Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Washington intensifica su guerra económica contra Irán

· Inprecor n.º 10, diciembre de 1979 · pp. 3-7 · 4.717 palabras

A propósito de la cri-

Isis iraní se impone una primera constatación: desde la derrota histórica del imperialismo norteamericano en Indochina, en 1975, jamás un gobierno norteamericano ha estado tan cerca de lanzarse a la aventura de una nueva intervención mili-

Partiendo de la provocación abierta que constituía la acogida del sha en los EE.UU. —provocación deliberada, como han demostrado los documentos intervenidos en la emde Teherán, . que revelaban que Administración Carter se proponía desde hace varios meses, antes siquiera de que pudiera de alguna enfermedad, acoger al ex-sha en territorio estadounidense—, Carter y la Administración norteamericana han intentado matar dos pájaros de un tiro, aprovechando el clima emocional originado por la ocupación de la embajada en Teherán:

— intimidar, frenar y asfieconómicamente, tratar de liquidarla incluso militarmente, a la revoaprovechar el asunto para tratar de superar la crisis de dirección del imperialismo, patente desde el final de la guerra de Vietnam, reanimando en la opinión pública y en la clase norteamericana Unión Sagrada en torno al ejecutivo, indispensable para sus planes belicistas.

Toda la prensa norteamericana y occidental han lanzado el grito al cielo para explicar que con la revolución irani, el decir, los países capitalistas avanzados, están directamente cataclismo para los Estados Unidos, la primera revolución seria, desde 1917, en términos de impacto mundial", explicaba en el Times Magazine el antiguo secretario de Defensa,

El mismo sentimiento impera a ambos lados del Atlántico: "Esperamos la señal de alerta", explica un técnico petrolero francés en las columnas del Nouvel Observateur, "y a partir de entonces todo el Occidente, por encima de las apa-

Conflicto USA-IRAN

Washington intensifica su guerra económica contra Irán rencias politicas, se solidariza.

En aras de nuestra supervivencia económica haremos la guerra si hay que hacerla...". Más claro, el agua.

La amenaza de guerra

Carter ha quemado ya varias etapas en el camino de un enfrentamiento abierto con la revolución iraní.

1. Todas las manifestaciones estudiantiles han quedado prohibidas en territorio norteamericano; medida excepcional que no tiene precedentes, ni siquiera en los momentos más caldeados del conflicto viesnamita.

2. El 10 de noviembre apareció un decreto que obliga a todos los estudiantes iraníes, presentes en suelo estadounidense, a regularizar su situación —so pena de expulsión— ante el Servicio de Inmigración. Varios centenares de estudiantes ya han sido expulsados. Se ha denunciado el carácter anticonstitucional de esta medida racista, que recuerda a las medidas de confinamiento administrativo adoptadas contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. En tiempos de paz no se había aplicado ninguna medida semejante. 3. El 12 de noviembre, Carter ordenó el boicot a todas las importaciones de petróleo procedentes de Irán, exigiendo a los paises aliados que apoyen la medida y no adquieran los 800.000 barriles diarios afecta4. Ese mismo dia, la Casa

Blanca anunciaba la puesta en estado de alerta de las unidades de Fort Bragg y Fort Hood, de la Fuerza de Intervención Rápida, esa unidad de 110.000 hombres cuya 82ª División Aerotransportada había

Medio Oriente sido creada poco después del inicio de la revolución iraní como unidad de intervención directa del imperialismo yanqui. 5. El 13 de noviembre, una importante flota de guerra, que incluye los portaaviones Midway y Kittihawk, escoltados por una veintena de otros navios y reforzados por escuadrones de helicópteros minadores, empezó a concentrarse y a realizar maniobras en Estrecho de Ormuz y el Gólfo Pérsico. A intervalos regulares, la Administración norteamericana daba a conocer que estaban estudiándose diversas soluciones militares, que iban desde una "Operación Entebbe" en los aeropuertos Teherán y en la embajada, hasta el bloqueo, minando los puertos y terminales iraníes, e incluso la destrucción, a título de represalia, de los campos petrolíferos del Jusestán. 6. El 14 de noviembre se franqueó una importante etapa en la guerra económica lanzada por el imperialismo contra la revolución iraní, cuando Carter anunció la "congelación" de todos los depósitos bancarios iranies en EE.UU. El importe total de estos depósitos se sitúan entre los 12.000 y 14.000 millones de dólares. Procedentes fundamentalmente de las facturas petroleras, constituyen aproximadamente la mitad de los ingresos petroleros anuales de Irán y una octava parte del Producto Nacional Bruto.

