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IV Internacional

¡No a la intervención imperialista!

Comité Ejecutivo Internacional de la Cuarta Internacional · mayo de 1982

Traducción publicada en Perspectiva Mundial vol. 6, n.º 12, p. 24, 22; se reproduce con la autorización de sus editores. Ver el escaneo original.

Centroamérica Nicaragua El Salvador Estados Unidos

Declaración del Comité Ejecutivo de la Cuarta Internacional

CENTROAMERICA Y EL CARIBE

La siguiente declaración fue adoptada a fines de mayo por una reunión del Comité Ejecutivo Internacional de la Cuarta Internacional. El Partido Socialista de los Trabajadores de Estados Unidos está en solidaridad política con la Cuarta Internacional, pero reaccionarias leyes norteamericanas le impiden afiliarse formalmente a ella.

Una guerra imperialista contra los pueblos de Centroamérica y el Caribe ya ha comenzado.

Desde los derrocamientos revolucionarios de las odiadas dictaduras en Nicaragua y Granada hace tres años, los cuales fueron dirigidos por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y el Movimiento de la Nueva Joya, respectivamente, los obreros y campesinos de los países latinoamericanos han estado avanzando. Cada día profundizan sus luchas contra la dominación imperialista que jamás les ha traido otra cosa que miseria y sufrimiento.

Frente a los avances revolucionarios en la región, la clase dominante norteamericana no tiene más remedio que utilizar su masivo poderío militar para proteger sus intereses imperialistas.

En El Salvador, el pueblo en armas dirigido por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y el Frente Democrático Revolucionario (FMLN-FDR), ha continuado fortaleciendo sus capacidades políticas y militares y ha ampliado su ofensiva diplomática. Tras la farsa electoral del 28 de marzo, el nuevo gobierno de Alvaro Magaña fue montado por la embajada yanqui. El número de masacres y torturas ha aumentado. Hasta la miserable "reforma agraria" de Duarte ha sido anulada. Parte de los oficiales y tropas especiales entrenadas en Estados Unidos ya ha regresado a El Salvador. La ayuda norteamericana ha ascendido a tal nivel que sólo tres otros países en todo el mundo reciben más ayuda que la dictadura salvadoreña.

En Guatemala, el golpe del pasado marzo que trajo al poder a la junta encabezada por el General Efraín Ríos Montt ha sido la respuesta a la recién lograda unidad de las fuerzas revolucionarias y la creciente base social de la lucha antimperialista entre la mayoría indígena de la población guatemalteca. Mientras que se han multiplicado las demagógicas declaraciones sobre la necesidad del amor cristiano y la "paz civil", éstas sólo han

SATADO servido para encubrir la reanudación de la ayuda imperialista. Con este apoyo, el General Ríos Montt está llevando a cabo nuevas y hasta más brutales masacres en las áreas rurales, sobre todo en contra de la población indígena quiché, y está incrementando su ofensiva militar contra la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca.

Mientras que las fuerzas revolucionarias en El Salvador y Guatemala luchan hoy por derrocar sangrientas dictaduras proimperialistas, 1 los obreros y campesinos de Nicaragua y Granada se movilizan para luchar hasta la última gota de sangre en defensa de sus gobiernos revolucionarios y las conquistas sociales, económicas y políticas que han logrado en los últimos tres años.

Como se proclamó en la celebración del Primero de Mayo en Managua, "A defender la revolución por la construcción del socialismo". Frente a estos nuevos avances, la agresión imperialista contra Nicaragua ha llegado a un nivel cualitativamente superior. Todos los días se libran nuevas batallas contra las unidades contrarrevolucionarias armadas por el imperialismo que operan desde bases en dos frentes: Honduras y Costa Rica.

Un gobierno contrarrevolucionario en el exilio está siendo montado, tratando de establecerse en territorio nicaragüense

POR MUCHO QUE MUEVA LOS PEONES SiGUE EN JAQUE

NUEVA NICARAGUA desde donde podría "legítimamente" llamar abiertamente por la intervención imperialista.

