20 años de economía cubana
L 1º de enero de 1981, la Revolución cubana festejaba su XXII aniversario. Pocos días antes tuvo lugar en La Habana el II Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC).
La reafirmación espectacular de la solidaridad combativa con Nicaragua y Granada, así como con los pueblos movilizados de El Salvador y Guatemala; la movilización firme y sin concesiones frente a los riesgos acrecentados que amenazan al Estado obrero cubano con el acceso a la presidencia de los Estados Unidos de Ronald Reagan; la posición convergente con la de la Unión soviética, adoptada a propósito de la crisis polaca; todo esto bastaba para relegar a un segundo plano las cuestiones que no fueran internacionales, y que se trataron en el Con-
Por lo demás, Fidel Castro, en su discurso de clausura, pronunciado ante varios centenares de millares de personas reunidas en la plaza de la Revolución en La Habana, reforzó esto al declarar: "Nuestro Congreso ha sido ante todo internacionalista".
Sin embargo, una parte fundamental del largo informe de Fidel Castro —y por tanto, del Congreso— se consagró a las cuestiones económicas. Se trataba de analizar los resultados del I Plan quinquenal (1976-1980), de adoptar las líneas maestras del II (1981-1985), y de hacer un primer balance de la implantación "gradual y creciente" del "nuevo sistema de dirección y de planificación de la economía" , emprendida a partir de 1978, sobre la base de las orientaciones generales votadas en el I Congreso del Partido Comunista Cubano, en diciembre de 1975.
La primera parte de este artículo debe insertarse en el contexto de este balance del
Un primer balance, Plan quinquenal, y que trata de algunos de
los datos actuales de la economía cubana, sus conquistas y sus debilidades.
Sin embargo, y siguiendo en el terreno nuevas orientaciones económico, el Il Congreso cierra un decenio fundamental, que va del fracaso de la "zafra de los 10 millones" en 1970 a la generalización, a finales de 1980, del "sistema de dirección de la economía".
Entre estas dos fechas han ido concretándose poco a poco las nuevas orientaciones relativas a la organización, la planificación, la gestión y el control de las actividades económicas, en relación, en particular, con la organización del trabajo.
En última instancia, muchas de las opciones que se han hecho constituyen otras tantas tentativas de elevar una productividad del trabajo que sigue siendo dramáticamente baja. Para tratar de resolver una de las numerosas contradicciones de la Revolución cubana, quizá la más clarificadora: el altísimo grado de conciencia política de las masas y su débil "conciencia económica". Jean-Pierre Beauvais.
La segunda parte de este artículo trata ante todo desde este punto de vista algunas de las medidas de relanzamiento de la eco-
20 años de economía cubana nomía entre 1971 y 1974, y de las orientaciones del XIII Congreso de la Central de Trabajadores Cubanos (CTC), el acontecimiento central de unos años que a todas luces han sido decisivos, y que analiza algunas de las características del nuevo 'sistema de dirección de la economía", que es la sistematización y la profundización adoptada en los primeros años del último decenio.. I. 1980: El combate contra el
La avalancha de informaciones cifradas contenidas en las cuatro horas del informe de Fidel Castro consagradas a los aspectos económicos, no aporta elementos fundamentales nuevos en torno a las conquistas logradas y a las grandes tendencias, cuando el 1 Plan quinquenal acaba de concluir. Se trata sobre todo de una confirmación global de lo que indicaban los análisis y las estadísticas parciales publicadas estos últimos
1. La industria azucarera sigue siendo el sector básico de la economía cubana. A partir de 1972, año en que la producción había caído al punto más bajo (4,3 millones de toneladas), no ha dejado de crecer, para alcanzar los 7,9 millones de toneladas en 1979. El aumento del rendimiento agrícola en las plantaciones, la mayor mecanización de la siega, el aumento de la capacidad y del rendimiento industrial en relación al refinado, son el fruto de considerables inversiones (cerca de 1.250 millones de dólares) realizadas a partir de 1976, y de una mejor coordinación de los esfuezos en el conjunto de la industria azucarera.
Cabe subrayar particularmente cuatro elementos, entre los más significativos:
• la extensión de las superficies irrigadas, que han pasado de alrededor de 50.000 ha. en 1959, a 467.000 ha. en 1980;
• una atención más sistemática y racional a los cultivos; las superficies que reciben abonos nitrogenados se han multiplicado por 2,5 en los últimos cuatro años, mientras que al mismo tiempo el consumo de estos abonos ni siquiera se ha duplicado;
• sin alcanzar los porcentajes esperados hace algunos años, la tasa de mecanización de la siega de la caña alcanza actualmente el 45%, con máquinas producidas fundamentalmente por la industria nacional;
• en el plano industrial, se han ampliado o modernizado 40 refinerías; han entrado en funcionamiento dos refinerías nuevas, y se ha iniciado la construcción de otras dos. Se trata de las primeras refinerías construidas en Cuba desde hace 50 años, y cerca del 60% de su equipamiento es de fabricación nacional.
2. Pese a estos progresos de la industria azucarera y a su importancia "estratégica"
en la economía (el 85,9% del valor total de las exportaciones en 1979), su peso en el producto social global (suma de bienes y servicios productivos obtenidos en un año) no ha dejado de disminuir, pasando del 22% en 1959 al 7,4% en 1975, y a cerca del 6,1% en 1980, según las últimas estimaciones.
Este es el mejor indice de los recientes progresos en materia de diversificación de la agricultura, y sobre todo de desarrollo industrial.
3. El inicio del cultivo, durante estos últimos diez años, de más de 500.000 ha. de tierra en barbecho, y de 1.800.000 ha. de prados naturales, constituye la base de los progresos realizados en materia de diversificación agrícola, pues las superficies consagradas a la caña han aumentado ligeramente. La producción de arroz, tubérculos, el hortaliza, la producción agrios, han conocido un avance muy impor-
Los agrios, en particular, al alcanzar una producción de 400.000 toneladas en 1980, han conocido una progresión del orden del 60% durante el quinquenio, y constituyen un producto de exportación nuevo y significativo (200.000 toneladas exportadas en 1980). La producción de carne de ave, al mismo tiempo, se ha duplicado prácticamente en comparación con el periodo 1971-1975; lo mismo sucede con la carne de cerdo (de 140.000 toneladas a 290.000 toneladas), mientras que la producción de leche aumentó en un 54%. El avance de la producción de huevos es también espectacular.
4. Con variaciones anuales importantes, la industria ha crecido con una media anual del 6,25% desde 1961. Estos últimos cinco años, la industria básica (electricidad, combustibles, abonos, siderurgia, construcciones mecánicas y minería) ha aumentado globalmente su producción en un 5%, mientras que la industria ligera, gracias a la del textil, ha aumentado en un 23%. He aqui cuatro ejemplos significativos del desarrollo industrial:
• inexistente en 1959, la producción de acero es ligeramente superior, al final del quinquenio, a las 400.000 toneladas anuales;
• la producción en valor de la industria mecánica y electrónica rebasa la de la producción industrial azucarera (considerada únicamente al nivel del refino). Los refrigeradores, las cocinas, los aparatos de television, los receptores de radio, son actualmente, en lo fundamental, de fabricación nacional; los autobuses se construyen con chasis importados, y los materiales necesarios para la producción y la transformación del azúcar se exportan ya en cantidades significativas;
• Cuba aventaja de lejos a todos los demás países llamados ''en' vías de desarrollo", con una producción de cemento del orden de 230 kg. por año y habitante;
• el valor de la producción minera tradicional de Cuba, el níquel, se ha visto retrasado desde hace poco por el valor de la producción de la pesca industrial, una actividad completamente nueva.
