Economía Brasil
La hora
de las
cuentas
A. JOS
•RASIL es un pais cuyo presidente, el
general Joao Figuereido, no sólo es el antiguo jefe de los servicios de información del ejercito, sino además puede permitirse afirmar que prefiere el olor de los caballos al de la gente. Desde que se hizo esta declaración, hace ya un año, Brasil ha conocido el número más grande de huelgas de su
Por centenares de millares, numerosos que en 1978 y más claramente, aunque en el plano económico hayan logrado poca cosa, los trabajadores han expresado su rechazo de la dictadura. Sólo desean una cosa: que el despreciativo caballero y su sistema sufran la caída más brutal posible y que muerdan el polvo para comprobar si huele mejor que el pueblo.
El 'milagro" brasileño, un crecimiento medio de cerca del 11% entre 1968 y 1973, y de alrededor del 7% desde entonces, se ha cobrado sin duda un precio incalculable en términos de de miseria material y de represión. Pero la dictadura ha acumulado aún otra deuda: el crecimiento económico ha sido comprado en parte a crédito ante gobiernos y bancos extranjeros. También en este aspecto ha llegado la hora de rendir cuentas.
La dictadura ha prestado tanto dinero del exterior que actualmente sólo puede devolverlo con nuevos préstamos. Para utilizar la expresión de los banqueros y volver a la imagen anterior, se dedica a "cabalgar". El centro de un polvorin
Desde hace años los banqueros internacionales se interrogan a puertas cerradas y en voz baja, sobre la solvencia de su cliente. De todos modos no se trata de maltratar en público a un cliente de esta talla. Su lenguaje oficial es el siguiente: "es cierto que la deuda exterior ha pasado de 5.000 a 50.000 millones de dólares en el transcurso de los últimos diez años, pero Brasil utiliza este dinero con fines de producción y de exportación. Desde la instauración de la dictadura en 1964, las exportaciones también se han multiplicado por 10. Llegará el día en que Brasil economizará divisas y se desprenderá del yugo de esta deuda".
Un consorcio bancario interr. acional concedió incluso a Brasil, el pasado mes de Octubre, el crédito más grande de su historia: 1.200 millones de dólares, a buen plazo (12 años más 6 años de gracia) y a buen precio (0,625% en 4 años y 0,75% para el resto, por encima del LIBOR) (1).
Sin embargo, Newsweek, en su edición del 12 de Octubre, planteó en portada la cuestión si-
"¿Está cerca de la quiebra la economía brasileña?". Un mes después, Business Week planteaba la siguiente pregunta: "¿Van a aprender los bancos extranjeros una lección en Brasil?". El 23 de Noviembre, el Financial Times titulaba "El milagro económico brasileño se queda corto".
¿Por qué esta contradicción? La producción de moneda permitió amortiguar la crisis económica mundial de 1974, pero alimentó dos barriles de pólvora: el de la creciente inflación internacional (2) y el del endeudamiento del conjunto de los países dominados por el imperialismo, que asciende hoy en día a unos 300 mil millones de dólares. Y Brasil ha puesto cómodamente, más que cualquier otro país, una nalga en cada uno de estos barriles: la puesta en duda de su solvencia puede desencadenar el pánico. Incluso si la situación se agrava progresivamente, los banqueros la minimizarán hasta el momento en que haya que tomar medidas dramáticas. Un milagro a crédito
Razón suplementaria para precisar la envergadura exacta del problema. El derrocamiento del régimen populista de Joao Goulart en 1964, por el ejército, permitió relanzar en pocos años, de forma espectaçular, la tasa plusvalía y la confianza de los capitalistas en el porvenir económico del país. La creación de una administración relativamente competente y la racionalización del aparato industrial ya existente, eran las razones principales de la recuperación de la tasa de crecimiento desde los primeros años de la dictadura. Hablando de la caída absoluta de estos años, Norman Macrae, redactor del Economist de Londres, no duda en escribir: "El descenso de 1964-66 fue una de las políticas macroeconómicas más logradas de los últimos 50 años...". "modelo brasileño", a saber, la apertura en grande a las inversiones y financiaciones extranjeras, así como la movilización de los recursos de cara a la exportación. Seguros de la dictadura, atraídos por una tasa de rentabilización exceplos capitales, precipitaron. Resultado: el importe total de las inversiones extranjeras registradas pasó de 2.600 Actualmente es 15.000 millones de dólares (véanse los cuadros n° 1 y 2).
