Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Simbabue: Tras la victoria electoral de Mugabe (declaración del S.U. de la Cuarta Internacional)

· Inprecor n.º 15, mayo de 1980 · pp. 18-20 · 2.804 palabras

Tras la victoria electoral

Africa Simbabue Resolución del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional.

La aplastante victoria electoral de Robert Mugabe y de la Unión Nacional Africana de Simbabue (ZANU) es un gran adelante para el pueblo de Simbabue y un golpe serio contra el imperialismo y el régimen segregacionista de Africa del Sur.

el dirigente de los colonos blancos, se había vanagloriado en repetidas ocasiones de que mientras él viviera, jamás se aplicaría la norma del "poder para la mayoría". Los medios de comunicación de la occidental desarrollaron ofensiva ininterrumpida guerrillas de Simbabue. Los políticos imperialistas habían declarado que los guerrilleros no eran sino "terroristas" sin ningún apoyo en la propia Simbabue.

El : gobierno conservador británico esperaba que el resultado de las elecciones no fuera concluyente y que podría maniobrar con miras a colocar en el poder a Joshua N'Jomo, al frente de un gobierno de coalición. Las fuerzas de seguridad rodesianas hicieron todo lo posible por perturbar la campaña de la ZANU, mediante una combinación difamaciones, terror e intimidación. Durante el período que precedió a las elecciones - dos intentos de asesinato contra Robert - una serie de ataques con cohetes y bombas incendiarias, contra las viviendas de los representantes de la ZANU y sus familias; - la detención de 10.000 miembros y partidarios de la ZANU, que en algunos casos fueron maltratados por las fuerzas de seguridad blancas; —la prohibición a la ZANU de desarrollar su campaña en una de las circunscripciones; — dos atentados de bomba organizados por los tristemente célebres Selous Scouts, que trataron de achacarlos a la ZANU; — la obstaculización del retorno de los refugiados, para impedir que pudieran votar.

Pese a todos estos obstáculos, los actos electorales de la ZANU constituyeron la movilización de las masas urbanas y rurales más grande que jamás se haya visto en la historia de Simbabue. Este proceso se reflejó incluso en los colegios electorales. Pese al terror racista, pese a la presencia provocadora de las tropas sudafricanas, estacionadas en Beir Bridge, pese a la violencia ciega de la banda de lamentables bandoleros del obispo Muzorewa (los "Auxiliares"), pese a la proclamación de la ley marcial por el ejército rodesiano blanco en algunas regiones del país, pese a la decisión del lord Soames de prorrogar el estado de emergencia, con todo lo que ello comporta, -censura, trabajos forzosos, toque de queda, derecho de detención y encarcelamiento sin proceso, miles de presos nacionalistas, etc.- y pese a los ataques incesantes de los medios de comunicación racista, los imperialistas y los colonos blancos han fracasado estrepitosa-

Las masas de Simbabue se abalanzaron sobre los colegios electorales para aprovechar la primera ocasión que jamás han tenido para expresar su opinión sobre las organizaciones que desarrollaron sin tregua la lucha armada contra un régimen colonial odiado. La ZANU obtuvo más del 60% de los votos y la Unión del Pueblo Africano de Saimbabue (ZAPU), dirigida por N'Jomo, obtuvo el 24,1%. El conjunto de los votos chimurenga (guerra de liberación) es del 87 escaños, de los 80

La amplitud de la victoria electoral de la ZANU está directamente ligada al hecho de que esta ha sido el componente más combativo, mejor implantado y más intransigente de la guerra de liberación contra el régimen colonial blanco y sus aliados imperialistas.

Mugabe fue denunciado constantemente como un marxista que quería "implantar el comunismo" en Simbabue. Este era el plan ideológico de cada día impuesto a las masas por la máquina de propaganda rodesiana. Al votar a Mugabe, estas han demostrado que querían ir hasta el final. Las promesas de la ZANU despertaron sus esperanzas, y la propaganda racista de reforzó aún más su determinación. victoria de la ZANU constituye a los ojos de las masas negras de toda Africa austral

Mientras que los amos blancos Pretoria no lograban ocultar su ira y proferían amenazas de intervención militar inmediatamente después de las elecciones, las masas negras de Soweto expresaban su alegría y su entusiasmo. Así, el impacto de esta victoria se ha manifestado también más allá de las fronteras de Simbabue. Las guerrillas en la selva de Namibia celebraron la victoria de la ZANU como si fuera la suya.

