ELETE imperialistas y las diversas instituciones internacionales: el Fondo Mo. acreedores, los grandes bancos privados, los gobiernos de los paises netario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y sus agencias.
NOTAS: (1). International Herald Tribune 30 diciembre 1987. (2). Financial Times. 19 enero 1988. (3). Journal de Geneve. 19 enero 1988. (4). Sobre la historia reciente de la deuda y su lógica, ver La Brèche 385. 8 mayo 1987. (5). Wall Street Journal, 20 julio 1987. (6). Economic Impact, A Quaterly of World Economics, número 60, p.22. (7). Financial Times. 22 enero 1988. (8). Monthly Review. febrero 1987. (*). Nota del traductor: PROVISION: En contabilidad, corrección valorativa de determinado elemento del activo, que se realiza cuando no existen expectativas razonables de recuperar el valor por el que el mismo se encuentra inscrito en el balance; p.e: una provisión para insolvencias, para el caso de clientes de dudoso cobro; provisión para depreciación de existencias, que implica la hipótesis de que el valor contable de las mismas supera el importe recuperable por su venta en el mercado. etc., (del "Diccionario de Economía" R. Tamames). En el texto se emplean numerosas expresiones derivadas de este concepto.
Tercer Mundo
NUEVAS TRAMPAS
Por un lado, los bancos privados intentan reducir los efectos fatales para su salud y para la del sistema financiero internacional que provocaria el no-pago simultáneo del servicio de la deuda por grandes deudores. Una parte apreciable de los beneficios de los grandes bancos -especialmente en los EEUU— está aún constituido por los Intereses de los préstamos efectuados en el pasado a los países dependientes. Estos bancos temen la conjunción actual de la crisis económica —incluso antes del desarrollo de la recesión en los países industriales— de los "tres grandes endeudados" de América Latina: Brasil, México y Argentina con, respectivamente, 113.000, 108.000 y 54.000 millones de dólares de deuda(1). Así, se multiplican los anuncios de provisionamientos(*) para créditos dudosos y otras operaciones (conversión de deuda en participaciones de activos financieros, industriales...), orientadas a intentar consolidar la posición de estos bancos y aumentar su control y el de las firmas multinacionales (FMN) sobre los recursos de los paises dominados. Paralelamente, las autoridades de "tutela" del imperialismo -el FMI, el BM— imponen a los países endeudados (y a su población) "planes de reajuste" (de austeridad) y más recientenente "planes sectoriales" (de liberalización y de privatización). La sangría
Por otro lado, se constata año tras año desde 1982, que la deuda global de los 109 "países en desarrollo" se acrecienta —1.190.000 millones de dólares a fines de 1987(2)— y que, para un gran número de países dominados, el volúmen de las transferencias financieras destinadas al servicio de la deuda (desembolso del principal y/o pago de los intereses) so-
Ch.A.Udry brepasa ampliamente los flujos de capitales provinientes de los países industrializados. ¡Los pobres ayudan a los ricos!. Entre 1982 y 1987, el Tercer Mundo ha devuelto 85.000 millones de dólares más de lo que ha recibido. Pero la cifra es aún más terrorífica si se seleccionan los 17 países más endeudados (es decir si se excluyen países como los del Sudeste asiático, cuyas cuentas exteriores son positivas): la pérdida neta de los hiperendeudados se eleva a 100.000 millones de dólares entre 1983 y 1987. Para completar este panorama catastrófico podemos añadir que el propio Banco Mundial, más exactamente uno de sus dos pilares (el Banco Internacional para la Reconstrucción, BIRD) consigue descontar en el Tercer Mundo más de lo que le presta, cerca de mil millones de dólares, en 1987.
