el del movimiento obrero argentino, que intervenga cerca de la Junta, no, como cabría pensar, para que cese la represion, para conocer la suerte de los desaparecidos, la libertad de los presos, etc., sino para... ¡que sea puesa en libertad Isabel Perón! El papel de la Iglesia y el premio Nobel
Pero las organizaciones patronales y los partidos políticos burgueses no son los únicos que se han movilizado a favor del diálogo; también está la Iglesia. Son muchos los arzobispos y obispos que han denunciado la violación de los derechos humanos por la Junta, y sobre todo el sistema de secuestros, desapariciones y torturas.
Al mostrar una particular sensibilidad por estos problemas, y en ausencia de partidos políticos organizados, de sindicatos legales y de toda vida política autorizada, la Iglesia cumple la función de sustituto organizativo y vehículo privilegiado de las protestas. Desde hace cierto tiempo se puede notar la afluencia masiva y popular a las manifestaciones o procesiones organizadas por la Iglesia.
Así, en la procesión de Luján (peregrinación tradicional donde los peregrinos recorren los 25 km. que separan Buenos
Aires de Luján), una enorme muchedumbre acompañó a la procesión. En cabeza, con grandes pancartas, estaban las "locas de la
Plaza de Mayo" (madres, esposas, hijas, hermanas o compañeras de desaparecidos, que se reúnen todos los jueves en la Plaza de Mayo frente al palacio del gobierno, para exigir noticias de los desaparecidos).
En el transcurso de la misa denunciaron el hecho de que tan sólo en la ciudad de La
Plata (capital de la provincia de Buenos
Aires) y en sus suburbios de Berisso (industria frigorífica, carne congelada) y Ensenada (refino de petróleo), el número de desaparecidos haya rebasado los 4.000.
Este proceso de repliegue a la Iglesia no implica un retorno a la religión por parte de las masas explotadas, sino más bien la utilización del único medio de expresión legal a su alcance. Pero esto no dejará de tener sus• consecuencias tanto en la cohesión interna de la Iglesia, como en el papel que podrá jugar ésta para contener la conciencia popular en el marco del régimen.
El papel político de la Iglesia es conocido de todos, pero hoy en día puede constituir un punto de apoyo para la organización de ese gran partido del centro con que sueña la englobando a un ala de la democracia cristiana y un sector del peronismo. La Iglesia está dispuesta a desempeñar un papel muy importante en la institucionalización de la dictadura.
La adjudicación del Premio Nobel de la Paz a Adolfo Pérez Esquivel, conocido por su pertenencia católica, tiene el sentido de presionar a la Junta para que asocie a los civiles a sus planes, y para influir en la lucha interna de las distintas corrientes de las fuerzas armadas. Asimismo, este premio reconforta a la Iglesia en su papel de instrumento de defensa de los derechos humanos.
De esta manera, los que querían expresar la condena general de la Junta reclamando el Nobel para las madres de la Plaza de Mayo, están satisfechos, y al mismo tiempo se colocan las corrientes católicas a la cabeza de los defensores de los derechos humanos y de "la paz social". Las declaraciones del premio Nobel se inscriben en lógica. Es una contribución, una nueva aportación a la perspectiva de organización del "Partido del orden y de la paz". La reconstrucción de la CGT y las perspectivas del movimiento obrero
Hasta ahora hemos abordado los planes de la Junta, su significado, la evolución de la situación económica, el diálogo. Pero la viabilidad de los planes de la burguesía depende de la capacidad de reorganización de la vanguardia obrera, de la reconquista de los sindicatos y su organización independiente del Estado y de los partidos burgue-
Desde la derrota de 1976, la clase obrera ha tenido que batirse en retirada. Ha visto diezmada su vanguardia, desarticuladas sus organizaciones de clase, ha perdido sus conquistas más fundamentales. Esta dictadura existe desde hace casi ya 5 años, y la clase obrera ha podido comprobar, con formas parciales y descentralizadas, que se mantiene su capacidad virtual de combate. Pero es cierto que durante este periodo la clase obrera no ha logrado reponerse de la derrota que ha sufrido; no ha logrado recuperar sus organizaciones de masas, crear una nueva vanguardia o hacer surgir una nueva
Este proceso de reorganización de la clase
América Latina obrera no se resolverá con el voluntarismo político, exigirá un trabajo largo y paciente en el seno de la clase, y sobre todo la demostración sistemática, en las luchas, aún parciales, que existe una nueva vanguardia que se afirma y se muestra capaz de desarrollar las grandes experiencias de masas que siguen inscritas en la conciencia social de los trabajadores. Hará falta sobre todo que sea capaz de ofrecer a las masas una alternativa política independiente y creible, frente a los planes de la burguesía, para hacer frente a la crisis.