Pero las movilizaciones y las exigencias de las masas negras de Simbabue, todo de las que han sido despojadas de sus tierras por la ley de distribución de las tierras y otras disposiciones de los racistas para los intereses del imperialismo y de los colonos blancos en la región.

Al mismo tiempo hay que resaltar que pese a la vistoria electoral de la ZANU y su amplia resonancia entre las masas de toda Africa austral, en Simbabue las instituciones del Estado capitalista blanco siguen en buena medida intactas. La presión del imperialismo

Tras el hundimiento del imperio portugués en Angola y en Moçambique, en 197475, y tras el levantamiento de Soueto en Africa del Sur, el imperialismo tuvo que buscar rápidamente una solución que le permitiera preservar sus intereses globales en el conjunto de Africa austral.

La incapacidad de la minoría colonial blanca para inflingir una derrota militar decisiva a las fuerzas de liberación de Simbabue, y de hecho el refuerzo de la lucha durante los tres ultimos años, hacian aún más urgente la búsqueda de este tipo de solución para el imperialismo y sus aliados locales. Necesitaban una solución política que permitiera la formación de un régimen en el que el papel otorgado a los dirigentes del Frente Patriótico no implicará la puesta en tela de juicio de las posiciones económicas del imperialismo ni de los privilegios de los colonos blancos. La experiencia del gobierno del obispo Abel Muzorewa mostró el grado de precariedad de cualquier acuerdo que no incluyera a las fuerzas del Frente Patriótico. Se imponía una fórmula distinta.

La situación empezó a hacerse aún más dificil a medida que crecía la influencia del Frente Patriótico entre la población negra y se erosionaba la base del régimen SmithMuzorewa. Por tanto, el imperialismo necesitaba la ayuda de los régimenes de los paises vecinos, Zambia, Mozambique, Tanzania, Botswana y Angola, con miras a presionar sobre la dirección del Frente Patriótico.

El imperialismo británico y norteamericano y el régimen racista de Africa del Sur intensificaron significativamente sus presiones sobre estos estados, para que forzaran al Frente Patriótico a "entrar en razón" Utilizaron la profunda crisis económica que conocen estos países, y las considerables necesidades de algunos de ellos en materia de importación de bienes alimenticios para meterlos en vereda. El gobierno sudafricano fue particularmente hábil en la utilización de los lazos económicos que tiene con ellos. Sambia, por ejemplo, depende mucho de Pretoria en rélación a las inversiones en las minas de cobre. Moçambique se beneficia de las exportaciones de Africa del Sur, que atraviesas su territorio en ferrocarril, en dirección al puerto de Beira, y exporta también una parte de su fuerza de trabajo a Africa del Sur. Además, en Moçambique se profundi zaba la crisis social y políțica.

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A la izquierda, Robert Mugabe. A la derecha, de arriba abajo: Joshua Nkomo, Abel Muzorewa y

Encima, en ejército rodesiano lanzo mortíferas incursiones contra los territorios de estos estados, con el fin de intimidarlos, cada vez que se iniciaba una fase delicada en las negociaciones: Estos países constituían la retaguardia de los movimientos de liberación, un pivote para su abastecimiento y para el entrenamiento de sus tropas. Sus gobiernos podían influir por tanto de modo importante en la política de la ZANU y de la ZAPU. Presionando sobre estos gobiernos y apoyándose en ellos, las potencias imperialistas obtuvieron con mayor facilidad concesiones por parte de los movimien -tos nacionalistas, y en diciembre de 1979 lograron que se firmara un acuerdo que pocos meses antes aún rechazaban. Se trataba del acuerdo de Lancaster House (ver Inprecor

La guerra civil en Rodesia era un abceso peligroso para el régimen sudafricano que intenta establecer lazos económicos más estrechos con los países neocoloniales relativamente más estables de la región, así como crear nuevos mercados importantes y posibilidades de realizar inversiones para desarrollar su propia economía.

Intentar "pacificar" Africa austral es una necesidad capital para el imperialismo británico y norteamericano, que desean proteger sus intereses estratégicos y económicos en Africa del Sur. Esta última, y lambien los regímenes neocolonialistas, buscaban, por sus propios medios y en su propio interés, el final del conflicto en Rodesia. El imperialismo contaba con medios efectivos de presión, que podía ejercer tanto sobre las fuerzas patrióticas como sobre los colones blancos, con el fin de llegar al acuerdo de Lancaster House.