Las exportaciones fomentadas por incentivos financieros, fiscales y por subvenciones pasaron de 1.900 millones de dólares en 1968 a 6.200 millones de dólares en 1973. En 1979 alcanzaron los 15.000 millones de dólares. Y la tasa de crecimiento, que había alcanzado tan sólo el 3,7% en el período 1962-67, pasó al 10,8% en el período 1968-1973. Al mismo tiempo, la estructura de la economía brasileña (actualmente la décima del mundo, con un PNB de 192.000 millones de dólares) se transformó profundamente. Mientras que antes de 1960 la parte correspondiente a la industria en el PNB sólo alcanzaba el 25%, a partir de 1975 ha superado el 33% (ver cuadro n° 3).
Paralelamente ha variado la composición de las exportaciones. La exportación de productos manufacturados, que al principio era muy débil, característica de un país subindustrualizado (204 millones de dólares en 1964), crecieron con una rapidez excepcional, pues alcanzaron cerca de
EL PLEBISCITO DE LOS
CAPITALES EXTRANJEROS
(en miles de millones de dólares
Año Inversiones extranjeras acumuladas registradas en el Banco central
1967 2,6
1968 2,8
1969 3,5
1970 3,9
1971 4,4
1972 5,2
1973 6,6
1974 8,1
1975 9,6
1976 11,3
1977 13,0
1978 13,7
1979* 15,2
* estimado
8.000 millones de dólares en 1979. Brasil se ha convetido en un país semiindustrializado.
Es durante el período 1968-1973, denominado como el del "milagro brasileño", que Delfim
Neto, entonces ministro de Finanzas, se ganó la reputación de gran manitú de la economía brasileña. Ya en la época era posible, sin embargo, reparar en los "trucos" del milagro, es decir, en los defectos estructurales del modelo brasileño.
El aflujo de inversiones implicaba a cambio unas transferencias crecientes de divisas correspondientes a los beneficios de las sociedades multinacomportaba la instalación de dichas sociedades.
La balanza de servicios también se vio gravemente desequilibrada por los crecientes pagos de una deuda exterior en fuerte progresión (de 5.000 a
12.000 millones de dólares entre 1970 y 1973).
Por todas estas razones, el déficit de la balanza de servicios pasó de -630 millones de dólares en
-1.700 millones de dólares en 1973
BALANZA DE PAGOS - DESEQUILIBRIO Y DEPENDENCIA CRECIENTES
... Y SU ORIGEN
(en miles de millones de dólares, al 30.6.79)
Alemania Occidental
Antillas holandesas
Canadá
Estados Unidos
Francia
Holanda
Japón
Luxemburgo
Panamá
Reino Unido
Suecia
Suiza
Otros
(en millones de dólares)
1965
655
A. Balanza comercial
1596
Exportación
Importación
-941
- 362
B. Balanza de servicios
75
C. Transferencias
D. Balanza de transacciones corrientes
(A + B + C)
368
E. Balanza de operaciones de capitales
- 6
F. Errores y omisiones
-31
G. Excedentes o déficit
(D+ E + F)
331
Reservas internacionales
-
Fuente: Banco Central do Brasil
El déficit de la balanza de pagos:
el récord mundial
Pero lo que aceleró el desequilibrio de las finanzas exteriores de Brasil fue la cuadruplicación del precio del petróleo.
Brasil goza de muchas
"ventajas comparativas" en la competencia capitalista internacional, para utilizar el lenguaje
2,191
0,364
Sector
0,576
4,076
0,610
Agricultura
0,309
1,459
Industria
0,338
Servicios
0,400
0,829
0,354
1,684
1,131
14,543
1970
1969
1971
1972
318
232
-341
-244
2311
2739
2904
3991
-4235
-1993
-2507
-3245
-1250
-630
-815
-980
21
14
31
-1307
-281
-562
- 1489
1015
850
1846
3492
-9
436
- 20
92
545
549
530
2439
656
1187
1746
4183 de los "Chicago boys" de Milton Friedman: un régimen de hierro que asegura una explotación al máximo, un inmenso ejército de reserva industrial (la población crece en 1,5 millones de habitantes por año), un territorio enorme y los consiguientes recursos naturales.
petróleo. La producción está estancada desde hace 10 años. Para un consumo de 1,1 millones de barriles al día, Brasil sólo produce 200.000.
Al cuadriplicarse el precio del déficit de la balanza comercial brasileña, equili-
ESTRUCTURA DE LA PRODUCCION
1960
1970
1950
23
27
30
23
52
53
50
1974
1975
1973
7
- 4690
-3540
6199
7951
8670
-6192
-12641
-12210
-1722
-2433
-3162
1
2
27
-7122
-6700
- 1688
3513
5189
6254
- 439
354
- 68
2179
-950
- 936
6116
5269
4040
Pero tiene poco el petróleo, dólares.
