Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Manifiesto de la IV Internacional

· Inprecor n.º 11, enero de 1980 · pp. 4-11 · 6.244 palabras

a crisis del capitalismo y a lucha por la revolución

Congreso de la IV? Internacional

PRESION

PARO ocialista.

L capitalismo atraviesa hoy por la crisis más grave desde la Segunda Guerra Mundial. La victoria de la revolución indochina espertado en los Estados Unidos un e sentimiento antiguerra entre las marabajadoras, lo que ha bloqueado du-

: varios años cualquier posibilidad de vención militar a gran escala contra los

Isos revolucionarios. De este modo, el rialismo ha carecido de un gendarme nacional dispuesto a defender eficazrecor/4

CARESTIA

INFLACCION

lucionario en América Central.

El paro no cesa de crecer en los países imperialistas. Se mantiene a un nivel alto incluso durante las fases de recuperación que continúan jalonando esta larga depresión. La inflación no puede combatirse mediante las diversas variantes de política económica burguesa. El carrusel de la progresión del crédito gira con cada vez mayor rapidez. El sistema financiero internacional se ve amenazado por la bancarrota en que se han sumido los países capitalistas más

Manifiesto de

la IV Internacional

mente al Capital en cualquier punto del globo. Esto ha coincidido con la depresión de larga duración que sufre la economía capitalista desde comienzos de los años 70, y se ha visto retorzado por ella. De la combinación de estos dos factores se deriva para el imperialismo un nuevo deterioro de la relación de fuerzas entre las clases a escala mundial. Esto ha facilitado a su vez la caída del régimen del sha, principal bastión contrarrevolucionario en Oriente Medio, y del de Somoza, principal bastión contrarrevo-

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pobres, endeudados hasta el cuello. La siniestra comitiva del hambre, la miseria, las epidemias, el analfabetismo, continúa creciendo para los pueblos de los países

El debilitamiento relativo del peso del imperialismo norteamericano, la exacerbación de la competencia interimperialista, han provocado una grave crisis de dirección de la burguesía internacional. Esta viene acompañada de una crisis de dirección de la burguesía en la mayoría de los grandes países imperialistas, golpeada entre otras cosas por sucesivos escándalos (Watergate,

Lockheed, los diamantes de Giscard, etc.).

Esas crisis expresan en última instancia el hecho de que la relación de fuerzas actual entre el Capital y el Trabajo no permiten que ninguna variante de la política burguesa restablezca condiciones necesarias para un miento a alto nivel de la acumulación del capital, independientemente de los avances temporales y limitados que se logren.

El marasmo del capitalismo se ve agravado aún por la crisis del conjunto de las relaciones sociales burguesas. Millones de mujeres en todo el mundo se rebelan contra su opresión. La lucha desencadenada en numerosos paises, a escala masiva, en pro del aborto libre y gratuito, no es sino una manifestación entre otras de esta revuelta general. El auge de la lucha de las mujeres pone en tela de juicio, en última instancia, su estuto subordinado, mantenido por el indispensable para la transmisión de la propiedad privada. El potencial anticapitalista de esta lucha resulta cada vez más claro.

Las luchas de masas contra las centrales nucleares, y más generalmente, contra las amenazas cada vez más graves que la anarquía capitalista y la carrera irrefrenable tras el beneficio implican para el medio ambiente natural, ponen en tela de juicio implícitamente las relaciones de producción capita-

La gravedad de la crisis global que afecta el sistema capitalista, y el deterioro, en detrimento suyo, de las relaciones de fuerza entre las clases a escala mundial, no deben llevar a la conclusión de que el imperialismo esta ya condenado a retroceder permenantemente y a permanecer pasivo. Nada de febrilmente para responder. Conserva para ello unas reservas aún enormes. Su fuerza militar es más grande que nunca. Washington ya reorganizando sus fuerzas de intervención especiales para el Caribe, Oriente Medio y el Extremo Oriente. Ha lanzado una campaña para tratar de obtener el apoyo de la opinión pública norteamericana para sus proyectos belicistas. humo de los acuerdos SALT II se ha desencadenado una nueva etapa en la carrera del armamento nuclear.

Lo que impide la realización rápida de todos los proyectos imperialistas para salir de la crisis a expensas del proletariado internacional, de los dependientes y oprimidos, de los Estados obreros, es que la amplitud de las contradicciones que desgarran el sistema exige "soluciones" que estén a la altura de la crisis. Sólo asestendo golpes terribles a sectores decisivos del proletariado y a sus organizaciones es posible elevar sustancialmente la tasa de beneficio. Sólo una de los principales mercados perdidos por las sucesivas victorias de la revolución socialista crearía el marco necesario para un nuevo auge económico capitalista. Al igual que en el transcurso de los años 20 y 30, la "solución capitalista" es la dictadura sanguinaria y la guerra. para poder aplicar estas "soluciones", hay que inflingir en primer lugar derrotas aplastantes a las masas trabajadoras. derrotas no se han producido. Las batallas decisivas están delante y no detrás nuestro. Hay que prepararse para ellas. De su resultado dependerá el porvenir de la humanidad. Pueden y deben concluir con la victoria de la revolución socialista mundial, para evitar la recaída de la humanidad en la barbarie, para evitar su aniquilación en un holocausto nuclear. Defender y desarrollar la revolución iraní

