Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Tema

Socialización del mercado

· Inprecor n.º 80, diciembre de 1990 · pp. I-XII · 10.192 palabras

Socializar el mercado*

Es mucho más fácil criticar las ideas ajenas que otrecer una alternativa creible. La segunda parte de este artículo será, en conjunto, mucho más provisional que la primera, y más corta. Tengo bastante confianza en mi punto de partida en esta búsqueda de una alternativa tanto a la economía dual de Nove como a la economía Mandel, pero muchos son más producto del estado actual de elaboración de mis ideas que convicciones firmes. Mis ideas se han modificado bastante desde que escribí el primer borrador, y sin duda sufrirán nuevos cambios (52).

La producción y reproducción de la fuerza de trabajo La mayor parte de los debates sobre la organización socialista de la economía comienzan por la forma de propiedad empresas. Pero la propiedad sólo es importante en tanto tiene implicaciones en las condiciones de producción y reproducción de la fuerza de trabajo. En una economía capitalista, la fuerza de trabajo está separada de los medios de subsistencia, y el proceso de producción y reproducción de fuerza de trabajo es una variable dependiente, subordinada al proceso de acumulación. El antagonismo fundamental entre compradores y vendedores toma la forma de un antagonismo entre los hogares, como vendedores de fuerza de trabajo, y las empresas como compradoras de la misma. Esto es lo que tiene que cambiar, de forma que el proceso de producción y reproducción de de la fuerza de trabajo sea una variable independiente, a la que se aco* (Este trabajo es continuación del titulado: "¿Socialismo de mercado o socialización del mercado?", de la misma autora, publicado como Tema en el Inprecor 78.)

Diane Elson mode el proceso de acumulación.

Para conseguirlo, los hogares tienen que tener acceso a unos ingresos básicos sin necesidad de verse obligados a vender su fuerza de trabajo a las emsean públicas. Su supervivencia, a un nivel básico pero decente, debe estar garantizada independientemente de ello. Sólo así serán capaces de ejercer auténticamente su derecho a vender o no su fuerza de trabajo a las empresas, sin verse obligados a venderla por necesidad. La for-

Use logre prácticamente dede la estructura de la economía y del nivel de desarrollo: no podra ser la misma para una economia agraria pobre y para una industrial rica. Pero, en todos los casos, la provisión colectiva y pública de sevicios de salud, educación, agua y saneamientos gratuitos será seguramente la apropiada. En una economía agraria pobre, el acceso de los hogares a la tierra será probablemante el factor fundamental. En una economía industrializada rica, la provicolectiva y pública de ingresos será más aconsejable. Siel ejemplo de Nove y Mandel, ceñiré, a la hora de dar ejemplos

La las economías industrializadas ricas, pero intentaré al mismo tiempo formular mis ideas básicas de manera que sean aplicables a todo tipo de economías.

En una economía industrial, la base para que los hogares puedan elegir libremente sería de dos tipos: la provisión gratuita de sevicios basicos, como sanidad y educación, agua y saneamientos; y la provisión a cada persona, por derecho propio, de un ingreso monetario mínimo que cubra la compra de comida y ropa suficientes, alojamiento y bienes domésticos para alcanzar un nivel muy básico de (¿lentejas en vez de filetes?, ¿pantalode serie o de diseño?, ¿esteras o alfombras?).

Las razones para que la provisión de sevicios como la sanidad y la educación sea gratuita nace de las características específicas de estos sevicios (de sus interdependencias y relaciones externas) y no porque sean "básicos". También se podría defender la provisión gratuita de otros servicios como el transporte urbano, alegando razones similares. Pero no trataré estos servicios con mayor detalle, ya que prácticamente todos los socialistas están de acuerdo en este punto. Sin embargo, añadiré a la lista de bienes a distribuir libremente el acceso a las redes de información: imprenta, teléfonos, fotocopiadoras, telefaxes, ordenadores, etc.. Como se verá más adelante, una condición necesaria para la socialización del mercado es la posibilidad de un acceso igualitario y fácil a la información. El compartir y acumular conjuntamente información es esencial para el desarrollo de relaciones de confianza, buena fe y reciprocidad. Lo que no significa que se tenga que equipar cada hogar con un ordenador personal, un modem, un teléfono y una antena parabólica. Pero si implica que se garantice a todos los hogares el acceso a este tipo de equipos, de la misma manera que lo tienen a la escuela y los hospitales.

Estos servicios de distribución gratuita deberán organizarse de forma que respondan a las necesidades de los hogares, y no simplemente a las necesidades de los productores. Ello exigirá que se institucionalicen formas de rendición de cuentas ante los hogares, representados por organizaciones de consumidores. Ciertos tipos de rendición de cuentas existen de forma muy embrionaria en algunos países de Europa Occidental (por ejemplo, los consejos de salud pública en Gran Bretaña), pero carecen de poderes reales.

No se distribuirán gratuitamente otros elementos del salario básico por razones ya adelantadas al analizar la propuesta de Mandel, pero se repartirán en forma de cantidades de dinero. Hay una literatura cada vez mayor sobre el

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papel de la distribución que no haré referencia aquí. Un problema inmediato es que si todo el mundo sin contrapartida una ción básica, suficiente para liberarlo vender su fuerza de trabajo a las empresas, ¿como se gaproducen los bienes necesarios en los que gastar los ingresos así distribuidos?. Una respuesta es que la mayoría de la gente querrá comde lo que les permitirá asignación básica (prefiriendo en nas ocasiones carne y vino a lentejas y agua) y por lo tanto querrán vender su fuerza de trabajo para lograr ingresos más altos. Otra es que la gente usará el dinero para comprar sus propios medios de producción e iniciar empresas familiares o se unirá con otros hogares para formar cooperativas. O que tendrá suficiente social como para que se den cuenta de que deberán contribuir a la producción, si desean que la asignación básica tenga poder de compra real: aunque se puede plantear aquí el problema de que algunos tendrán esa conciencia social y otros no. Sin duda mucho depende del contexto en que se distribuya este tipo de asignaciones: la defensa de la distribución universal de asignaciones básicas, en tanto que una característica esencial de una economía socialista, no implica desde mi punto de vista que se apoye la sustitución del capitalismo de bienestar, incluyendo la legislación que protege los derechos de los trabajadores, por un capitalismo de distribución libre universal(54). La distribución universal debe concebirse como parte de un conjunto de medidas sociales, siendo la abolición del capital una precondición esencial.