Estrangulación económica, sabotaje, aislamiento diplomático —todas estas armas están siendo utilizadas en un intento de debilitar y dividir al pueblo nicaragüense y tumbar al primer gobierno obrero y campesino de América Central que está adoptando medidas encaminadas a eliminar la explotación y opresión capitalistas en Nicaragua.

En Granada se desenvuelve un proceso similar, al grado que el pueblo trabajador de esa isla profundiza sus conquistas económicas y sociales.

Esfuerzos de desestabilización y otras operaciones contrarrevolucionarias, financiadas y dirigidas por varios intereses imperialistas, han sido acompañadas por masivos ejercicios navales en el Caribe, con la realización de ensayos para un desembarco en Granada. De hecho, en meses recientes hemos visto cuatro maniobras navales con la participación de todas las principales potencias imperialistas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Tales operaciones buscan no sólo amedrentar, sino practicar un bloqueo y desembarcos en cualquier lugar de la región donde los imperialistas decidan golpear.

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Página 22

... ¡No a la intervención imperialista!

El problema para Washington está claro.

Tras El Salvador y Guatemala, tras Nicaragua y Granada, está Cuba.

La escalada militar del imperialismo busca aplastar el ascenso revolucionario por toda la región. Hoy día es el pueblo salvadoreño quien sufre la más brutal agresión en la región. Pero el blanco eventual tiene que ser el estado obrero cubano, porque el imperialismo sabe que Cuba apoyará las luchas de los pueblos de Centroamérica y el Caribe hasta las últimas consecuencias. Mientras viva la revolución cubana, la actual ofensiva reaccionaria no puede triunfar. angloyanqui contra Argentina hoy día está intimamente ligada a la ofensiva imperialista en Centroamérica y el Caribe. También busca intimidar al pueblo trabajador de América Latina y enseñarles que no pueden atreverse a hacer valer sus derechos a controlar su propio territorio, sus propios recursos y su propio destino.

La agresión imperialista angloyanqui contra Argentina, con sus repercusiones por toda América Latina, ha creado dificultades para los planes de guerra de los imperialistas y sus aliados en la región. Pero la inevitabilidad de una mayor y más directa intervención yanqui en Centroamé-

El imperialismo norteamericano jamás renunciará a la utilización de todos los armamentos en su arsenal sin excepción para impedir que se extienda la revolución socialista en propio "traspatio» que éste considera su

Vivimos un momento decisivo de la historia.

Debemos luchar para impedir que la ofensiva belicista imperialista logre sus objetivos.

Los revolucionarios salavadoreños, guatemaltecos, granadinos, nicaragüenses y cubanos no han dado ni un sólo paso atrás, sino que cada día aumenta su autori dad frente a los pueblos y crece su capacidad para tomar iniciativas en todos los frentes.

Nuevas victorias revolucionarias, nuevos estados obreros están siendo creados en Centroamérica y el Caribe.

Una combativa y unitaria solidaridad internacionalista con este avance de la revolución jugará un papel decisivo en las luchas que se avecinan. Nuestros hermanos y hermanas en las trincheras en Centroamérica y el Caribe luchan en inte rés del pueblo trabajador de todo el mundo. ¡Nuestra lucha es una!

Los comités de solidaridad deben ser fortalecidos. El Frente Mundial en Solidaridad con el Pueblo Salvadoreño, fundado en marzo en Ciudad de México, señala el camino a seguir en la coordinación del trabajo de solidaridad. La movilización de las más amplias fuerzas en la contra las crecientes acciones bélicas en Centroamérica y el Caribe debe ser una tarea central.

La Cuarta Internacional compromete a todas sus fuerzas a la continuación y profundización de este trabajo.

¡No a la intervención imperialista!

¡Solidaridad internacional con los pueblos de Centroamérica y el Caribe!

Perspectiva Mundial

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