Inprecor en castellano

Archivo de la revista de información y análisis de la IV Internacional

España

La agonía del franquismo y las tareas de la revolución española

· Inprecor (primera serie) n.º 29, junio de 1975 · pp. 6-15 · 7.813 palabras

Estado español Sindicalismo Portugal

la agonía del franquismo y las tareas de la revolución española resolución del secretariado unificado de la IV internacional

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El régimen franquista agoniza. Bajo la presión -de un movimiento de mosas cada vez más impetuoso, sus estructuras se resquebrajan y crujen una tros otra. Mientras las clases poseedoras están cada vez más di vididas y paralizados para elegir la respuesta preferi da frente al ascenso del descontento y la cólera de = todas las capas laboriosas, el proletariado realiza pro gresos impresionantes en el comino de la generalización, la unificación y la politización de sus luchas, del enfrentamiento cada vez más directo con la dic -tadura y sus cuerpos represivos. De ahora en adelan te los dias de la dictadura franquista están contados. La hora de la nueva revolución española se aproxi -EL ASCENSO DEL MOVIMIENTO DE MASAS

Desde noviembre de 1974, una nueva etapa se ha abierto en el ascenso del movimiento de masas que se aceleró después de las huelgas y manifestaciohes con tra los penas de muerte dictadas por el Consejo de = guerra de Burgos en contra de militantes de la ETA. -En una serie impresionante de huelgas generales de -solidaridod, el proletariado que vive en el interior -del Estado español tomó conciencia de sus fuerzas y expresó un nivel de conciengio de clase superior a -todo lo que habia sido visto después de la derrota en la guerra civil.

Huelgas generales como las de Pamplona, Tolosa, Asturias y Galicia, se desarrollaron en apoyo a los sectores de la clase obrera golpeados por la represión patronal y franquista, por los despidos o los arrestos. Pero la más impresionante fué sin duda la huelga general del Pais Vasco del 11 de diciembre de 1974, en el curso de la cual 250.000 trabajadores se moviliza ron respondiendo al llamado de las Comisiones Obre ras que incluía, además de las reivindicaciones in = mediatos, la exigencia de liberación de los prisioneros políticos y la disolución de los cuerpos represivos. Esta huelga estuvo precedida el 2 y el 3 de diciem -bre, por la huelga de 30.000 trabajadores de la pro vincia vasca de Guipúzcoa, en solidaridad con la -huelga de hambre de los prisioneros politicos. Esosactos de solidaridad política de clase, sin precedente en la historia reciente de las luchas obreras en Eu ropa, expresan claramente la madurez alcanzada por la situación prerrevolucionaria en España.,

En todas estas luchas local y regionalmente gene ralizadas, emergen ciertos rasgos comunes. Las formas de autoorganización de la clase obrera (Comisio nes Obreras, Asambleas Generales, comités de nego ciación electos) se multiplican. La forma superior , la de los comités de huelga electos, comenzó a extenderse a un número significativo de luchas (Pamplo na, SEAT/Barcelona, Vallodolid). La autoorganiza ción impulsa iniciativas de centralización. En elcur so de la huelga general de Pamplona se constituyoun comité de lucha que reagrupaba a los comités electos en ciertas fábricas, a las comisiones obreras, y que contaba con la presencia de representantes de organi zaciones estudiantiles y organizaciones de barrio. En Barcelona funciona ya una coordinatora unitaria las comisiones obreras; en el país vasco, tal objetivo está en camino de realización. En Madrid, enGalicia, en Asturias, están en curso importantes esfuerzos de coordinación. En Vallodolid se constitu -yó un comité central de huelga en la industria de la construcción, luego de la huelgo de abril de 1975 = se bosquejaron también esfuerzos de coordinación con la huelga de los obreros de la fábrica FASA/Renault. La unificación del conjunto de las comisiones obreras, más allá del cuadro insuficiente de la actual coordinación nacional que agrupa solamente los fuerzas con troladas por la fracción del PC, se hoce coda vez -más posible. Esa unificación es sentida como una no cesidad urgente por los trabajadores mismos.

Los luchas obreras superan ampliamente el estadio de la lucha exclusiva por las reivindicaciones inme -diatos. Al lado de las reivindicaciones económicas enteramente justificados de aumentos salariales igua les para todos, de salario mínimo de 800 pesetas dia rias, de cese de los despidos, de lucha contra el al = za del costo de la vida, aparecen reivindicaciones -transitorias como la escala móvil de salarios, la aper tura de los libros de contabilidod de los patrones, asi como ciertas demandas de control obrero y reivindi -caciones democráticos: liberación de los prisioneros politicos; derecho de huelga; libertad sindical; li -bertad de asociación, de reunión, de manifestación y de prensa; disolución de las cuerpos represivos de la dictadura. Ciertas reivindicaciones democráticas - sabre todo la de disolución de los cuerpos represivos - adquieren, en el contexto de la dictadura fron quista, una dinámica objetivamente anticapitalista. Y el conjunto de estas reivindicaciones democráticas, unido a las otras reivindicaciones y formas de organi zación de lucha, no puede sino contribuir a acelerar el cuestionamiento del poder burgués, que ha tenido necesidad de la dictadura para mantener su domina -ción sobre los trabajadores.

En el combate por el conjunto de esas reivindica ciones, los trabajadores en huelga aprenden la nece sidad de enfrentar a las fuerzos represivas franquistos y tomar las medidos indispensables de autodefensa a ese respecto. Lo defensa de las manifestociones y de los cortejos, la protección de las comisiones con tra los arrestos; las tentativas de arrancar de las mo nos de sus verdugos a los compañeros detenidos; lapreparación, mañana, al primer signo de derrumbe -de la dictadura, de un asalto general de las prisiones: de todo eso ha tomado consciencia una amplia van -guardia obrera y comienza a actuar en consecuencia.

La extensión tumultuosa de las luchas obreras estimula y acentúa el ascenso de los luchos de toda una serie de estratos populares, luchas que tienden meació confluir con las del proletariado. Particularmente -

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notables han sido los movimientos de boycot de las a mas de cosa contra el alza de precios que acaba de producirse en varias partes del Estado español: los -movimientos de los pequeños comerciantes y campesi nos; la huelga de médicos y del personal hospitala -rio; la huelga general en la enseñanza del 20 de e -nero del 75, el ascenso del movimiento de liberación de la mujer y la reactivación del mavimiento estudian til.

