una recuperacion vacilante, desigual e inflacionista
1-LA RECUPERACION ES UN HECHO,
IGUAL QUE LA VUELTA A LA
DESOCUPACION ESTRUCTURAL No hay duda que la recesión generalizado de la economá capitalista internacional llegó a su fin en 1975, más temprano en los Estados Unidos, más tarde en la REA, en Japón y en el resto de los países imperialistos. A partir de entonces, ha tenido lugar una fase coyuntural de recuperación económica. Desde un punto de vista marxista hay sólo un criterio Fundamental para juzgar si hay recesión o recuperación de la actividad econômica: la tendencia seguido por la producción material y, ligado estrechamente a ella, la tendencia a la acumulación del capital (el volumen y la reinversión de los ganancios). Tomar como norma de la recuperación la tendencia de la desocupación o la de los salarios reales significa enganarse sobre la naturaleza del régimen capitalista. Este constituye un sistema de producción en el cual la ganancia y la acumulación del capital son los objetivos de la actividad económico. El volumen de empleo o la evolución de los salarios reales no sino epifenómenos. O mejor aún: para el capitalismo la situación "ideal", al menos en determinados momentos de su historia, es precisamente una fase del ciclo en que al incremento de la producción se une un volumen elevado de desocupación y un estancamiento o inclusive una bajo en los salarios reales. Especialmente durante esos períodos, la producción de plusvalta bate todos los récords. En tal sentido, la reversión de la coyuntura que se produjo a fines del año 1975 no odmite discusión. Se refleja con claridad en las cifras siguientes. Sin duda, habrá que corregir estas cifras en el sentido de la baja de 1976, o causa de la disminución de la recuperación durante el segundo semestre de 1976. Pero la inversión de la tendencia es lo suficientemente clara como para que se la cuestione, a menos que se empleen criterios no materialistas para el análisis de las fluctug ciones coyunturales en un régimen capitalista.
Ernest MANDEL
EVALUACION DE LA PRODUCCION INDUSTRIAL
(en % con relación al año anterior)
T975 1976
Estados Unidos - 8,9 + 10,0
Alemania occidental - 6,2 + 8,0
Japón -10,9 + 15,0
Francia -7,3 + 9,5
Gran Bretaña -4,8 + 2,0
Italia - 7,3 3,5
Canadá - 4,6 + 4,0
Australia - 6,3 + 5,5
Bélgica -10,0 + 10,0
Suecia - 1,8 0,0
(Veckars Affarer, 2 de setiembre de 1976). Si bien la recuperación es un hecho, no obstante se tra ta de una recuperación que se produce con caracteristicos completamente particulares, que hablamos predecido cuando la recesión aún estaba en curso y que los observadores registran hoy, una vez producidas. El crecimiento es demasiado limitado como para reabsorber la desocupación. Para la burguesia internacional, la "función histórica" de la recesión de 1974-75 es pre cisamente terminar con el "emplea pleno" como "objetivo prioritario" de la poltrica económica de los gobier nos burgueses y reintroducir una desocupación masiva permanente para pesar sobre el "mercodo de trabajo". Desde este punto de vista, el otorgamiento del premio Nobel de ciencios económicas al profesor Milton Friedman en 1976 es representativo de la "contrarrevolución anti-keynesiana" que se produjo en el compo de la ideo logia burguesa. Ni los portavoces habituales de la burguesía internacional, ni las representantes de la ciencia burguesa an dan con rodeos sobre el particular. El profesor Karl Brunner, dirigente de los "monetaristas " suizos, afirma: "Si se quiere eliminar la inflación, hay que pagar un precio y ese precio es ladrescypantecio La desocupación es, pues, el costo social pirand det parandettearateral con la inflación. Y no me vengan a decir que 8tilie. o-
tra salido, no es cierto. "(entrevisto publicada por la revista belga Tendances-Trends, del 8 de setiembre de: 1976) -Mejor no se podria confirmar el análisis hecho por El Capital de Marx, hace más de un siglo: que a la larga el capitalismo no puede sobrevivir sin un ejército de réserva industrial, es decir, sin la desocupoción. Todos nuestros buenos socialdemócratas y neo-reformis tas, que afirmaron que la "economia mixta" se considera que vivimos no seria ya una economía copitalisto, perdieron el fiempo una vez más. La amplitud del "residuo" de la desocupación estructural dejado por la recesión de 1974-75 es considerable, fal como lo atestiguan las cifias siguientes: DESOCUPACION ABSOLUTA EN SEPTIEMBRE 1976 EN LOS PAISES CAPITALISTAS USA 7,400.000 Gran Bretaña 1- 319.000 Halia 1-145.000 Japón 11.130.000 Alemania occidental 899,000 Francia 841,500 Benelux 444.000 (Financiel Times del 25/10/76, salvo en lo que respec ta a Italia : Le Sair del 28/10/76). (Financial Times del 25 de octubre de 1976, salvo en lo que respecto a Italia: Le sair del 28/10/76). Si se agrego a estos cifros las que se refieren a Españo, Canodã, Australia y Dinamarca, se llega con facilidad a los 14,5 millones de desocupados absolutos, y ello sin tener en cuenta la desocupación temporaria de invierno, ni a los jóvenes que, al abandonar la escuela, no encuentran empleo, ni a las mujeres que, para retomar el lenguaje filantrópico de la ciencia burguesa, se"retiraron voluntariomente del mercado de trabajo". Ahora bien, cuando la recesión alcanzó su punto más bajo, la desocupación casi no sobrepasaba los 17,5 millanes en los paises imperialistas. Es decir que, en total, la recuperación permitió restablecer en el trabajo a un 15% de los desocupados: sis no encontraron trabajo durante la recuperación. -Todavía puede esperarte un empeoramiento de la deso cupación durante los meses venideros, en países como Gran Bretaña, Bélgica, incluso Japón, a causa de la polfica de racionalización feroz aplicada por el empresariado de esos países y de las particularidades de la fase coyuntural que sus economías van a atraversar durante el invierno. Al respecto, resulto porticularmente dramático el incremento de la desocupación en los jóvenes.
Según el Mondo Económico (28/2/76) de Milán, el 62% de los desocupados absolutos italianos, en abril de 1975 -o sea 775.000 desocupados- , eran Jóvenes entre 15 y 24 años, 620,000 de bs cuales esperaban su primer empleo. En los EEUU, en julio de 1770, el 10% de los jóvenes de menos de 20 años, que han terminado sus estudios, es tán en situación de desocupación. Entre los jóvenes ne gros de 16 a 19 años, la tasa de desocupación alcanzó al 34, 196- (Business Week, 20 de setbre. 1976), 2-LA RECUPERACION ES NETAMENTE
INFLACIONISTA Si se examinan las causos que llevaron a la reversión de la coyuntura, es posible darse cuenta de que los enormes déficit de los presupuestos públicos en 1975 de tuvieron la recesión e iniciaron la reactivación.Noda más que en los principales paises imperialistas, el monto global de esas déficits sa eleva, sin lugar a dudas; a más de 160 mil millones de dólares. Hay que subrayar, al pasar, que durante los años 1974, 1975 y 1976, hubo una inversión de la relación entre la deuda privada y la deuda pública, como fuente princi pal de la inflación. Por primera vez desde hacía un largo tiempo, el crecimiento de la deuda público tomó la delantera con respecto al crecimiento de la deuda privado, lo cual no sólo conoció una tasa de crecimiento declinante sino que inclusive tuvo tendencio o estancarse. Los trusts in dustriales redujeron un poco la recurrencia excesivo a los préstamos bancarios -característica de lo fase anter rior- a raiz de lo conjunción entre un alza de la tosa de ganancia, una mayor liquidez y un arranque más lento de sus inversiones. A primera visto puede parecer parodójico hablar de Una recuperación inflacionista, cuando todo el mundo subraya la disminución en el ritmo de alza de los precios Esto disminución es un hecho en 1976, si se conpara la tosa de inflación con la tasa récord de Tos años 1973 y 1974. Pero no ocurre lo mismo si se compara la tasa de infloción de 197b con la de un año de "recuperación" análogo, por ejemplo el año 197), o con el promedio de los años 60. De eso se desprende claramente que la tasa de infloción es muy superior a la correspondiente a una fase inicial de recuperación económica, incluso dentro del marco de la "'infloción permanente" que reina desde la segunda guerra mundial en el conjunto de la economia capitalis ta internacional. De hecho, el costo de la vida y el pre cio de los bienes de consumo no cesaron de aumentar cin en plena recesión, y ello a pesar de 4Bi8idg Tre huntadio de casi todos los precios de los materiat origine godertna venta insignificante en numerosos mercados.
(Extraido de "OCDE, Economic Outlook , diciembre 1975 y (a) de "The Economist" del 23/10/76).
