Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Solidaridad con la resistencia de las masas bolivianas frente al golpe

· Inprecor n.º 16, septiembre de 1980 · p. 40 · 951 palabras

Los generales bolivianos han protagonizado un nuevo golpe de Estado, derrocando a Lidia Gueiler y formando un gobierno militar bajo la presidencia del general Garcia Meza

A comienzos de noviembre del año pasado, Natusch Busch había organizado un golpe análogo. Sin embargo, tras un éxito efímero y la dimisión de Guevara Arce, Busch tuvo que renunciar a su aventura —condenada incluso por una parte del ejército y casi unánimemente a nivel internacional-, ante la respuesta masiva del movimiento de masas.

García Meza había participado en la operación de Busch, que lo había nombrado comandante del Ejército de Tierra. Destituido pocos días después de su nombramiento, logró, a pesar de todo, que la presidenta Gueiler designara para el cargo que él tuvo que abandonar, al "duro" Rocha, en lugar del 'moderado' Villarroel. El pasado mes de mayo volvió a asumir sus funciones. Dos meses le han bastado para poner de nuevo a punto el mecanismo de un nuevo golpe, que a todas luces había concebido ya inmediatamente después del fracaso de Busch.

Esta vez, la operación se ha preparado más cuidadosamente, con la participación de "consejeros" argentinos, y de hecho, en el seno de las fuerzas armadas no se ha puesto de manifiesto ninguna división abierta. Esta unidad del ejército combinada con la rapidez con que los militares han podido detener a numerosos dirigentes de las organizaciones políticas y sindicales de la clase obrera y asesinar a algunos de ellos, ha hecho posible el éxito del golpe, pese a una huelga general muy amplia y una resistencia popular valerosa, que una semana después aún no había sido aplastada en las zonas mineras.

El objetivo proclamado de los golpistas era el de evitar que llegara a la Presidencia, tras el voto del Parlamento, el representante de la izquierda del MNR, Hernán Siles Zuazo. Ya las elecciones de 1978 y 1979 no habían tenido rsultado alguno, debido, respectivamente a su anulación por fraude y al las masas bolivianas frente al golpe golpe del general Pereda y la rápida destitución de Guevara Arce. Esta vez, los generales han intervenido aún más directamente y con mayor dureza, y se han hecho de nuevo con el poder, reanudando así con la tradi-

Barrientos y de

Siles Suazo representa el ala moderada de la burguesía, favorable a la "institucionalización" y a una normalización de las relaciones con los sindicatos y las organizaciones políticas obreras. Por sí mismo no conspeligro alguno para dominantes indígenas, ni para el imperialismo, que precisamente no quería que se impidiera su acceso a la presidencia y que hasta ahora ha condenado abiertamente el golpe. Pero los generales temen, evidentemente, que no pueda ofrecer garantías suficientes de control y canalización del movimiento de masas, recurriendo, si es necesario, a la represión, en una etapa en que la permite hacer concesiones mínimamente

El ataque ha revestido una violencia exserre los mineros, quede nuevo estan a la las víctimas son ya numerosas cabeza de una resistencia heróica, pese a la amenaza una represión aún más brutal. El estadio de La Paz repleto de prisioneros, evoca recuerdos de mal agüero para los militantes obreros y los defensores de los derechos democráticos.

El nuevo golpe señala una vez más los estrechos de la "institucionalización" preconizada por sectores de la clase dominante y del imperialismo, y la precariedad de toda restauración de los derechos democráticos mientras no se desmantelen los aparatos represivos de la dictadura. Confirma dramáticamente que la clase obrera y las masas campesinas sólo pueden contar con su organización generalizada y centralizada, y con sus órganos de autodefensa, para defender sus derechos democráticos y sus intereses más elementales, y para evitar ser periódicamente las víctimas desarmadas de la ferocidad de las clases domi-

Llamamiento del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional

Solidaridad con la

resistencia de

Desgraciadamente hay que constatar que las múltiples lecciones del pasado no han dado ningún fruto. El golpe era previsible, y de hecho todo el mundo lo esperaba. Pese a ello no se tomaron los preparativos necepara pararlo con éxito. La COB había desempeñado un papel importante, en especial durante el último año. Pero en su seno predominaban los dirigentes que no supieron, o no quisieron, asegurar una centralización efectiva, y que pese a todas sus declaraciones no hicieron nada por organizar seriamento la autodefensa de los obreros y campesino.

El movimiento obrero boliviano, duramente golpeado en sus dirigentes y sus militantes, y amenazado por una represión mucho más dura que en el pasado, con la instauración de un régimen al estilo chileno debe poder contar inmediatamente con la solidaridad masiva del movimiento obrero internacional. La operación de los golpistas ha sido tan cínica y brutal que hasta ahora no se ha alzado ni una sola voz para defenderlos, e incluso los que han colaborado desde el exterior de Bolivia no se atreven a reivindicar abiertamente su participación. Aún es posible evitar que la resistencia sea aplastada y que los generales consoliden un poder dictatorial reaccionario. Los partidos los sindicatos, los comités defensa de los derechos democráticos deben movilizarse sin demora en todos los países y asociarse en todas partes a las propuestas que ya se han organizado, con la ocupación de embajadas bolivianas y otras iniciativas

Hay que exigir el cese inmediato de toda represión. Hay que exigir la puesta en libertad de todos los presos políticos y la garan•tía del pleo funcionamiento democrático de todas las organizaciones del movimiento

Ningún país debe reconocer al presidente impuesto por las armas. El nuevo gobierno no debe recibir ninguna ayuda militar ni económica. Afirmemos nuestra solidaridad con todos los bolivianos que una vez más tienen que tomar el camino del exilio.

Contra la dictadura militar de Meza: ;Solidaridad con los obreros y campesinos bolivianos!