Para el problema que pueden plantear quienes tiendan a aprovecharse del sistema, propongo una sugerencia que tiene la ventaja de contribuir a la socialización del trabajo no pagado necesario para la producción y reproducción de la fuerza de trabajo. Consiste en que paralelamente al derecho a obtener una asignación básica, los adultos con plenas facultades tengan el deber de realizar trabajo no pagado en el hogar, ocupándose y cuidando de aquellos que no son capaces de valerse por si mismos. Las personas minusválidas quedarían exentas. Todos los demás deberían asumir algún tipo de servicio no pagado a la comunidad: por ejemplo, ocuparse de un niño minusválido, de forma que quien lo hace habitualmente pueda tener tiempo libre para

80 Diane Elson otras actividades, de trabajo o de ocio. La socialización del hogar y de otras tareas domésticas no pagadas siempre fue un objetivo de las feministas listas. Pero quizás se ha exagerado la tendencia a concebirla como un desplazamiento de estas actividades fuera del hogar, trasladándolas a guarderías, asilos para ancianos, hospitales psiquiátricos, comedores y lavanderías colecti-

Estas facilidades e instituciones tienen un papel que jugar, pero no tienen en cuenta los beneficios que se de la privacidad personal, de disponer de un cuarto para uno mismo, o de la atención y cuidados que pueden prestar la propia familia o comunidad. En vez de buscar simplemente cómo reducir el ámbito vivencial del hogar, yo sugeriría que se otorgase el reconocimiento social necesario a quienes contribuyan al trabajo de cuidar a otras personas en el hogar. Las medidas que he propuesto también pueden utilizarse para cambiar la división sexual del trabajo en este tipo de tareas. Los hombres pueden recibir formación para adquirir la capacidad de cuidar que es tipica de las mujeres. El hecho de que todos las personas, incluidos niños y niñas, obtengan una asignación básica por derecho propio, ayudará mucho a debilitar la actual dependencia de mujeres y niños de los hombres.

Otro poblema es el poder de compra real de las asignaciones básicas. El nivel de vida real que pueda lograrse con la asignación dependerá de los precios, y la inflacción podría erosionarlo. El valor de un ingreso monetario, a diferencia de uno en especie, depende en gran medida del proceso por el que se fijen los precios. Existe una relación directa entre la utilización de asignaciones básicas en forma de dinero, contraposición a lo que Mandel llama una "distribución" directa de bienes básicos, y la socialización de bienes de-

La mayoría de los hogares serán no sólo compradores sino también vendedores, por lo menos en algún momento de su ciclo vital. Algunos elegirán iniciar empresas familiares o unirse a otros hogares para formar cooperativa, que serán propiedad de sus miembros y venderán sus productos. Estas actividades se darán probablemente en pequeña escala. Pero todos o una parte importante de los miembros de la mayoría de los hogares serán empleados, en un momento u otro de su ciclo vital, en empresas de de propiedad pública que constituirán el sector principal de la economía, vendiendo su fuerza de trabajo por un salario. Al desaparecer la necesidad de vender esa fuerza de trabajo desaparecerá también la causa básica de antagonismo entre compradores y vendedores de la fuerza de tra-

Sin embargo, quedarán aún por resolver cuestiones esenciales, como la organización del trabajo en la empresa, la reasignación del trabajo las condiciones económicas, y la determinación de los salarios. Hacer que la fuerza de trabajo sea una variable independiante significa que no sea tratada

Run recurso más, igual que la maquinaria o las materias primas, incluso si en los libros de contabilidad de las empresas todos ellos aparecen como sumas de dinero.

Las empresas públicas gestionadas por los trabajadores Ello implica que las empresas públicas deberán ser gestionadas por los traba-

"derecho al trabajo" para los trabajadores empleados por las empresas públicas. Y que los salarios básicos se determinarán a través de un mercado de trabajo cializado". La gestión de los trabajadores significa que el coste total del trabajo de una empresa no será tratado simplemente como un costo a ser minimizado. Ello puede provocar temores sobre la "ineficacia" y la falta de innovación. Pero no existe razón alguna para que una empresa gestionada por los trabajadores no busque reducir los costes laborales por unidad de producto, por medio de una mejor organización de la producción, aprovechando las mejoras de productividad bien en forma de mayor tiempo libre o de ingresos extras. Una empresa gestionada por los trabajadores estará en mejores condiciones de resistir los intentos de reducir los costos laborales por unidad de producto mediante un aumento de la intensidad del trabajo, una reducción de las medidas de seguridad, o a través desempleo. Estas tres últimas medidas puede parecer que ayudan a mejorar la eficacia en términos de rentabilidad. Pero se trata de una eficacia unilateral que, si bien puede aumentar la satisfacción de las necesidades de los hogares como compradores, satisfacción de las necesidades de los hogares en tanto que vendedores de fuerza de trabajo.

Los trabajadores en las empresas públicas bajo gestión obrera no tendrán el mismo grado de control que en las cooperativas, ya que habrá ciertas res-

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tricciones en la utilización de sus habe-

En economías centralmente planificadas, estas restricciones han sido impuestas por una formidable bulos ministerios lectores de Inprecor no necesitan persuadidos de que ello debe recer. Propongo como alternativa exista una Oficina de Regulación de las Empresas Públicas, cuyo trabajo no tanto fijar objetivos para la producción y asignar los imputs a la empresa como vigilar al cumplimiento de la utilización de los haberes públicos, de acuerdo con una serie de normas democráticamente acordadas. Por ejemplo, para impedir que los trabajadores de una empresa pública se apropien sus activos, para ellos o sus asociados. La Oficina de Regulación de las Empresas Públicas podría ejercer el derecho de propiedad de las empresas en nombre de la comunidad, teniendo los trabajadores de ellas una serie de derechos reconocidos pero limitados. No existirán mercados bancarrotas o absorciones financieras. La reestructuración de las empresas sería responsabilidad de la Oficina cambio de la limitación públicas recibirían una forma de salarios fijos, y no simplemente como una parte del sobre valor producido por las empresas, pero podrían existir bonos de productividad variables dependiendo del trabajo de los individuos, de los equipos de producción o de la empresa. Las empresas comprarían sus materias primas y su maquinaria, y venderían su producción en mer-

"socializados", exceptuando aquellos que distribuyan servicios gratuitos. Tendrán que operar en el marco una serie de regulaciones que protejan al medio ambiente, la sanidad y la seguridad, cuyo cumplimiento correspondería a un servicio de inspección bien provisto. Hay que esperar que normalempresas se autofinancien, a excepción de las que provean servicios gratuitos, que das gracias a un sistema impositivo.

alentará la aparición de nuevos actores productivos. Los equipos de trabajadores podrán solicitar de la Oficina de Regulación permiso para iniciar nuevas empresas públicas, recibiendo para ello fondos publicos sin intereses. En algunas industrias, quizas sea mas apropiado que exista un sistema por el que los equipos de trabajadores puedan presentar ofertas de subcontrata-

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Diane Elson ción a la Oficina de Regulación, para gestionar facilidades públicas durante un periodo de tiempo determinado. Existirá todo un abanico de formas de control público y de inicativas descentralizadas(55).

Se darán sin duda situaciones en las que las empresas no podrán mantenerse y tendrán que ser reestructuradas.

entonces cuando la Oficina de Regulación de las empresas públicas entre en acción. Pero a nadie se hará responsable. Por el contrario, la Oficina de Regulación ayudará a elaborar planes para una reestructuración de los trabajadores, que podrán ser transferidos a trabajos parecidos en otras empresas o, tras un periodo de formación profesional, ser designados a nuevos empleos. Los trabajadores tendrán derechos claramente definidos en relación con este proceso, pudiendo adoptar medidas legales para hacerlos efectivos. La Oficina de Regulación empresas públicas otorgará créditos puente, y también el derecho de negar ayuda financiera cuando los trabajadoy no la reestructuración.

