Nicaragua
La dimisión de
Chamorro y
de Robelo
Charles-André Udry
L 19 de abril de 1980, Violeta Chamorro dimite de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, aduciendo motivos de salud. Sin embargo, "hay informes oficiosos que señalan que la señora Chamorro no está nada satisfecha con el proyecto de ampliación del Consejo de Estado, que en principio debía constar de 33 miembros" (International Herald Tribune del 21.4.1980).
El 22 de abril, Alfonso Robelo Callejas, dirigente de un partido burgués, el MDN (Movimiento Democrático Nicaragüense), también presenta la dimisión. En una conferencia de prensa, declara: "Las bases fundamentales de la unidad política del país se han roto y los cambios introducidos en la composición del Consejo de Estado tienen los aspectos de un proyecto totalitario". (El País, 24.4.1980).
Robelo explica que Violeta Chamorro abandonó la Junta por las mismas razones. El MDN ha dado instrucciones a sus miembros de que renuncien a sus puestos en el gobierno y la administración pública. Arturo Cruz, antiguo funcionario del IDB (Interamerican Development Bank, Banco de Desarrollo Interamericano) en Washington, y director del Banco Central, renuncia
Un nuevo giro se perfila en el proceso revolucionario en Nicaragua. Se anunciaba ya desde mediados de marzo (ver INPRECOR
Las relaciones entre el sector privado, el mixto y el estatal exigían, con el fin de ase gurar el relanzamiento económico previsto en el Plan de Reactivación Económica, la participación efectiva del sector privado, cuyo peso es grande. Según la CEPAL, a comienzos de 1980 el nivel de la producción industrial era igual al de 1962 (Barricada, viceministro de Planificación, Federico Cerdá, declara -después de haber explicado que existen "amplias posibilidades para la iniciativa privada" y que a los industriales se les han asegurado diversas garantías (créditos, convenios colectivos— que "en el sector industrial, de un total de 663 empresas, unas 296 están de nuevo en marcha, y de las 63 empresas más importanles del textil, el porcentaje de fábricas que aún no funcionan es todavía mayor". (Barricada, 29.3.1980).
Según el Minsiterio de Industria, las empresas activas sólo emplean, en promedio, el 50% de sus capacidades productivas. Como dice Federico Cerdá: "Este proceso de 'descapitalización' ha suscitado una actitud atentista y desconfiada entre los trabajadores, que responden con la ocupación de la jabrica cuando sospechan la menor iniciativa de 'descapitalización' " (ibidem).
En esta situación, la patronal multiplica sus recriminaciones, cuyo eje principal es el respeto de la propiedad privada, condición de su participación en un plan en que su papel no es ni mucho menos despreciable.
En la agricultura son numerosos los grandes y medianos propietarios que dudan, en el contexto social y político actual, en participar en el "proceso de reconstrucción". Henry Ruiz señala que la producción de maíz, de fríjoles y de arroz es menor al previsto (Barricada, 14.3.1980).
Tanto los ganaderos como los grandes productores de café (organizados en la UNCAFENIC) o de algodón, todas estas corporaciones exigen que se ponga coto a las confiscaciones de tierras "intervenidas" (confiscaciones que se presentan como contradictorias con el decreto de noviembre de 1979), y que la ATC (Asociación de Trabajadores del Campo) controle a su base y modere las iniciativas de los campesinos trabajadores que ocupan tierras o se rebelan contra las condiciones de explotación crucial, de la siembra de una gran parte de la tierra sigue pendiente
En el sector de la distribución, las dificultades son enormes. Bajo la égida de la Cámara de Comercio, parte de los comerciantes se han organizado en un organismo denominado "ACOPORBAMA". Se han opuesto abiertamente al decreto 323, destinado a congelar los precios de los bienes de primera necesidad.
America Latina
Asi, emerge la crisis en la industria, la agricultura y la distribución. La polarización de clases se acentúa. Las declaraciones de los diversos sectores de la burguesía revelan tanto una profunda inquietud -ante la relación de fuerzas sociales, militares y politicas— como la precariedad de una "reconstrucción" según las líneas maestras trazadas por el Plan de 1980.
