Bolivia
El pueblo boliviano bajo las botas
¿Un cambio en la situación política latinoamericana?
• O habían transcurrido todavía tres rales del 29 de junio por todas las potencias imperialistas como un paso adelante hacia la estabilización de la situación boliviana-, cuando los militares se apoderaron nuevamente del poder en
Este golpe de estado, la feroz dictadura del no pueden ser analigeneral García Meza, zados como la simple reedición de los múltiples "pronunciamientos" y regímenes militares que ha conocido este país, en particular durante los últimos quince años.
Se combinan factores tan variados como los métodos empleados, los objetivos definidos, el contexto nacional, regional e internacional, para conferir al régimen de García
Meza unas características que, en parte, son relativamente nuevas en Bolivia y toda Amé-
"Este golpe de Estado es el primero de la
, escribía poco después de los era Reagan"
acontecimientos de La Paz un editorialista argentino al servicio de Videla. Este comentaa pesar de basarse en una anticipación arriesgada de los resultados de las próximas norteamericanas, revela elecciones perspectiva en que se sitúan las dictaduras del
Jean Pierre Beauvais 'Cono Sur" latinoamericano, y cuyo papel es hoy determinante en La Paz.
No obstante, sería mucho más significativo recordar que este golpe de Estado victorioso es el primero después del triunfo de la revolución nicaragüense...
I. LA MARCHA AL GOLPE
DE ESTADO Proceso democrático y descomposición política
El golpe de Estado del 17 de julio sanciona y expresa el fracaso de una tímida tentati va de "democratización" zos de 1978, en la fase final de la dictadura
Este último había tomado el poder en agosto de 1971, para poner término, sangrientamente, a la crisis prerrevolucionaria que vivía entonces Bolivia (1970-1971).
Los siete años que duró su régimen conformaron uno de los periodos más difíciles conocidos por la clase obrera y el pueblo boli-
La apertura sistemática del país a los capitales imperialistas, a las multinacionales y sus asociados argentinos y, sobre todo, brasileños; la represión y sobreexplotación feroz de los trabajadores en las ciudades, las minas y el campo; la corrupción generalizada, son algunas de las características, poco originales por cierto, del periodo Banzer. La incapacidad del régimen para dominar, siquiera parcialmente, una situación económica catastrófica, agravada por los efectos de la crisis a nivel internacional, la multiplicación de los conflictos internos en el seno de la jerarquía militar en el poder, la salida a la luz de numerosos escándalos, iban a conducir a la caída del dictador y, en un contexto económico y político caótico, a la tímida —y permanentemente cuestionada- apertura de un "proceso democrático", bajo la presión, especialmente, de la embajada norteamericana.
Este intento de "apertura democrática", por limitado y prudente que fuera, no iba a proporcionar a la burguesía estabilidad alguna.
Las formaciones políticas burguesas, divididas al extremo y provenientes en su mayoría del estallido del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), hacían más hincapié en las disputas personales que en las soluciones a una crisis que se agrava cada vez más.
En dos años, del comienzo de 1978 a los primeros meses de 1980, se asiste a una verdadera descomposición de los aparatos políticos burgueses tradicionales.
Durante este corto periodo se celebrarán dos elecciones generales totalmente fraudulentas y se llevarán a cabo tres golpes de Estado, abortando innumerables intentonas más, dos gobiernos sólo serán aceptados porque
Bolivia oficialmente son "provisionales"
Más allá de esta descomposición de las formaciones políticas burguesas, y de la impotencia caricaturesca de los sucesivos parlamentarios, con la parálișis de una parte del aparato del Estado que ello provocó, hay dos factores nuevos, y el peligro de su combinación, que en este contexto alertaron a los sectores más importantes de la burguesía en Bolivia, Argentina, Brasil y, en definitiva, al imperialismo norteamericano: - la profundización de las divisiones en el seno de las FF.AA.; - el renacimiento y la reaparición en la escena política del movimiento obrero boliviano. Divisiones en el seno de las FF.AA.
Las divisiones en el seno de las FF.AA. no eran un hecho totalmente nuevo en Bolivia.
Su intervención directa y casi permanente en la vida política -especialmente a causa de la carencia de base, de la incoherencia de los partidos burgueses atomizados e incapacitados para jugar su papel en la estabilización del sistema de dominación— no ha cesado de engendrar conflictos y diferenciaciones de la jerarquía militar. Conflictos nacidos de los problemas —muy concretos- de reparto de los "beneficios" y prebendas vinculados a la administración cotidiana de los negocios de la burguesía y su Estado.
Diferenciaciones que reflejan, sobre todo, intereses sectoriales en el seno de la clase dominante y que, por otra parte, se expresan en el cuadro de sus organizaciones políticas. Pero este estado de cosas, limitado a los niveles superiores de la jerarquía militar, siempre se mantuvo bajo control.