Aunque el endeudamiento no es, ni mucho menos, el único factor que provoca la desastrosa situación que sufren las poblaciones de los países del tercer mundo, sí constituye la traba inmediata a cualquier posibilidad de desarrollo. Una perspectiva histórica nos permite comprender la amplitud del problema. Tras la Primera Guerra Mundial, las indemnizaciones pagadas por Alemania se elevaban a alrededor del 2% de su Producto Nacional Bruto (PNB), a fines de los años veinte, y al 3,5 durante los años terribles de 1929 a 1931; los pagos por indemnizaciones absorbían entonces el 15% de las rentas de sus exportaciones. En el Tratado de Versalles, John Maynard Keynes, en su célebre libro "Las consecuencias económicas de la paz", habhía llamado la atención sobre las consecuencias de este drenaje: "un declive rápido del nivel de vida de la población.... hasta una verdadera hambruna". Las medidas previstas inicialmente tueron ciertamente aligeradas; sin embargo, se sufrieron los efectos devastadores de
las indemnizaciones, más aún cuando se añadieron a la "gran crisis" de 1929
Hoy, se estima que para numerosos países, entre otros en América Latina, del 5 al 6% de su PNB es drenado por el servicio de la deuda y entre el 30 y 50% (a veces más) de las rentas de sus exportaciones son engullidos por esta devoradora. Si se añadimos a las transterencias netas por servicios de la deuda, las fugas de capitales organizadas -con la complicidad de los bancos suizos— por las clases dirigentes de los paises dominados, las salidas de fondos por beneficios y derechos de patentes esultantes de las inversiones directas y le las ventas de tecnología de los paí. ses imperialistas y, en fin, las pérdidas provocadas por el descenso de los precios de las materias primas y de la deteriorización de los términos de intercambio (entre los productos manutacturados importados y las materias primas exportadas), la hemorragia es bastante más violenta que la sufrida por Alemania hace 70 años. La frialdad de algunas cifras así lo muestra. Por ejemplo, en BraSil, según el Ministerio de la Estadística: 70 millones (de una población de 140) viven "en condiciones precarias" (sic) y 51 millones (la mitad de la población por encima de los 10 años) gana mensualmente un máximo de 4.000 pesetas.(3)
A partir de aquí, en este contexto, ¿cuáles son el sentido y las consecuencias de las diversas iniciativas tomadas por los bancos privados, el FMI y el Frente a una nueva crisis
No hace tanto, Walter Wriston, director de la Citicorp, el mayor grupo bancario americano y uno de los mas comprometidos en los préstamos a los países de América Latina, afirmaba con altivez:
"las naciones no quiebran, los bancos no tienen que protegerse contra las pérdidas". Sencillamente había olvidado algunos ejemplos que la historia del periodo de entreguerras le podía haber proporcionado. Su sucesor, John S. Ree, tiene otro credo. En mayo de 1987, anunció la constitución de una reserva de 3.000 millones de dólares para cubrir posibles pérdidas en los préstamos concedidos a los países hiperendeudados. Una serie de bancos le siguieron como un rebaño; por orden de importancia: Chase Manhattan, Manufecturers Hanover, America, Chemical New York, J.P. Morgan, First Chicago, First Interstate, Banker Truts New York, American Express, Wells Fargo, Continental Illinois, Security Pacific, Mellon Bank... En julio de 1987, se estimaba ya en 16.700 millones de dólares las nuevas reservas para créditos dudosos constituídas por los bancos americanos(5), lo que implica una provisión a la altura del 25-30% de los créditos. Como decía J.H.Makin, del American Enterprise Institute, organismo de investigación del gran capital: mentalmente los bancos reconocen que no todos sus préstamos a América Latina valían 100 céntimos por dólar". (6)
Dicho de otra forma, los bancos registran oficialmente la desvalorización de los préstamos, reconocida anteriormente en el mercado de ocasión de la deuda (ahí donde los bancos venden a precio de saldo préstamos de 100 millones de dólares por 60, 50 millones o menos). Diversos elementos han precipitado estas iniciativas de los banqueros: la moratoria unilateral declarada por Brasil en febrero de 1987 (aunque actualmente el gobierno brasileño está autocriticándose por ella) sobre la deuda a largo y medio plazo, y después también la de corto plazo; las dificultades encontradas en operaciones de renegociación de la duda con diversos países (ampliación de los plazos contractuales de reembolso con inteconstatación de que el aumentodel volumen de las exportaciones de América Latina 25% desde 1980— no impide que su valor, en 1987, sea inferior al de la época, mientras que la deuda crece (de 325 a 410 mil millones); el hecho de que un saldo positivo de la balanza comercial (garantía del servicio de la deuda), al precio de una disminución de las importaciones con efectos depresivos, tenía pocas posibilidades de sostenerse en el clima recesivo internacional que se