5. La opción deliberada tomada desde el comienzo de la Revolución, y mantenida sin interrupción desde entonces, de conceder la prioridad al consumo colectivo en lugar del consumo privado, ha quedado reafirmada. No obstante, este último debe beneficiarse en buena medida, en los próximos años, del desarrollo de la industria electromecánica y de la industria ligera. Esta prioridad ha alimentado frecuentemente la propaganda imperialista contra la Revolución y sus escaparates vacíos. Máxime cuando se trata de sectores minoritarios de la población que no aceptan esta opción, como demostró la crisis de la embajada de Perú y la oleada de emigración posterior hacia los Estados Unidos. Por lo demás, en algunas épocas las restricciones han sido muy draconianas.
Pero es imposible poner en duda, particularmente a la vista de los resultados, que se trata de una prioridad aceptada por una amplia mayoría del pueblo cubano, y que corresponde a sus intereses.
Estos resultados, en su conjunto, suministran los mejores ejemplos que existen actualmente a escala internacional de una lucha victoriosa contra los terribles efectos sociales de la dominación imperialista y de "subdesarrollo" económico. Dos ejemplos pueden ilustrar esto: la educación y la sanidad.
6. La educación: La tercera gran etapa del desarrollo del sistema educativo está concluyendo. Hubo primero la campaña de alfabetización, después "la batalla del 6° grado", con el objetivo de que el conjunto de la población —en edad escolar adulta— reciba una educación primaria completa. Una vez conseguido esto, se inició la batalla de 9° grado, que terminará pronto: dentro de dos años el conjunto de niños en edad escolar asistirán al primer ciclo de la enseñanza secundaria. A inicio del año escolar de 1980-81, el 98,5% de los niños que salieron de la escuela primaria, entraban en la secundaria: la batalla del 9º grado puede considerarse ya como una batalla ganada.
• El conjunto del sistema educativo es gratuito, desde el jardín de infancia hasta la universidad, y esto incluye el material, los libros, el transporte y muchas veces la comida.
• Se aplica una política sistemática de formación de los adultos, en el marco de una estrecha relación entre los estudios y el trabajo, y de una voluntad de adaptar
permanentemente el sistema educativo a las necesidades del desarrollo económico. Los resultados obtenidos a este nivel parecen aún limitados.
• El hecho de haber puesto el acento, durante todo un primer periodo, en el aspecto cuantitativo —participación gratuita todos en una educación básica de larga duración (9 años)— ha llevado a desatender la calidad de la mayor parte de la enseñanza de alto nivel o especializada. Sin duda hay que ver en ello una de las causas de la débil incidencia aparente del desarrollo masivo de la educación en la productividad del trabajo. Desgraciadamente existen pocas posibilidades de que la reciente introducción de la enseñanza del "marxismo leninismo" a todos los niveles del sistema educativo, y partiendo de programas "importados" de la Unión Soviética, contribuya a mejorar esta situación.
7. La sanidad: Se trata sin duda del sector donde se combinan al máximo el desarrollo de una infraestructura espectacular y experiencias innovadoras. Actualmente, el sistema cubano de sanidad pública dispone de suficientes instalaciones descentralizadas y distribuidas en el conjunto del territorio, con suficiente personal médico cualificado, y de recursos para practicar, de forma totalmente gratuita, una auténtica medicina preventiva. El cambio de relaciones entre el médico y el paciente, que se deriva de la medicina preventiva, se combina con una participación creciente de la población en la organización y desarrollo de las policlínicas, en el marco de las estructuras locales del poder popular.
Todo ello ha comportado un aumento del número de consultas y el acceso al estadio de la medicina preventiva, así como una disminución muy fuerte de la tasa de morta lidad. Añadamos, finalmente, y a título comparativo, que con sus 159 médicos por
100.000 habitantes, Cuba tiene en este terreno una densidad media superior a la media francesa, que es de 135 médicos por
100.000 habitantes. La esperanza de vida en el momento de nacer es actualmente igual a la de los países más desarrollados: 74 años y medio para la mujer y 71 años y medio para el hombre.
El conjunto de estas conquistas, fruto de una tasa muy alta de acumulación del capital desde hace ya 20 años, no debe ocultar, sin embargo, dos problemas fundamentales que se abordan a continuación.
8. La dependencia persistente en relación al azúcar como principal producto de exportación y sus consecuencias. Se trata de una dependencia considerable, pues los productos de la industria azucarera abarcan el 85,9% de las exportaciones totales (en
1979).
Las consecuencias son múltiples. La dependencia con respecto al azúcar es la dependencia con respecto a las fluctuaciones de precios en el mercado mundial. Esto a pesar del efecto "atenuante" de los acuerdos bilaterales, y a largo plazo, suscritos con la Unión Soviética: el sistema de indices vincula el precio del azúcar vendido por Cuba a la URSS con el precio del petróleo que ésta le vende.
La exportación del azúcar constituye una importante fuente de acumulación, y en última instancia es esta última la que sigue parcialmente dependiendo mercado mundial y de sus fluctuaciones.
Así, el primer plan quinquenal había fijado, a finales de 1975, una tasa media de crecimiento del 6% anual para 1976-1980. Esto resulto ser muy pronto irrealizable, a falta de medios financieros con los que habian contado los planificadores: después de haber alcanzado su máximo histórico en noviembre de 1974 (65,18 centavos por libra, en dicho mes, con una media anual de
29,66 centavos por libra), los cursos descendieron a 7,80 centavos en 1978.
El Plan suponía particularmente una inversión en la industria, del orden de 15.000 millones de dólares durante 5 años, de los que solamente un tercio eran aportados por la Unión Soviética y los demás países del
COMECON._ El descenso brutal de los ingresos en divisas, esperados por las ventas de azúcar en el mercado libre, obligó a reducir fuertemente estos proyectos de inver-
Durante todos los primeros, años del
Plan, el azúcar ha flaqueado como fuente
20 años de economía cubana de acumulación, dado que su precio medio de venta en el mercado mundial durante este periodo era; según Fidel Castro, aproximadamente igual al 55% de la media mundial de sus costes de producción.
La influencia en el comercio exterior es evidente: el comecio exterior cubano no ha dejado de disminuir durante el periodo de disminución del curso del azúcar, iniciado en 1975. En 1978, por ejemplo, las importaciones cubanas procedentes de Europa, el Canadá y Japón, disminuyeron en 22,1% en comparación con 1977, reforzando aún más la preponderancia que tienen los intercambios con los países del COMECON en el comercio exterior cubano.
9. De ahí se deriva un déficit estructural del comercio exterior cubano. Aunque la amplitud de este déficit vaya en buena medida en función de las variaciones del precio de venta del azúcar, no se puede achacar la existencia de este déficit estructural tan sólo a la dependencia del azúcar, sino a una combinación de ésta y otros factores: la importación de la totalidad de fuentes energéticas, una inflación que repercute en los precios de compra de numerosos bienes de equipo comprados en marco de la política de industrialización, etC. Se trata de un problema cada vez más grave y que se puede convertir en un cuello de botella: la deuda acumulada por Cuba frente a los países de fuera del COMECON asciende, según varias estimaciones
20 años de economía cubana convergentes, a 2,7 millones de dólares. Para hacerse una idea de lo que significa esta suma, hay que relacionarla con los ingresos anuales por exportaciones, en divisas convertibles. La deuda es aproximadamente cinco veces mayor, es decir, igual a 5 años de exportación en divisas convertibles...
