«Toda vida humana, desde el momento de su concepción, y en cada uno de los estadios ulteriores, es sagrada», no ha dejado de repetir el Papa Juan Pablo 1I en cada una de sus alocuciones durante su reciente viaje a Irlanda y a los Estados Unidos. La cruzada en torno al «respeto a la vida y a la familia» que ha emprendido desde que se encuentra a la cabeza de la Iglesia Católica, no ha podido sino confortar a la clase dominante en sus ataques frente a las capas oprimidas, en particular las mujeres.
Para el ala de la burguesia que siempre se ha pronunciado en contra del derecho a la contracepción y al aborto, se trata de un apoyo precioso. En sus asaltos parlamentarios contra todo proyecto de ley que liberalice el aborto, por poco que sea, la derecha no se ha privado, en efecto, de citar con abundancia las declaraciones del pontífice. Y los numerosos articulos que expresan los puntos de vista reaccionarios que han aflorado en la prensa internacional, durante estos últimos meses, tampoco han dejado de referirse a la «autoridad pontificia». En cuanto al ala de la burguesía que se llama «liberal», ha encontrado ahí un buen pretexto mantener sus posiciones atentistas en materia de legislación y para justificar por lo demás la política retrógrada que apoya en el plano económico y social.
A nivel internacional, esta claro que en todas partes en que la burguesía había hecho algunas concesiones en torno a la cuestión del aborto y la contracepción frente a las movilizaciones de los movimientos de mujeres y del movimiento obrero, trata ahora de dar marcha atrás. Una de las razones tiene que ver evidentemente con la crisis económica y con la política de austeridad que tratan de imponer al proletariado los gobiernos instalados —limitar los costes sociales y reducir los presupuestos de los sectores «no rentables». como el sector hospitalario, lo que casi siempre implica recortar, en primer lugar los créditos asignados a la instalación de centros de aborto y contracepción. Pero la volunde oponerse al derecho elemental de las mujeres a abortar se inscribe también en la ofensiva que la clase dominante desarrolla más generalmente contra los derechos democráticos del movimiento obrero.
«No al aborto, no a la contracepción, no a las relaciones sexuales extramatrimoniales, no a la homosexualidad», dice el Papa en sustancia. Y las organizaciones que luchan activamente contra el derecho de las mujeres a escoger, lo corean y se alegran de ver apli-
Movilizaciones
: internacionales por el derecho al aborto cado este «programa».
¿Se atreverán también a alegrarse de la muerte de una joven mujer inglesa que no había podido abortar pese a haberlo intentado, y que acaba de morir dando a luz un niño prematuro? Ya había perdido un niño, que murió pocos días despues de su nacimiento, y tenía problemas cardíacos y pulmonares, y sólo tenía un riñón. Pero las presiones del médico que fue a consultar con vistas a obtener el aborto, fueron tales que terminó aceptando seguir con el embarazo.
Esta historia ha dado mucho que hablar en la prensa inglesa. Pero
¿qué decir de las miles de mujeres que mueren todos los días en el mundo, como consecuencia de un aborto clandestino, particularmente en los países subdesarrollados?
Durante su viaje a México, en la primavera pasada, el Papa atacó con violencia «las campañas a favor del divorcio y del uso de anticonceptivos, del aborto, que destruyen al mundo». Pero de las catorce mujeres de cada cien que, de acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud, mueren como consecuencia de un aborto en el país en que este debe practicarse clandestinamente -y este porcentaje todavía es bastante más alto en algunos países de América Latina- de esto el Papa no dijo ni pío. Este es el «respeto a la vida» profesado por la Iglesia y por la derecha del mundo entero...
Las homilías del Papa parecen en todo caso haber dado nuevas alas al movimiento norteamericano por el «derecho a la vida». Recientemente, el senador Javits, conocido por sus posiciones favorables al aborto, encontró sU despacho de Nueva York lleno de rosas rojas. Sabiendo que no se trataba del homenaje de un admirador o admiradora sino de la carta de visita de los movimientos antiabortistas, de los que esta flor es el
Aborto símbolo en los Estados Unidos, las hizo llevar a un hospital infantil. Cuando los adeptos del «derecho a la vida» fueron a insultarle al saber lo que había hecho con las flores dijo estas palabras siniestras y memorables: «Estas flores para los niños muertos, Sr. Senador, y no para niños vivos».