Este movimiento de autoprotección de los bancos traduce su juicio sobre la gravedad de la crisis económica y social de América Latina y, más en general, de los países dominados. Pero evidentesimultáneamente, buscar todos los medios de apoderarse del máximo de beneficios sobre sus arriesgados préstamos, cuyas condiciones iniciales han cambiado vergonzosamente (alza de los tipos de interés reales gracias al sistema de tipos flotantes que siguió al alza de los tipos de interés provocado por las necesidades de financiación del déficit presupuestario americano). Provisiones para provocadores de hambre
Hay pues que examinar más de cerca la operación en curso.. En primer lugar,los bancos americanos (menos provisionados que los suizos(7): entre el 30 y el 60% para los 6.490 millones de dólares comprometidos en América Latina) temían ver su cota de crédito descalificada a causa de la parte de préstamos podridos que tienen en su cartera. Esto hubiera conducido a encarecer el coste de su financiación. Se hubieran visto obligados a elevar los tipos de interés por sus empréstitos y ahorradores y otros institutos; y también las condiciones de aumento de su capital serían
Además, estos bancos deseaban encontrarse en una posición más confortable para rechazar, en la renegociación de la deuda, toda propuesta de proporcionar una cantidad suplementaria de dinero fresco a países en los que no desean ya aumentar sus compromisos. No hay motivo para volver a prestar a uncliente al que se considera insolvente cuando, precisamente, ha sido necesario provisionar los créditos que se poseen de él.
Así, los 20.000 millones de dólares de nuevos créditos que el célebre plan Baker (de octubre de 1985) pedia a los bancos privados que prestaran a los 15 países más endeudados no serán en su totalidad efectivamente prestados. Es cierto que estos 20.000 millones, a los que debían añadirse otras
Banco Mundial, para el periodo 1968-88,
(9). Eurépargne. junio 1987. (10). Wall Street Journal. 13 enero 1988. (11). Libération. 25 enero 1988. (12). Le Moride des affaires. 16 enero 1988. (13). Science et vie economie. enero 1988. 14). Economic Impact Debt-equity conversior razier, numero Dor Govindan Nair y Mar difícilmente con los 130.000 millones que estos países deberían pagar, sólo como intereses de su
Las provisiones de los bancos no cambian las obligaciones de los paíswes endeudados. Estos deben seguir pagando el servicio de la deuda (incluso provisionadas). Pero, los bancos podrán ser más duros en las negociaciones pues los deudores no les podrán decir: "si no estáis de acuerdo con estas propuestas de renegociación, no cumpliremos los plazos fijados para pagar y deberéis reoficialmente pérdidas, con los etectos que esto tendrá sobre vuestra imagen, en un momento en que se agudiza la competencia entre bancos".
En fin, en lo inmediato, un banco que aumenta sus reservas paga ciertamente un precio, debiendo declarar una baja de sus beneficios o una pérdida en uno de sus ejercicios. Así, la Citicorp tenía un resultado neto de 246 millones de dólares en el primer trimestre y una pérdida de 2.500 millones en el segundo. Pero, el capital primario (fondos propios más mejora su situación y estas reservas sólo serán utilizadas si el banco decide vender la deuda a precio de saldo o efectuar una conversión de los créditos sobre los que las deudas están adosa-
No hay que olvidar la última estocada secreta de los bancos. Para estos provisionamientos gozan de una deducción fiscal. que equivale a una disminucion de la base del impuesto sobre los beneficios. En los EEUU como en Europa, los bancos negocian con los gobiernos un porcentaje de deducciones fiscales admisibles que se sitúa al nivel de la constitución de estas reservas. Dicho de otra forma, son los asalariados(as) de los países imperialistas quienes paganias pifias de los banqueros (iy luego dicen que el riesgo es su oficio!), mientras que las masas trabajadoras del tercer mundo soportan una verdadera sangria para pagar el servicio de la deuda. Esto es lo subraya Henri Bourguinat cuando "(las facilidades fiscales) privan a las finanzas públicas de ingresos tiscales no despreciables... En un mundo er el que los déficits presupuestarios n son monetarizados y en el que el nivel
Les tocará a los contribuyentes. Al tinal se comprende que el mecanismo de las provisiones no es globalmente neutro: de hecho, transfiere una parte de la carga de la deuda del Tercer Mundo, evidentenos recupera de los panto acedo.