A propósito de lo mismo, una potente presión uni taria se hace presente. Espontáneamente, el movi -miento de masas se esfuerza en coordinar y centroli -zar sus combates, a través de órganos unitarios y re -presentativos que, a escala de los barrios, de las localidodes, de grandes centros industriales, eo una -palabra, de regiones enteras, reúnen toda la energía de las masas, liberada por la pujanza actual del movimiento. La tarea de los marxistas-revolucionarios " consiste en apoyar y reforzar todos esos esfuerzos, -para que maduren asi las formas más amplias de auto organización de las masas, para que la unificación -de todos esos combates concentre la energía sobre un objetivo central: la caida de la dictadura, el inicio de la revolución española, la conmoción del régimen capitalista. LA DECOMPOSICION DE L

DICTADURA brás de k dicta

Las clases poseedoras españolas enfrentan la Fase final de la agonia del franquismo, en un estado de -división y desconcierto profundo que se aproxima a -la parálisis progresiva. La burguesta española es ca si unánime en la convicción que el mantenimientode la dictadura bajo su forma actual, perjudico sus inte reses de clase, y no tiene yo eficacia alguna aúndes de el punto de visto puramente represivo. Pero esa burguesia está profundamente dividida en cuanto a -los métodos y los objetivos de modificación o reem -plazo de la dictadura.

Las transformaciones profundas que experimentó -la España capitalisto en el tropel del largo boom co-

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pitalista de la postguerra, hicieron de la dictadura -franquista un sistema totalmente inadecuado, tanto -para servir los intereses econonómicos del Gran Ca -pital es pañol, como para asegurar su dominación de clase frente al ascenso del movimiento de masas. La extrema derecha fascistizánte o fascista, única interesada en mantener las estructuras de la dictadura -más allá de la desaparición del dictador, no posee -ninguna base social siquiera un poco sólida, en nin -guna clase o estrato de la sociedad española. LCasi podria afirmarse que el único punto sobre el cual está de acuerdo la burguesia española, es que el fran -quismo bajo su forma actual ya no le es ufil.

El Capital internacional ejerce a su vez una pre sión en el mismo sentido. El inicio de la revolución portuguesa acentúa la necesidad del imperialisnto a -mericano de extender, o en caso necesario de substi_ tuir, las bases portuguesas de la OTAN por bases co respondientes en España. La recesión económica in ternacional, que amenaza extrangular *la expansión -de la economía española, aumento el interés del con junto de la burguesta en una integración de España -dentro del Mercado común, aún si esa misma burgue sia acrecenta en lo inmediato jos obstáculos a esa in tegración (más de tres billages de dólares de déficit en la balanza de pagos en 1974, dificultades cre -cientes en la exportación de productos agricolas; no competividad de los productos industriales, etc.). -Pero esas operaciones son polfficamente difíciles de conducir mientras el gobierno español que en ellas -participe, conserve el estigma de una dictedura universalmente detestado por sus actos sangrientos de re presión, y su desprecio por los derechos democráti cos más elementales de las masas trabajadoras. 7

La experiencia de la revolución portugueso ense Ra también a la burguesta españolo, que mantener una dictaduta más allá de cierto punto, no comporta -sino resultados negativos para el Capital, sin aportar le ventajas apreciables. La dictadura franquista es incapaz ya delatomisar a la c lose obrera y al movi -miento obrero. Estos se organizan en grupos e insti -tuciones diversas que mañana emergerán a la superfi cie como potentes movimientos de masa, e inclusoco mo organismos unificadores, de tipo soviético. / Pero la dictadura senil que sobrevive, impide a la burgue sia organizarse andlogamente, retarda la constitución de sus partidos políticos y le corta toda posibilidad -de conquistar algún apoyo de masas, siquiera un poco estable, tal como ocurre actualmente en Portugal,

Pero si la burguesia desea casi unánimemente Fin del franquismo bajo su forma actual, continúa pro fundamente dividida sobre la cuestión de saber qué ti po de régimen polftico va a substituirlo.

La burguesia está perfectamente consciente del -cardicter explosivo de las controdicciones que desgaran a la sociedad capitalista en el Estada:español: -Sabe queo pesar de los progresos de la indusfrializa -

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ción, las controdicciones socioles y las diferencios -V tro pais imperialisto. Según las estadisticas oficia regionales son más pronunciados que en cualquier o -les, el 1,2% de los hogares españoles reciben una -fracción mayor del ingreso nacional que el 52, 6% de los mismos! El ingreso per cápita en las cinco pro -vincias más pobres (Orense, Almería, Granada, Cáceres y Málaga) llega a penas al 10% del ingreso per cápito de las provincias más ricas.

La burguesta conoce el temple, la conciencia del clase, la combatividad del proletariado de España. -Sabe que en el sur y en el oeste hay un problema agrario explosivo:/ Conoce el carácter no menos ex -plosivo de la cuestión nacional, sobre todo en Euzka di (pats vasco) f Sigue con inquietud el declive rela tivo del control de las organizaciones trodicionales, del PC y del PSOE, sobre la clase obrera, que hacen poco creible el proyecto de restablecimiento de una democracia burguesa, a través del cual los dirigen -tes reformistas y neoreformistos serian capaces, por -intermedio de su politica de colaboración de clases y de colaboración gubernamental, de canalizar las luchos de rosas por caminos compatibles con el mante_ nimiento y la consolidación del régimen capitalista.

Los conclusiones que la burguesta española pue * de sacar de la experiencia portuguesa no hacen sino confirmar sus temores. El proyecto de cambio "en -frio" de la dictadura portuguesa, que sin embargo te nia mucho más posibilidades de éxito que un proyecto andlogo en España (primacia de la cuestión de ter minar la guerra, en la cual la simple caida de la die tadura permitia satisfacer o las masas, grado de com batividad, de conciencia, de experiencia y de politización del proletariado, al inicio más bajo que en España), fracasó abiertamente. Después de apenas -se is meses de arranque, el movimiento de masos ha -tomado un giro tan tumultuoso en Portugal, que se -puede decir que la revolución portuguesa ha comen -zado. En coso de cambio de régimen en España, no será necesario esperar se is meses para asistir a un espectáculo mucho más inquietante para la burguesia, que el que se desarrolla actualmente en Portugal. A

Es por eso, por el temor al proletariado y a su po tencial revolucionario, que la burguesia española no está dispuesta a comprometerse en la via de una "revolución desde arriba" como se lo suplican el PC › sus aliados. Todas las garantias que los dirigentes -reformistas y neo-reformistas están dispuestos a ofre -cerle, no son suficientes para modificar esta desconfianza nacida de un certero instinto de clase. Ningún ala "liberal" siquiera un poco substancial se ha desprendido de la burguesta española, para ir a co -laborar antes de la caida de la dictadura, con el PC y el PS, como tampoco se desprendió ninguna en julio de 1936. Como el Frente Popular en su época, -la Junta Democrática de hay se ve reducida a obte -ner los buenos favores de la sombra de la burguesia, pero no de ninguna fracción real de ésta.