La caída de la dictadura sanguinaria del millares de opositores, jóvenes, trabajadores, militantes de las nacionalidades oprimidas— fue el fruto de unas movilizaciones de masas que no tienen precedentes en la historia reciente. En sucesivas oleadas, millones y millones de hombres y mujeres descendieron a las calles de Teherán y demás grandes ciudades del país, a pesar de la salvaje represión del Ejército. La huelga general, a cuya cabeza se colocaron los trabajadores del petróleo, paralizó toda la economía del país. Finalmente, el ejército estalló bajo los golpes de la acción de masas. La insurrección urbana se alzó con el triunfo. La dinastía Pahlavi fué expulsada del país.

Pero como consecuencia de la capitulación vergonzosa de los estalinistas del partido Toudeh ante el régimen del sha, de la política de las burocracias de Moscú y de Pekín, y del hundimiento de la oposición tradicional liberal burguesa, el clero chiíta logró hacerse con las riendas de este gigantesco movimiento de masas gracias a la intransigencia de Jomeini. En Irán sigue existiendo un Estado burgués. Su aparato represivo, su ejército, están desorganizados, pero no destruídos. La economía sigue siendo capitalista. El gobierno es un gobierno burgués.

La canalización del movimiento de masas contra la dictadura y el imperialismo, por

XI Congreso de la IVª Internacional una corriente populista y nacionalista religiosa, sume el proceso revolucionario iraní en una enorme contradicción. Pese a los sentimientos religiosos que las animan por diversas razones —y menos al proletariado propiamente dicho que a las capas urbanas semiproletarias y plebeyas—, las masas trabajadoras se mueven fundamentalmente en función de sus aspiraciones de clase: eliminación del paro masivo; lucha contra la carestía de la vida; control obrero sobre la producción y el empleo; libertades democráticas y desarrollo libre del movimiento obrero; derecho de autodeterminación de las nacionalidades oprimidas; ruptura decisiva con el imperialismo.

El régimen de Jomeini no puede satisfacer estas aspiraciones porque no puede romper con el capitalismo y éstas no pueden ser satisfechas en el marco del capitalismo. Puede empezar a golpear a algunos sectores del movimiento de masas, como ya lo hizo en el mes de agosto. Puede retrasar los avances de la conciencia de clase y frenar la conquista de la independencia política y organizativa de la clase obrera y del campesinado pobre, gracias a la influencia reaccionaria del clericalismo. Pero este régimen no puede aplastar al movimiento de masas, dados sus lazos particulares con él y sobre todo dada la ausencia de un instrumento represivo eficaz, es decir, de un ejército burgués plenamente restablecido en cuanto

Así, no puede resolver la contradicción fundamental que lo desgarra. A la larga, el desencanto de las masas con respecto a este inevitable. movilización antiimperialista de las masas, que desborda los límites que desearía imponerle el gobierno, no puede sino reforzar la lucha contra la explotación y la opresión

Los marxistas revolucionarios defenderán incondicionalmente a la revolución irani frente al imperialismo, que multiplica las amenazas de agresión, y frente a todos los intentos de derrocar a Jomeini mediante un golpe de Estado reaccionario. Nuestra orientación fundamental es la defensa intransigente de los intereses materiales y de las libertades democráticas de las masas obreras y campesinas, la conquista de la independencia política de clase, la defensa de los derechos de las nacionalidades oprimidas, el impulso de todas las formas de organización de masas, la construcción de un partido revolucionario, sección iraní de la IVª Internacional. Por la defensa y la victoria de la revolución nicaragüense

Al igual que en Irán, en Nicaragua la dictadura fue derrocada por una tumultuosa movilización de masas, que desembocó en

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KI Congreso de la IVª Internacional na insurrección urbana generalizada. Pero proceso revolucionario nicaragüense se istingue del de Irán en dos aspectos: por a lado, la destrucción total del ejército urgués y su sustitución por el Ejército Poular Sandinista, surgido de la lucha armaa y de la insurrección popular contra Sooza, y por otro, la amplitud de la autoorinización de las masas trabajadoras (sindiatos obreros y organización de los trabajaores agrícolas y campesinos pobres, Comiis de Defensa Sandinista), impulsada por Los sandinistas habían evolucionado duinte el año pasado hacia la izquierda, bajo impacto del ascenso de masas. Estimulaen y dirigieron la insurrección y adoptaron ›da una serie de medidas antiimperialistas anticapitalistas radicales. El imperialismo utiliza diversas tácticas ara impedir que la revolución nicaragüen: prosiga por el camino que 20 años antes