de los cinco principales bancos suponiar el 48,4% de los beneficios declarados er conen prade amonian 0.
sión" que hacrecido desde 249%, mientras que los beneficios (declarados) han tenido un aumento del 119% y los impuestos sólo el 90%. ¡Así queda cerrado el círculo "virtuoso" de la
En la avalancha de comunicados sobre las reservas de los bancos de mediados de diciembre de 1987, se encontraba esta "buena noticia" dada por el Journal de Geneve: "El Bank of Boston perdona la quinta parte, de sus créditos a lospaíses del Tercer Mundo" (16 diciembre 1987). Un título engañoso. Pero Alan Mc Kinnon, el director financiero del banco explicaba el sentido efectivo de esta medida: 'No es un regalo. Estos créditos nos proporcionarán algo. O los países nos los devolverán o los venderemos en el segundo mercado. dad, ¿ qué hemos hecho? Sencillamente, hemos constituído 200 millones de dólares de provisiones frente a esos 200 millones de títulos, para poder hacerlos desaparecer de nuestro balance. En esto consiste la "anulación"... Hemos cobrado el 10% durante largos periodos; los bancos han ganado dinero. Una gran parte de las sumas prestadas al Tercer Mundo han vuelto a los países ricos'"(11). ¡se está lejos del engañoso anuncio del Journal de Geneve, verdadero portavoz de la banca privada de la ciudad de Cal-
Esta política radical de provisión será más fácilmente adoptada por los bancos (particularmente, por las instituciones regionales de los EEUU) que están menos comprometidos que los de Nueva York o Inglaterra en el Tercer Mundo y quieren desentenderse casi totalmente de este tipo de operaciones. Pero, más en general, es cierto que la política de provisionamiento para créditos dudosos indica que los bancos están dispuestos a vender préstamos en el mercado secundario y a operar conversiones de crédito.
Esta es la segunda novedad. De la deuda a saldo, a la propiedad
Convertir deudas en inversiones, tomas de control -completas o parciales— por bancos y firmas multinaciones, de empresas, minas, bosques, centrales eléctricas,..., así se desarrolla una parte de la crisis del endeudamiento.
Desde 1982, desde ese mes de agosto en el que México se declaro insolvente, toda la política de los bancos y del
FMI en dirección de los países endeudados se concentraba en un tema: disminuid vuestro consumo interno (reducciones de los salarios, limitación de los gastos sociales, supresión de los subsidios a la alimentación, a los transportes, aumento de los impuestos indirectos...) y aumentad vuestras exportaciones.
hemos visto que el resultado no fue brillante. Ciertamente la gran mayoría de la
población tuvo que apretarse el cinturón (en el caso de que lo tuviera), pero el valor de las exportaciones se estancó o incluso retrocedió y la relación entre deuda y exportaciones no se mejoró. El trabajo de los obreros y campesinos del Tercer Mundo era exportado a precios irrisorios; los países industriales se aprovechaban de la baja de los precios de las materias primas y no importaban más. Peor, tomaban a menudo medidas proteccionistas, más o menos disimuladas, en contra de los productos exportados por el Tercer Mundo. En efecto, una parte del esfuerzo de exportación (Ilamado "política de crecimiento" por el BM) exigido por los bancos a los países dominados, condujo a una competencia en los productos entre países dominados, condujo a una competencia en los productos entre países dominantes y dominados. Manteniendo la orientación descrita anteriormente, las conversiones de deudas abren la vía hacia una nueva fase de la gestión o cogestión (entre burquesía imperialista y bur uesía del Tercer Mundo' del conjunto de los recursos productivos de los países dominados.
Esta conversión de la deuda puede ser directa (transformación de la deuda en inversión, participación por un banco). Esto es lo que explica uno de los dirigentes de la Citicorp: "Una participación mucho mejor activo en Brasil que un préstamo a la banca central, a veinte años, constantemente renegociable y a tipos de interés cada vez más bajos... Hay en estos países muchas firmas que conocemos bien y que estan subcapitalizadas"(12): Esto quiere decir: que nosotros podemos controlarlas a bajo precio y desarrollarlas según nuestras exigencias de benefiCIOS.