En estas condiciones, los proyectos diversos de -"liberalización" elaborados en el seno o al margen de la dictadura, no son sino simples farsas. Conservando los rasgos esenciales de la dictadura, no derienen en absoluto su descomposición. Manifestando la impotencia de auto-reforma de la burguesia, estimulan el auge del movimiento revolucionario de masos.

Ante la extrema gravedad de la situación actual, la burguesta ha puesto sus esperanzas en una manio -bra polftica que tiene por función prevenir el asalto final del movimiento de masas, por medio de una "re forma" de la dictadura, que consistiria en el acceso de Juan Carlos a las funciones de Jefe del Estado, -aun antes de la muerte del dictador. Esta operación política está desde sus inicios condenada al fracaso . En efecto, las concesiones minimos al movimiento de masas que forman parte de ese proyecto, lejos de fre nar las luchos, les darán un impulso suplementario, -que destruirá definitivamente toda forma de continui dad del régimen.

En ese sentido, es particularmente significativo -que durante el prólogo de tal operación - al cual g sistimos en este momento - se produzca una repre • sión acentuada, tanto a nivel policial (estado de ex cepción en Guipúzcoa y Vizcaya), como a nivel po tronal, a través del rechazo sistemático de los patro nos a negociar con las comisiones obreras y los órganos de autorepresentación de les masas, y el deseo -de imponer a los "sindicatos verticales" franquistas , como únicos interlocutores válidos en el curso de las luchas. Es también sumamente significativo que esta represión acentuada, se muestre absolutamente incapaz de impedir el auge de las huelgas y de su genera lización, e incluso estimule su rodicalización y su PO litización.

La burguesia española se encuentra por consiguien te en un estado de parálisis polftica creciente, cuya mejor expresión simbólica es el gobierno Arias, el ga binete más débil que la dictadura haya conocido jamás. Sin autoridad ninguna, profundamente dividi -do, sujeto a sucesivas "crisis ministeriales", éste tie ne todas las características de un gobierno de "fin de reino" o de "fin de régimen". Las altas esferas -de los Ministerios, la Iglesia, las organizaciones pro fesionales, soportes tradicionales de la dictadura, se ven a su vez golpeados en el último periodo, por la marea de reivindicaciones y de agitación, cuestión -que al mismo tiempo acentúa los rasgos de descompo sición de la dictadura.

Enfesas condiciones, el ejército es la único y úl tima base real de la dictadura. Pero también es al = mismo tiempo, el único instrumento sólido de defen -sa y conservación del régimen capitalista en España. De ello resulta una nueva contradicción que golpea a la dictodura franquista. Una diferenciación neta se hace presente entre un ala del ejército ligado.a. lació ex trema derecha, dispuesta a asumir las respersebit?

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dades polficas y represivas necesarios para el mante nimiento de la dictadura, y un ala "profesional" (tec nocrática), ligada a los proyectos de "reforma del franquismo", deseosa de no mancharse las manos con bajas tareas policiales, dispuesta a apayar la evoluclón del régimeri, y, en géneral, la orientación que en coda circunstancia adopte el Gran Capital. Esta división se entremezcla con la penetroción, entre los reclutas, de todos las motivaciones antidictatoriales y anticapitalistos que se extienden entre los estratos populares del Estado español.

Desde luego, usar al ejército en un "golpe de es tado preventivo" amenaza con hacer volar en peda -zos su unicod. Ahora bien, esta unidad es el último recurso de una burguesta polfticamente acorralada. -Por consiguiente, cada vez es menos probable que se produzca un golpe de estado de ese tipo para de tener la descomposición de la dictadura. La continuación de esta descomposición hasta el desmoronamiento de la dictadura en ocasión de una nueva peripecie de -la crisis polftica, social y económica, aparece por -el contrario como la variante más probable. ESTRATEGIA REFORMISTA O ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA

Desde hace veinte años, el PC español y sus distintos aliados, prosiguen con obstinación la estrate -gia de obtener el reemplazo de la dictadura por un régimen democrático burgués, por intermedio de una combinación de la presión ejercida sobre la burgue -sto ("huelga general pacifica"), y de las garantias. -de colaboración de clase y respeto del orden burgués cada vez más exorbitantes que ofrecen al Gran Capital. La constitución de la Junta Democrática no -es sino la última variante de una sola y misma estra -tegia: convencer a la burguesia española de que po dria cambiar de régimen político, sin que su poder -de clase sea seriamente amenazado,

Desde su formulación, esta estrategia ha estado -desprovista de realismo y de credibilidad. No toma en cuenta, ni el carácter agudo y explosivo de los -contradicciones sociales en el pals, ni el grado de combatividad y de conciencia de clase alcanzado por el proletariado, ni la visión sumamente agudo que -tiene la burguesia de este elemento fundamental de la situación. Si después de veinte años de esfuerzos incesantes, el éxito de las maniobras del PC y de losreformistos para "convencer" a la burguesia de reem plazar la dictadura por un régimen democrático-bur- -gués parlamentario, es muy escazo, su peso importan te en el seno del movimiento de mosas le ha permitido sin duda hacer aparecer la Junta Democrática co_ mo solución polftica de recambio a la dictadura, los ojos de sectores significativos de los trabajadores y de la pequeña burguesia. El balance de esta polifico es por consiguiente, el de frenar, de fragmentar, de desorientar y de conducir al impase las luchas o -breras. A este respecto, ese balance es de los más - nefastos, como lo testimonio el rechazo del PC de u nir su voz al llamado de la extrema izquierda y de la ETA-V en favor de la huelgo general del 11 de di -ciembre de 1974 en el pais vasco, sus esfuerzos por reducir la función de los comisiones obreras a un sim ple apoyo de la gestión "legal" del sindicato fascis -ta, y sus maniobras burocráticos para aislar a los sec tores de esas comisiones que se oponen a esto orienta ción.