Pols Promedio de 1959-60 o 1972-73 EEUU RFA Japón Francia GB Italia Canadá Paises Bajos Suecia La naturaleza inflacionista de la recuperación enfrenta al capitalismo internacional con un dilema:
- o bien los gobiernos continuarán concediendo la prioridad a la "'lucha contra la inflación"
caso serán llevados a tomar severos medidas de de-
Flación en cuanto la inflación se acentúe un poco o en cuanto ésta se aleje demasiado -en un país determinado-del promedio internacional. Eso significarta quebrar de golpe la recuperación. En el caso actual de Gran Bretaña donde, en pleno marasmo económico, mientras que la producción industrial prácticamente se estanca, la tasa de interés se llevó a un 15% y se impusieron reducciones considerables a los gastos públicos (reducciones que los banqueros internacionoles, que deben "reparar" la libra esterlina con présto -mos cada vez más importantes, consideran -es cierto- aún insuficientes Por eso, para el invierno 1970-77 se confía que, en Gran Bretaña habrá un aumento del nivel en la desocupación de medio millón de unidades, lo que la elevaría a apro ximodamente dos millones. Sin îr más lejos, el "plan de austeridad" que el gobierno de Andreotti acabo de decidir en Italio, con la apro boción del Partido Comunista, se orienta dentro de la misma perspectiva e incluye asimismo una tasa de descuento del 15%.
- o bien los gobiernos burgueses se abstendrán de todo medida anticiclica en la primera fase de la recuperoción, con el objeto de no frenarla. En ese caso, es verosimil que, a partir del año próximo se asista a una acentuación quasi-universal de la infla cián (con la posible excepción de Suiza y de la RFA, en virtud de la revaluación en serie de sus divisas), lo que introduciria tanto a Francia como a Japón en la ca tegoría de los paises que sufren una inflación de dos ci fras (double-digit inflation) y obligaría a los gobiernos mismos a tomar medidos deflacionistas más severas hacia Fines de 1977, precipitando una nueva recesión en 1978 o a comienzos de 1979. A mediano plazo, ambas variantes de la polffica burgue sa llegarán al mismo resultado, puesto que una recupe-
PROMEDIO DEL ALZA DEL COSTO DE LA VIDA
1974 1975 2,6 1,4 8,0 3,3 7,0 5,8 6,0 24,4 12,2 4,5 13,7 11,8 4,1 15,1 21,5 4,6 19,1 16,8 2,6 10,5 11,0 5,0 10,0 10,5 4,6 9,9 9,5
, en cuyo to de la desocupación.
De agosto de 1975 a agosto de 1976 y de setbre.de 1976 y de setbre. 1975 a set. 1976(a) 0,0 4,0 (*) 9,0 9,5 14,5 (*) 17,0 6,0 9,0 (*) 9,5 ración ininterrumpida se deslizaria también hacia una recesión o fines de 1978-comienzos de 1979, como consecuencia especialmente del debilitamiento en la demanda de bienes de consumo, resultante del incremen3-LA RECUPERACION ES VACILANTE
Y NO ACUMULATIVA Una de las principales coracterísticos de la recupera: ción económica octual es su carócter vacilante y no acumulativo. El Famoso "multiplicador" no funcionó o só la funcionó de una manera parcial e inadecuado. Los razones esenciales de ello son las siguientes:
a- la demanda interna de bienes de consumo, "reactivada" por las enormes déficits presupuestarios de 1975 y 1976, no pudo progresor en los proporciones con que contaba e incluso comenzó a estancarse al con secuencia del sostenimiento, si no de la agravación, de la desocupoción estructural y de la inflación. AquT es posible distinguir dos fenómenos. En los EEUU particularmente, a pesar de una desocupación estructural sostenida, aumentó el volumen total de empleo y, por lo tanto, de los ingresos familiares (he cho que explica la recuperación). Entre marzo de 1975 y setiembre de 1976, el empleo pasó de 83,8 millones a 37,8 millones de personos, es decir que aumentó 4 millones. El ingreso familior pasó de 1.194 mil millones de dólares a 1.392 mil millones de dólares, es decir que aumentó en un 8,4% Pero,a cou sa de una tosa de inflación del 5% al 0%, de hecho el Ine remento del poder adquisitivo global sólo fue del 39. (Todas estas cifras provienen de Business Week, del 21 y del 28 de abril de (975 y del 25/10 y 1/11/76). Eso constituye una recuperación, pero una recuperación muy modesta. Aún hay que añadir una prudencia más grande por parte de los consumidores, hecho que se traduce es= pecialmente en un incremento de la tasa de ahorro con sumo diferida en ciertas copas de trabaj debilitaneració vomente bien remunerados durante la recesión (968°fg-
mor a la pérdida del empleo y tener -en ese caso- que restringir abruptamente el consumo corriente), y en la moderación con que se recurrió al crédito de consumo. El volumen de los créditos para ventas a plazos sólo habia aumentado un 8% entre junio de 1975 y junio de 1976 (este aumento se aceleró un poco en el otoño de 1976). A couso del mantenimiento de una desocupación conside rable, de una inflación sostenido, y especialmente a causa del estancamiento si no del retroceso de los salarios reales, el poder adquisitivo glabal de los consumidores deja de crecer, al llegar a su fin la primera fo se de la recuperación.
b- la reactivación de los Inversiones productivas es nucho más lento y mucho más modesta que la pre vista. Su causa principal no es tanto el bajo nivel de la losa de ganancia (en neta alza en los EEUU -donde la masa de ganancia se incrementó en 30% en 1976-, en Japón y en la RFA) como la existencia de una fuerte capocidad de excedente en casi todos los tamos industriales, ligada a la escasa esperanza de que se produzca una gran expansión del mercado. Se puede encontrar una sorprendente confirmación de estos reticencias en el he cho de que el volumen de préstamos semanales bancarios a los empresas americanas, durante la semana que concluta el 29 de setiembre de 1976, alcanzaba a 116, o mil millones de dólares, contra 123,5 mil millones en setiembre de 1975, o sea una disminución de más del 5,5%, lo que representa, en precios estables, una reducciốn de mồi del 10%. (Business Week del 25/10/76). En Gran Bretaña no sólo no hubo reactivación de las inversiones productivas, sino que además éstas bajaron fen precios fijos de 1970) de 2, l3 mil millones de E en 1970 y de 2 mil millones de E en 1974, a 1,74 mil miIlones de E en 1975 y a l, 66 mil millones de E en 1976. (Finoncial Times, 5/10/76). Para el mes de agosto de 1976, el Business Week (del 4 Octubre 1976) eveldo la tara de utilización de la capacidad productiva de la industria manufacturera en USA (US facturing operating rate) en un 77%. El Newsweek da un porcentaje ligeramente más elevado, a partir de fuentes gubernamentales, de un 82%, Pero el "Federal Reserve" (banco central de los EEUU), evalúa esa tasa de utilización en solamente un 73,6% durante el tercer trimestre de 1976 (Business Week del 1/11/76). La situoción es aún peor en Gran Bretaña, en Italia y en Japón, donde la tasa de utilización del capital insTalado es de un 80% a comienzos del otoño de 1976. En un artículo que lleva el elocuente titulo de "Dónde está el boom de los gastos de inversiones?" ("Where 1s the capital spending boom?"), el Business Week del 13 setiembre señala: "En los EEUU, el gasto de capital se sitúa aún en un 9% por debajo de la cima alcanzada ha ce más de dos años y medio, en la segunda mitad de 1973. En Japón, el gosto de capital se ubica en un 24% por debajo de la tasa correspondiente durante ese mismo pe riodo de 1973. Eni las cuatro países principales de Europa Occidental (Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia), la diferencia es de un 1196. Y si bien actualmente los EEUU parecen estar en vías de desarrollar la recuperación más logrado de todos los paises avanzados en gasto de capital, o pesar de todo, el crecimiento perma nece este año más bajo que en cualquiera de las cinco recuperaciones económicos del período de la post-gue ma". El artículo cita cinco razones atribuibles a ese re traso en las inversiones productivas: el nivel demasiado bajo de utilizoción de la capacidad de producción ya instalada; el incremento más elevado en los precios de bienes de inversión, con respecto a fases de recuperación anteriores; el nivel más elevado de las tasas de intereses reales, unido a un nivel mós bajo de las gonancias brutos; una tasa de crecimiento más moderado del producto nacional bruto.
c - la "crisis fiscal del estado" no permite incremen
Star más los gastos públicos. De hecho, la presión de la burguesta marcha, en todas partes, hacia una reducción, ine luso hacia una supresión de los déficits presupuestarios manifestados con anterioridad. El incre mento inaudito de la deuda pública fue el precio que pogaron los regimenes en casi todos los paises imperia listos por el intento de transformar, una vez más, la omenaza de crisis catastráfica -del tipo de la de 192932- en una recesión más limitada en profundidad y duración, aunque fuese la más grave desde la segundo gue ra mundial. La importancia de ese incremento no sólo s e pone de manifiesto en los grandes paltes imperialistos, sino tam bién en los paises más pequeños, como por ejemplo Aus tria y Suecia, donde los gobiernos socialdemócratas con siguieron limitar en gran medida la envergadura de la desocupación en 1974-75. La "hazaña socioeconómica" de estos gobiernos está, ciertamente, por arriba del término medio, tanto en materia de defensa del empleo como en lo referente al man tenimiento de los ingresos reales de los trabajadores, fenómeno que se explica esencialmente por la manera particular con que esos paises están insertos en el mercado mundial. Pero existe un factor adicional: lo acumulación de reservas que permitieron una pollica antiete lica más audaz que la de otros gobiernos, en 1974-75, sin provocar una inflación de doble cifra. Sin embargo, fue fulminante el incremento de la deuda pública en estos países, por la cual es poco probable que puedan repetir su hazaña en una próxima recesión.
