Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Tema

El trabajo doméstico y la ley del valor

· Inprecor n.º 63, septiembre de 1988 · pp. I-VIII · 7.014 palabras

La mayoría de las obras de Marx disponibles en castellano, hasta la reciente edición de El Capital de Siglo XXI, Roces o por Moscú. Es posible que hayan traducido "hombres" cuando en los originales se hablaba de "humani-

, pero es poco probable que Marx hiciera una distinción tan exquisita para la época. Después de todo, aún hoy en día, en la mayoría de las comprende al cuando se habla en plural o

Sin embargo, diferencia de los animales a partir del momento en que

La producir sus medios vida". La forma que toma la actividad

Yes el modo de producción que "no puede considerarse solamente en el sentido de la reproducción de la existencia física de los individuos. Es ya, más bien, un determinado modo de actividad de esos individuos, determinado modo de manifestar vida, un determinado modo de vida de los mismos. Los individuos son tal y como manifiestan su vida. Lo que son coincide, por consiguiente, producción, tanto con lo que producen, como con el modo cómo producen. Lo que los individuos son depende, por tanto, de las condiciones materiales de pa duroduccion na sido realiza de producción ha históricamente por las mujeres en el seno de la familia. El trabajo doméstico producción de los medios de vida de la numanidad y, al mismo tiempo, ha sido manifestar la vida más generalizados

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JESUS ALBARRACIN

El trabajo doméstico

y la ley del valor

| Sin embargo, no folios con lo que Marx y Engels scribieron sobre el tema. No es solo que Marx utilizara el vocablo "hombre", es también que toda su construcción teorica adolece del concepto "mujer".

El trabajo doméstico es, pues, un reto teórico. Una parte importante del esfuerzo productivo de la humanidad no está explicado, se mueve fuera de los circuitos del mercado, no se rige por la ley del valor y se resiste a cualquier tratamiento científico. Incluso, cuando se aborda el tema, las categorías usadas normalmente encajan mal, son poco precisas, se rebelan y chirrían. Pero el trabajo doméstico es una realidad material y como tal debe ser abordada. Lo que sigue constituye un conjunto de reflexiones sobre el trabajo doméstico a la luz de la teoría del valor y la explotación.

El lugar del trabajo doméstico en el trabajo social

La principal característica del modo de producción capitalista es la producción generalizada de mercancías, esto es, de objetos que no han sido fabricados con la finalidad de satisfacer alguna necesidad humana (aunque tienen que servir para satisfacerlas, pues si no nadie las querría), sino con el objetivo de ser vendidos en el mercado, y obtener con ello un beneficio. La mercancía, principal producto del capitalismo, ocupa por tanto un lugar central en el análisis marxista. Partiendo de su análisis se desvela que las mercancías según la utilidad que tienen (su valor se llenarían cinco | de uso), sino según la cantidad de trabajo que ha costado producirlas (su valor de cambio), que la propia fuerza de trabajo es una mercancía, que la plusvalia es el motor del capitalismo etc. Todo el edificio lógico de El Capital está construido sobre la mercancía(2), esto es, sobre el trabajo humano que tiene un valor en el mercado porque se plasma en un objeto que puede ser vendido.

Sin embargo, el trabajo dedicado a la producción de mercancias una parte, en ocasiones la más pequeanalisis que parte exclusivamente de la mercancía y de su principal característica, que tiene valor de cambio, impedicomprender correctamente parte del trabajo social que no tiene valor porque no es una mercancía y de su principal característica, que tiene valor de cambio, impedirá comprender correctamente aquella parte del trabajo social que no tiene valor porque no es mercancía, comprender el trabajo doméstico.

punto de partida será, por tanto, el trabajo y la producción totales de la sociedad, sean o no intercambiados en el mercado, es decir, tengan o no valor de cambio.

Comencemos por una sociedad primitiva en la que no existe excedente, esto es, como dirían los economistas, que se autorreproduce. En esta sociedad, todo el esfuerzo humano se dedica a que la sociedad sobreviva, por lo que no hay acumulación. No hay división social del trabajo ni sociedad de clases, porque no ha aparecido excedente del que apropiarse. Pero esto no quiere decir que no exista una división del trabajo en función del sexo, de forma que una parte del trabajo necesario para la supervivencia de la socie-

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dad estará constituída por el trabajo doméstico que realizan las mujeres. Además, en estas sociedades de subsistencia, esta parte será normalmente la más importante, pues la preparación de alimentos, la fabricación de vestidos, etc, tareas encomendadas a las mujeres, constituye la inmensa mayoría de la producción social. Fuera del trabajo doméstico, la producción será muy pequeña:

La existencia de un excedente social no cambia este hecho básico de que el trabajo doméstico es una parte del trabajo necesario para la subsistencia de la sociedad. Interesa comprenderlo bien, aún a riesgo de ser reiterativos. El total del trabajo que se realiza en una sociedad tiene varios componentes.