Reconozco que no he hablado sobre las medidas internas necesarias asegurar una auténtica gestión de los trabajadores. En la medida en que existen grandes diferencias en la capacitación de los distintos grupos de empleados, y en la responsabilidad de sus taimposible que todos puedan jugar el mismo papel. Es importante intentar superar la desventaja de quienes tengan una menor formación y responsabilidades más limitadas en su trabajo.

de información abierto y accesible a todos los empleados es fundamental. Pero la capacidad para interpretar la información que se pueda obtener así también es importante, y no queda garantizada por el simple libre

La la misma. Diferentes grupos de trabajadores deberán poder consultar con representantes elegidos por ellos mismos (por ejemplo, a través de los sindicatos) si necesitan ayuda para formular una política de reestructuración o ejercer sus derechos. Tampoco será suficiente que exista el derecho al libre acceso a la información si el marco para su ejercicio es un medio inestable, que requiera la acumulación de poderes discreccionales en manos de un número pequeño de personas que toman las decisiones. Por lo tanto, la posibilidad de que se desarrolle una gestión obrera igualitarista tiene implicaciones y depende de las relaciones que se establezcan entre empresas. No es posible que unas empresas tengan libre acceso a la información y otras no o que estas guarden secretos entre si. Un sistema de información verdaderamente abierto entre empresas es una de las características de un mercado socializado, de la misma manera que lo es la existencia de relaciones a largo plazo entre compradores y vendedores, que ayudan a estabilizar el clima empresarial. Así, un mercado socializado será mucho más compatible con la democracia industrial que el actual mercado organizado por empresas.

Los mercados socializados En primer lugar, me gustaria definir algunas características generales de los mercados socializados, para considerar después con algún detalle que efectos tendrían en la fuerza de trabajo, los bienes de producción (es decir, los bie nes comprados y vendidos entre empresas) y los bienes de consumo. Un mercado socializado seria un mercado constituido por entidades públicas, financiadas a través de un sistema impositivo directo sobre las empresas y los hogares, y no indirecto sobre sus ven-

También sería aquel en "apretón de manos invisible", ciones de buena fe y reciprocidad que las economias de mercado se han visto obligadas a desarrollar, al menos en un cierto nivel, se configuran en unas re des de información pública abiertas a todos y no en "circulos de influencia" o "club de caballeros" que excluyan a los "no iniciados". Estas redes de información se financiarían por medio del sistema impositivo y no mediante la venta de sus servicios.

La razon de ser de los promotores de mercados públicos (a los que podemos llamar Comisiones de Precios y Salarios) es superar los obstáculos que se interponen, en los mercados promovidos privadamente, al libre intercambio de la información. La Escuela Austriaca, que siempre ha celebrado la capacidad del mercado para generar información, no subrayó en cambio hasta que punto la fragmenta. Las empresas que tienen como objetivo la búsqueda de beneficios y que se relacionan a través del nexo monetario, tienen importantes incentivos para ocultar información sobre su productividad, costes producción e innovación. La posibilidad de iniciativas que permite el mercado es otra de sus ventajas, pero una sus desventajas es que crea obstáculos al libre uso de la información. Un mer-

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cado socializado permitiría la posibilidad de iniciativas, que es una característica de una sociedad liberadora, pero crearía nuevos canales e incentivos para que las iniciativas individuales

Para ello, las Comisiones de Precios y Salarios deberían asumir tres tipos de actividades. Ante todo, las Comisiones para el intercambio de información sobre los términos de compra y venta enlos hogares. Las características de estos medios dependerá del nivel de deseconómico. En una economía agraria pobre el primer paso es la construcción de instalaciones para mercados. En las economías industrializadas con acceso a micro computadoras es posible el desarrollo de mercados electrónicos. En las economías industrializadas capitalistas los mercados electrónicos están creciendo, aunque de manera desigual. Un mercado electrónico público tendría la enorme ventaja de la estandarización, ya que por el momento el desarrollo de mercados electrónicos capitalistas se ve limitado por la incompatibilidad entre diferentes tipos de equipos según la propiedad. Un mercado electrónico público tendría la ventaja de los bajos costes de operación, dadas las grandes economías de escala posibles en la recogida y procesamiento de la información. Ello supondría un incentivo positivo tanto para las como para los hogares: el mercado público sería más barato que la busqueda individual y fragmentada de información sobre los términos en que se realizan las compras y ventas.

¿Qué tipo de información deberían recoger y analizar la Comisiones de

Salarios?. No bastaría que conocieran los precios por unidad. Una de las razones a favor de un mercado socializado es que conllevaría la transparencia en el proceso de formación de precios, de manera que el público podría ejercer un cierto control. En las economias de mercado industrializadas la mayoría de la empresas fijan los precios añadiendo un tanto por ciento a los costes por unidad, pero ni unos ni otros son públicos. Las Comisiones de Precios y Salarios exigirán que las empresas revelen sus precios por unidad, para que el público pueda evaluar la relación existente entre costes y precios. ¿Supondrá un costo extra para cada empresa generar esa información? No, si las empresas la generan de antemano para la propia gestión interna, En una economía capitalis-

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Diane Elson ta la contabilidad de costes es de hecho un instrumentro básico de gestión. La diferencia consistirá no en la obligación de generar nueva información, sino en la obligación de hacer públicos unos datos que generalmente cretos. Por lo tanto, la segunda tarea de las Comisiones será hacer obligatoria la publicidad de la información, sobre la base de reglamentos y normas de contabilidad, como una precondición para operar en los mercados públicos.

Una tercera actividad será orientar la formación de precios y salarios. Las Comisiones de Precios y Salarios no podrán por supuesto vigilar todos los detalles y controlar todos los precios y

Siempre existirá la posibilidad de que se produzcan fuera del control central transacciones no oficiales,

• "negras". Sin embargo las Comisiones de Precios y Salarios podrán sugerir precios y salarios normativos, y suministrar la información que permita a compradores y vendedores vigilar por si mismos, de manera descentralizada, los precios y salarios. También se podrán usar medidas fiscales y legales de manera que se incentive el cumplimiento de los contratos y las normas del mercado en general y se penalicen las infracciónes. Los precios y salarios que se ofrezcan en cualquier operación podrán ser comparados con la normativa. Si así lo desean, tanto compradores como vendedores podrán desviarse de la normativa en una operación concreta (para asegurar, por ejemplo, una entrega rápida o una variación en la calidad). Pero también tendrán la posibilidad de negarse a ello y pedir que la Comisión realice una investigación. Si muchos compradores y vendedores ello sugerirá que ésta necesita ser revisada. A corto plazo, sin embargo, las economías industrializadas y descentralizadas tienden a experimentar rigidez de precios, y los ajustes cuantitativos juegan el papel principal (a través de la ampliación o recorte de pedidos y depositos y cambios en la combinación de productos). A largo plazo, los ajustes de precios son importantes por la influencia que ejercen los precios en la estimación de inversiones. Dada la rigidez de los precios, la Comisión podrá necesitar en algunas ocasiones anticipar, más que seguir, el curso de las operaciones, y reformar la normativa de precios antes de que los precios de las operaciones registradas hayan cambiado apreciablemente. Para ello necesitarán información de las redes sobre los movimientos de los depósitos y su nivel de utilización. Los precios normados tendrán que formarse en una interrelación, a partir de la información de compradores y vendedores, y no impuestos centralmente sin tener en cuenta las necesidades de estos(56). Una economía desarrollada podría unir el mercado electrónico con un sistema de pagos también electrónico. Un sistema electrónico público para el cobro de las operaciones podría registrar los términos en que éstas se realizan, y esta información sería procesada para saber si se desvían o no del precio guía. De nuevo, el bajo coste de las operaciones en un sistema de cobros público sería un incentivo para conpradores y vendedores. Un sistema de cobro electrónico y sin dinero en efectivo se está desarrollando ya en los países industrializados capitalistas, pero, igual que el mercado electrónico, se ve frenado por la falta de acuerdo en los standars técnicos y los altos costes iniciales.