-deuda pública austríaca
Años En cifras absolutas En % del PNB
(en miles de millones de schillings)
1972 49,8 10,62
1973 56,2 10,55
1974 61,3 10,0
1975 100,3 (1) 15,34
1976 134,2 18,52
1977 (prev.) 165, 6 Biblioteca de 20, ficació
CEDOC
("Die Presse", 22 de Octubre de 1976).
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U
En estas condiciones, se excluye que la evolución de los gastos públicos acelere la recuperaciónen la mayoria de los palses. Los EEUU podrían constituir un coso excepcional, de obtener la victoria electoral Jmmy Carter en los elecciones presidenciales, yo que sus con sejeros económicos preconan una politica presupuestaria y monetaria levemente mós estimulante que la de la administración Ford. Pero semejante "reactivación de la recuperación' en 1977, se vería seguramente com pensada con una presión deflacionista más fuerte en 1978, o causa de la aceleración inflacionaria que provocaria. En consecuencia, los cálculos del crecimiento del PNB en todos los países imperialistas, salvo USA, tuvieron que ser revisados, en lo que se refiere a su baja, tanto por la OCDE como por Fuentes privadas (Chase ManhaHan Bank, Me Graw-Hill, etc.), tal como resulta del siguiente cuadro:
TASA DE CRECIMIENTO DEL PNB en 1976
Pais Previsiones para Previsiones para el primer semes- octubre de 1976 tre de 1976.
Francia + 9,0% + 5,0%
RFA +8,0% +4,5%
Japón +7,5 % + 5,6%
GB +4,5 % + 0,5%
Italia + 4,3 %6 + 3,5 %
(Business Week del Iro,de noviembre de 1970) De hecho, en Japón, la producción industrial disminuyó en efecto un 1,7% en agosto de 1976, luego un 1% en setiembre y se aguarda una nueva reducción en oc tubre, seguida, en el mejor de los casos, por una nueva recuperación en noviembre de 1976 (Financial Times del 28/10/76). 4-LA RECUPERACION ES INTERNA-
CIONAL Y SECTORIALMENTE
DESIGUAL Si bien los paises imperialistas entraron casi simultáneg mente a la recesión de 1974-75, no conocieron una recuperación simultánea ni de la misma importancia. El mecanismo internacional de la recuperación fue grosso modo el siguiente:
a - reactivación de la producción en los EEUU a partir del segundo trimestre de 1975, estimuloda en especial por una fuerte recuperación del sector automotriz (la industria de la construcción -el otro sector detonante de la crisis sigue retrasándose con respec to a los sectores de los bienes de consumo no durables y durables y mantiene su actividad en uri nivel muy ba 1o).(t) b - recuperación en Japón y en Alemania Occiden tal, con un desfasaje de aproximadamente seis meses en relación a la de EEUU, bajo el impulso -en especial- de una expansión de las exportaciones.
• - recuperación simultáneo a la recuperación alemana, en la mayoria de los países de la CEE y en paltes como Austria y Suiza, fuertemente "adosados" a la CEE. Pero, mientras que la recuperación alemana y japonesa continúan alimentándose con la expansión de los exportaciones durante todo el año 1976, en Fran cia y en los países del Benelux hay una brusca quiebra de la recuperación en el segundo trimestre de 1976, por la acción simultánea de una menor competitividad de los productos exportados, de un alza de los precios superior a la de los productos alemanes, y de medidas de flacionistas tomadas por los gobiernos para combatir la inflación.
d - en Gran Bretaña y en Italia: recuperación mucho más vacilante, que vira hacia el estancamiento, bajo la acción de severas medidos deflacionistas que "es trangulan" Itteralmente la recuperación.
• - hecho muy importante: salvo en lo referente o
Japón, la expansión americana en los primeros meses de 1776 no estuvo acompañado de una ex pansión pronunciada de las importaciones procedentes de los paises imperialistas (los paises semicoloniales pudieron incrementar sus exportaciones de materias pri mas, tanto en valor como en precio). Esta se refleja en el hecho de que la balanza comercial americana fue acreedoro en 1975, lo cual -en el sistema monetario actual, fundado prácticamente en el dólar no convertibleejerce de hecho una punción deflacionista sobre el comercio mundial. Desde el tercer trimestre de 1974 al segundo trimestre de 1976, las exportaciones de los nue ve palies miembros de la CEE aumentaron en un 16,4%6 en su conjunto, al tiempo que sus exportaciones hacia EEUU bajaron en un 5,5% (Euroestal, boletín mensual de comercio exterior Nio. 9, 1976, p.24). También es cierto que, desde el segundo semestre de 1975 al primer semestre de 1776, los exportaciones japonesas hacia EEUU progresaron en más del 40% ya que pasaron de 5,4 a 7,5 mil millones de dólares y, a consecuencia del aumento en las importaciones de petróleo, la balanza comercial de EEUU podria ser deficitario en 1976. Cuál sería la interacción de esos diferentes factores en los ó a 9 meses venideros? La prosecución de prácticas proteccionistos en los EEUL (incluida una nueva caida del dólar con relación a las monedas europeas y al yen), combinada cor una inten sificoción de medidos de deflación en Gran Bretaña, en Italia y aún en Francia, cortaria de un golpe la expan sión del comercio mundial, que se ha recuperado desde hace un año. Ya el curso de las materias primas, que iba en fuerte alza desde el comienzo de la recuperación, ha evolucionado en el sentido de una baja desde hace varios meses. Elíndice, en dólares, del precio de las materias primas industriales registraba una baja del 2,5% el 12 de octubre de 1976, con relación al comienzo del mes de setiembre, y, el Indice de los metales, una bajo . del 10,5%. Si el indice de las materios primos alimenticios registrara una ligera alza (+0,3% embara Mas) fehicació deberia exclusivamente al alza del café y deTenca, producido por cosechas muy malas.
De hecho, a pesor de la sequia en Europa, las otras materios primos alimenticios registraron una orientación en bajo, que cobró una importancia considerable en pro ductos como el azúcar, cuya cotización descendió brus camente de 38 a 8 centavos de dólar por libra), La cosecha mundial de cereales 1976-77, por primera vez des de hace largo tiempo, seró superior al consumo. Por eso, los stocks de cereales, que disminuyeran 100 millones de toneladas en el curto de Tos siete últimos años, aumentarán 25 millones de tonelodas y los precios registrarán una baja (Frankfurter Allgemeine Zeitung del 29/10/7s). Con respecto al cobre, la caldo es de más del 20% desde julio de 1976 y vuelve a llevar el precio al nivel que tenta aproximadomente en la recesión. Para el con ¡unto de los metales, la caldo ocumulativa desde comien zos de julio de 1976 a comienzos de octubre, está en el orden del 12% al 15% (The Economist del 7/10 del 11/9 y del l6/10/76). Por el contrario, si en los EEUU la presión proteccionis ta code un poco, si se acelera la inflación en Japón y si Gian Bretaña empiezo a recoger los frutos de la calda vertiginoso de la libra esterlina en el terreno de las exportociones y de la producción, los desfasajes de la recuperación entre los distintos pañses imperialistas podiTan atenuarse un tanto. Pero hasta en dicho caso, habrio una diferencia sustancial entre el alza de la producción, durante 1977, en EEUU, Japón y Alemania Occidental por una parte, y la de Gran Bretaña a Italia por otra, mientras que Francia ocuparía una posición in termedio entre ambas categorías. Competencia e Interdependencio: tal es la relación recíproco que existe hay entre los paises imperialistos, lo cual impone dolorosas opciones para sus gobiernos. El ¡efe de gobierno británico, Callaghan, la recordó brutal mente hace poco (Icon una brutalidod un poco triste y "gentle" ¿ es cierto, y muy distante de la brutalidad de la época de la cañoneral), al amenazar o sus competidores y socios con el retiro del ejército del Rhin y con: la vuelta a severos controles en la importación (es decir, con una guerra comercial a toda vela), en caso de que no intensificdran su apo, o a la libra. Es evidente que el retorno al proteccionismo ilimitado de los años 30 por parte de algunos importantes paises imperialistos osesterio un golpe decisivo a la recuperación y pre cipitaria un estancamiento y hasta un retroceso en el volumen del comercio mundial durante varios años. Desde el punto de vista de las principales ramos industriales, la desigualdad de la recuperación no es menos pronunciado que la que se refiere a los principales palses imperialistas. La rama automotriz, que habia salido como una tromba, posee una velocidad de crucero, netamente por debajo de los años de expansión. Se confirma que, en lo esencial, la expansión del mercodo en esta rama ha terminado, salvo en algunos países coma Brasil, y que la demonda llega a ser casi por entero una deman da de sustitución. La siderúrgia se encuentra también en depresión, igual que la construcción naval y la rama de la construcción (lo que arrastra el marasmo de la rama de articulos eléctricos domésticos).