Una manifestación reciente del grado de conce -siones políticas que los reformistos y neoreformistos -están dispuestos a hacerle a la burguesto, a fin de -persuadirla de terminar con la dictadura, es la actual plataforma de la Junta Democrática. Esta plata forma no incluye, ni la revindicación de la disolu ción de los cuerpos represivos franquistas, ni la de -depuración del ejército, ni la del castigo de los torturadores y criminales franquistas, ni la del derecho a la autodeterminación de las nacionalidades oprimi das del Estado español, reivindicaciones que sin embargo fueran todas avanzadas espontáneamente por -las masas en decenas y decenas de luchos en el curso de los últimos meses.

Los dirigentes del PC y de sus aliados quieren ase gurar a la burguesta española que puede cambiar de régimen en condiciones que dejarian intacto no sola mente su poder económico y su propiedad privada, si no incluso su Estado y sus instrumentos represivos con tra los trabajadores: tal es el contenido real de su polftica traidora.

Si hoy sus efectos sobre la burguesta continúan -débiles, no será asi después del derrocamiento de la dictadura. En ese momento, la alianza con los refor mistas socialdemócratas, neo-socialdemócratas o sta linistas podria aparecer a sectores importantes de la burguesta como último resorte para detener el ascenso revolucionario a un estadio que no amenaze inme diatamente su dominación de clase. Pero la capacidad de los reformistas y stalinistas de realizar esta g bra contrarrevolucionaria no depende solamente de sus intenciones y orientaciones polfticas, sino tam -bién y sobretodo de la amplitud de la crisis social y del movimiento de mosas, del nivel de consciencia -de clase, del grado de autoorganización y de centra lización alcanzodo, de las relaciones de fuerza en -tre reformistas y revolucionarios en el seno del mavi miento obrero, del progreso logrado en la construc = ción del partido revolucionario.

Los marxistas revolucionarios oponen desde hace años una estrategia coherente de clase a la estrategia de colaboración de clase del PC y de sus aliados re -formistos y neoreformistos. Consideran que la idea -de un cambio en frio y por la cúspide de la dictadu -ra, como consecuencia de una toma de conciencia -de las clases poseedoras de las "ventajas" que les a -portarta la democracia burguesa, es irrealista, des -via la lucha de masas de su trayectoria: de clase cacia) tiende a frenarlas y parcelarlas. solder desafrotto -

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de una huelga general revolucionaria puede derribar a la dictadura. Derribada ésta, se abre en España -un proceso de revolución proletaria, y no una expe -riencia de traslado pacifico del poder de un equipo -de polfficos burgueses a otro.

La propagando sistemática de los trostkistas por -la huelgo general revolucionario corresponde objetivamente a las aspiraciones y a la tendencia natural -de una vanguardia obrera y joven de las más amplias en el Estado español. Ella comienza ya a ser traducida en los hechos por estratos de la clase obrera no ligados a las organizaciones revolucionarias, cuestión que muestra hasta qué punto representa la única solu ción polfrica de todos las luchas de clase actuales. -El ascenso impeluoso del movimiento de masos la ha puesto en la orden del dia en un número creciente de centros obreros y regiones industriales. La perspecti va de verla realizarse a escala nacional es desde ya una eventualidad que la burguesta debe tomar en cuento.

Pero en la medida mismo en que la estrategia de los revolucionarios comienza a traducirse en la pric tica, interesa precisar su contenido y su especifici = dad. Lo que los marxistas revolucionarios excluyenen España, es un cambio en frio del régimen, la abo lición de la dictadura por una decisión de un "ala IT beral" de la burguesia española. Tal eventualidad está desde yo excluida en los hechos, en la medida -misma en que todo nueva etapa de descomposiciónde la dictadura no podria sino acentuar aún más el ascen so impetuoso del movimiento de masa.

Lo que no puede sin embargo afirmarse, es que la dictadura no podría sino caer bajo los golpes de una huelga general insurreccional a escala de todo el Es tado español. Los acontecimientos de los últimos me ses han demostrado que huelgas generalres revolucio -narias o escala local o regional, multiplicándose y extendiéndose, acentúan la descomposición de la die rodura a un punto tal, en el que una nueva peripecie de la crisis podría provocar su calda, aún antes que el asalto contra ella alcance el nivel de una huelga revolucionaria efectiva en todos los centros industria les.

La diferencia esencial entre la estrategia de los revolucionarios y la de los reformistas no reside enel hecho que para los primeros el enfrentamiento gene -ralizado y victorioso con las fuerzas represivas sobre todo el territorio del Estado español sea una premisa absoluta a la caida de la dictadura. Reside en el he cho que para los revalucionarios, no hay ninguna so lución de continuidad entre el desarrollo, la amplia ción y la generalización de las luchas de masas por -sus reivindicaciones económicos y democráticos, la preparación de un asalto general para derribar a la = dictadura y por la movilización de las masas, y la -ampliación de la movilización hacia objetivos anticapitalistos que coloquen en la orden del dia la crea ción de órganos de dualidad de poder, tanto en las -empresas como a escala territorial.

El objetivo de los revolucionarios es el de condu cir el ascenso actual de las luchas hacia una situación revolucionaria que hará coincidir la caída de la dicta dura con el inicio de un asalto contra el régimen capi talista y el Estado burgués. La estrategia de la huelgo general revolucionaria tiene esta función precisa, y no la de enumerar numerosas condiciones, sin las -cuales sería irrealizable la caida de la dictadura. EL PROGRAMA DE ACCION DE LA IV INTERNACIONAL EN ESPAÑA

De acuerdo con esta estrategio, el programa de -acción de la IV Internacional en España, combina = las consignas económicas, democráticas y transitorias que estón ya presentes en los combates más avanza -dos del movimiento de masas, con aquellas otras que hoy sólo hacen suyas un sector de la vanguardiar am -plia, pero que es necesario introducir en la concien cia de los trabajadores y el pueblo español, para que encuentren las respuestas revolucionarios adecuadasa los problemas centrales de la lucha contra la dicto dura franquista y el capitalismo.

