Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

China

El movimiento democrático en China

· Inprecor n.º 14, abril de 1980 · pp. 32-39 · 7.193 palabras

democrático en China

Extremo Oriente República Popular China

El movimiento

RAS su aparición en el otoño de 1978 , el Movimiento democrático chino se enfrenta actualmente a una fuerte oleada represiva. Después de haber intentado sacar provecho del desarrollo de la contestación y de utilizarla en la denuncia de la Banda de los Cuatro, el nuevo equipo dirigente en torno

Deng Xiaoping ha optado claramente por el enfrentamiento. El final de la "primavera de Pekín"

"principio de los tres noes", proclamado en diciembre de 1978 en el III Pleno del XI Comité Central del PCCh, donde los partidarios de Deng derrotaron a los de los Cuatro, se ha pasado "Cuatro principios fundamentales" recordados con firmeza en noviembre de 1979 por el Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular.

'No agarrar la trenza, no poner la gorra, no aporrear" ., rezaba la primera fórmula, o otras palabras: ni arbitrarias, ni juicios precipitados, ni denuncias a ultranza.

"Papel dirigente del Partido, respeto de la dictadura del proletariado, apoyo al régimen socialista, fidelidad al marxismo-leninismo y al pensamiento proclamación promete "ssveros castigos a Zedong", segunda, quienes la contestan abiertamente.

tras una primera detenciones, en la primavera de 1979 (que según algunos observadores habría afectado al menos a 2.000 personas en Pekin y Shanjai), se ha celebrado el juicio contra Wei Yingsheng, redactor jefe de la revista pekinesa Exploración, condenado octubre a quince años de prisión. Mediante la introducción de un reflejo nacionalista -Wei fue acusado de haber "secretos de Estado" en una conversación con un periodista extranjero en torno a la guerra chino-vietnamita -, el objetivo de este primer juicio era manifiestamente el de dividir al movimiento democrático.

Al rechazar abiertamente el marxismo, Wei representa, en efecto, a un ala muy minoritaria de un movimiento que en su gran mayoria razona dentro de conceptual marxista. Se trataba por tanto de desequilibrar a la oposición, haciendo que se

Exploración.

Pero se apoyo a la aparato, declaró: "Es un condenar a esas personas. •Lo que ahora decepciona profundamente a los detenciones de Mao oleada de en revelado un marco movimiento.

significativos movimiento

Joseph KRASNY desolidarizase de la revista produjo exactamente lo contrario. Una revista como La Primavera de Pekín, que anteriormente había criticado las posiciones de Wei y que es conocida por

•"fracción liberal" del a dos craso error nos el es que

Comité Central sea tan débil e impotente en

SOR MEN

"Nosotros pensamos que el presidente Mao es una persona, no un Dios"

(De un dazibao aparecido en noviembre de 1978).

la lucha contra los privilegios y caprichos burocráticos, pero tan resuelto y enérgico en el tratamiento de Wei Yingsheng".La mayoría de la oposición comprendió que a través de Wei se amenazaba al conjunto del

De este modo, la represión alcanzó un estadio superior. Ataca en dos frentes que son por los "silencios" que suponen. Se trata, en efecto, de una parte de los oponentes que se ha ligado social de contestación (marchas de campesinos, movilizaciones peticionarias, jóvenes instruidos que vuelven del campo a las ciudades, parados), y, por otro lado, de los lazos establecidos entre miembros del Partido y redactores de las revistas democráticas.

El primer aspecto viene ilustrado por la condena, el 24 de diciembre, de Fu Yuehua, años de prisión, por haber participado en una marcha de campesinos, en enero de 1979, "contra el hambre, contra la persecución, por la democracia,

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por los derechos humanos". Obrera pekinesa, condenada al paro tras su denuncia de un mando que la había violado, no es una "figura intelectual" del movimiento democrático, sino más bien una "militante de base", una "activista" que varios testimonios describen como una persona que ayudaba a los campesinos pobres que acudian a la capital, explicandoles dónde y cómo debian formular sus reclamaciones...

El otro aspecto viene ilustrado por los editoriales de la prensa oficial del 29 de enero de 1980. El del Diario del Pueblo carece de ambiguedad: "A los miembros del Partido, a los cuadros les está prohibido establecer contactos secretos con los perniciosos elementos perturbadores y que realizan actividades clandestinas. Está prohibido apoyarles, so pena de aplicarseles las sanciones estipuladas tanto por la ley como por las normas disciplinarias del Partido".

El Periódico de los obreros escribe, por su parte: "Nuestra democracia es una democracia socialista, es decir, democracia dirigida, centralizada (...). La pretedida democracia, que rechaza la dirección del Partido, no es más que una forma de liberalismo burgués y de anarquía.

Los miembros de la dirección de la Liga de la Juventud Comunista, que en la capital participaban en la revista La Primavera de Pekín, han sido invitados a hacer su autocrítica. Al parecer, esta publicación ha sido suspendida voluntariamente. Otra revista pekinesa, la Tribuna del 5 de abril, propuesto dejar de aparecer a cambio de la puesta en libertad de uno de sus miembros, Li Qing, detenido el 11 de noviembre por haber difundido las actas del juicio de Wei.

Detenciones y condenas, secuestrados y autocríticas... la represión se desarrolla tratando de amalgamar a los partidarios del antiguo régimen detestado de la Banda de los Cuatro con la actual contestación democrática. De este modo se trata de encubrir, a los ojos de la población, estos ataques contra militantes cuya implantación popular aún es débil.