Los bancos japoneses han abierto filiales en las islas Caimanes, paraíso fiscal para comprar una parte de los préstamos de las "casas madre" a los países del Tercer Mundo y venderlos, convertirlos, etc.
La conversión puede ser indirecta. Entonces el mecanismo funciona, grosso modo, de la forma siguiente. Una empresa multinacional compra (en dólares o en otra divisa convertible) un crédito (una deuda del país donde quiere invertir) en el mercado secundario de la deuda. En este mercado una deuda de 100 millones de dólares se vende a 60 millones, 50 millones o incluso diez millones cuando el deudor está en una situación desesperada (Bolivia por ejemplo). La multinacional se vuelve entonces hacia el
Banco Central del país del que ha adquirido una parte de la deuda. Este Banco Central va a comprarle, al valor nominal o un poco menos (de 100 a 90 millones) pero pagando en moneda local (peso, cruzeiro...) inconvertible. Ahora bien, el inversor tiene precisamente necesidad de pesos, de cruzeiros para sus asuntos en México o en Brasil. Resultado: la multinacional, gracias a la adquisición de un crédito de un país endeudado, se procura a muy buen precio (la mitad o menos del valor de cambio) una moneda local. Lo que no está mal para asegurar la rentabilidad de una inversión.
Puede haber otra jugarreta suplementaria en el mecanismo descrito anteriormente. Grandes bancos compran créditos de bancos más pequeños, que quieren desprenderse de ellos a toda costa y están dispuestos a liquidarlos con un descuento suplementario (45 en lugar de 50, por ejemplo), y los revenden al cliente que tienen. No hay beneficios pequeños... sobre todo especulando con la deuda, es decir con el trabajo y la miseria de las masas pauperizadas.
Se supone que este circo de créditos en saldo es benéfico para todo el mundo. Los bancos o ganan dinero o pierden muchísimo durante largo tiempo— sobre activos depreciados. Reorganizan también los riesgos de su cartera de préstamos (cambiando entre ellos créditos de diferentes países). Las multinacionales "pueden comprar o construir fabricas a buen precio, lo que mejora sus ganancias potenciales"(13). Los países deudores ven cómo se anula una deuda intersin tener que sacar divisas. Para los dos primeros actores, las cosas están claras. Pero, ¿qué pasa con el ter-
En primer lugar, para los 250 bancos y 50 intermediarios intervienen en el mercado de ocasión, el volúmen de estas operaciones aunque está creciendo sigue siendo reducido (6.000 millones de dólares en 1986; entre 10.000 y 15.000 para 1987) comparado con el total de la deuda contratada en los. bancos privados(14). Es decir, el drenaje de recursos de los países dependientes a través de los mecanismos tradicionales sigue teniendo un gran peso, así como el incremento autoalimentado de la deuda. Sin embargo, esos miles de millones de dólares convertidos en inversiones representan montantes muy importantes si los relacionamos con la capacidad de control que permiten a los bancos y empresas imperialistas sobre sectores estratégicos de los países afectados.
Controles estratégicos
Las modalidades de control son diferentes. Tenemos por un lado la cesión de una parte de su territorio por Bolivia (la provincia del Beni, en la región amazónica fronteriza con Brasil), a cambio de unas migajas
(10% de su valor nominal), a "financieros" que probablemente podrían ser hoy la cobertura de una cierta red de producción de droga, y, mañana de grandes ganaderos o compañías petroleras. Otro caso es el acuerdo en Brasil sobre el sector electrónico. Aquí, la burguesía industrial ha aceptado renunciar a una industria nacional (protección del mercado interno y algunas vías de exportación), por un modelo en el cual la producción de material electrónico en el país, pero con los centros de investigación y laboratorios en los EEUU y en el Japón. En estas operaciones de conversión, los japoneses manifiestan también un interés especial por las minas y la energía, para compensar una debilidad de su econo-
En la fase actual, las multinacionales han mostrado un romper, en los países endeudados, el monopolio del Estado en el sector de los servicios: bancos, seguros, telecomunidestacar un aspecto en este tema. Los bancos intentan dominar las instituciones que, en países donde existe una "clase que dispone de ciertas rentas, captan el ahorro. Así, podrán mañana tener acceso directamente a capital, en condiciones más que favorables. Es lo que la Banker Truts ha hecho en Chile, comprando una compañía de seguros y un fondo de pensiones. La rapiña no tie-
(15). Liberation. 23-24 enero 1988.