10. Pese a que en el informe de Fidel Castro se hace una mención muy vaga y rápida, afirmando que el aumento de la pro ductividad del trabajo fue del 3,4%, esta productividad sigue siendo globalmente, y en todos los sectores de la actividad económica, extremadamente débil.
Un ejemplo relativo a la construcción una problema: en promedio se necesitan 5 años, en La Habana, para construir un inmueble de viviendas de unos 10 pisos, mientras que la tecnologia empleada es moderna (se recurre particularmente a numerosos elementos prefabricados) y que el número de obreros es superior en aproximadamente un 30% al que se emplea en una obra equivalente en Francia.
La multiplicación de ejemplos en la prensa, los discursos de los dirigentes, y empiricamente la visita de algunos centros de trabajo, todo esto nos convence de la amplitud de este fenómeno, que durante el decenio 1970-1980 ha estado en el centro de las preocupaciones de los dirigentes cubanos a la hora de proceder a realizar opciones en materia de orientación económica. II. 1970-1980: El decenio de la productividad
El fracaso de la campaña para alcanzar una cosecha récord del azúcar, por una zafra de 10 millones de toneladas en 1970, se considera a justo título como un acontecimiento cuyos efectos han sido decisivos en un momento dado de la historia de la Revolución cubana. Las masas y el conjunto del aparato económico del país se movilizaron, en 1969-1970, para lograr este objetivo. Era. un simbolo y la culminación de la orientación económica seguida desde hacía varios años, particularmente a partir de 1966, y cuya característica más evidente era el volun tarismo, tanto a nivel de los objetivos establecidos como al de los medios puestos a disposición para su hipotética realización.
Tres aspectos pueden ilustrar esta política.
• La reducción, en 1966, del poder y de las funciones del JUCEPLAN, la Junta
Central de Planificación. Se renuncia a la elaboración de un plan económico a medio plazo, como se había intentado para el periodo 1962-1965. Rápidamente se abandonan también, de hecho, los planes anuales. La creación de un aparato estadístico, impulsado durante los años anteriores, se deja totalmente a un lado.
En lugar de todo ello se lanzan, bajo. la responsabilidad directa de Fidel Castro, los
"Planes especiales" o "miniplanes". Se refieren a un sector especifico, muy delimitado, de la actividad económica. Su puesta en práctica se efectúa, teóricamente, sobre la base de una centralización muy grande.
La adopción de un "miniplan" significa que el sector afectado tiene prioridad sobre otros en materia de inversión, de suministro de materias primas o de combustibles, por ejemplo. Significa también que la realización de los objetivos fijados de este modo tiene la absoluta prioridad sobre todos los demas proyectos que afecten a dicho sector Dado que los "miniplanes" se sucedían unos a otros, frecuentemente se vio cómo se transferian inversiones y técnicos de un proyecto en curso de realización a otro. Un número creciente de proyectos, que en su totalidad es considerable —medio terminados, inutilizables y definitivamente abandonados- simbolizarán esta experiencia de los "planes especiales" o "miniplanes".
• La "ofensiva revolucionaria" lanzada en el terreno económico, en la primavera de 1968, cuando la experiencia de los "miniplanes" está en pleno auge. Se trata de nacionalizar lo que queda del sector privado en la industria y los servicios (de hecho, bolsas de actividad de importancia muy secundaria). Hay que batir el récord, sobre todo, al nivel de las inversiones, de la acumulación, aunque haya que sacrificar drasticamente el consumo. En los discursos pronunciados en la época, para justificar esta ofensiva, se subraya que "Cuba avanza rápidamente en la construcción de una sociedad comunista".
• El abandono de una política de industrialización rápida y de diversificación de la producción agraria, que se venía aplicando hasta 1964. Considerada irrealista, a causa de la falta de recursos del país y de los etectos del bloqueo económico imperialista, es sustituida, a partir de 1965-66, por una politica destinada a aumentar al máximo la producción azucarera y a utilizar los recursos en divisas obtenidos asi para mecanızar y modernizar esta producción.
Este es el contexto en el que se adopta un 'plan azucarero", que abarca el periodo de 1965-1970. Preveía inversiones considerables, del orden de 900 millones de dólares, que debían destinarse particularmente a la modernización y a la extensión de las refinerías, el 90% de las cuales estaban dotadas de equipos de más de 30 años de antigüedad.
En 1979 sólo se había materializado un tercio de este volumen de inversiones. Esto significaba, para limitarnos al problema del refino, que sólo podían funcionar 152 refinerías, mientras que en 1959 había 161.
En semejante contexto, el objetivo de los 10 millones —establecido en el "plan azucarero"- era totalmente irrealista. Máxime cuando la infraestructura en el terreno de la siéga y el transporte presentaba las mismas deficiencias, y cuando faltaba dramáticamente mano de obra cualificada.
A posteriori, los técnicos de la ISO (Internacional Sugar Organization), la Organización Internacional del Azúcar, consideró que la infraestructura de que disponía Cuba en la época permitía una producción de 6 millones de toneladas. Sin alcanzar los 10 millones fijados, la producción de la zafra de 1970 rebasa la cifra de 8 millones y medio de toneladas, récord hasta entonces jamás alcanzado.
Pero el precio a pagar es considerable.
Todos los sectores económicos se vieron
afectados: en ausencia de un plan global, todos los "miniplanes" en proceso de realización se subordinaron al "plan azucarero". Las consecuencias más inmediatas son el retraso de las inversiones y la disminución de la producción. En determinados ramos industriales, la actividad se vió fuertemente desacelerada, si no detenida, debido a la incorporación de una parte importante del personal, durante un periodo prolongado, en las brigadas de cortadores de caña voluntarios.
La propia infraestructura azucarera se vio afectada por una utilización demasiado intensa. Si al comienzo de la famosa zafra había 152 refinerías en funcionamiento, con la zafra de 1972 sólo quedaban 115 refinerías que podían funcionar...
En el caos que se instaura, aparecen el conjunto de problemas económicos de la Revolución cubana. Su amplitud no será ocultada por la dirección, y en particular por Fidel Castro, que hará de la economía el tema central de sus principales discursos durante los dos o tres años siguientes.
Paso a paso, precisamente al filo de estos discursos, detrás de las críticas al periodo anterior, puede observarse cómo se esbozan las nuevas orientaciones. Las numerosas medidas de recuperación y reorganización de la economía, adoptadas entre 1971 y 1974, constituyen la trama.
El nuevo 'sistema de dirección y de planificación de la economía", elaborado al final de este periodo, adoptado en sus modalidades generales durante el I Congreso del PCC, y puesto en práctica desde hace tres años, no será sino la profundización y la sistematización de esta orientación.
Las opciones económicas fundamentales se realizaron así durante lo primeros años del decenio 1970-1980, que acaba de cerrar el II Congreso del PCC. Opciones en cuyo centro se encuentran las masas cubanas; pero opciones a propósito de las cuales no existe ninguna posibilidad real de debate en el que podrían participar las masas orgá nicamente.