No cabe duda que los discursos de Juan Pablo II, en sus baños de masas en Irlanda, no han reconfortado en sus opiniones a todos aquellos que en este país se han mostrado favorables a la ley retrógrada sobre la contracepción que acaba de ser promulgada (el aborto es totalmente ilegal y de eso no se habla...). Según la nueva ley irlandesa, sólo las parejas casadas tienen acceso a los anticonceptivos; de ahora en adelante se requiere una receta médica, incluso para comprar preservativos, y aún en este caso, el médico tiene el derecho de rechazar toda receta a los solteros. ¡He aquí lo que entra dentro de los esquemas pontificios!.
Sin embargo, el Papa y sus fieles servidores parecen haber subestimado una cosa: el carácter explosivo de la cuestión del aborto. Las mismas declaraciones que suscitaban una reactivación del movimiento antiabortista, levantado una ola de protestas sin precedentes por parte de los movimientos feministas del mundo entero, que frecuentemente se han visto apoyados por una parte del movimiento obrero. Movilizaciones que adquieren carácter de masas
Desde fines de los años 60, fecha en la que los movimientos de mujeres empezaron a emprender la batalla en torno a la cuestión de la contracepción y del aborto Europa y en América del Norte, la movilización no ha dejado ampliarse, ganando mayor influencia en el seno mismo de las organizaciones del movimiento obrero. Al principio eran unos grupos de mujeres, muchas veces aislados y que casi siempre chocaban con la hostilidad declarada de las direcciones del movimiento obrero, los que llamaron a la movilización contra la represión que golpeaba a las mujeres que habían abortado y los que emprendieron la lucha por el derecho a la contracepción y al aborto.
Por lo demás, el movimiento de mujeres sigue siendo y segirá siendo la columna vertebral de toda movilización en torno a este tema, porque es muy frecuentemente a partir de la necesidad de poder controlar su propio cuerpo de donde nace la toma de conciencia de las mujeres de su opresión, y su
Aborto voluntad de organizarse entre
Pero es significativo constatar que en una serie de países, bajo la presión del movimiento de mujeres y de su propia base, las direcciones del movimiento obrero tuvieron que cambiar de camisa y, a falta de comprometerse activamente en la batalla, muchas de ellas ‹apoyan lo esencial de las reivindicaciones avanzadas por las campañas en torno al aborto. Sobre todo cuando esta cuestión se encuentra en el centro de los enfrentamientos parlamentarios y que su imagen depende de ello.
En Francia, la «ley Veil», promulgada a titulo provisional hace cinco años, acaba de ser votada nuevamente en el parlamento. Transcurridos los primeros momentos de ilusión en cuanto a los cambios que aportaría la ley, las mujeres francesas han tenido que rendirse ante la evidencia: la «ley Veil» no les daba en modo alguno el derecho a la contracepción y al a-
Así, tras un reflujo momentáneo de la movilización que había obligado al gobierno a soltar lastre en 1975, en la mayoría de las ciudades del país han nacido colectivos. Se trata de estructuras unitarias, creadas frecuentemente por iniciativa de grupos de mujeres o del planning familiar, que agrupan a organizaciones políticas, feministas, familiares e independientes. Asumiendo la batalla que había desarrollado el MLAC en la época, exigen la despenalización total del aborto, la libertad y gratuidad del aborto para todas las mujeres, incluso las menores e inmigradas, así como la creación de centros de contracepción, aborto, sexualidad, con el derecho de control por parte de las mujeres y organizaciones que luchan por la contracepción y el aborto.
Frente a estas posiciones radicales, el PC se pronuncia por una «mejora» de la ley Veil - particularmente el pago del aborto por la Seguridad Social. El PS a su vez, avanza un proyecto claramente más progresista que el del PC, y denuncia la ley Veil como un texto «hipócrita e insuficiente»; pero afirma, por lo demás, que representa la «conquista de nuevos derechos».