La promoción pública de mercados necesitará complementarse con una red organizada y pública de vendedores y compradores, que compartan intereses comunes en la promoción de intercambios directos de información sobre temas como las características de los bienes y de los procesos de produc ción, así como sobre los planes de in versión. Estas redes de información(57) serán distintas de una burocracia, con sus jerarquías de poder y relaciones reglamentadas; pero también del mercado, en el que las relaciones son discontinuas y están mediatizadas por el nexo monetario. También serán diferentes de la red informal de subcontratas entre empresas, porque dispondrán de secretariados para facilitar el intercambio de información, financiados públicamente a través del sistema impositivo, y estarán abiertos a cualquier unidad social que reuna unos requisitos públicamente especificados. El principal interés de las redes de información no serán los precios y costos, sino las cantidades y características de los bienes y de los procesos de producción. Cualquiera podrá crear redes voluntarias, pero estos esfuerzos tendrán que ser complementados por las redes públicas, cuyos coordinadores tendrán el poder de pedir que se revele cualquier información. La existencia de redes de compradores y vendedores permitirá que algunas de la interdependencias existentes entre quienes toman las decisiones se pongan de manifiesto antes de que esas decisiones se adopten, de manera que las unidades individuales puedan decidir con mayor conciencia

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del bien público, considerando las consecuencias de sus decisiones para otros como para si mismos.

Los coordinadores de la red, que las Comisiones de Precios y Salatendrán tres tipos de funciones: facilitar el intercambio de información; vigilar el carácter público de la información; y, en este caso, un papel intractivo en el diseño y especificación de los bienes y procesos producción. Tendrán que existir distintos tipos de redes: por ejemplo, una red energética, de transporte, de capacitación laboral, de bienes de consumo, etc. La información sobre la que se centren las redes de compradores y vendedores será el inventario real y el previsto, la capacida, y los diseños y especificaciones de los bienes. De nuevo, todo ello no requiere que las empresas generen información adicional que incremente sus costes, sino que compartan la imformación que en cualquier caso necesitan para su propio funcianamiento interno. Por ejemplo, en las economías industrializadas capitalistas, la información sobre el volumen de los inventarios se está convirtiendo en una cuestión esencial, con el desarrollo de sistemas de gestión sincronizada de pedidos y distribución de bienes para el control de los inventarios(58). La tecnología electrónica ha hecho mucho más fácil y barato el seguimiento de los vólumenes de los inventarios.

Las redes de compradores y vendedores formarán la base de un proceso de planificación social descentralizado, en el que las implicaciones de los planes de inversion de cada una de las unidades se podrán tener en cuenta antes de que finalice el proceso de elaboración de dichos planes. Los secretariados de las redes podrán interactuar con una agencia de planificación nacional, para producir una estrategia general consensuada para la economia nacional. La innovación, y la deseable descentralización de decisiones en la utilización de los recursos, no quiere decir que no se necesite algún tipo de planificación central para el conjunto de la economía. De hecho, tendrá que existir una estrategia general que distinga que sectores deberán desarrollarse y cuales contraerse; que volumen se destinará a las inversiones y cual al consumo; y que cuellos de botella tendrán que ser resueltos y cuales tendrán que ser aceptados como limitaciones

ATEMA

80 Diane Elson condicionantes. Pero no se aplicará la estrategia a través de la asignación centralizada de los recursos materiales y la designación de outputs para cada empresa. Las estrategias de planificación francesas y japonesas son quizás los ejemplos más cercanos a mi esquema, pero carecen de muchos de los instrumentos de ejecución de que disponeconomía socialista, y las redes de información de las que depencámaras de comercio y protesioneles, en lugar de redes de información abiertas. Las Comisiones y redes funcionarían de manera algo diferente caso de la fuerza de trabajo, la producción y el consumo de bienes, por lo que serán analizadas por separado.

El mercado de trabajo La Comisión de Salarios proporcionará medios para el intercabio de ción sobre puestos vacantes y trabajadores a la búsqueda de empleo. Lo que en el caso de las economías industrializadas no significa nada nuevo, pero en las economías capitalistas estos mecacarecido crónicamente de recursos, y sólo proporcionan una información muy limitada sobre vacantes y de trabajo, dejando un gran vacio que es llenado por las agencias de empleo privadas, que buscan ante todo obtener beneficios, y por instituciones de investigación benéficas o no. En concreto, no facilitan información comsobre el estado general del mercado de trabajo, que permita a las empresas y a los trabajadores evaluar los términos y condiciones de las otertrabajo. Tampoco dan información sobre las bases con que se determinan los salarios relativos, (bien a través de esquemas de evaluación formal o mediante "la costrubre y la práctica") Para funcionar de manera efectiva, las Comisiones de Salarios necesitarán no sólo que le sean comunicadas obligatolas vacantes que se produzcan, sino también información sobre los salarios y condiciones de trabajo de los trabajadores de cada empresa, y sobre los mecanismos de evaluación de los de trabajo y los sistemas de escalas profesionales. Los departamentos de personal recogen este tipo de información en cualquier caso. Pero se exigirá además que la hagan pública y que sea posteriormente analizada por la Comisión de Salarios. Con la ayuda ordenadores con programas de hojas de balance y gráficos, se podrán resumir y presentar estos datos en muy poco tiempo, de manera que puedan ser utilizados por quienes busempleo o por los contratadores. Las Comisiones de Salarios, si cuentan con los recursos necesarios, no supondrán una burocracia cara, sino que por el contrario sustituirán a toda una serie de agentes que en las economías capitalistas producen la información, pero también la fragmentan y ocultan.

Las Comisiones de. Salarios ayudar a imponer unos niveles mínimos en los términos de contratos y condiciones de trabajo, negando mercado socializado a aquellas ofertas de trabajo que no cumplan estos requisitos mínimos. Igualmente, podrán ayudar a imponer unos mínimos en los mecanismos de evaluación de los puestos de trabajo (como salario igual para trabajo igual, sin dar siempre mayor importancia al esfuerzo muscular sobre la habilidad manual). Estos niveles mínimos tendrán que ser incorporados sin duda a la legisiación. Pero las Comisiones de Salarios podrán ir más allá, divulgar información sobre la "práctica más positiva" y promover mejoras.

Además de recoger, procesar y divulgar la información, las Comisiones Salariales darán normas "básicas", tanto en lo que se refiere a los salarios relativos básicos como a los aumentos generales de salarios. Será una aportación esencial para asegurar una distribución salarial socialmente justa y para controlar la inflacción. Es absolutamente esencial que sean incluidos todos los salarios, desde el del Presidente (democráticamente elegido) hasta el del último trabajador no especializado. (Presupongo que no existen otras rentas de patrimonio que los intereses producidos por los ahorros personales). Dado que todo el mundo tendrá garantizado un salario mínimo básico, parece probable que el salario relativo de los trabajos desagradables, menos especializados y aburridos será más alto que el que reciben en la actualidad, porque si no nadie los haría.