Y a primera vista no se sabe bien que podría impedir que

, por lo menos de momento. Los militantes del movimiento democrático son

-de diez a veinte por revista-, son conocidos, aparecen públicamente, no se esconden; no están arraigados en un vasto movimiento social; apenas están organizados a escala nacional, pues los vínculos políticos entre ciudad y. ciudad están aún poco estructurados. Materialmente no parece difícil que la burocracia pueda detener a sus principales animadores, como ha empezado ya a hacer de forma selectiva.

Sin embargo, quedarse ahí sería hacer un análisis poco profundo y mantenerse al nivel de las apariencias. El movimiento democrático es específico: no es ni una repro-

Hua Guofeng, actual presidente del PCCh ducción de las Cien Flores de los años cincuenta, ni una reedición de la Revolución Cultural de los años sesenta. Lo que lo caracteriza fundamentalmente no es, como ha sucedido a menudo en el pasado político de China, la instrumentalización de una protesta de masas por una fracción de la burocracia en las luchas internas por el poder. Al contrario, lo que nos parece primordial es el surgimiento de grupos de militantes dispuestos a organizarse autónomamente para llevar un combate antiburocrático duradero, en nombre del retorno a

Deng Xiaoping, el 'hombre fuerte"

Extremo Oriente un socialismo auténtico. Y estos militantes tienen cuatro bazas a su favor:

1. una tradición política, una experiencia de la represión, un pasado que los relaciona con las fracciones rebeldes de los Guardias Rojos durante la Revolución Cultural, antes de su recuperación por Mao Zedong;

2. una reflexión teórica nueva que se emancipa poco a poco del galimatías maoísta y que busca puntos de apoyo en producción teórica del movimiento obrero internacional;

3. vinculos con ciertas franjas del Partido, un eco indudable entre los cuadros menores e intermedios;

4. la existencia de numerosas dificultades económicas que según las regiones dan lugar a una crisis social latente muy peligrosa para el régimen. ¡radiciones y diversidad de la oposicion

A diferencia de la disidencia en los países del Este, la gran mayoría de los oponentes chinos son trabajadores, obreros. Aunque entre sus miembros hay algunos enseñantes y estudiantes, el movimiento se apoya fundamentalmente en la clase obrera urbana y se identifica con la causa de los obreros y rechazando cualquier forma de elitismo.

"Algunos periodistas extranjeros piensan que las organizaciones por los derechos humanos que han hecho su aparición en China son del mismo tipo que lo que se ve en Occidente o en la Unión Soviética" Wenli, redactor jefe de la Tribuna del 5 de abril, de Pekin. "Es falso: existen diferen-

Por ejemplo, en Occidente y en la Unión Soviética, los animadores del movimiento por los derechos humanos son inte. lectuales de mucha categoría, que tienen fama en sus países; mientras que en China no son sino obreros corrientes, miembros de las clases bajas".

En Cantón, la metrópoli del sur, todos los impulsores de revistas contestatarias (La Voz del Pueblo, La Calle del Pueblo, El Oleaje, La Vida) son obreros. Son una

La veces menos, en cada revista. Hacen el periódico entero, de la A a la Z, ellos solos, en locales públicos (la dirección aparece en la publicación), dedicando a ello su tiempo libre y trabajando por las noches.

de quinientos, seiscientos ejemplares, como máximo mil, y la venta se hace en la calle, en voz en grito.

Esta base fundamentalmente obrera de la disidencia se explica por factores específicaaños, varios millones de habitantes de las ciudades y jóvenes instruídos (salidos de la secundaria), deportados a las aldeas, obligados a seguir

"xiafang" ("adelante, al campo"), que se lanzó tanto para mitigar la revuelta juvenil al final de la Revolución Cultural como para hacer frente al exceso

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Extremo Oriente de población urbana y al paro.

En este país pobre, donde el proletariado propiamente dicho es tan sólo una minoría, los que han podido permanecer en la ciudad están relativamente privilegiados. El status social del trabajo fabril bastante elevado. No es extraño que los cuadros hicieran uso de sus prerrogativas

La su progenitura fábricas, particularmente cuando la revoluuniversitario y las posibilidades de estudiar. Así, a diferencia de Europa del encontramos a jóvenes industria urbana particularmente bien informados, a través de sus relaciones familiares, sobre las luchas políticas en las altas

Y a la inversa, los círculos intelectuales y artisticos, que se reponen lentamente de un durante el cual estaba proscrita toda libertad de creación, apenas participan en el movimiento democrático. En la intelliguentsia de las grandes ciudades llaman la "postura disidente pesimista" la que prevalece el individualismo: no hay nada que hacer, simplemente hay que vivir de otra manera, inmediatamente.

Al haber rebasado, en su mayoría, la treintena, los militantes del movimiento democrático forjaron sus primeras armas políticas a finales de los años sesenta, durante la Revolución Cultural. La participación en esos acontecimientos, que la propaganda oficial reduce actualmente a una inmensa "gamberrada"" , es un precioso capital, del que en modo alguno reniegan.