El "Financial Times escribe: "Las relaciones entre el gobierno y el sector privado están congeladas... Los hombres de negocios están también inquietos por el hecho de que el gobierno cierra los ojos ante la ocupación de haciendas y fábricas que no pertenecen a Somoza ni a sus colaboradores" (11.4.1980). Arturo Ruiz confía entonces al diario de la City londinense: ''No sabemos lo que puede ocurrir mañana". Conciliar lo irreconciliable
En este contexto, la dirección del FSLN tiene que desplazar un poco el eje de su enfoque de los problemas del relanzamiento económico. Es cierto que no deja de repetir: "En el terreno económico, el Plan de Reactivación es la demostración concreta de la voluntad sandinista de reconocer y estimular la participación de todo productor y comerciante que desee trabajar por el restablecimiento de su patria" (Declaración de la dirección, Barricada, 18.3.1980). Es más: con ocasión de una manifestación, a comienzos de marzo, cuando los trabajadores exigían la confiscación de las empresas "intervenidas", Moisés Hassán (miembro de la Junta) y Ramón Medrano (secretario de propaganda de la CST), tras señalar que entienden que la iniciativa de los trabajadores está justificada, les piden que no precipiten los acontecimientos (Barricada, 12.3.1980).
Pero cada vez más la dirección del FSLN se ve forzada a lanzar advertencias a los grandes propietarios, a los industriales que practican el sabotaje y a sus organizaciones corporativas. Henry Ruiz denuncia las "reticencias de los patronos, pese a que han obtenido créditos". Y tras atacar al COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada), añade: "Disponemos de instrumentos para sofocarlas (a las fuerzas desestabilizado. ras), y no dudaremos en hacerlo... Hay problemas en la producción de algodón, pero son problemas políticos. Ellos (los propietarios) expresan reivindicaciones políticas, utilizando la producción como instrumento" (Barricada, 14.3.1980).
ángulo de ataque reaparece menudo desde entonces: la patronal y los grandes propietarios son acusados de querer aprovecharse del lugar que ocupan en el proceso de producción con objeto de lanzar una contraofensiva en el terreno político.
Paralelamente a estas exhortaciones, el
De izquierda a derecha: Daniel Ortega (de la dirección del FSLN). Maurice Bishop (primer ministro
America Latina Ministerio de Planificación señala que las operaciones bancarias deben seguir realizándose de acuerdo con las normas habituales, pero que ya no hay razones por las que deba continuar existiendo, como en el pasado, el secreto bancario y comercial.
Asimismo están estudiándose medidas para poner fin al mercado paralelo de dólares. El presupuesto para abril-diciembre de 1980 da la prioridad a los gastos para la educación, la sanidad, los servicios sociales y la defensa. El sistema fiscal que conelleva es, por un lado, bastante prograsivo para las rentas de la propiedad, y por otro está destinado a atajar la evasión fiscal de las sociedades.
Finalmente, para combatir la 'descapitalización" , el control obrero se designa regularmente como el instrumento que deben los trabajadores. Todo esto difícilmente puede aplacar las preocupaciones de los propietarios, máxime cuando los trabajadores y los campesinos utilizan la relación de fuerzas sociales y el mayor grado de organización para imponer sus reivindicaciones.
En las declaraciones actuales del FSLN, señala con mayor insistencia el papel primordial de la clase obrera y de los campesinos, con miras a llevar hasta sus últimas conclusiones el proceso revolucionario.