La elaboración de la normativa sobre será el resultado de un proceso de evaluación de puestos de trabajo bajo control democrático, y podrá ser revisado anualmente para tener en cuenta los cambios económicos y de estructura social, tal y como se reflejan en las estadísticas de oferta y demanda de empleo. La determinación de normativas para los aumentos salariales generales dependerá de decisiones macroeconómicas sobre los niveles de inversión y consumo, y sobre los aumentos de productividad alcanza-

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dos. La aplicación de estas normativas se hará a través de varios mecanismos: sistema impositivo; obligación contractual; publicidad de las violaciones; y la creación de un clima de confianza basado en una sociedad abierta, que implique un procesos público de formación de precios, con normas fijadas por la Comisión de Precios. El objetivo es hacer el proceso de formación de los salariso lo más transparente po-

En un sistema de este tipo, el objetivo central de los sindicatos dejaría seguramente de ser la negociación colectiva con la dirección de las empresas sobre el nivel de los salarios. Pero tendrán aún un papel importante: la defensa de los derechos de sus afiliados; la negociación sobre la organización de la producción y la utilización del sobrevalor producido por la empresas (después de pagar impuestos); y aconsejar sobre los niveles nacionales en la evaluación de los puestos de trabajo y la elaboración de tablas comparativas. Los sindicatos son una expresión de la división del trabajo y, si ésta cambia, también lo hará el papel de los sindicatos. Pero mientras haya grandes diferencias entre los distintos puestos de trabajo, unos con responsabilidad en la planificación ("trabajo mental") mientras otros sólo tienen responsabilidad en la ejecución del plan ("trabajo manual"), los sindicatos serán esenciales para la defensa de los intereses de estos últimos. Para ello es imprescindible el derecho de huelga y una organización sindical autenticamente independiente.

No existirá el paro involuntario, porque la Oficina de Regulación de las empresas públicas actuará como una

"compañia refugio" para aquellas personas cuyos trabajos desareestructuraciones, pagando sus salarios mínimos y dotándoles de una estructura organizativa y de formación profesional, hasta que puedan ser asignadas a nuevos trabaios. La creación de redes de contratantes y sumistradores de fuerza de trabajo (incluyendo los hogares y las instituciones educativas y de formación profesional) podrían jugar un importante papel, reduciendo el coste de este proceso y permitiendo un primer nivel de planificación de la fuerza de trabajo, mediante la recogida de información cuantitativa sobre la estructura ocupacional y la predicción de las necesidades futuras. Se podrían organizar toda una serie de redes sobre la base de grupos de oficios, cualificación y ocupación. Tanto los contratantes como los sumi-

80 nistradores de fuerza de trabajo tienen interés en que se mejore la capacitación profesional (creatividad, autodisciplina, conocimiento de nuevas tecnicas etc.). Las redes de oficio facilitarían el desarrollo de métodos de formación y de utilización de la fuerza de trabajo mutuamente beneficiosos, que eviten la trabajos marginales, unidimensionaales y supondrá el fin de la posible tensión entre el deseo individual de satisfacción profesional y el objetivo empresarial de autofinanciación. Pero se crearán espacios en los que los diferentes agentes tendrán la oportunidad de colocarse en la posición de otros, y mirar desde diferentes puntos de vista la concepción de la formación profesional, la educación y la creacción de los perfiles de los puestos de trabajo. Además de recoger y analizar la información, una importante tarea de los secretariados de red será la de otrecer a los participantes en la misma la oportunidad de compartir con otros sus experiencias, a través de ejercicios de entrenamiento, intercambio de personal entre empresas, centros de educación y formacion profesional, y actuando como consejeros de

Si no se adoptan medidas para socializar el mercado de trabajo, el funcionamiento del mercado tenderá inevitablemente a crear desempleo. En aquellos países en los que el socialismo de mercado ha llegado más lejos, como Hungría o Yugoslavia, mientras que los mecanismos para la búsqueda de nuevos empleos o la formación profesional son simplemente inútiles. Pero la asignación de recursos burocrática y centralizada a través de los Ministerios frena el desarrollo de la productividad y de la innovación tecnológica. Creo que las medidas que he propuesto tienen alguna posibilidad de evitar estos dos extremos indeseables.

: mercado de biene le producciol La compra y venta de bienes de producción tiene lugar entre empresas. No existe ninguna razón en contra de que las empresas públicas ejerzan su iniciativa descentralizada en la compra venta de bienes de producción, ciertas orientaciones de la Oficina de Regulación de las empresas públicas sobre su expansión o reducción y para evitar el mal uso de su patrimonio. Poco más hay que añadir sobre la Comisión de Precios para los bienes de producción y su actividad de facilitar los medios para el intercambio de información sobre los términos de las compras y las ventas. Hay que subrayar la importancia de su función de hacer pública toda la información, porque paises capitalistas la concentración y los oligopolios, en el sector de bienes de produccion, son determinantes en la formación de los precios. empresas utilicen métodos de contabilidad legales y faciliten, cuando se les pida, sus costes por unidad?. ¿No utilizarán dos juegos de libros, uno para la Comisión de Precios y otro para ellas?. El problema de la calidad de la información tiene importantes implicaciones. En los sistemas de asignación central de recursos existen problemas ya conocidos, de las razones por las que las empresas no dan a los planificadores centrales información veraz sobre los recursos necesarios para la producción por unidad. En estos sistemas hay un incentivo interno en las empresas para dar "desinformación", ya que los planificadores centrales deciden tanto los objetivos de producción de las empresas como la asignacion de los recursos necesarios para alcanzarlos. ¿Existirá algun incentivo para sub o sobre estimar os costos por unidad que se comuniquen a la Comisión de Precios? Para contestar esta pregunta debemos considerar la naturaleza del proceso de formación de precios.

Es conocido que la mayoría de las empresas en las economías capitalistas industrializadas fijan mando un tanto por ciento de ganancias a sus costes de producción por siendo este tanto por ciento mayor o menor de acuedo con las limitaciones que impone la conducta de los competidores y de los clientes. La Comisión de Precios fijará la normativa de precios de una manera parecida, pero su punto de partida serán los costes por unidad medios, y el tanto por ciento añadido vendrá determinado por las necesidades de inversión de la economía. Cuanto más alta sea la tasa general de inversión requerida por la estrategia formulada en el proceso de planificación, más alto deberá ser el tanto por ciento. Este tanto por ciento podrá variar de un sector industrial a otro, para generar un mayor excedente en aquellos que, de acuerdo con esa extrategia, deban crecer, y un menor exque deban reducirse. Este procedimiento de formación de precios, que adoptó Kalecki(59), se diferencia del procedimiento de prueba y error defendido por