La expansión se verifica, por el contrario, en la rama quimica, en la construcción de máquinos (especialmente para la exportación), en la electrotécnica y en el sector de equipamiento energético (con una fuerte pre sión hacia la renovación tecnológica en electrónica, don de la miniatrurización sacude el sector de las grandes computersLa revista japonesa The Oriental Economist (9/76), escribe a propósito de esta desigualdad (que, por otra par te, en Japón, adquiere aspectos distintos a los de su manifestación en EEUU y en Europa): "Tan importante dapresión en el ritmo de recuperación de las diferentes industrias -hecho sin procedentes en los anteriores periodos de recuperación- fue provocada por la estructura especifica de la última reactivación, El aumento repentino de las exportaciones habta sido el mator prin cipal tanto de la última recuperación como en el pasado. Sin embargo, la reconstitución de los stocks y las in versiones en bienes de equipamiento, que la incrementaran de idéntico forma en el pasado, no se reactivaron después de que el mercado interior alcanzara su punto más bajo hace un año. 5- LA AGRAVACION DE LA COMPE-
TENCIA INTERNACIONAL La desigualdad de la recuperación económica en los distintos paises imperialistas no puede sino acentuar la lucha de competencia interimperialista. Esto intensificación ha adoptado diferentes formas en el curso de los Gitimos meses.
a - una inclinación pronunciado a adoptar medidas proteccionistos en los pañies imperialistas más de biles, ante todo en Italia (depósito obligatorio del 50% del valar de las exportaciones e impuesto sobre lo com pra de divisas) y en Gran Brefaña. A partir de alli en Gran Bretaña se plantea el problema de la introducción generalizado de medidas de control cuantitativo a las importaciones.
b - de ello se deduce forzosamente una crisis aún más pronunciada del Marcado Común, con la salida del franco francés de la "serpiente" de las monedas europeas, reducida po eso al M y a sus sarélites (que, po atra parte, sólo se mantienen en el seno da tal "serpien te" con dificultades crecientes). El proyecto de union monetaria europea se ha diferido "sina die", hasta el dia (mitico?) en que la tasa de inflación y la política monetaria, económica e industrial se nivelen en los nue ve pañses miembros. Como éstos no recurrieron a medidas proteccionistas, en su mayorta por temor a la represalia y a perder ventaja en el Mercado Común, la situación en Europo se carocterizó especialmente por uno gran indecisión y una creciente parálisis de los gobiernos ante los avatares de su economía en la escena internacionar A c - un presionamiento codo vez abiote pecimunict por parte del empresariado europe@/part acabar con esta indecisión. La reacción más espectacular ante la
inacción de los gobiernos, fue la decisión de los empre sarios siderúrgicos de Alemania Occidental, Holanda y Luxemburgo, de constituir un"bortel"europeo de racionalización, excluyendo al empresariado francés y belga NZZ del I1/6/76). La reactivación de ese proyecto habria asestado un golpe mortal a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, punto de partida del Mercado Común. Finalmente, se pudo encontrar un compromiso y se estableció un cartel europeo, Eurofer, que incluía a todo el empresariado de los Nueve, esencialmente para defenderse (incluyendo medidos proteccionistas) contra la competencia joponesa (The Economist, 16/10/76).
d - una utilización cada vez más confirmada de las
"tasas de cambio flotante" para obtener ventajas comerciales. De este modo, los EEUU pudieran mejorar algo sus relaciones comerciales con Europa, especiol -mente con Alemania Occidental, grocias a la deprecia ción del dólar con relación al DM, al Florin, al franco belga y al franco suizo. Japón recurrió a la manipuladión de la cotización del yen en el mercado de cambio ( ver el estudio de la Neue Zürcher Zeitung del 26/8/76), con el objeto de apoyar su ofensiva comercial, principalmente en lo referente o los aparatos de televisión en colores en los Estados Unidos y a los automóviles en Europa Occidental.
e - prácticas coda vez más generalizadas, por parta de las multinacionales para "'esquivar"' los dificultades que les presentan el proteccionismo de los gobiernos y la evalución desfavorable de los costos de producción en sus países de origen. Ahora hay una verdadera reversión de la tendencia sobre el particular. Mientras que durante los años 50 y 60, el proteccionismo (moderado) de la CEE y los costos salariales elevados en los EEUU impulsaron a las multinacionales de origen americano a desplazar centros de producción hacia Europa occidental, el proteccionismo creciente de los EEUU, asT como los costos salariales sobreelevados en Europa (debido sobre todo a la modificación de las Tasas de cambio) incitan a las multinacionales europeos a establecer centros de producción en los EEUU, y a las multinacionales americanas a reducir sus actividades en Europa.
Pans Evaluación de las divisas Salarios por hora europeca con relación al 1970 1975 5 de 1970 a 1975
USA 4$20 6$22
RFA 2532 6519
Palses Bajos 1$99 5598
Bélgico 2508 6546
Francia 1$74 457
Suecia 2593 7512
Japón 0599 3510
Italia I$75 4552
GB 1548 3520
(Citybark Mone y International, vol. 4, Nio.4,mayo 1776) Los iniciativas más espectaculares al respecto fueron las emprendidas por Volkswagen, Michelin, Fiat, SaintGabain, al construir o comprar importantes fábricos en los EEUU, Tal como lo hemos subrayado a menudo, si la evaluación de las monedas europeos (y del yen) con relación al dólar, favorece las exportaciones americanos con respecto a los exportociones europeas y japonesas, favorece del mismo modo la campra de fábricas y terrenos en EEUU por parte de los capitalistas europeos y loponeses. De hecho, para inverfir 100 millones de dólares en los EEUU, un trust alemán o suizo gasta hoy un 50%6 de DM o de francos suizos menos que en 1970, Las sucursales de las multinacionales europeas y japonesas instalados en EEUU ya toman por su cuenta el 24% de todas los exportociones americanas (Neve Zurcher Leitung del 29/6/76). En total, las Inversiones directos en el extranjero de Alemania occidental y de Japón se multiplicaron por siete desde 1967. Sólo llegaban a un 7% de las inver: siones directos en el extranjero de los EEUU ,en 1967; y ya han logrodo el 25% de estas, en 1975. Si se agregan las inversiones directos en el extranjero de GRan Bretaña, de Francia y de los Palses Bajos, Lue alcanzan los 2/3 de los de EEUU en 19751 f - una tentativa, cada vez más acentuada, por parte de los trusts de los países imperialistas más afectodos por la crisis, para desviar su producción hacia los mercados exteriores. La parte de las exportaciones, den tro de la producción global de Fiat, pasó de un 40% en 1973, a un 49% en 1975, y pronta alcanzará a un 60% (Arturo Canetta en : Consigli, Nro.27/28, agosto-setiembre de 1976). Este esfuerzo va junto a una diversificación de la producción de Fiat, cuyos departamentos más rentables, los tractores, máquinas de construcción de caminos, de aceros y aceros especiales, de máquinasherramientos, abarcan yo más del 40% del volumen de operaciones del trust (Financial Times del 24/9/70). En Gran Bretaña, la parte que representan las exportaciones de capitales con relación a las inversiones brutos de la industria manufacturera es la siguiente:
1960-61 28,1% 1964-65 28,8% 1968-69 40,6 % 1972-73 60,2% (Bank of England Quarterly Review, marzo de 1976, Annual Abstroct of Statistics 1967-1974). Como era de esperar, eso se refleja en un espectacular incremento de las ganancias realizodas en el extranjero con relación a las ganancios totales de los trusts, AsT, en lo que respecto a Gran Bretaña, mientras que bs ingresos provenientes del extranjero ("income fron a -broad") sólo representaban el 20% de los gananciasbru tas (antes de la amortización) ("profits before depreciation") del conjunto de las compartas industriales y comerciales de Gran Bretaña en 1965, este porcentaje sobrepasa el 25% a partir de 1970, para alcanzar el 34% en 1975 (National Income ond Expenditure Blue Bock, 1965-75, cirado en the Ecanomist del 23/10/70),De esa manero, los trusts británicos e Talibies dieseneral man la caída de la libra esterlina y de la lira en fuente
de ganancias odicionales. Cada vez más, mientros pagan a sus obreros con promesas vanas, venden sus productos contra divisas fuertes. Por otra parte, los bancos los imitan, ya que es posible constatar que los bancos britá nicos, en 1975, no guardan menos de 58 mil millones de libros esterlinas en papel comercial o anticipos en cuen tos corrientes, expresados en divisas extranjeros (contra sốla 23,4 mil millones de libros esterlinas en inverianes directos del capital británico en el extranjero) (Casi of England Quarterly Bulletin, junio de 1976). De hecho, el gran capital de los palses particularmente golpeados por la inflación pudo protegerse adecuadamen te contra la desvalorización de su moneda, en tanto que la clase obrera que vende su fuerza de trabajo por semana, por quincena o por mes, no logró hacerlo.