En efecto, es importante distinguir entre la revuelta antiburocrática espontánea en la Revolución Cultural y la manipulación burocrática que la desvió. "Me uní a los Guardias Rojos en abril de 1966", ', explica Wei Yingsheng, por ejemplo. "Sé exactamente por qué se rebelaban: no porque Mao los animara, sino porque estaban indignados de ver todas las desigualdades y todas las irregularidades en la sociedad y en la escuela. Que Mao los haya utilizado más tarde, dándoles su apoyo con el fin de losus objetivos personales, es otra historia"

A menudo miembros de la fracción "rebelde" de los Guardias Rojos (que se oponía a la que se reivindicaba de la legitimidad del Partido), los disidentes de hoy, en su mayoría ven en aquellos inicios de la Revolución Cultural la primera gran revuelta contra la burocracia y sus privilegios, retomada unos diez años más tarde por las manifestaciones de abril de 1976, en la plaza Tien An Men de Pekín y en otras ciudades, que dieron la estocada a la Banda de los Cuatro.

Estos inicios de la Revolución Cultural no constituyen solamente una referencia política. El hecho de haber participado en aquellos acontecimientos da "solidez" a estos militantes: han vivido un periodo de guerra civil, de una brutalidad violencia extremas. Una estimación razonable calcula en dos millones los muertos durante aquellos años de "yundong" (o campaña política interrumpida).

El texto del grupo Li Yise, en Cantón (A propósito de la democracia y de la legalidad bajo el socialismo), avanza la cifra de 40.000 "recolucionarios masacrados por el sistema de Lin Biao" y de un millón de personas "perseguidas, vejadas, encerradas", y ello tan sólo en la provincia de Cantón. No se trata solamente de víctiChu Enlai, antiguo primer ministro mas del ejército, que intervino a partir de 1967, sino también de personas muertas en los enfrentamientos entre bandas políticas rivales o, como en Cantón, en las batallas campales que durante días se libraron, con principales fracciones de los Guardias Rojos.

Al haber vivido no sólo la represión, sino también las torturas, la crueldad, las ejecuciones sumarias - todo ese retorno de las tradiciones "feudales" , como las caracterizan ellos mismos -, la exigencia democrática de los oponentes actuales está arraigada en sus propias vivencias, y no surge únicamente de consideraci ›nes teóricas. En esto ya no es posible dar marcha atrás.

En este sentido, una de las novedades aportadas por el movimiento democrático, en comparación con otros períodos de agitación política en China, es la diversidad de los enfoques, de los textos, de la producción literaria y periodística. Detrás de los títulos más o menos evocadores (Tribuna del 5 de abril, La tierra fértil, La mies de otoño, La espuma de las olas, El cuaderno de la juventud, La voz de la democracia, Nosotros, La flor de febrero, El vagabundo...) se esconden tanto revistas literarias como publicaciones políticas, y también una especie de boletines internos destinados en particular a los militantes del movimiento (como la Discusión en Cantón, o Pensar en Hangchou, en el Chekiang).

Una variedad publicaciones refleja también una diversidad de posiciones: desde la crítica del marxismo hasta posiciones marxistas radicales, pasando por el apoyo a la fracción supuestamente liberal del Partido. Un caso extremo: en el Guisú, una revista - El Deshielo - muestra interés por el Cristianismo. También aparecen referencias a los filósofos de la Ilustración, a Rousseau, al espiritu de las Leyes de

Estas nuevas referencias constituyen una revancha contra extrema en la que vivió la juventud china a finales de los años sesenta y comienzos de los setenta: más allá del espectacular culto a la personalidad, la educación recibida en las escuelas era también religiosa, limitándose al breviario "rojo"

Un antiguo Guardia Rojo de Cantón nos obligatorias que provocaba la noticia de que uno de ellos había soñado la noche anterior con Mao.

Mientras el nuevo equipo dirigente trata de imponer un tecnocratismo de alto vuelo, algunos oponentes buscan el hilo de un pensamiento racional, coherente, materialista. De ahí las referencias a la Ilustración, o a veces al Renacimiento, por oposición a la noche negra de la Edad Media y del consideramos todos marxistas-leninistas", reza uno de los textos expuestos en noviembre de 1978 en el Muro de la democracia" de Pekin, hoy suprimido. "Está bien, entonces hagamos nuestro el auténtico espíritu del materialismo. Que los hechos, la verdad, sean fielmente relatados a las masas. ¡No hay que engañarse a sí mismo y burlar a las masas!; No hay que falsificar la historia! La historia no permitirá que nadie la ultraje de esta manera. Nosotros pensamos que el presidente Mao es una persona, no un Dios".

"El culto de los nuevos ídolos es aún más peligroso que las viejas supersticiones feudales", dice el manifiesto de la "Sociedad de la Ilustración", en la provincia de Guisú. "Cuando los ídolos desaparezcan del corazón del pueblo, entonces podremos hablar

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de una verdadera liberación. Los ídolos son los enemigos declarados de la democracia y de la ciencia".

Otro texto que apareció en el Muro, este anónimo, dice irónicamente: "El presidente Mao ha dicho: el amor y el odio tienen siempre un carácter de clase. Me pregunto: ¿a qué clase pertenecia el amor entre el presidente Mao y Yiang Qing, cuando estaban en Yan'an...? ¿Quién crea la historia? ¿El presidente Mao o las masas"?.

Y en un artículo aparecido en julio de 1979, Wang Xishe, uno de los autores del dazibao Li Yishe, que hoy prosigue solo el combate, empieza lanzando pullas contra el nuevo culto que ha sucedido a los anteriores, el "culto negativo" de la Banda de los Cuatro: "Es como si hubieran sido casi unos dioses, investidos de un amplio poder mágico. ¡ Todos los desastres que hu sufrido China durante el último decenio son culpa suya! ¡ Si simplemente no hubieran existido, no habríamos padecido tanto! Así, no habrán sido determinadas relaciones sociales las que crearon la Banda de los Cuatro, sino los Cuatro los que crearon la relación social. He aquí una nueva mistificación, una

Por encima de su diversidad, hay un.

que unifica al democrático: su acuerdo con las "cuatro modernizaciones". económicas oficiales, aunque en la medida en que vengan acompañadas de una quinta: la democracia.