Todo esto no impide que numerosos (as) militantes de estos dos partidos militen en colectivos unitarios locales y defiendan en ellos una orientación más combativa. Asimismo, locales o comisiones muchas secciones sindicales femeninas en la CFDT y a veces en la CGT, que participan en colectivos e iniciativas que asumen, e incluso cuando las direcciones nacionales de la CFDT y de la
CGT, que se han puesto de acuerdo en torno a una plataforma común sobre la interrupción voluntaria del embarazo, con la FEN (sindicato nacional de enseñantes), dicen que no se plantean asociarse a actividades no sindicales.
Una primera manifestación convocada por diversos grupos de mujeres y personalidades feministas -manifestación que se pretendía no mixta pero que reunió a numerosos hombres- reunió a cerca de 50.000 personas en las calles de París, el pasado 6 de Octubre. Se trata de un primer paso adelante, extremadamente importante, en la movilización nacional.
Hasta ahora, el ala derecha del gobierno no ha podido imponer su punto de vista. Chirac, los movimientos natalistas y otros enemigos declarados de la libertad de aborto se callan. La contramanifestación organizada por el «Sí a la vida», el 6 de Octubre, fue yna calamidad. Pero la amplitud de la batalla que queda por delante, para arrancar el derecho que reclaman las mujeres, no puede ser minimizada, la victoria dependerá de la actitud adoptada por el movimiento obrero.
En este sentido, la movilización que se desarrolla actualmente en Gran Bretaña, a iniciativa del NAC (Campaña Nacional por el Aborto)
y del LARC (Agrupamiento por el aborto en el seno del Partido Laborista), es un ejemplo de la vía a seguir para todos los movimientos existentes en el mundo entero. El NAC constituyó hace años, para exigir la aplicación de la ley (ya en esa epoca, el 50% de los abortos no podían realizarse en hospitales del sector público, a falta de camas, y por tanto no corrían a cargo de la seguridad social), y para responder al primer intento -realizado entonces por un diputado laborista- de enmendar la ley de 1967 en un sentido restrictivo. La movilización resultó eficaz, porque el proyecto no pasó. Pero el NAC ha tenido mucho trabajo desde entonces para responder a los sucesivos intentos de la derecha de imponer una vuelta atrás y de poner en tela de juicio la conquista que constituye la ley inglesa sobre el aborto - una de las más liberales de Europa, pese a todas sus cláusulas limitadoras-.
En el Partido Laborista, aquellos y aquellas que defienden el derecho al aborto no sólo se han agrupado en el LARC: han conseguido también que el Congreso de 1977 de su partido votara una resolución a favor de la defensa de la ley de 1967. Además, el trabajo realizado por las y los militantes del NAC y del LARC en los sindicatos ha permitido la celebración, en no-
ARA U MUJERES DE BILBAO viembre de 1978, de la primera conferencia en la historia del movimiento obrero inglés, en torno al tema del aborto. Los (las) 40 delegados(as) presentes, que representaban a los principales sindicatos ingleses, si bien con una mayoría de trabajadores de cuello blanco, se comprometieron a impulsar la movilización y organización de una manifestación central sobre el aborto, en caso de que el parlamento hiciera el minimo gesto de limitar la ley en vigor.
Todo esto no ha impedido al mismo tiempo que numerosos dirigentes sindicales apoyaran abiertamente las posiciones más reaccionarias en torno a la cuestión del aborto, como tampoco ha impedido que numerosos diputados laboristas, que se refugiaban unos argumentos «conciencia», votaran a favor de la nueva enmienda reaccionaria presentada la última primavera por el diputado Corrie (conservador).
Pero los hechos cantan: frente a la nueva amenaza que pesa sobre la ley de 1967, el TUC convocó una manifestación nacional en Londres, el 28 de octubre. Independientemente de las razones de indole política general que impulsaron a la dirección de la poderosa central sindical a adoptar tal medida, esto sólo puede constituir un paso adelante en la toma de conciencia de las masas obreras.
