Declaración del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional
¡Solidaridad con la Lucha de las Masas Iraníes contra el Sha!
La siguiente declaración fue emitida el 21 de noviembre por el Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional, la organización trotskista mundial.
En el curso de este año ha habido un ascenso sin precedentes de las masas iraníes contra el brutal estado policiaco del Sha Reza Pahlavi, que abarca cada día sectores más amplios de las masas trabajadoras: los estudiantes, las nacionalidades oprimidas, los campesinos, los pobres de las ciudades y las mujeres. En los últimos dos meses la clase obrera ha unido su enorme poder a la lucha lanzando una gigantesca ola de huelgas.
Los trabajadores han combinado sus propias reivindicaciones económicas con la oposición política al odiado régimen. Una vez más vemos el proceso bajo el cual la clase obrera en un país semicolonial tiende a tomar la dirección de todas las masas trabajadoras en sus luchas por la democracia y una vida mejor y la tendencia de que esta lucha avance hacia una revolución socialista contra el dominio capitalista e imperialista.
Washington ha tratado de presentar este enorme ascenso, uno de los más poderosos, consecuentes y heróicos de los últimos tiempos, como una reacción religiosa conservadora contra la política de "liberalización" del sha. Nada más ajeno a la verdad. Este gran movimiento elemental va dirigido contra veinticinco años de represión bajo la bota de uno de los regímenes policiacos más brutales del mundo; contra el apoyo imperialista a este régimen y contra la explotación económica del imperialismo; contra la feroz represión de las nacionalidades oprimidas que forman la mayoría de la población; y contra la política económica y social del sha que pesa sobre los trabajadores del campo y de la ciudad.
El imperialismo norteamericano instaló al régimen actual en 1953 mediante un golpe de estado dirigido por la CIA. Washington lo ha armado hasta los dientes y entrenado a los odiados torturadores del SAVAK. Ahora Washington y las otras potencias imperialistas se han apresurado a ayudar al sha, apoyándolo en su uso de la represión masiva mientras se aferra al trono. El régimen del sha juega un papel clave en los proyectos contrarrevolucionarios del imperialismo en toda la región y lo que está en juego tiene gran importancia.
Los burócratas de Pekín y del Kremlin también han brindado su ayuda al sha en este momento difícil, aprovechando la ocasión del cumpleaños del tirano el pa18 de diciembre de 1978 sado octubre para expresar públicamente su apoyo. El "Presidente" Hua incluso prestó este verano una visita amistosa al sha, al mismo tiempo que los ejércitos imperiales masacraban manifestantes en las calles. Poco después la hermana del fue bienvenida calurosamente en Moscú. Una vez más la política de la "coexistencia pacífica" queda desenmascarada como la política contrarrevoluciona-
Al mismo tiempo, aún desde su estrecha perspectiva nacionalista, visto forzado a hacer advertencias contra cualquier maniobra por parte de Washington de intervención militar directa en la situación para salvar al tambaleante monarca, dado el hecho de que Irán colinda con la Unión Soviética. Es cierto que Carter ha estado midiendo el terreno, dando indicaciones de la posibilidad de tal intervención. Los peligros de cualquier intervención imperialista directa son claros: dada la importancia estratégica de Iran, podría llevar a una guerra mundial.
A principios de noviembre el sha comenzó a jugarse su última carta, intentando aplastar los solevantamientos con la fuerza militar. Pero esto es más fácil decirlo que hacerlo. Las masas han demostrado tremendo valor. En muchas ciudades continúan las protestas. Hasta el momento, ningún sector de las masas ha sido derrotado. Las batallas definitivas están por librarse.
La Cuarta Internacional hace un llamado al movimiento obrero internacional y a todos los defensores de los derechos democráticos a que se solidarizen con las luchas de las masas trabajadoras en Irán contra el sha y su régimen, para exijir que Washington y las otras potencias imperialistas cesen toda ayuda a ese régimen, y que permanezcan vigilantes para impedir cualquier intento de intervención imperialista.