"La modernización puede lograrse en China", explica Wang Xishe en una entrevista realizada en diciembre de 1979, "'pues es una aspiración del pueblo. Pero hay una condición previa: primero hay que suprimir el sistema burocrático. Si los conservadores del partido se obstinan en mantener sus privilegios, chocarán violentamente con los intereses del pueblo. Y de este enfrentamiento nacerá una nueva inestabilidad política. La exigencia de democracia y de moel papel del democrático consiste en apoyar la reforma de la productividad, y a través de ello, en transformar el sistema político. Pues sólo con el desarrollo de la producción la estructura social y política podrá soportar un importante y Nosotros exigimos que el desarrollo de la productividad venga acompañado de los derechos fundamentales del pueblo" Un renacimiento marxista

En la medida en que su arraigo social constituye un punto fuerte de los oponentes chinos, en comparación con los disidentes de algunos países del Este europeo, no se ha •dejado de subrayar la mayor debilidad de sus producciones teóricas.

"Las carencias, al nivel de la reflexión teórica, explican el carácter poco conceptual del movimiento", escribe un si-

Enseñanza para una burocracia "eficaz" nólogo francés. "La ausencia de capacidad intelectual limita también considerablemente su alcance". Este juicio es superficial, pues en un año el movimiento democrático ha dado a luz, progresivamente, a una reflexión totalmente nueva, desde el encarcelamiento de los militantes trotskistas chinos en 1952-53. Una reflexión marxista original que a pesar de la falta de informaciones, de la penuria de textos, va abriéndose camino.

Un primer aspecto sifnificativo es la referencia a Yugoslavia. Tanto Wei Yingsheng como los oponentes marxistas la presentan como un modelo de socialismo democrátioposición al poder burocrático chino. Un entusiasmo que nos parecerá ingenuo y que hizo, por ejemplo, que Wang Xishe calificara a Tito, en un discurso pronunciado en la Universidad de Cantón en abril de 1979, como "el más grande marxisla contemporáneo".

Este "modelo yugoslavo" es de hecho un hilo conductor que lleva a los oponentes chinos hacia las corrientes antiestalinistas del movimiento obrero, y al final, quizás, a la oposición de izquierdas. Dos razones lo explican: por un lado, Yugoslavia fue denunciada como el modelo de revisionismo por el maoismo triunfante; por otro, los únicos textos antiestalinistas que pueden encontrar fácilmente los disidentes son los libros yugoslavos de los años cincuenta.

En ellos descubren las críticas al estalinismo que ellos mismos formulan también, y una problemática autogestionaria del socialismo que les parece responder a su búsqueda de una democracia socialista. describir la autogestión yugoslava con ayu-

Extremo Oriente da de unos folletos editados en 1953, Wang Xishe, en su artículo "Nuevas exigencias a la dictadura del proletariado", termina así: "Y recordad cómo se levantaron contra Stalin y liberaron su pensamiento". En su opinión existe sin duda un parentesco entre ambas situaciones.

La referencia a Yugoslavia permite comprender las dificultades del renacimiento del marxismo en China. Interrogado a este respecto en diciembre de 1979, Wang Xishe se reserva esta vez su juicio sobre Yugoslavia e insiste sobre todo en la jerarquización de la información. "No tenemos más que noticias fragmentadas", ', añade.

Hay que saber, en efecto, que existen al menos diez niveles de difusión de la información, de noticias y de textos, partiendo del escalón más alto, donde prácticamente todo es traducido. De todos modos, pese a estos obstáculos objetivos, aparecen nuevas posiciones, restableciendo la tradición marxista. Cantón desempeña en este terreno una función particular, gracias a la proximidad de Hong Kong, donde es fácil encontrar una serie de publicaciones de izquierda en chino y donde la extrema izquierda organizada está representada fundamentalmente por las dos organizaciones de la IV Internacional.

Desde este punto de vista, Wang Xishe nos parece ser la "figura" del movimiento democrático, cuyo pensamiento es el más avanzado. Resumámoslo en algunas rúbricas: • La naturaleza del régimen chino: abandonando el concepto ambiguo y maoizante de "burguesía recién nacida" , empleado en el dazibao de 1974, firmado Li Yishe, Wang

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Extremo Oriente habla ahora claramente de burocracia. base uctual de la sociedad china es un tipo particular de producción capitalista. Pero esta sociedad, tomada globalmente, es una nueva sociedad democrática, en transición combinación de ambos resulta un sistema social burocrático". (Conversación mantenida en diciembre de 1979).