Utiliza el instrumento de la ayuda alimencia y económica, intentando canalizarla acia determinados sectores y vinculándola múltiples condiciones; prepara una interención militar y apoya los ataques ya lanados desde Honduras, donde se reorganiza

Para realizar estos designios, cuenta con as distintas iniciativas de las burguesías

El imperialismo norteamericano, al igual ue las burguesías latinoamericanas, trataán de asegurar a corto plazo la estabilidad la extensión del sector privado de la ecoomía, para asegurar un auténtico relanzniento de la acumulación capitalista, lo que equiere una limitación de las reivindicacioles de las masas, con miras a mantener la conomía nicaragüense dentro del marco de a economía capitalista internacional.

La aplicación de las medidas que respon len a estos objetivos sólo puede conducir a a desmovilización de las masas y ‹quebraria a dinámica ascendente de la revolución.

Nada está definitivamente decidido Nicaragua. La burguesía conserva posicioles de poder fuertes: en la economía, en la ›rensa, en el clero, en las asociaciones proesionales y en sus cámaras de comercio. Estas posiciones, en esta situación particuar de dualidad de poderes, se reflejan en el eno del gobierno, que sigue siendo un gosierno de coalición con la burguesía.

Los marxistas revolucionarios apoyan reueltamente y sin sectarismo todas las medianticapitalistas y antiimperialistas idoptadas hasta ahora por el FSLN. ivance de la revolución exige la extensión le la reforma agraria, la generalización del :ontrol obrero, la sindicación masiva de los rabajadores, el rechazo a encadenarse al mperialismo a través de los lazos de la deuda exterior, la expropiación de lo que queda de gran capital y de los bienes impela construcción Popular Sandinista y el armamento general

¡Abajo el bloqueo de Irán y el secuestro de los fondos iraníes, decretados por el imperialismo norteamericanol ¡Alto a la guerra económica contra la revolución irani!

¡La séptima flota norteamericans debe abandonar la región!

¡Devolved al pueblo de Irám el producto del saqueo de sus riquezas transferidas al extranjero por la dinastía Pahlavi, sus cómplices y colaboradores! [Entregadle si sha asesino!

[Arranquemos de la prisión a los militan tes obreros antisha, antiimperialistas y anticapitalistas que ha reprimido el régimen de

Jomeini, empezando por nuestros camarsdas del HKS y por los militantes del movimiento nacional kurdo!

¡Derecho de organización, libertades politicas plenas y enteras para la clase obrera, el campesinado pobre y las nacionalidades oprimidas y sus organizaciones!

igualdad politice y civil plena y entera para las mujeres iranies!

¡Apoyo a sus reivindicaciones especificas de emancipación, tras sigios de opresión oscurantista!

¡Derecho incondicional a la autodeterminación del pueblo kurdo y de todas las nacionalidades oprimidas en Irán!

Asamblea Constituyente soberana! ¡Por una República obrera y campesins! de los trabajadores y campesinos en forma de milicias populares, la centralización de los CDS para convertirlos en órganos de poder de las masas trabajadoras.

La aplicación de estas medidas sólo puede conducir a una ruptura con las fuerzas burguesas presentes en el gobierno y otras

Al final de este camino está la completa destrucción del aparato estatal burgués, el nacimiento de un Estado obrero. La creación de un partido revolucionario de masas es un instrumento indispensable para reali-

Está descartado que el imperialismo y las asistir pasivos al nacimiento de un segundo Estado obrero en el continente americano. A medida que se reagrupen las fuerzas sociales y políticas de cara a la prueba fuerzas decisiva en Nicaragua, la intervención contrarrevolucionaria del imperialismo pasará a una etapa cualitativamente superior, también contra Cuba. La revolución nicaragüense corre el riesgo de enfrentarse a esta intervención en condiciones de gran aislamiento, si se exceptúa la ayuda que po-

Estado obrero cubano, cuyos recursos, sin embargo, son limitados. Resulta simbólico que el Kremlim haya reconocido a la nueva Junta militar de El Salvador, país en el que prosiguen la lucha armada y los enfrentamientos de masas. Es una señal clara dada a Washington de que la burocracia soviética está dispuesta a traicionar una vez más la revolución en Améri-

La ayuda económica concedida hasta ahora a la revolución nicaragüense por los Estados obreros burocratizados es irrisoria en comparación con la que antaño había sido concedida a gobiernos burgueses como el de la India, Egipto o Indonesia.