1975
1980
12
7
39
55
54
1976
1977
1978
1979
- 2255
97
- 938
- 2300
10128
12120
12651
15500
-12393
-12023
13639
-17800
-3763
-4134
-4975
- 7500
1
72
-
6017
-4037
-5891
-9800
6806
5289
9439
8300
403
-602
332
1192
630
3880
-1500
6544
7256
12000
10500 brada hasta entonces, vino a añadirse al déficit ya estructural de la balanza de servicios. Desde esta fecha, el déficit de la balanza por cuenta corriente (déficit comercial + déficit de los servicios) bate el récord mundial todos los años. En el periodo 1974-78, la acumulación de estos déficits ha alcanzado los 30.000 millones de dólares. Detrás del Brasil viene el Canadá con sólo 18.500 millones y México con 14.400 millones de
La respuesta de los responsables brasileños fue
Economía triple: en primer lugar, tomaron medidas proteccionistas para desacelerar el crecimiento de las importaciones; en segundo lugar, llamaron más que nunca a la financiación exterior; y por último trataron, mediante el desarrollo de la actividad del sector público y el apoyo al sector privado, de mantener el ritmo de crecimiento del PNB y de las exportaciones.
El primer aspecto de esta respuesta, la política de restricción de las importaciones, tuvo la enoconsecuencia provocar medidas contrarias, particularmente por parte de los Estados Unidos (textiles y calzado). Tras arduas negociaciones en el seno de la GATT (3), Brasil volvió a una política más razonable desde el punto de vista de los intereses superiores del intercambio mercantil. Esta reconversión vino facilitada por el hecho de que Defim Neto pudo constatar, al volver a los negocios en Agosto de 1979, las perversiones del proteccionismo. Muchas empresas brasileñas o instaladas en Brasil prosperaban en una situación monopolística pese a su productividad muy mediocre. Las medidas anunciadas el 7 de Diciembre de 1979 por el ge-. neral-presidente van en el sentido de una nueva apertura a las importaciones y a la competencia internacional. Bulimia de créditos
El segundo aspecto de la respuesta, la apelasuplementaria al ahorro extranjero,
UN CRECIMIENTO COMPRADO A CREDITO
(en %)
1976
1974
1975
1. Intereses de la deuda exterior
+ transferencia de dividendos
= déficit de las transacciones
41,11
12,64
25,31 corrientes
2. Intereses de la deuda exterior/
18,26
• 7,42
15,20 exportación
3. Gastos de la deuda externa/
29,26
37,20
44,35 exportación
4. Deuda neta / exportación
2,15
1,48
1,96
5. Deuda externa / PNB
16,22
17.25
18,09
Fuente: Jornal do Comercio
1977 72,33 17,96 47,58 2,04 19,77
1978 65,50 22,79 58,04
2,50 23,10
condujo directamente a las situaciones que tanto agita a los círculos financieros. La deuda exterior brasileña alcanza casi los 52.000 millones de dólares, es decir, el mismo orden de magnitud deuda exterior de todos los países del COMECON (que presentan, al menos a medio plazo, mayores garantías de estabilidad política).
El nivel alcanzado por la deuda brasileña — un récord mundial— ya es altamente inquietante de acuerdo con los criterios tradicionales de los banqueros (cuadro n° 5). La relación de esta deuda neta (deuda bruta menos reserva de divisas) con las exportaciones es de alrededor de 2,5, es decir, que se sitúa claramente por encima del nivel conpor los banqueros (a saber, 2). En 1979, el costo de esta deuda (devolución del capital y pago de intereses) constituyó el equivalente de casi el 80% de las exportaciones totales. Puesto que el país no puede renunciar a las importaciones —aunque sólo sea por razones de supervivencia alimenticia, otra distorsión del modelo—, los plazos sólo pueden cumplirse con nuevos préstamos... lo que no hace sino incrementar el costo de la deuda al año siguiente.