g - los competidores de EEUU lograron algunos éxitos espectaculares, a pesar de la manipulación de las tasas de cambio y de no contar ya con energía barata después de la "explosión" del precio del petróleo en 1973. Alemania Occidental parece haber soprepasado defini= tivamente las exportaciones americanas en los productos manufacturados: En el rubro "máquinas y material de transporte" *, la exportaciones de Alemania Occidental dumentaron de 17 mil millones de eurodólares en el tercer trimestre de 1974, a 22, 4 mil millones de eurodólares en el primer trimestre de 1976, o sea un cumento de más del 30% (I eurodólar unidad empleada en el Mercade Conón, equivale más o menos a l, 25 dólares estadounidenses). Alemania Occidental y Francia han hecho mermar seriamente el monapollo americano de expor tación de equipamiento nuclear y han desarrollodo prototipos de aviones técnicamente superiores a los de los principales trusts americanos. La industria francesa del caucho logró hacer un "boquete" tecnológico similar. Además, parece que un cartel internacional, esencialmente anglo-francés (y dominado por Rio Tinto Linc), logró dominar el mercado mundial de uranio e hizo subir su precio de 65 la libra en 1972, a 30-405 la libra en 1776 (Far Estern Economic Review del 10/9/76. Por otra parte, la ofensiva de exportación japonesa abrió "boquetes" sensacionales, tanto en el mercado norteamericano como en el europeo. En Europa occidental, esa ofensiva no se compensó con un incremento en las expor Taciones de la CEE hacia Japón. De este modo, las exportaciones del Mercado Común dirigidas a Japón se estancan en UR promedio de aproximadamente 225-230 millones de dólares por mes, produciendo un déficit considerable de la balanza comercial, que amenaza alcanzar los 3 mil millones de dólares en 1976. De alli la rabia antijaponesa de los capitalistas europeos, que reclaman medidas profeccionistas...o una amplio apertura del mercado japonés para sus propios mercoderTas. Sin embargo, hay que recordar que, contrariamente a con cepciones aún vigentes en ciertos medios marxizantes, es absolutamente esencial, en la época imperialista, que el Estado desempeñe el papel de soporte de los grandes monopolios.
Si algo demostró la octual crisis, es precisamente el hecho de que, a la larga, los monopolios no pueden sustra erse casi ni a la ley del valorni a los consecuencias de las Fluctuaciones coyunturales y, por tanto, a la influencia de la baja tendencial de la tasa de ganancia. En estas condiciones, resulta vital para ellos el papel del Estodo como garante de las superganancios monopolistas. Según el Estado sea más o menos poderoso, más o menos apto para desempeñar ese papel en la inmediato, ganan o pierden posiciones preciosas en la lucha de competen cia inferimperialista. En tales condiciones, contrastan -de una manera dolorosa para los monopolios de Europa occidental - por un lado, el poder relativo del Estado EEUU y la capacidad de intervención rápida del Estado, a menos poderosa, del imperialismo japonés con, por otro lado, la impoten cia de las estructuras "pre-estatales" de la CEE y la in signe debilidad de los Estados nocionales de Europa occidental . Los últimos avatares de la industria aeronáutica europea proporcionan un ejemplo contundente. Esia industria, que da ocupación a más de 400.000 trabajodores (contra aproximadamente I millón en la industria gerondutica estadounidense) y que ha so repasado a su competidora en el plano tecnológico, sólo proporciona un 8% de los aparatos civiles vendidos a escala mundial, en el curso de los diez altimos años (The Economist del 1179776). La razón principal del fracaso reside en que los gobiernos europeos, demasiado débiles y demasiado divididos, fueron incapaces de asegurarle los mercados suficientes. Resulta claro que esta industria está literalmente amenazada de desaparecer, si la situación no se modifica a mediano plazo, 6- LAS TENTATIVAS DE RESTRUCTU-
RACION DEL MERCADO MUNDIAL Toda crisis de superproducción que se manifiesta en el mercado mundial expresa a la vez desiquilibrios fundamentales de la producción y circulación de las mercaderTos capitalistas, y esfuerzos del Capital para superar esas contradicciones restructurando tanto la producción como el mercado. Los esfuerzos de restructuración de la producción tienden a elever la tasa de ganancia par la eliminación (o la reducción) de las firmas, productos, procedimientos de producción menos rentables; por inver siones de rocionalización; por economía de materias primas, de energía, de mano de obra y de empleo del ca pital fijo; por el incremento en la velocidad de rotación del capital (especialmente del capital circulante) ¡por una intensificación del trabajo y, en general, par un aumento de la tasa de la plusvalia. Los esfuerzos de restructuración del mercado mundial tienen por objeto la búsqueda de nuevos mercados, al mismo tiempo una nueva división de los antiguos mer -codos, de conformidad con la modificación de las rela ciones de fuerza entre trusts y potencias imperialistas. Ya hemos considerado las últimas peripecios de lascom petencia interimperialista en el seno del te rado interior de lòs paises imperialistos mismos, que-constituyen la mayor parte del mercado mundial a causa de su relativa riqueza con relación a otras partes del mundo.
Examinemos ahora los otras modificaciones que se verifican en el mercado mundial.
a - la existencia de los palses de la OPEP (o, al menos, de un cierto número de ellos) como salida importante para la industria de los palies imperialistos (sobre todo para la industria que exporta bienes de equipamien to y transportes), Las exportaciones de la CEE hacia los paises de la Liga Arabe pasaron de 6 mil millones de eurodólares en | 773, a 10 mil millones de eurodólares en 1974, a 14,3 mil millones de eurodólares en 1975 y al canzarán sin duda los 17 o 18 mil millones de eurodóla res (22 mil millones de dólares) en 1976. Si a eso se agregan las exportaciones dirigidos a Irán (que compro a los paises capitalistas del Mercado Común casi tanto como la URSS o como España), a Nigeria y a Indonesia, se obtiene -considerando estos paises en su conjuntoun total de exportaciones del Mercado Común del arden de los 30 mil millones de dólares, o sea un 9% del conjunto de las exportaciones de la CEE. Esta expansión del mercado fue aprovechada fundamen talmente por la RFA y por Francia, en tanto que Gran Bretaña se reserva una porción preferencial en el subsector de los sultanatos del Golfo Pérsico. También Ja pón extendió considerablemente sus mercados a los paTes exportadores de petróleo (del 6, 5% al 10% del to tal de las exportaciones japonesas), mientras que la parte de EEUU en este nuevo mercado fue menor, salvo en lo que respecto a la provisión de armas. Por consiguiente, la tendencia de restructuración del mer cado mundial permitió a los capitalistas europeos y japoneses recuperar una parte de la plusvalla mundial per dida en beneficio de las clases dominantes de los palses exportadores de petróleo, a consecuencio del alza del precio del petróleo. La balanza comercial entre el Mercado Común y los países de la Liga Arabe mostraba, en 1974, un déficit de 18 mil millanes de eurodólares (22,5 mil millones de dólares). Ese déficit retrocedió a 9 mil millones de eurodólares (II, 5 mil millones de dólares) en 1975, es decir, que se redujo a la mitod (en 1973 era de 6 mil millones de eurodólores.)
b - la aparición de una serie de pañies semicoloniales en Asia oriental como "partners" significativos del comercio mundial. Se trata, ante todo, de Hong-Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwan y, a tirulo más modesto por ahora (pero con un potencial de crecimien to mayor), de Indonesia y Malasia, Hasta el momento, el imperialismo japonés es quien ha sacado más provecho de esa circunstancia, asegurándose en dichos pañes, mer codos considerables y encontrando en ellos un terreno privilegiado para la inversión de capitales. En cuanto al imperialismo americano, si bien conserva allí posicio nes importantes, se halla sin embargo en neto retroceso con relación a su competidor japonés. Para los imperialistos europeos, ese nuevo sector en expansión del mercado mundial constituye una "terra incoanita" , si hacemos abstracción de las posiciones tradicionales ocupadas por el imperialismo británico en Hang Kong, Singapur y Malasia (no obstante, en claro retroceso con respecto a su competidor japonés). (2)
Estos países asiáticos conocieron un proceso de industrialización importante durante los últimos años, que la recesión de 1974-75 frenó pero que de ningún modo lle gó a quebrar del todo, (3) por lo cual comienzan a su vez a exportar productos industrial esy hasta capitales, en competencia con sus comanditarios antiguos o presen tes. Ast, la industria de montaje de aparatos electrónicos y relojes, del este asiático, representa una competencia seria para la industria japonesa, sin hablar de la estadounidense. Los empresarios sudcoreanos sacaron de las manios a los empresarios japoneses, europeos y americanos más de mil millones de dólares en contratos de construcción (de rutas, edificios oficiales, astilleros, etc.) (Far Estern Economic Reviewdel 15/10/76). Pero, principalmente a cauta del éxito relativo de la industrialización, dichos pales constituyen un mercado suplementario para ciertos ramas industriales de los palses imperialistas, es pecialmente para la rama que exporta bienes de equipomiento y trasporte. Por consiguiente, se ha verificado una cierta modificoción de la división intemacional del trabajo, debido a que ciertas industrios (ante todo la industria textil y los ramas que incorporan relativamente muche ma no de obra no calificada, como la del montaje de aparatos electrónicos simples) se desplazan hacia países menos desarrollados (los más desarrollados de los païses semicoloniales), mientras que, en el seno de los pai ses imperialistos, el centro de gravedad de la industria se desplaza cada vez más hacia el sector de "bienesde equipamiento y de transporte ". Ciertos logros de indus trialización de los pañies asiáticos semicoloniales constituyen una amenazo para seciares Importantes de la industria de los paises imperialistos, Taiwan llegó o ser el cuarto productor mundial de fibras sintéticos, con una producción anual de más de 500,000 toneladas. Coreo del Sur se esfuerza por alcanzar el mismo nivel en 1980-8l y por exportar telos de nylon y otros fibros sintéticas por valor de 3,5 mil millones de dólares por año (The Oriental Economist de agosto de 1976). En vista de la capacidad de excedente que ya pesa hoy sobre el mercado mundial de fibras sintéticas, tal expansión constituye una seria amenaza para las frusts alemanes, holandeses, franceses e italianos. Las importociones cubren actualmente el 11% de las ventas en Eu ropa, contra sólo el 5% en 1969, lo cual implica que au mentan a un ritmo de 10% por año mientros que las ven tas lo hacen a un ritmo de 2% por año (The Economist del 11/9/76). En la petroquímica de base se produjo una situación análoga. Los paísos árabes e Irán cuentan con realizar enormes inversiones en este sector, que yo registro, sin embargo, un excedente. Los productores europeos están muy preocupados al respecto (Financial Times del 19/9 de 1976). Señalemos que un financista de Hong-Kong, Wong Chong-Po, obtuvo el control del segundo frust americano de relojerta, en las propia gardes deoliniació ta banca suiza (Neue Zürcher Zeitung del 23 de junio de 1976).