En la prensa del FSLN y de la CST se subraya también el papel de las ARE (Asambleas de Reactivación Económica), que aparecen como organismos que deben estimular tanto el esfuerzo de producción como incrementar las posibilidades de los trabajadores de controlar la producción (en el sector privado) y de intervenir en las decisiones (en el sector nacionalizado). El grado de desarrollo y la actividad de estas estructuras aún es desigual. Poder Sandinissemanario de orientación de los miembros del FSLN, explica así las funciones de las ARE: "Las ARE son escuelas en de Granada) y Fidel Castro. Primero de Mayo en La Habana.
las que los trabajadores y los campesinos pueden conocer el proceso de producción mucho mejor de lo que les permite su inserción directa en la producción. Es el primer paso que les permitirá intervenir directamente en la marcha de su empresa y de toda la economía. Evidentemente, este proceso sufre aún fuertes limitaciones".
Se afirma la necesidad de coordinar las ARE a nivel de ramo: "En el caso del azúcar, por ejemplo, deberíamos ser capaces de organizar AREs en las que participen delegados de todas las azucareras, de la administración y representantes del Estado, para que los trabajadores puedan conocer y controlar los planes de producción de todo el ramo " (ibidem).
El estallido de una serie de huelgas (en la construcción, las azucareras y algunas empresas de Managua), durante los primeros meses del año, ponía de relieve, por un lado, los problemas y dificultades que sigue teniendo el FSLN en el proceso de organización y unificación sindical, y por otro, el aprieto en que le coloca su orientación.
En efecto, al afirmar que de hecho los detentan ya el poder, la CST sitúa el centro de gravedad de la acción sindical en el apoyo al relanzamiento de la producción. La posición defendida por el FSLN en torno a la unidad sindical, y la denuncia a menudo virulenta de las demás organizaciones sindicales —cuyas direcciones, en algunos casos, no están a favor unificación pero disponen de una influencia real en determinados sectores— no facilita el proceso de unificación sindi-
Para superar los obstáculos, e incluso para colocar a estas direcciones en una situación difícil, hace falta combinar una verdadera discusión y la defensa de la de-
A este respecto, concepciones del FSLN siguen siendo bas-
Apoyo a la lucha del pueblo salvadoreño y acuerdo con la URSS
En la fase actual, la campaña de alfabetización constituye la actividad de masas más importante. La polémica entre Robelo, sectores de la "iniciativa privada" y el FSLN, estalló desde el principio de esta demasiado politizada y entiende que es una campaña de propaganda a favor del FSLN
La constitución de las Milicias Populares Sandinistas se apoyó en el tema de "nuestra defensa se organiza con el pueblo en las milicias". En la declaración de la dirección del FSLN, titulada "La coyuntura y nuestras tareas", podemos leer: "El imperialismo y los países con gobiernos reaccionarios consideran normal la creación de un ejército profesional, regular. Para ellos, el peligro reside en la formación de las milicias, porque esto significa que el pueblo se arma para defender la Revolución"
En el Encuentro Nacional de Trabajado res, Edén Pastora declaró: van codo a codo con el EPS (Ejército Popular Sandinista), el ejército del pueblo, de los obreros y campesinos. Cuando una revolución es profunda, suscita la contrarrevolución, y por esto los enemigos que se preparan para atacarnos se darán cuenta campesinos disponen de un ejército de los pobres: las milicias populares sandinistas" (Barricada del 14.4.1980).
Desde finales de marzo, el apoyo a la lucha del pueblo de El Salvador y las denuncias de la política de "reforma-represión" de la Junta son una constante en la prensa. Se han organizado diversas manifestaciones de apoyo al combate del pueblo salvadoreño. Los comunicados de las organizaciones revolucionarias salvadoreñas se
El periódico El Brigadista, órgano de la Juventud Sandinista del 19 de Julio, muy alfabetizadores, publica una entrevista con un dirigente de la Asociación de Estudiantes Universitarios de El Salvador (ligada al BPR), en la que esta organización explica que "es necesario profundizar y reforzar el proceso revolucionario en Nicaragua para reforzar efectivamente el proceso revolucio-
Tomás Borge ha señalado claramente, frente a las amenazas de intervención imperialista, que cualquier ataque del imperialismo contra el pueblo de El Salvador sería considerado como un ataque contra el dentro del marco de una acentuación de la movilización antiimperialista tras la "revede las actividades de la CIA (con ocasión de la votación, en el Congreso norteamericano, sobre el préstamo millones de dólares), tras el aplazamiento
de dicho préstamo y tras diversas operaciones subversivas que partieron de Honduras.