Habría que añadir aún el clima de histeria belicista que ha intentado crear la Administración en todo el pais, apoyada en esto por los grandes medios de información occidentales. La Unión Sagrada

Para llevar a cabo su política de estrangulamiento económi-. co de la revolución irani, y mañana quizá una aventura militar, la Administración Carter se ha beneficiado del apoyo pasivo de todos los países del también de la complicidad de los gobiernos de Oriente Medio complacencia de las burocracias del Kremlin y de

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Medio Oriente

Cuando los bancos norteamericanos más grandes ordenaron a sus filiales en todo el mundo que "congelen" los depósitos iranies, ningún gooccidental se opuso. Asi, el Banco de Francia ha avalado la medida, que sin embargo es estrictamente ilegal (dado que las filiales de los norteamericanos en Francia están sometidas a la legislación que los bancos nacionales y no pueden aplicar semejante congelacion sin autorización gubernamen-

Los paises árabes productores de petróleo. de tendencia moderada, con Arabia Saudita a la cabeza, informados de antemano sobre la "congelación" de los depósitos iraníes. aseguraron al gobierno de EE.UU. que no retirarian sus propios haberes, para evitar el riesgo de que el imperialismo se metiera en una crisis monetaria sin precedentes.

Del mismo modo, por medio del ministro saudi de Asuntos Exteriores, reafirmaron que el seguía siendo la única moneda susceptible de utilizarse como base del comercio petrolífero. Cuando Irán, Iras la congelación, decidió saldar sus facturas con otras monedas que el dólar, Fritz Leuttwiler, presidente del Banco Nacional Suizo, anunció "que no vacilaria en intervenir tantas veces sea necesario" рага apoyar la divisa norteamericana. Al mismo tiempo se vió cómo las principales potencias occidentales, con el lapón, la RFA ! Francia a la cabeza, se les hacia "la boca agua"

- (s lo menos que se puede decirante la propuesta iraní de utilizar una "cesta de monedas" occidentales distintas al dólar. como moneda de referencia para la liquidación de las factoras petroleras.

Por parte de los paises árabes productores de petróleo. que temen más que nada el contagio del ejemplo irani. Irán sigue estando ahi totalmente aislado.

En la cumbre árabe de Túnez, la Libia de Gadafi fue el único país que propuso sanciones contra los Estados Unidos por parte de los paises arabes productores de petróleo.

Moción que fue rechazada por unanimidad. Por lo demás, Libia, que al igual que Argelia dispone de enormes depósitos de petrodólares y que habia declarado que el dólar debia, dejar de ser la moneda de referencia, se ha cuidado muy mucho, hasta el día de hoy. de hacer el menor gesto minimamente concreto en este sentido. Moscú y Pekín también

Las burocracias del Kremlin Vla Ciudad Prohibida también han venido a aportar su granilo de arena a esta unión sagrada contra la revolución irani.

Los representantes de la URSS en las. Naciones Unidas votaron la resolución apo ada por los Estados Unidos, exigiendo la liberación incondicional de los rehenes. Además, se negaron a apoyar la prime ra exigencia del gobierno de Teherán de que se reuniera el Consejo de Seguridad para discutir sobre el peligro de guerra provocado por las amenazas imperialistas, insistiendo en el hecho de que los rehenes debian ser puestos en libertad previamente a todo debate. La prensa norteamericana saludó cono Dios manda esta posición soviética, explicando que el aislamiento internacional de Jomeini era total.