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Men que no busca generar normativa de precios que tenga oferta y demanda y la liquidación del mercado, sino generar unos precios normativos que inciten a la restructuración correcta mediante ganancias diferenciadas en distintas actividades. Por otra parte, permite fijar los precios de aquellos bienes no standarizados y únicos que son característicos de una parte de la industria de bienes de producción. Los precios normativos podrán ser anualmente, pero cesita que esta revisión sea simultanea. Los precios normativos podrán permanecer estables durante a revisión permitirá decir en que medi coste y demanda (puestos de manifiesto por las variaciones en los inventarios) exigen un cambio de precios. El cómo deban relejarse los aumentos de coste en unos precios altos dependerá de como deban crecer, mantenerse o reducirse los niveles de producción de un sector particular. El proceso de formación de precios será transparente, en el sentido de que el público conocerá sobre que base se determinan los precios normativos, y podrá comparar con ellos los precios reales. Como los precios normativos serán fijados en relación a los costes por unidad y la tasa de ganancias medias, serán un acicate para mejorar la eficiencia: las empresas con costes por debajo de la media podrán obtener un mayor excedente, y tendrán fondos para crecer o distribuir mayores bonos a sus trabajadores. poder de las grandes empresas para incrementar sus ganancias, mediante la reducción de los márgenes de ganancia de las empresas subcontratistas menores. También servirá de contrapeso a la tendencia que tienen las empresas mantener sus márgenes ganancia, incluso cuando no utilizan plenamente su capacidad productiva y, asimimo, a sus vacilaciones a la hora de reducir los precios para incrementar la utilización de esa capacidad. Todas estas tendencias son características de las empresas en la economias capitalistas y refuerzan la posibilidad ciencias en la demanda agregada(60).

Este proceso para la formación de normativizados (unido a una versión de la fórmula del "palo y la zanahoria" para alentar el respeto a estas normas) ayudaría a ejecutar la estrategia macroeconómica, disminuyendo posibilidad de que la economía caiga en la trampa de stagflación. La razón fundamental para no dejar totalmente

80 Diane Elson el proceso de formación de precios en manos de las empresas es macroeconómicos y facilitar la presas (que contarían con los datos de de información) la sobre los niveles y variedades de put, y sobre las diferentes combinaciones de input, pero el proceso de formación de precios estaría socializado. La viabilidad de este proceso depende claramente de la calidad de información trasmitida a la Comisión de Precios. Es imaginar distintas situaciones en las que un pequeño grupo de empresas dominen una rama industrial, y puedan establecer una connivencia para transmitir en su información a la Comision de Precios costes superiores a los reales. Ello les podría permitir obtener ganancias superiores a las hubiera previsto la Comisión de Pre-

Podrían utilizarse distintas medidas para prevenir este tipo de desinformación: un servicio de inspección bien dotado, con poder para inspeccionar los archivos de las compañias; la exigencia de que la imformación computerizada sobre la gestión de las empresas sea

"acceso abierto"; distintas medidas para hacer que fuera demasiado complicado y costoso para una empresa el mantener varios juegos de libros de contabilidad (o cintas de computadora, eIc.); y medidas que faciliten la aparición de nuevos actores econó micos y disminuyan las posibilidades de

(como la existencia de un marco competitivo para los contratos operativos de duración limitada). La Comisión de Precios necestaría importantes recursos, pero éstos se podrían obtener redistribuyendo las economias capitalistas absorben las instituciones financieras en el mercado de capitales. La Comisión de Precios necesitará, por ejemplo, conocimientos parecidos a los de un analista de inversiones que trabaja para un banco co-

Las redes de compradores y vendedores de bienes de producción tendrían dos funciones particularmente importantes: minimizar la fluctuaciones capacidad productiva debidas a la aglomeración de inversiones, que pueden llegar a ser bastante pronunciadas en muchas industrias de bienes de producción; y la difusión de innovaciones téc-

En las economías capitalistas existe una considerable cooperación, entre compradores y vendedores, en el diseño y especificación de los bienes de producción y en la determinación de necesidades futuras de inversión.

En respuesta a las nuevas tecnologías de automatización basadas en la elecinterempresariales parecen pliar su área de objetivos, ocupándose no sólo de contratos a largo plazo para productores particulares, do también la colaboración en el diseño y la planificación. Algunos investigadores utilizan el término "sistemafactoria"

para describir este proceso, a unidad de producción consiste en un conjunto de empresas separadas, a la vez integradas por un detallado plan de coordinación para el desarrollo y producción del producto, utilizando la tecnologia de procesamiento microelec trónico de la información(61). Sin embargo, todo ello queda limitado por el derecho de las empresas privadas de mantener en secreto toda y en especial aquella que les da una ventaja competitiva. Este derecho no existiría en una economía socialista desarrollada del tipo de la que se ha descrito en estas páginas. Las empresas públicas tendrían que compartir información sobre sus innovaciones tecnológicas y planes de producción, como condición para utilizar bienes de propiedad pública. Las cooperativas y las empresas familiares tendrían que compartir información, como condición para su admisión en los mercados y en las redes de promoción pública. Para crear incentivos materiales para la innovación, un Banco Tecnológico pagaría por la inscripción de patentes las cantidades que se acordasen, y tendrían acceso a ellas todos los miembros de la red. Las empresas podrían pedir créditos para desarrollar la investigación. Se minimizaría todo lo posible la posibilidad de competición nacida del secreto de información. (A este respecto la economía socialista que describo estamás cerca de los modelos competencia neoclásicos, que preel conocimiento universal todas las tecnologías, otra economía de mercado capitalista o socialista conocida).

El Mercado de bienes de consumo Muchas de las medidas discutidas podrían también aplicarse en el caso de los bienes de consumo. Quiero tratar ahora aquello que los diferencia: el hecho de que son los hogares quienes compran en este mercado. Por una parte, los hogares no tienen el volumen de recursos o el conocimiento especiali-

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zado de las empresas. Por otra, si los hogares siguen una política estrecha y poco sistematica, que aborde la compra de cada bien de manera aislada, buscando el mejor las interdependecias su produccion y uso, las consecuencias con frecuencia contraproducentes(62). Un mercado socializado pondría a disposición de los hogares más informaCIOn interdependencias existentes entre haciéndoles más conscientes de sus actividades como productores y

La información suministrada por la Comisión de Precios permitiría a los hogares comprender cómo se forman los precios de los bienes disponibles en las tiendas; cómo se dividen en cada punto de la cadena de produción los costes y las ganancias; qué subsidios directos o ventajas fiscales se incorporan al precio. Dado el caso, sería posible explicar a los hogares la razón de que los precios aumenten, qué costes han crecido o qué margen de ganancias se ha ampliado para crear incentivos para la expansión de la producción. Las reacciones de los hogares ante el aumento de los precios es un factor crítico en el funcionamiento tanto de las economías capitalistas como del socialismo real. Ninguna de ellas suministra a los hogares información para evaluar los precios, decidir si los aumentos están justificados, o distinguir cuando se trata de cambios en los precios relativos, necesarios para un reajuste de la economia, o de un incremento en el nivel general de los precios. De hecho, el estancamiento de los precios a la baja puede significar que el ajuste de los precios relativos sólo pueda lograrse como parte de un incremento general del nivel de precios. Si los precios no cubren los costes corrientes y las necesidades de futuras inversiones, ningun sistema de precios puede dar lugar a un sistema racional de distribución de recursos. Pero, mientras la formación de los precios este envuelta en una nube, no puede sorprender que los hogares desconfien de las autoridades (sean estas empresarios capitalistas o planificadores socialistas) cuando anuncian que es necesaria una subida de precios. Para evitar esta reacción no es necesario que los hogres dispongan de información detallada y minuciosa sobre todos los bienes y servicios: bastaría con que la tuvieran sobre aquellos que son imdispensables y constituyen la proporción más importante del presupuesto fami-