Ante la amplitud y la complejidad de esta tarea, la clase obrera no aparece aún como protagonista frente a los planes de burguesía y de la Junta. Al contrario, es la burguesía la que ha tomado la iniciativa de discutir los planes de la Junta, y su margen de maniobra en este debate se debe, entre otras cosas, a que cuenta con que la clase obrera no intervendrá y no puede interve-
¿Quiere decir esto que el movimiento obrero está desarticulado y que no tiene fuerza alguna? No, la clase obrera existe y manifiesta su presencia en mil y una pequeñas acciones reivindicativas, que constituyen por sí mismas límites objetivos a los planes de la Junta y de la oposición burguesa. Pero actualmente no constituye un peligro ni una alternat: , a inmediata.
La reorganización del aparato productivo emprendida por la Junta ha significado, además de la represión, una desarticulación de los centros neurálgicos tradicionales de concentración obrera, un desplazamiento, incluso geográfico, de importantes sectores de la clase, la negación de las convenios colectivos, una diferenciación de las capas proletarias con condiciones de vida muy diversas, una descalificación de los obreros profesionales y nuevos tipos de categorias. Significa también una ampliación del abanico de salarios y su gran disparidad, según los puestos y el tipo de trabajo.
Todo esto dificulta la formulación de respuestas homogéneas a los problemas generales. Por otro lado, la concentración en los ramos industriales dinámicos, vinculados al. capital financiero internacional (petroquímica, acerías...) y el desmantelamiento progresivo de las industrias de consumo, ligadas al mercado interior, así como el desarrollo de la tecnología empleada, han provocado una desproletarización de las capas obreras tradicionales, es decir, una pérdida de peso y una disminución en la concentración tradicional de la clase obrera (que ha pasado del 82 al 67% de la población activa
A falta de perspectivas políticas desde el fracaso del peronismo, y en ausencia de otra alternativa, debido a la represión y al curso objetivo del proceso económico, la clase obrera no ha podido defender las conquistas de su organización sindical centralizada a escala nacional. La Junta ha
América Latina logrado asestar un golpe muy duro a la centralización sindical, prohibiendo la existencia de la CGT como confederación sindical de "tercer grado" (es decir, como confederación general a escala nacional), y sobre todo; arrebatando a los sindicatos y a su antigua burocracia la administración de las obras sociales (Seguridad Social).
Dicho esto, hay que precisar que los sindicatos existeny funcionan, y que no todos han sufrido la "intervención" del Estado. La nueva ley sobre las asociaciones sindicales, promulgada por la Junta, ha impuesto a los sindicatos el requisito de acreditar su jurisdicción (los sectores de actividad sindical que representan), y que sometan sus estatutos a un modelo redactado por la Junta. De acuerdo con estas disposiciones, 400 sindicatos, sobre un total de más de 2.000, han logrado recuperar su personalidad jurídica.