• El estalinismo: "Lo rechazo, y con esto quiero decir que lo considero inaceptable en el plano teórico. El pasado del movimiento socialismo de este medio siglo demuestran que el estalinismo simplemente no marcha. Hay aspectos correctos y otros equivocados en el pensamiento de Mao Zedong, y todos estos últimos proceden del estaiinismo. El error más grave de Stalin consistió en poner el Partido fuera de control por el pueblo y la sociedad. Esto da lugar a una idolatría del partido y de sus jefes y ha transformado el marxismo-leninismo en una nueva religión. Esta es una de las raíces de la burocratización de los países socialistas. Me intereso así, por las teorías de Trotsky y de Kautsky. Merecen ser estudiadas seriamente en todo lo que afecta a la historia del movimiento comunista. Hay que rechazar la idea de que todo lo que refutaron Lenin y Stalin era necesariamente malo". • La URSS: 'La URSS no es ni un Estado capitalista, ni un Estado revisionista, es un Estado socialista burocratizado. No existe en la URSS una auténtica dictadura del proletariado, y desde este punto de vista no hay ninguna diferencia sustancial con China. Mao pensaba que la orientación de su dirección determina la naturaleza del Estado. ¡Es absurdo! En el fondo, los sistemas económicos de la URSS y China son los mismos. Pienso además que debería haber una distensión entre ambos países. La política de cada uno debería ser autónoma, sin que China trate de imponer su voluntad a la URSS, y viceversa". En otra respuesta, afirma su apoyo a los movimientos disidentes de los países del Este y formula el deseo de que sea revisada la condena de la revolución de 1956 en Hungría. • La democracia socialista: En su artículo de julio de 1979, Wang reclama el retorno a una auténtica dictadura del proletariado, que no sea ni la del Partido ni la de algunos democrático de los medios de producción por los trabajadores". Reivindica la elegibilidad y revocabilidad de los cuadros, y precisa que su salario no deberia ser superior al de un obrero cualificado. Se pronuncia a favor de las comunas autónomas, exige que el Partido se limite a una función política y concluye expresando el deseo de que se esta-

"relaciones sociales basadas en la autogestión comunitaria".

Wang no es un caso aparte. Por ejemplo, en Wuhan, en la provincia de Hupei, Lu San, uno de los impulsores del "'Grupo 5 de abril" y de la revista El Tañido, escribe:

"El principal obstáculo para lograr las cuatro modernizaciones son las ideologías que se apoyan una a otra...El día en que desaparezcan las ideologías feudales, burocratismo no podrá sobrevivir durante

Y el día en que sea derrocado el burocratismo, las ideologías feudales perderán su base". Desde junio de esta revista molestada por la policía, y sus dirigentes, Qin Yong Min y Xiong Hang Min, han sido detenidos repetidas veces.

En Shanjai, Shu Yang escribe en La Voz de la Democracia, a propósito del "destino del socialismo en China": "Consideramos que las posiciones, los objetivos y los métodos del marxismo siguen siendo correctos. La teoría marxista de la lucha de clases y del socialismo científico no está superada. Ha sido enriquecida y desarrollada en la nueva práctica social. Pero el modelo marxista de socialismo es mucho más

No descansa solamente en la victoria de la revolución proletaria en un solo país, sino también en su victoria a escala mundial. En este sentido, Marx escribió un día que sólo liberando a la humanidad el proletariado se liberará a sí mismn".

En el artículo teórico de Wang ya citado socialismo",escribe, "no es asunto de un sistema mundial. Las socialismo no incluyen únicamente unas fuerzas productivas altamenie desarrollasino también el mercado mundial creado por el (...) Engels afirmó claramente que el socialismo no podrá triunfar en un sólo país, sino que, por el contrario, debía enfocarse ante todo desde el punto de vista del mercado mundial".

Y Shu Yang, el disidente de Shanjai, propensamos que la naturaleza social del Estado chino sea socialista. Es una etapa de transición hacia el socialismo. Porque: I) los propios productores no han producción; 2) la propiedad de los medios de producción toma la forma de una propiedad colectiva de todos los miembros de la sociedad; 3) la producción social no es directamente una producción socializada, sino una producción mercantil; 4) las clases aún no han desaparecido. Existen aún "semiclases'. El Estado aún no ha desaparecido.(...) Para llevar a término la evolución hacia una sociedad socialista e impedir que los servidores de la sociedad se conviertan en sus amos, es necesario establecer y formalizar un sistema socialista democrático".

En esta reflexión sobre la democracia socialista, uno de los signos de la emergecia de un "pluralismo marxista" es asimismo la discusión sobre las posiciones de Lenin en torno a la realización de la dictadura del proletariado a comienzos de la Revolución Rusa. Wang Xishe, por ejemplo, es uno de los que piensan que Lenin apoyó la dictadura del partido y que en este sentido fue el iniciador de la dictadura burocrática. Malestar en el seno del PCCh determinados miembros del Partido y les animadores del movimiento democrático.

vista, esto responde a la tradición política china: bajo la cobertura de una oposición, se encuentran corrientes fracción burocrática contra otra y asegurar su victoria mediante una agitación "fuera

En Cantón, en 1979, La Voz del Pueblo era muy representativa de esta sensibilidad. Rechazando categóricamente el calificativo de "disidentes", uno de sus redactores nos

"los reformistas en el seno del Partido son la fuerza motriz del movimiento de reforma social. Nuestra tarea es apo-

En la capital, la revista La Primavera de Pekín representaba una corriente parecida, animada por miembros del Comité Central de las Juventudes Comunistas. En ella podía leerse, por ejemplo, que si sistema de la Comuna de París" es un modelo de democracia, sus principales características - sustitución del ejército por la milicia, y de la burocracia por cuadros elegidos y revocables - son actualmente inaplicables en China: "Instaurar inmediatamente la Comuna llevaría a la anarquía".

De todas maneras, estos partidarios de

"reforma gradual" escamoteaban sus críticas concretas a la burocracia. Uno de los números del verano de 1979 de La Primavera de Pekín explicaba que los privilegios burocráticos bloquean el desarrollo de las fuerzas productivas y que no basta con oponerse a tal o cual cuadro corrompido, sino que conviene atacar al propio sistema de privilegios.