El problema central a resolver es, sin embargo, el de la débil productividad del trabajo, una de cuyas dimensiones fundamentales es la débil 'conciencia económica" de los trabajadores... Nuevas orientaciones
1. Poner fin al despilfarro y a la ineficacia de las inversiones: puesta en práctica de una nueva planificación.
Se consagra un gran número de discursos, tanto de Fidel Castro como de los responsables económicos, a la ineficacia o a la mala utilización de las inversiones. Con motivo de su viaje a Chile, en noviembre de 1971, el primer ministro cubano declaró: "A menudo, el deseo de cumplir mucho en un periodo de tiempo muy corto, nos ha llevado a reunir y a consagrar numerosos recursos a un objetivo determinado. Y el resultado es que lejos de haber utilizado optimamente estos recursos, los hemos derrochado".
Abundan los ejemplos concretos de despilfarro. Así, en la misma época, Fidel Castro analizará el fenómeno del despilfarro en el terreno de las inversiones agricolas, en particular de tractores: los cerca de 50.000 tractores importados entre 1959 y 1970 han sido, dirá, "utilizados para toda clase de actividades no productivas", como
20 años de economía cubana "transportar a los campesinos a los partidos de base-ball, a la playa, a fiestas de toda clase, o incluso cuando visitan a amigos". Explicará cómo los tractores fueron confiados a trabajadores agrícolas que ignoraban todo de la mecánica, que no sabían utilizarlos correctamente y aún menos mantenerlos. Así, concluirá, explotación agraria pertenecía a un propietario, un tractor duraba una veintena de años. Pero desde que el Estado se ha convertido en propietario de esta explotación, un tractor no dura más de dos o tres o como máximo cuatro años".
La ineficacia (el despilfarro) en lo que se refiere a las inversiones industriales también es puesta en la picota. Se cita el caso de terminadas y que no pueden ponerse en funcionamiento porque desde hace meses —o años— falta una máquina, o la pieza de una máquina, fundamental para el proceso de producción. Se habla de cantidades considerables de bienes de equipo, importados a alto coste, e inutilizables después de haber sido expuestos durante meses y meses a la intemperie, en solares al lado de los puertos. Se podría alargar la lista.
transporte también numerosos ejemplos de esta situación. En un documento importante para comprender esta etapa, Osvaldo Dorticós menciona la crisis del ferrocarril, cuyo papel es vital, particularmente durante la zafra, para el transporte de la caña. Con un parque de 300 locomotoras, sólo 134 podían funcionar. Las demás —en general nuevas— eran inutilizables debido a un mal mantenimiento prolongado.
Todos estos ejemplos plantean dos grandes tipos de problemas: a) el estado caótico de la planificación, por no decir la ausencia de planificación como consecuencia de la política de "miniplanes". Rápidamente se abandonará esta política. Formalmente la JUCEPLAN volverá a tener sus prerrogativas y sus funciones, y con la ayuda técnica de la URSS se prepararán planes intermedios, en la perspectiva de elaborar el I Plan quinquenal previsto, desde aquella época, para 1976-1980; b) el bajo nivel "de conciencia económica" de los trabajadores cubanos..
2. Débil productividad del trabajo: vuelta al sistema de topes y su generalización.
La amplitud del problema viene demostrada por una encuesta cuyos resultados fueron publicados en la revista Bohemia, en mayo de 1970. En doscientas empresas de diferente talla, que pertenecen a todos los sectores de la actividad económica, y localizadas en las distintas provincias de la
República, resulta que se pierde, en promedio, un tercio de la jornada de trabajo; los casos en que se trata de la mitad de la jornada de trabajo son relativamente frecuentes...
20 años de economía cubana
Se avanzan dos razones: el hecho de que muchas empresas emplean un exceso de trabajadores y el abandono —desde 1976de todo sistema de topes (lo que debe producir un trabajador en un tiempo determi-
Algunos directores de empresa y responsables de la producción o del personal han comentado los resultados de esta encuesta. Insisten en el hecho de que en su empresa, y en ausencia de topes, no tienen ningún medio para controlar realmente la producti-
A finales de 1970 y comienzos de 1971, se reunirán comisiones compuestas por directores de empresas, responsables de la proobreros cualificados y miembros del Partido, para discutir sobre la reintroducción del sistema de topes. Una de las cuestiones abordadas más a menudo en los debates consiste en saber si este sistema es contradictorio o no con los "estímulos morales". Detrás de ello se encuentra el temor de que las medidas propuestas constituyan un auténtico cambio. En el marco de debates, Jorge Risquet, que era entonces ministro de trabajo, se negará a pronunciarse. Defenderá únicamente la idea de que la reintroducción de los topes es indispensable, pues es el único medio que permite medir el esfuerzo del trabajador.
Entre el segundo semestre de 1971 y el final de 1973 se restablecerá progresivamente el sistema de topes. Cuando se celebra el XIII Congreso de la CTC, la central sindical, del 11 al 15 de noviembre de 1973, "el 70% de la fuerza de trabajo empleada por el Estado utiliza el sistema de trabajo con topes". En un informe pronunciado en dicho Congreso se afirma incluso que la productividad del trabajo habría aumentado en un 21% tan sólo en el ano 1972, gracias a la introducción de los
Por lo visto, estos resultados sólo se refieren a la industria. La baja productividad del trabajo sigue siendo la norma en la agricultura: Raúl Castro, en su discurso pronunciado ante el Congreso de Fundación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Agricultura y de la Ganadería, en septiembre de 1973, ofrecerá dos ejemplos contundentes: según él, es muy frecuente que en las granjas del Estado los costes salariales por sí solos excedan ampliamente el valor de la produeción. Concluirá particularmente con la necesidad de eliminar la mano de obra inútil, que constituye un porcentaje apreciable de la mano de obra total empleada en las haciendas del Estado.
3. Reorganización de la política salarial: prioridad a los estímulos materiales individuales.
El XIII Congreso de la CTC, de finales de 1973, del que acabamos de hablar, da un giro real. Una de las tesis centrales adoptadas en dicho Congreso afecta al "refuerzo del sistema socialista de distribución en fun-
PCC
ción del trabajo", oponiéndolo al "sistema en función de las necesidades".
Además, en el discurso de clausura pro-
Men este Congreso por Castro, éste expresará una severa crítica a las concepciones que prevalecían a finales
"Pagar el mismo salario para el mismo tipo de trabajo sin tener en cuenta el esfuerzo productivo que implica es un principio igualitario que debemos corregir". En el mismo discurso anunciará que iban a importarse coches para ser vendidos a los cuadros técnicos "con el fin de incrementar su productividad".
Algunos meses después, durante el primer semestre de 1974, se anunciará el desbloqueo de 132 millones de pesos (unos 150 millones de dólares) para mejorar los ingresos de los técnicos y de los dirigentes de empresa, "en reconocimiento de sus cualificaciones".