Por un lado, habrá un trabajo nece sario para la supervivencia de la propia sociedad. Un determinado número de horas de trabajo se dedicará a la producción de objetos necesarios para que los individuos de la misma se alimenten, se vistan, etc y, en definitiva, sobrevivan. Será el producto socialmente necesario. En esta categoría está incluído el trabajo doméstico. Del total de horas de trabajo necesarias para la supervivencia, una parte la realiza la mujer en su casa. Del producto total necesario para la supervivencia de la sociedad, una parte está obtenido con el trabajo doméstico.

Por otro lado, habrá un trabajo excedente, esto es, un número de horas de trabajo se realizarán por encima de las necesidades para

Este trabajo excedente materializará en un producto excedente, que se apropiarán las clases nantes en forma de materias mercancías destinadas a la venta

Este producto excedente dará lugar a la

En definitiva, todo el esfuerzo que la sociedad realiza para reproducirse a sí misma constituye el trabajo necesario y con él se obtiene el producto necesario. Todo esfuerzo superior por encima de éste, es el trabajo excedente y con él se obtiene el producto excedente. El trabajo doméstico, en la vertiente de trabajo dedicado a producir medios de subsistencia, es una parte del trabajo necesario. No importa que no se mida en las estadísticas: es tan fundamental como la otra que sí se mide. Pero los objetos en los que se materializa el producto excedente no habrán sido producidos por el trabajo doméstico,

63 JESUS ALBARRACIN sino por el otro componente del trabajo necesario (véase el diagrama).

El trabajo no mercantil: la producción de valores de uso sin valor de cambio

Con el trabajo humano, toda socieproduce cosas que le sirven para sus necesidades o, mente, para acumular para el futuro. Por ranto, todas las cosas que produce una sociedad deben tener una utilidad o, dicho en términos de la teoría del valor, todos los productos del trabajo humano deben tener un valor de uso. Tanto el producto socialmente necesario, como el producto excedente están constituídos por objetos que tienen un parte del total de valores de uso habrá sido producida por un trabajo realizado fuera del mercado y con la finalidad fundamental de satisfacer directamente necesidades. En este caso, serán valores de uso que no tienen un valor de cambio.

Los productos que los campesinos obtienen en sus huertas para su propio autoconsumo no han sido cultivados con el objetivo de venderlos en mercado, sino de alimentarse, vestirse etc., ellos y sus familias. El trabajo que dedican a ello tiene una característica no mercantil y, en estos valores de uso no tienen valor de cambio pues, de hecho, los distintos campesinos de una sociedad pueden aplicar tecnologías muy diferentes, no hay ningún mecanismo social que ponga en comunicación producción de cada uno de ellos con la de los demás y no se rige por los mecanismos del mercado. Es por esto

Pero podrían tenerlo. campesino acude a un mercado con los productos de su huerta, en vez de autoconsumirlos, pagan un precio por ellos. Su valor de cambio no tendrá nada que ver con las horas que, en particular, le ha costado a él producirla, sino con las que dedica de la sociedad como media. Pero, al fin y al cabo, serían valode uso que podrían tener un valor

Los productos del trabajo doméstico son otro caso de valores de uso que valor de cambio, pero existe una diferencia fundamental con el autoconsumo de los campesinos: nunca podrían tener un valor de cambio, porque en el momento en el que en el ámbito de la familia se produjese algo para ser intercambiado, el trabajo dedicado a esa producción dejaría de ser trabajo doméstico. Las mujeres no elaboran la comida diaria

Men el mercado y, en caso que así fuera, no estaríamos hablando de trabajo doméstico, sino de una tividad mercantil. Por otra parte, si una mujer elabora la comida diaria en otra familia que no es la suya, a cambio de un salario, no estamos en presencia de un trabajo doméstico, sino de un trabajo asalariado. La característica fundamental del trabajo doméstico es que es un trabajo que se realiza fuera del mercado, por lo que no tiene valor de cambio; con él, la mujer produce valores de uso que tampoco tienen valor. de cambio, pues están destinados ser consumidos en su propia familia. En este sentido, en el trabajo doméstila relación de una mujer con su marido no tiene su origen en el mercado, sino que radica en la división sexual del trabajo. De hecho, la relación familiar a la que está sometida la mujer no es una relación de explotación, pues no se le extrae plusvalía, de opresión. La institución garantiza esta opresión es la familia.

Las formas concretas que haya adquirido la familia en cada periodo histórico o en cada forma social han sido muy variadas. Pero así como la propiedad privada de los medios de producción es la institución básica del capitalismo y la que garantiza la explotación de los y las trabajadores(as), independientemente de las formas que haya adquirido en cada época histórica, la familia es la institución básica que garantiza la opresión de la mujer y la división del trabajo en función del sexo, independientemente de las formas que

El trabajo asalariado: la producción de mercancías

Otra parte del total de los valores de uso de la sociedad habrá sido producida por el trabajo asalariado(3) con la finaldiad de ser vendidos en el mercado. Serán las mercancías, que tienen simultáneamente valor de uso y valor de cambio.(4)

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parte de las mercancías producidas serán necesarias para la los trabajadores y sus familias. El trabajo doméstico es insuficienconsecuencia de parte de la producción necesaria para la subsistencia se realiza en los circuimercado a cargo del trabajo asalariado. En consecuencia, el capital debe poner a disposición de los trabajadores las mercancías que estos necesitan por encima del trabajo doméstico para alcanzar su nivel de mercado pagándolas que han obtenido mediante la venta de su fuerza de trabajo. Las que quedan después de haber puesto a disposición de que necesitan para constituida por un conjunto de mercancías que se habrían producido con el asalariado, no con el trabajo doméstico. En este sentido, el trabajo doméstico no crearía excedente no sería independiente de él.