c - sin embargo, considerados en su conjunto, los pañies semicoloniales siguen estando "marginados" en el mercodo mundial, debido a la incapacidad del sis Tema imperialista para Tiberarlos globalmente, y a un ritma en cierta medida satisfactorio, de su estado de estancamiento y de miseria. El éxito abtenido por los "modelos de detarrollo" o la brasilera (repetidos en varios casos) se fundan en una sobreexplotación de la clase obrera y en una pauperización del compesinado pobre, es decir que sólo liberan un mercado interior que cubre apenas un quinto de la nación (grande y mediana burguesto, nuevas clases medios, campesinado rico) -Ello impone tanto una valla de contención a la industrialización interna como a la capocidad de llegar a ser on mercodo creciente para las aercoderTos exportados por las potencias imperialistas. De hecho, la estrechez de su mercado interior los obligo a sumergirse rápidamen te en la carrera de las exportaciones, como se la ho sefalado más de una vez con respecto a Brasil y como oca ba de confirmarlo nuevamente el ejemplo de Corea del Sur+ Para tomar una vez más el ejemplo del Mercado Común, las exportaciones que realiza hacia Brasil, India y Pakistán se estancan o bien están en retroceso o lo largo de los años 1975 y 1976. Estas tres palles, que en confunto fienen una población de 800 millones de habitan tes, compran menos mercadertos a los Nueve que Austria aisladamente, la cual ni siquiera cuento con 8 milanes de habitantes. El nuevo e importante empobrecimiento que se produjo en las pales semicoloniales no exportadores de petróleo durante la recesión de 1974-75, a consecuencia del: hundimiento de precios de los na terias primos, del encarecimiento en las importaciones de energio y del en carecimiento de las reservas de viveres subrayó de ma nera dramático un aspecto fundamental de la crisis deT sistema, que tiende a marginar a más del 50% de los ha bitantes del globo del "crecimiento"económico ocelerado (de ayer) y reducido (de hay y de mañana). "e aht la agudeza de la discusión en torno a un "nuevo orden económico mundial", al que Charles André Udry comagra un estudio especial en el presente número de d - la parte que corresponde a los estados obreros burocratizados en el comercio exterior de los palles capitalistas crece gradualmente, pero sigue sien do muy modesta (incluido Yugoeslavia). Estos palies sã lo compraron el 5, 5% de las exportaciones de la CEE en el primer trimestre de 1976, así como el 2,5% de las exportaciones de EEUU y el 6,5% de las exportaciones de Japón. Por el contrario, la parte de los palses imperialistos dentro de las importaciones de los paises del COMECON pasó del 25% en 1970 al 33% en 1975. La principal dificultad para una expansión más rápida del mercado de los estados obreros burocratizados en tanto compradores de mercaderías capitalistas, reside en la falta de competitividad de sus productos industriales, que limita su venta en los mercados occidentales. Coma su excedente de productos agricolas tiene tender.
cia a desaparecer (inc luso algunos de estos polies llegaron o ser importadores netos de productos agricolas), el incremento en la compra de bienes occidentales a la largo sólo puede financiarse mediante tres fuentes: un incremento de exportaciones de materios primas; un incremento de exportaciones de materias primas; un in cremento de exportación de oro; un incremento de la deuda con relación a los pañses imperialistas. La caida del precio del oro redujo la capacidad de importación de la URSS. Lo deuda de algunos estados obreros burocratizados con respecto a los paises imperialistas cobró proporciones peligrosas y no podrá extenderse mucho. El déficit de la balanza comercial de la URSS con los pañes imparialistas habia llegado a los 5 mil millones de dólares en 1975. La deuda acumulativa de la URSS y de los paises del COMECON con respecto a los pañes imperialistas llego a los 35 mil millones de dólares. El servi •cio de esta deuda ya absorbe un 20% de sus entrados anuales en divisas (Neue Zürcher Zeitung del 4/9/76). Y Corea del Norte incluso soficitó una moratoria y dejó de pagar el servicio de su deuda de 1,5 mil millones de dólares, Como fuente principal para una expansión de sus compras de bienes de equipamiento, queda el in cremento de la exportación de sus materias primas. Efectivamente, en este sentido se orienta el comercio exterior soviético y chino, especialmente dentro del marco de determinados acuerdos bilaterales, como el in tercambio de petróleo soviético/trigo americano o de -petróleo chino/acero japonés. Como la tasa de crecimiento de la producción de materias primas tiene, sin embargo, tendencia a bajar en la URSS, como un incremento más nitido de esta produg ción depende, a su vez, de la importación de máquinas y técnicas imperialistos, como, en el Futuro, la necesidod de ciertas materios primas tiende a crecer más rópidamente que la producción (principalmente lo necesidad de productos petroleros en la URSS, a consecuen cia del progreso de la motorización), se imponen algunas "opciones desgarradoras" para la burocracia soviéEsta última se dispone a desviar hacia los pañses capitalistas, una parte de los suministros petroleros hasta ahora reservados a los países miembros del COMECON, lo cual obliga a dichos paises (principalmente a la RDA) a abastecene, en lo venidero, en el mercado internacional capitalista, donde el precio del petróleo es más elevado que en los contratos de suministro de la URSS. Las dificultades económicas de varios "democracias populares" corren ast el riesgo de aumentar , en el mismo momento en que su situación polfica interno de Ansamina peligrosamente hacia la burocradlar, it semia ha sido ditimamente el caso de Polonia.
En suma, los esfuerzos de restructuración del mercado mundial -que son reales- no tienden sino a resultados modestos, aún marginales. Como el personaje de Lewis Corall, el capital imperialista tiende a tener que cotrer cada vez más ligero para poder permanecer en su lugar, sin poder avanzar realmente. Aqui encontramos nuevamente la crisis estructural del sistema, en tanto éste no dispone ya de las márgenes de adaptación de antaño. 7- LAS INCIDENCIAS DEL DESORDEN
MONETARIO INTERNACIONAL Hemos visto que el sistema de cambios flotantes pudo ser manipulado por varias burguestas "nacionales" , Con el objeto de obtener ventajos comerciales, por otra par te muy temporarias. Del mismo modo, hay que subrayar otro aspecto de la interdependencia entre el desorden monetario internacional por un lado, y la amplificación de las fluctuaciones coyunturales desde el comienzo de los años 70, por otro. En principio, la aparición de los "petrodólares", la ofen siva de exportación del imperialismo de Alemania Occidental y Japón (y luego, en menor medida, la de todos las potencias imperiaslistas) significó un nuevo e impor tante ensanchamiento del crédito y de la moneda de crédito (moneda de crédito constantemente devaluada por la inflación) en el mercado internacional, Hemos visto que, conjuntamente a ese ensanchamiento, la deu do de los frusts y de las firmas capitalistas registró una tendencio o disminuir en los mercados racionales, a causa de la elevación de la tasa de ganancia (y de la tasa de autofinanciamiento) por una parte, y de un "boom de inversiones", por otra. En consecuencio, con respecto al sistema capitalista en su conjunto, se ha asistido a una continuación del financiamiento de una parte creciente de los ventas por medio del crédito. Pero los años 1975-76 estuvieron marcados más por un desplazamiento del incremento de los créditos hacia el extranjero que hacia los compradores "indigenas". En otros términos, lo "recuperación estimulada por las exportaciones" fue sobre todo ung recuperación estimulada por los créditos a la exporta-
Pais Deuda total en miles de millones de S octubre 1976 Filipinos 4,4 Corea del Sud 11,8 Pakistán 6,3 0,7 Singapur 0,3 0,1 Sri Lanka 0,5 0,15 Indonesia 10,5 3,3 Taiwan 3,2 0,5 Tailandia 1,3 1,0 India 10,8 1,9 (Far Estern Economic Review del 8 de octubre de 1976)
Si el mercado de los "eurodólares" continúo alegremente su expansión y ha alcanzado actualmente la suma redonda de 300 mil millones de délares (una par te de los cuales es propiedad de los exportadores de petrólea), la deuda de los paises semicoloniales con respecto a las potencias imperialistos experimentó tam bién un incremento más inquietante aún. Uno parte de esos créditos fueron acordados por gobiernos e instituciones públicas internacionales controlados por el imperialismo (ante todo el Banco Mundial, la Asociación Internacional de Desarrollo y el Banco de Desarrollo Asiático). Una parte crecientede los créditos a los países semicoloniales provienen, sin embargo, del sector privado capitalista y del sistema bancario Imperialista, espocialmente de los grandes bancos americanos y britániAsT. para varios paties semicoloniales, se puede establecer el cuadro de pie de pógina De estos deudas de aproximadamente 50 mil millones de dólares, unos l4 mil millones corresponden a deudas para con barcos y otras irstituciones extranjeras privadas; esta cifra no incluye la de Pakistón, que se des conoce. Para los paises semico loniales en su conjunto, la deuda privada pasó de 25 mil millones de dólares a fines de 1973, a 00 mil millones a Fines de 1975 (incluidos los anticipos originarios de los pañies de la OPEP), mientras que su deuda pública subió de 40 mil millones a 65 mil millones, The Economist (4/9/76), que cita esas cifras, agrego flemáticamente: "los bon queros que ahora están preocupados por estos préstamos, sin embargo permitieron la continuación de los intercambios" Según el Business Weeic (del 10/1/76), el total de los deudas de los paises semicoloniales se elevará y a fines de 1976, o 170 mil millones de dólares, 70 mil miIlones de los cuales se adeudan a los bancos. Brasil solamente debe ya 10 mil millones de dólares a los bancos privados de los EEUU. Esa expansión del credito privado a los palles semicoloniales se explica, sin duda, por la necesidad acuciante del capital internacional de ensanchar sus mercados internacionales y de efecfuar una restructuración del mercado mundial.(4) Crecimiento de la deuda Servicio de la deudo en % en el periodo marzo 1975- de los ingresos en divisos.
