Desde hace bastante tiempo teníamos conocer los textos de la polémica entre Alec Nove que se desarrolló en las págiReview sobre la planificación socialista y el socialismo de mercado. No nos pareció correcto hacerlo hasta que el libro de Nove objeto de la polémica, "La economía del socialismo factible", , estuviera editado en castellano y los lectores tuvieran la posibilidad de referir a él las críticas de Mandel, o las opiniones del propio Nove en el debate. El libro lleva ya unos meses en las librerías, editado por Siglo XXI. Cumplida esta condición, el TEMA de este número es el texto de Mandel que abrió la polémica. En el próximo número publicaremos la respuesta de Nove y la réplica de Mandel que ha cerrado, por el momento, el debate.
No hace falta insistir en el interés y la actualidad de la discusión. El fracaso de los sistemas de planificación burocrática, es una regla sin excepciones. La puesta en marcha de diversos proyectos de reforma está dando una actualidad creciente al llamado "socialismo de mercado". Algunos lo consideran como una alternativa estable, otros como una transición hacia una economía de mercado, sin mas sustantivos. Pero la gran mayoría de los analistas y políticos coinciden en que estamos ante la única respuesta realista a la crisis de las sociedades post-capitalistas. Y sobre todo, afirman que lo que ha fracasado en ellas no es simplemente un sistema burocrático de planificación, sino la concepción misma de la planificación como base de la economía de la transición del capitalismo al socialismo.
Alec Nove defiende este punto de vista, a partir de un conocimiento muy grande de la realidad de la URSS, desde un punto de vista socialista y buscando formular propuestas "factibles" para sacar a estas sociedades de su crisis. Su crítica fundamental a lo que llamamos "planificación socialista" es que no es factible, o que sólo puede realizarse degenerando como ha sucedido en los países del "socialismo realmente exis-
La respuesta de Mandel no se sitúa fundamentalmente en el tererno ideológico, sino que acepta el desafío del "realismo". Continúa así su método tradicional de defender la vigencia del marxismo sometiéndolo permanentemente a la prueba de la realidad. Así, toda la primera parte de su artículo es un análisis el funcionamiento real de la sociedad capitalista y del papel real del mercado en el capitalismo tardío, destacando el desarrollo en él de las condiciones materiales de la nueva sociedad. Por supuesto, Mandel no puede basar en la experiencia empírica la planificación socialista; en este terreno dá indicaciones de cómo podrían afrontarse problemas que Nove presenta como insolubles. Y claro, critica a la vez la "factibilidad", con perdón, de las propuestas de Nove.
Se trata en suma de un debate apasionante que atecta a uno de los problemas programáticos esenciales del comunismo en nuestra época. Los textos de continuación de la polémica mantienen por parte de uno y otro, como podrá comprobarse en el próximo número, la altura y seriedad del debate. Y sobre todo nos ayudará a continuarlo entre nosotros.
El resto de la revista tiene esta vez un formato poco habitual. A lo largo de varios meses, se ha desarrollado en los periódicos del EMK, Zer Egin, y de LKI, ZUTIKI, un debate que se inició sobre la identidad vasca y luego se amplió a otros temas importantes relacionados con la cuestión nacional en Euskadi. Nos ha parecido intersante, pese a su extensión, ofrecer completo y en su orden el debate. Para una parte de nuestros lectores de Euskadi, se trata de material conocido, pero incluso en ese caso, esperamos que consideren interesante una relectura de conjunto. Fuera de Euskadi, el debate no es conocido y merece serlo.
Seat es una empresa de referencia en las luchas del movimiento obrero moderno en el Estado español. En los últimos tres años han ocurrido en ella acontecimientos insólitos, positivos y negativos, desde la revocación en referéndum del Comité, hasta la disolución de una sección sindical por medio de un "alzamiento" de la burocracia del PSUC, con los aliados necesarios a nivel confederal. Un balance de estos tres años permite no sólo comprender mejor lo que ha ocurrido en la fábrica, sino enfrentarse con algunos problemas de trabajo sindical que van mas allá de ella.
Finalmente, reproducimos un texto de Eric Hobsbawn, el gran historiador marxista británico, que tiene un cierto aire de testamento político. Hobsbawn, militante del laborismo, pertenece a una tradición marxista reformista que nace prácticamente junto con el movimiento obrero inglés. Hemos aprendido, y mas aún hemos disfrutado, mucho con sus libros de historia, pero nos encontramos muy lejos de sus posiciones políticas y, especialmente, de lo que opina en este artículo. Pero nos ha parecido interesante dar a.conocer esta opinión, indicativa de la ideologia actual de la cornente en que Hobsbawn se sitúa. Aunque, por decirlo todo, nos ha producido cierta tristeza constatar que la misma persona que ha escrito páginas tan vivas y hermosas sobre las revueltas pre-capitalistas, no valore hoy las múltiples manifestaciones de rebelión que se dan fuera, e incluso dentro, del movimiento obrero tradicional.