En efecto, aunque no directamente, la mayor o menor intensidad del trabajo doméstico afecta al producto dente. Un aumento de la producción de valores de uso por parte del trabajo doméstico podría permitir una disminución de las para mantener la subsistencia trabajadores y, por tanto, un aumento del producto excedente. rio, una disminución de la producción que la mujer efectúa en el seno de la familia, por que se incorpore en mayor ejemplo, implicaría que el capital debe

La disposición trabajadores. Permaneciendo todo lo demás igual, esto implica que disminuiría el producto excedente. De esta forma, trabajo doméstico y trabajo directamente dientes, pero se encuentran íntimamente relacionados. Veremos más adelante

¿Crea valor el trabajo doméstico? En los epígrafes anteriores, hemos visto que el trabajo socialmente necesario, esto es; el que la sociedad dedica a producir los medios de su subsistencia, tiene varios componentes:

EMA-

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JESUS ALBARRACIN a)el que dedican los producir los valores de su propio autoconsumo; b)el trabajo doméstico y c)el trabajo dedicado a la producción de necesarias para la subsislos trabajadores y sus tamilias, esto es, la parte del trabajo asala-

La reproducir el fuerza de trabajo. Todo valor de la trabajo que se realice por encima de éste, estará destinado a obtener un producto excedente, del que se aprodominantes.

El trabajo doméstico es, por tanto, un trabajo necesario para la subsistencia de la sociedad en su conjunto, aunque no produzca valores de cam-

¿se podría decir que el conjunto de la producción de valores de uso que realiza el trabajo doméstico define un modo de producción, el patriarcal, que se superpondría al modo de producción capitalista?. ¿Se podría hablar de que el trabajo doméstico crea otra categoría de valor, el "valor doméstico", por llamarle de alguna manera, de la misma forma que el asalariado crea el valor de

Un modo de producción es la forma sociedad produce los medios de su subsistencia. Tiene, por tanto, un carácter social y, en conse-

Yes preciso que la producción de cualquier órgano esté conectada mediante un mecanismo social con cualquier otro órgano del mismo. Decir que debe tener un carácter social es lo mismo que decir que las formas de producción concretas de los individuos deben estar relacionadas materialmente entre sí. No es esto lo que ocurre con el trabajo doméstico, pues no hay ninguna relación material común entre el que se realiza en una familia y en otra.

correcto hablar de un modo de producción patriarcal.

sería correcto afirmar que el trabajo doméstico crea alguna suerte de valor. La utilización de los instrude la teoría del valor para que se refiere a las caracteristicas que debe reunir el trabajo social, puede servirnos para aclarar las

El valor de cambio de una mercandeterminado por la cantidad producirla de forma que, en el mercado, cuando se intercambian dos de ellas, se está intercambiando trabajo por trabajo según la cantidad que cada una de ellas lleve incorporado. Si producir una chaqueta cuesta 15 horas de trabajo y un par de chaqueta por tres de zapatos. Pero el trabajo al que nos estamos refiriendo tiene unas características peculiares, derivadas de que es un trabajo social.

En primer lugar, no es el trabajo que cuesta producir cada mercancía creta, sino el socialmente requerido producirla(5). Cada específica tiene un valor individual que determinado por el número de horas de trabajo que costó producirla. Si la producción de una chaqueta le ha costado al sastre 20 horas de trabajo, individual de no será su valor sociedad existe otro sastre que la produce, digamos, en 10 horas de trabajo, sería ridículo que alguien comprara una chaqueta por 20 horas cuando la puede conseguir por menos. El valor de cambio de una mercancía ha de estar determinado por el trabajo socialmente requerido para producirla, esto es, no por el número de horas empleadas en la producción de un objeto concreto, sino por el número de horas que se requieren para fabricarlo en las condiciones medias de productividad de esa sociedad en esa época. Con el ejemplo de las chaquetas, si se producen dos y una cuesta 20 horas y otra 10, el valor de cambio de ambas sería 15 horas. El primer sastre habrá derrochado trabajo social y el segundo se verá premiado por la sociedad por su eficien-

En segundo lugar, se trata de trabajo

Use hace abstracción de su carácter específico. En el mercado, cuando se intercambian mercancías, se cambia trabajo por trabajo, según una regla de equivalencia que realiza el propio mercado, dando más valor al trabajo cualificado que al trabajo simple. Se intercambia trabajo absno trabajos específicos. De hecho, en el ejemplo que hemos puesto, se intercambia horas de trabajo de sastre por horas de trabajo de zapatero, pero podríamos poner otro en el que se estarían intercambiando horas de ingeniero por horas de peón. Porque lo que el mercado hace es intercambiar lo que de común tienen todas las mercancías: ser productos de trabajo humano en abstracto.