Es cierto que la derrota electoral del Partido Laborista, así como el ataque que en toda regla se desarrolla contra la clase obrera el gobierno de la Sra. Thatcher, considerado como el más reaccionario desde los años 30, han pesado sin duda mucho más en la decisión de las direcciones burocráticas que no la voluntad claramente afirmada de defender los derechos de las mujeres. Es cierto que sólo gracias a la tenacidad de las militantes LARC y del NAC habrá sido posible movilizar a la base de los sindicatos que -procedimientos burocráticos obligan - muchas veces ni siquiera conocían la posición adoptada por la dirección del TUC. Es cierto que esto no es suficiente, pues los ataques proseguirán y la movilización sólo podrá progresar si el movimiento obrero emprende una batalla frontal contra la política de austeridad de la burguesia.
Pero constituye un avance importante en relación a la marginación todavía muy grande de la campaña por el aborto en el período anterior.
Es sumamente importante extra er las lecciones de las movilizaciones de estos últimos años en
Europa y América del Norte, máxime cuando en algunos países la
AMNiSTIA PARA
LAS 11 MUJERES
DE BILBAO
PLATAFORMA DE
ORGANIZACiONES FEMINISTAS
En batalla no hace sino empezar.
España, por ejemplo, las organizaciones del movimiento obrero adoptan el mismo tipo de posiciones atentistas que en otros lugares. Con ocasión de la campaña realizada en Euskadi se ha podido constatar, en los debates que tuvieron lugar en los Ayuntamientos de izquierda, que el PC y el PSOE se abstenían en el voto relativo a la plataforma sobre el aborto presentada por la Asamblea de Mujeres
15 Ade Euskadi. Sin embargo, pronunciaron a yuntamientos se favor, por la amnistía y por la legalización del derecho al aborto.
La posición del PC, que se contenta con reclamar la absolución de las mujeres procesadas actualmente, será tanto más ridícula a los ojos de aquellas que se han comprometido en una lucha colectiva que ha obtenido un eco inmediato a escala estatal. Igual que en otras partes, sin embargo, numerosas militantes del PC y del PSOE se afirman parte integrante de la batalla del movimiento de las muje res, y es posible dirigirse a la base de estos partidos para ganarla a la lucha y obligar a las direcciones reformistas a apoyar el derecho al aborto. Igual que en otros lugares, las mujeres sindicadas son sensibles a la importancia de esta movilización y es posible iniciar el traba-
Aborto jo en los sindicatos para exigir de las direcciones que cesen con sus bonitos discursos y pasen a la acción (por iniciativa de las comisiones mujer, la cuestión del aborto ya ha sido objeto de numerosos debates en CC.OO.).
Hacer repercutir las experiencias hechas por las mujeres en un país determinado resulta por tanto decisivo para permitir a aquellas que sólo han empezado su lucha a apoyarse en las adquisiciones existentes en otros países.
Por ejemplo, es asombroso constatar que en México la dinámica de la movilización tal y como se ha desarrollado desde hace tres años es similar a la que hemos conocido en varios países europeos.
En 1976, un grupo de feministas lanzó por primera vez una campaña por la legalización del aborto. Al año siguiente, por las mismas fechas, cuatro grupos participaban en las «jornadas sobre el aborto». En 1978 ya eran seis, con el apoyo de varios sindicatos, del PC y del PRT, la organización de la IVª Internacional. Este año, las «Jornadas» han adquirido una amplitud sin precedentes. La Coordinadora Feminista y el Frente Nacional por la Liberación y los Derechos de las Mujeres (FNALDIM) que agrupa a diversas organizaciones sindicales, grupos feministas y partidos polí-
Aborto ticos, han logrado que los diputados de izquierda recientemente elegidos presenten su plataforma común a debate en el parlamento.
Esto puede tener un eco importante en Colombia, donde el debate sobre el aborto apareció en toda la prensa con ocasión de la presentación, este otoño, de un proyecto de ley sobre el aborto, por parte de una diputada liberal. Aunque extremadamente tímido, este texto le ha valido a su autora el título de «anticristo» por parte de los conservadores y moralistas colombianas que ya luchan por el derecho al aborto sin restricciones, tienen una ardua batalla por delancambio de experiencias con los grupos feministas mexicanos, que también se enfrentan a la influencia que tiene sobre las masas una Iglesia Católica muy poderosa y a las tergiversaciones de las direcciones reformistas, será una ayuda en la lucha que han emprendido.