1980 comportará un nuevo golpe de acelerador precio medio del barril de petróleo de 30 dólares para el año en curso, Brasil pagaría una factura petrolera de 11.500 millones de dólares en 1980, frente a 4.400 en 1978 y 7.500 en 1979. Pero dado que varios de estos contratos de aprovisionamiento llegan a su fin, en la hipótesis en que tenga que comprar una parte creciente de sus hidrocarburos en el mercado spot de Rotterdam, cuyos precios oscilan actualmente en torno a los 40 dólares por barril, su factura real se acercará más bien a los 13.000 millones de dólares. En estas condiciones no puede excluirse para 1980 un endeudamiento suplementario de cerca de 20.000 millones de dólares. El Financial Times,
Men l su edición del hablaba de una tijera de millones. De este modo, el milagro se transforma en ilusión, y Brasil se lanza en 1980 a "cabalInflación: el despegue vertical
El tercer aspecto de la respuesta afecta a la intervención del estado en todas sus formas. El sector público brasileño es ahora responsable del 42% de la producción industrial (frente al 46% para las empresas extranjeras y tan sólo el 12% para el capital privado nacional). Nótese de todas formas que la burguesía local es mucho más importante que lo que permite suponer esta última cifra. En efecto, sus intereses están estrechamente mezclados, no sólo con el sector nacionalizado, sino también con el sector extranjero.
Las multinacionales se ven cada vez más sistemáticamente obligadas a invertir en forma de "joint ventures" (empresas combinadas). En cualquier caso, el peso del Estado es fuertemente criticado, permanentemente se habla de "desnacionalizar"
la economía brasileña, pero el Estado vacila pues esta "desnacionalización" beneficiará ante todo a las multinacionales.
El Estado ha venido interviniendo masivamente en la financiación de las actividades económicas. A las empresas agrarias se concedieron bonificaciones fiscales y crediticias bastante generosas. La exportación aún cuenta con mayores favores, pues el carnet de industria exportadora constituye un auténtico pasaporte financiero que
UN CRECIMIENTO MEDIO DEL 7,1% DESDE 1948...
Periodo Agricultura Industria
1948-1955 4,8 9,1
1956-1961 4,5 10,0
1962-1967 4,0 3,9
1968-1973 5,3 13,1
1974-1978 4,8 7,7
1948-1978 4,7 8,8
Fuente: Fundación Getulio Vargas otorga el derecho a obtener créditos al 8%.
Cuando la inflación alcanza tasas brasileñas (oficialmente el 34% en 1974, el 31% en 1975, el 45% en 1976, el 43% en 1977, el 38% en 1978, y cerca del 80% en 1979), este tipo de financiación permite ganar mucho dinero vendiendo incluso a pérdida. La multiplicación de las reducciones de impuestos, las financiaciones con tasas de hecho negativas y las subvenciones de toda clase han arruinado el presupuesto y son en buena medida responsables de la espiral inflacionista desencadenada en año 1979. Sólo a este precio pudo mantenerse desde 1974 un crecimiento del 6% aproximadamente cada año (tabla 6).
Esto es mucho en comparación con el crecimiento de los demás países de América Latina, sin hablar ya del PNB mundial, y es poco en con el crecimiento demográfico (2,9%); y no es nada en comparación con los resultados anteriores (10,8% en promedio para el periodo 1968-1973). ... PERO QUE SE QUEDA SIN ALIENTO Año 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979* * estimado
Economía
PIB
Comercio
Transportes y
6,8
5,3 comunicaciones
7,4
6,8
8,2
5,7
3,7
3,5
11.4
10,8
11,1
8,6
7,0
6,2
7,1
8,7
6,5 de importantes fondos, el
Pese al empleo endeudamiento ilimitado y la hiperinflación, el crecimiento no sólo sigue siendo moderado, sino indicadores coyunturales anuncian la amenaza de un descenso en la actividad. De acuerdo con el
BNDE (Banco Nacional de Desarrollo Económico), la industria brasileña de bienes de equipo sólo trabaja ya al 50% de sus capacidades.
Proseguir con la misma política parece imposiactualmente por la inflación se aproxima a la barrera psicológica del
100%, que contribuyó en gran medida a "legitiel golpe de Estado militar de 1964. Este nivel favorece ya las especulaciones de toda clase y desorganiza el aparato productivo. Finalmente, su dinámica de aceleración es aún más peligrosa.
nivel alcanzado por el endeudamiento exterior es considerado como un límite por cada vez más observadores e institu-
Creciminne de la deuda neta
Tasa de crecimiento del PNB
800
14,0%
9,8%
5,6%
9,0%
+ 5.300
4,7%
+ 3:600
6,0%
5-6%
Economía
En esta situación, ¿va a decidirse Brasilia por una política de austeridad? De esto se habla menos que nunca. El presidente, al igual que su ministro de Finanzas, reafirma su opción en pro del crecimiento, diciendo muy francamente que sólo éste puede evitar una explosión social que pondría en duda la política de "distensao", es decir, de apertura política. La última fuga hacia adelante
Dado que por razones de política interior la dictadura excluye emprenser ahora el camino de la austeridad, para saldar las cuentas crecimiento a crédito ha encargado al Santo Delfim Neto la reedición de un "milagro": la dictadura cuenta en todo caso con sus dotes de negocidor e ilusionista, para asegurar la fuga hacia adelante.