Así pues, el valor de cambio de una mercancía está determinado por cantidad de trabajo abstracto socialmente requerido para producirla. Si el trabajo doméstico creara algún tipo de valor, debería poder hablarse de trabajo doméstico abstracto socialmente

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requerido. ¿Qué significa trabajo abstracto socialmente requerido en el caso del trabajo doméstico?.

La característica del trabajo abstracto es que se puede intercambiar horas de trabajo de un ingeniero con las de un metalúrgico, porque el mercado fija la equivalencia de ambas respecto a un concepto homogéneo: la hora de trabajo abstracto. En el trabajo doméstico, no hay ningún intercambio y, por tanto, no hay ningún mecanismo social que defina la "hora de trabajo doméstico abstracto". ¿Qué significa "una hora de ama de casa"?. Cosas muy diferentes, pues la tecnología, los conocimientos, los productos y servicios a rendir, etc, que existen en cada familia, por lo que se refiere al trabajo doméstico, son muy diferentes entre sí y no hay ningucomunicarlos. No hay ningún mecanismo que pueda establecer la relación entre una hora de trabajo doméstico de la mujer de un peón y una hora de trabajo doméstico de la de un ingeniero.

Pero pasemos al concepto de trabajo socialmente requerido. En el caso de las mercancías tiene una connotación

Yes el número de horas que le cuesta como media a una sociedad producir una mercancía, dada la tecnología, la habilidad de su mano de obra, etc. Nuevamente vuelve a ser el mercado el que fija cuál es la media social. No hay ningún mecanismo social que pueda número de horas de trabajo doméstico producir la alimentación de una familia, limpieza de su hogar. Es más, para la producción que cuenta es el ahorro de horas de doméstico, el objetivo es la elaboración de valores de uso para el consumo de la familia (la comida diaria o la alimentación y cuidado de los niños, por ejemplo) cueste lo que cueste en noras de trabajo. De hecho, si aplicasemos el concepto de trabajo socialmente requerido al trabajo doméstico llegaríamos a la conclusión de que, en la mayoría de los casos, es socialmente no requerido escaso interés que capital en el aumento de la conducciones ideas ande la ore connotaciones ideológicas de sión patriarcal, las mujeres emplean muchas más horas de trabajo en producir la parte que las toca del producto necesario para la subsistencia de la sociedad que las que serían requeridas, dados los conocimientos y el nivel tecnológico.

Como acabamos de ver, no se pue-

63 JESUS ALBARRACIN de hablar de trabajo abstracto mente requerido en el caso del trabajo doméstico porque no hay ningún mecanismo social que pueda reconocerlo. En consecuencia, el conjunto de valores de uso que produce el trabajo doméstico no constituye ningún "modo de producción patriarcal". Es seguro que a las mujeres les cuesta muchas horas de trabajo la producción de los valores de uso en el seno de la familia y, como hemos visto, su producción es una parte sustancial del producto socialmente necesario pero, estrictamente hablando, el trabajo doméstico no crea ningún tipo de valor, que no sea el de

La ley del valor, que hace que el menos rentable a otra más rentable y que, en consecuencia, es el mecaniswmo mediante el cual se distribuye el trabajo asalariado de la sociedad, no rige directamente para el trabajo doméstico. Tampoco se puede encontrar una ley que, análogamente a la ley del valor, redistribuya el trabajo doméstico entre las mujeres siguiendo criterios de social. La regulación fundamental de éste la hace la familia como institución básica del sistema patriarcal y su misión no es ésta, sino hacer que una parte de la producción necesaria sociedad se realice fuera de los circuitos del mercado y recaiga

El trabajo doméstico y el valor de la fuerza de trabajo.

El trabajo doméstico no es el único que no añade valor a las cosas.

trabajo asalariado que se emplea en los sectores no productivos (sanidad enseñanza, comercio, hostelería, administración pública, etc), mercancías que tengan un trabajo incorporado, sino servicios que tampoco añaden valor. Sin embargo, estos tracambio de un salario y, por tanto, parte de la fuerza de trabajo, que tiene un valor de cambio. ¿Podría hablarse del "valor de la fuerza de trabajo doméstico" análogamente la fuerza de trabajo trabajo doméstico en la formación del valor de la fuerza de trabajo?. ¿Hay un precio del trabajo doméstico, esto es, podría haber un salario doméstico?.

Si hacemos abstracción del trabajo el valor de la fuerza de se convierte en un concepto absoluto: es la cantidad de trabajo socialmente requerida para reproducir la fuerza de trabajo. En efecto, en la sociedad capitalista, el trabajador está obligado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, pues ésta es la única mercancía que tiene y que puede vender para necesita para subsistir. La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía más y, al igual que el valor de cualquier mercancía, su valor de cambio estará determinado por la cantidad de trabajo que se requiere para producirla, es decir, por el valor de sus medios de subsistencia. Producir lo que necesita para vivir un día requiere menos horas de trabajo que una jornada laboral, por lo que, el trabajador puede reproducir el valor de sus medios de subsistencia sólo con unas horas del total de su jornada de trabajo y el resto de la misma está trabajando para el capitalista, esto es, está produciendo plusva-

Pero, si consideramos el trabajo doméstico, el valor de la fuerza de trabajo se convierte en un concepto relativo.

En la sociedad capitalista, la produc ción de valores de uso que hace la mujer en el seno de la familia no es suficiente para su mantenimiento, por lo que es preciso que ésta adquiera mercancías en el mercado para completar los medios que necesita para su subsistencia. La única mercancia que la familia tiene para vender y obtener los medios que necesita para comprarlas es su fuerza de trabajo. La familia, como institución patriarcal es la que se encarga del mantenimiento de la división social del trabajo: será la mujer la que realice el trabajo doméstico y el hombre el que venda su fuerza a cambio de un salario, esto es, el que realice el trabajo asalariado. En la mayoría de las familias, es el hombre el que realiza el trabajo asalariado pero, en el nivel conceptual en el que nos estamos moviendo, el hecho de que haya familias en las que realicen trabajo asalariado el hombre y la mujer o solamente la mujer no cambia las cosas pues, en todo caso, será mujer la que realiza el trabajo doméstico en la inmensa mayoría de los casos. Recordemos lo que dijimos en un epígrafe anterior sobre la familia como institución abstracta, garante de la división sexual del trabajo.

El nivel de vida de los trabajadores y sus familias estará determinado por los

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valores de uso que obtiene la mujer con su trabajo en el hogar (el trabajo doméstico) y por las mercancías que se obtienen en el mercado con el salario del hombre (el trabajo asalariado). El primero no entra en los circuitos del mercado y no se rige por la ley del valor, por lo que pará el formará parte del valor de la fuerza de trabajo. El capitalista se limita rias para que ellos y sus familias subsistan. El trabajo doméstico es autoproducción y autoconsumo que al capitale interesa nada.

Por tanto, no puede hablarse de un "valor de la fuerza de trabajo doméstico" pues el valor de la fuerza de trabajo incluye no solo a las mercancías necesarias para reproducir asalariado, sino también a las que requieren para reproducir doméstico. Cuando el capitalista paga un salario, está pagando el valor de la fuerza de trabajo, que incluye no solo al trabajador, sino a su mujer y a toda la familia(6). Pero el salario de un trabajador asalariado no incorpora la retribución del trabajo de su mujer, porque éste no tiene valor de cambio.

El papel de trabajo doméstico consiste en producir una parte de los valores de uso necesarios para reproducir la fuerza de trabajo fuera de los circuitos del mercado(7). Lo que incorpora al valor de las mercancías son las horas de trabajo que efectúa el trabajador asalariado. Las que realiza su mujer en casa sirven para que éste se mantenga, pero las horas que un trabajador incorpora a una mercancía son independientes de las que su mujer ha dedicado al trabajo domésti-

Finalmente, no puede hablarse de "precio del trabajo doméstico" o de "salario doméstico". El salario del trabajo asalariado es para el mantenimiento de toda la familia, pero no hay una parte del mismo que sea la retribución del trabajo doméstico del ama de casa. Pero esto último requiere algunas precisiones adicionales.

El trabajo doméstico no tiene valor, pero podría tener un precio. Hay otras cosas en la sociedad capitalista que, como la tierra estéril, no tienen valor de cambio y sin embargo pueden tener un precio. Pero, para que haya un precio, tiene que haber la posibilidad de que la cosa a vender pueda tener varios compradores. Este no es el caso del trabajo doméstico. Por otra parte, suponer que la mujer le vende sus servicios al marido, el único com-

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JESUS ALBARRACIN prador que puede tener, pues fuera del hogar no realizaría trabajo doméstico sino trabajo asalariado, sería definir las relaciones patriarcales como relaciones de explotación y no de opresión, un concepto mucho más amplio que el primero. A la explotación normal que sufren todos los trabajadores se añade; en el caso de la mujer trabajadora, la opresión patriarcal. Trabajo domestico, capital variable y plusvalía epígrafes anteriores, se han de los que puede sacarse una primera mecánica al trabajo doméstico de los conceptos que se utilizan para el trabajo asalariado conduce a un error. Al contrario de lo que ocurre con último, el trabajo doméstico no tiene valor de cambio, no puede hablarse de nada parecido a un "salario doméstico", no produce valores de uso que tengan valor de cambio, no añade valor a las cosas y, como consecuencia, de él nadie obtiene directamente plusvalía. Todo se debe a que la regulación del trabajo doméstico no la hace la ley del valor, pues se realiza fuera de los circomo institución básica del

Sin embargo, en la medida en que es uno de los elementos que determinan el nivel de vida de los trabajadores y sus familias, juega un papel fundamental para la economía capitalista. Nadie obtiene plusvalía del trabajo de una mujer concreta en su casa, pero el conjunto del sistema puede aumentar masa total de plusvalía gracias al trabajo doméstico del conjunto de todas ellas. Así, el trabajo doméstico no esta regulado por la ley del valor pero, como ocurre con casi todas las cosas bajo el modo de producción capitalista, no es independiente de ella.

El valor de una mercancía, que se mide por la cantidad de trabajo socialmente requerido para producirla, tiene varios componentes. Por un lado, hay el número de horas de trabajo que cuesta producir las materias primas con las que se ha fabricado y las que se incorporan a través del desgaste de las máquinas que se utilisu producción. Es el trabajo muerto que se incorpora con el capital constante. Por otro lado, hay que contar el número de horas que el trabajador ha utilizado directamente producción (como hemos visto antes, en las condiciones medias de productividad, habilidad, etc., de cada sociedad en cada época). Es el trabajo vivo que se incorpora a la mercancía, que a su vez tiene dos componentes: el capita variable, que es la parte de las horas de trabajo directo que es equivalente al de los medios de subsistencia que necesita el trabajador y su familia, y la plusvalia, que es la parte de las horas de trabajo directo que se apropia el capitalista. Una reducción del valor de la fuerza de trabajo producida por una mayor intensidad del trabajo doméstico, por ejemplo, implicaría una reducción de la parte correspondiente del capital variable que se incorpora a la mercancía. Con el mismo trabajo vivo esto supondría un aumento de la capitalista individual puede hacer muy poco por reducir el valor de la fuerza de trabajo por este camino, pues el salario que paga a sus trabajadores es independiente del trabajo que las mujeres de estos hacen en su casa. Pero, para el capitalismo en su conjunto, el trabajo domestico para mantener el nivel de vida de los trabajadores y sus familias sea menor que el que se requeriría en su ausencia. Supone una disminución del valor de la fuerza de trabajo y, por tanto, una reducción del capital variable total y, consiguientemente, un aumento de a plusvalía, también total. Así, el trabajo doméstico contribuye a la formación de la plusvalía global de la sociedad porque mantiene el capital variable a un nivel más bajo del que correspondería con el nivel de vida efectivo de los trabajadores.

El capital puede tener una forma adicional de utilizar el trabajo de la mujer para reducir el valor de la fuerza de trabajo y aumentar la plusvalía. La incorporación masiva de las mujeres al trabajo asalariado manteniendo al mismo nivel el trabajo doméstico, esto es, la utilización intensiva de la doble jornada, supone una desvalorización de la fuerza de trabajo. Dado el nivel de vida de los trabajadores y sus familias, determinado histórico-sociológicamente, la incorporación de la mujer al trabajo sin reducción del tiempo dedicado al trabajo doméstico, significa que se desvaloriza el trabajo que realiza el hombre. En efecto para mantener y reproducir a la misma familia, antes se necesitaba una jornada de trabajo asalariado y, con la incorpora-

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TRABAJO

EXCEDENTE

PRODUCCION DE

MERCANCIAS

EXCEDENTES

PRODUCCION DE MERCANCIAS: VALORES

DE USO QUE TIENEN VALOR DE CAMBIO

TRABAJO ASALARIADO: HORAS VENDIDAS

POR LOS TRABAJADORES EN EL MERCADO

PLUSVALIA

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JESUS ALBARRACİN

TRABAJO O PRODUCTO SOCIAL

PRODUCCION DE

MERCANCIAS NECESARIAS

PARA LA SUBSISTENCIA

DE LOS TRABAJADORES

Y SUS FAMILIAS

VALOR DE LA FUERZA

DE TRABAJO: TRABAJO

NECESARIO PARA PRODUCIR

LAS MERCANCIAS

NECESARIAS PARA LA

SUBSISTENCIA

TRABAJO NECESARIO PARA MANTENER

NIVEL DE VIDA DE LOS TRABAJADORES

Y SUS FAMILIAS

EMA=

TRABAJO NECESARIO PARA LA

SUBSISTENCIA DE LA SOCIEDAD

PRODUCCION DE

VALORES DE USO EN EL

TRABAJO DOMESTICO

TRABAJO NO PAGADO:

TRABAJO DOMESTICO

PRODUCCION DE

VALORES DE USO PARA

AUTOCONSUMO DE

LOS CAMPESINOS

PRODUCCION DE VALORES DE USO QUE

NO SE DESTINAN A SER CAMBIADOS

EN EL MERCADO Y NO TIENEN VALOR DE CAMBIO

TRABAJO REALIZADO FUERA DEL MERCADO

AUTOCONSUMO

DE LOS CAMPESINOS

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ción de la mujer a la actividad mercantil, se realizan dos. Esto significa que prestan más Jornadas de trabajo para conseguir las mismas mercancías que constituyen el valor de la fuerza de trabajo. De esta forma, el capital podrá reducir la proporción de la jornada de trabajo que los trabajadores utilizan en reproducir los medios de su propia existencia, lo que, consiguientemente se traducirá en un aumento de la plusvalía(8).

En conclusión, aunque no se extraiga directamente plusvalía de el trabajo doméstico, para una sociedad en SU conjunto, trabajo doméstico, trabajo asalariado y producción de plusvalía están íntimamente relacionados.

El lugar del trabajo doméstico en la economía capitalista

En una sociedad primitiva, el producto necesario para la subsistencia de la sociedad debe interpretarse en sentido como la producción mínima e imprescindible para que la sociedad viva y se reproduzca. en una sociedad capitalista avanzada, en este concepto, deben incluirse producciones que, si bien desde un punto de vista material estricto no son necesarias para la supervivencia, sí lo son desde un punto de vista histórico-so-

El consumo de carne, por ejemplo, resulta excesivo en los paises industrializados por lo que, desde el punto de vista material, los niveles de producción de la países no pueden sarios para la subsistencia. Sin embargo, la adopción de medidas que significaran una reducción drástica del mismo implicaría graves problemas socialímites, el capital puede actuar sobre lo

El nivel de vida de los trabajadores, el valor de la fuerza de trabajo y el salario de subsistencia están determinados también por razones históricas y sociológicas. El salario no puede ser simplemente la contrapartida de las mercancías necesarias para la subsistencia, sino que debe ser suficiente para que en el nivel de vida de los trabajadores se incluyan valores uso, como el automóvil, si quiere una

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JESUS ALBARRACIN cierta estabilidad social, hay un indirecto determinado por la prestación de ciertos imprescindibles, como sanidad o educación, para cuya prestación, el capital debe dedicar par-

Si hacemos abstracción del trabajo doméstico, una reducción del nivel de vida de los trabajadores implica un descenso del valor de la fuerza de trabajo y, por tanto, un aumento de la plusvalía. Sin embarcon el producto socialmente necesario, el capital no puede actuar significativamente sobre ellos más que a largo plazo.

Precisamente este es uno de los objetivos de la política de austeridad. La reducción del poder adquisitivo de los salarios, que comporta la misma, tiene como objetivo aumentar la plusvalia relativa por la vía de reducir el valor de la fuerza de trabajo lo que, de hecho, se traduce en una reducción del consumo de los trabajadores. Pero, a corto plazo, sus efectos no pueden ser muy significativos. Por eso, a largo plazo, el capital trata de hacer que los trabajadores acepten la eliminación de ciertas mercancías de su nivel de vida o la reducción de los servicios que significan los ataques a la Seguridad social o la rentabilidad que los gobiernos preten-

Incluyamos el trabajo doméstico en el análisis. La composición del nivel de vida de los trabajadores y sus familias entre trabajo doméstico y trabajo asalariado es una variable que afecta a la plusvalía total y, por tanto, a la tasa de

En efecto, aunque dicho nivel de vida no cambiara, una variación de dicha composición que fuera en el sentido de aumentar (o disminuir) la proporción del trabajo doméstico significaría una reducción (o aumento) del valor de la fuerza de trabajo. Es una variable que tiene una relativa importancia para el capital pero, como ocucon el producto trabajadores, la composición de este también determinada por razones históricas y sociológicas.

La historia del modo de producción capitalista es la historia de la creciente mercantilización de la producción soproducción familiar y le convirtió en asalariado, redujo la producción de la familia y la obligó a comprar mercancías en el mercado. Cuando en el siglo XIX estableció impuestos sobre los habitantes de las colonias y. les vender su fuerza de trabajo salario con el que pagarlos, forzó la propia producción y les obligo a com-

El trabajo domestico no ha escapado de este proceso. La producción de valores realiza la mujer en su casa no tiene de cambio, pero en el trabajo doméstico hay actividades que pueden mercantilizarse y ser rentables para el capital. Así, el capitalismo ha eliminado la producción para autoconsumo, en gran parte realizada por las mujeres, obligándolas a adquiriras en el mercaha desarrollado enormemente industria de la alimentación prácticainexistente antes, aliviando una parte del trabajo doméstico y ha convertido la elaboración de vestidos, que hasta su llegada se habia descargado en las mujeres, en una de las ramas industriales fundamentales. En el capi-

Men el que se registra una fuerte tendencia a la industrialización de los servicios, la tendencia a la mercantilización de algunas producciones del trabajo doméstico puede haagudizado. En consecuencia, puede registrarse una tendencia reducción de la producción de valores de uso por parte del trabajo doméstico

Sin embargo, esto no significa que haya habido una tendencia paralela al aumento del valor de la fuerza de trabajo. La historia del capitalismo es también la del aumento de la productividad del trabajo asalariado. Un aumento de la productividad en las industrias que producen mercancías para los trabajadores implica una reducción de valor de la fuerza de trabajo, es decir, una desvalorización del trabajo asalariado. En la actualidad, el capitalismo pone muchas más mercancías a disposición de los trabajadores que 100 o 150 años, como consecuencia tanto del aumento del nivel de vida, como de la mercantilización del trabajo doméstico. Pero, el aumento de la productividad ha sido considerable, lo que se ha traducido en una reducción del valor de dichas mercancías, que ha debido compensar con creces el aumento de las mismas. A pesar de que capital ha trabajo doméstico introduciéndolas en actividad mercantil, los trabajadores reproducen hoy el valor de las mercancías que deben adquirir en el mercado con una proporción de su jornada laboral menor que antes.

El trabajo que la sociedad para mantener el nivel de vida de los trabajadores y sus familias se ha reducido con el desarrollo del capitalismo, porque lo han hecho sus dos componentes. Pero la proporción que se

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cubre con trabajo doméstico, puede no haberlo hecho. Por un lado, el aumento de la productividad del trabajo asalariado ha sido considerable. Por otro, como hemos mencionado capitalismo ha tenido mucho interés en aumentar la productividad del trabajo doméstico, porque éste se realiza fuera circuitos del mercado. Después todo, el modo de elaboración sopa o los cuidados que requiere un niño pequeño no son tan diferentes de los de hace 100 años. Sobre todo si se les compara con los cambios que se han producido en el trabajo asalariado.

NOTAS

(1). Este párrafo ha sido entresacado de La Ideología Alemana (Ediciones Pueblos Unidos, Uruguay, pág 19), pero pueden encontrarse otros muchos ejemplos. clásico del Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política, que se refiere al modo de producción capitalista, otro ejemplo de como Marx no se refiere a los "hombres" ('los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad", conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social el que determina su conciencia", etc), sino como su análisis no incluye el problema. Las controversias posteriores relaciones patriarcales están comprendidas en las relaciones de producción o en la superestructura ideológica, si puede hablarse de unas relaciones de reproducción, etc., son una buena prueba de ello. (2). El papel que la mercancía ocupa en el análisis económico de Marx se pone manifiesto desde el primer párrafo de El Ca-

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JESUS ALBARRACIN pital: "La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un enorme cumulo de mercancías y la mercancía individual antes, el

Nuestra investigación, por consiguiente, menos precisamente mercantil, está simplemente ignorado.

de los de de una trabajo no asalariado (el que autopatronos).

las cosas en lo fundamental,

(4). .Hacemos abstracción para párrafo

Este último trabajo tiene un valor de es solamente

"no es la sobre si las mente necesario para producirla".

en la tradición marxista, de

EMA-

que en análisis de la mercancía". A partir de aquí, en el resto de El Capital, el al no tener un carácter muy diterente. (3). En una sociedad capitalista, el trabajo marco del mercado, es de dos tipos: trabajo realizan todas aquellas personas que se ven obligadas a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario) y

En el movimiento feminista, es corriente denominar "trabajo asalariado" al que no es trabajo doméstico pero, por lo que se deduce de lo anterior, sería más correcto denominarle "trabajo mercantil". En el presente artículo, puesto que no cambia do hacer abstracción del trabajo no asalariaasalariado no se dedica a producir mercancías, sino a prestar sercicios en el mercado, Por eso, como comercio, sanidad, enseñanza, etc. bio, pues se realiza en el mercado, pero no crea valor, a pesar de que es indispensable para el funcionamiento del sistema capitalis-

Men retribuir a este trabajo (5). Aquí estamos en presencia de una de claro. esas categorías que chirrían, a las que nos referíamos al principio. Desde Marx, el valor de cambio de una mercancía, o simplemen-

Yes la "cantidad de trabajo socialsociedad se le denomina también "socialmente necesario" y así hemos procedido en mente necesario" significa cosas muy diferentes en ambos casos. Es una confusión nada favorece el tratamiento del trabajo doméstico. Por ello, hemos mantenido la expresión "socialmente necesario" para definir esa parte del producto o del trabajo social que son imprescindibles para la sociemo la canta de de trabajo sociamente

•cantidad de trabajo "socialmente requerido" para producir una cosa. Son sinónimos, pero tienen una carga ideológica (6). Marx lo reconoce así en El Capital al hablar del trabajo femenino e infantil como formas de aumentar la plus vaia relativa, establece: "El valor de la fuerza de trabajo no estaba determinado por el tiempo de trabajo necesario para mantener al obrero adulto individual, sino por el necesario para mantener a la familia obrera" (El Capital, Libro I, Capítulo XIII, epígrafe 3). (7). Marx consideró a la familia burguesa como un instrumento más de la sociedad capitalista. Su papel era la producción de una parte de los valores de uso que necesita la sociedad para subsistir y todas las demás características de la familia, los lazos afectivos, el papel subordinado de la mujer en la misma, etc., solo tienen como objetivo fundamental el aumento de la explotación.

la familia burguesa, y hay que suponer que la opresión de las mujeres, desaparecería con la abolición de la propiedad privada. En este sentido, en Marx, la opresión de la mujer en el capitalismo es su "explotación" a través de la familia. Véase a este respecto el Manifiesto Comunista, epígrafe "Proletarios y comunistas" donde este concepto de la familia parece estar mas (8). Esta es una de las formas de utilización de la mujer para reducir fuerza de trabajo y aumentar la plusvalia relativa que especialmente fue tratada por Marx (véase El Capital, Libro I, capítulo XIII). Resulta extremadamente interesante su lectura hoy, a la luz de algunas de las polémicas que se desarrollan con el movimiento feminista.