La función de nuestro programa es vivir en las ly chas de masas que brotan, y brotardn, de punta a pun ta de España, para conseguir - partiendo de las desi gualdades, de los diversos niveles de organización y de conciencia polfica que ahora se expresan en ellos — la convergencia de todos los esfuerzos en la -via de la victoria: la unidad e independencia de cla se del movimiento de masas y su plasmación orgánica en el crecimiento, la coordinación y la centraliza -ción de órganos de poder obrero.

Estas son pues, los consignas fundamentales con que los trotskistas abordan el nacimiento de la terce ra revolución española. 1. Contra la explotación capitalista, por las reivindicaciones de los trabajadores.

Una de las adquisiciones fundamentales de los lu chas de los últimos años es la generalización de las consignas igualitarios de carácter económico, que to dos los trabajadores combaten hay por arrancar a los patronos. En plena crisis económica, y cuando ante la ruina del franquismo se empiezan a esbozar "poc -tos sociales" para el futuro "democrático", la actua lidad de estos consignos es mayor que nunca:

- A TRABAJO IGUAL, SALARIO IGUAL, sin dis - tinción de edad, sexo o nacionalidad.

- SALARIO IGUAL PARA LOS TRABAJADORES A-

GRICOLAS E INDUSTRIALES.

- SALARIO MINIMO DE 800 pts DIARIAS de Comunicació

- AUMENTO IGUAL PARA TODOS LOS TRABAJA

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DORES DE 7.000 pts. MENSUALES, INTEGRA -

DO EN EL SUELDO BASE.

- SEMANA DE 40 HORAS EN TODOS LOS SECTO

RES, sin disminución de salarios ni aumentos de ritmos.

- NINGUN DESCUENTO, NINGUN IMPUESTO

SOBRE LOS SALARIOS.

- 100% DEL SALARIO EN CASO DE ENFERMEDAD,

ACCIDENTE, JUBILACION O PARO.

Pero ningún aumento salarial es capaz de compen sar establemente la vertiginosa alza de los precios: -por tercer año consecutivo, en 1975 el Indice real -del costo de la vida subirá entre un 25 y un 30%. Por otra parte, el paro amenaza a miles de trabajodores : las cifros reales se aproximan a 500.000 parados y la situación se hard aún más grave en la inmediato, tras el regreso de unos 200.000 emigrantes. Las consig -nas de "escala móvil" aparecen ya en múltiples. luchas; su extensión es una tarea urgente:

- ESCALA MOVIL DE SALARIOS, adaptación automática mensual de los salarios a cualquier aumento de los precios, según un indice elaborado por las organizaciones obreras.

- ESCALA MOVIL DE HORAS DE TRABAJO; re - parto de las horas de trabajo existentes entre los brazos disponibles a nivel de empresa, ramo, zo na..., sin pérdida de salario, bajo control de - los delegados elegidos por los trabajadores.

Aún es preciso ir más allá. Los capitalistas res -ponden a la crisis económica con sus armas "clásicas" las quiebras fraudulentas, los cierres de empresas y -los despidos masivos, los salvajes incrementos de las cadencias de trabajo... Pero el movimiento obrero dispone también de su arma "clásica" contro el sa -queo y el fraude capitalista: el CONTROL OBRERO, cuyas primeras experiencias han comenzado a mate -rializorse en las luchas de SEAT, BIANCHI, etc.

- CONTROL OBRERO SOBRE LA PRODUCCION :

ABOLICION DEL SECRETO COMERCIAL YA -

PERTURA DE LOS LIBROS DE CLENTAS DE LAS

EMPRESAS.

- CONTROL OBRERO SOBRE LAS FORMAS DE RE

MUNERACION Y LOS RITMOS DE TRABAJO.

- VETO OBRERO SOBRE LOS DESPIDOS Y CIE -

RRES DE EMPRESAS.

Y en relación con todo ello, como base de parti_ da para el logro de sus reivindicaciones, como arma de combate frente a la demagogia de las "insupera -bles" dificultades económicos de los patrones en quie bra, como respuesta a los sabatajes, efectivos o proyecto, de la producción, los trabajadores deben -hacer suyas las consignas siguientes:

- NACIONALIZACION SIN INDEMNIZACION -

DE LA BANCA PRIVADA Y LAS SOCIEDADES FI

NANCIERAS BAJO CONTROL OBRERO (excep = to las cuentas de los pequeños ahorradores).

- NACIONALIZACION SIN INDEMNIZACION -

DE LAS INDUSTRIAS-CLAVE, BAJO CONTROL

OBRERO.

Y, por supuesto, los trabajadores deberán destruir toda la legislación laboral del franquismo — las ar -mas "legales" de su sobreexplotación — y el sindicato fascista: la CNS, instrumento fundamental de represión y control de la clase obrera, y construir so -bre sus ruinas al sindicato obrero del que han careci do durante 40 años de dictadura: - ABOLICION DE TODA LA LEGISLACION Y LA

JURISDICCION LABORAL FRANQUISTA. - SINDICATO UNICO DE CLASE, independiente - de los capitalistas y de su Estado, basado en la - democracia obrera. 2. Por las reivindicaciones de todos los explotados. Por una reforma agraria radical.

Pero en España, la clase obrera no está sola en -su combate: estudiantes, profesores, maestros, médi cos, amas de casa, pequeños comerciantes... luchan también por sus propias reivindicaciones y en solidari dad con los trabajadores: la proliferación de Huelgas Generales locales dan buena prueba de ello. Asi se prefigura la alianza revolucionaria de la clase obrera con todo el pueblo, sobre una línea de clase, con tra cualquier pacto con la burguesia. Para avanzaren esta Ifnea, la clase obrera debe hacer suyas las -consignas fundamentales que hoy llevan a la lucha a todos estos sectores: - CONTRA EL NEGOCIO CAPITALISTA DE LA EN