La revolución nicaragüense no podrá romper el nudo corredizo que empieza a cerrarse en torno a ella si no es mediante su ampliación de la solidaridad internacional. El auge del movimiento de masas y de las organizaciones revolucionarias en El Salvador, que el derrocamiento preventivo de la dictadura por la Junta militar "liberal" no ha podido impedir, el tambaleo de las dictaduras en Guatemala y Honduras, las dificultades encontradas por la burguesía boliviana para estabilizar la situación tras la resistencia masiva al golpe militar, el ascenso de las luchas obreras en Brasil, las primeras movilizaciones de masas desde hace tiempo en Venezuela, indican que la revolución nicaragüense forma parte de un relanzamiento de la revolución en toda América Latina. La creación de un nuevo Estado obrero en Nicaragua aceleraría y profundizaría a su

Es el deber de los revolucionarios y del antiimperialista mundo entero lanzar una amplia campaña solidaridad revolución nicaragüense; siguiendo• el ejemplo de lo que fué el movimiento contra la guerra norteamericana en Vietnam.

Combatir la política de austeridad de la burguesía

La burguesía ha lanzado en todos los paises capitalistas una ofensiva de austeridad contra la clase obrera y el conjunto de los asalariados. El objetivo inmediato de esta ofensiva consiste en hacer pagar a los trabajadores los costes de la crisis, asegurar un relanzamiento de la tasa de beneficio mediante la reducción de los salarios reales, la aceleración de los ritmos de trabajo y la negativa a reducir la jornada de trabajo a pesar del crecimiento del paro.

Mediante fuertes recortes en los gastos so-

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¡Ayuda immediats y a gran escala, sin condiciones previas, a la Nicaragus devastada por is dictadurs somocista, fimanciada, armada, apoyada por la burguesia internacional! ¡El imperialismo tiene una deuda de sangre con el pueblo de Nicaragua: que la salde inmediatamente en especie! ¡Anulación inmediata de la deada internacional de Nicaragua a expensas de los gobiernos y de los bancos imperialistas! ¡Desmantelamiento de las bases militares imperialistas en Geantanamo, Panamá, Puerto Rico y en todo el Caribe y América Central! ¡Ayuda directa de las grandes organizacio. nes obreras de los países imperialistas al FSLN, a los sindicatos y organizaciones de masas de Nicaragus! ¡Ayuda masiva de la URSS, de la RDA, de Checoslovaquis, de la República Popular China a la reconstrucción de Nicaragus! PUEBLC ciales (seguridad social, Sanidad, Enseñanza, subvención a las viviendas populares), trata de compensar los enormes subsidios distribuidos al Gran capital así como el crecimiento constante de los presupuestos mi-

Con el cierre de fábricas y los despidos masivos trata de "racionalizar" la industria capitalista reduciendo el empleo y aumentando la productividad. Estos objetivos dan pie a ataques contra algunos bastiones del movimiento obrero (British Leyland, SEAT

Siderurgia de Lorena y de Liège, petroquímica italiana, minería en Estados Unidos) y a intentos de golpear a la vanguardia combativa de los trabajadores (despido de 61 militantes obreros en la FIAT de Turín, suspensión de un dirigente sindical en la British Leyland).

Más a largo plazo, la burguesía trata de minar la fuerza organizada del proletariado, aprovechando las consecuencias desmoralizadoras de un paro masivo y duradero, y de recortar los derechos sindicales fundamentales, como el derecho de huelga. Esto se manifiesta muy claramente en los Estados Unidos, en Gran Bretaña, en Canadá y en Australia. A menudo, como en la RFA, en Italia y en España, unas leyes llamadas "antiterroristas" constituyen la base jurídica para tratar de desmoronar las libertades sindicales y democráticas; este desmoronamiento, en una etapa futura, podría preparar un asalto general contra las libertades de la clase obrera. Pero si bien esta ofensiva ha algunos avances importantes en una serie de países semicoloniales, en que el nivel de vida de los trabajadores se ha reducido sensiblemente, sobre todo en aquellos en que impera una dictadura (por ejemplo, Argentina, Chile, Brasil, Uruguay, Pakistán) o una semidictadura (en la India bajo el estado de excepción proclamado por Indira Gandi), no sucede lo mismo en la mayoría de los países imperialistas. En estos, tras un desconcierto provocado por el papel vergonzoso de colaboración —incluso de inicio de la política de austeridad— desempeñado por las direcciones del PS, del PC y de los sindicatos, los trabajadores han respondido con fuerza. Mediante vastos movimientos reivindicativos y de huelgas —particularmente en Gran Bretaña, Italia, Dinamarca, Canadá y Australia—, mediante la presión a través de la organización sindical, como en la RFA, Suecia y Bélgica, muchas veces han podido recuperar gran parte de las pérdidas del poder adquisitivo que les había inflingido la política de austeridad.

Esto se aplica particularmente a los basproletariado. Los sectores sobreexplotados del prolétariado, menos organizados, más vulnerables, apenas defendidos por las grandes organizaciones sindicales, han recibido golpes más serios: los trabajadores inmigrantes, un sector de las mujeres trabajadoras y de la juventud, y también las vícti-

XI Congreso de la IVª Internacional mas del paro estructural de larga duración.