1976 1977 0,5 miles de mill. de S
12,9 16,8 24 0,2 0,2 22,9 -13,8 16,0 6,5 14,6 13,5 Biblioteca d Comunicació i Hemero CE ca General OC
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7,8 B
Pero esta úlima introduce un nuevo elemento de inestabilidad en el sistema bancario internacional. Mientras que los años 1974 y 1975 estuvieran marcados prin cipalmente por el temor a la ruina de los grandes ban cos por insolvencia de algunos de sus créditos indigenas, el año 1976 estuvo marcado, en la que al mundo bancario se refiere, por temores crecientes de insolven cia de los créditos internacionales Cada uno a su tur= no, el Zaire, Indonesia, Argentina y Perú estuvieron en los umbrales de tener que solicitar una moratoria. Cuando se conoce la amplitud total de las deudas de los países semicoloniales, el peso del servicio de la deu da externa con relación a los entrados corrientes en di visas y la incertidumbre que pesa sobre la expansión de dichat entrodas (es decir, sobre la expansión de sus exportaciones), se comprende la envergadura de esta preo= cupación que, por momentos, ho estado próxima al pánicO. Los movimientos especulativos contra la libra estarlina Fueron causados en parte por la tendencia de los paises Ilamados "de la zona de la libra estarlina" a deshocerse progresivamente de sus haberes en libras. Eso se aplico principalmente a algunos palses producTores de perróleo, que ya han sufrido pérdidas considerables por el hecho de que conervaban sus haberes en Londres (habian depositado 2, 5 mil millones de libras esterlinos en Londres durante los quince meses anteriores a marzo de 1975; sólo retiraran 1,5 mil millones durante los quince meses consecutivos) (The Economistdel 16/10/76)_ Pero la especulación tambiên posee otros causas, principalmente el simple anticipo en caso de incremento del déficit de la balanzo de pagos de un pais (es lo que se produjo con el franco francés en la primavera de 1976) y la evasión de las capitales por te mor a "problemas" sociopolfticos. Después de la evasión masiva de capitales portugueses, hacia Brasil en especial, durante el año revolucionario vivido en oquel pais, Españo, Italia y Francia conocieron un momento de evasión que se eleva a varios miles de millones de dólares. La evasión de copitales italianos hacia Suiza ha cobrado proporciones gigantescas. Sin embargo, hay que subrayor una controdicción, Por una parte, hay indiscufiblemente una afluencia de capitales europeos hacia América del Norte, especialmen te para aprovechar la expansión más rápida (y costos salariales reducidos) de la economia americana, y secun dariamente tombién para estar a resguardo de las conmociones revolucionarias que se anuncian en Europa meridional y de los problemas socioeconómicos de Gran Bretaña. Pero, al mismo fiempo, el dólar continúa devaluándose en relación al DM y al franco suizo, principal mente porque la tasa de inflación es más elevada en EEUU que en la RFA y que en Suiza. Por consigulente, las inversiones de cartera y los depósitos banacarios de los capitalistos europeos en los EEUU se devalúan en relación a las co lacociones equivalentes en Alemania y en Suiza. Eso no puede sino conducir a una distonsión, ya nitida, de las tasas de intereses, lo que tendria que favorecer -de rebote- las inversiones productivas en la RFA con respecto a EEUU. Para compensar ese movimiento, haría falta, ya sea una nueva devaluación del dólar (que una ogravación de la inflación en 977 podría en efecto favorecer), ya sea una nueva alza relativa de los salarios en lo RFA.Pero, cuánto tiempo van estar satisfechos los trabajadores ame ricanos con el estancamiento e incluso con la erosión de su poder adquisitivo (Ique está durando desde hace casi un decenio!)? Vemos ast como se imbrico la curva de la lucha de clases con la de la coyuntura económica y la competencia Intemacional, sin identificarse con ella. Al menos cuan do hablan "en familia", los capitalistos y tecnócratas internacionales burgueses no se hacen muchas ilusiones sobre la reorganización del sistema monetario internacional, entablada laboriosamente a partir de 1971. Uno de los dirigentes principales del Fordo Monetario Internacional, el holandés Tom de Vries, escribe sin ambages, con respecto a los últimos acuerdos monetarios de Jamaica : "Todo lo anterior implica que los perspectivas del oro en el curso de los próximos años son inciert tas. Esta incertidumbre con respecto a un elemento ton importante del sistema subrayo nuevamente el carácter transitorio de los acuerdos de Jamaica, que no introducen un nuevo sistema monetario en un sentido concre to. " (Finances et Développement, revista trimestral deT FMi, vol, 13, No., retiembre 1976). De hecho, y contrariamente a lo que se ha pretendido, los acuerdos de Jamaica no implican en absoluto una desmonetización progresiva del oro. Simplemente suprimieron el precio fijo de compra del oro entre los bancos centrales, La venta masiva de oro guardado por el FMI provocó ciertamente una caldo considerable del precio en el mercado libre (de casi 200 a unos I|5 d6lares la onza). Pero eso significa, al mismo tiempo, una revaluación de los stocks de oro guardados por los bancos centrales (especialmente europeos), de 42 a 1l5 délares la onza, es decir, que el valor "contable" del stock se triplicó, por un simple plumazo, luego del acuerdo de Jamaica. Cuál será lo evolución futura del "precio def oro"? Muchos factores habrán de desempeñaron paportares pecto en los años venideros: la Indole de lassocesivas cosechas en la URSS, la evolución de los costos de pro
ducción (Itanto de la tecnología como de la situación social y polftica!) en Africa del Sur, las Fluctuociones del abastecimiento y del desabostecimiento privado en India, Medio Oriente y Francia. Pero aún queda un foctor determinante: el ritmo de la inflación, especial mente del dólar. Si esta infloción se mantiene y se acentão a mediano o largo plazo, todo Indica que el precio del ora volverá a subir.En una sociedad fundada en la propiedod privada, y ante la ausencia de un Estado mundial, es evidente que no habrá ninguna "conveniencia" ni ningún "acuerdo internacional" que puedan, a la largo, obligar a los propietarios de mercoderTos, a aceptar billetes de banco devaluados antes que "dinero constante y sonante" a cambio de sus mercancías (o, más exactamente, como paga de sus transacciones mercantiles con el extranjero). 8- LAS CAUSAS MAS PROFUNDAS DE
UNA RECUPERACION VACILANTE
Y DESIGUAL Algunos nos criticaron que otorgamos demasiada importancia a los fenómenos del mercado, es decir, a la esFera de la circulación, en la explicación de la recesión y de la recuperación. Hasta ven en ello concesiones al "keynesianismo", cuando en realidad fuimos uno de loscefticos mãs severos de las ilusiones keynesianos, en momehtos en que eran compartidas asi universalmente. En la bose de estas criticas se advierte la incompren sión de uno de los aspectos fundamentales del análisis marxista del modo de producción capitalista. Es cierto que, dentro de ese análisis, la esfera de la pro ducción es primordial con respecto a la esfera de la circulación. Toda plusvalta creoda tiene que haber si do primeramente producida en el curso del proceso de producción; El mercado sólo puede volver a distribuir lo que fue producido con anterioridod, Los desproporciones y desequilibrios que aparecen en la esfera de la circulación reco nocen su origen último en la esfero de la producción. Pero quien dice origen último no está diciendo en absoluto origen inmediato ni origen automático. Los que pretenden reducir todos los problemas de la coyuntura económica capitalista a modificaciones dentro de la estera de la producción olvidan la contradicción entre valor de cambio y valor de uso; olvidan que la producción capitalista es una producción de mercancías y que esta producción no implica, de ningún modo, la venta asegurada de las mercancías producidas. Adeptos tardios de la "ley de Say" o "ley de los mercados" de tris te historia presuponen resuelto más o menos automáticamente a mediano o corto plazo lo que, en el modo de producción capitalista sólo se verifica a lorgo plazo, en promedio y únicamente para una parte de las merconcTas capitalistas : la creación de la plusvalla. Por consiguiente, es indispensable seguir las tendencias del mercado (ante todo las del mercado mundial) para comprender y explicar las alzas y bajas de la coyuntura económica. Es el