El 19 de marzo se iniciaron discusiones con los representantes de la agrupación de los bancos privados internacionales, con miras a renegociar la deuda. El ministro director del FIR (Fondo Internacional de Reconstrucción) hizo saber que la delegación nicaragüense rechazaba el actual tipo de interés LIBOR (London Interbank Oferred Rate), del 19%, y afirmó que "ni en nuestras propuestas, ni en el modelo de negociación, nos planteamos solicitar la ayuda del FMI" (23.3.1980). Los resultados de esta renegociación se conocerán dentro de poco. De momento, aún se han obtenido algunos préstamos, procedentes de paises europeos o de Venezuela.
En cuanto a la ayuda, el cambio más significativo está en los préstamos y tratados bilaterales acordados con Checoslovaquia, la RDA y la URSS. La delegación de Nicaragua en la URSS estaba compuesta por "Tomás Borge, Humberto Ortega (Ministro de Defensa) y Henry Ruiz (ministro de Planificación), así como por Moisés Hassán (representante de la Junta).
Según The Guardian, "el importe de la ayuda obtenida tras el viaje a Europa del, Este no se conoce. Pero los informes de prensa en Praga señalan que Checoslovaquia ha concedido un préstamo de 20 millones de dólares y un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores ha dicho que la RDA
America Latina había otorgado asimismo una ayuda de 20 millones de dólares". (15.4.80).
La congelación del préstamo norteamericano —con el que contaba el sector privado—, junto a la apertura de relaciones económicas con la URSS y los países del Este, no podía sino estimular la inquietud de los industriales, de los propietarios y de sus representantes en las instancias gubernamentales y de la alta administración. La coalición se rompe
Además de los choques con una parte del sector privado, han proliferado las disputas con Robelo, que tras su viaje a los Estados Unidos acentuó la operación de darle alas al
America Latina MDN. El 18 de marzo, Barricada publicó en primera plana la opinión de algunos trabajadores sobre el MDN y sobre Robelo: "Son unos burgueses que nos han explotado y ahora querrían aparecer como grandes revolucionarios que defienden los intereses de los trabajadores".
El editorial del diario del FSLN subraya que la plataforma publicada por el MDN trata de "ocultar las verdaderas raíces y el carácter de clase del MDN". Los ataques prosiguen. El comandante Núñez Téllez denuncia la insistencia con la que Robelo exige la celebración de elecciones. Expresa el temor de que "el MDN se convierta en el caballo de Troya de la reacción" y pueda ser "utilizado por los que descapitalizan y boicotean la producción" (Barricada, 19.3.
EI MDN se defiende, en un comunicado, de la acusación de ser "el reducto de los reaccionarios". Quiere ser "la bandera legítima de los auténticos revolucionarios que, independientemente de sus origenes sociales, tratan de conducir la patria hacia el socialismo en libertad, genuinamente nicaragüense" (Barricada, aquí el lenguaje clásico de una oposición burguesa o socialdemócrata frente a una re-
Las advertencias y los reproches del FSLN al MDN no paren destinados a preci-. pitar una ruptura. Paralelamente se subrala necesidad de mantener el "bloque patriótico" (alianza del FSLN con el MDN, etc.). Se trata de presionar sobre el MDN, de empujarlo a que tome sus distancias con respecto a quienes se resisten relanzar las inversiones, de tenerlo como aval de la política del gobierno (lo que reforzaría la posición del FSLN en la campaña contra la descapitalización), y, finalmente, de preparar la constitución del nuevo Consejo de Estado, organismo "consultivo y legislativo" , que deberá formarse el 4 de
La cuestión del Consejo de Estado exacerbará las contradicciones y sacará a la luz la fragilidad orientación que combina el mayor control en el terreno político-militar, un aumento del grado de organización de las masas y la aplicación de un plan basado en una "economía mixta" mientras gran parte de las empresas siguen
El proyecto de ampliación del Consejo de
-de acuerdo con el Programa de Gobierno de junio de 1979 debía estar comde 33 miembros e incluir, entre otros, a representantes de los partidos del Frente Amplio Opositor y de las organizaagrupadas en COSEP— a 47 miembros, permitirá la integración en él de delegados de los CDS, de la CST, de la ATC y de las demás organizaciones de masas dirigidas por el FSLN.