Recientemente, los sindicatos provinciales, que son casi un centenar, reunidos en confederaciones locales, han exigido a la vieja dirección sindical, dividida en tres ramos, que se unifique y reconstruya la CGT. La burocracia central tuvo que ceder a esta presión, terminando por reconstruir la CGT, unificando los grupos llamados 'Comisión Nacional de Trabajo", "Grupo de los 25" y "Grupo de los 20". Cada uno de estos agrupamientos correspondía a las tendencias de la vieja burocracia sindical y a corrientes surgidas de la crisis del peronismo y del movimiento obrero en general.
El gobierno acaba de declarar, de acuerdo con la ley de asociación sindical que acaba de promulgar, que a la nueva CGT se le reconocería su personalidad jurídica (como asociación), pero no su personalidad sindical. Esta distinción tiene mucha importancia, pues significa que no se le reconoce a la nueva central su representatividad a nivel nacional, pero de todos modos la promesa de reconocerle la personalidad jurídica constituye ya una gran concesión por parte de la Junta.
Pero hay que señalar todos los límites de esta concesión de la Junta. No se trata de un retroceso frente a una ofensiva de los trabajadores, sino de la necesidad de un desarticular totalmente a la vieja burocracia sindical, que hasta ahora se ha mostrado tan útil para mantener a los trabajadores dentro de los límites del régimen.
En determinados aspectos, y para abrir el "diálogo", la Junta necesita un interlocutor cualificado que represente al sector determinante de la sociedad. La puesta en libertad del burócrata sindical Lorenzo Miguel, que actúa de hecho como el dirigente de este grupo, responde a dicha necesidad de la Junta. Son muy conscientes de que si bien hay que cortarle las alas a la burocracia, ésta les resulta muy útil.
Ya ha ocurrido que algunos sectores capitalistas que querían debilitar a las grandes centrales sindicales, creando sindicatos amarillos, facilitaron así, en la práctica, el surgimiento y el desarrollo de direcciones clasistas que pudieron aprovechar el debilitamiento de la burocracia para asumir la dirección de importantes sectores de la clase. Esto es lo que sucedió, entre otras cosas, en Córdoba, con la SITRAC-SITRAM.
Frondizi, expresidente de la República y uno de los más lucidos dirigentes de la burguesía, ha explicado en un documento presentado a la Junta: "En el fondo, el cambio de política supone la normalización y la liberalización de la actividad sindical de los obreros y de los patronos. En el caso de la organización sindical, es necesario restablecer el principio de la unidad del movimiento desarrollo racional de las relaciones laborales, y como condición previa para la unidad nacional".
Y para más claridad, precisó: "Lo que se produjo recientemente en Polonia es muy instructivo: un gobierno como el de ese país, que se caracteriza por una fuerte concentración del poder, ha asumido la reivindicación de los obreros y ha permitido que se organicen y unifiquen a su voluntad. En Argentina, si queremos construir una sociedad justa y en constante progreso, no podemos imponer el tipo de coacción que ha
O si se queire, el capitalismo necesita, para su desarrollo, contar con una burocracia representativa para dialogar con ella. En el clima de represión y de desarticulación de la vanguardia obrera, la burocracia intentará aparecer como representante de los trabajadores. Pero la reconstrucción de la CGT representará un elemento de referencia para la centralización nacional de la energía de los trabajadores. La necesidad para el capitalismo de "'abrir el diálogo" y permitirle a su interlocutor —la burocracia— que se reorganice, favorece el proceso de reorganización de la vanguardia.
En la lucha por la reconquista de los sin¡dicatos y la conquista de los derechos democráticos y sindicales perdidos, los trabajadores podrán avanzar en el desarrollo de las estructuras de autoorganización que permitirán el surgimiento de una nueva vanguardia y de una dirección alternativa inde-
En sus proyectos, la burguesía cuenta con la burocracia para someter a los trabajadores. Los trabajadores, por su parte, deben aprovechar esta necesidad de la burguesía para afirmar su organización inde-. pendiente. M
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