La respuesta de los trabajadores a la política de austeridad ha encontrado su primera expresión en una revuelta en el seno de las organizaciones sindicales contra la política de colaboración y de apoyo a la política de austeridad. Esta oposición viene acompañada a menudo de un esfuerzo por parte de los trabajadores de luchar por là democracia en el seno de los sindicatos, de arrebatar a la burocracia el control de las negociaciones y de la organización en el seno de las grandes empresas. Este movimiento ha adquirido una amplitud considerable en Italia, en España y Francia. Empieza a manifestarse en los Estados Unidos y en Japón.

Sin embargo, estas respuestas a la ofensiva de austeridad de la burguesía todavía son limitadas. Las medidas de austeridad constituyen cada vez más el eje de la política gubernamental. Por tanto, no puede ser derrotada únicamente mediante patronos. Las masas trabajadoras sienten que la crisis es una crisis de régimen, que exige soluciones globales. Los sucesivos golpes parciales, aunque tengan coronados por el éxito, contra el bloqueo de los salarios, pero que no desemboquen en ningún cambio político radical, amenazan con desgastar a la larga la combatividad obrera.

Por esta razón, la política de división de los PS y de los PC, la política de fragmentación de las huelgas, la ausencia de cualquier solución de recambio global a la política económica de la burguesía, tiene unas con secuencias desastrosas para la clase obrera. No es sino otra faceta de una misma política: la de la aceptación de la crisis como inevitable, de su "gestión", porque no se pone en entredicho al propio régimen capitalista, que es el que ha producido la crisis.

Frente a esta política de abandono de la defensa de los intereses inmediatos e históricos de la clase obrera, la IVª Internacional lucha por organizar una respuesta obrera eficaz a la ofensiva burguesa. Por la revolución política antiburocrática

Aunque los Estados obreros burocráticamente deformados y degenerados no hayan sufrido la crisis de sobreproducción y el paro masivo que afecta al conjunto de los Estados burgueses industrializados —lo que confirma el análisis de la IVª Internacional, según el cual estos países ya no son países capitalistas—, su sociedad se ve golpeada en general por una crisis de naturaleza distinta, pero no por ello menos explosiva. De hecho, podemos caracterizar la crisis mundial actual como una crisis conjunta del

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1 Congreso de la IVª Internacional ema imperialista, del modo ducción capitalista y de la dictadura burática en los Estados obreros. ista última se manifiesta sobre todo en enorme desbarajuste económico, en una aceleración del ritmo de crecimiento nómico a medida que se agotan las rede mano de obra y de materias nas; es necesario realizar opciones racioes en materia de inversiones, pero estas imposibles sin una amplia democracia Il no poder emprender esta vía, que rería rápidamente su poder y sus privile;, la burocracia no tiene otro remedio combinar el recurso cada vez mayor a "mecanismos del mercado" y a una inación más profunda en el ndial capitalista, con la imposición ninistrativa de las prioridades decididas itrariamente una mesurada de las inversiones fijas (fábri, máquinas), cada vez más infrautiliza. Las crecientes necesidades de las masas ›ajadoras, a medida que se eleva su nivel cualificación y de cultura, no pueden ¡e satisfechas por la gestión burocrática implica enormes derroches de los que trabajadores tienen conciencia. le ahí su indiferencia generalizada con secto al esfuerzo productivo, reforzado por la ampliación cada vez más abierta a desigualdad social (por ejemplo, tienespeciales para la compra de productos :alidad a cambio de divisas extranjeras). a burocracia reinante no goza de prestini de respeto alguno. Su corrupción, su smo, sus prácticas represivas, son unialmente detestadas. • medida que la crisis de la dictadura ocrática se acentúa, que se deshace el nolitismo estalinista (titismo, desestalición, maoísmo, "revolución cultural" ocomunismo, desmaoización), ates políticos, la búsqueda de "modelos ecambio" ya no se limitan a los conflicinterburocráticos. En todos los sectores a población se produce un lento desperpolítico. Afecta a círculos bastante ›lios en Yugoslavia, Checoslovaquia, onia, Hungría y la República Popular

Los ejemplos de la gara de 1956, de la "primavera de Prade 1968-69 en Checoslovaquia, isivas oleadas de luchas en China desde 5, muestran que puede adoptar un caer masivo en una coyuntura favorable. espertar reivindicativo y político de los ores más avanzados de la clase obrera es te todo muy claro en Polonia y en la ública Popular china, aunque empieza parecer en la superficie también en la SS. Ha bastado que se produzca este rimiento para que quede destruído el › según el cual la oposición política que esarrolla contra la burocracia es esencial te procapitalista y reaccionaria. zuesía internacional y la burocracia en un interés común en propagar este irecor/8 de extensión los larios y de prestaciones sociales! ¡Contra el paro, reducción inmediata y radical de la semana de trabajo (35 horas), sin discriminación del salario semanal, con contratación revolución obrero sobre los ritmos! de las

¡Contra las leyes discriminatorias y xenófobas, por los mismos derechos sociales y politicos para los trabajadores inmigrantes: contra la división de las masas trabajadoras porque las organizaciones de masas de la clase obrers asuman propias de las mujeres y de la juventud! ¡Contra las maniobras y la ofensiva de las "multinacionales'; solidaridad y autoorganización internacional de los trabajadores; preparación de campañas reivindicativas y huelgos internacionales coordinsdas!

