Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Coyuntura económica: Hacia la próxima recesión internacional

· Inprecor n.º 7, junio de 1979 · pp. 7-9 · 2.257 palabras

A L publicarse la primera

edición francesa del tomo l del Capital en 61072, Kark Marx añadió un párrafo muy interesante desde el punto de vista de lo que vamos a tratar en este artículo y que no se encuentra en la edición alemana:

"Pero es solamente de la época en que la industria mecánica, al haber echado raíces bastante profundas, ejerció una influencia preponrante sobre toda la producción nacional: en que, gracias a ella, el comercio exterior empezó a prevalecer sobre el comercio interior; en que el mercado universal se hizo sucesivamente con amplios terrenos en el Nuevo Mundo (América), en Asia y en Australia; en que, finalmente, las naciones industriales que entraban en liza eran bastante numerosas, es solamente de esta época de que datan los ciclos renacientes cuyas fases sucesivas abarcan años y que desembocan siempre en una crisis general, final de un ciclo y punto de partida de otro. Hasta ahora, la duración| periódica de estos ciclos es de 10 u 11 años, pero no existe ninguna razón para considerar que esta cifra será constante. por el contrario, de las leyes de la producción capitalista, como las que acabamos de desarrollar, se infiere que es variable y que el periodo de los ciclos se acortará gradualmente.

Este párrafo sobre los ciclos económicos internacionales, redactado hace más de 100 años, es decir, a principios de la revolución industrial, demuestra una vez más la agudeza del análisis de Marx. No hay ni una palabra que no refleje la realidad y particularmente la que hoy nos incumbe; la tercera edad del capitalismo XX. El de los años siglo mercado mundial adquiere, cada vez más, gran importancia para el desarrollo de cada ciclo nacional. Después del fin del largo "boom" económico que siguió a la segunda guerra mundial, asistimos actualmente a una sincronización de los ciclos industriales y simultáneamente, a una profundización de la crisis económica, tal como ocurrió en el momento del "boom" económico de la primera revolución industrial hace 100 años. Sólo ha disminuido la duración de los ciclos; hoy es de 5 a 6 años.

internacional

Hay muchas razones que permiten pensar que en el horizonte se perfila una nueva recesión internacional. El ciclo económico de cada país desembocará con toda probabilidad en una gran crisis económica internacional sincronizada.

Tasa de exportación:

dependencia del mercado mundial

La existencia de un mercado mundial capitalista refleja perfectamente la extensión de la división del trabajo a escala internacional: partes cada vez más importantes de la producción nacional ya no se intercambian en el mercado interior, sino en el mercado mundial

(por mercancías o -pero esto no es más que una mediaciónpor divisas, es decir, títulos de crédito para el país importador y naberes para el pais exportador, en moneda adecuada).

exterior comercio empieza a prevalecer sobre interior", comercio

. es naturalmente válida sólo para un número restringido de pe-

Hacia la próxima

recesión

Winfried WOLF

L. Barcalla queños países imperialistas, si se consideran estrictamente las tasas de exportación. Sin embargo, las tasas de exportación -o sea, la parte que representan las exportaciones en el producto nacional bruto (PNB)- son muy importantes para las grandes potencias imperialistas. Damos a continuación la parte de las exportaciones en el PNB en 1976, de los países imperialistas más significativos: Estados Unidos 8,3% Japón 13,8% Francia 20,3% Rep. F. Alemana 26,0% Rep. F. Alemana 26,0% Italia 26,8% Gran Bretaña 28,8% Bélgica 47,5% Países Bajos 54,3%

La tasa de exportación relativamente baja de los Estados

Unidos se explica por la importancia extraordinaria mercado interior norteamericano y por el hecho de que los

Estados Unidos son una gran potencia económica; a pesar de su baja tasa de exportación, los

Estados Unidos son efectivamente, y de lejos, el número uno en el mercado mundial. La tasa de exportación de los grandes países de la CEE, que en su conjunto asciende más del doble de la del Japón, se explica esencialmente por la existencia del Mercado Común, Así, el 45 % de las exportaciones de la RFA se dirigen hacia los países de la CEE. En lo que se refiere a las altísimas tasas de exportación de los países del Benelux, se debe al reducido tamaño (por lo tanto, a la estrechez relativa de su mercado interior) de estos países imperialistas, en los que de cada dos florines o francos "ganados" , uno procede de los intercambios con el extranjero. La modificación de la participación en el comercio internacional

Desde finales de la guerra mundial se han producido importantes modificaciones en la parte que corresponde a las potencias imperialistas en el mercado mundial (cf. cuadro 1).

consecuencias de las mutaciones de los últimos 30 años en el mercado mundial son las siguientes: Gran Bretaña, la pionera del imperialismo, la que ha salido más trasquilada; en efecto, su parte en el mercado mundial se ha reducido a más de la mitad. En cuanto a los Estados Unidos, fuerza victoriosa de la segunda guerra mundial y nueva potencia imperialista, no ha dejado de perder terreno, ante todo a favor de los países militarmente derrotados en 1945, que se han convertido hoy en los competidores directos del imperialismo USA: Alemania Occidental y Japón.