Un acuerdo neocolonial impuesto a las masas

El documento firmado por el Frente Patriótico en Lancaster House es un acuerdo neocolonial impuesto a las masas de Simbabue. La misma transición implicaba. que

Gran Bretaña reasumiera el poder colonial y que formara un gobierno apoyado por

1.200 soldados del Commonwealth, en su mayoría británicos. Las fuerzas guerrilleras debian reunirse en determinadas zonas. Al disponer tan sólo de armamento ligero, podían ser una víctima fácil para la aviación rodesiana.

La constitución aceptada en Lancaster

House conserva numerosos rasgos del "reglamento interno" tan violentamente rechazado en la época por los dirigentes nacionalistas.

El acuerdo de Lancaster House se sitúa muy por detrás de las consignas avanzadas desde hace años por las fuerzas del Frente

Patriótico.

Esta constitución prevé reservar el 20% de los escaños en el Parlamento a los colonos blancos, mientras que sólo constituyen un poco más del 2% del total de vo-

Ndabaningi Sithole. tantes (200.000 sobre una población de alrededor de 7 millones). Mantiene también el ejército, la policía, la justicia y otros elementos del aparato estatal dominado por la minoría de colonos blancos; rechaza la reforma agraria para todo un periodo

Hasta ahora, Mugabe se ha comprometido a aplicar estos acuerdos. Ha pedido al reaccionario general Walls, el comandante del ejército rodesiano que habia dirigido la guerra contra la guerrilla, que permanezca en su puesto. Ha sido encargado de supervisar la formación de un "ejército nuevo" en Simbabue. Este debe estar integrado por las fuerzas blancos y los dos antiguos ejercitos guerrilleros. Las comisiones de vigilancia de los funcionarios que habían impedido que el gobierno Muzorewa pudiera tomar ninguna iniciativa autónoma, siguen funcio-

Los pocos jueces separados de sus funciones son una cortina de humo que debe permitir que siga funcionando el aparato judicial racista.

El gobierno Mugabe, formado gracias al voto masivo a favor de la ZANU, se sitúa dentro del marco de los acuerdos neocoloniales. La mayoría de los miembros del gabinete, 14, son miembros de la ZANU, y 4 son miembros de la ZAPU. Dos ministros son representantes de los colonos blancos. Uno, Davit Smith, gran terrateniente y miembro del Frente Rodesiano, es ministro de Comercio e Industria. Ya formó parte de los gobiernos de lan Smith y de Muzorewa. El otro es Denis Norman, ministro de Agricultura. Es también un gran terrateniente y en 1978 fue presidente de la Unión Nacional

Africa de Agricultores Rodesianos. ¿ Aceptarán las masas este acuerdo?

El gobierno de Mugabe ha anunciado que la cuestión agraria se resolverá mediante la distribución de las tierras que han dejado de cultivar los propietarios blancos y mediante la organización de cooperativas. Sin embargo, según sus declaraciones actuales, los intereses fundamentales de los colonos blancos no se verán afectados. Los antiguos guerrilleros entrarán en las filas ejército y de la policía, y para asegurar su integración se promoverá al rango de oficiales a numerosos antiguos cuadros intermedios de los ejércitos guerrilleros. Mugabe no muestra ninguna intención de poner en tela de juicio los intereses y las prerrogativas de firmas británicas, norteamericanas o sudafricanas, que controlan cerca del 65% de las inversiones industriales.

Ha recordado que la aplicación de los acuerdos requiere una considerable ayuda financiera de los países imperialistas, que éstos están dispuestos-a conceder. Ha subrayado la necesidad de entendimiento económico con su poderoso vecinos sudafricano, por estas mismas razones.

Los proyectos del imperialismo están claros: tratar de establecer rápidamente Estado neocolonial, apoyado en una alianza específica a nivel político y socioeconómico movimientos nacionalistas y los entre las direcciones colonos de los blancos, bajo la "protección" del imperialismo. Hay un factor que puede trastocar todos

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Africa estos planes: un fuerte ascenso del movimiento de masas. Estas consideran que el acceso al poder de Mugabe es su victoria. Fue la lucha armada la que impuso unas elecciones a los blancos racistas, y la que condujo al Parlamento a una mayoria negra. Las reivindicaciones del sufragio universal y de la igualdad de derechos fue un poderoso estímulo de la movilización de los campesinos y de los trabajadores de Simbabue. Mientras permanezcan los numerosos aspectos de la opresión nacional, las reivindicaciones democráticas, sociales económicas desencadenarán nuevas luchas.