Se revelaban casos concretos de injusticias cometidas: obreros obligados a dormir en las propias naves de la fábrica, mientras que algunos cuadros gozan de una superficie para habitar de 20 a 30 metros cuadrados por persona; o los golpes y la detención sin acusación de un obrero pekinés tras una discusión con un superior.

Por tanto, hay que ser prudentes y no hablar inmediatamente de cinismo manipulación burocrática. En el mismo seno del Partido existen bases objetivas para la reivindicación de la democracia. Hunde sus raíces tanto en la historia reciente como en el pasado del PCCh.

reclutamiento, Cultural,

Revolución actualmente un importante factor de inestabilidad. De los 35 millones de miembros del Partido, más de la mitad fueron reclutados durante la Revolución Cultural. Como se

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dice en China, "tomaron el helicóptero", y para mantenerse tuvieron que seguir los múltiples virages ideológicos, permanecer siempre en guardia, desconfiar de cualquier paso en falso.

Sin embargo, ahora, para realizar siquiera su trabajo administrativo, para impulsar la modernización económica, necesitan un mínimo de estabilidad. Necesitan no tener ya miedo de la menor extravagancia, de la minima audacia. En este sentido, y dentro de su propia lógica burocrática, algunos de ellos resienten la necesidad de una liberalización, de una ligera apertura democrática. Shongxun, jefe del Partido en la provincia de Cantón, cuyo liberalismo reconocen todos los oponentes cantoneses (un liberalismo "realista": "no es ni un apoyo, ni siquiera una tolerancia", precisa Xishe), sea también el que haya defendido, ante una conferencia de trabajo del Comité Central, una autonomía regional y un mayor poder de decisión a nivel local.

Por otro lado, la comparación entre el estado del Partido en China tras la muerte de Mao y el del Partido en la URSS tras la muerte de Stalin, resulta instructiva. Stalin destruyó la dirección revolucionaria del partido bolchevique mediante purgas y asesinatos, procesos y campos de concentración. Todos los que podian aspirar a su sucesión eran burócratas de carrera, sin pasado revolucionario, todos ellos estalinis-

En China no sucede lo mismo. Mao no hacía ejecutar a sus rivales después de derrotarlos. En cuanto al tratamiento de los oponentes en el seno del Partido, durante los once conflictos internos que aparecen en la historia oficial, cinco de los cuales se produjeron después de 1949, la Revolución Cultural ocupa un lugar especial. Es cierto que hubo violentas purgas durante la Revolución - pero tras la conquista del poder, sólo durante la Revolución Cultural se impidió que los cuadros opuestos a la línea maoista ocuparan funciones públicas.

De este modo, son muchos los hombres y mujeres que vuelven a sus asuntos, a nivel nacional, provincial o local, tras la muerte de Mao, y que combatieron durante los años treinta y cuarenta. Estos dirigentes experimentados, prestigiados además por su oposición a los excesos maoístas de los años sesenta, están dispuestos, al menos algunos de ellos, a aceptar una reflexión sobre cuestiones fundamentales como la relación entre democracia y socialismo. Si no van tan lejos como para poner en tela de juicio su propio status ni el sistema burocrático en su conjunto, abordan en la misma prensa teórica del PCCh temas que recuerdan a las discusiones en el movimiento democrático.

Esto es particularmente claro en la revista Filosóficos), el más franco de los periódicos teóricos oficiales, cuya difusión es de casi 250.000 ejemplares. También se denota en

Extremo Oriente la Academia de Ciencias Sociales, una de cuyas publicaciones reclamaba, en octubre de 1979, que se restablezca la autoridad de la ley no sólo "por encima de las directrices de los dirigentes", sino también. "por encima de las decisiones del Partido"

Hecho significativo: Wang Xishe envió, por un lado, su artículo a la Academia de Ciencias Sociales, antes de publicarlo en Cantón, y por otro se refiere con elogios a un ensayo publicado en la revista Shexue

Los pocos centenares de militantes del movimiento democrático podrían ser eliminados de la noche a la mañana si no estuvieran vinculados a los centenares de miles de funcionarios, administradores, trabajadores y enseñantes que constituyen la tendencia democrática en el universo oficial y que ponen profundamente en duda el maoísmo, sus valores y sus métodos.

En Shanjai, una revista oficial, Leer, publicó una discusión contradictoria sobre la mayor tolerancia en la lectura: ¿Tiene que haber una selección? Y la respuesta de varios participantes era favorable a una libertad de difusión y de edición. Al día siguiente del proceso de Wei, otra publicapublicó artículos que discutían la nueva línea y provocó especulaciones entre los "pekinólogos" al llamar a una "exploración (investigación) Esto se interpretó como una discreta referencia al periódico de Wei. H..+

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Extremo Oriente Una crisis social latente

Las dificultades de la nueva política ecoINPRECOR n° 13): los objetivos de las "cuatro modernizaciones" han sido revisados a la baja; inflación, aumento de los precios de una serie de bienes de consumo de primera necesidad, desigualdad ciente, mercado negro, estancamiento de la producción de cereales, etc.

Revelando así el trasfondo que justifica su existencia, las revistas democráticas tienen todas una rúbrica permanente en que se denuncian los privilegios de la capa dirigente. Se recuerda hasta la saciedad que los cuadros superiores tienen a cinco personas a su servicio, que tienen televisores en color procedentes de la Alemania Occidental, un frigorífico, moqueta, que en promedio hay un aparato por cada tiendas especiales, hospitales particulares etc.