Durante 21 dias, la URSS no dijo ni una palabra sobre el fondo de la cuestión, a saber.

la exigencia del pueblo irani de que se le entregue al sha como criminal de guerra, para que rinda cuentas ante un tribunal irani, de los crimenes ! delitos cometidos

Solamente el 27 de noviembre el jefe adjunto del Departamento Internacional del CC del

PCUS. Vadim Zagladin, reconoció que el pueblo irani tenía el derecho a que se juzgara al sha, reafirmando al mismo tiempo que para la URSS el arreglo del conflicto debia realizarse 'sobre la base del respeto del derecho internacional"

La actitud de la URSS se explica evidentemente tanto por sus intereses de preservar el status quo, como por el deseo que tiene de no indisponer a la administración norteamericana, cuando todavía están por ratificar los acuerdos Salt I1 por parte del Congreso, y sobre todo debido al peligro de conlagio, en las repúblicas musulmanas del Sur de la URSS, del ejemplo revolucionario iraní.

Es también por razones de equilibrio geopolítico regional y de preservación del status quo internacional, que Pekín se ha alineado en el campo de los defensores del "respeto universal de las inmunidades diplomáticas"

La posición de China ha sido valorada como ""útil" por el Departamento de Estado norteamericano.

Si la política exterior china había llevado muy lejos su política de alianzas con regimenes como el de Pinochet, o como se recordará, el propio régimen del sha, es la primera vez que Pekin toma partido, en una crisis aguda que opone a una "superpotencia" y a un pais del Tercer Mundo, a favor de la primera. No cabe duda que está en juego el mantenimiento de las relaciones con los Estados Unidos, donde el Congreso acaba de aplicar a China la cláusula de nación más favorecida. Y sobre todo está la voluntad de Pekín de evitar, en un momento en que los regimenes turco, afgano y pakistani sufren profundas crisis políticas de distinta envergadura, una desestabilización de una región considerada estralégica desde el punto de vista de sus intereses.

Hay dos factores que permiten comprender porqué, pese a sus preparativos belicistas y al apoyo internacional de que disfruta, el imperialismo yanqui no se ha lanzado aún abiertamente a una prueba de fuerzas militar.

1. Pese a la campaña de into-

•xicación, Carter está lejos de haber superado el sentimiento antiguerra masivo que existe en la clase obrera y en la opinión pública norteamericana. No cabe duda que toda la clase política se ha apiñado en torno a la Casa

Blanca, máxime cuando uno de los principales objetivos de la próxima campana electoral presidencial, directamente planteado a través de las candidaturas de Conally o de Ted

Kennedy, consiste en reforzar el ejecutivo norteamericano.

Sin embargo, todos sondeos demuestran que la mayoría de la opinión pública sigue hostil a la guerra, bajo el impacto del traumatismo de los cincuenta mil ataúdes de soldados que habían vuelto del Vietnam. Se puede medir esta resistencia pasiva de la opinión norteamericana con el rasero del fracaso de las manifestaciones convocadas por los grupos de extrema derecha (Liga de Defensa Judía, Asociaciones estudiantiles) y sobre todo a la luz de la extrema prudencia de las burocracias sindicales, que antaño se habían comprometido a fondo en el apoyo a la sucia guerra del Vietnam. 2. Pero lo que sobre lodo hace dudar a los halcones del Pentágono y del Departamento de Estado es la enorme movilización del movimiento de masas en Irán, la nueva fase de promundización del proceso revolucionario, y la auténtica conflagración que podría provocar en Irán y en toda la región una intervención militar pocas revoluciones en este siglo en que se haya asistido a semejante movilización de masas antiimperialista: por millones se manifestaron los iranies el primer día del nuevo islámico, en apoyo a la ocupación de la dias antes. decenas de miles de jóvenes habían iniciado una huelga de hambre voluntaria para poner de manifiesto su voluntad de resistir a todo bloqueo económico por parte de Estados Unidos. Actualmente, en centenares de fábricas y talleres, los trabajadores consagran media hora diaria al aprendizaje del armas, según las

Si la ocupación de la embajada estadounidense en Tehe-

-sinó ordenadel Consejo de la Revolución Islámica, ha sido el catalizador de esta nueva fase de la revolución iraní, el proceso de radicalización y relanzamiento del movimiento de masas le ha precedido varias semanas.