método que Marx mismo aplicó, principalmente para la explicación de las crisis de superproducción de 1857 y de 1866, que había estudiado en detalle. Se cuidó muy bien de reducirias a meras estructuraciones dentro de la esfera de la producción (de limitarse al reconocimiento de la modificación del valor de las mercancías). Pero dicho esto, una vez revelados todos los desequilibrios del mercado, hay que explicar esos avatares, en altima análisis mediante lo que se verificó en el dominio de la producción y en el de la lucho de clases. El carácter vacilante, desigual e inestable de la recuperación económica capitalista internacional se explica, ante todo, por el hecho de que se ubica en el contexto de una "onda estancada de larga tonalidad". Semejante onda larga, como la que la economia capita lista conoció entre 1913 y 1939, se carocteriza por crisis de superproducción más largas y profundas, y por recuperaciones más vacilantes y más cortos. (5) En otros términos, la tasa de ganancia se remonta muy por encima del nivel de los años 1973 y 1974, pero no alcanza los promedios "dorados" de los años 50 y de la mayoria de los años 60. Desaparecen las importantes rentas tecnológicas (sobreganancias monopolisticas) logrados por ramas como la electrónica, la automotriz, la industria química, la industria de aparatos cientificos ,etc. Se vulgarizan las nuevos inventos y descubrimientos y su aplicación se extiende cada vez más. En algunos ramas, el marcado comienza a saturarse. La insuficienoia de los marcados sigue compensándose con la inflación del crédito verificada en el curso de los Gitimos años, sobre todo la deuda pública y los prés tamos a los paises no imperialistas y no miembros de lä OPEP (sin duda, la masa total de ambas categorías de deuda aumentó en más de 400.000 millones de dólares durante los años 1974, 1975 y 1976) De allT proviene la devaluación persistente del papel moneda de los pañses imperialistos, a pesar de todos las promesas referidas a "la prioridad concedida a la lucha contra la inflación". De hecho, la austeridad proclamada en dichos pañses ba jo el pretexto de "lucha contra la inflación", es sólo un instrumento de redistribución del ingreso nacional para los gastos salariales y en provecho de los beneficios capitalistos, el medio de hacer pagar el costo de la crisis a la clase obrera. Por otra parte, el estancamiento de las tasos de la plusvalta, resultantes del "empleo pleno'" de los años 60, resultó abatido por la ofensiva del empresariado y por la polfrica universal "de austeridad" de los gobiernos burgueses (fueran"de derecha"o "de izquierda"), con la excusa y bajo la amenazo de la desocupación. Pero, hasta alli, las pérdidas sufridas por la clase obrera en los salarios reales son sólo limitadas.
Al a de Comunicació meroteca General CEDOC
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B
La resistencia de la clase se incrementa a medida que se emplía la agresión. La recuperación tiene que fomen tor dicha resistencia, aún cuando la desocupación estructural masiva sea una desventajo seria. La burguesia, pues, no ha logrado elevar la tasa de la plusvalia de manera suficiente como para compensar el alza de la composición orgánica media del capital, nuevamente acentuada tanto por las inversiones de racionalización como por el encarecimiento del costo de la energia (y, a largo plazo, de todas las materias primar) con relación al nivel de los años 60. Desvalorización insuficiente del capital, elevación insuficiente de la tasa de plusvalta, e lase obrera empujada a la deiensiva pero no derrotado: tales son las causas, a los ojos del Capital, de una subida aún escaso de la tasa de ganancia. (8) Eso se refleja en una recuperación de la acumulación del capital, pero und recuperacián insuficiente para volver a alcanzar los niveles de los años 50 y 60. Los grandes momentos de la lucha de clases están ante nosotros, no detrás. Y ejercerán una influencia decisiva en el destino de la economía capitalista internacional. notas: 1 - la construcción inmobiliaria continúa en depresión en EEUU, con un nivel anual de 1,5 millones de nue vas construcciones comenzadas a principios del do
Fo de 1976, contra, un nivel de 2,5 millones logrado a principios de 1972. El precio medio de una casa nueva llega a 43,600 dólares, o sea un 13% más que que en ataño de 1975 y el doble con respecto al pre cio de 1970. La compra de una casa está, de este mo do, fuera de alcance para una creciente fracción de la población americana (Business Week del 27/9/76). 2 - como resultado significativo de este proceso, ha aparecido un mercado de asiadólares, paralelo al mer cado de eurodólares, se strado en los bancos de Asia oriental. Según el For Eastern Economic Review del
17/9/76, ese mercodo se extendió, de la modesta suma de 390 millones de dólares estodounidenses en
1970 a la suma ya más presumido de 13,7 mil millopes hacia la mitad de 1976, 4 mil millones de los cua les, aproximadamente fueron prestados a empresas no banacarias. 3 - Según la Far Eastern Economic Review del 4/6/76, el producto nacional bruto por cabeza de habitante pasó, en Singapur, de 650 dólares en 1965g 1|13 en
1970 y a 2331 en 1975, y, en Hong-Kong, respectivamente de 596 a 962 y a l654, dólares. La tasa de acumulación (formación de capital bruto en % del P:B) se elevó extremadamente en ambos estados, especialmente en Singapur, donde comúnmerite sobrepasa el 33%. Un 40% de la mano de obra de
Hong-Kong y el 26% de la de Singapur ya se emplea en la industria manufacturero; Las exportaciones de Singapur ya se venden en un 13,4% a le CEE, en un 13,9% a EEUU, en un 8,7% a Japón y en un 5% a Australia, es decir, que más de un 40% va hacia hacia paises imperialistas. Con respecto a Hong-Kong (sin tener en cuenta las reexportaciones de procedencia china), este porcentaje se eleva incluso a un 75%.El total de los exportaciones industriales (reexportaciones aparte) de Hong-Kag se ubica en aproximadamente 5 mil millones de dólares, el correspondiente a Singapur llega a la mitad de ese monto. 4- esto está en correspondencia con un incremento importante del déficit de la balanza de pagos de los paises semicoloniales no exportadores de petróleo; déficit que, por la acción combinada del alza del precio del petróleo y de la bajo de los precios de las otros materias primas, pasó de 29 mil millones de dólares en 1974 a 3 mil millones de dólares en 1975 y se estima en 32 mil millones de dólares en 1976, o sea un total de casi 100 mil millones de dólares furante escs tres años (The Economiat del 2/10/76). En consecuencia, los préstamos occidentales y de la OPEP a dichos paises constituyen realmente concesiones a los exportadores, quienes hubieran tenido que reducir de manera drástica sus ventas al "Tercer Mundo",si esa ola de credito no fubiera corrido en tal dirección (casi el 50% de la misma va hacia paises como Argentina, Brasil, Méjico, Corea del Sur, Filipinas, Taiwan). A ese déficit total hay que añadir el de las estados obreros burocratizados (20 mil millones de dólares) y el de Europa Meridional (23 mil millones de dólares). Le corresponden los excedentes de 143 mil millones de dólares de los pañies de la OPEP y de 20 mil millones de dólares de los paises imperialistas (Neue Zürcher Zeiting del 2/9 1976). 5 - no somos los únicos en acentuar la incidencia de esta "onda larga" sobre la coyuntura económica. El boletin de la Berliner Hondels-und Frankfurter Banic (3/9/76) consagra un artículo interesante a Ta interpretación de la recuperación económica va cilante en EEUU, presentado por los partidarios de la teoría de los ciclos de Kandratieff, Concentran la atención en el hecho de que el nivel más bajo de stocks, a fines de la recesión (junio 75: 263 mil millones de dólares), era sólo inferior en 10 mil millones de dólares con respecto al nivel más alto (diciembre de (974), nivel recobrado desde fines de mayo de 1976. Eso indica tanto la importancia de la caido de la venta (de la crisis de superproducción) como los estrechos limites de la desvalorización del capital. ó - a eso hay que añadir la acción negativo (es decir, retraionte) ejercida por una persistente tasa de inflación sobre la realización de proyectos de inversiones. Los trusts ya no los llevan a cabo, salvo que prometan rendimientos del 20, del 25 y aun del 30% un Toneda carriente (Business Week del 13(n/26). Habíamos previsto dicho ofecto en LecTrisiémo Age Age du Capitalisme: