La "Declaración de los Cuatro" sobre la necesidad y los principios de una nueva Internacional
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DANIEL BENSAID de la gran responsabilidad histórica que recae sobre ellas, las abajo firmantes decidieron unánimemente unir sus fuerzas para trabajar en común por la regeneración del movimiento proletario revolucionario a escala internacional. Como base de su actividad, establecen los siguientes principios:
1.- La crisis mortal del capitalismo imperialista, que ha eliminado la base de apoyo del reformismo (la socialdemocracia, la Segunda Internacional, la burocracia de la Federación Sindical Internacional), plantea imperativamente con la política reformista y la lucha revolucionaria por la conquista del poder y la implantación de la dictadura proletaria, como único medio de transformar la sociedad capitalista en sociedad socialista.
2.- Las tareas de la revolución proletaria propia naturaleza, carácter internacional. El proletariado unicamente podrá culminar la construcción de una socialista sobre la base a la división mundial del trabajo y a la cooperación mundial. En consecuencia, los abajo firmantes rechazan categóricamente sólo país", que socava los fundamentos mismos del internacionalismo proletario.
3.- No menos enérgicamente hay que rechazar la teoría de reformistas de izquierda que, con el pretexto del carácter internacional de la revolución socialista, plantean una pasividad expectante respecto a sus propios países entregando así al proletariado en manos del fascismo. Un partido proletario que elude la toma del poder en las actuales condiciones históricas comete la peor de las traiciones. El proletariado triunfante de un país debe fortalecer su dictadura nacional con la construcción socialista, que necesariamente será incompleta y contradictoria hasta que la clase obrera tome el poder político, como mínimo en unos cuantos países avanzados. Simultáneamente, la clase obrera victoriosa de un país debe dirigir todos sus esfuerzos a la expansión de la revolución socialista a otras naciones. Sólo una decidida actividad revolucionaria podrá resolver la contradicción entre el carácter nacional de la toma del poder y el carácter internacional de la revolución socialista.
4.- La Tercera Internacional, surgida de la revolución de Octubre, que estableció los principios de la politica proletaria en la época del imperialismo y dió al proletariado las primeras lecciones de la lucha revolucionaria por el poder, cayó victima de su dependencia servil hacia la burocracia soviética que degeneró en el espíritu del nacionalismo y del centrismo.
5.- El avance del fascismo en Alemania sometió a las organizaciones obreras a una prueba decisiva. La socialdemocracia confirmó una vez más lo que ya había señalado Rosa Luxemburgo. Se mostró como "un cadaver maloliente". La superación de las organizaciones, ideas y métodos del reformismo es una condición indispensable para el triunto de la clase obrera sobre el capitalismo.
6.- Los acontecimientos de Alemania revelaron con no menos fuerza el colapso de la Tercera Internacional. Este es el resultado de la política radicalmente falsa de la burocracia estalinista. La influencia decisiva de esta burocracia sobre la Internacional Comunista ha ocasionado que ésta, destinada a
26 de agosto de 1933 despertar las energías revolucionarias en el mundo entero, crear en todos los países partidos comunistas de masas, capaces de asumir sus responsabilidades y de dirigir el movimiento revolucionario mundial, se ha convertido cada vez mas en un obstáculo para el movimiento revolucionario mundial. En las condiciones así creadas por la política de la Komintern, el reformismo consiguió un apoyo general y se provocó una aterradora incapacidad de acción de la clase obrera.
7.- La situación del capitalismo mundial, la tremenda crisis que hundió a las masas trabajadoras en una miseria sin precedentes, el movimiento revolucionario de las masas coloniales oprimidas, el peligro mundial del fascismo, la perspectiva de un nuevo ciclo de guerras que amenaza con destruir la cultura de la humanidad: tales son las condiciones que exigen imperativamente la fusión de la vanguardia proletaria en una nueva Internacional. Los abajo firmantes se comprometen a dirigir todas sus esfuerzos a la formación de esta nueva Internacional en el lapso más breve posible, sobre la base firme de los principios teóricos y estratégicos establecidos por Marx y Lenin.
8.- Aunque dispuestos a cooperar con todas las organizaciones, grupos y fracciones que realmente evolucionan desde le reformismo o el centrismo burocrático (stalinismo) hacia la política del marxismo revolucionario, los abajos firmantes declaran al mismo tiempo que la nueva Internacional no podra tolerar ninguna conciliación con el reformismo o el centrismo. La necesaria unidad del movimiento obrero no se logrará mezclando las concepciones retormistas con las revolucionarias ni adaptándose a la política stalinista, sino combatiendo la política de ambas Internacionales en bancarrota. Para ser digna de este objetivo, la nueva Internacional no debe permitir ninguna desviación de los principios revolucionarios en los temas de la insurrección, la dictadura proletaria, la forma soviética del Estado etc.
9.- Por sus fundamentos sociales, por la forma dominante de propiedad, la URSS sigue siendo hoy un Estado obrero. La nueva Internacional inscribirá en su estandarte, considerándolo uno de sus objetivos más importantes, la defensa de la Unión Soviética frente al imperialismo y la contrarrevolución interna. Precisamente la defensa revolucionaria de la URSS es lo que nos exige liberar a las fuerzas revolucionarias de todo el mundo de la influencia corruptora de laKomintern estalinista y construir una nueva Internacional comunista. La defensa de la Unión Soviética sólo tendrá éxito si se logra la total independencia de las organizaciones proletarias internacionales respecto a la burocracia soviética y se desenmascaran incansablemente ante las masas trabajadoras sus falsos métodos.
10.- La democracia partidaria es una condición indispensable para un desarrollo fundamental de los partidos proletarios revolucionarios tanto a escala nacional como internacional. No hay partido verdaderamente revolucionario sin libertad de crítica, sin la elección de los permanentes desde abajo hacia arriba, sin el control del aparato por la base. Ahogando la democracia interna, la burocracia estalinista ha ahogado a la Komintern.
Por consiguiente, la nueva internacional, asi como los tidos que la compongan, deberá construir toda su vida interna sobre la base del centralismo democrático.
11.- Los abajo firmantes han acordado permanente de delegados las siguientes tareas:
a) Elaborar un manifiesto programático que sea la base de la nueva Internacional.
b) Preparar un estudio del movimiento obrero contemporáneo en todas sus organizaciones y tendencias.
c) Elaborar tesis sobre todas las cuestiones fundamentales de la estrategia revolucionaria del proletariado.
d) Organización permanente y sistemática del trabajo pre-
EMA
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DANIEL BENSAID crear una comirepresentantes, asignandole paratorio para una nueva Internacional; transmisión del material mencionado a todas las organizaciones y grupos ligados o simpatizantes con los iniciadores de la conferencia, con el objetivo de lograr una discusión fundamental y general sobre los principios de la nueva Internacional.
Secretariado Internacional de la Oposición Comunista de Izquierdas: E. Bauer.
SAP (Partido Socialista Obrero de Alemania):
J. Schwab.
OSP (Partido Socialista Independiente de Holanda):
P.J. Schmidt.
RSP (Partido Socialista Revolucionario de Holanda):
H. Sneevliet.