Otra tesis aprobada por el XIII Congreso de la CTC afecta a la organización del trabajo y de los salarios. Los salarios quedan de nuevo vinculados a los topes (esto ya fue parcialmente el caso entre 1963 y 1966, y posteriormente había sido abolido). Si el trabajador cumple su cupo, recibirá la integridad del salario que le corresponde. Si no lo cumple, su salario será reducido en la proporción del incumplimiento del cupo. Si proporcionalmente, y con una bonificación (igual al 100 por 100 de la producción suple-
Además se ponen en tela de juicio las horas extraordinarias voluntarias y no pagadas: una hora no pagada sería más cara que una hora regular de trabajo pagado normalmente, a la vista de la débil productividad de los trabajadores en estas circunstancias, y cuando las demás componentes del coste de producción no varían de todas
El nuevo sistema de "emulación socialista", aprobado por el 13 Congreso de la CTC, prevé otros tipos de "estimulos materiales" y el mantenimiento de los llamados "estímulos morales". Se sitúan en el marco de una "competencia" cași siempre individual y a veces colectiva. Los "estímulos materiales" para los individuos consisten, por ejemplo, en una prioridad para las vacaciones (lugar de estancia, etc.), o para los programas recreativos. Para las colectividades, se trata de asignaciones para mejorar o construir instalaciones cultural o deportivo, que dependen de la empresa. Lo que se denomina "estimulos morales" consisten en diplomas, medallas y títulos, tal como el del 'héroe nacional del
Tanto en las resoluciones del XIII Congreso de la CTC como en las declaraciones gubernamentales pronunciadas posteriormente, se subraya la importancia de vincular: estrechamente los nuevos estímulos materiales individuales a la productividad La resolución sobre la-distribución de los artículos electrodomésticos, CTC", como se le llama aún ahora en Cuba, es un buen ejemplo de esta vinculación. Los bienes de consumo duraderos no están disponibles en el comercio, sino que son repartidos por el Ministerio de Comercio Interior a las distintas empresas. Se expona la lista de los productos disponibles. Un comité de trabajadores elegidos, algunos casos la asamblea de trabajadores, determina las prioridades, función de los méritos (cumplimiento o rebasamiento de los topes, productividad), y en segundo lugar, de sus necesidades. En buena medida, la atribución de viviendas se efectúa de acuerdo con los mismo criterios.
Los dirigentes cubanos presentan siempre el XIII Congreso de la CTC como el Congreso decisivo: el de la reactivación y de la democratización del movimiento sindical. Dentro de los límites asignados a la actividad sindical cotidiana -fundamentalmente, vigilar por la buena aplicación de las leyes sociales—, esto es cierto. Pero la importancia de este Congreso está en otra parte. Fue un Congreso consagrado a la batalla por el aumento de la productividad del. trabajo. Las resoluciones adoptadas constituyen la base de la política aplicada hasta ahora en materia de organización y distribución del trabajo y de la emulación socialista.
Sistematización de los topes, salarios vinculados a su cumplimiento, privilegios la cualificación, •estimulos" fundamentalmente materiales e
individuales, y ligados directamente a la productividad: estas grandes orientaciones constituyen un conjunto coherente que no ve cómo puede contribuir, ante la ausencia de mecanismos de participación democrática, a elevar el "nivel de conciencia económica" de las masas. Además; resulta dificil imaginar una ruptura más clara con el "igualitarismo" aplicado durante el periodo anterior. Las resoluciones adoptadas para ayudar a la política de reducción de la cantidad de moneda en circulación ilustran este hecho.
4. Reducir la demanda e incrementar la producción de bienes. .
Desde que se tomaron las grandes medidas sociales tras la Revolución, el poder adquisitivo de la población había aumentado de forma importante. El pleno empleo, la garantía del salario anual trabajadores del aumento sustancial de los salarios bajos, de las pensiones, la extensión de los servicios sociales gratuitos (educación, sanidad, segu ridad social, teléfono, agua), la reducción del precio de los alquileres y de numerosos servicios, como la electricidad, el gas y el transporte, contribuyeron a ello a distintos
Además, el débil desarrollo de la produccombinado con la exportación sistemática de productos que antes se destinaban al consumo interno (por ejemplo; tabaco y alcoholes), y sobre todo con la reducción de las importaciones, implicó en los hechos una reducción muy fuerte del abastecimien -
Frente a esta situación se introdujo, a partir de 1962, un sistema de racionamiento rápidamente generalizado al conjunto de bienes de consumo, para que pudiera tener lugar un reparto igualitario de los bienes disponibles. Como regla general, sin embargo, los ingresos de las familias eran bastante superiores a lo que podían comprar cada mes. De ahí el crecimiento considerable de la cantidad de moneda en circulación.
Según señala Osvaldo Dorticós, "Análisis y perspectiva de la economía cubana", en 1970 había un exceso de 3.478 millones de pesos, y el ingreso total de la población era igual al doble del valor de lo que era posible comprar. Así, la población podría haber vivido teóricamente un año sin trabajar. De ahi surgió el inevitable mer-
Para reducir la cantidad. de dinero se decidió reducir la demanda e incrementar la producción de bienes disponibles. Así, algunos precios son aumentados, se anula la, abolición alquileres, que ya se había aplazado, así como un nuevo aumento de los salarios más bajos. En este marco, en el XIII Congreso de la CTC se da marcha atrás a determinadas ventajas obtenidas por los trabajadores durante el periodo anterior: se elimina la garantia del r00% de los ingresos para los trabajadores de "vanguardia" en caso de incapacidad o de jubilación, al igual que la garantía de un salario anual para los obreros de azúcar, que como máximo trabajan seis meses al año.
Paralelamente se desplegó un esfuerzo por aumentar la cantidad de bienes de consumo puestos a disposición de la población, para ampliar asi el marco draconiano de las restricciones. Se trata de una política coherente con la nueva orientación en materia de salarios. ¿Cuál podría ser el efecto de un salario "en función del tope y con bonificación", para la productividad, si no había nada que comprar?. Los efectos de estas medidas se mostraron rápidamente: el porcentaje de excedente monetario, en relación al ingreso anual de la producción, se redujo del 87% en 1970 al 47% en 1973. Nuevos lazos con la URSS y adhesión al COMECON
El fracaso de la "zafra de los diez millones de toneladas" y sus consecuencias implicarán un conjunto de relaciones económicas cualitativamente nuevas con la Unión Soviética. Según la JUCEPLAN, el déficit comercial acumulado con la Unión Soviética era, en 1970, de alrededor de 2.000 millones de dólares.
En 1971, las importaciones, procedentes de la URSS aumentan, en términos de valor, aproximadamente en un 5%, mien-
20 años de economía cubana tras que las exportaciones cubanas, también a la URSS, descienden en cerca del 40%. En este único año, el déficit comercial es de 427 millones de dólares), y en 1972 roza los 500 millones de pesos (es decir, cerca de los 600 millones de dólares). En la época, cerca del 50% del comercio exterior va hacia la Unión Soviética.
El considerable aumento del déficit se debe a la disminución de la producción azucarera a partir de 1971, y a la incapacidad en que se encuentra Cuba para cumplir los acuerdos comerciales bilaterales firmados
De todos modos, conviene añadir a esta fundamental, entonces por la Unión Soviética por los suministros de azúcar (6,11 centavos por libra), el mismo que pagaba desde 1963. Este año se fijó en el marco de un acuerdo bilateral, prorrogado regularmente desde entonces. Mientras tanto, los precios del mercado mundial han fluctuado mucho; pero si durante los años 1965-68 el precio fijado en común con la URSS era tres veces superior al del mercado mundial, en 1972 era un 15% más bajo.