La victoria de los kurdos En primer lugar es evidente

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que desde finales del mes de

Octubre, cuando los peshmergas kurdos vuelven a ocupar la ciudad simbolo de Marhabad intento represivo del gobierno Jomeini-Bazargan contra el movimiento de las nacionalidades en Irán ha sido un fracaso político. La ofensiva contra los kurdos había sido el punto culminante del giro derechista iniciado por el régimen en agosto, giro que había venido acompañado de la represión contra las organizaciones de la izquierda iraní y del movimiento obrero, de la censura de la prensa de oposición, de la prohibición de manifestaciones, de los procesos y ejecuciones de militantes kurdos. unidades del antiguo ejército las milicias (Guardianes de la Revolución) no ha podido con el movimiento de las nacionalidades en el Kurdistán, ni tampoco en el Turkmenistán y en el Jusestán.

Las ocupaciones de tierra que estaban en el origen de la autoridades de Teherán contra los kurdos, prosiguen en el Kurdistán meridional y en Aserbeichán se han producido importantes manifestaciones contra la represión.

Jomeini, que había tildado a los dirigentes del Partido Demócrata Kurdo (PDKI) de 'hijos de Satanás" y de agentes sionismo o del sha, ha tenido que hacer finalmente una autocrítica pública antes de que el PDKI decretara la tregua: "pidió humildemente' a sus "hermanos kurdos" que le dieran la mano, y añadió: 'se os ha calumniado tachándoos de conspiradores" y les prometió que la 'República Islámica os dará el derecho a administrar vuestros asuntos internacionales y locales'?. Los consejos de fábrica

Pero no es solamente en las zonas periféricas de las nacionalidades oprimidas donde el proceso revolucionario iraní se ha ido acentuando desde los meses de Septiembre y Octu-

Aprovechando el viento favorable creado por la ola nacionalizaciones decididas en junio por un Gobierno incapaz de relanzar la economía y sobre todo las inversiones extranjeras o privadas, en todo el país han surgido consejos de fábrica.

Estos «shoras», pese al nivel de conciencia y organización aún bajo del proletariado iraní, han empezado, ante la gravedad de la crisis económica (3 millones de parados y una inflación que se situa alrededor del 60%) a lanzar experiencias de control obrero sobre los salarios y la

Etapa importante en la construcción del movimiento obrero independiente, el proletariado del petróleo, que constituye el corazón de la clase obrera iraní, por su concentración, su fuerza económica y su experiencia de lucha acumulada, ha formado una organización a escala nacional, el Sindicato conjunto de los trabajadores del petróleo que exije inmediatamente la semana de 44 horas y la apertura de los libros de (Compañía Iraní Nacional del Petróleo). Estas experiencias de control comienzan a extenderse, ante el sabotaje económico, la huelga de inversiones o incluso la fuga de empre-

Entre la juventud y en las Universidades, tras un periodo de intimidación provocada por las exacciones y el terrorismo de las organizaciones de la exderecha islámica, el vuelto a aparecer en escena. Numerosas manifestaciones de apoyo a los kurdos y protestas contra los atentados a las libertades precedieron a una impormovilización, durante estas últimas semanas, frente a las amenazas imperialistas y para exigir del gobierno que

S, particularmente en la ruptura de los lazos económicos con los

Tras un momento de unidad fáctica, las oposiciones politicas habían empezado a resurgir en el seno mismo de los República Islámica, en particular en torno a la cuestión de la necesidad de una solución negociada para el problema kurdo y en torno a la garantía de determinadas libertades democráticas. /Asi el gobierno Bazargan, y des: pués del gobierno del Consejo de la Revolución que le ha sucedido, ha tenido que autorizar finalmente la reaparición de una serie de periódicos que habían sido prohibidos o suspendidos el pasado mes de

Esto empezó con la autorización al Partido Tudeh a volver a publicar su órgano «Mardom». El 5 de Noviembre sucedió lo mismo con el periódico del PST «Kargar», que volvia a ser autorizado, varias decenas otras publicaciones.