La ¡Contra los regalos del Estado a los capitalistas, nacionalización sin indemnización de

¡Contra la inflación, escala móvil de saobligatoria y con control las reivindicaciones las empresas subvencionadas y su gestion bajo control obrero! ¡Contra el marasmo prolongado de la eco. nomía, nacionalización sin indemnización de la gran industria, de los bancos, compañlas de seguros, holdings y otras instituciones financieras, y su gestión centralizada, bajo control obrero, para permitir un relanzamiento económico sobre la base de un plan elaborado democráticamente por las organizaciones obreras y populares! ¡Contra la división y la política de colaboración de clases, por el Frente Unico Obrero que reúna a todas las organizaciones del movimiento obrero e impulse la creación de comités de fabrica y de barrio, por la unificación y la democracia sindicales! ¡Por la generalización de las luchas para preparar un movimiento de conjunto que imponga un gobierno de los trabajadores, un gobierno de las organizaciones de masas del movimiento obrero, que lleve a término las reivindicaciones de Ins amplias masas!

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mito. Los jóvenes disidentes chinos que reivindican con orgullo ante los tribunales la democracia socialista, los acusados del proceso de Leningrado, cuando hablaban en nombre de la "nueva oposición de izquierda", los huelguistas polacos rumanos, los dirigentes de la Carta 77 en Checoslovaquia, desafiando a los "normalizadores" , presentan una imagen bien distinta: son ellos, y no los nostálgicos del pasado, sean estalinistas o procapitalistas, los que encarnan y allanan el camino del futuro: el de la revolución política antiburocrática.

Es cierto que 50 años de dictadura burocrática en la URSS, con sus inmundos crímenes y mentiras, que 30 años de dictadura similar en Europa Oriental y en China, han desacreditado al comunismo y al socialismo a los ojos de los trabajadores y de la juventud de estos países. Esto hace que sea más difícil redescubrir espontáneamente la auténtica cara y la historia del marxismo revolucionario por parte de las jóvenes generaciones de contestatarios.

Unos campos de trabajos forzados "socialistas"; una policía secreta "socialista"; una represión "socialista" contra la liber-

XI Congreso de la IVª Internacional tad de pensamiento, de discusión y de acción política y social; unos conflictos militares entre "países socialistas" , todo ello son conceptos aberrantes y absurdos desde el punto de vista marxista.

En los Estados obreros burocráticamente deformados o degenerados, una casta dominante goza de enormes privilegios en relación a las masas trabajadoras. Utiliza su monopolio de poder político, económico y social para consolidar sus ventajas. Por esta razón defiende con uñas y dientes su dominación totalitaria.

Estas sociedades no pueden avanzar

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XI Congreso de la IVª Internacional acia el socialismo sin derrocar la dictadura urocrática por medio de una revolución olítica, instaurando el poder de los onsejos de trabajadores y campesinos obres, elegidos libre y democráticamente, :galizando los partidos políticos que se xpresen en su seno, y asegurando a los traajadores el derecho a elegir a sus propios epresentantes, garantizando el pleno y ntero ejercicio de todas las libertades de1ocráticas, por las amplias masas trabaja-

Uno de los rasgos más repugnantes del stalinismo y de las castas burocráticas en el su nacionalismo " roducto inevitable de la ráctica del 'socialismo en un solo país" y e su teorización. Esto no sólo ha provocao la reaparición de fenómenos de opresión acional, sobre todo en la URSS, sino que a envenenado también cada vez más las rexacerbación del conflicto chino-soviético, 1 cínica alianza de la burocracia de Pekín on fuerzas burguesas imperialistas contra a URSS y Vietnam para mejorar sus posiiones; el estallido de conflictos militares ntre Estados obreros, todas estas son las nanifestaciones más desconcertantes para 1 proletariado internacional.

La IVa Internacional afirma con fuerza ¡ue estos crímenes son producto de la dictalura burocrática y no del socialismo. La lictadura burocrática es a su vez, en última nstancia, el producto de las derrotas y etrasos de la revolución mundial, de la upervivencia del capitalismo en los países ndustrialmente avanzados.