Las importaciones procedentes de la URSS eran básicamente inalterables (energía, bienes de equipo), por lo que se imponía una renegociaciór del conjunto de las relaciones económicas y comerciales bilaterales. Esta negociación tuvo lugar. cuando Cuba no tenía ningún margen de maniobra, y se concluyó en dos etapas.
En primer lugar, con la entrada oficial de Cuba en el COMECON; el 11 de julio de 1972, con motivo de la XXVI sesión de este organismo. Carlos Rafael Rodríguez, jefe de la delegación cubana, se compromete en su intervención a asegurar de forma estable el abastecimiento de azúcar al "campo socialista". A cambio pide una-ayuda para el desarrollo de la industria del níquel, asi como para la creación de nuevos métodos de planificación.
En su respuesta, Alexis Kossiguin insistirá en la necesidad de trabajar de cara a ta coordinación del futuro Plan quinquenal cubano (1976-1980) con los planes de los paises del COMECON. Asi quedó esbozado el marco general de una coordinación e integración que desde entonces no ha dejado de reforzarse.
La segunda etapa de conclusión de estas negociaciones decisivas se sitúa 6 meses más tarde, en diciembre de 1972. Entonces, Fidel Castro y Leónidas Breshnef firman, en Moscú, cinco acuerdos económicos bilaterales. La URSS pagará inmediatamente un precio más alto para el azúcar, y sobre todo, en el futuro, este precio dependerá de un sistema de indices bastante complejo que depende del precio de venta del petróleo soviético a Cuba.
Se prevé una ayuda técnica considerable para mecanizar la cosecha de la caña de
20 años de economía cubana azúcar, desarrollar la industria del níquel, aumentar la producción eléctrica, modernizar las refinerías de petróleo y reorganizar los métodos de planificación, desarrollando en particular el empleo de ordenadores.
La devolución de la deuda acumuladà entre 1960 y 1972 se difiere en 25 años, de 1968 a 2011. Se concede en las mismas condiciones un crédito para compensar el déficit previsible de los años 1973-1975, por un importe de 1.000 millones de rublos. Finalmente se firma un acuerdo comercial de tres años de duración.
Estos acuerdos revisten una importancia capital. En lo inmediato proporcionan a la. economía cubana los medios para superar un momento extremadamente difícil. A medio y largo plazo sanciona el lugar determinante de la producción del azúcar en el marco de una "división del trabajo" y de unta! coordinación de las planificaciones entre los países del COMECON. A partir de ahi definen algunas otras prioridades que volveremos a encontrar en el I Plan quinquenal y también en el II (mecanización de la siega de caña, níquel...). Finalmente, la reorganización de las estructuras centrales de la gestión económica y de la planificación se efectuará con ayuda de especialistas soviéticos y del COMECON.
Se trata de un auténtico cambio en las relaciones entre Cuba y la Unión Soviética. El bloqueo organizado por el imperialismo norteamericano; en respuesta al surgimiento del Estado obrero, condujo, a comienzos de los' años 60; a que éste dependa en buena medida, para su supervivencia, de las relaciones económicas con la Unión Soviética. Los acuerdos de 1972 no sólo traducen un incremento considerable de esta "dependencia" de tipo particular, sino que la institucionalizan, la planifican a argo plazo; sientan las bases de un combate contra el subdesarrollo que se acomoda a
En este sentido, no es exagerado afirmar que estos acuerdos constituyen el elemento nás decisivo de estos años difíciles de recuperación de la economía cubana, el telón de ondo, también, de las orientaciones y le las medidas adoptadas entonces, y analiadas más arriba en este artículo.
La puesta en práctica sistemática del con-, junto de estas orientaciones y medidas
-como los topes de trabajo, los estímulos materiales individuales, los nuevos métodos gestión— se verá facilitada por un aumento muy rápido y considerable de los precios del azúcar en el mercado mundial: el precio medio para el año 1974 alcanzará os 29,66 centavos por libra, casi siete veces su precio medio de 1971. Este factor, combinado con las facilidades previstas en os acuerdos URSS-Cuba permitirá manener una tasa de acumulación muy elevaal mismo tiempo que se tomarán medidas que permitan mejorar un poco el Inprécor/36 consumo individual. Transcurrida la etapa inicial de reorganización, después de 1970, la productividad, a su vez,
Las mejoras vividas cotidianamente por la población, y posibilitadas medida por la favorable coyuntura azucarera, se achacarán ante todo a estas nuevas orientaciones, que con ello ganarán en
De este modo, el terreno resultó particularmente tavorable par su sistematización y protundizacion: sera la adopción, por el
Congreso del PCC, del sistema de dirección y de planificación de la El "sistema de dirección y de planificación de la economía'
En el marco de este artículo no podemos estudiar el conjunto de este nuevo "sistema de dirección y de planificación economía" , pues se trata, de acuerdo con las resoluciones del primer Congreso del PCC, del "conjunto de principios, subsistemas, métodos y procedimientos a partir y a través de los cuales se realiza la organizacion, la planificación y la gestión de las actividades económicas" Además, si los principios generales de este sistema ya fueron adoptados en diciembre de 1975, sólo en el transcurso del año 1978 empezaron a ser aplicados de forma experimental a un grupo de empresas seleccionadas y representativas de un amplio abanico de actividades productivas y de servicios. Y sólo después de la creación, estos últimos años, de todos los nuevos organismos de gestión económica, tras la reestructuración de la red de empresas, con la entrada en vigor del II Plan quinquenal, se introducen, por primera vez, categorías como el ''beneficio" y la "rentabilidad" , y cuando se puede hablar de una puesta en práctica generalizada de este nuevo sistema.
Hasta el momento no hay disponible ningún estudio global de las modalidades de esta puesta en práctica, aunque en la prensa diaria se publiquen numerosos artículos sobre aspectos limitados y específicos. En cuanto a sus efectos en la actividad económica, y en particular en la productividad, habrá que examinar el grado de realización de las etapas iniciales del plan quinquenal para disponer de una primera apreciación global, a partir de unos indicadores serios..
Por tanto, nos limitaremos a lo que nos parece esencial: la voluntad de establecer un sistema económico planificado 'basado en las leyes económicas objetivas que actúan en el etapa de construcción del socialismo" particularmente en la ley del valor y las "relaciones monetario-mercantiles generalizadas". Un sistema que ya no se basa en unas directrices administrativas supercentralizadas, sino en "palancas" económicas relativamente descentralizadas. Un sistema cuya lógica consiste en convertir el beneficio en el indice fundamental del Plan, de su realización. Un sistema que implica una autonomía importante de las empresas en el marco de lo que en Cuba se llama la "descentralización económico-operativa",
Yes decir, en particular, una autonomía mayor en el empleo de los fondos puestos a su disposición por el Estado.
Previamente hay que recordar tres ele-
mentos para precisar el significado y la importancia de la creación de este nuevo siste-
1. La instauración de este sistema ha significado una transformación profunda de las estructuras estatales competentes en económicas. importancia basta con recordar que se han estos últimos cinco años, Comité Estatal de Finanzas, un Comité Estatal de Precios, un Comité Estatal para el Abastecimiento Material y Técnico, Comité Estatal de Normalización, un Comité Estatal de Estadística, un Instituto de Informática, reorganizándose al mismo tiempo el conjunto del aparato bancario.