Sin tener un estatuto legal, las organizaciones de extrema izquierda han podido empezar a reaparecer de hecho, a expresarse, a vender su prensa, e incluso a realizar mitines sin sufrir aún una represión abierta por parte de la extrema derecha islámica o de las milicias Una dirección nacionalista burguesa excepcional

Es evidente que el comportamiento político de Jomeini y de una parte de la dirección nacionalista burguesa del consejo de la revolución rompe, dado su radicalismo, con lo que nos tenian acostumbrados los líderes nacionalistas, incluso en los tiempos dorados de Nasser, Perón y Arbenz. En este siglo no se ha visto muchas veces cómo una dirección nacionalista burguesa o pequeño burguesa llegara tan lejos en el enfrentamiento con el imperialismo, ya sea cuando Jomeini exigia, sin titubeos y hasta el final, la salida del sha y el de• rrocamiento de la dinastía, ya sea cuando hoy día cubre con su autoridad el secuestro del personal diplomático de la primera potencia imperialista del mundo. Posiblemente haya que remontarse a los albores de la revolución china, con la dirección de Sun Yat-sen, o a los tiempos de las direcciones nacionalistas burguesasdurante las sublevaciones de los años 20 y 30 en Vietnam, para encontrar algún equivalente.

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Este radicalismo no impide que la «operación embajada» constituya también una maniobra política destinada a reconstruir en torno a Jomeini y el Consejo de la Revolución Islámica el consenso nacional amenazado por la crisis económica, la acentuación de los resentimientos sociales y la cuestión de las nacionalidades y de las libertades.

Jomeini mismo lo reconocía el 27 de noviembre pasado: «Repito de nuevo que en esta fase vital, el pueblo, al margen de las doctrinas e ideas políticas y religiosas, debe preserhostilidad a las innumerables atrocidades del gobierno norteamericano; no debe pensar en crear problemas o sembrar la discordia, lo que sólo benefique revela la manera en que la jerarquía chiíta pretende utilizar al movimiento de masas y el sentimiento unitario antiimperialista, es la que anunció el Consejo de la Revolución el 23 de Noviembre y que prohíbe todas las huelgas en Irán y pide a los obreros que «echen a los perturbadores, traidores a los intereses de Irán», que se presentan como promotores de los movimientos sociales han multiplicado desde hace dos semanas en todo el país. Jomeini explicó en la televisión que 20 millones de iraníes, hombres y mujeres, en edad de llevar armas, debian realizar un aprendizaje militar, incluso duaunque ha insistido en el hecho de que debían ser los Guardianes de la Revolución los que debían encuadrar esta instrucción. Manera hábil de rehabilitar a los ojos de una opinión desconfiar de los pasdars, en relación a los cuales una comisión de investigación oficial y públicamente sus graresponsabilidades conflicto del Kurdistán.

Pero a medida proceso de revolución permaaparecen claramente los límites de esta dirección nacionalista

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Medio Oriente bastan para revelar ya esta tendencia: 1. La manera en que el gobierno iraní y sus figuras consideradas más radicales, como el responsable de la economía, Bani Sadr, se encuentran a la defensiva en la guerra económica emprendida por el imperialismo estadounidense. 2. Las oposiciones sociales y económicas que surgen, en el seno de la burguesía iraní frenla radicalización del proceso revolucionario y el enfrentamiento con el imperialismo, oposiciones que se expresan actualmente al lamparo de la figura carismática de Jomeini, debido a la crisis de dirección política de la burguesía iraní. Una crisis que se manifiesta en las luchas de clanes, las destituciones, las maniobras, la multiplicidad de los «centros de poder». En nombre del beneficio

Contrariamente a lo que destila cotidianamente la prensa occidental, no es el Irán, sino el imperialismo, el que tomó la iniciativa de la guerra económica, no en función de la ocupación de la embajada, sino en nombre de la ley del beneficio, mediante la negativa a invertir, la limitación al mínimo de las actividades económicas de las filiales sitas en Irán, mediante la repatriación de directores y técnicos.

prensa imperialista explica cínicamente, tras la «congelación» de los depósitos de petrodólares de Irán, que hay otras medidas económicas que tomar, vistas las precauciones ya adoptadas por las empresas imperialistas.