Aunque sólo fuera por esta razón, para permitir un diálogo entre un país y otro, entre un continente y otro, entre mujeres que luchan por las mismas
Tras la jornada de acción del 31 de Marzo de 1979, que constituyó un auténtico éxito, la Coordina-
Internacional que se había creado en junio de 1978 ha discutido sobre la continuación de la campaña y los objetivos a avanzar campaña a escala internacional y la necesidad de mantener la Coordinadora, que se reúne regularmente a escala europea, quedó confirmada en el pasado mes de junio, movimiento de solidaridad que se expresó en defensa amenazada con varios años de prisión por haber participado en una emisión televisada sobre el aborto. entero afirmaron su determinación de impedir que se pronunciara una pena inicua, por parte de la justicia burguesa contra una de sus hermanas víctimas de la represión.
Esto se verificó de nuevo estas últimas semanas, en re lación al proceso de Bilbao y al nuevo proceso que tuvo lugar en Portugal el 29 de octubre, amenazando a una mujer, que había abortado en 1974, con dos a 8 años de prisión, y con 6 años de prisión a su marido y la amiga que le había proporcionado la dirección necesaria. (17.000 mujeres portuguesas han firmado ya un manifiesto entregado al primer ministro, donde declaran haber abortado). Este movimiento de solidaridad debe proseguir.
Es importante que el movimiento de las mujeres luxemburguesas haya convocado para el pasado 18 de octubre una manifestación en el momento que Margaret Thatcher daba una conferencia en este país, y que haya logrado publicar en la prensa luxemburguesa su interpretación de la situación que existe en Gran Bretaña en lo que se refiere al aborto y los ataques de la derecha contra los derechos de la mujer. Asimismo es importante que el movimiento por el aborto en Gran Bretaña aporte un apoyo directo y concreto a la campaña que empieza en Irlanda por la liberación de la contracepción.
Nuestra voluntad de apoyar las batallas que se desarrollan en otros paises nuestra capacidad de influir en las movilizaciones a millares de kilómetros de distancia, gra cias a la solidaridad internacional, constituye uno de los rasgos fundamentales de la campaña internacional.
Pero la CICAS tiene más ambiciones, particularmente la de organizar a medio plazo una conferencia internacional sobre la conconferencia que se celebrará primero en Europa —y que nos pertorno a la lucha a desarrollar y a las reivindicaciones a avanzar para satisfacer las auténticas necesidades
A este efecto se han creado tres comisiones de trabajo para producir el material escrito sobre los temas que nos parecen decisivos en este momento de la movilización: - la cuestión de los movimientos antiabortistas, de su organización y su coordinación cada vez mayor - la cuestión de la política de los trusts farmacéuticos internacionales y de la calidad de los métodos proponen; - la cuestión del derecho a escoger por parte de las mujeres trabajadoras, que se ven sometidas a unas condiciones de trabajo agotadoras (véase el alto porcentaje de partos malogrados en determinados sectores, debidos a los ritmos de trabajo en la cadena o al ambiente nocivo que reina en los talleres), o que se ven enfrentadas al contratar a las mujeres; gencia por parte de determinadas empresas, que las mujeres contratadas se hagan esterilizar, vista la nocividad de los productos que
El trabajo de estas comisiones debería servir de base para una parte de las discusiones de la conferencia, y se informará sobre ellos regularmente en el boletín que la
Trás un año de existencia de la CICAS, un boletín que se publicará alrededor de 3 veces por indispensable para reforzar nuestra acción de solidaridad y hacer llegar la información a todos los movimientos que actúan en el mundo, superando la dimensión demasiado europea de los intercambios que han tenido lugar hasta ahorac
La próxima reunión de la Coordinadora tendrá lugar el 19 y 20 de Enero de 1980 en Bruselas).