SENANZA: POR UNA ENSENANZA GRATUITĂ,

LAICA, POLIVALENTE, OBLIGATORIA HASTA-

LOS 18 ANOS. - EXPROPIACION INMEDIATA DE TODOS LOS -

CENTROS DE ENSENANZA PRIVADA. - CONTRA LA MEDICINA DE CLASE: POR UNA

SEGURIDAD SOCIAL FINANCIADA POR EL ES -

TADO Y LAS EMPRESAS, BAJO CONTROL O -

BRERO, QUE ABARQUE AL CONJUNTO DE LA

POBLACION Y CUBRA TODAS LAS ENFERMEDA - EXPROPIACION INMEDIATA DE TODOS LOS

MONTEPIOS, COMPANIAS DE SEGUROS Y CLI

NICAS PRIVADAS. - NINGUN ALQUILER SUPERIOR AL 10% DEL SA

LARIO DE BASE. OCUPACION POR LAS FAMÍ-

LIAS SIN VIVIENDA, DE TODOS LOS PISOS DE

SHABITADOS. - COMITES DE VIGILANCIA DE PRECIOS, FOR -

MADOS POR DELEGADOS DE LOS OBREROS, -

CAMPESINOS, AMAS DE CASA, PEQUENOS -

COMERCIANTES.... CAPACES DE CONTROLAR

LA POLITICA DE PRECIOS CAPITALISTAS Y COM

BATIR LA ESPECULACION, EL ACAPARAMIENTO

Y EL FRAUDE EN LOS PRODUCTOS DE PRIMERA

NECESIDAD. ¡ Hemeroteca General CEDOC

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- CREDITO A LARGO PLAZO Y SIN INTERES A -

DISPOSICION DE LOS PEQUENOS COMERCIAN

El aliado fundamental de la clase obrera española sigue estando en el campo: el 25% de la pobla -ción activa es campesina y sufre con creciente inten sidad los efectos del desastre absoluta de toda la es tructura de propiedad, producción y distribución agricola de España. Ast, además del proletariado agri cola que tiene ya una larga tradición de luchas, es -pecialmente en el Suroeste del pais, los propios cam pesinos han entrado en combate en todo el pais: una Reforma Agraria Radical estó a la orden del dia. - REFORMA AGRARIA RADICAL, EXPROPIACION

SIN INDEMNIZACION DE LOS TERRATENIEN -

TES Y GRANDES CAPITALISTAS DEL CAMPO. A

BOLICION DE TODA FORMA DE SEPARACION

ENTRE PROPIEDAD Y CULTIVO DE LA TIERRA :

LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA. NACIO

NALIZACION DE LAS REDES DE COMERCIALI =

ZACION DE LOS PRODUCTOS DEL CAMPO. 3. Por la destrucción del franquismo

Por las libertades democráticas.

Por el derecho de las nacionalidades oprimidas a la autodeterminación.

Contra toda opresión y represión.

El derrocomiento de la dictadura debe llevarse -hasta sus ditimas consecuencias: del franquismo no puede quedar en pie ni una sombra. Un solo virus -puede volver a infectar el pais. El movimiento de -masos entiende muy bien esta condición fundamental de su victoria. Pero cuando algunas organizaciones obreras - en especial el PCE - sostienen pactos sui cidos, compromisos que dejan en pie cimientos funda mentales de la dictadura, los consignas de destruc -ción del franquismo deben ser grabadas a fuego en la conciencia de las masas: - DISOLUCION DE LOS CUERPOS REPRESIVOS ES

PECIALES Y LOS TRIBUNALES FRANQUISTAS. -

EXIGENCIA DE RESPONSABILIDADES POR LOS

CRIMENES DE LA DICTADURA: COMITES DE VI

GILANCIA Y DEPURACION EN CADA EMPRESÃ,

CADA BARRIO, CADA CIUDAD DEL PAIS. TRI-

BUNALES POPULARES QUE EJERZAN JUSTICIA

CONTRA LOS TORTURADORES, LOS PISTOLE -

ROS, TODA LA CARRONA FRANQUISTA.

Y el ejército franquista? Los reformistas cono -cen muy bien el papel decisivo del Ejército para la burguesta y se contentan con llamamientos a su "pro Fesionalización" y "neutralidad"- No es ast comose paralizará el potencial contrarrevolucionario de la -columna vertebral de la dictodura. Las consignas -fundamentales del antimilitarismo revolucionario tienen una absoluta actualidad en la revolución españo la. La depuración debe llegar a un ejército infecta do de fascistas, de Pinochet potenciales, de jefes mi litares de la guerra civil. Y dentro y fuera de los -cuarteles debe establecerse y organizarse la necesa -ria capacidad de respuesta a cualquier intentona gol pisto: - DEPURACION DEL EJERCITO DE JEFES Y OFI -

CIALES REACCIONARIOS. DISOLUCION DE -

LOS CUERPOS MERCENARIOS Y COLONIALES. - DERECHOS DEMOCRATICOS PARA LA TROPA, -

CREACION Y EXTENSION A TODOS LOS CUAR

TELES DE COMITES DE SOLDADOS Y MARINOS,

COORDINAD OS ENTRE SI Y CON LAS ORGANI

ZACIONES OBRERAS. - DESTACAMENTOS PERMANENTES DE AUTODE-

FENSA DE LAS COMISIONES OBRERAS Y ORGA

NISMOS SIMILARES, CAPACES DE ORGANIZAR

LA RESPUESTA ANTE CUALQUIER FORMA DE RE

PRESION CONTRA EL MOVIMIENTO DE MASAS

Y SU VANGUARDIA, EMBRIONES DE LAS MILI-

CIAS OBRERAS.

Después de 40 años de dictadura, una inmensa as piración al ejercicio integral de los derechos y liber tades democráticas está presente en todas los luchas= de masas. Tan es ast, que ya aparecen los frenos "de mocráticos" , los programas de "democracia recorta -da" como el de la Junta Democrática, que buscan re ducir esa aspiración a los pobres limites tolerables -por la burguesta española. Los troikistas lucharemos consecuentemente por las consignos democráticas y contra toda forma de opresión y represión, buscando siempre que sea el propio combate de las masas quien se encarge de superarlas. - DERECHO DE HUELGA, SIN RESTRICCIONES DE

NINGUN TIPO. - LIBERTAD DE REUNION, ASOCIACION, PREN-

SA Y MANIFESTACION. - LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLITICOS

REGRESO DE LOS EXILIADOS. - ELECCIONES CON DERECHO A VOTO DESDE -

LOS DIECISEIS ANOS A LA ASAMBLEA CONS -

TITUYENTE. - ABOLICION DE TODA FORMA DE CENSURA:

LIBERTAD DE CREACION ARTISTICA. - PLENA LIBERTAD SEXUAL: DERECHO A LA IN-

FORMACION SEXUAL. DISTRIBUCION LIBRE Y

GRATUITA DE CONTRACEPTIVOS. ABORTO Y

BRE Y GRATUITO. - ABOLICION DE TODA DISCRIMINACION LA -

BORAL Y SOCIAL SOBRE LA MUJER. - SEPARACION COMPLETA ENTRE IGLESIA Y ES-

TADO. - DEVOLUCION INMEDIATA E INCONDICIONAL

A MARRUECOS DE LAS POSESIONES COLONIA

LES ESPANOLAS EN EL NORTE DE AFRICA. - RETIRADA INMEDIATA DE TODAS LAS TROPAS

ESPANOLAS DEL SAHARA. INDEPENDENCIA-

INCONDICIONAL DEL SAHARA, PARA QUE EL

PUEBLO SAHARANI DECIDA LIBREMENTE SUnicació

DESTINO. ¡ Hemeroteca General CEDOC

Página 14

Pero existe un derecho democrático fundamental, especialmente en España, frecuentemente olvidado o "aplazado", en los programas que se oponen al franquismo: el derecho a la autodeterminación de todas las nacionalidades oprimidas bajo el Estado español. Un programa revolucionario en España debe situar es te derecho en un puesto de honor, como lo está ya -en la conciencia de las masas de estas nacionalida -des, que explotará sin duda en la hora misma de la caido de la dictadura: - ELECCION INMEDIATA POR SUFRAGIO UNI -

VERSAL DE TODOS LOS HABITANTES DE CADA

UNA DE LAS NACIONALIDADES OPRIMIDAS, -

DE UNA ASAMBLEA NACIONAL PARA EL LI -

BRE EJERCICIO DEL DERECHO A LA AUTODE -

TERMINACION. 4. Por la ruptura de todos los pactos con el imperialismo. Por los Estados

Unidos Socialistas de Europa.

El capitalismo español se encuentro plenamente -integrodo en el imperialismo. La oposición que encuentra la dictodura franquista en ciertos gobiernos -europeos, para su incorporación plena a la OTAN -y, a otro nivel, a la CEE — no es más que el reflejo del profundo temor de estos gobiernos ante la reac -ción de los trabajadores de sus pañes, frente a la co laboración abierto con el Franquismo. Pero esto no -supone ningún obstáculo a otras diversas formas de -"ayuda mutua" de carácter militar - en especial con EUA y Portugal - ni a los pactos "secretos" de cola boración policiaca - en especial con Francia. Para la burguesta española, el respeto y la ampliación de estos alianzos constituye la mejor garantia de su dominación de clase, en cualquier circunstancia. Para el PCE, a través de la Junto Democrática, el respe -to incondicional a la totalidad de estos acuerdos, es uno de los puntos clave de la "alternativo democráti ca" al franquismo. Para los revolucionarios, el de -trocamiento de la dictadura estó intimamente relacio nado con la ruptura de cualquier pacto con el impe -rialismo. - RUPTURA DE TODOS LOS PACTOS Y ALIANZAS

MILITARES CON EL IMPERIALISMO: RUPTURA

DEL TRATADO HISPANO-NORTEAMERICANO -

Y DEL PACTO IBERICO. FUERA LAS BASES MI-

LITARES YANQUIS DE ESPANA. - RUPTURA DE TODO PACTO SECRETO DE COLA

BORACION REPRESIVA Y POLICIACA CON LOS

GOBIERNOS IMPERIALISTAS, PUBLICACION

INMEDIATA DEL CONTENIDO DE ESTOS PAC -

TOS.

Pero los bases yanquis no son los únicos enclaves militares imperialistas que existen en Españo: en Gi braltar - la última colonia de Europa - Inglaterra = dispone de un importante aparato militar. Su inme -diato desmante lamiento debe ir unido a la devolución incondicional de Gibraltar al Estado español.

- RETIRADA DE TODAS LAS TROPAS Y EQUIPOS

MILITARES BRITANICOS DE GIBRALTAR, DEVO

LUCION INMEDIATA DE GIBRALTAR AL ESTA -

DO ESPANOL.

Las relaciones de España con la Comunidad Económica Europea, deben abordarse con una posición -consecuentemente internacionalista, opuesta fronto! mente a todo "apoyo idetico" a la incorporacióna la CEE de una España no franquista - justificada en ba se a la supuesta ayuda que supondría para la "demo -cratización" del pais y adornada con la promesa a -largo plazo sobre la democratización de la propia CEE. La lucha de los trabajadores españoles sólo ha encontrado, y encontrard, ayuda y solidaridad en -sus hermanos de clase. Frente a la CEE y cuaiquierforma de alianza politica internacional de la burgue sia, la consigna de los trabajadores españoles debe -ser los ESTADOS UNIDOS SOCIALISTAS DE EUROPA.

La España franquista es un refugio dorado de to -dos los fascistas del mundo, y uno de los centros in -ternacionales del terrorismo fascista. El derrocamien to de la dictadura debe significar también la llegada de la justicia revolucionaria del pueblo español para toda esta plago, cuyas intimos relaciones financieras, militares y politicas con la dictadura son bien cono -cidas. ESPANA DEBE CONVERTIRSE EN UN LUGAR DE ASILO PARA TODOS LOS LUCHAD CRES REVOLUCIONARIOS DEL MUNDO YEN UN FOCO DE -SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA CON LAS LU CHAS DE TODOS LOS TRABAJADORES DE LA TIE -RRA. Muy en especial, LA SOLIDARIDAD DEBE OR GANIZARSE DESDE AHORA CON LOS TRABAJADO RES PORTUGUESES, en el camino hacia una FEDERA CION DE REPUBLICAS SOCIALIS TAS IBERICAS, fren te a cualquier proyecto de hacer de España una BASE CONTRARREVOLUCIONARIA contra el puebla por -tugués. 5. Por la unidad del frente proletario.

Por un gobierno de trabajadores.