Hablando de las 250 empresas estadounidenses que constituían la punta de lanza de la industrialización iraní, el Time Magazine escribía, el 26 de Noviembre, bajo el título «Todas las medidas están adoptadas»: «Hoy en día, la mayoría de ellas (las empresas) han cerrado la tienda y las han dejado en manos de sus trabajadores, repatriando a los cuadros norteamericanos».

Así, la Fluor Corporation de California, implicada en un gigantesco proyecto conjunto de construcción de una refinería en Ispahan, ha cedido Su puesto, para acabar los trabajos, a su socio alemán Thysten. DuPont cerró desde el pasado mes de diciembre su fábrica de fibra sintéticas en Ispahan, y de acuerdo con el semanario norteamericano sólo quedan «Un par de bancos y una compañía de ordenadores en Irán: ya no existen bienes físicamente expropiables por los iraníes (...). Numerosos hombres de negocios norteamericanos prefieren exportar ahora productos acabados a Irán, o suministrar servicios (se entiende que en lugar de invertir), y exigen un pago inmediato en efectivo. El Departamento de Comercio estima que los bienes norteamericanos en Irán no sobrepasan los 300 millones de dólares. Pero los hombres de negocios norteamericanos pueden exigir que se les pague con los 6.000 millones de dólares de bienes iraníes que acaban de ser congelados, en compensación de lo que podrían perder en Irán». Una nueva forma de dependencia

En 1953, el bloqueo imperialista contra el gobierno Mossadegh había tomado una forma espectacular cuando la marina británica, al servicio de la British Petroleum y de las grandes compañías petroleras, amenazaban a los petroleros que cargaban en los puertos iraníes. Era la época en que el imperialismo acumulaba aún lo esencial de sus sobrebeneficios coloniales en la extracción e importación de las materias primas. Hoy en día, la batalla económica iniciada por el imperialismo norteamericano parece menos brutal, pero su eficacia se debe a que la economía iraní, tras la revolución blanca y la industrialización que le siguió, es de hecho más dependiente del mercado mundial, es decir, del imperialismo, que no tiempos de Mossadegh. La diferencia consiste en que con el cambio de las formas de dependencia, las formas de la guerra económica también han cambiado actualmente.

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iraníes, que la larga batalla emprendida a mediados de los productores de petróleo para recuperar la renta petrolera, y que se ha saldado a la vez con nacionalización instalaciones en Irán y el alza de los precios del crudo, desde comienzos de los años 70, no ha hecho sino modificar las formas de dependencia. lugar de depender de «Hermanas» explotaban y comercializaban el petróleo, la economía irani depende ahora de los 5 ó 6 grandes bancos norteamericanos (en primer lugar el Chase Manhattan de Rockefeller, que los inmensos bienes del sha, el First National, el Bank of America, el Chemical Bank, el Morgan Guaranty). Y son estos bancos los que han pasado hoy a la ofensiva para poner en tela de juicio, partiendo de la decisión de «congelar los bienes iranies, todo el sistema crediticio de que podía disponer Irán y a obligar a la economía iraní a volver al trueque: mercancias a cambic petróleo, a tocateja.

Sin embargo, todo el resto de la economía iraní, y en primer lugar la industria, depende directamente mundial. Las importaciones se cubrían hasta un 96% con las rentas petroleras en 1977, frente a tan sólo un 67% en 1957. La industrialización de Irán fue una «industrializaçión en la dependencia», que consiste en lo fundamental en la construcción de fábricas de montaje, cuyos suministros dependen de las grandes multinacionales (el importaciones proviene de los países capitalistas desarrollados, y el 75% de estas importaciones consistían necesarios para la reforma agraria parcial, lanzada por el sha, Irán, que bajo Mossadegh era un país exportador de productos valor de 3.000 millones de dólares. La trampa de la economía mixta

Frente a la guerra económica entablada por el imperialismo, el modelo de desarrollo pregonado incluso por Bani Sadr, es decir, un modelo de economia mixta, que combina el sector bancos y lo fundamental de la gran industria y la iniciativa privada), pero que respeta báacumulación capitalista, de la propiedad capitalista y de la ditrabajo, resulta ser poco afi-