El 7 de Diciembre de 1979, el general-presidente anunció el programa. Se resume en pocas palabras: "guardar los estribos".
En primer lugar se acelera brutalmente el ritmo de las devaluaciones de la moneda brasileña, el cruceiro: el 30% de un golpe; con las habrá perdido la mitad de su valor en un año... Las exportaciones no se verán favorecidas. compra de las industrias locales por el capital
En segundo lugar, se abre aún más la puerta a las financiaciones extranjeras: se abole la resolución 432, que establece un depósito obligatorio del 50% por un año, en el banco central, del Asimismo, se mejorarán las condiciones de prospección petrolífera. Hace ya algún tiempo que las sociedades petroleras que prospectan la Amazonia (Elf-Aquitaine, por ejemplo) ya no limitan a lotes cedidos por el Estado, sino que "cazan" en plena libertad. El intento de operar una apertura a los intereses extranjeros también se pone de manifiesto con la supresión de dos medidas proteccionistas: el depósito en el Banco central, para un año, del 80% del importe de su importación y la ley del "similar nacional", que prohibía el acceso a las mercancías ya producidas en el país. Antes de que le impongan una política de austeridad del tipo de programa de recuperación del FMI, la dictadura prefiere librar el país un poco más al saqueo de las multinacionales. A cambio, desea obtener nuevos créditos.
Pero este programa es ilusionista. En particular no ofrece ninguna garantía de recuperación a medio plazo de la balanza de pagos. Delfim Neto promete aligerar la situación de la balanza comercial, desarrollando las exportaciones gracias a la devaluación y al relanzamiento de los cultivos de exportación. La democratización imposible
Incluso fija el objetivo de 40.000 millones de dólares de exportación para 1984. Sin embargo, la inflación galopante anulará rápidamente el beneficio de competitividad acordado a los productos brasileños por la devaluación del 30%, y el nuevo sobresalto recesionista de la crisis económicas mundial hace que la oferta brasileña no encontrará la demanda esperada.
Entiende también aligerar el déficit de la petrolífera gracias al famoso plan "alcohol" de sustitución de la gasolina por alcohol producido a partir de la caña, la madera y otras plantas. Pero las inversiones que exige esta producción de alcohol son muy costosas, y la cultivo de la caña ha tenido por efecto, hasta hoy, la reducción de los cultivos de víveres. Pese a su extensión y la envergadura de su población rural (50%), Brasil tiene que importar gran parte de sus necesidades alimenticias. entrada de las embargo, el ritmo de realización de las nuevas inversiones no sigue al del crecimiento económico. Esto no sólo se debe al ilusionismo modelo brasileño, sino también al hecho de que desde 1964 los gorilas desgraciadamente han hecho escuela, y otros países, en todo el Cono Sur, en Africa del Sur o en Asia, proponen unas tasas de plusvalía comparables. Finalmente y sobre todo, la dictadura está desgastada y ella misma reconoce que para evitar lo peor, debe operar una "apertura"' política y social.
Este es evidentemente el núcleo del problema económico brasileño, y lo que da toda la dimensión del atolladero en que se encuentra la dictadura. Cada vez más aislada políticamente, busca un nuevo "consenso".
Pero realmente no puede correr el riesgo de "democratizar" su régimen, es decir, convocar una constituyente, legalizar los partidos obreros, desmantelar su aparato represivo. Con esto se económico, la sobreexplotación del trabajo. Su única posibilidad, la fuga hacia adelante, decir, atraer aún más capital extranjero, consiste en conținuar desempeñando el papel tan bien jugado desde 1964, es decir, el de garante del
En 1979, entre bastidores, donde el general Joao Figuereido pronunciaba democracia, fueron asesinadas 500 personas en las condiciones que uno se imagina grupos parapoliciales del escuadrón de la muerte. En el atolladero en que se encuentra actualmente la dictadura, la democracia y la salida de la miseria no serán fruto de un diálogo "responsacon la dictadura, contrariamente a lo que Comunista Brasileño. Será obra de los obreros y campesinos en la lucha por el derrocamiento de la dictadura, independientemente de las dificultades y de la duración de este combate.
NOTAS
London Interbank Offered
(1)
Rate
(tipo interbancario).
(2)
Cf. IMF Survey del 12.11.79
(3)
Acuerdo General sobre el Comercio y las Tarifas Aduaneras — organismo internacional que engloba a casi todos los países grandes y que se esfuerza por eliminar las barreras, tarifarias y otras, que obstaculizan el intercambio comercial.