Alemania Occidental conoció, por su parte, un crecimien-

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TABLA DE CRECIMIENTO DEL PRODUCTO INTERIOR BRUTO

Economía

Participación en el comercio mundial (en %)

Gran RFA Bretaña 9 14 4 12 9 10 11,9 6 meine Zeitug del 31.3.1979. to decisivo de su tasa de exportación en los años 50 y 60, mientras que el boom de la exportación de Japón prosigue aún hoy. La sincronización de los ciclos Como demuestra el gráfico que reproducimos más abajo, desde la Segunda Guerra Mundial no se ha desarrollado de forma : duradera ningún ciclo económico uniforme a escala internacional. Esto se explica parcialmente por los avatares su-

Men el desarrollo del mercado mundial, y cuyos efectos se prolongaran hasta. principios de los años 50, por la guerra y la inmediata posgueexplicación principal reside, sin embargo, en el largo boom económico de los años 50 y 60. En efecto, ha contribuido ante todo a que no existan crisis efectivas duraderas, en términos de descenso real de la producción, sino más bien períodos de crecimiento lento (por ejemplo, en 1957-58). En estas condiciones, una crisis en un país no amenzaba con arrastrar a otros países dentro espiral peligrosa; la desincronización en el desarrollo de los ciclos no fue interrumpida por las presiones de las recesiones.

En segundo lugar, este largo boom ha permitido a los diferentes países aprovechar este desarrollo no sincronizado de los ciclos, haciendo por ejemplo esfuerzos particulares para exportar cuando aparecían tendencias a la crisis en el mercado interior, mientras proseguía el boom en el mercado internacional. De esta forma se

Francia

EE.UU.

Japón

5

12

5

5

17

1,5

5

16

3

6,6

12,1

8,1

Fuente: Mandel/Wolf: Ende der Krise, p. 149, y Frankfurter Allereforzaba el carácer no sincronizado de los ciclos económicos a nivel internacional, y sobre todo, se reabsorbían las tendencias a la crisis en mecado interior.

La recesión alemana de los años 1966-67 es mejor ejemplo de lo que se acaba de decir: tuvo lugar, tal como demuestra el gráfico que reproducimos, en un momento en el que ‹ os países, como

Francia, Gran Bretaña

Italia conocían un fuerte mismo tiempo sus mercados a una ofensiva exportadora, en

5

JAPON

R.F.A.

FRANCIA

ITALIA

G.B

USA

1955

1950

Por lo tanto, la RFA superó su recesión gracias a la exportación; los años 1968 y 1969 vienen a ser entonces el punto de arranque del nuevo boom alemán. Sin embargo desde finales de los años 60, apareció una uniformización tendencial del ciclo de las crisis, como consecuencia de las tendencias crecientes a la crisis en todos los países. Hubo una primera recesión internacional en 1971 -la RFA todavía no se vio afectada. Después, en 1974, el ciclo de las crisis económicas se extendió de tal manera (todos los países imperialistas conocen la crisis al mismo tiempo, de forma sincronizada) que se bloquearon todas las salidas. se asiste hoy al desarrollo de la crisis más grave que haya conocido el mundo capitalista desde 1929. Diecisiete millones de personas están adscritas oficialmnete al paro, tan sólo que en EE.UU, Japón, Australia y Europa Occidental. Desde 1974 parece ser que ningún país ha sido realmente capaz de salir de este ciclo infernal en que los encierra el imperialismo. A un primer año de boom en 1976 sucedió en casi todas partes un crecimiento ligeramente más lento en 1977 (el boom fue frenado por lo general por la falta de una fuerte demanda de consumo). En 1978 se produce un relanzamiento, relacionado con el que le había precedido dos años antes (ver gráfico). El año del cambio

El año 1979 aparece como el año del cambio. Algunos países empiezan ya a retroceder, otros como Japón y en parte la RFA, su último año de recuperación. Pasemos revista a los diferentes países y situación en 1979, año que no figura en el gráfico.