La única alternativa a la guerra económica pasa por un conjunto de la economía, por el control estatal del comercio exterior no petrolero, por un relanzamiento de la actividad agrícola con una auténtica reforma agraria. Pero ninún gobierno capitalista puede em-

Es evidente que más allá de los discursos demagógicos pese a los márgenes de maniobra que todavía le confiere la venta de petróleo, ningún sector del gobierno burgués irani es capaz de desarrollar esta política, que no sólo dañaria los intereses imperialistas, sino directamente también los intereses de la burguesía nacional iraní en la que se apoya (no hay controla entre el 60 y el 70% de las importaciones y exportaciones no petroleras, y que toda reforma agraria radical le afectaria directamente, dadas sus intimas vinculaciones, familiares y económicas, con los pro-.

terratenientes, monopolio sobre los circuitos de comercialización entre el campo y la ciudad, o la parte que representa en el endeudamiento de los pequeños cam-

Es esta realidad social y económica de las fuerzas sociales, y por tanto, directamente, la jerarquía chiita, de donde han surgido los actuales dirigentes iranies, la base de todas las oposiciones. El objeto de Ghotzadeh y un Bani Sadr, entre este último y su ministro del petróleo, entre el ayatolla Jomeini, que ocupa la embajada, y Bazargan, además de las querellas en torno al control político, refleja sobre todo las tensiones provocadas por el enfrentamiento económico con el imperialismo en el seno de la burguesía iraní. Esto explica por qué jamás el «radical» Bani Sadr había tomado la iniciativa en el terreno de la guerra económica contra el impe-

Es Carter el que decidió el boicot del petroleo iraní suministrado a los Estados Unidos, «congelación», para romper todas las líneas de crédito a medio y corto plazo. Frente a ello, se ha observado una querella abierta entre Bani Sadr y Moinfar en torno a la aceptación del dólar como moneda de pago para las facturas petroleras, se ha observado cómo Bani Sadr anunció el no respeto de la deuda exterior, para después marcha anunciando que no se trataba sino de los préstamosi extranjeros otorgados a los 28 bancos iraníes nacionalizados en julio. La confesión de Ghotbzadeh

Ghotbzadeh, que acaba de sustituir a Bani Sadr a la cabeza de la diplomacia iraní, so pretexto de que Jomeini no quería que fuera a la ONU, había explicado de hecho, una semana antes, que «estoy en contra de una escalada de la guerra económica con los Estados Unidos». Y añadió que había que darse tiempo: «hace falta que mantengamos nuestra sangre fría, que escojamos nosotros mismos, en su momenmiento». Es evidente que, in- del enfrentacapaz de encontrar una solución política o militar local alternativa a Jomeini, el imperia-

Strata de combinar, a través de la guerra económica que ha desencadenado, tanto ciamiento del «bazar» en relación a la actual dirección Jomeini, para jugar más tarde, contrapartida, la carta Bazargan, o para preparar, venida la ocasión, solu-

Medio Oriente ciones de recambio con tal o cual sector del ejército, o con Bajhtiar.

Pero hoy en dia la burguesía iraní no ha iniciado una carrera tan sólo con el imperialismo estadounidenese. También hace con su propio proletariado y su campesinado.

La agravación de la crisis económica en Irán que resultará del choque económico, en un clima de movilización antiimperialista, empujará a la radicalización de la clase obrera y del campesinado.

Más aún que la cuestión del respeto de las libertades democráticas o de los derechos de las nacionales, radicalización propiciará fenómenos de diferenciación y clarificación política en el seno de la clase obrera.

A finales de octubre, el «Shora» de los trabajadores de la fábrica de montaje de automóviles General Motors contacto, antes de la ocupación de la embajada, con los obreros de las otras siete empresas de montaje de automóviles, de cara a estudiar la posibilidad de una reconversión industrial, tras la ruptura de los lazos con las sociedades de Detroit, para construir un pequeño vehículo popular de cuatro plazas.

Este es un primer ejemplo de la toma de conciencia obrera desarrollada por la crisis. Nueve meses después de la caída del sha, es evidente que se ha abierto una nueva fase en la revolución iraní