(16). Banque des reglements internationaux.
Informe anual. junio 1987, p. 136.
(17). Estudio de Lessard y Williamson "Capital policy response". noflight: The problem of viembre 1987 número 23 Washington.
18). Foreign affairs, 1987, artículo de
.Kuczynski
(19). S.Fisher en Economic impact p.36 (reproducción de un artículo del American Economic Review).
(20). Sobre la operación montada por el Banco Mundial con México, ver La Brèche 407. 13 mayo 1988.
(21). L'Expansión 15 mayo 1987.
(22). Lloyds Bank review enero 1987.
(23). Idem.
La soberanía nacional y el modelo de desarrollo siguen siendo lo que está en juego en esta "nueva gestión de la deuda" por las burguesías en el poder y las ootencias de las finanzas internaciona-
En segundo lugar, cambiar una parte de la deuda por inversiones conduce también a salidas de capitales de los países endeudados, bajo la forma de ganancias, dividendos, de royalties por las patentes, de sobrefacturación a la filial por la casa matriz... Quizás en los primeros tiempos, la salida de capitales es menos importante, pero la experiencia permite suponer que pronto no sera asi. Así, en 1987, por tercer año consecutivo, las firmas multinacionales (FMN) han re-
—oficialmente- más capitales de los que han invertido en Brasil(15). Por otra parte, las firmas multinacionales condicionan a menudo sus inversiones a las posibilidades de exoneraciones fiscales y de diversas formas de repatriación
En fin, las FMN saben que esos créditos que los bancos quieren quitarse de encima, pueden permitires reduc sus costos de inversiones en los paises endeudados. Así pueden simplemente sustituir una inversión normal con una operación de conversión, cuya función es reemplazar un determinado flujo de inversiones. Por eso el "Banque des réglements internationaux", favorable a la política de inversiones imperialistas, se ve obligado a reconocer que "de ello (de las conversiones de deuda externa en acciones) no resulta necesariamente una mejora correspondiente de la posición gue ior de los datos porto recino en forma de inversiones directas habrian podido efectuarse igualmente sin estas conversiones y en condiciones quiza más favorables para los países deudo-
Primas para contrabandistas
En tercer lugar, estas conversiones permiten a los capitalistas de los países endeudados, que han hecho huir capitales para colocarlos en los bancos americanos o suizos, efectuar jugosas especulaciones. En realidad, la expropiación de estos haberes colocados —fraudulentamente—- en los países imperialistas resolvería una buena parte del servicio de la deuda. Pero de esto, ni los bancos imperialistas, ni los gobiernos de los países dominados quieren oir hablar.