La amplitud de la reestructuración de la red de empresas implicó que de un número de 3.050 empresas estatales en 1976, se bajó a 2.420 a finales de 1980. Paso a paso, las relaciones entre estas empresas son contractuales, es decir, se basan en contratos bilaobjetivos establecidos por el Plan. En esta instaurado para las empresas un sistema de créditos a corto plazo. Se ha adoptado un sistema general de pagos de las empresas, que fija el grado de autonomía de que gozan éstas para su gestión económica. Esto se aplica tanto a las empresas de producción como a las que están encargadas de la distribución. En otras palabras, las relaciones entre fábricas y almacenes son también de tipo contractual. En el terreno de los bienes de consumo, en particular, esto deberá permitir que las empresas productivas tengan mejor en cuenta los gustos del consumidor.
2. La puesta en práctica de este sistema, tal como se realiza en Cuba, está intimamente vinculada al proceso de institucionalización iniciado paralelamente, en el transcurso de los años 1976-1977. La instauración del "poder popular" , a partir de la creación de las asambleas populares a nivel municipal, regional y nacional, significó una auténtica descentralización, al nivel de las actividades económicas de interés local o regional. Ahora, las empresas afectadas dependen de los organismos locales o regionales del "poder popular" , ante los cuales son responsables sus directores.
3. Esta innovación, finalmente, se efectúa a partir de una reafirmación y de una nueva profundización del sistema de topes y de estímulos materiales —sobre todo individuales— vinculados a la productividad. Más en general, en el nuevo sistema se retoma el conjunto de las tesis adoptadas por el XIII Congreso de la CTC. Sistema de dirección económica y ley del valor
En el marco de una economía como la de Cuba, es decir, una economía aún "subdesarrollada" , de un país que ha hecho una revolución socialista, la referencia a la ley del valor como una de las leyes económicas objetivas en que debe basarse el nuevo sistema de dirección y planificación económica implica un peligro real.
Hasta ahora, y teniendo en cuenta las opciones realizadas en el periodo 1971-74, las prioridades económicas y sociales han sido siempre fruto de opciones políticas conscientes. Opciones políticas que se șituaban por encima de la ley del valor, para dictar decisiones económicas, y en particular las relativas a las inversiones.
Así, se dió la prioridad, en particular, al pleno empleo en las ciudades y en el campo, a la educación para todos y también a la reducción del retraso tecnológico. No se concedió esta prioridad a un "rendimiento máximo" cualquiera. La opción (política) por estas prioridades se realizó necesariamente violando la ley del valor.
De no ser así, si las inversiones se hubieran hecho, durante este periodo, no en función de opciones políticas, sino en función de la ley del valor, deberían haberse destinado a los sectores en que la rentabilidad es según los precios en el mercado mundial; en el marco de las características de la economía cubana (subdesarrollo, monocultivo), esto implicaba necesariamente el desarrollo del monocultivo para la exportación. Esto es evidentemente lo que no quieren los dirigentes cubanos cuando explican hoy que la permanencia de la ley del valor en la etapa de construcción del socialismo debe ser uno de los sistemas básicos del 'nuevo sistema de dirección y de planificación de la economía"
En primer lugar, y esto es positivo, quieren que no se ignore más la ley del valor, como fue a menudo el caso, en particular durante el primer decenio de la revolución. No ignorar la ley del valor significa, en particular, un cálculo serio de los costes de producción, y por tanto un cono-
CONTRA: EL BLOQUEO
- CONTRA: LA BASE ILAVAL
MA-LOS VUELOS ESPIAS CICEREMOS!
20 años de economía cubana cimiento exacto de las sumas asignadas a los sectores a que previamente se había decidido dar la prioridad. No ignorar la ley del valor, en esta perspectiva, no significa por tanto en absoluto hacer las opciones en función de la ley del valor. Sin embargo, puesto que las prioridades se determinan previamente según otros criterios (políticos y sociales), se trata, a partir de una evaluación estricta de los costes, de evitar los despilfartos y las pérdidas, que en última instancia deberán pagar las masas con sacrificios inútiles. Esto es absolutamente necesario, máxime cuando en el caso de Cuba, la economía —las fuentes de energía, los bienes de equipo- depende ampliamente del comercio exterior.
Pero si es correcto y positivo, por parte de los dirigentes cubanos, no seguir ignorando la ley del valor, y tenerla en cuenta en este sentido y dentro de estos límites, puede ser peligroso y tener graves consecuencias el no reafirmar al mismo tiempo que la ley del valor debe ser violada deliberadamente y de forma permanente a la hora de determinar las orientaciones. No reafirmarlo, mantener cierta confusión ('una de las leyes económicas en que debe basarse el nuevo sistema de producción.:. "), tiende a dar crédito a la idea de que la ley del valor puede tener también una función reguladora de la producción y ser por tanto un factor determinante en buena medida de las opciones en materia de inversión. Ley del valor y autonomía de las "empresas socialistas"
En el actual contexto de la economía cubana, caracterizado por profundas reformas aún "inacabadas", no se trata de una cuestión académica: está intimamente ligada al contenido real de la autonomía de decisión de las empresas. En los textos, y aunque las fórmulas sigan siendo bastante generales, los límites se establecen con bastante claridad: la "'empresa socialista" será dotada de una "independencia relativa que permita diferenciarla de otras unidades de base de la economía y concretándose en una autonomía económico-operativa en gestión'
Al mismo tiempo, "los organismos superiores deben equipar a las empresas con los medios técnico-materiales y financieros adecuados para el cumplimiento del Plan".
En otras palabra, las inversiones se realizan integramente por la vía presupuestaria, en el marco de las opciones centralizadas decididas. al elaborar el Plan. Pero parece que se deja la puerta abierta, en el marco de su mayor autonomía, para que las empresas tengan posteriormente la posibilidad de disponer de una parte del excedente (su excedente neto) para la autoinversión. Según algunas informaciones coincidentes, se trata de una cuestión que fue debatida entre algunos economistas de la JUCE-
20 años de economía cubana
PLAN, debate que parece continuar.
Además, la delimitación entre esta cuestión de la autoinversión y la de los "fondos descentralizados de estímulo económico a las empresas" no se establece siempre con toda claridad. Se trata de "fondos recogidos de los beneficios realizados por la empresa tras la deducción de la parte correspondiente al presupuesto nacional". Estos fondos se asignan a:
•• la mejora de las condiciones socio-culturales de los trabajadores de la empresa (estímulos materiales colectivos);
• la aportación a un sistema de primas individuales para los trabajadores, en relación a los resultados de la gestión de la empresa, sistema que incluye al personal dirigente y administrativo (estímulos materiales individuales);
• la mejora de las "condiciones técnicoproductivas de la empresa".
La confusión está en el tercer punto. Se trata de una especie de fondo de amortizaciones para la modernización de los equipos productivos, su mejora técnica: sin embargo, parece que algunos economistas y directores de empresa se ven tentados a ver allí una abertura potencia hacia futuras posibilidades de autoinversión. De este modo se aborda uno de los problemas fundamentales planteados por el nuevo "sistema de dirección y de planificación de la economía".