El peso del proletariado, de sus formas le acción y de organización específicas y ¡lásicas, aumenta cada vez más en los tres lectores de la revolución mundial. Se vió en Mayó de 1968 en Francia, en 1969 en Italia sortuguesa de 1974-75. Se vio durante 'la primavera de Praga" y en el transcurso de as grandes huelgas polacas. Se vio en las nsurrecciones urbanas de Teherán y de Managua, en las formidables oleadas de

Los escépticos y cínicos pueden perorar o que quieran sobre la pretendida "crisis lel marxismo". El socialismo real, el único sosible, lo construirán las masas trabajadoas a escala internacional, unidas porque no lay ninguna diferencia de intereses fundanentales que oponga una a otra. Lo construirá sobre la base de una Federación Mundial de Repúblicas de Consejos de Irabajadores que eliminará para siempre la explotación, la opresión, la guerra y la violencia entre seres humanos. En el camino de esta federación mundial, el imperialismo sigue siendo el enemigo número uno. Contra él hay que defender lo adquirido, es decir, la abolición del régimen capitalista, a pesar de los crímenes de la burocracia. Defenderemos a la URSS, la República Popular China, Vietnam, la RDA y todos los de-

¿Ninguna intervención contra el Estado obrero de Kampuchea! ¡Fin del bloqueo imperislists criminsi que condena al pueblo jmer al hambre! ¡Abajo el bloqueo y las amenazas contra is revolución indochina! ¡Frente único de todos los Estados obreros contra el imperialismo! ¡Disolución de la OTAN y de todos los pactos militares imperialistas! ¡Ninguna nueva agresión militar chins contra Vietnam!

¡Retirada de las tropas soviéticas de la frontera china! ¡Alto a la propaganda racista y chovinista en los conflictos chino-soviético, vietnamo-chino, camboyano-vietnamits! más Estados obreros burocráticamente deformados contra cualquier agresión imperialista, contra cualquier intento de restaurar en ellos el modo de producción capitalista. Contra los ataques y el bloqueo noral Estado obrero cubano y todas sus conquistas.

Actualmente estamos a favor de la defensa del gobierno de Phnom-Penh, del Estado obrero de Kampuchea, frente a las amenazas que el imperialismo, la burguesía thailandesa, las fuerzas restauracionistas de Sihanuk y del Jmer Serei, con el apoyo criminal de la burocracia de Pekín y del Jmer Rojo, hacen pesar sobre él.

Pero en el proceso que conduce al socialismo auténtico, la revolución política antiburocrática constituye un eslabón indispensable. Es por esto que el movimiento obrero internacional debe luchar con firmeza por la defensa de las víctimas de la represión burocrática, por las libertades y derechos de los trabajadores en los Estados obreros burocratizados. ¡Adelante hacia la revolución socialista mundial!

La crisis mundial actual expresa en forma concentrada todas las contradicciones fundamentales del capitalismo, las consecuencias dramáticas de un sistema que se sobrevive a sí mismo desde hace más de medio siglo, y que amenaza con arrastrar a toda la humanidad a catástrofes terribles.

Se consagran innumerables conferencias, discursos, publicaciones, a las pretendidas amenazas de sobrepoblación. Sin embargo, al mismo tiempo se reduce cuatro años, de forma radical, la producción de cereales de los grandes países exportadores para hacer aumentar sus precios en el mercado mundial. Se charla sin límites sobre la pretendida crisis energética, pero el sistema capitalista organiza el derroche de

Hay 20 millones de trabajadores condenados al paro en los países imperialistas, mientras que a los pueblos subdesarrollados faltan desesperadamente abonos, escuelas, hospitales, fábricas, que trabajadores poner en marcha. Cuando el imperialismo

Men la sobreproducción y en la capacidad excedentaria a centenares de millones de individuos que conocen una situación desastrosa desde el punto de vista alimenticio, millones de niños mueren de hambre todos los años. Los grandes discursos sobre los derechos humanos están de moda, pero la tortura se ha convertido en una práctica institucionalizada en más de 60 países del mundo.

La IVª Internacional no desprecią ninguna lucha por una reivindicación inmediata, económica o democrática, por muy modesta que sea. Las masas trabajadoras no pueden adquirir la confianza en sus propias organización y su nivel de conciencia de no es defendiendo todos sus intereses y todos sus derechos. Los militantes de la IVª Internacional son parte integrante de todos estos combates cotidianos. En ellos tratan de ganarse la confianza y la autoridad necesarias ante sus compañeros de lucha y de trabajo, condicion indispensable para la construcción de auténticos partidos obreros revolucionarios, que reúnan a la mayoría de trabajadores de vanguardia reconocidos como tales por su clase.

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¡Liberiad inmediata para Petr Uhl, Havel y los demás condenados de la carta 77 en

Checoslovaquia!

¡Libertad inmediata para Jlebanof y todos los miembros de los grupos obreros libres en la URSS!