Un ciudadano mexicano o venezolano
"por encima de toda sospecha", podrá comprar por 40 ó 50 dólares, con los dólares que tiene en los EEUU, un crédito que "su" banco central le recomprará por el equivalente en pesos o en bolívares de 90 a 100 dólares. Así se ofrece una verdadera prima a los campeones de la descapitalización de su país. Un reciente studio(17) del "Institute for International Economics" de Washington muestra que entre 1982 y 1985, 48 mil millones de dólares han sido expatriados de México, Venezuela, Brasil y Argentina hacia los EEUU. Según otras fuentes(18), cerca de 100.000 millones de dólares han abandonado América Latina
Las autoridades de los países dominados afirman que es mejor reencontrar este dinero huido en forma de conversión de deuda que no volverlo a ver. Dejaremos de lado que estos gobernantes son frecuentemente las mismas personas que realizan el contrabando de capitales o son sus aliados. Nos limitaremos a señalar una contradicción interna de esta política: para atraer inversiones, que incluyen ese regreso de capitales expatriados, los gobiernos garantizan la liberalizñación de los flujos financieros. Ahora bien, para los capitalistas de los países subdesarrollados, es más seguro colocar capitales en títulos de propiedad de los países imperialistas. Este tipo de capitalistas no están dispuestos a correr riesgos excesivos reinvirtiendo masivamente en su propio país. Por eso Stanley Gisscher del "Massachussetts Institute of Technology" afirma claramente: "La liberalización conducirá ciertamente a más y no a menos huída de capitales"(19). Así se ofrece una doble prima a quienes expatrian capitales: dinero subvencionado por elgobierno en la compra de un crédito y condiciones de liberalización para exportar, sin problemas, sus
En cuarto lugar, no sólo las autoridades de los países endeudados subvencionan a los inversores imperialistas
(como consecuencia de la diferencia entre el precio de venta y de compra de los títulos de deuda), sino que además, para hacerlo, inyectan moneda en la economía. Echan así leña al fuego de la inflación que golpea brutalmente a los desheredados. Estas autoridades, al pasar a su valor nominal completo los títulos de deuda, están destinando una parte del crédito interno al pago de la deuda, lo cual produce el efecto de tirar al alza los tipos de interés y aumentar eldéficit presupuestario. Un déficit que será pagado, parcialmente, con un alza de los impuestos indirectos, los únicos que existen efectivamente enlos países dominados y que afectan sobre todo a los asalariados/ as, a los pobres. Con lo cual el círculo virtuoso del "desendeudamiento" queda también cerrado, ahora por el otro extre-
El banco mundial asegura
Evidentemente, este giro en la gestión de la deudam del cual hemos analizado sólo algunos aspectos(20), está acompañado de una reorientación de la política respectiva del FMI y del BM. Barber
Conable, el presidente del BM, es un ferviente partidario de las conversiones directas o indirectas: "Buscamos constantemente los medios de animar las inversiones en los países en desarrollo. Pues bien, la transformación de una parte de la deuda en título de propiedad es una buena forma de interesar a los financieros internacionales". (21)
Sin embargo, para consolidar esta orientación, hay que asegurar la privatización de una serie de sectores económicos, en los cuales las empresas públicas son consideradas por las firmas multinaciones, como presas potencialmente rentables. John Aylen, en la revista del banco inglés Lloyds, escribe: "El tema de la privatización ha sido asumido por los países en vias de desarrollo, en gran / parte como consecuencia de las presiones exteriores ejercidas por los proveedores de la ayuda internaqcional y las instituciones financieras como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional". (22)
Más allá de la profundización del control imperialista sobre las opciones estratégicas decisivas de desarrollo, estas privatizaciones afectan directamente a la infraestructura social de los países dependientes. Porque a menudo, una gran compañía minera o siderúrgica exige trabajos de infraestructura carreteras, agua, vias férreas, etc.) que corresponden a necesidades de desarrollo del país. Pero "una sociedad extranjera que se muestra interesada por apropiarse un negocio existente, puede tener serias dudas sobre la financiación del programa social que asociado con él"(23). Así queda claro el efectode la privatización.
En fín, cuando un país renegocia el pago de su deuda, el FMI, para concederle un crédito "stand-by" (un préstamo con derechos de emisión especiales) le receta medicinas austeras. Pero el préstamo del FMI no cubre todo el déficit. Así, sin un nuevo crédito a largo plazo, el país endeudado correrá el riesgo de no poder procurarse los bienes indispensables para su actividad (abonos, máquinas, piezas de recambio, cobertura del déficit alimenticio...). Aquí intervienen las instituciones financieras nacionales e internacionales, ante todo el Banco Mundial. Este con los préstamos sectoriales de ajuste busca una reorganización de sectores enteros de la economía, sobre todo el sector público (liquidación de empresas, privatización, reestructuración del sistema financiero). Las condiciones (austeridad, liberalización, privatización, desarrollo hacia la exportación) que están ligados a estos préstamos son la otra cara, complementaria, de la nueva gestión de la deuda por los grandes bancos
Frente a estas alternativas, presentadas de un modo fraudulento, que imponen el paro y la miseria (en nombre del "crecimiento") y un dominio creciente de las firmas multinacionales sobre los países dominados, la lucha por la supresión de la deuda del Tercer Mundo adquiere una importancia mayor aún. O