Con ocasión de su dimisión, Robelo protesta contra el hecho de que "el Consejo de Estado cuenta al menos con 27 miembros vinculados al FSLN, mientras que su partido no tendría ni uno" (Le Monde, 24. 4.1980). En su editorial, Barricada explica:
primer lugar, consultivo y legislativo contará con una amplia representatividad nacional, y en segundo lugar, estarán presentes en él las fuerzas vitales de la revolución, de acuerdo con su representatividad real" (11.4.1980).
Robelo escogió este problema para tomar la iniciativa de abrir la crisis. Exige que todos los que se reclaman del MDN abandonen sus cargos en el gobierno y en la administración, afirmando que detentan el 26% de los puestos (El País, 24.4.1980). Diversos altos cargos responden positivamente a su llamamiento.
El COSEP le sigue de cerca y presenta una serie de exigencias a la Junta —formada ahora por tres miembros del FSLN— y a la dirección del FSLN. Se emprenden ne gociaciones. Washington responde inmediatamente y amenaza con romper las relaciones con Managua si "las autoridades nicaragüenses abandonan el compromiso del gobierno de Nicaragua de respetar el pluralismo".
Los medios de comunicación controlados por el FSLN critican severamente a Robelo. Humberto Ortega estigmatiza del modo siguiente los móviles del jefe del MDN: "No ha podido identificarse con un proyecto político que restringe el enriquecimiento ilimitado en Nicaragua y beneficia a la mayoría de desposeídos del país" (El País, 25.4. 1980). De momento, el FSLN sigue proclamando su vinculación a la economía mixta y al pluralismo.
Robelo he echado fuego al conflicto en un contexto caracterizado por importantes acontecimientos económicos (cosecha del algodón y estancamiento de la producción industrial), por el chantaje con la ayuda económica internacional y por las intenciones cada vez más claras del imperialismo norteamericano de asestar un golpe en América Central. Las grandes maniobras militares van a comenzar de un momento a otro en el Caribe. Es una advertencia destinada a obtener algunas concesiones y, en este marco, a reorganizar las fuerzas que se oponen a la revolución.
Lógicamente, esta crisis ha tomado la forma de una ruptura de la coalición a nivel gubernamental y de un desgarramiento en el seno del aparato de Estado, es decir, donde se trama la situación particular de dualidad de poder abierta por la victoria de julio de 1979.
En las respuestas inmediatas del FSLN al COSEP, lo importante no será tanto las afirmaciones generales sobre la economía mixta como el tipo de repercusión de un acuerdo que influiría negativamente en la actividad de las masas trabajadoras, y por consiguiente en la evolución de la relación de fuerzas entre las clases. La salida de la crisis dependerá ante todo de la continuidad de la movilización de masas, de la consolidación de la organización sindical de los trabajadores y campesinos y del desarrollo de las iniciativas de control frente al
Todo esto hace referencia a la ampliación y centralización de las diversas instancias de autoorganización de las masas, a su expresión en el seno del Consejo de Estado y a la futura función real de dicho organismo. La preparación militar frente a una ofensiva reaccionaria está desde hace tiempo en el centro de las preocupaciones del FSLN.
La crisis de gobierno e institucional provocada por la dimisión de Chamorro, Robelo y sus aliados puede desembocar, según sea el tipo de réplica del FSLN y del movimiento de masas, en un paso decisivo hacia la formación de un gobierno obrero y campesino.-