¡Liberación de todos los presos políticos en la URSS, en China y en todos los Estados obreros buocratizados! ¡Abolición de la

Pero la IVa Internacional advierte al mismo tiempo a los trabajadores que el régimen capitalista está demasiado enfermo, que sus contradicciones son demasiado explosivas, para poder esperar escapar a las catástrofes por la vía de simples reformas, de una transformación gradual del sistema. guerras coloniales, el hambre en el Tercer Mundo, éste es el precio pagado hasta ahora por este tipo de ilusiones, que han contribuído de modo decisivo a las supervivencias del sistema durante las grandes crisis revolucionarias, cuando era posible el derrocamiento del capitalismo. Mañana, este precio puede ser aún mucho más

Por esto, la IVª Internacional llama a los trabajadores, a los explotados y oprimidos de todos los países a unirse para derrocar el capitalismo a escala mundial, para instaurar a nivel mundial un orden socialista, el único "nuevo orden económico" que no es un engaño ni un piadoso deseo. Al abolir el sistema económico basado en la propiedad privada, la competencia y el beneficio, y en las crisis y derroches terribles que genera; al suprimir la carrera de armamentos, que por si sola absorbe más recursos que los que se necesitan para suprimir en relativamente poco tiempo la diferencia de nivel de vida entre los proletarios de los países imperialistas y los de los países semicoloniales; al liberar enormes energías creadoras, intelectuales y manuales para inventar nuevas tecnologías subordinadas a las necesidades del desarrollo humano de los productores, capaces de restablecer y salvar el equilibrio ecológico, la revolución socialista puede resolver la crisis mundial actual y asegurar el

AHORA

auda

Newcoun Dicasteme institución infume de los campos de trabajo forzado y del internamiento de opositores en hospitales siquiátricos!

¡Restablecimiento inmedisto del derecho de huelga, de la libertad de organización sindical, de la elección democrática de los comités sindicales de fábrica, de las libertades politicas de los trabajadores en todos estos países! porvenir de la humanidad

Para conseguir la victoria del socialismo, hay que desarrollar tanto la autoorganización del proletariado y de sus aliados en todas sus formas —pues la emancipación de los trabajadores solo podrá ser obra de los poderosos partidos revolucionarios proletarios de vanguardia, así como ùna poderosa internacional revolucionaria. Asegurarán en el seno de su clase la defensa de los intereses comunes por encima de todos los intereses particulares, la adquisición de la recaídas temporales en la pasividad y en la desmoralización, fuerzas y las iniciativas audaces, necesarias contra un enemigo mucho más experimentado y aguerrido. La IVª Internacional, con sus secciones y organizaciones simpatizantes, no es sino el primer núcleo de esta vanguardia organizada, necesaria para la victoria. Después de haber resistido con éxito a fases de reacción y reflujo, constituye hoy en día una parte integrante del nuevo ascenso de la revolución mundial en todos

Por esto, con una confianza inquebrantable en el papel dirigente del proletariado en los tres sectores de la revolución mundial, la IVª Internacional prosigue y acentúa su orientación proletaria, operando un giro radical destinado a implantar a la mayoría de sus cuadros en los sectores de la industria, el transporte y las comunicaciones. La IVa Internacional llama a que se le unan los militantes sindicales de vanguardia que se encuentran a la cabeza de la lucha contra la

XI Congreso de la IVª Internacional

Los diez condenados en el reciente proceso de Praga. Maly

¡Gestión de las empresas por los propios trabajadores, planificación democraticamente centralizada por un

Congreso de los Consejos de Trabajadores!

¡Restablecimiento del respeto estricto de los principios leninistas en materia de autoadministración, y derecho de autodeterminación de las minorias nacionales! austeridad, que están indignados ante los

La IVª Internacional llama a que se le unan los militantes de los PS y PC descorazonados por la política de división y capitude sus dirigentes, una política que permitiría que a la larga los regímenes burgueses salieran de la crisis a expensas de las masas de los trabajadores.

La IVª Internacional llama a que se le unan las organizaciones que se reivindican del trotskismo pero que han dudado hasta ahora en construir, junto con ella, un único partido mundial de la revolución socialista, basado en el centralismo democrático.

La IVª Internacional llama a las mujeres que luchan por su liberación y a los militantes de las minorías nacionales oprimidas que reclaman el derecho de autodeterminación, a los militantes revolucionarios que se encuentran hoy en un callejón sin salida ante la bancarrota de las experiencias centristas y maoístas, a los militantes palestinos, sudafricanos, argelinos, kurdos, a los combatientes argentinos y uruguayos que se enfrentan a las dictaduras militares, a los resistentes tailandeses desorientados por la impotencia, sino la traición de sus direcciones tradicionales, a los militantes de oposición comunista, a la juventud, a la nueva oposición de izquierda de los Estados obreros, que tratan de arrebatar la bandera del comunismo de las manos de los burócratas que la han arrastrado por el fango y la sangre, a que se unan a su combate por forjar la internacional revolucionaria de masas, el instrumento de la victoria de la revolución mundial.

Juntos conduciremos a la humanidad trabajadora hacia un mundo socialista.