Pero el peligro real para el orden establecipolarización de los conflictos de clase en el país, su reflejo en el seno de la institución militar —en su conjunto esta vez- sea mucho mayor, como se puso de manifiesto durante el periodo prerrevolucionario de
Es cierto que en ningún momento con posterioridad a la caída de Banzer y hasta el golpe de Estado del 17 de julio pasado, se ha desarrollado -siquiera embrionariamenteuna situación parecida en el seno de las
Pero la descomposición acelerada de los aparatos políticos burgueses, combinada con el agravamiento de la crisis económica, acentuó las divisiones, la multiplicación de clanes y camarillas entre la alta oficialidad.
Cada grupo, cada sector político, no contaba, en su descomposición e incapacidad, mas que con sus propias fuerzas, su propia banda dentro de la oficialidad, para tratar de influir en el curso de los acontecimientos:
situación se manifestó en toda su amplitud con el golpe de Estado del coronel Natusch, el 1º de noviembre de 1979, y su efimera pero sangrienta dictadura, derribada el 16 del mismo mes.
Natusch lanzó esta operación sin el aval de una buena parte de sus pares, que la consideraban prematura y mal preparada; pero sí en estrecha unión con los políticos próximos al antiguo presidente Víctor Paz Estenssoro, hoy dirigente de la fracción más conservadora del MNR, la Alianza del MNR, con quien por otra parte están unidos... los maoístas del PCML. El renacer del
Además de la profundización de las divisiones en el seno de la alta jerarquía militar y de los riesgos que ello implica para la cohesión de la institución, hay que integrar en el análisis un elemento fundamental, nuevo en cuanto a su amplitud, descubierto involuntariamente por el coronel Natusch: el renacer, la reaparición en la escena política del moviobrero y de las masas explotadas. Elemento que no entraba en los planes de los partidarios —bolivianos e imperialistas— de la tímida y limitada apertura democrática, ya que apostaban, por el contrario, a una relativa pasividad de las masas tras la dictadura
La multiplicación de las luchas reivindicativas y democráticas durante 1978, la preparación, después de la realización, en mayo de 1979, del Congreso de la COB (Central Obrera Boliviana), de la huelga general que esta última desencadenó en octubre de 1979 contra el fraude generalizado en las elecciones de julio, habían jalonado, con fuerza creciente, la reaparición del movimiento obrero boliviano en la escena política después de la acumulación de derrotas que habían significado los años negro del 'banzerismo"
En la réplica al golpe de Estado de Natusch, los trabajadores y las masas bolivianas la verdadera demostración de que habían recuperado sus fuerzas.
Pese a la ocupación militar de las principales ciudades del pais, en especial La Paz, y el estado de sitio, los partidarios de Natusch deben hacer frente a una verdadera insurreccion popular de masas. Tras la Central Obrera Boliviana, masiva y espontáneamente se movilizaron los mineros, los trabajadores de las principales zonas industriales, los estudiantes y numerosos grupos de campesinos.
Tras duros enfrentamientos, que se saldaron con más de 300 muertos, 200 desaparecidos y 400 heridos, y abandonado por los demás sectores de las FF.AA., seguros de que una aventura Natusch debió retroceder y abandonar el poEl punto culminante de la crisis
La aventura de Natusch, por efímera que haya sido, es sin duda el momento clave de este caótico periodo, que finalizará con el golpe de Estado del 17 de julio.
Expresión de las divisiones y la crisis en el seno de la jerarquía militar, será también su punto culminante. De vuelta a sus cuarteles, traumatizados en su conjunto —y a pesar de sus diferencias-- por el fracaso al hacer frente a la movilización popular y sus consecuencias potenciales, los militares van dedicarse, no sin dificultades, a reconstituir su unidad, fijando al mismo tiempo estrechos límites a la acción de la presidenta provi. sional, nombrada después del 16 de noviembre, Lidia Gueiler.
En el centro de esta operación ya se encuentra el general García Meza que, en un primer momento, obligará a la presidenta Gueiler a nombrar a los generales Rubén Rocha y Armando Reyes —que habían apoyado a Natusch— al frente del ejército; luego se impondría él mismo en ese cargo.
Expresión de la radicalización, del grado y capacidad movilización de los trabajadores bolivianos, la respuesta al golpe de Estado de Natusch será a su vez el punto culminante de este ascenso de masas.
No cabe duda que esta victoria será sentida y comprendida como tal por los trabajadores bolivianos, abriendo inmediatamente una nueva etapa en la radicalización de importantes sectores de las masas oprimidas, reforzando a la COB y estimulando la voluntad unitaria de numerosos sectores, que se concreta a nivel campesino en el desarrollo de la Confederación Unica de Campesinos de Bolivia, con la participación de la mayoría de las asociaciones y partidos campesinos. Su integración en la COB da una nueva dimensión a la alianza obrero-campesina.
Esta victoria, debe agregarse, crea también peligrosas ilusiones en torno a la correlación de fuerzas real en el país. La movilización, los combates callejeros, han hecho retroceder a un sector aventurerista —y coyunturalmente aislado- de las Fuerzas Armadas. Es una experiencia esencial realizada por las masas, pero no una victoria sobre el ejército y las clases dominantes en su conjunto, como muchos, en el seno de la izquierda, creyeron. Maniobras electorales: división y colaboración de clases
Muy rápidamente, entonces, van a comenzar las maniobras políticas en la perspectiva de las elecciones de junio de 1980, maniobras que seran, por otra parte, trabas para nuevos ascensos de la movilización obrera y popular.