Uno de los problemas más acuciantes es el de la tierra. El 84% de la población negra vive en el campo, pero la minúscula capa blanca posee la mitad de las mejores tierras. Esta distribución desigual provocó un exceso de población en las "reservas de

, donde los negros se ven condenados a una agricultura de subsisten-

La consecuencia de esto es un sistema de fuerza de trabajo migratoria, parecida a la que existe en Africa del Sur, donde la gente se ve obligada a trabajar durante una parte del año, en las minas, las haciendas, las fábricas y las casas de los blancos. Entre el 60 y el 75% de las familias negras dependen, para su subsistencia, de alguna forma de

El campo, y en particular las "reservas de tierras tribales", fue devastado por las fuer. zas de seguridad racistas. Los programas de sanidad y educación se redujeron a la nada. Según la Cruz Roja, el 20% de la población

"personas desplazadas" que viven en miserables chabolas y en las fronteras hay aún 175.000 refugiados. A esto hay que añadir cerca de 225.000 personas que viven en las pretendidas "protegidas" y que quisieran volver a su re-

Se estima que se necesitarán 100 millones de dólares para que las "reservas" vuelvan que los obreros deberían utilizar los procedimientos legales -los que creó Smithpara avanzar sus reivindicaciones, y que

"acción ilegal." fuertemente reprimida. Por tanto, también a nivel social aparecerán fisuras en el acuerdo de Lancaster House. Una inestabilidad prolongada

El contenido neocolonial del acuerdo de Lancaster House y los primeros pasos del gobierno Mugabe están aún lejos de ser suficientes para satisfacer totalmente las necesidades de los imperialistas. Las contradicciones sociales y políticas siguen siendo agudas, y la inestabilidad se perpetúa en toda la

Pretoria tendrá problemas en sus intentos de desviar a las masas negras que sufren la irresistible atractivo de la regla del "poder para la mayoría" y de la igualdad política completa. En particular, a partir de ahora redoblara la resistencia que opone a la lucha por la independencia en la Namibia ocupa-

Las potencias imperialistas, el régimen racista de Africa del Sur y los colonos blancos de Simbabue utilizarán todos los medios para defender sus intereses "económicos y sus privilegios. Esperan que Mugabe se enfrentará con firmeza a las luchas de los obreros y campesinos, y no vacilará en recurrir al chantaje económico y tomar medidas de intimidación para obligarlo a ello. Especialmente los capitalistas de Africa del Sur profieren amenazas de intervención militar y buscarán en todo momento una ocasión para intervenir.

La lucha para obtener la verdadera independencia de Simbabue se centra en torno a los siguientes objetivos: reforma agraria radical, derechos democráticos sin restricción ni discriminación, desmantelamiento de la administración colonial, del ejército y de la policia heredada del Estado colonial, y expropiación de las empresas extranjeras.

Muchos dirigentes nacionalistas, que hoy en día son ministros en el gobierno de coalición, tratarán de subordinar las organizaciones de masas al gobierno. De ahí que la formación de sindicatos y organizaciones de campesinos negros, independientes del Estado, sea muy importante.

La perspectiva de la organización política independiente de las masas trabajadoras es un factor imprescindible.

Además, la amenaza de los ataques terroristas de los colonos blancos y del gobierno surafricano plantea la cuestión acuciante del armamento de las masas y de sus ,organizaciones. Reforzar la solidaridad

De cara a las luchas del futuro, el peso principal de la solidaridad recae sobre la clase obrera de los países imperialistas; sobre todo en Gran Bretaña y los Estados Unidos, países que tienen cuantiosos intereses en la región.

El movimiento obrero debe organizar la solidaridad frente a las maniobras del imperialismo en la región, incluída Namibia. Debemos defender al gobierno de Mugabe contra todos los complots y maniobras reaccionarios.

Pero al mismo tiempo, nos comprometemos a apoyar y a ayudar a los obreros y campesinos, en su intento de crear organizaciones de masas independientes.

Desarrollaremos esta campaña de solidaridad con las siguientes consignas: - Por el fin de la ocupación de Namibia por Africa del Sur. — Defensa de la revolución en Simbabue. — Fuera los EE.UU., Gran Bretaña y

Africa del Sur de Simbabue.