La fuerza fundamental del actual movimiento de masas en España, y la base más firme de su futura vic toria contra la dictadura y el capitalismo, está en su capacidad de autoorganización. Miles de experiencias distintas en ese terreno, o nivel de masas y de -la vanguardia amplia, recorren el pall; la generalización de las Asambleas y su poder decisorio y el re_ tuales más claros del ascenso pleno de la autoorgani forzamiento general de las CC.OO. son los datos ac zación del movimiento de masas. Luchar por la ex -tensión y consolidación de este proceso es una tarea esencial de la revolución española. - POR LA GENERALIZACION DE LAS ASAMBLEAS

COMO CENTROS DE DECISION DE LAS LUCHAS

Y DE LOS COMITES ELEGIDOS Y REVOCABLES.

- POR LA COORDINACION Y CENTRALIZACION

DE COMITES DE LUCHA.

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- POR EL REFORZAMIENTO, LA CONSTRUCCION

Y LA EXTENSION DE LAS CCOO Y ORGANIS -

MOS SIMILARES, POR SU COORDINACION Y

CENTRALIZACION A TODOS LOS NIVELES Y

ENTRE TODOS LOS SECTORES EN LUCHA.

La base polifica de la autoorganización del movi miento de masos está en su independencia de clase -frente a la burguesia. Una lucha implacable debe -desarrollarse contra la inclusión, o por la expulsión, de la burguesia o de cualquiera de sus portavoces po Irticos de los organismos del movimiento y su vanguar dia, por la ruptura de cualquier pacto con la burgue sia de las organizaciones poltricas obreras.

- FLERA LAS ORGANIZACIONES OBRERAS DE

LA JUNTA DEMOCRATICA Y CUALQUIER OTRA

ALIANZA INTERCLASISTA.

- FRENTE UNICO PROLETARIO CONTRA LA DIC-

TADURA Y EL CAPITALISMO.

Cuanto más evidente resulta la ruina del franquis mo, cuanto más se acerca el momento de su derrocamiento por el movimiento de masas, más gritan los re formistas la consigna del "gobierno de amplia coali -ciôn" , al instrumento ejecutivo para que la burgue -sĩa arrebate a los trabajadores españoles su victoria, y disponga de las mejores condiciones para la recons trucción de su Estado. Nada pueden esperar los ver daderos protagonistas de la calda del régimen fran = quista - la clase obrera y el pueblo español - de un gobiero como éste, sino el fraude a sus reivindica -ciones fundamentales, Ninguna conquista de las luchas estará garantizada establemente sin UN GO -BIERNO DE LOS TRABAJADORES, BASADO EN LOS ORGANISMOS QLE LAS MASAS HAYAN PLESTO EN PIE PARA EL DERROCAMIENTO Y DESTRUCCION DE LA DICTADURA; Y RESPONSABLE ANTE ELLOS. SOLO UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES PO DRA ABORADAR LA REALIZACION DEL PROGRA -MA REVOLUCIONARIO QUE RESPONDE A LOS INTERESES Y REIVINDICACIONES DE LAS MASAS, ABRIENDO ASI EL CAMINO HACIA LA DICTADURA DEL PROLETARIADO - LA COORDINACION Y CENTRALIZACION DE LOS CONSEJOS OBREROSUNICA SOLUCION RADICAL A LAS NECESIDADES DE LOS TRABAJADORES. Prepararse para urgentes tareas de solidaridad internacional

La caldo de la dictadura franquisto y el iniciode la tercera revolución española del presente siglo, mo dificarán profundamente la situación objetivo en Europa occidental. En interacción con el proceso revo lucionario que se desarrolla en Portugal, estimularán potentemente un nuevo ascenso importante de las luchos obreras en Francia, en Italia y en otras partes.En un contexto de recesión económica generalizada, de crisis social y polftica prolongada, esas luchas po drón alcanzar a su vez una dinámico objetivamente -anticapitalista aún más clara que la de 1968 y 1969.

Pero seria irresponsable sembrar ilusiones en cuan to o una eventual pasividad del imperialismo y de la burguesta internacional ante una crisis de su régimen que amenaza con ser una de las más profundas y más largos conocidos después de 1917. Si las amenazos -contra el proletariado portugués se multiplican, mien tras en ese país la burguesia dispone todavía de una última posición tan importante como la del MFA, y que el grado de politización de los trabajadores es in ferior al de España, aún si ahora progresa rápidamen te, puede imaginarse el asalto feroz que se dirigiria contra un inicio de revolución proletaria en España, que posee uno de los proletariados más combativos y más politizados del mundo entero, donde es sumamen te posible que el pais sea cubierto de órganos de dua lidad de poder desde la caida de la dictodura.

Es indispensable entonces que los revolucionarios se preparen desde ahora, y preparen a la vanguardia obrera y joven más amplia, para asumir las múltiples tareas de solidaridad internacional con la revolución y el proletariado en el Estado español, tareas que = pueden imponerse antes de lo pensado. Mucho ms que después de julio de 1936, es necesario ahora que la solidaridad actuante con la revolución española -que asciende se convierto en la causa de todos los -trabajodores de Europa y del mundo. Sacando las lecciones de la experiencia de la guerra civil espa -hola, es necesario que esta solidaridod, sin desesti -mar ningún aporte, y agotando siempre las formas más Flexibles de frente único sin exclusiva alguna, se ar ticule sobre la base de una amplia autonomia de cla se, de manera que no pueda ser utilizada, contra las intenciones y la voluntad misma del proletariado in -temacional, en un instrumento de freno y de chanta je que haria desviarse a la revolución española de las vias trazados por ella mismo.

Desarrollar desde ahora una vasta campaña de so lidaridad internacional con el combate ejemplar de los prisioneros políticos de España por su liberación -inmediata e incondicional, es el mejor medio para -preparar la realización de las mós ventas tareas de so lidaridad futuras. Los prisioneros polfticos encerra dos en las prisiones de Franco han organizado alli un combate cuyo dinamismo, perseverancio, fe inque -brantable en la victoria del proletariodo, heroismo -cotidiano, son sin precedentes en la historia del movimiento obrero europeo, la que sin embargo es rica en ejemplos de luchadores indomables. El respeto y la admiración que ese combate impone a todos, debe expresarse en movilizaciones a través de toda Europa, que prepararán las movilizaciones más vastas -cuando llegue la hora de la dictadura. Es a esas mo vilizaciones que la IV Internacional invita a sus sec ciones, sus simpatizantes y amigos, la vanguardia obrera y las más amplias masas de Europa y el mundo.

31 de mayo de 1975° EL SECRETARIADO LINIFICAD@ació DE LA IV INTERNACIONALOC neral

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