El PCB (Partico Comunista Boliviano) y el MIR (Movimiento de la Izquierda Revolucio, naria, formación socialdemócrata ligada a la Internacional Socialista), principales organizaciones obreras reformistas, cuyas direcciones se han destacado por su pasividad durante las movilizaciones contra Natusch, consideran que deben ser ellos el punto de partida de un reagrupamiento de fuerzas para la campaña electoral. Campaña que harán en coalición en el seno de la UDP (Unión Demo-
crática Popular), con uno de los partidos burgueses más importantes, el MNRI (Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierdas) de Siles Suazo, evidentemente ajeno a la insurrección popular de noviembre de
Esta orientación no es nueva para estas dos organizaciones. En un periodo crucial, y a pesar de la reciente experiencia sobre las potencialidades de una movilización independiente y unitaria de los trabajadores y de las masas explotadas, canalizará las energías y la fuerza de un sector muy importante del movimiento de masas, poniéndolas al servicio de una coalición donde el programa y los objetivos son los de una importante fracción de la burguesía boliviana y del imperialismo. El Departamento de Estado norteamericano, por intermedio de su embajada en La Paz, y la socialdemocracia alemana, en particular, apoyaron abiertamente, durante toda la campaña, política y materialmente, a la UDP y su candidato a la presidencia, Siles Suazo, a quien consideran el más apto, en el caos boliviano, para canalizar y contener el ascenso de masas.
sta orientación provoca, tambien, un:
rofunda división en el seno de un movimien to obrero que se había encontrado unido en la insurrección.
La COB, cuyo peso y prestigio se había reforzado considerablemente en base al papel dirigente asumido en la movilización contra Natusch, será la primera en sufrir las consecuencias.
durante los enfrentamientos de noviembre las direcciones del PCB y del MIR no habían hecho uso del importante peso que ejercen en el aparato y en los organismos
Bolivia BRAJIL ARGENTIN Huellas delatoras.
dirigentes de la central obrera, dando de hecho plena libertad a sus dirigentes sindicales, su actitud de cara a las elecciones será totalmente diferente.
Harán todo lo posible para oponerse a una candidatura de la COB o apoyada por la COB, que habría podido dar continuidad, en el plano electoral, a la reciente movilización independiente y unitaria de los trabajadores y de las masas.
Es en este marco que se lanza la candidatura de Juan Lechín, secretario general de la COB. Una parte de la base del sindicato, la mayoría de las organizaciones revolucionarias —entre ellos nuestros camaradas del POR (Combate)— apoyan su candidatura a la presidencia de la república tanto candidato de la COB. Después de numerosas vacilaciones y negociaciones, Lechin decide presentarse, pero no en nombre de la COB -dirá—, a fin de "preservar la unidad y la independencia del sindicato"; en realidad, para no enfrentarse directamente a la orientación de las direcciones del PCB y el MIR.
Lechín es apoyado y presentado por una coalición que agrupa fundamentalmente a su propio partido, el PRIN, Unla pequeña formación compuesta por miembros del aparato sindical que le son incondicionales, y a varias organizaciones revolucionarias, entre las que están el PRT (B), VC del POR y el POR (Combate).
El impacto inicial de esta candidatura, recibida por los trabajadores ante todo como la candidatura del secretario general de la • COB, llevará a nuevas presiones por parte del PCB y el MIR, y a una serie de confusas negociaciones -en lo esencial secretas— entre estos últimos y Lechín. URUGUAY
Bolivia
Finalmente, Lechin se retirará sin consultar a sus aliados (dejados sin alternativa debido a la cercanía del proceso electoral), para preservar su situación y su puesto en el seno del aparato sindical, que el PCB y el MIR pretendían incompatible con su candidatura.
Colaboración con una parte de la burguesía y sus aliados imperialistas, división, confusión, ausencia de una alternativa de clase. La contradicción entre el panorama electoral y el contenido y la significación de las movilizaciones de noviembre es total. El efecto desmovilizador y disgregador es considerable.
En las elecciones, los trabajadores no tendrán más opción que entre Siles Suazo y el Partido Socialista (Uno) de M. Quiroga Santa Cruz, una organización de programa radical pero no exento de confusiones, independiente de la burguesía pero todavia poco presente en el movimiento sindical y en las movilizaciones de los trabajadores.
Ante esta situación, y cuando sus esfuerzos por devolver la cohesión al ejército, combinados con sus preparativos de golpe de Estado, avanzaban rápidamente, el general García Meza podía declarar con total cinismo, pero con una cierta dosis de realismo, desde su punto de vista: 'Las Fuerzas Armadas respetarán los resultados de las elecciones del 29 de junio según el candidato que resulte vencedor".
II. LOS RESULTADOS
ELECTORALES Y EL GOLPE DE ESTADO
A pesar de las presiones y las amenazas de los militares, y de la impune actividad de los grupos civiles de extrema derecha, las elecciones generales pudieron realizarse en la fecha señalada, el 29 de junio.
Las presiones internacionales, el número de los candidatos burgueses, la actitud de la presidente Gueiler y también la estrategia del militar en torno a García Meza, preocupado ante todo por la preparación y la elección del momento oportuno para dar el golpe de Estado, son otros tantos elementos que contribuyeron a hacer de estas elecciones las menos fraudulentas desde hacía. mucho tiempo. Polarización
Aunque de manera parcial y deformada, los resultados electorales reflejan la polarización de clases y el peso creciente del movimiento obrero en la escena política nacional. La UDP y Siles Suazo, presentados por el PCB y el MIR como una alternativa obrera y reformista, realizaron una campaña demagógica nacionalista y populista, aunque manteniéndose siempre en un marco perfectamente aceptable por sus apoyos burgueses e imperialistas, recibiendo alrededor de un 40% de los votos, en su mayoría de obreros y
Bolivia El general García Meza.
El PS (Uno), que en las anteriores elecciones había obtenido resultados extremadamente modestos (del 2 al 3%), recibe esta vez más del 12% de los votos.
Este resultado, a pesar de las confusiones del PS (Uno), es la expresión del rechazo de la colaboración de clases, de la colaboración con la burguesía practicada en el seno de la UDP, por parte de los sectores más radicalizados y avanzados de los trabajadores. Es en las zonas obreras de La Paz y las principales zonas obreras del país, y también en ciertas zonas mineras, donde el PS (Uno) obtiene sus mejores resultados, superando en muchas ocasiones a la UDP.
Por sí solos, el PS (Uno) y la UDP son, de esta manera, mayoritarios en el cuerpo elec-
A la derecha, la polarización también es evidente, traduciéndose en una importante pérdida de votos de Paz Estenssoro, candidato de la Alianza-MNR, en favor de la Alianza Democrática Nacionalista (ADN) de Banzer, el antiguo dictador. Este último recibe poco más del 20% de los votos. Sin hacer avances espectaculares en relación a las anteriores elecciones, donde el fraude había actuado masivamente en su favor, Banzer logra extender su influencia y consolidar las estructuras de la ADN, en adelante la principal fuerza política de la derecha.
Es un gran paso adelante en la realización de su proyecto, paralelo pero distinto al de García Meza. Sacando las lecciones de sus ocho años de dictadura —en particular, de la debilidad que constituye la ausencia de una base social políticamente organizada- y, al mismo tiempo, de la descomposición de la mayor parte de las formaciones políticas burguesas tradicionales, al mismo tiempo que mantenía estrechos lazos con numerosos militares, se había lanzado a la construcción de
Los trabajadores son los que sufren las consecuencias de la dictadura. ese 'nuevo partido" que es la ADN.
Lugar de agrupamiento de los sectores más reaccionarios de la burguesía, los activistas de extrema derecha fascista o fascistizante y numerosos oficiales fieles a su persona, la ADN, bajo el impulso de Banzer y en medio de una fuerte propaganda anticomunista y chovinista, ha tratado sistemáticamente de agrupar a un sector de la pequeña burguesía y a los sectores más atrasados del campesinado, víctimas de la crisis y asustados por el caos y el ascenso del movimiento obrero.
Todo esto con el objetivo de consolidar y organizar la base social potencial de una futura dictadura mitad civil, mitad militar, para cuya dirección se proponía en cada uno de sus discursos electorales. Ultimas concesiones
Dado que ninguno de los candidatos había obtenido la mayoría absoluta, correspondería al nuevo Parlamento —en el cual la correlación de fuerzas es prácticamente idéntica a los porcentajes de votos recibidos— elegir al futuro presidente. Siles, con el acuerdo del PCB y el MIR, había dado todas las garantías posibles, en las discusiones preliminares, a la derecha —en particular a Paz Estenssoro—, para asegurar su elección.
Estas garantías también estaban destinadas a los militares: ninguna nacionalización; plan para superar la crisis económica preparado conjuntamente con la patronal y el Fondo Monetario Internacional; gobierno donde, en todos los casos, los representantes del MIR y el PCB serían absoluta minoría y donde la designación de los ministros de Defensa e Interior —los militares- correspondería al Estado Mayor. El PCB hasta afirmaba no reivindicar ningún ministerio, ipara facilitar un amplio acuerdo!.
Dificilmente se podía ir más lejos...
Pasadas las elecciones, Siles, seguro de su designación por el Parlamento, realiza una serie de concesiones que podían satistacer a los militares más exigentes; por primera vez después de muchos meses, el riesgo de un golpe de Estado a corto plazo parecía alejarse. La vigilancia de las organizaciones obreras, sindicales y políticas, tendía a relajarse.
Es el momento elegido por García Meza para desencadenar el golpe de Estado. Un golpe evidentemente planificado durante mucho tiempo, sin improvisaciones y donde los errores cometidos por Natusch habían sido cuidadosamente evitados. El objetivo: aplastar al movimiento obrero
La precisión y la brutalidad de las primeras declaraciones apenas dejan lugar a dudas: según García Meza, se trata de terminar por mucho tiempo con las tentativas de apertura política, 'propicias al desorden, la inestabilidad y la subversión"
Se trata de aplastar al movimiento obrero, liquidando a sus dirigentes y destruyendo sus organizaciones.
Es la escuela de Pinochet, un poco más tosca todavía; más brutal, si esto es posible.
Todo, durante el desarrollo del golpe y las primeras medidas gubernamentales, va a estar encaminado en ese sentido. Rápidamente se hizo arrestar —y si era necesario, asesinar— al máximo de dirigentes políticos y sindicales, antes de que comenzara cualquier tipo de resistencia organizada. Las operaciones en La Paz comenzaron cinco horas después de la sublevación de la guarnición de Trinidad, capturando en el asalto al local de la COB a un buen número de dirigentes de la central obrera -entre ellos, Juan Lechin—, y de los partidos de iz-
quierda —entre quienes se encontraba M. Quiroga Santa Cruz-, reunidos para discutir una respuesta al levantamiento de Trinidad.
Las primeras acciones, como el asalto al la toma del palacio presidencial y el arresto de todo el Consejo de Ministros, la ocupación de los estudios de
By televisión, las redacciones de periódicos, la central telefónica, son realizadas por comandos paramilitares vestidos de civil y circulando en ambulancias para no llamar la atención de la población y retrasar eventuales movilizaciones.
Cada ciudad es aislada del resto del país, comienzan los saqueos indiscriminados gracias a la tranquilidad existente, la búsqueda sistemática de todos los cuadros políticos y militantes conocidos por los servicios de
En algunos días, tanto en La Paz como en las provincias, varios miles de personas serán arrestadas, llevadas a estadios, torturadas o deportadas a la selva amazónica.
¿Cuántas de ellas han sido asesinadas impunemente, como M. Quiroga Santa Cruz,
Al mismo tiempo son prohibidos los partidos políticos, disueltos los sindicatos; la prensa, la radio y televisión quedan directamente bajo autoridad del Ejército; la Universidad es cerrada por periodo indefinido...
Todas estas medidas, el uso del terror, no lograrán impedir que el pueblo boliviano manifieste masivamente su oposición al golpe
A pesar de los arrestos y las amenazas, el pais quedará paralizado durante más de 48 horas, por una huelga casi general, masiva-
En los barrios populares de La Paz, Santa Cruz y otras ciudades más, las patrullas militares seran hostigadas durante varios días por
Las principales rutas de acceso serán cortadas por los campesinos movilizados.
En las zonas mineras, sobre todo, la resistencia será masiva, apoyada por el conjunto de la población. Fue necesario que interviniera la aviación para callar las radios de los
Prudentemente, el ejército cercará las zonas mineras para someter con el hambre a los huelguistas atrincherados y a sus familias. No pudiendo permitir, debido a la catastrófica situación económica de Bolivia, que la producción minera se mantenga paralizada durante mucho tiempo, el gobierno adoptará tácticas diferentes. En algunos casos habrá negociaciones para asegurar la vuelta al trabajo, en otros se masacrará, como en Caracoles, donde según los testimonios recihabido 900 muertos y desaparecidos después de la intervención del ejército y la artillería, el 4 de octubre, 18 días después del golpe de
Pero las acciones frontales de resistencia, sin coordinación, cada vez más aisladas, no podían continuar, so pena de terminar en actos suicidas.
En todas partes se ha vuelto al trabajo, pero en las minas la producción, sin los ingenieros extranjeros, ha bajado en un 60%.
Las formas de resistencia de este tipo se desarrollan en la perspectiva de una lucha a largo plazo; en los muros aparecen inscripSuazo, finalmente, apoyándose en la legitimidad de las urnas, ha constituido un "gobierno legal" en la clandestinidad, lo que molesta considerablemente a la dictadura en el plano internacional. Resistencia de los trabajadores y aislamiento internacional
A dos meses del golpe puede hacerse un primer balance de la situación.
Si bien los militares controlan el país, su régimen no dispone por el momento de una base social significativa y organizada.
Sin embargo, esto es un elemento que deberá matizarse si, como permiten pensar muchas informaciones coincidentes, Banzer y la ADN decidieran finalmente —bajo la presión de Argentina y Brasil— apoyar al nuevó régimen y participar en el gobierno.
Si se han abstenido de hacerlo hasta el momento se debe a que el golpe de Estado contraria sus propios proyectos.
de este tipo reforzaría, además, a la Junta en las próximas discusiones sobre la renegociación de la deuda
Si bien, a pesar de los sabotajes y del descenso de la producción en las minas, la actividad es normal, la dictadura, en cambio, no ha podido alcanzar por el momento su principal objetivo: aplastar, destruir al movimiento obrero.
A pesar de las traiciones y de las divisiones, evidentes durante la campaña electoral, a pesar del arresto y la desaparición de un gran número de cuadros y dirigentes, los golpistas han subestimado, una vez más, las tradiciones de lucha y organización, la combatividad y el coraje de los trabajadores bolivianos y de su vanguardia, los mineros.