Las primas dadas al personal —y particularmente a los dirigentes— dependen de los resultados de la empresa, y por tanto éstos tenderán, lógicamente, a buscar las condiciones que permitan realizar el máximo de beneficio. Uno de los factores de incremento del beneficio estriba evidentemente en las inversiones, en su eficacia y en su amplitud. En la medida en que tienen en ello un interés material, los dirigentes tratarán por tanto de controlar y determinar cada vez más la amplitud y los óbjetivos de esta inversión (como por lo demás la cantidad y la calidad de las mercancías a producir y su
Y lo harán sistemáticamente, máxime cuando sus poderes, y en particular los de los directores, se han ampliado en buena medida en el marco de la nueva autonomía empresarial. Responsable del conjunto de la marcha de ésta, de la organización de la producción, de las relaciones con las demás unidades de producción y con las autoridades administrativas, el director no comparte realmente su poder de decisión con los delegados de los trabajadores (sindicato) sino en el terreno de la distribución del fondo social y del fondo de primas. Pero si la lógica de los principios y de los mecanismos del nuevo "sistema de dirección y planificación de la economía' debía comportar la posibilidad para la empresa —a la sazón, de los directores — de realizar sistemáticamente y de forma centralizada las "autoinversiones" productivas a partir de los beneficios realizados previamente, las consecuencias no dejarán de ser desastro-
En la medida en que una economía aún "subdesarrollada" —como es la economía cubana— muestra grandes desigualdades de productividad empresas mismo sector o de distintos sectores, en la medida en que las empresas de alta productividas son escasas, basta con que mantengan a șu propia disposición una parte de su excedente neto para que aumenten, en lugar de disminuir, la desigualdad del desarrollo y entre los ingresos de las empresas antiguas y las empresas con tecnologia avanzada.
Si las empresaș disponen de posibilidades significativas de autoinversión, tenderán (también en este caso los directores), ante la penuria generalizada de productos industriales, a orientar sus inversiones con objeto de incrementar la producción de mercancias más hacen falta, por ejemplo a nivel local.
En otras palabras, podrían pasar a prevalecer criterios de interés sectorial, o de interés local, imponiéndose sobre las prioridades nacionales, cuando se "aplica" la ley del valor; las desigualdades entre sectores de actividad —y por tanto entre sectores de la clase obrera— van aumentando, por lo demás, al mismo tiempo.
Una vez más, en Cuba no se está en este estadio y la mayor autonomía de las empresas, para la utilización de los fondos puestos a su disposicón por los organismos superiores, tal como se practica actualmente, no pone en duda en absoluto el hecho de que las inversiones productivas se realicen integramente por vía presupuestaria, én el marco de unas opciones centralizadas. Pero el aumento de la autonomía "económico-operativa" de las empresas, el beneficio como indice esencial de hecho, en relación al Plan, los estimulos materiales, en función de este beneficio, y para todos, obreros y "dirigentes" , el papel mayor de estos últimos —directores y colaboradores-, se combinan para empujar con fuerza en el sentido de la autoinversión, descentralizada; la vaguedad teórica en cuanto al campo de aplicación de la ley del valor crea para ello un terreno cada vez más favorable. Y esto máxime cuando el argumento del "buen sentido" ', de la eficacia inmediata, no puede dejar de influir fuertemente: en un país en que la supercentralización del primer decenio se asimila con la idea del caos económico y de la privación; en que la descentralización se equipara a la eficacia mayor desde la instauración del "poder popular local", al mayor bienestar, en la medida en que las primeras decisiones en este sentido coincidieron con él boom azucarero; en un pais finalmente, en que la penuria de mercancías industriales sigue siendo muy grande, ¿cómo imaginar que la idea de la autoinversión descentralizada sea popular, en general, sin hablar del entusiasmo de los que tienen de antemano la seguridad de beneficiarse de ella?.
El nuevo "sistema de dirección y de planificación' una vez establecido totalmente, y una vez se hayan hecho sentir .
los primeros efectos positivos de sus medidas de racionalización tecnica (cosa que ya fue el caso durante el año 1980), la economía cubana puede verse arrastrada por esta lógica peligrosa. En el fondo esto no sería más que la continuidad del curso seguido desde hace 10 años. Tomadas por separado, muchas de estas medidas puntuales adoptadas a lo largo del decenio que acaba de concluir, pueden justificarse de • hecho y son poco discutibles en su contenido. Sin embargo, del conjunto que va de la reintrodución generalizada del sistema de topes al nuevo "sistema de dirección y planificación" , pasando por el XIII Congreso de la CTC, hay una lógica profunda que es errónea.
Esta lógica corresponde particularmente a la voluntad de poner remedio al problema central que es la debilísima productividad trabajo; pero ponerle remedio convirtiendo la economía en un auténtico poder obrero organizado. Esto es ilusorio: más allá de los progresos inmediatos, fruto de las mejoras técnicas de gestión o de planificación, de nuevas conquistas tecnológicas, de los efectos de los estimulos materiales individuales, una mejora duradera de esta productividad no podrá conseguirse sin coger el toro por los cuernos: "la débil conciencia económica" de los trabajadores.
Y en una economía colectivizada, planifi cada, sólo la participación de los trabajadores en las grandes opciones económicas, así como en la gestión cotidiana, permite elevar significativamente esta conciencia.
20 años de economía cubana La planificación democrática, la autogestión al nivel de las unidades de producción o de distribución son sus instrumentos.
Los dirigentes cubanos expresión de una capa burocrática privilegiada, con intereses contrarios a los de las masas como es el caso en un 'Estado obrero degenerado" ;, como la Unión Soviética, • como se observa actualmente en Polonia. Expresan generalmente, a través de sus op ciones, los intereses inmediatos y también a más largo plazo, de las masas cubanas. Esta es, por lo demás, la razón fundamental del considerable apoyo que siguen recibiendo 22 años después del triunfo revolucionario:
Las opciones realizadas en los últimos diez años, en cuanto a la organización de la actividad económica, no son fruto de una decisión deliberada que intenta incrementar los privilegios existentes, o extenderlos, para consolidar ulteriormente una casta burocrática, que de momento no existe. Sin embargo, crean un terreno favorable para una evolución en este sentido. Dentro de cierto plazo, y en combinación, particularmente, con factores de política internacional (un retroceso de la revolución latinoamericana, precipitarla. En el origen de este tipo de opciones hay dos factores principales:
• La importancia del papel de la Unión Soviética para la economía cubana, la ausencia de tradiciones y de. investigación en Cuba, en relación a la planificación y a la organización de la economía, han llevado con bastante naturalidad, y casi inevitablemente, a los dirigentes cubanos a estudiar las experiencias y los modelos establecidos burocracia soviética con el fin de servir mejor a sus propios intereses;
• La concepción "verticalista", "pater-
, que tienen los dirigentes cubanos de sus relaciones con las masas, y de la que está ausente una verdadera concepción de autoorganización obrera, a partir de la que articular la autogestión y la planificación democrática.
La elevación del nivel de conciencia económica necesariamente por la autoorganización, la gestión obrera, el control de las masas. Esto implica la libre discusión pública, la posibilidad de debates abiertos en el Partido o en las organizaciones de masas.
En el fondo, las opciones económicas del decenio 1970-1980 han querido rechazar esta alternativa. Sin embargo, a la larga, y después de haber utilizado todos los recursos que le ofrecen estas opciones parciales y estas reformas técnicas, la dirección cubana tendrá que opiar: o bien la autoorganización democrática de las masas, o bien la confiscación de la revolución por capas burocráticas. Capas que habrán contribuido a crear las opciones anteriores, así como sus prolongaciones sociales... •
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