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Diane Elson

Ya existen en las economías capitalistas redes de subcontratación que coordinan a los principales minoristas con sus proveedores, de manera parecida a las del mercado de bienes de producción. Cadenas como Marks & Spencer, Body Shop o Benetton pueden de sistemafactorias. Pero los hogares no están integrados en estas redes y sólo disponen de algo mucho más nebuloso, se llama de manos invisible" o "cooperación social objetiva", que en la práctica poco más que la compra repetida a un mismo proveedor por la estabilidad de sus precios. Para sustituir la posición relativamente débil de los hogares y de los consumidores, propongo la formación de uniones de consumidores para que actuen como redes de coordinación entre los hogares y las empresas productoras, los mayoristas y los minoristas de bienes de consumo y servicios, de la misma manera que hacen las asociaciones de consumidores en economías capitalistas industrializadas. Pero también irán más allá, facilitando información sobre las condiciones en las que son producidos los bienes y servicios y sus implicaciones medio-ambientales. Los hogares que quieran evitar comprar bienes hechos en ciertas condiciones, a favor de aquellos hechos en otras, dispondrán de la información necesaria. Los bienes producidos en condiciones "óptimas" (desde el punto de vista de la ecología, la igualdad de oportunidades o las condiciones de trabajo humano) podrían ser promocionadados. Las uniones de consumidores educarían a los hogares

Run punto de vista más amplio sobre la implicaciones de sus compras, que la simple búsqueda de la satisfacción inmediata de sus necesidades al menor costo. Les ayudarían a comprender que lo que a corto plazo y desde el punto de vista individual parece ser la "mejor compra" go plazo implicar todo tipo de consecuencias negativas. De esta manera las uniones de consumidores podrían responder a muchas de las preocupaciones de los eco-socialistas.

Las actividades de la unión de consumidores podrían ir más allá de este papel educativo, porque también podrian ofrecer servicios que hiceran la compra más fácil y permitiesen a los hogares tomar iniciativas sobre el diseño y características de los bienes. Las uniones tendrían sedes en cada localidad que recopilarían información al día sobre la disponibilidad de bienes y ser-

Estos datos podrían hacerse accesibles a los hogares por televisión, gracias a equipos tipo Prestel. El uso de tecnología electrónica en los puntos permite que la recogida de datos sobre el nivel de los stocks sea rápida y simple. Si un hogar quiere comprar en su localidad unos pantalones de pana azul oscuro para un niño de nueve años, la unión de consumidores podrá decirle donde, ahorrando la busqueda por varias tiendas. tencia de uniones de consumidores haría también posible la producción por encargo de los hogares, de manera que la iniciativa no corresponda únicamente a los fabricantes o mayoristas. Contarían entre su plantilla de funcionarios no sólo con expertos en protección de los derechos del consumidor, sino también con diseñadores e ingenieros capaces de identificar las necesidades existentes, y colaborar con los proveedores para asegurar que son cubiertas. Los fabricantes intentan, como es lógico, identificar que oportunidades de venta surgen; pero no es lo mismo, ya que, movidos por sus propios intereses, tienden a modificar la expresión de las necesidades existentes de manera que les aseguren la mayor rentabilidad. Es difícil para los hogares decidir cual es el mejor medio de satisfacer sus necesidades si no conocen todo el abanico de posibilidades técnicas. Con frecuencla, determinar en abstracto que necesidades existen es mucho más complicado que elegir dentro de un abanico de posibilidades definidas. Existe, por supuesto, un conflicto potencial entre la búsqueda de economías de escala y la producción individualizada por encargo para hacer frente a necesidades específicas. Pero este conflicto pierde importancia a medida que se desarrolla la especialización flexible, y el uso industriales con la para cambiar de la producción de un tipo de remesas a otras, sin necesidad de modificaciones de configuración. Todas las empresas que deseen producir o vender bienes y servicios a los hogares tendrán que registrarse en la unión de consumidores, proporcionar información sobre sus productos y métodos de producción y sobre el nivel de sus inventarios. Es decir, hacer pública una información que en cualquier caso necesitan para su funcionamiento interno. Una parte importante de los recursos que en las economías capitalistas se destinan a la investigación de mercados y a la publicidad, podrían ser utilizados por la uniones de consumidores que harian uso de economías de esca-

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la y tendrían costes reducidos. Sería fundamental que las uniones de consumidore se financiasen a través del sistema impositivo, para asegurar que sus análisis son independientes y evitar que tuvieran que hacer uso por su parte de técnicas "agresivas" de venta(63).

En una economía de este tipo existirá la competencia, pero una competencia sometida a ciertos límites, que serán muy superiores a los existentes en cualquier economía capitalista. Habrá naturalmente una legislación que proteja la salud, la seguridad y el medio ambiente, así como los derchos individuales de los consumidores. Pero, además, serán también limitaciones importantes, el acceso independiente de los hogares a los medios necesarios para ganarse la vida y la ausencia de propiedad privada en el control de la información. El libre acceso a la información no sera un freno a la innovación, en

D.P

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Combate/Inprecor Prov...

piso

Calle ......

Diane Elson vacion tecnológica, son también incentivos poderosos: el disfrute de más tiemnuevos blemas. Además, la Oficina Reguladora de las empresas públicas deseará saber el historial innovador de los distintos equipos de trabajo, como un elenuevas contratas empresas.

Coordinación y Control

Consciente

Permítaseme ahora resumir de que forma creo que debe prodicirse la coordila nación en una economía socialista. Pri-

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- medida que se pueda obtener a través de ella una renta del Banco Tecnológico. Pero la búsqueda de ingresos superiores no es el único motivo de la innopo libre, el hacer el trabajo más fácil, la estima social y el placer de producir mento decisorio a la hora de conceder so de

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DATOS INTERNOS mero, el objetivo de la coordinación no será alcanzar o mantener un equilibrio calculado "ex ante" a partir de una demanda y una oferta hipotéticas, antes de que la producción real haya tenido lugar. Un objetivo así es imposible. El problema que plantea la coordinación a través de mercados privados no reside tanto en que no pueda alcanzar este objetivo, sino en Su incapacidad para llevar a cabo los ajustes necesarios. Hay varias razones por las que las empresas con autofinanciación no reducen, necesariamente, los precios de sus mercancias cuando existe un exceoferta, ni los aumentan cuando se da un exceso de demanda. Kalecki explicó la rigidez de los precios por la formación de alianzas oligopólicas: más recientemante, los economistas keynesianos e institucionalistas han comenzado a explorar otras posibles causas, que tienen su origen en el monopolio

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ANTIGÜEDAD DE LA SUSCRIPCION

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puerta Escalera..... Nombre .... Localidad ENVIO COMO CARTA ENVIO COMO IMPRESO Otras indicaciones ... EFECTIVO 86 antes 85 LOCALIDAD.... antes 80 CELULA

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de la imformación y en los costes opeconstituida por empresas autofinanciadas. El fracaso de los ajustes a nivel micro-económico de los de mercado está en el origen de promacroeconómicos, desempleo y la inflacción, tan importantes para los socialistas. No se pueden tratar de forma separada los problemas macro y micro económicos. Por lo tanto, el objetivo es un proceso de coordinación que ayude a evitar el desempleo y la inflación, al mismo tiempo que impulsa un incremento de la productividad y la satistacción de las necesidades de