Estas tradiciones, combinadas con las lecciones extraidas del ascenso de las luchas en los dos últimos años, no han podido ser aniquiladas por los golpistas, cuya táctica ha sidó de "golpear duro y fuerte", muy rápida-
Tener que negociar la vuelta al trabajo en un número importante de minas, renunciando en lo inmediato a su militarización completa, es el símbolo mismo del retroceso de los militares en relación a sus objetivos inicia-
Actualmente es un importante síntoma de debilidad por parte de la dictadura, que se combina con otros dos factores, también amenazantes en lo inmediato. Ante todo, la situación en el interior del ejército, donde actualmente pueden notarse signos de oposi-
Bolivia
Durante los combates en las regiones mineras se produjeron deserciones de soldados, y la Junta ha reconocido recientemente las dificultades para enrolar a nuevos reclutas en el marco de un plan de aumento de los efectivos. En un país donde más del 50% de la población potencialmente activa está sin empleo, es una extraordinaria confesión de su aislamiento.
Las más duras acciones represivas continúan llevándose a cabo sistemáticamente por medio de grupos paramilitares, compuestos por oficiales de paisano, y por activistas de la Falange Boliviana, un grupo de ideología fascista y de lúmpenes ligados al tráfico de la droga; está confirmado que muchas unidades han rechazado actuar con estos grupos.
Asistimos a numerosos cambios en el cuerpo de oficiales, estrechamente controlado por los especialistas de los Servicios de Inteligencia argentinos. El corones Mario Vargas, comandante de la guarnición de Cochabamba, y el general Hugo Echeverría, comandante de los Blindados de Santa Cruz, al tiempo que declaran respetar la disciplina jerárquica, han anunciado que no apoyan al gobie 1o, en el que no participa, además, ningún oficial de la guarnición de La Paz.
Si bien el general García Meza había logrado asegurarse sólidamente el control del aparato militar entre el golpe frustrado de Natusch y el 17 de julio, no ha podido suprimir todos los efectos de la división anterior. La situación actual de las Fuerzas Armadas refleja, en parte, estas contradicciones, pero es también el producto de los metodos toscos y expeditivos de la mayoría de los miembros del gobierno, particularmente de su ministro del Interior, el coronel Arce, con lazos demasiado conocidos y evidentes, para numerosos oficiales, con el tráfico de droga y la mafia, causa de descrédito suplementario a nivel internacional.
Liegamos ahora a la otra debilidad del régimen, la más seria en este momento: su aislamiento internacional.
Si bien se ha sostenido políticamente, ayudado económica y financieramente por las dictaduras vecinas, en primer lugar por Argentina —una ayuda esencial sobre la que volveremos más adelante—, el régimen ha sido condenado unánimemente, de una u otra forma, por la mayoría de los países latinoamericanos y la totalidad de las poten-
La OEA (Organización de Estados Americaños), a iniciativa de los países del Pacto Andino, México y también Estados Unidos, ha expresado una condena muy firme de los métodos del núevo régimen. Sólo Chile y Paraguay se han opuesto, mientras Brasil y Argentina... preferían abstenerse, a pesar que en buena parte esos métodos sean los de los oficiales y "especialistas" • presentes en La Paz.
Incluso si esta abstención es ante todo una cobertura de sus acciones en Bolivia —durante y después del golpe-, refleja con claridad
de influencias en la región entre Brasil y • Hay una pérdida de influencia e iniciativa el grado de aislamiento del régimen.
Los efectos económicos de esta situación son catastróficos; la supresión —al menos temporal— de toda ayuda gubernamental parte de Estados totalidad de los países europeos tiene efectos inmediatos en un país al borde de la bancarrota, con un importe de la deuda exterior que excedería actualmente al del Producto Nacional Bruto y que, precisamente, renegociar con toda urgencia el conjunto de su deuda para evitar una asfixia total.
A este nivel, ni Argentina ni Brasil están en condiciones de volver a poner a flote, por si solas, la economía boliviana.
La combinación del desarrollo en el interior del país de una resistencia obrera, que aunque débil y embrionaria, es real, con el internacional, abre grandes posibilidades de acción y de impacto político -en la propia Bolivia- a las indispensables campañas de solidaridad del movimiento obrero internacional con el pueblo boliviano.
Al igual que la solidaridad con la revolución nicaragüense y los combatientes saivadoreños, la solidaridad con los trabajadores bolivianos debe ser, ahora, el centro de todas las acciones de apoyo a la lucha de los pueblos latinoamericanos. Tanto el carácter y la significación como las implicaciones del le confieren a éste una dimensión internacional.
III. LA DIMENSION
INTERNACIONAL DEL GOLPE
DE ESTADO
En primer lugar, esta dimensión está dada por la participación directa —y a todas luces que han tenido los militares
Una participación de esta amplitud, política y técnica, largamente planificada y a la que son ajenos los Estados Unidos, es un hecho político nuevo e importante en América Latina, que deberá ser analizado con cautela, pero del que pueden extraerse ya los principales aspectos e implicaciones.