El boom de la economía norteamericana ha quedado atrás sin lugar a dudas: la explosión permanente, que continúa aumentando con tasas del 10% anuales, incitan de forma creciente a los sindicatos 1970 1975

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y a la clase obrera a resistir a la política salarial de Carter. El paro, aún habiendo descendido, sigue manteniéndose en una tasa del 5,8%. Las previsiones en torno a la fecha de la próxima crisis aún no están claras: ¿1979 ó 1980? Según la Citybank, el otoño de 1979 constituiría la probabilidad más segura.

En Francia, no cabe prever de momento, una recuperación más importante a pesar de la victoria de los partidos burgueses en las elecciones de marzo de 1978. A decir verdad, aquí también asistimos a un alza de los beneficios, pero los capitalistas franceses no se animan a invertir. Paralelamente, la tasa de inflación alcanza de nuevo un número de dos cifras (más del 10 %), de forma que es de prever que pronto se apliquen remedios político-económicos a la coyuntura. Oficialmente, el número de parados es de 1,4 millones (en realidad, 1,8); a pesar de la recuperación, se ha batido un record histórico. Aparecen amenazas de despidos masivos; por otra parte, un gran número de fábricas son ocupadas por los obreros. En estas condiciones se entiende fácilmente que los patronos no prevean nada bueno y ya estén más o menos a la espera de la próxima crisis.

La situación económica italiana ofrece grosso modo el mismo cuadro. Hasta finales de 1978, la recuperación ha sido más discreta. A pesar de todo cabe esperar una ligera mejora en 1979. Pero la inflación ya ha alcanzado la tasa de 13% (es el récord de la CEE), lo que implica el riesgo de que pase del trote al galope. La posición de los sindicatos, y ante todo de la clase obrera, en respuesta a la política de austeridad y al paro creciente (1,6 millones de personas), la inestabilidad polítambién en este país la recuperación finalizará en 1979.

La economía británica, a su vez, ha conocido en 1978 un crecimiento tímido, el primero desde la crisis; este crecimiento es el producto, ante todo, de una reducción importante de los salarios reales. El número de parados (1,4 millones) es, como en cualquier otro lugar, muy elevado para un periodo de recuperación económica. En cuanto a la tasa de inflación, está escalando y alcanza justo el 10 %. La ofensiva de primavera de la clase obrera británica ha demostrado que cualquiera que sea el gobierno (laborista o conservador), no es posible para el capitalismo imponer a corto plazo la "solución radical' de la que tendría necesidad. Esperar y ver venir la crisis debida al estado del mercado mundial y que, sin lugar a dudas, se abatirá implacablemente sobre la isla británica: esta es la divisa de este país.

Japón es el único país que apenas si se desmarca. En el transcurso de estos tres últimos años, ha conocido, etecto, tasas de crecimiento apreciables. En 1979 se espera un crecimiento real del mismo orden, incluso la tasa de inflación es (todavía) baja, del 4 % aproximadamente. Sin embargo, en el frente de los parados, encontramos el esquema que ya se ha convertido en algo tradicional: 1,3 inscritas hasta el momento, no ha habido disminución real del paro. Por el contrario, constatamos un aumento importante del número de horas extraordinarias que de hecho sirven para sustituir a los equipos de

"excepcionales" (trabajo temporal), constituídos durante el largo periodo del

Economía

A guisa de conclusión y balance, puede decir lo siguiente: Existen importantes razones para creer que se perfila una nueva recesión internacional en el horizonte. Puede surgir a partir de finales de 1979 en ciertos países, en 1980 en otros. Mientras tanto, la política de los diferentes países imperialistas, y ante todo de Estados Unidos, podría ser decisiva, en el momento en el que se encuentran de nuevo confrontados ante la elección bien conocida entre la peste y la cólera; si quieren detener la inflación (aumentando el interés crediticio, estrangulando los gastos públicos), entonces nos precipitamos en línea recta hacia la recesión; si se deja que el carro se embale • incluso que aumente su velocidad (con nuevos programas o programas tardíos de relanzamiento, como en la RFA, la inflación será todavía más fuerte y las maniobras de freno aún más arriesgadas.

En cualquier caso el ciclo internacional de las crisis económicas lleva a marchas forzadas a la próxima gran crisis; su único legado para el movimiento obrero, un récord de paro absoluto, secuela de la crisis anterior.