En todas partes el mismo refrán: a los responsables les importan un comino "cuatro modernizaciones" , pero "modernizan" a su propia familia, enviando a sus hijos al extranjero (es el caso del hijo de Deng Xiaoping, que está estudiando en los Estados Unidos). Los privilegios de los hijos de los cuadros son denunciados a menudo como el abuso más escandaloso: a finales de los años sesenta, se refugiaron en el ejército (el 70% de los estudiantes de las escuelas militares de medicina de Shanjai, Xian, y Chongging, por ejemplo); después serán los primeros que entrarán en las universidades, que volvieron a abrirse tras la Revolución Cultural; finalmente, hoy en día salen al extranjero o encuentran puestos que los ponen en contacto con extranjeros.

Yes la crítica improvisación de la modernización. Se compara el lanzamiento de las "cuatro modernizaciones" con el del "Gran Salto Ade-

La Revolución Cultural, el "sistema Lin Biao" y después el reino de la Banda de los Cuatro han legado una situación social que puede resultar explosiva, particularmente en las ciudades. La apuesta tecnocrática de la "línea de Deng" consiste en desarmarla.

del movimiento democrático podría consistir en participar en esto.

Se trata en primer lugar de la masa de jóvenes instruidos del movimiento Xiafang, que han vuelto a las ciudades. Se estima en 17 millones los jóvenes educados que fueron deportados al campo durante los

Revolución Cultural. Han venido a engrosar la masa de parados urbanos, que algunos estiman en 20 millones. En la ciudad de Shanjai tan sólo, en 1979 había 300.000 parados, a los que acaban de sumarse 200.000 estudiantes de bachillerato "a la espera de un puesto de trabajo" Hacen pequeños trabajillos o caen en la de-

Estos jóvenes han engrosado las filas de los "peticionarios". Este movimiento, llamado shanfang, fue en 1979 la principal forma de agitación de masas. Un dazibao del Muro de la Democracia, firmado por Shang Xifeng, obrero agrícola de Shanxi, eshangfang en la capital, donde dormían en las calles, mendigando y robando por la fuerza de las cosas. Estos "peticionarios" exacciones de los cuadros, reclaman justicia y rehabilitación, o exigen simplemente tra-

Todo ello dió lugar a verdaderas manifesha hablado de huelgas generales de jóvenes instruidos. En enero de 1979, participaron en una de ellas, en el Yunan, 50.000 personas. La Calle del Pueblo, una de las revistas pasado 3.000 jóvenes instruidos se habian manifestado durante 24 horas en la provincia de Chekiang, haciendo marchas, sentadas y huelgas de hambre. En Shanjai se desarrolló un movimiento similar a comienzos de 1979. Los manifestantes exigían trabajo, una vivienda y cupones de racionamiento para la alimentación. El 14 de diciembre de 1979, tres de los impulsores de estas manifestaciones fueron condenados a 9, 5 y 2 años de cárcel, respectivamente.

Esta crisis social urbana es reconocida por las autoridades, que la camuflan como delincuencia. A finales de 1979, el ejército tuvo que intervenir para mantener "la ley y el orden" en nueve, y posteriormente en trece provincias: los soldados recibieron la orden de vigilar los edificios públicos, las los locales oficiales, para prevenir un asalto de la algunos observadores afirmaban que 15.000 soldados habían sido acantonados en 800 escuelas de secundaria, e incluso de primaria, en la aglomeración pekinesa. Finalmente, no parece que la guerra con Vietnam haya arreglado las cosas. Se habla de soldados que se negaron a ir a la primera línea e incluso una división entera.

Nada sería más peligroso para las autoridades que una unión de la contestación literaria, periodistica, con las reivindicaciones de los peticionarios de toda clase, parados, campesinos, jóvenes instruidos. También en este terreno hay que ser prudentes: tras el traumatismo de la Revolución Cultural, son muchos los jóvenes que caen en un oscuro apoliticismo. Los propios oponentes reconocen que entre la mayoría de los jóvenes la toma de conciencia aún se limita a una exigencia estrictamente material: trabajo, mejor nivel de vida, bienes de consumo etc.

De todas maneras, hay aquí un trasfondo social que, caso de que las "cuatro modernizaciones" se atasquen, puede unirse a la oposición política organizada. Según un sondeo realizado en diciembre de 1978 y publicado por la revista, favorable a Den, Dongxiang (publicada en Hong-Kong), el 76% de los pekineses consideraban que en China no se respetaban los derechos constitucionales. La pregunta planteada era la

"¿Considera respetan los derechos del ciudadano garantizados por la Constitución?" El 75% de los obreros respondió que NO, así como el 92,9% de los cuadros de la industria, el 71% de los estudiantes, el 100% de los enseñantes de secundaria...En cambio, todos los cuadros campesinos preguntados contestaron que SI. Algunas incógnitas

Esta respuesta "seguidista" pone de manifiesto la principal incógnita con que nos topamos al tratar de hacer un pronóstico

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futuro político de China: el

Ei intento de recomposición del orden burocrático puede evaluarse con ayuda de dos cifras. Una de ellas se relaciona con el análisis precedente y muestra que cerca de población china tiene menos de 25 años de edad. La otra recuerda que el 77% de la población es campesina.