Según el diario Folha do Sao Paulo, desde el mes de mayo algunos oficiales superiores del Estado Mayor brasileño, en visita a la Argentina, han estado informados del plan de golpe de Estado en La Paz. Estos oficiales habrían interpretado los comentarios de sus colegas argentinos, siempre según la Folha de Sao Paulo, como un medio de tantear la actitud del gobierno brasileño.
Más tarde, pero antes de las elecciones del 29 de junio, los miembros de un grupo teatral cubano fueron detenidos en La Paz junto a otros artistas bolivianos. afirman que entre los policías de paisano que les interrogaron, algunos tenían un fuerte
Numerosas personas —entre ellos extranjeros— arrestadas en diferentes sitios después golpe y luego liberados, afirman lo
Los raros testigos del asalto al local de la COB que hoy están en libertad y se animan a hablar, entre ellos una periodista que se encontraba en el interior y logró escapar, afirman: el grupo de asalto, civiles, estaba dirigido por dos o tres argentinos, fácilmente reconocibles por su acento:
En las horas que siguieron al golpe, la televisión boliviana difundió programas argentinos grotescamente anticomunistas, traídos con anterioridad, y que seguramente ya han sido utilizados en el pasado por los militares de Buenos Aires para animar a la población a "cooperar con las acciones antiterroristas"
Se podrían poner más ejemplos, comprobados. Por otra parte, informaciones superiores peruanos y ecuatorianos, recogidas por muchos periódicos latinoamericanos, hablan de 200 especialistas en lucha antisub-
"prestados" por Videla al nuevo
La utilización sistemática de grupos paramilitares vestidos de paisano es una táctica particular de los militares argentinos desde hace muchos años.
que el reconocimiento diplomático inmediato, la rápida e importante ayuda prestada al nuevo régimen es otra prueba de su implicación directa.
Recordemos que al día siguiente del golpe de Estado, García Meza anunciaba que Buenos Aires había prometido un préstamo de urgencia de 50 millones de dólares en caso de una suspensión temporal de los créditos por parte de otros países.
A finales de octubre se anunció un prestamo de 200 millones de dólares, asi como una importante donación de trigo que no estaba prevista en los planes de intercambio entre los
Los motivos económicos esgrimidos para explicar la intervención son poco convincentes. Argentina tiene ciertos intereses en Bolivia, pero en absoluto estaban amenazados por la llegada al poder de Siles Suazo. Las relaciones comerciales entre Bolivia y Argenimportantes, sobre todo para
Bolivia, que tiene en Argentina a su principal comprador latinoamericano (235 millones de dólares en 1978), delante de Brasil (100 millones de dólares, también en 1978) y Perú
(25 millones de dólares, igualmente en 1978).
Ahora bien, el único problema potencial serio entre los dos países concernía a la renegociación de las tarifas de gas natural, que Bolivia vende a Argentina muy por debajo de las tarifas mundiales. La UDP preveía la duplicación del precio del gas, pero ésta no puede ser, evidentemente, una justifidel papel jugado en el golpe de
En cuanto a la hipótesis según la cual se trataría de un nuevo aspecto de la vieja lucha
Argentina, es rechazable por varias razones:
desde los lazos estrechos existentes entre miliremontan a la época de Banzer, hasta lo informes dados por los mismos oficiales argentinos a sus colegas brasileños sobre la preparación de un golpe de Estado.
Pero sobre todo, esta hipótesis no tiene en cuenta el reciente acercamiento entre las dos dictaduras, el desarrollo de su cooperación a todos los niveles, en particular el de la pretendida "seguridad continental", y la voluntad de crear en un cierto plazo un verdadero eje seguramente correlación de fuerzas en la región. Hacer frente a las políticas de "apertura democrática"
Los motivos de los militares argentinos para intervenir como lo han hecho son únicaboliviano; responden fundamentalmente a las mismas preocupaciones y a los mismos objetivos que el acerca-
Se trata de ayudar a poner fin a una situación que, potencialmente, podía ser peligrosa para su propio régimen. Y en especial, de detener la política de las, a pesar de todo
"aperturas de "institucionalización" vocabulario en vigor en estos países.
Más allá de las divergencias secundarias, de los conflictos bilaterales mantenidos ante todo por razones de política interior, como el de Argentina y Chile a propósito del canal de
Beagle, los militares argentinos, brasileños y chilenos hacen el mismo análisis de la situación latinoamericana.
Desde hace al menos un año, fundamentaimente desde la victoria de la revolución nicaragüense, en los editoriales de las publicaciones oficiosas de los Estados Mayores o en estudios publicados por institutos que trabajan en relación con las escuelas de guerra, se tratan temas sobre la situación regional e internacional, siendo convergentes las
• Hay una "inestabilidad creciente" en numerosos países y globalmente a nivel con• Es una situación que "favorece el desarrollo de las organizaciones subversivas y la extensión de su actividad"; Nicaragua y
América Central están en el centro de sus • Hay en el continenté una tendencia creciente a la interdependencia entre las diferentes situaciones nacionales; de ahí las tentativas de extender el concepto de "seguridad nacional", con el que los militares tratan desde hace mucho tiempo de dar una seudojustificación ideológica a regional" o "seguridad continental".
política por parte de los Estados Unidos se • La táctica dominante de la Administración Carter, en relación con la influencia
creciente de los gobiernos europeos, lleva a favorecer y apoyar la política de los llamados procesos de "democratización".