La planificación económica tiene un papel vital que jugar a la hora de definir los parámetros en los que deben operar las empresas individuales, y la previsión del desarrollo de las principales interdependencias. Pero adoptará la forma de una estrategia orientadora, una visión del futuro, no la de un mecanismo para la asignación detallada de los input materiales. Los funcionarios de la Oficina Central de Planificacion Económica utilizarán, para elaborar escenarios alternativos, la información de las redes de compradores y vendedores de los recursos esencia es, entre los que se podrá escoger uno a través de un proceso político democrático. La política fiscal y monetaria jugaría un papel importante en el cumplimiento del plan: pero también las relaciones de reciprocidad, la buena voluntad y la persuasión, como ocurre en la coordinación de la economía japoneSaLas empresas no tendrían que someterse a los dictados administrativos obligatorios de los ministerios, pero serían de propiedad pública, dependiendo de la Oficina Reguladora de las empresas públicas, en caso de que no adopten la forma de cooperativa o se trate de una empresa familiar. Los empleados de las empresas del sector público tendrán derecho de uso, pero no de propiedad sobre ellas, y las empresas se autofinanciarán. La Oficina de Regulación sería responsable de la reestructuración de la fuerza de trabajo entre las distintas empresas. Estas podrían escoger libremente sus proveedores y clientes, pero las relaciones que establezcan con otras empresas y con los hogares, deberán comunicarse a las Comisiones de Precios y Salarios, a los coordinadores de redes y a la unión de consumidores. Las empresas establecerán y mantendrán sus contactos con los consumidores y sus proveedores a través de mecanismos públicos, finan-

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Diane Elson ciados fiscalmente. Y la información de los precios y salarios sería transparente, así como el diseño de los productos y sus métodos de producción. Se acabaría con las barreras que surgen en los mercados de la propiedad para la libre transfencia de información. Un sistema de coordinación de este tipo no requiere el procesamiento simultáneo de grandes cantidades de información, a diferencia de una planificación central efectiva (contra la que se argumenta su imposibilidad, aún con la última tecnología electrónica). necesitaria la recogida y procesamiento, a intervalos determinados y en paquetes definidos, de una información que ya generan para su propio uso las empresas, tal como los costes por unidad, el nivel de los inventarios, los diseños y los métodos de fabricación. No existe para ello ninguna barrera tecnológica: los niveles actuales de la tecnología de los micro-procesadores bastan para manejar esta información m uy rápidamente. Las economías pobres podrían usar tecnologías electro-mecánicas, o incluso el ábaco, y ser más selectivas en la amplitud y profundidad de la socialización de los mercados. El sistema de información público no se añadirá, sino que reemplazará la multitud de operaciones fragmentadas de la empresas privadas y podrá aprovechar importantes economías de escala. La barrera no es técnica: es social y política. Quienes están en posiciones de poder y desean conservarlo se resistirán al libre acceso a la información. No existe una fórmula infalible para liberalizar la información, pero en una economía en la que la posibilidad de tomar iniciativas esté ampliamente repartida, y en la que no exista un mercado de capitales para comprar y vender empresas, será más probable que se reconozca el beneficio colectivo de compar-

El acceso libre a la información es la clave para el control consciente de la economía. Entre los marxistas, empezando por Marx, ha existido la tendencia a interpretar ese control consciente como la recopilación de toda la información relevante en un solo punto, desde el que pudieran tomarse las decisiones con pleno conocimiento de todas las interconexiones existentes y sus ramificaciones. Se trata de un objetivo imposible y además no deseable. Es mejor interpretar el control consciente de la economía como el libre acceso a toda la información existente en relación con un producto y su precio, de manera que quien quiera que tome la decisión tenga el mismo acceso a esa información que cualquier otro.

Ello tiene implicaciones para la pregunta de cómo avanzamos desde la situación actual hacia una economía socialista como la que he descrito. En las economías capitalistas lo más importante parece ser atacar las perrogativas que tiene el capital sobre la información, y comenzar a desarrollar nuevas redes que prefiguren las que se necesitarán en una economía socialista(61). Toda una serie de temas, como la regulación de los mercados, prácticas restrictivas y cárteles, problemas ecológicos, protección de los consumidores, democracia industrial, estrategias de industrialización nacional y la gestión democrática del gobierno, podrían interelacionarse en una campaña coherente a favor del libre acceso a la informa-

En ella habría que establecer priori•dades, desde el punto de vista de aquellos que tienen un menor acceso y control sobre la información, las personas con menor educación y preparación, que generalmente son también las más pobres. Y ello con la ventaja de adoptar un punto de vista altamente moral, que atraerá a un amplio sector tanto de no socialistas como de socialistas, al mismo tiempo que golpeará el eje de la capacidad del capital para explotar la fuerza de trabajo

En las economías socialistas actualmente existentes, lo más importante parece ser atacar tanto las prerrogativas de la burocracia como las de los gestores de empresas. La Glasnost es sin duda un paso adelante en este sentido, pero necesita ir mucho más lejos. El socialismo de mercado por si mismo refuerza y amplia el poder de los gestores de empresas, a expensas del de

La creacción de mercados debe de ir acompañada de medidas para sociali-

NOTAS (52). Muchas de esas modificaciones han sido posibles gracias a los comentarios de Michel Barratt Brown. (53). Ver, por ejemplo, los artículos de Van Der Veen y Parijs, Olin Wright, num. 5. 1986; y también D. Purdy, The Theory of Wages, Londres 1988. (54). Ver el debate en Theory and So-

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ciety. o.c. (55). Para ampliar sobre innovaciones en la organización del sector público ver R. Murray. o.c. (56). La idea de la formación interactiva de precios se puede encontrar en el modelo de Lange de una economía socialista, pero su proceso de formación de precios es diferente del que se sugiere aquí. Ver Lange, On the Economic Theory of Socialism, en A. Nove y D. Nuti. o.c. (57). Para otra perspectiva sobre el potencial de las redes de información en la organización de una economía socia-

80 Diane Elson lista, ver Michel Barratt Btown, Information Networks, 1988. (58). A. Sayer, New Developments in Manufacturing: The Just-in-Time Sistem. Capital and Class 30, invierno de 1986. (59). M. Kalecki, Selected Essays on Economic Plannig, Oxford 1986. (60). Esta tendencia puede teorizarse de varias maneras: el "apretón de manos invisible" de Okun y el "grado de monopolio" de Kalacki son dos de (61). R. Kaplisky, Electronics-based Automation Technologies and the Onset of the Systemofacture, World Development, vol. 13. num.3. 1985. (62). Para ejemplos que ilustren este punto, ver Hirsch, o.c. (63). Es irónico que en Gran Bretaña la Asociación de Consumidores, que se financia a base de cuotas, recurra ahora a técnicas de este tipo para afiliar nuevos miembros. (64). Un ejemplo de este tipo de redes ya en funcionamiento es la Twin Trading, que, bajo la dirección de Michael Barratt Brown, une a productores y usuarios de bienes y servicios en Gran Bretaña y una serie de países del Tercer mundo.