Sin embargo, la "NEP"' preconizada por el equipo dirigente tiende a relanzar una economía de mercado en el campo y multiplica las garantías otorgadas a los campesinos, criticando las comunas populares, su rigidez y su pesadez. Un estribillo: conceder un respiro a los campesinos tras los tumul-

Revolución Cultural. Dé todos modos, esta orientación no deja de encontrar obstáculos en el seno del aparato, como revelan las críticas en nombre del "espiritu de Dashai" (nombre de una comuna rural considerada como un "modelo" por la tradición maoista), publicadas en el Diario del Pueblo en marzo de 1979, y por Bandera Roja en junio. Democrático no abrigan ilusiones sobre su fuerza. real. Suponer que porque ellos mismos. son obreros, tenga una base de masas proletaria, sería confundir los deseos con la realidad. No es en absoluto evidente que muchos de" sus compañeros de trabajo se identifican a estos hombres, cuyo nivel político y cultural es frecuentemente muy alto. En revancha, es indiscutible que cuentan con una amplia simpatía, pasiva y silenciosa.

El porvenir dependerá en gran parte de la capacidad de los oponentes para pasar del estadio de la reflexión y del debate político al de su puesta en práctica, entre las masas obreras y campèsinas y entre los jóvenes instruidos en paro. En suma, de'su capacipasar al. estadio .de organización.

En este sentido se dio un paso adelante el 10 de enero de Cantón (El Oleaje, La Vida, La Calle del

Pueblo) lanzaron el primer llamamiento nacional a todas las "publicaciones populares" de China. Frente a la represión a las

"crueles pruebas" por las que tiene que pasar el movimiento democrático "desde el pasado mes de octubre", este texto propone

"perder toda la ilusión" y "prepararse a combatir" en una "lucha prolongada" entre lo "antiguo" y lo "nuevo".

Reivindica la libertad de publicación y un estatuto legal para el conjunto de revistas democráticas. Afirma que la fundación de

"una revista nacional que responda a las necesidades de la situación actual es una sugerencia. Debemos unirnos para obtener la libertad de edición "' para que sobrevivan publicaciones" "La láctica guerrillera de quienes actúan por su propia cuenta sólo llevará al fracaso de nuestras publicaciones, ina tras otra. Esta lección debe mantenerse vira. Vo

La embajada norteamericana en Pekin nos rompan todos nuestros palillos, uno después de otro, para empezar a reforzarlos; poniéndolos en haz. estrechamente nuestras publicaciones. con los intereses y las necesidades de las amplias masas populares, con el fin de suscitar una atención más constante por su parte. Es del pueblo; fuente inagotable, de donde alimentamos nuestra voluntad".

Han aparecido una serie de debates entre del movimiento democrático, en torno a-cuestiones organizativas y de orientación más general. Sin embargo, la revisión crítica de la historia china no ha hecho sino empezar. Si el pasado de numerosos militantes de las revistas movimientos .de los Guardias Rojos de 1966, el movimiento antiburocrático se caracteriza por una ruptura política, ligada al trauma que produjo la experiencia de la Revolución Cultural entre la juventud china.

Los Guardias Rojos denunciaban el sistema sociopolítico vigente en China a

Extremo Oriente: comienzos de los años sesenta, es decir, en la época en que encabezaban el partido Liu Shaoqi y Deng Xiaoping. Creían responder a un llamamiento de Mao. El movimiento democrático que renace en 1976 denuncia, a su vez, el reinado de la Banda de los Cuatro, e inicia la crítica del 'izquierdismo" maoísta en el preciso instante en que Deng Xiaoping vuelve a su cénit y emprende un curso más "realista" Son pocos los artículos que, como el de Yi Ming, publicado en la Voz del Pueblo, de Cantón en julio de 1979, tratan de hacer un análisis retrospectivo de la historia de Revolución china, dedicándose fundamentalmente a sala luz las raíces del izquierdismo

No obstante, parece indispensable establecer el lazo entre la crítica de la orientación de Liu y Deng y la de Mao, si bien abriendo un debate más amplio en torno al balance global del curso seguido por la Revolución China desde 1949. Pues ¿cómo explican la llegada al poder de la Banda de los Cuatro y cómo definir sinó los ejes de un programa antiburócrático de conjunto?

Pero se puede ser relativamente optimista. La comparación de la "Primavera de Pekín" con la campaña de las Cien Flores de 1957 permite comprenderlo. Aunque se períodos se entre sí en dos aspectos esenciales.

En 1957, todas las secciones del Partido estaban unidas tras el dirigente histórico, Mao. El Partido consolidó sus posiciones y se benefició de los efectos de las primeras revolucionarias de la economía china. Hoy en día, en cambio, los efectos de la edad y de las luchas reiteradas por el poder han dividido profundamente al aparato y han hecho que la población pierda confianza en el Partido, mientras que la economía sale de un çaos indescriptible.

Y sobre todo, el movimiento democrático - a diferencia del de las Cien Flores, lanzado por Mao - se ha desarrollado de forma muy autónoma. Ha disfrutado un periodo larreflexión y debate teórico. Está compuesto por jóvenes obreros endurecidos por varios años de privaciones personales y luchas políticas. Su programa goza de una argumentación teórica avanzado que el de los estudiantes de 1957.

Su inspiración es claramente socialista, más que simplemente liberal.

Los hombres y mujeres con que se ensaña la represión en estos momentos tienen por tanto a su favor que no son unos novatos.

Su pasado, en la Revolución Cultural, les confiere una experiencia de la represión política. Aunque se le fuerce a la ilegalidad y a la clandestinidad, el movimiento democrático no tendrá que desaparecer. Liberados de toda ilusión en torno a la capacidad del poder para autorreformarse, algunos militantes profundizarán en sus críticas !

buscarán aliados fuera del partido, fuera de