Es una táctica "absolutamente errónea" y
"peligrosa", y es "uno de los factores de inestabilidad creciente y que ayuda a la extensión de la actividad subversiva".
En otras palabras, hay que frenar esta
"aperturas democráticas" "institucionalización" de inestabilidad en la región y, puesto que existe una interdependencia creciente, es una amenaza directa.
Este es exactamente el marco político y la justificación de la participación en el golpe de Estado boliviano.
En un editorial titulado "Las lecciones de Bolivia", un periodista argentino, conocido por expresar las posiciones del gobierno, escribía algunos días después del golpe de Estado: "Las elecciones en este país habían sido artificialmente prematuras, nociones de democracia impuestas Washington no pueden ser exportadas a América Latina, particularmente a una nación que carece de protección contra la amenaza marxista, la infiltración y la subver-
Esta divergencia táctica está estrechamente ligada a la naturaleza, la justificación y la supervivencia de estas dictaduras, productos de la dominación imperialista. Pero, además, se nutre de la contradicción objetiva de esta política del imperialismo y sectores importantes de la burguesía latinoamericana, contradicción revelada con mucha claridad en la modesta tentativa de apertura democrática
Las tentativas de "democratización", de "institucionalización", han sido impulsadas para remediar el descrédito y el peligroso desdictaduras latinoamericanas, como era el caso de Ecuador, Perú y Bolivia.
Se trata de permitan recambios políticos que garanticen
Junta Boliviana a la burguesía y al imperialismo el manteniestabilidad de su dominación. Pero estas tentativas, por su naturaleza, son acompañadas necesariamente por una reanimación, un relanzamiento del movimiento de masas. El carácter explosivo de las contradicciones sociales en América latina, todavía más acentuado por los efectos de la internacional, hace difícil, sino imposible, esta reanimación dentro límites deseados.
Todo contexto de apertura, limitado, permite a los trabajadores, a los sectores más explotados, movilizarse, reorganizarse, reforzarse. La fuerza y el ritmo de este proceso dependen inevitablemente de factores tales como las tradiciones de lucha y de organización o el peso de las derrotas
Al mismo tiempo, el plan económico, las condiciones de explotación imperialista, pasivo generalmente desastroso del régimen precedente (dictadura en crisis) y, desde hace muchos años, los efectos de la crisis internacional, no permiten desarrollar una política de concesiones que satisfagan al menos las necesidades más elementales de las masas.
Por el contrario, la situación exige muy rápidamente las llamadas medidas de austeridad; en otros términos, la acentuación de la superexplotación y el paro que pueden conducir, si el movimiento obrero se moviliza y fortalece, a conflictos duros, verdaderas
Colaborando poderosamente, y sin duda de modo decisivo, en el éxito del golpe de Estado de García Meza, los militares argentinos, en nombre de sus colegas en la región, han puesto en evidencia las contradicciones y el impasse de la táctica actual del imperialismo y sus aliados. Haciéndola fracasar en Bolivia, ahora esperan que su aplicación se ponga en cuestión en todo el continente (y especialmente en sus propios países).
Es en esta perspectiva, por otra parte, que tienen muchas esperanzas en una victoria de Reagan en las próximas elecciones norteame-
¿Cuáles serán los efectos de esta política ofensiva, que no carece evidentemente de apoyos o simpatías en los Estados Unidos?.
¿Prefigurará —independientemente del resultado de las elecciones norteamericanas— un nuevo curso táctico del imperialismo que, cierto plazo, podría tomar Buenos Aires-Brasilia como punta de lanza?.
El precedente de la participación directa, autónoma y amplia en un golpe de Estado en otro país del continente, como ha hecho el ejército argentino, ¿podría ser retomado en el futuro, en otro contextos?. Con el acuerdo y el apoyo del imperialismo, por ejemplo...
Estos son algunos de los interrogantes que plantea, a nivel latinoamericano, el golpe de Estado de La Paz; cuestiones de actualidad cuando, a pesar de las desigualdades,. desarrollo de las movilizaciones obreras y, en general, la reaparición de luchas, prosiguen a escala del continente; cuando se profundiza el curso de la revolución nicaragüense, los enfrentamientos cobran una nueva dimensión en El Salvador y, en Perú, por ejemplo, prototipo de un "proceso de institucionalización", Belaúnde Terry está enfrentado a una ola de luchas reivindicativas de una amplitud medida, la respuesta a estos interrogantes estará en función del desarrollo de la situación boliviana, de la capacidad del proletariado y el conjunto de las explotadas para organizarse, movilizarse e impedir que García Meza pueda realizar sus siniestros objetivos.
Nuestra solidaridad debe estar a la altura de este difícil combate. O